27 febrero 2006

Mi amigo UBA

La primera contribución a este diario y ya ando revelando el principal problema mental que me hace ser bastante paria en los círculos cinéfilos (a propósito, una palabra esta última que aborrezco por culpa de mucho talibán del cine con complejo de superioridad que hay suelto por ahí).

El problema al que me refería, y que comparto con muchos otros desgraciados (mal de muchos, consuelo de freaks) es la fascinación por las películas malas.

Si nos ponemos en plan académico, podríamos enunciar la fascinación por mirar a los ojos de la medusa para justificar esta actitud. Pero, mira por donde, no sólo es eso una chorrada, sino que además no es ni lo que más me apetece escribir ni lo que a la mayoría querría leer. Así que vayamos al grano.

Hoy por hoy, me tiene obsesionado un tipo con pinta de maestro salchichero alemán de vacaciones en Puerto Banús llamado Uwe Boll (pronúnciese UBA BOL), también conocido como ‘El amigo Uba’, ‘Uba, el anticristo’ o como el causante del 90% de las hemorragias cerebrales de espectadores el año pasado. (El otro 10% está confinado a espectadores de ciertas películas de los cines Renoir de Madrid y al club de fans de Theo Angelopoulos).

Bien, pues resulta que este buen señor es el director del que más se habla últimamente por Internet. Y no por sus logros artísticos, sino por todo lo contrario. El caso es que sus películas son tremendamente malas. Esto de por sí no es motivo suficiente para levantar grandes polvaredas y airados debates. Al fin y al cabo, directores terribles los ha habido siempre, y si no que le pregunten al pobre desgraciado que se encargaba de seleccionar las películas de Antena 3 cuando empezó (todavía recuerdo con cariño y ardor de estómago cuando programaron la tremenda Yor, el cazador que vino del futuro un fin de semana a las cuatro de la tarde). Pero la cosa se comienza a poner graciosa cuando empezamos a observar el recorrido presupuestario y de ‘casting' que ha seguido este señor.

Uwe llegó a los EEUU tras hacer algunas películas en Alemania de las que apenas se encuentran referencias por la red. Ya eso, de entrada, acojona, pues recordemos que estamos en un mundo en el que puedes hallar en Internet hasta capítulos de la Biblia con Legos y casi todas las revistas de Microhobby escaneadas. El caso es que el desembarco se produjo con algunas cosas directas a video, con grandes luminarias del submundo videoclubero como Caspa Van Dien o Michael Paré comandando los repartos. Una de ellas casi la veo hace unas semanas pero la copia resultó estar en italiano. Sé que esto podría haber convertido el visionado en algo sumamente divertido, pero tampoco soy TAN raro.

De repente, Uwe parece descubrir el maravilloso mercado de las adaptaciones de video juegos, y engaña a Sega para que le deje hacer House of the Dead, basada en un mata-mata de esos de pistola y 1 euro la partida en la recreativas.

El flim se vende a bastantes mercados, sobre todo gracias al éxito reciente de Resident Evil, también basada en un juego y también con su buena dosis de zombis cabreados.

La película resulta ser un desastre en cuanto a la calidad. No es que nadie esperara que una cosa con ese título y antecedentes fuera un Fitzcarraldo de la vida, pero es que no llega ni a niveles de entretenimiento estilo Paul W. S. Anderson (tipo muy vilipendiado, pero que me da amor en su chunguez). Lo realmente apasionante es que, vistas algunas escenas o planos aisladamente, el amigo Uwe parece tener cierto ojo visual. Bueno, más bien vista para plagiar ideas de otros realizadores. Concretamente sangrante es el uso abusivo del tiempo bala, que llega a momentos de delirio, vicisitud y gran regocijo en la escena en la que un zombi lanza un hacha (como es normal, con una voltereta sobre una muy visible colchoneta) y vemos cómo la protagonista, lógicamente, salta para dispararle al muerto viviente. Porque, como todos sabemos, saltando se dispara mejor.

Tampoco puede dejar de hablarse de la gran idea de meter imágenes del video juego. Como broma camp no está mal. El caso es que Uwe las utiliza para todo: como cortinillas entre secuencias, como contraplano de los disparos de los personajes e incluso al azar dentro de las escenas. Una muestra clara de que lo que le pasa a este señor es que no tiene criterio. Como el que memoriza frases de otro idioma y luego las suelta sin ton ni son.

Así y todo, la película costó sólo 7 millones de dólares, y con preventas y el DVD la cosa probablemente diera beneficios (esto es un dato bastante importante, como veremos después). En entrevistas posteriores, Uwe echa la culpa de todo al guión (en verdad horrendo, todo sea dicho) y promete algo mejor para su siguiente película.

Alone in the Dark es la adaptación de un videojuego lovecraftiano que me dio bastante canguelo en mis noches solitarias de PC años ha. Para esta ocasión, nuestro salchichero favorito contrata a actores de nivel medio bastante más conocidos: Christian Slater, Tara Reid y Stephen Dorff. Incluso encarga un póster plagio de H. R. Giger la mar de resultón. Todo esto, una vez más, le sirve a Uwe para vender bastante bien la película internacionalmente. El caso es que el presupuesto alcanza ahora los 20 millones de dólares, lo cual no es ya moco de pavo.

El estreno en Estados Unidos se salda con un fracaso absoluto. Lo cual es lógico, una vez vista la película: Una especia de plagio de Aliens y The Relic sin mucho sentido (circula por Internet un artículo de los primeros guionistas que fueron despedidos que pone hilarantemente en evidencia las limitaciones del Sr. Boll). Sigue, por supuesto, la abundancia de recursos de procedencia variada (plano subjetivo de Posesión infernal incluido) y la ya habitual falta de criterio para aplicarlos, así como el montaje caótico y el nulo ritmo, elementos de los que no hablé para House of the Dead, pero que seguro que dabais por supuestos.

Por estos momentos, por internet ya se estaba elevando a nuestro héroe a la categoría de ‘El nuevo Ed Wood’. Sin embargo, la comparación no es del todo acertada. Yo lo veo más bien como el nuevo Albert Pyun. Y si alguno de vosotros sabe quién leches es ese tipo, pues debería preocuparse por su cordura y empezar a salir más.

Hasta aquí tenemos a un mal director que hace películas de presupuesto medio comprando licencias de video juegos de popularidad media. Nada del otro mundo y nada que merezca más de un párrafo. Pero, una vez más, la cosa se pone graciosa con los siguientes pasos del Bollmeister.

Uwe anuncia su siguiente película: Bloodrayne, una de vampiros con Michael Madsen… y Ben Kingsley. La gente (bueno, los tres freaks y medio que leen noticias de cine por Internet) empieza ya a escamarse. ¿Cómo un director con dos películas en Bottom Top 100 de la Internet Movie Data Base no sólo sigue haciendo películas para cine, con buenos actores y con unos señores 25 millones de dólares de presupuesto? A continuación, a lo largo de un año frenético, nuestro amigo anuncia cerca de cinco proyectos más (todos basados en video juegos) mientras está rodando Bloodrayne. Y una vez concluida la filmación, enlaza inmediatamente con el rodaje de la siguiente película... y aquí ya la gente no puede creer lo que lee.

Para Dungeon Siege (más tarde titulada In the Name of the King, para parecerse lo más posible a la película que está plagiando ahora) no sólo reune a Jason Stratham, Ray Liotta, Burt Raynolds, Ron Pearlman, Leelee Sobieski y varias caras reconocibles más, sino que, encima, la presupuesta en… 60 millones de dólares.

Es como si a Albert Pyun (vale, para que todo el mundo lo entienda, diremos Ed Wood) le dieran el dinero para hacer Pánico Nuclear. Esto es muy interesante desde el punto de vista de la historia del cine, pues es la primera vez que un verdadero y reconocido manta hace una película de esa envergadura. Seguro que ahora saldrá el listillo de turno diciendo que si Michael Bay es un mierda o que el ya mencionado Paul W. S. Anderson es un cutre. Pero eso lo señalaría el tipo de personas que dicen que Armageddon es la peor película de la historia del cine. Gente, como Uwe, sin criterio y que evidentemente no han visto Ator 2 ni Manos, the Hands of Fate. Y mejor para ellos, he de añadir.

A partir de aquí, entran en juego dos teorías. Una de ellas es la normal: que Uwe es simplemente un mal director que conoce a la gente adecuada y que con suerte podría ir mejorando un poco con el tiempo (cosa que alguna crítica de la aun inédita por aquí Bloodrayne apunta). La otra, si bien algo enrevesada y con algún punto oscuro, es muuuucho más divertida:

Según parece, hasta hace unos meses ha habido en Alemania una ley de apoyo al cine que funciona de la siguiente manera: Quienes invertían dinero en una película que no obtenía beneficios en taquilla, gozaban posteriormente de una importante deducción de impuestos. Pero esto sólo se aplica a la recaudación en salas. Lo que los seguidores de la ‘Teoriá de la Conspiración Uwe’ apuntan es que el Sr. Boll y sus inversores hacen (atención, que esto tiene tela) PELÍCULAS MALAS A PROPÓSITO, pero con la intención de que obtengan ciertos beneficios con la explotación en DVD y las ventas internacionales.

Así pues, se trata de hacer flims con actores reconocibles y basados en una franquicia (de ahí lo de los videojuegos de segunda categoría: marca reconocible, pero barata), para asegurarse que se compra en el mayor número de países posible, lo cual significa una parte importante de la financiación en derechos de distribución. Luego hay que intentar que poca gente vaya a verla al cine, pero, al mismo tiempo, debe de tener un look aceptable para que otro público menos informado la alquile o compre en DVD. Para esto, se dice que el mismo Uwe ha alimentado los odios de los críticos de Internet (sobre todo en páginas que siguen el cine de género, como ‘Aint it cool news’) y ha alentado su leyenda con comentarios y declaraciones puramente polemistas…

Toda esta elaborada teoría tiene, sin embargo, algunos problemas:

En primer lugar, está House of the Dead (en la foto), que, vistos los datos de taquilla americana, es probable que diera beneficios a nivel internacional. Y, en un momento de locura nacional colectiva, Alone in the Dark hizo 230 millones de pelas por aquí este Enero...
En segundo lugar, la propia In the Name of the King. Una cosa es intentar levantar películas de hasta 20 millones. Pero, ¿por qué hacer una de más de 60? Yo me inclino a pensar que el Dr. Boll (pues el buen señor tiene un doctorado y todo) relamente considera este film su magnum opus.

Y, en tercer lugar, el sentido común detrás de todas las ‘teorías de conspiración’: es mucho más divertido pensar en ellas que en la cruda realidad. Y como muestra, un señor de ustedes, que le ha dedicado casi tres folios al tema. Tengo que buscarme otro hobby. Desde luego, nadie diría que hasta tengo novia. Aunque claro, seguro que ahora todos pensáis que será como la novia fantasma de Paco, el del videoclub de la grandísima Aquí No Hay Quien Viva.

De todas maneras, como decía varios párrafos más arriba, la nueva canciller alemana ha acabado nada más llegar al poder con ese sistema de ayuda al cine. Por lo tanto, el tiempo nos dará la respuesta sobre el misterioso caso de el amigo Uwe y el Doctor Boll…

7 comentarios:

ded dijo...

De pequeña estuve un tiempo (corto) obsesionada con Michael Paré... Estos Houston Knights.

La navaja en el ojo dijo...

Sólo he visto House of the dead, pero opino que vale la pena echarle un ojo. Ya que las pelis de terror son siempre tan malas, mejor que sean como ésta para que así te puedas reír.

¿No va a hacer más artículos?

Paco Fox dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Paco Fox dijo...

Supongo que sí, ahora que he acabado con lo de los Oscar. Pensaré en sordideces, aunque lo que más se me apetece sigue siendo sobre cine malo...

BPM dijo...

En blogdecine hemos publicado un artículo haciendo referencia a este post tuyo, y con enlace: http://www.blogdecine.com/archivos/2006/06/14-uwe-boll-reta-a-los-criticos-.php

La navaja en el ojo dijo...

La película BloodRayne, del director alemán Uwe Boll, se llevó el Unicornio de Oro a la mejor película en la VII Semana Internacional de Cine Fantástico y de Terror de Estepona, que se clausuró el 9 de septiembre en el Palacio de Exposiciones y Congresos de esa localidad malagueña. El evento ha entregado este año sendos premios honoríficos al propio Boll y al cineasta chileno Alejandro Jodorowsky.

BPM dijo...

Uwe Boll prepara 'BloodRayne II'

Related Posts with Thumbnails