Vicisitud & Sordidez

17
Hace ya unos quince lejanos años, estando reunido un grupo de cuatro amigos, uno de ellos pronunció esta oligofrenia: “Si tu padre no se hubiese afeitado el bigote, y el mio tuviese bigote… Entonces, nuestros cuatro padres tendrían todos bigote”. Yo era – y soy – uno de los afortunados poseedores de un padre (y un abuelo, y un bisabuelo en la foto…) con bigote. Y creo que eso ha marcado mi existencia. O no.

El caso es que, por mi padre, o por mi abuelo, o por lo que fuese, el bigote ha sido para mi un referente moral de comportamiento y autoridad. De esa manera, sigo pensando que la máxima expresión de la grandeza putera y, de paso, del sueño americano, es Burt Reynolds.



También que el mejor cantante de la historia fue Freddie Mercury (y, fíjense en esta merecida estatua que le erigieron en Montreux: ni apostaron por el clasicismo lampiño de la época de Bohemian Rhapsody ni por la decadencia lampiña sidática del Show Must Go On: the one and only Freddie es con bigotón y cantando I Want To Break Free. ¡Hombre ya!). Igualmente, el piloto de F1 que más sense of wonder me ha inspirado es Nigel Mansell: el último campeón del mundo con bigote (de la misma forma que, como apuntó Panadero, Franco Nero merece particular atención dentro de los héroes de acción que saben entender el derechismo precisamente por el bigotón que lo hermana con titanes como Chuck Norris y Charles Bronson). Feck, la primera revista del corazón que recuerdo fue un Diez Minutos que decía: “La noticia más insólita del verano: Iñigo se afeitó el bigote”. A mi tierna edad aprendí qué carallo significaba “insólito” pero no logré entender quién era Iñigo. Sólo me quedé con el hecho de que si alguien se afeitaba el bigote, eso era una noticia traumática para la sociedad. Perplejo, acepté esa verdad. In fact, no consigo asimilar que mi padre no tuviese bigote en la foto de su boda. Pero de esa foto no conseguí asimilar muchas cosas, como ya había comentado aquí.

Pues qué mala época ésta para los bigotones, me diréis. Y no os faltará razón. Proscritos de la vida pública, sus últimos representantes españoles más notorios han sido los ignominiosos Julián Muñoz y José María Aznar. Pero, como el gran Tom Selleck nos recordaría, la historia del bigotón es demasiado rica en matices como para dejar que dos mediocres como esos se la apropien. Josemari sólo quería disimular la parálisis de su labio superior, mientras que un grupo como Black Sabbath (75% de bigotones) tiene intenciones mucho más profundas. O no.

Pero yo tengo esperanzas. De la misma forma que vuelven las peores modas capilares de los 80, como los lolailos, el bigotón postmoderno está a la vuelta de la esquina. Coño, después de mi viaje a Suiza he de decir que la decadencia del bigotón es un fenómeno español, porque en Europa todavía mantienen un cánon estético donde ese vello es sinónimo de virtud. Como prueba, la foto que hice de este gran señor. A su bigotón une unos lolailos y tupecillo de peluquería, adornados convenientemente por mechas varias, que todavía me producen admiración y respeto.

Tristemente, o afortunadamente para mi novia, mi único intento de dejarme bigotón fue un rotundo fracaso: lo hice para hacer de padre de familia en el que iba a ser mi primer cortometraje. La barba creció fermosa y cerrada, pero el bigotillo no llegaba al triste nivel de Cantinflas. Así pues, me lo afeité y mi look resultante me obligó a cambiar el guión del corto. Pase, pues, a hacer de Abraham Lincoln. No lo vean.

Como colofón, expongo brevemente mi opinión sobre el fútbol: es un coñazo con sobredosis de marketing y jugadores como Beckham y Ronaldinho que sólo merecen mi desprecio. La única forma en la que volveré a respetar el fútbol – esto es, dotarlo de la aureola mítica que tuvo durante la era de Naranjito – es que vuelvan los bigotones. Queremos ese bigotillo de actor porno alemán de Schuster, o de actor porno alemán de Stilike (esa es la bendición de los teutones: todo inglés es un actor, y todo alemán es un actor porno), el bigote orensano de Vicente (el mejor defensa “a sachar” del Celtiña), y ese rollo neandertal de gentuza como Migueli o Zamora. Por lo pronto, he fundado la asociación “Cómeme el bigote” y diseñado este póster. Bájenselo, imprímanlo, cuélguenlo por ahí y aporten su grano de arena a la hora de crear un deporte – y un mundo – mejor.

Publicar un comentario en la entrada

Paco Fox dijo... 27 agosto, 2006 10:32

Y un bigotón más que no me resisto a añadir: ¡MANUEL!. Sí, el verdadero protagonista de la gran serie 'Fawlty Towers'. El parecido de su bigote y pelo con el de Ánszar llevó a todo el reino unido a gritar cuando vieron al impresentable en la foto de las Azores: '¡¡¡Los españoles tienen a Manuel de presidente!!!'

Vicisitud y Sordidez dijo... 28 agosto, 2006 13:47

Un Manuel sin bigotón perdería el 85% de su calidad. Y estamos hablando del mejor secundario de la historia del audiovisual, señores. De idéntica forma, prosiguiendo con el cine, me gustaría recordar el mejor final deus-ex-machina/cameo de la historia del cine: la salvadora aparición de Bigote Arrocet en la descomunal "Papá Piquillo". Eso es calidad.

lanavajaenelojo dijo... 28 agosto, 2006 22:58

Este fin de semana he visto en una revista (no sé cuál y yo no la he comprado, lo digo por si era el suplemento del ABC) que si Tony Blair fuera moro, sería Aznar.

The Devil Rules the World dijo... 30 agosto, 2006 01:10

Lo del bigote es conflictivo. Evidentemente, Burt Reynolds siempre fue uno de mis ídolos, y todo el mundo sabe que sólo las pelis en las que sale afeitado son las aburridas (Deliverance, Comenzar de nuevo, Striptease, etc.. ), mientras que sus grandes obras maestras son con bigote (Turbulento distrito 78, Los caraduras, La brigada de Sharky, Los locos de Cannonball, y un largo etcétera), o como mínimo, barba (Boogie Nights). Sin embargo, si yo me dejo bigote, mi aspecto es bastante lamentable. Claro que yo no soy Burt Reynolds.
En fín, que siempre defenderé el bigote ajeno, pero me temo que nunca podré hacerlo con el propio.

Paco Fox dijo... 30 agosto, 2006 09:14

¡Qué gran verdad! No me había dado cuenta de que las pelis rollo de Burt son las de salir afeitado.

Burt es uno de los actores de comedia más menospreciados de todos los tiempos. El propio Cary Grant dijo en su momento que era el mejor en el negocio, además de buena gente.

El Gran Chimp dijo... 30 agosto, 2006 17:22

Esto de pasarse las horas de curro navegando por la RET tiene sus alegrías de vez en cuando.
He llegado a este rincón dejado de la mano de diox por casualidad y, vaya, creo que me he enganchado.
En cuanto a lo de los bigotes, joder, qué razón tiene!
Esta Ehpaña nuestra se está diluyendo, desaparece el carácter jovial de la gente en pequeñas pérdidas como ésta, la del bigote.

PD: Sin ánimo de reciprocidad, les informo que han ganado un lector fiel y enfermo.

Miguel Ángel Santacruz dijo... 01 septiembre, 2006 10:29

Como dice el amigo Chimp, este blog engancha de verdad. Es para partirse de risa con vuestros comentarios. Este último sobre bigotes es de matrícula de honor.
Por cierto, genial el poster.

Vicisitud y Sordidez dijo... 01 septiembre, 2006 18:36

Encantadísimos de hacer la vida feliz a dos nuevos lectores. Como dijo Paco Fox: "Sí, escribimos para ustedes". Hubo tres días en los que la noticia de las masturbaciones recibió 1500 visitas, pero sin comentarios. Es mucho más gratificante terminar formando una comunidad sórdida que disfrute. Comentarios así te alegran el día y hasta te animan a dejarte bigotón.

The Devil Rules the World dijo... 05 septiembre, 2006 02:01

Exijo un puesto de honor en el podio de bigotones para Stacy Keach. Especialmente en su etapa de Mike Hammer en aquella serie de televisión que echaban los domingos por la noche.

Vicisitud y Sordidez dijo... 05 septiembre, 2006 08:48

Sí señore, gran bigotón. Evidentemente, era imposible citarlos todos en el artículo: superaría en duración al cock-rock o al "¡¡¡Era yo!!!". Eso sí, debemos estar atentos a esas dos avanzadillas que son Colin Farrell en Miami Vice y Viggotón Mortesen en Alatriste. ¿Estamos ante el advenimiento del bigotón postmoderno?

El Gran Chimp dijo... 05 septiembre, 2006 10:12

Lamentablemente no lo creo. El bigote de Colin es un espejismo que témome que durará poco.
Aprovechó también para reivindicar a Agustín González como un actor a un bigote pegado. Grande! Grande!

Vicisitud y Sordidez dijo... 05 septiembre, 2006 12:42

Acabo de ver el preestreno de "Clerks 2" y los cameos de Ben Affleck y Jason Lee- muy grande en la genial serie "My Name is Earl"- son con tremendos bigotones. Lo de Colin sí que parece un espejismo - y más cuando "Miami Vice" es muy flojucha-. Pero no hay que desesperar. Ya The Devil y Panadero nos demostraron vía Burt Reynolds y Franco Nero que el bigotón es bueno para el cine.

Y sí, Agustín González es superlativo. Y también Saza y López Vázquez ¿Buscamos el parecido?

kasandra dijo... 13 septiembre, 2006 01:51

Pero qué sexy ahí el Burt Reynolds

Chamantriste dijo... 06 febrero, 2007 21:35

He puesto un enlace a esta página desde la mía con texto y foto de futbolistas bigotudos
Está en :
http://chamantriste.blogspot.com/2007/02/comeme-el-bigote.html

Chamantriste dijo... 08 febrero, 2007 08:56

Imposible olvidar tan loable lucha cuando uno lleva más de 20 años luciendo tan trascendente seña de identidad a pesar de las conachadas y esclavitudes de la moda contemporánea.

Anónimo dijo... 07 agosto, 2007 21:55

Del mar el mero, y del cine Franco Nero (Amilibia dixit)

Anónimo dijo... 11 noviembre, 2007 15:13

el distinguido "bouc" del gran fernando rey

 
Subir