Vicisitud & Sordidez

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El 20 de noviembre recibíamos consternados la noticia de la muerte a los 81 años de Robert Altman, una gran pérdida para los cinéfilos del mundo, ya que este gran autor permanecía en activo, y muy en especial para los sórdidos, puesto que, aunque la industria y la crítica acaben siempre comulgando con ruedas de molino y subiéndose al carro de los que al principio tanto habían denostado, Altman era uno de los más puros y bellos ejemplos de iconoclastia, irreverencia y sordidez. Cuando la palabra independiente se ha convertido en una vomitiva etiqueta que utilizan los últimos directores culturetas trepillas que aspiran a entrar en Hollywood, o los miles de nuevos grupejos musicales indistinguibles entre sí que perpetran el penúltimo pastiche de los Beatles, conviene recordar que sí existen, o al menos existieron, indies de verdad, francotiradores con un estilo personal, y que este hombre fue uno de los pioneros.

¿Por qué Robert Altman debe ser referente de la comunidad sórdida, y todo sórdido de pro que no conozca sus películas debe descargárselas, verlas y reverenciarlas? Primero por su actitud ante el cine: Altman anteponía la cantidad a la calidad. Frente a idiotas sobrevalorados como Kubrick, que desesperaban a su equipo durante horas para decidir si la cámara debía estar colocada un milímetro más arriba o más abajo, y se echaba años para hacer una peli que a veces era buena, a veces regular, y a veces un pestiño, nuestro hombre, como Woody Allen, David Bowie, Corín Tellado, y todos los realmente grandes, prefería ser prolífico y hacer muchas pelis y rápido: unas saldrían mejor y otras peor; la mayoría, bastante mejor que las de los perfeccionistas. Su concepto televisivo de la inmediatez y de captar la espontaneidad de los actores en el momento le llevó a la estética y moralmente sublime decisión de optar masivamente por el zoom, el más bello y sórdido de los recursos narrativos del cine. Por si eso fuera poco, se especializó en un cine, más que coral, multitudinario, con cantidad de personajes que pasan por ahí, pronuncian diálogos improvisados, a poder ser hablando todos al mismo tiempo, preferentemente fuera de campo, mientras la cámara se detiene en objetos absurdos que no tienen relación alguna con la trama. Altman inventó el cine de los años 70, lo practicó con gran alegría, y lo mejor, siguió viviendo en la sordidez setentera para los restos.
En conclusión, ¿cumple Altman todos los requisitos para ser aspirante al título de mejor cineasta ever? Hagamos un sencillo test para comprobarlo:
1. ¿Sus pelis tienen despelote? Síííí, generalmente muchos y joviales.
2. ¿Hace cine familiar como el memo de Spielberg? Nooooo, sus pelis, por temática y forma, son para público adulto.
3. ¿Tiene moralina y contenido social didáctico y paternalista del gusto de progres fans de Fernando León? Noooooo.
4. ¿Por el contrario, lejos de querer ser edificante, muestra a personajes con chungueces psicológicas variadas, incluyendo esquizofrenia, dillingerismo, suicidio y demás transtornos que provocan la vicisitud de los espectadores? Sííííí.
5. ¿Su cine es de postalitas bonitas y musiquilla suave, como las gilipolleces de moda de Wong Kar Wai y Sofia Coppola? Nooo, es anárquico y guarro.
6. ¿Acaso tiene entonces un tono grave, pomposo y pretenciosamente desagradable à la Michael Haneke o Lars Von Trier? Nooooo, estamos hablando de alguien listo, con sentido del humor y que nunca caería en la obviedad ni la sociología de salón
7. ¿Utiliza el zoom? Sííííí, sólo Claude Lelouch y Valerio Lazarov se pueden poner a su altura.
8. ¿Va de rebelde por pose y luego mataría a su madre por ganar el Oscar y dirigir blockbusters con Tom Cruise, como el engañabobos de Spike Lee? Nooooo, siempre que lo han nominado al Oscar ha acudido a la ceremonia sin montar pollos infantiles para llamar la atención, y cuando no lo han nominado se la ha traído floja.
Sé que todos estos argumentos habrán convencido de sobra a los lectores con criterio, mientras que el resto ya hace tiempo que habrán dejado de leer y estarán escuchando el nuevo disco de Alejandro Sanz, así que ahora paso a hacer recomendaciones para los que deseen hincar el diente en la filmografía altmaniana. Podría hablar de MASH, pero es una comedia hippiosa coyuntural sin importancia, o de obras de más interés como Nashville y Un día de boda, típicos productos altmanianos. Están bien, pero si son tan imprudentes que quieren seguir mi consejo, ahí van mis altmaniadas predilectas, rigurosamente ordenadas de menor a mayor nivel de depravación:
The player / El juego de Hollywood (1992)
Si usted ha visto demasiado a menudo el programa de Garci, comete el grave error de leer críticas de cine en los periódicos o, peor aún, compra la revista Dirigido, y por lo tanto tiene problemas para asimilar la sordidez, puede entrar en Altman sin indigestarse demasiado con esta peli, que después de todo comienza con un gran plano secuencia tipo Orson Welles, aunque con gente hablando fuera de campo. A continuación vienen 120 estimulantes minutos de un curioso híbrido entre un anti-thriller donde a nadie le importa si el asesino será castigado o no, y una crítica al sistema de producción hollywoodiense. Entre otras joyas, podemos disfrutar de ejecutivos pensando en hacer una secuela de El graduado que sea un producto de terror en la línea de Psicosis, o a Whoopi Goldberg haciendo de comisaria que interroga a un sospechoso mientras juega con sus tampones.
Short cuts / Vidas cruzadas (1993)
Otro de los Altmans más apreciados por la crítica, y por lo tanto todavía softcore comparada con otras, aunque la cota de chunguez ya va subiendo peligrosamente respecto a The player. Nuestro hombre capta a la perfección el espíritu de Raymond Carver, un escritor tan sórdido como él, en una adaptación que bucea en la América menos edificante a través de las pequeñas historias de muchos personajes unidos por pequeños lazos. Quien espere una peli amable de valores cristianos tipo Grand Canyon o Crash se horrorizará ante Annie Ross cantando To hell with love, Lori Singer suicidándose, Huey Lewis orinando en un río y descubriendo un cadáver en el agua, Jennifer Jason Leigh atendiendo el teléfono erótico mientras da de comer a su bebé, o Tim Robbins de policía chuloputas que intenta usar el uniforme para ligar ante la gran indiferencia de su mujer, que pasa de todo. Aunque la mejor escena del film es Julianne Moore demostrando que es pelirroja auténtica cuando una copa de vino cae sobre su falda, se la quita y descubrimos con gran regocijo que no lleva bragas. Como decían en la obra maestra de John Waters Cecil B. Demente, ¡queremos desnudos frontales!
Gosford Park (2001)
En sus últimos años, nuestro hombre adquirió el insólito talento de vender al público masivo propuestas de lo más iconoclasta. Sin que podamos entender como, Gosford Park se coló en los mejores cines de las ciudades como peli de época con intriguilla tipo Agatha Christie, y lo que es más, el público no levantó una ceja ni salió echando pestes ante una depravación de tres horas con montones de personajes hablando a la vez y fuera de campo, un sinfín de pistas falsas acerca de un asesinato cuando es evidente que al director le importa un rábano quien es el asesino, y una peli típicamente inglesa ambientada con música jazz. Quien esperara un drama eduardiano sobre caballeros con altos valores o ideales románticos la llevaba clara, y no digamos quien pensara que Altman es un Ken Loach de la vida e iba a hacer un discursito maniqueo y demagogo sobre lo mala que es la clase alta y lo buenos que son los criados ...
Dr. T and the women / El doctor T y las mujeres (2000)
Entramos ya en el Robert Altman totalmente hard, que, sin embargo, consigue otra vez camuflar como comedia para marujas con Richard Gere una peli que es todo un catálogo de personajes alienados a cada cual más delirante. Servidor se lo pasó bomba ante la mismísima Farrah Fawcett empelotándose en un centro comercial pijo delante de la tienda de modas Godiva, una guía turístico informando del punto exacto en el que Kennedy fue asesinado mientras la cámara muestra a los coches pasando por encima con toda la indiferencia (me imagino el gran escándalo de Oliver Stone ante la escena), o un bellísimo final donde un vendaval metafórico irrumpe sin contemplaciones en una boda.
The gingerbread man / Conflicto de intereses (1998)
Imagínense que un ejecutivo oligofrénico de Hollywood buscara un director de prestigio para el último bodrio basado en una novela de John Grisham, leyera por ahí que Robert Altman tiene nominaciones a los Oscar, y se le ocurriera llamarlo para dirigir la peli. Bien, pues este sinsentido no fue un suceso sino que fue verdad, y el demencial resultado es esta obra. En teoría, como todos los guiones-basura de Grisham, se supone que estamos ante un relato de género en el que un íntegro y sanote joven busca la verdad oculta, pero al director, como a cualquier persona con dos dedos de frente, esa historia se la suda y se dedica a aniquilarla sembrando la confusión con una puesta en escena de planos con espejos, un recital de zooms, y, por enésima vez, gente hablando sin parar fuera de campo. Robert, el mainstream no era lo tuyo.
Come back to the five-and-dime Jimmy Dean Jimmy Dean (1982)
De entre toda la subproducción que hizo Altman durante los 80, destacaremos su peli más gay, la filmación de una obra teatral estilo Tennessee Williams con varias mujeres que se reencuentran en su pueblo después de muchos años sin verse: el psicodrama y los tirones de pelos están garantizados. Para mayor petardeo, una de ellas es Cher, y la misteriosa visitante que se une al grupo acaba desvelándose como el mejor amigo de todas en la adolescencia, que ahora es transexual. ¿Qué hacen que no se la están bajando?
Images / Imágenes (1972)
La obra más Dillinger de nuestro hombre, con clara influencia de pelis tan alegres como Repulsión de Polanski, y con el gran agravante además del setenterismo y los zooms. Trata de las visiones de una mujer, un poco alienada ella, a la que se le aparece el fantasma de un antiguo amante muerto años ha. Cuando la visitan unos amigos, ni ella ni el sufrido espectador saben si estos personajes son reales o forman parte de su delirio. Robert Altman entrando en el cine fantástico, no se lo pierdan.
Fool for love / Locos de amor (1985)
Si usted es de los nuestros, un sórdido recalcitrante e impenitente que no tiene bastante con todo lo anterior, entonces está en condiciones de ver la obra más enajenada de Altman, que no es decir precisamente poco. Un psicodrama incestuoso de primerísimos planos, sinfín de zooms, y donde la esquizofrenia campa a sus anchas. Si la resisten entera preocúpense, pero si además les gusta y, sobre todo, si la entienden y le encuentran lógica, pidan ayuda antes de que sea demasiado tarde y acaben escribiendo en este blog.

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Panadero dijo... 26 noviembre, 2006 21:08

Jalop,
sigo pensando que eres un excelente crítico de cine. Lástima que no te guste el terror italiano;)
Y ante tal reportaje, se me ocurre una idea de veras sórdida, una de tantas que no llegará a buen puerto.
Imaginaos que fundásemos una revista de cine llamada ZOOM (In memoriam, Robert Altman). ¡Lo más divertido es que habría gente que la leería!

Saludos desde Vallekas.

SuperSantiEgo dijo... 26 noviembre, 2006 21:11

¿Y no hablas de MASH?

Por cierto, oh grandes gurús del cine: ¿qué tipo de penitencia o preparación espiritual me recomendáis ahora que tengo planeado volver a ver Alphaville? ¿La catalogaríais como película sórdida?

Vicisitud y Sordidez dijo... 27 noviembre, 2006 15:55

Eddie Constatine, a su manera, era el Bud Spencer francés. Que Jean Luc decidiese rodar "Una extraña aventura de Lemmy Caution" demuestra por qué él es un grande y Kar Wai un mierdas. Recordemos que cuando la crítica mundial aún no había "descubierto" a Clint Eastwood, Jean Luc le dedicó su enajenada "Detective" la cual estaba protagonizada por... ¡Johnny Halliday!

Así pues, reincida en ese demencial thriller lingüísitico que es "Alphaville". Still, mi Jean Luc preferido, en su registro sórdido, es "La Chinoise", seguida de la coyunturalidad sexual de "Week End", el despelote de "Pierrot le Fou" y la demencialidad de comedia romática vs. lucha de clases que es "Tout Va Bien" (Jane Fonda sosteniendo la foto de un pollón es historia del cine).

Amigo jalop, otro gran artículo. Siempre se van los mejores. Sólo añadir la preferencia personal de Altman cuando dijo "Mi mejor película es Popeye". Seguro que siguió pensando eso hasta el fin.

Y qué grande el final del Doctor T. Que eso colase como comedia romántica...

Anónimo dijo... 27 noviembre, 2006 16:06

Robert Altman era un director muuuuy sobrevalorado. Aunque también reconozco que la 'Crash' reciente está más sobrevalorada todavía es muy parecida a 'Short Cuts', pero en peor. Ésta era la unica buena de Altman.

No les digo lo que dije cuando el artículo de Bergman por no repetirme, pero ahí está.

Vicisitud y Sordidez dijo... 27 noviembre, 2006 16:19

"Sobrevalorado" no es la palabra. Como jalop bien explica, es caso es que nadie supo CÓMO valorarlo.

Dejémoslo en que nadie lo entendió, y gilipuertas como Boyero picaron el anzuelo de "Nashville". Pero aquí sabemos que el Altman grande es otro...

Still, tiene su gracia que se le intente encajar en "la hsitoria del cine" a golpe de "Gosford Park". Es una de esas bellas anomalías que hay que preservar.

Te echaremos en falta, Robert...

El Gran Chimp dijo... 27 noviembre, 2006 17:32

Olvidas mencionar lo más importante de todo: su perilla y sus chaquetillas.
No me jodan, tú ves a un gachó (LOL) con esa pinta y te dices pa tus Padentros: "tiene que ser un maldito cineasta."
Sin emabargo ves a aLmenábar, ¿y qué piensas? "Mira, un estudiante de magisterio musical mariquita".
Pues eso: Robert Altman no solo era un GRAN FILMAQUERO, sino que también LO PARECÍA.
Y eso, amigos, hay que valoralo!

Anónimo dijo... 27 noviembre, 2006 18:07

Efestivamente, el otro día entré en el Vips con una amiga mía que, además de ser alemana, no tiene mucha idea de cine, así que no sabe en absoluto quién es Amenagüer. Pues allí estaba el chaval, con el novio y no podían pasar más inadvertidos. Es sosito, además de feo el Alejandro. Pero vamos, que me parece mucho mejor director de cine que Altman. Y ahora es cuando todo el mundo me llama ignorante y me dice que no sé de cine. No os molestéis, lo he oído ya muchas veces.

Panadero dijo... 28 noviembre, 2006 00:15

Amenábar es mejor cineasta que Robert Altman, hala, con un par;)
Amiga sórdida, ¿dónde queda entonces el irse por los cerros de úbeda, el sense of wonder?
A mí Amenábar me parece muy formulario y convencional y algunas películas suyas son correctas, pero no me interesan. Cuando veía Tesis me imaginaba al debutante muy esmerado en no mear fuera del tiesto, pero sin ese arrebato y esa pasión mediterránea que caracteriza a gentes como Castellari o Fulci.
Ahora bien, Mar Adentro es un atentado contra el decoro. Sólo por esa película le deberíamos nombrar enemigo de la humanidad.
En cualquier película de Parchís hay más emoción, más dignidad, más apego al género humano que en esa peli.

Saludos desde Vallekas.

El Gran Chimp dijo... 28 noviembre, 2006 00:37

Estimado navajero/a ocular:
Jamás diré que no sabe de cine, pues probablemente atesora más conocimientos que yo, tan sólo diré que su criterio tiene tanta consistencia como "Los Otros".
Ah, y pa directores buenos Jimmy Giménez-Arnau.

konsumprodukt dijo... 28 noviembre, 2006 03:12

Era grande.
Por cierto tienen ustedes que hacer una sección de sordidas, que se echa de menos.
Tipas como,
http://www.charo.com/index2.html
creo que pegan la mar de bien en algo así.

Cuídense

K.

Vicisitud y Sordidez dijo... 28 noviembre, 2006 07:50

Si Amenabar hubiese seguido con la progresión hacia una "profesionalidad" cada vez más solvente que llevaba hasta "Los Otros" tal vez sería esgrimible como argumento a favor del cine comercial bien hecho. Pero, vista "Mar Adentro" - que sé que la navaja desprecia tanto como yo - queda claro que casi todo el mérito de "Los Otros" se debe a la producción de Tom Cruise, que le montó la peli. "Mar Adentro" es uan de las peores pelis de la historia, si no la peor. Y ahí es cuando Altman aplasta moralmente a Amenábar. Y, como dijo Jean Luc "la ética es la estética del futuro".

Respecto a la sección de sórdidas, tiene usted razón, konsumprodukt. La expresión "ente onvre" tiene su orígen en un tbeo del simpar Tamayo al que, en breve, dediaré un artículo. En modo alguno pretende afirmar la superioridad sórdida del onvre sobre la muhé. Y aprovecho para recordar que grandes sórdidas han sido reverenciadas en estos posts (aunque una innombrable amenazase con denunciarnos).

Anónimo dijo... 28 noviembre, 2006 11:45

Bueno, es que no sé si lo han notado, pero Altman me despertaba bastante bastante bastante odio. De hecho fui muy fina en mi primer comentario por no decir lo que realmente pensaba: bien muerto está. Hala, ya lo he dicho. Con un par, sí, pero de ovarios.

Muy al contrario, las películas de Amenábar me dan mucho amor, especialmente Tesis, porque transcurría en mi facultad en la época en la que yo aún sufría (quiero decir, asistía a clase) allí. (Iba a decir "estudiaba", pero tampoco sería del todo acertado y menos aún "aprendía").

Bueno, pero esto se está convirtiendo en un off topic como una catedral, así que no sigo por aquí.

Anónimo dijo... 28 noviembre, 2006 11:50

Phillipe Noiret, ésa sí es una pérdida, coño. Y no el insoportable señor pesao éste.

Paco Fox dijo... 28 noviembre, 2006 12:38

Como todo el mundo entra a trapo con el señor este, pues yo también:

A ver, reconozco los méritos de ente onvre y, sobre todo (y como muy bien ha argumentado jalop) desde el punto de vista sórdido.
Otra cosa es que sus pelis me parecían bien feas (a falta de ver Popeye), y yo soy un pelín esteta. Por eso no puedo ser fan.
Además, sí, era un chungo, pero a menudo iba de autor totalmente serio (sobre todo en los 70), por lo que no es del todo trigo limpio.

Amenábar está muy muy muy por encima de la mayor parte de los directores españoles. Otra cosa es que lo odiemos por intentar ir 'de serio' y hacer 'Mar adentro', peli que nunca he visto entera, pero que tampoco me interesa lo más mínimo.

mosca cojonera dijo... 28 noviembre, 2006 12:50

a mí de todos modos, me va a dar por el comentario pedante...

¿en qué se basa la crítica cinematográfica? En mi caso he de confesar que me pierde la crítica sobre características formales.
Por ejemplo, me encantó el día que leí/oí (no recuerdo) una valoración sobre M.A.S.H. diciendo que era un peliculón, no porque sea entretenida, o porque "es una crítica a la idea de bla bla bla bla bla", sino como se comenta en el obituario de The Guardian, porque hizo realistas los diálogos, mezclando las conversaciones, hablando varios personajes a la vez, algo que a mi me parece muy muy interesante,...

Después de eso, pasar a defender a los autores a capa y espada, como mitos,... ehm, chungo, defiendas a quien defiendas, no por nada, sino sobre todo, por la falta de objetividad que eso suele conllevar.

He dicho :P

Anónimo dijo... 28 noviembre, 2006 12:59

Bueno, sí, ejem, ejem... es que cuando hablaba de Amenábar estaba olvidando freudianamente que ha hecho esa cosa llamada 'Mar adentro' que no hay quien soporte.

Paco Fox dijo... 28 noviembre, 2006 16:30

Mosca cojonera: tiene usted razón. Altman es importante en la historia del cine, pues aportó novedades. Del mismo mode que Godard, al que odio, hizo avanzar el lenguaje cinematográfico con sus jump cut, independientemente de lo poco que me guste. Y tampoco hay que dudar la revolución dentro del lenguaje cinematográfico de Michael Bay, un paso más allá de lo iniciado por Tony Scott y realizadores provenientes de la publicidad y el videoclip en los 80.

Vicisitud y Sordidez dijo... 28 noviembre, 2006 16:38

Bay adelantó a Scott, pero luego se saltó la chicane (Bruckheimer) y Tony, con su obra más enajenada ("Man on Fire") le adelantó por fuera.

Anónimo dijo... 28 noviembre, 2006 16:48

Je, je, he levantado polémica.

La mejor prueba de que Altman no es el sórdido que ustedes quieren vendernos, sino un director consagrado, admirado, encumbrado y sobrevalorado, es que ustedes mismos se han rasgado las vestiduras cuando he dicho que Amenábar era mejor. Y no lo he comparado con Amenábar en concreto por ningún motivo, pues no tienen nada que ver (sólo ha sido porque El Gran Chimp lo había mencionado). Si Altman de verdad fuese un sórdido, ya podría yo haberlo comparado con el director de H6 y nadie se habría escandalizado. Pero la prueba de que funciona en endiosamiento de la crítica es que aún parece un pecado decir lo que yo he dicho.

Pues, hala, aquí va otro: Michael Bay y Tony Scott son mejores directores de cine que Robert Altman.

Mosca: a mí me interesa también analizar las pelis fijándose en lo técnico. Pero es que parte de ese trabajo técnico es el guión y este pobre señor, que dios lo tenga en su gloria (aunque de sus pelis sólo hagan visionados en el infierno) pues era bastante inútil en ese respecto. Quizá los diálogos de M. A. S. H. sí que tenían algo de auténtico, ya no me acuerdo. Pero en cuanto a contar historias... madre mía. Puede ser que no quisiera, como dice Jalop. Es decir, podría ser intencionado lo de no contar bien la historia. Pero si nos centramos en cosa técnicas, esa es una de ellas.

Y no me digan que ha sido la crítica la que lo ha visto así, pero que él no quería dárselas de interesante y rompedor en los años ’60 ó ’70. Claro que era ésa su intención. Y eso no se puede admirar como sordidez.

jalop dijo... 28 noviembre, 2006 20:34

Efectivamente, un director debe tener pinta de director, el look de gentes como Fernando Leon me parece mal, y apruebo en cambio la actitud de Sam Raimi de ir de traje mientras rodaba en el desierto a 50 grados porque un director debe llevar siempre corbata.

Pasando a otros temas, cualquier película de Robert Altman me parece indiscutiblemente sórdida desde cualquier punto de vista, al margen de que hoy los culturetas digan que es gran cine, mañana lo olviden, hoy lo metan en las enciclopedias del cine y mañana no, esas son chorradas que vienen y van, pero la sordidez y la belleza de sus zooms siempre estarán ahí.

Altman pudo haberse domesticado con el éxito de MASH y hacer peliculillas para agradar a la crítica y la industria, como hubieran hecho el 90 % de los independientes de ahora y de antes (verbigracia toda la generación de meapilas como Spielberg, Lucas y Scorsese, con la excepción del único auténticamente sórdido, que era Paul Schrader), en lugar de seguir con su carrera errática llena de depravaciones. Hasta David Lynch, al que adoro, tuvo una bajada de pantalones hacia el mundo cultureta con Una historia verdadera, Cronenberg ha hecho lo propio con Una historia de violencia (aunque en este caso sea buena peli), y Polanski acaba de hacer un paridilla familiar como Oliver Twist, ¿qué equivalente a eso podeis ver en Robert Altman? ¿Para que galería se supone que están hechas Quintet, Brewster & McCloud, A perfect couple, ...? Y estoy hablando de los años 70, donde por lo visto era un cultureta, porque como entre en los 80 .... ¿Y que quereis decir con lo de que iba de autor totalmente serio? Un sórdido lo es porque se toma en serio lo que hace, sino sería solo un gilipollas posmoderno que hace la parodia del homenaje de la parodia; eso sí, seriedad no implica pompa ni gravedad ridícula.

La superioridad de Altman queda, además, científicamente demostrada en el post con el test que propongo,en el que su puntuación es muy superior a la de Amenabar y la del calorro de Michael Bay. ¿Que no sabe contar una historia? Bueno, eso es si aceptamos que el cine a secas es el cine tal como lo entiende Spielberg, pero hay otras posibles formas de narrar; en el cine de Altman, no es que su caos narrativo lie la historia, sino que ese caos en sí ES la historia.

Besos a todos y gracias por sus aportaciones

mosca cojonera dijo... 29 noviembre, 2006 00:47

señora Navaja:
cuando digo lo de los diálogos digo que eso era importante, pero eso no quiere decir que haya una sola cosa más , que no lo sé, no estoy tan puesto como ustedes. Sólo que me parece muy interesante cuando alguien aporta algo, una sola cosa, como eso o lo de Godard que se comentaba más arriba.

Lo que de verdad me supera es su pasión por los directores, por los autores, como si todo lo que hace una persona fuese o bueno o malo. me lo imagino con filósofos por ejemplo, Viva Hegel! Muera Kierkegard!...

Envía tu mensaje al 7447 con la palabra Robert, Michael o Tony para elegir al nominado de esta semana :P

Vicisitud y Sordidez dijo... 29 noviembre, 2006 08:42

Este es un blog hecho desde la pasión y el amol cósmico pa tó el huniberso. Dicho esto, comparto, querido primo, su repulsión hacia el "vacasagradismo". De Robert Altman podría decirse que patinó en "Pret-a-Porter", que ver "La Compañía" (un UPA Dance en fino ¡y sin Beatriz Rico!) es algo a lo que aún no nos hemos atrevido, y que "Cookies Fortune" es un poco demasíado insulsa. Cuando no que la música country (un 30% de "Nashville") es infumable. Feck, incluso jalop se desmarca de MASH.

Lo que ocurre es que el amor siempre vence.

Como gran eejmplo antivacasagrádico, recomiendo leer la autobiografía de Buñuel, cuando comenta su deseo por quemar el Guernica o cuando le dice a Lorca que sus obras de teatro - especialmente "El amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín" - son una puta mierda.

PS: ¡Muera Hegel! ¡Yo leo a Kierkegaard!

Paco Fox dijo... 29 noviembre, 2006 09:21

La imagen de un concurso Operación Triunfo con votos de móviles para filósofos es algo totalmente digno del mejor Woody Allen.

mosca cojonera dijo... 29 noviembre, 2006 10:29

ay, yo leo a Paco Vidarte, que gran hombre! :P
(lo de Foucault se me nota, ¿no?)
gracias paco por la comparación
gran libro, esa autobiografía primo

y sobre el amor y el odio,... es que creo que precisamente el "vacasagradismo" (que lindo palabro!) alimenta el amor, y a la vez, el odio a otros. Mientras que el amor a su trabajo, a las pequeñas aportaciones, hace que les quieras a todos por sus pequeñas cosillas...para mí, una pequeña aportación de algunos les justifica el poder pasarse toda la vida haciendo las chorradas que le da la gana. Con todo el derecho. Que haga de héroe su puta madre :)

The Devil Rules the World dijo... 30 noviembre, 2006 00:20

Aunque llego tarde al interesante debate, no me resisto a dejar plasmada mi opinión sobre este hombre: Amo con gran intensidad "The Player", "Short Cuts", "MASH" y sí, "Pret-a-potrter" que me parece una comedia sin pretensiones la már de divertida, pero pelis como "Kansas city" o sobre todo "El Dr. T y las mujeres" me parecen sumamente despreciables y terriblemente aburridas, y la prueba de que sí que le tiraba el rollo "autor".
Desde luego que sus pelis eran feas casi todas, pero cosas como el plano secuencia inicial de "The player" le redimen un poco, y es que su estilo a mi siempre me ha recordad a Berlanga...
Reivindico una pequeña comedia que siempre pasa desapercibida en su filmografía: "Tres en un diván" con un bisexual Jeff Goldblum tratando de ligarse a Julie Hagerty.

Vicisitud y Sordidez dijo... 30 noviembre, 2006 08:23

De acuerdo, primo.

Devil, creo que la aproximación de Altman a la moda - quizás una de las pocas pelis suyas de tesis simple - diera sólo para un corto de diez minutos. John Waters hubiese hecho algo mejor.

Y sí, "Kansas City" tiene un tufillo raro para críticos amantes del jazz. In fact, Dirigido la consideró una de las mejores películas de su año, lo cual asusta. Pero "El Doctor T y las mujeres" es una maravilla que no tiene perdón. No suena, a bote pronto, como "cine de autor" ni - lo que es mejor - se comercializó así. En vez de eso, es una depravación a la altura de "The Gingerbread Man".

Y sí es algo feísta, pero nunca el feísmo fue más esteta. Por supuesto, la comparación con Berlanga - y con Jean Renoir - es obligatorio. Pero creo que Altman muestra más su belleza en pelis de pocos personajes, donde la "coralidad" no puede camuflar la depravación intrínseca de su puesta en escena.

La cuestión es ¿Se fijan cuántas pelis de las recomendadas por jalop son bastante rercientes? Ente onvre aún tenía mucho que ofrecernos.

La navaja en el ojo dijo... 28 diciembre, 2006 19:22

Todos los comentarios que ahora están firmados por anónimo son de La navaja en el ojo. Se debe de haber perdido la identidad al hacer el paso a la nueva versión de blogger.

 
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