29 marzo 2006

Biografías de grandes personajes: GERI HALLIWELL

Para algunos aburridos este es el año del centenario de Mozart, pero para este blog la gran efeméride musical del 2006 es que se cumple una década desde que las Spice Girls lanzaron su glorioso álbum de debut y empezaron a llenar nuestras vidas de diversión. Al igual que ocurría en sus videos, donde las cinco jovencitas irrumpían en acartonadas fiestas y monótonos pueblos ingleses revolucionando a sus habitantes, de la misma forma el piercing de Mel B, las coletas de Emma, las patadas y chandals de Mel C y la sosería de Victoria dieron una nota de color a la música pop de mediados-finales de los 90, muy amuermada tras la caída del grunge y el declive de las grandes pero igualmente efímeras bandas del brit-pop.

En esta memorable época, Geri / Ginger fue un pilar básico del universo Spice, con sus vestidos con la bandera de Inglaterra, su pinta de fulanilla, y sus escándalos, como tocarle el culo al poco respetado y poco respetable príncipe Carlos en una recepción oficial, o ser acusada de hija desnaturalizada por su madre, inmigrante española y testiga de Jehová, que friega escaleras mientras Ginger gana millones coreando precisamente, entre otras, la sentida balada de amor filial Mamma.

Pero poco duró nuestra felicidad como wannabes: a finales de 1997 sale el disco Spiceworld, que manifiesta un anquilosamiento del universo Spice (pueden jugar a las siete diferencias entre las portadas de los dos discos). Emma ya no lleva coletas, Mel C no da patadas ... Mientras sus señas de identidad como artistas van desapareciendo, las chicas lanzan una película de escaso éxito, y las letras de su nuevo álbum, de las que ellas se proclaman autoras ante la incredulidad general, no muestran gran evolución creativa respecto al primero: aparte del triunfal himno Spice up your life, el resto de canciones siguen con el mensaje de estoy muy buena pero somos sólo amigos, ¿qué te has creido?

La crisis estalló con el anuncio de que Geri abandonaba el quinteto en el verano de 1998, ante el estupor y la desesperación de millones de fans. La separación es poco amistosa, y las Spice restantes no se muerden la lengua: manifiestan que Ginger desafina (aunque Victoria con su inaudible voz no es la más indicada para protestar), y su venganza llega a cotas de crueldad tan extremas como revelar la auténtica edad de su ex-compañera: 35 castañas en lugar de las lozanas 23 que ella declaraba.

Tras el despecho, las ahora cuatro artistas intentan reflotar el grupo enrolando a la eurovisiva Dana Internacional en pleno éxito en aquel entonces con su Diva. No obstante, Dana rechaza convertirse en trans-spice para poder centrarse en su carrera en solitario; carrera que, que sepamos, solamente consistió en resbalar y escoñarse en el suelo del escenario de Eurovisión al ir a entregar el premio a la ganadora del año siguiente, olvidando la regla número uno del show business: la coca se esnifa después de la función y no antes, querida.

Ante esta negativa, Scary, Sporty, Baby y Posh deciden regresar como cuarteto. Esas navidades se muestran más unidas que nunca ante la adversidad, cogidas del ganchete en el vídeo del single Goodbye (dedicado a está claro quien). El enorme respaldo de las masas que lleva a las Spice al número uno navideño por tercer año consecutivo (una hazaña que ni los Beatles habían logrado), no evita que el tercer disco se aplace indefinidamente, circunstancia que aprovecha Geri para sacar álbum en solitario.

A pesar de su perfección, el primer single, Look at me, en cuyo vídeo podemos disfrutar de cuatro Geris, no llega a número uno en listas; al público, aún dolido, le cuesta perdonar la traición de la antigua Ginger. La reconciliación no llegará hasta la obra maestra Mi chico latino: Que sueño, dulce y pequeño. Yo no sé, yo no sé. Pero no es un cuento. Mi corazon con tormento Chico latino te quiero O simplemente deseo. Yo lo sé el camino Es un sueño latino Ni los más duros de corazón pudieron resistir tal acumulación de despropósitos pronunciados en un delirante español: todo el mundo corrió en masa a comprar el gran disco Schizophonic, cuya calidad sórdida volvió a demostrarse en el tercer single Lift me up.

El esplendor de la nueva era Geri, en la que la pelirroja cambia de look y se convierte en embajadora de UNICEF con traje de chaqueta, contrasta con la indiferencia que produce el aplazado tercer disco Spice que, aunque alcanza el número uno en su lanzamiento, se desploma rápidamente. Ahora ya son todas las que intentan lanzarse en solitario, y sólo Mel C consigue hacerle sombra al éxito de la antigua Ginger. No obstante, tras haber triunfado en sus esfuerzos por reconquistar a su público, una nueva sombra se cierne sobre nuestra heroína: en el video presentación de su segundo álbum en solitario cuesta reconocer a la rubia delgaducha y demacrada que se retuerce homenajeando los contoneos de Fama y Flashdance. Geri tardará un tiempo en reconocer que padece una bulimia más que evidente; al retiro que le provoca su enfermedad se une que la acogida de su segundo disco resulta inferior a la que disfrutó el primero, con la sola excepción del primer single, una exitosa versión de It’s raining men, que, no obstante, no aportaba gran cosa al clásico de las Weather Girls y canción favorita de Homer Simpson.

En los cinco años transcurridos desde entonces nuestro ídolo se ha dedicado a reponerse de sus problemas alimenticios y a hacer todo lo esperable de una estrella pop en decadencia, como publicar sus memorias, lanzar DVDs de técnicas de yoga, despedir a su agente, y publicar un tercer disco, Passion, ignorado por crítica y público. No obstante, confiamos en que Geri aún tiene mucho que decir (no necesariamente que cantar), y le deseamos mucha suerte con su embarazo, que va por el séptimo mes sin que se sepa quien es el padre. ¡Larga vida al girl power!

25 marzo 2006

"He probado patatas de todos los sabores y fragancias"

Menos mal que la ADSL es la nueva televisión, porque el último episodio que nos ha regalado la caja tonta de toda la vida es lamentable. El simpar Rocco Siffredi nos ha deleitado, hace nada, con uno de esos anuncios que pasarán a la historia. Para entendernos, estamos hablando de la categoría “Busco a Jacques”. Esto es, lo más grande. Bueno, pues el audiovisual italiano en su conjunto ha dictaminado que la zafiedad del anuncio viola cualquier norma imaginable de emisión y dicho anuncio debe ser retirado. Y olé.

La joya publicitaria en cuestión juega con que, en Italia, en vez de decir “potorro”, que es lo lógico y natural, pues van y dicen “patata”. Es en esa tesitura cuando Rocco, con su bolsa de Amica Chips en mano, pasea por una piscina pletórica de putanas explicándonos que el ha probado patatas de todos los países, sabores y fragancias. Por supuesto, si un experto como él concluye que Amica chips son las mejores, quiénes somos nosotros para discutírselo. Es uno de los raros casos en que Hans Magnus no tendría la razón por sistema.

En fin, lo habrán prohibido, pero sólo en Italia. Y… ¿qué es Italia al lado de internet? Gocen y disfruten de esta maravilla. La tele es ya sólo un avance de lo que se DEBE disfrutar en el ADSL Channel:



Masterpiece. ¿No? Lamentablemente, en el caso de la publicidad, se está creando un ambiente irrespirable. Cada vez más, todo el mundo se siente con el derecho a censurar lo que sea. Y no sólo alegando el ya cansino “machismo”. Al igual que en los tiempos de Franco, cuando un bombero podía solicitar la censura de una película porque la aparición en ésta de un bombero antipático “podía denigrar a todo el Cuerpo”, hoy en día parece que quien no se ofende es porque no quiere. La gentuza ociosa pide que todo se prohíba y, en el caso de la publicidad, han forzado mecanismos de autocontrol – NO obligatorios por ley – para realizar una primera y delirante autocensura.

Como trabajador del audiovisual que soy he visto casos demenciales (TVE censurando una campaña de telefonía móvil porque el niño protagonista no se comportaba como los códigos del ente público exigían; asociaciones de mujeres – harto ociosas, añadiría – quejándose de los “modelos femeninos” de la serie “Fuera de Control” sin pensar en lo lamentables que eran los masculinos… la lista es inacabable). Y, ahora, le toca el turno a Rocco. Por favor, a quien le ofenda, que no consuma televisión. ¿Qué hay de machista en decir lo obvio: que Rocco sabe de patatas? ¿En qué se diferencian las señoras del anuncio de CUALQUIER otra modelo italiana? Y, lo más importante: si estuvieseis en Italia, y tuvieseis ganas de tomar unas patatillas… ¿Acaso elegiríais una marca que no fuese Amica Chips? Al que coja otra, le escupo. ¡Hay que ser más sórdidos en esta vida, hombre! Más aún, al que deteste el anuncio (crucigramamones habrá siempre…) sólo puedo decirle que, si no compra Amica chips ya está castigando a la marca: se han gastado dinero en rodar y emitir un anuncio para nada. Pero, por favor, que no nos agredan a los sórdidos. ¿Os imagináis vuestra infancia sin “Busco a Jacques”? Claro que no. ¿Os habéis puesto Jacques? Salvo que seáis de los que van a comerse algo a discotecas de extrarradio, tampoco. Pues estos nuevos censores quieren hundir la infancia de la nueva generación. ¿Cómo crecerán estos niños a los que se les prohíbe el “Busco a Jacques” del siglo XXI? Por favor, recordad vuestra sonrisa ante el último gran anuncio sórdido que pudisteis disfrutar (la chica del membrillo, y ya hace más de diez años de aquello) y atacad sin piedad a los censores. No por vosotros, sino por los niños. Que nadie enarbole a la infancia contra este anuncio, porque Rocco es necesario para una infancia sana. Después de todo, como el propio Siffredi dice “Para los niños sólo soy un señor que come patatas en una piscina, creedme” y, si un niño conoce a Rocco, ya no queda mucho de qué “defenderle”.

Un último matiz: si entre las nacionalidades de las “patatas” que ha catado Rocco se incluyese la árabe… ¿Estaríamos ante una “provocación” irresponsable que merecería el incendio de embajadas italianas? O, antes bien, deberíamos desearles un bello jódanse a los moros que no toleran que un italiano esté mejor dotado que ellos y que pueda dar placer “a un ser inferior” que no lo merece. Es el único paso que le faltaba dar a este anuncio para pasar de la pole position a la divinidad.

Fabrizio, otra bolsa de Amica chips, por favor.

24 marzo 2006

La Guardia Civil contada a los niños

Todos somos conocedores de la gigantesca talla moral de la Benemérita. El propio Mázinger tuvo que inclinarse ante el tricornio en la última visita del Cuerpo al Vaticano. ¿Quién puede culparle? ¿Acaso ninguno de vosotros se ha puesto un tricornio? Es, como la primera comunión, una experiencia trascendente en la vida de todo niño. Eso sí, siempre habrá a quién la vida, por eso de las injusticias del universo, le ponga difícil el acceso al tricornio. No pasa nada, la Guardia Civil se moderniza y, para vuestros niños, o para los niños que visitan este blog, o para esos niños que aún sois en vuestro interior, os dedica una maravillosa sección infantil en su página web.

Por favor, visitadla aquí
: juegos, dibujos, consejos… Pocas veces me he sentido más sobrecogido. Os lo ruego, vedla y comentad vuestras impresiones. Cosas así no se ven todos los días. ¡Viva España!

15 marzo 2006

Biografías de grandes personajes: Latoya Jackson

Todos estaremos de acuerdo en que Michael Jackson tiene desde hace años muchos puntos para ser el personaje sórdido perfecto: paradigma de la estrella que no ha sabido asimilar su fama, y de una decadencia artística, física y personal que incluye problemas con la ley, juicios, extravagancias, operaciones, derroches, miles de incógnitas acerca de su sexualidad, y millones de portadas de la prensa sensacionalista. Pero en este blog somos fans de Jackson, y hacemos nuestras las palabras de una de las muchas amiguísimas del artista, que, con insuperable sutileza, expone que "el haber abusado un poco de la cirugía estética no convierte a Michael en un criminal". Michael is innocent!!

Bien, pero pese a apreciar los muchos méritos de Michael para ser coronado gran icono de la sordidez, lo cierto es que a veces el rival más duro está en casa. Y no, no nos referimos a su hermano Jermaine, cointérprete de una de las apoteosis del pop electrónico más chungo de los 80 (el gran tema When the rain begins to fall) al lado de la simpar Pia Zadora; tampoco a Janet, que parece tener por afición el inflarse y desinflarse como un globo ganando y perdiendo decenas de kilos, o protagonizar desnudos que provocan tanta censura televisiva mojigata dentro de los USA, como vicisitud dentro y fuera de los mismos, por no hablar de su no muy potente voz o de sus divertidamente patéticos intentos de imitar a Madonna. Lo cierto es que la competencia en la familia Jackson es férrea, y de ahí el gran mérito de la indiscutible ganadora, Latoya.

Debido a la incompetencia de sus cirujanos plásticos, la cara también blanqueada de Latoya fue durante años una parodia de la de su hermano, con la nariz lijada y reducida a su mínima expresión, hasta que el propio Michael se convirtió en caricatura viviente (véanlos a ambos, indistinguibles en la actualidad). Pero naturalmente su grandeza no acaba ahí; ha sido la que más trapos sucios de la familia ha aireado, y gracias a ella supimos de la explotación que Michael y el resto del clan Jackson sufrieron de manos de su padre (tropelías que no tardaron en plasmarse en el telefilm correspondiente); su deseo de predicar tamaña buenanueva la llevó a crear una línea tipo 806 en la que, por un módico precio, Latoya informaba de viva voz desde el otro lado del hilo telefónico de todos los detalles acerca de las palizas y presuntos abusos sexuales, aderezados de paso con los pocos cotilleos sobre su popular hermano que no hubieran sido todavía pasto del News of the World.
Pero si detrás de un gran hombre hay siempre una gran mujer, detrás de una mujer sórdida hay siempre un hombre todavía más sórdido. Sería injusto no reconocer en este talento empresarial el mérito de su ex-marido y manager Jack Gordon (vean que buena pareja hacían). Aparte de sugerirle que declarara estos y otros disparates contra su familia, todos exagerados, cuando no directamente inventados, como la propia Latoya reconoció años más tarde, Gordon la introdujo en proyectos tan sórdidos como varios desnudos para Playboy, grabar la canción contra el uso de drogas Just say no, patrocinada por Nancy Reagan, y una gira con un show de strip-tease por varios países.
Dicho tour no fue precisamente un gran éxito: el Moulin Rouge de París los demandó por incumplimiento de contrato, y Latoya tuvo que salir por piernas de uno de los locales en los que actuaba huyendo de un público colérico ante la ausencia de desnudo frontal en el espectáculo. Gordon se limitó desde entonces a proyectos más modestos: lo cierto es que Latoya tenía todos los boletos para acabar siendo carne de televisiones autonómicas, y su destino se cumplió. En una de sus memorables actuaciones para la TVG, nuestra estrella demostró tanta buena intención como pocas luces al pretender que una señora del público del programa en el que actuaba corease con ella su infame versión de The locomotion: la mujer se encogió de hombros cuando le ofrecieron el micrófono generando un embarazoso silencio. Latoya, ¿no se te ha ocurrido pensar que tus canciones tal vez no gocen de gran popularidad en la Galicia profunda (ni en ningún otro sitio ....)?
Ante tales despropósitos, la relación de nuestro ídolo con Gordon acabó de forma poco amistosa, incluyendo entre otras vicisitudes la rotura de una silla que el manager lanzó en una ocasión contra el siliconado cuerpo de la cantante. Desde la separación, Latoya se ha reconciliado con su familia y lleva una vida mucho más discreta y reposada, aunque también menos sórdida. Como no podía ser de otra manera, tiene a sus fans incondicionales que la siguen y apoyan desde la web www.latoyaonline.com/. ¿Qué hacen que no la están visitando?

14 marzo 2006

Adriano Pappalardo: ese fistro

Vean la siguiente foto y reflexionen unos instantes. ¿Ya? Bien, uno se plantea una serie de interrogantes: está claro que il nostro caro Adriano Pappalardo se levantó aquella mañana con ganas de ser un superhéroe y, ya que Superman tenía su “S” y Batman su logo de murciélago, el primogénito de la famiglia Pappalardo decidió que un “Ap” cosido en su, su… bueno, como se llame la cosa que lleva puesta, pues quedaría bien. Era 1980, así que comparar ese logo con el de Alianza Popular es como que lícito. Probablemente Adriano fue seducido por el viril poder español de Manuel Fraga durante un mítin en Benidorm. ¿Quién puede culparle? Si Don Manuel me estampase una ochenteira pegatina con su “Yo amo España” en mi camiseta… ¿Quién sería yo para quitármela? Así pues, lo lógico a la hora de intentar descifrar el porqué de la indumentaria de Adriano Pappalardo es colocarlo en un mítin de Alianza Popular en un hotel playero español. Adriano estaría de resaca y, cuando don Manuel le calzó la pegatina en su, en su... en su “eso”, bueno, pues Adriano tuvo como que una epifanía. ¿Me siguen? Así que Adriano, gracias a Fraga, se transmuta desde la figura de animal mitológico que caracterizaba sus primigenias cassetes hasta la figura del superhéroe que encabeza este artículo. No es de extrañar que, animado por las circunstancias, editase este single en español. Pero Ap no comenzó a despegar hasta el 82, con lo cual podemos decir que Adriano fracasó por adelantarse a su tiempo. Pero en el camino nos regaló una estela de sordidez que no podemos sino celebrar. Su sordidez y la de su abuela porque… ¿Quién sino una nonna italiana para coser esas siglas con tanto amor? Incluso aventuro que le sugirió las muñequeras de cuero para terminar de redondear su superheroicidad.


Pero esto, como tantas cosas buenas (como el cock rock) fue hace muchos años. La mediocridad de los tiempos presentes ha transformado al otrora mitológico Pappalardo en carne de la telebasura. Tras una participación en la “Isla de los Famosos” italiana, donde fue expulsado porque “el público no supo entender mi humildad”, Adriano terminó dando shows vergonzosos en programas familiares, donde los italianos nos demuestran que la poquísima compostura de la que son capaces se desvanece si se les menta a la sua mamma.


Celebremos lo que fue Adriano, visitad esta web, extasiaos con el personaje y decidid que ser un superhéroe es sólo cuestión de ponerse a ello. Si Ruiz-Mateos, en uno de sus mítines, os arroja un bombón Trappa, no lo dudéis: se os ha encomendado una misión en esta vida.

"Perdone, señora, ¿Tiene 'Las Guerras Civiles Moleculares' de Hans Magnus Enzensberger?"

…Es una pregunta que me gusta hacer a cualquier dependiente de librería por dos obvias razones. La primera, por joder. La segunda, porque… ¿a quién no se le llena la boca diciendo “Hans Magnus Enzensberger”? Vamos, con un nombre así estás condenado a tener razón. Imagínate cualquier discusión, política o hasta de fútbol, que se redondee con un “Ya, pero esto que pienso yo lo ha dicho Hans Magnus Enzensberger”. ¿Verdad que no es lo mismo que decir “Lo ha dicho Rafael Rodríguez”? Y no es por faltarle al respeto a Rafael, no, pues en breve haré un sórdido artículo sobre el no menos sórdido sujeto, pero es que si uno entra en una tienda preguntando por el “Ciudadanos Sobreranos” de Rafael Rodríguez, lo más que se puede conseguir por parte del dependiente es un encogimiento de hombros, mientras que si se prorrumpe en el ya perínclito “Perdone, señora, ¿tiene ‘Las Guerras Civiles Moleculares’ de Hans Magnus Enzensberger?”, la escena de estupor que se logra hace que el día valga la pena. Recuerdo con especial emoción el “Dios santo” de una dependienta de El Corte Inglés, mientras yo, como un cabrón con pintas redondeaba mi petición con un “pues es un ensayo famosísimo”.

Después de repetir la pregunta unas cuarenta veces, empecé a preguntarme que pasaría si, un día, me topase con la horma de mi zapato. Bueno, pues ese día llegó. En una librería fina y elegante – en las que da gusto entrar, rara avis en Madrid – el dependiente no sólo estaba familiarizado con Hans Magnus sino que, además, me puso en ridículo al decirme que dicho libro se llamaba ‘Perspectivas de Guerra Civil’, siendo ‘Las Guerras Civiles Moleculares’ uno de sus capítulos. Claudiqué avergonzado y me compré tan magna obra.

A estas alturas ya habrán vuesas mercedes asumido que un servidor estaba predestinado a ser fans del libro, auque proclamase cosas como que el pareo de José María Aznar tenía su puntillo. Me lo leí en dos patadas y, oh sorpresa, me hice fans. En serio. Es el mejor ensayo sobre política y todo lo que pasa en la actualidad jamás escrito. En esta web tenéis un resumen.


Así pues, mi recomendación es que os compréis ese libro, pero no sin antes pasar por el peregrinaje de preguntar “Perdone, señora, ¿tiene ‘Las Guerras Civiles Moleculares’ de Hans Magnus Enzensberger?”. Se os llenará la boca de grandeza como unas cuarenta veces y, hasta que os topéis con alguien culto, dicho placer será gratis.

Bueno, y ya que me embalo, no sólo deberíais comprar el libro, sino llamar Hans Magnus Enzensberger de Jesús a vuestros hijos. Aunque sea niña. Seguro que, por lo menos, alguien en Sanlúcar se anima. Imaginaos la escena en clase: “Jan Magnu Enzenberger de Jezú, que ehtá tol día jincando shosho nel ejkai”. Grandeza. Venga, echadle valor, a vuestro hijo no le putearán los compañeros. Antes bien, escucharán con admiración lo que tenga que decir. “Lo ha dicho Hans Magnus Enznensberger de Jesús” ¿recordáis? Así que, aunque sé que todos teníais planeado llamar Flavio Briatore de Jesús (foto abajo) a vuestra descendencia, nunca es tarde para cambiar de idea.

09 marzo 2006

Leyenda de iconos de la Liga Fantástica F1 2009


Es todo lo referente a las piñas, y se añadirá la suma de estilo



Se refiere tanto a las cancelaciones de carrera como a reinicios de ésta por calarse en parrilla



Complemento por safety car.



Toda suerte de faltas de etiqueta, salvo descalificación de la carrera o gañanerías en el carril de boxes.



Descalificación de la carrera.



Gañanerías en el carril de boxes (incluye atropello de mecánicos).



Todo lo vinculado con sanciones de la FIA (multas, reprimendas, recibirlas e instigarlas)


Todo lo referente a la exclusión del campeonato, expulsión de la escudería o acatar no órdenes de equipo.


Un bigotón no puede menos que sintetizar todo lo referente a la apoteosis estética (salvo apartado homosexual).


Muestras de afecto homosexual de toda índole (incluidas las de Hamilton, que puntúan negativo).


Luis Aragonés es el mejor icono imaginable para decir "no saber vivir en democracia".


Por supuesto – y pensando, sobre todo, en Nelsinho – hemos creado una categoría de "others!" para expresar todo aquello que – como las orgías de Max Mosley – no supimos prever.

Las escuderías, además, tienen estos otros iconos:

Estrategias lamentables.



Chamanismo chungo.



Fuegoooooorl!!!



Por supuesto, muchas puntuaciones pueden ir acompañadas del siguiente icono:

No podía ser otro para describir el "Factor Hamilton". Pero vean que la edad me lima aristas y he elegido una caca monísima que hasta puede generar sentimientos de adhesión. Pero, ya lo saben, somos ese blog tan poco filonacionalista que dijo que Otegui estaba bueno.


Amo a Laura pero voy a esperar hasta el matrimonio

Nuestra amiga Isabel ha tenido la descomunal cortesía de enviarnos un link a este ignominioso vídeo. Y, contra lo que puedan pensar muchos, aquí en Vicisitud y Sordidez consideramos que el enviar un mail para hacernos partícipes de tamaña basura es, sin duda alguna, un acto de amor y de respeto. Gracias, amiga Isabel.

A continuación, con todos ustedes, un bello himno para preservar la virginidad.



Algunos dicen que el vídeo forma parte de una campaña cristiana de una web que defiende el no ver MTV
. Pero, realmente, dudamos que esa gente conozca ese canal de exigua audiencia en España, por lo que nos inclinamos por creer que la propia MTV es la autora de este campaña de publicidad viral para crear cierta polémica cachonda. Y unas sombrías palabras como conclusión: que a nadie le engañen las trasnochadas pintorras de esta gentuza, porque canciones como ésta no son cosa del pasado. Esta mentalidad cristiana de mierda de rendir culto a la virginidad resurge cada dos por tres. ¿O es que alguien ha olvidado el “No está de moda practicar sexo si no hay lugar para el corazón” de las innobles Papá Levante? Y sí, ya sé que el colectivo calorro tiende a reunirse en cibecafés donde, a decir de los expertos “huele a reglote” y donde el fin último de los canis es irse al hotel. Pero no recurramos a las soluciones fáciles: la oda a la abstinencia no ha sido ni será la solución. El ser humano está diseñado para follar no matter what, como decía mi héroe Gregory House, así que todos esos curas que, en tiempo de desesperación vuelven sus ojos a la ortodoxia más chunga, deberían seguir las palabras de nuestro amado cock-rocker Gene Simmons: “Yo no voy a abandonar el party every day por el SIDA. Si llueve, me pongo chubasquero y listo”.

Detalle final autobiográfico. Paseando un domingo con unos amigos, nos encontramos a un grupo de pijas quinceañeras del barrio de Salamanca, de las que se remangan la falda del uniforme de colegio de pago hasta que los labios vaginales puedan intuirse en los pantys. Se imaginaba uno que, en sus glúteos, llevarían tatuado un “Ésta será tu tumba”. Cuando nos preguntábamos qué locales abrían un domingo a las seis de la tarde, estas chicas, en un alarmante giro de acontecimientos… ¡entraron en una iglesia para la misa dominical de las seis! ¿Amarían a Lauro pero esperarán hasta el matrimonio? A éstas las enviaba yo al doctor House para que las pusiese a andar… No, qué coño House, a Gene Simmons. ¡A beber y follar, que son dos días!

03 marzo 2006

¡Hans Magnus se arranca por bulerías!

No es un suceso: es real. Que los escritores graben lecturas de sus obras en estudio es una práctica bastante normal. Otra cosa es que su volumen de ventas sea el mismo que el de “La música instrumental diferente y preciosista de ‘Quique’”, artista que, por cierto, creo que es el único que tuvo el cuajo de anunciar su cd de new age cutronga en las papeleras del metro. Así le fue. Pero, insisto, las ventas de Nabokov no fueron mejores.

El caso es que, como sabemos, Hans Magnus Enzensberger – EL pilar intelectual de este nuestro blog – no podía seguir el camino trillado. Consciente de que la lectura de sus escritos – poéticos o ensayísticos – en alemán podría causar algún que otro trauma al Ralf o al Helmut medio, decidió adornar su lectura intercalando pasajes en español acompañado de una guitarrilla flamenca. El resultado final oscila entre el estupor y la admiración. En un insólito alarde de democracia, os dejamos aquí
el tema para que os lo descarguéis y os forméis vuestra propia opinión. (Nota: a la que veáis que empieza a larga en alemán a saco, id hasta el final cuando Jansmagnus se marca el "Y colorín colorado este cuento se ha acabado". Jarl, no puidorl, no puidorl).

Ya veis: Vicisitud y Sordidez inaugura una nueva política editorial: el COMPARTIR. Esa es la actitud del buen freak: darse al prójimo para hacerle partícipe de su felicidad. Y nosotros aspiramos al buen frikismo.
Yo sé que vosotros pincharéis en el link y hasta seréis capaces de marcarsus unas bulerías con Hans Magnus. ¿Nos apostatamos algo?

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