Vicisitud & Sordidez

9
No es política habitual de este nuestro blog el hacer un artículo para linkar sin más a otro. Pero, en este caso, vale la pena hacer una excepción. Que la gloria de mi primo porno nos cuente cómo, gracias a la revista Mortadelo, descubrió el intercambio de parejas a los quince años (¡y en Vigo!) es una de esas cosas que no tienen parangón.

El artículo, obra maestra de la escritura blogueira, retrata ese momento mágico en el que la sordidez se mezcla con la ética, la estética y un mundo mejor. Léanlo
aquí y ya me contarán. Y ya le contarán a él.

El caso es que, gracias a ese artículo, uno recuerda la dureza de la era preinternet, en la que había que acceder a las cosas por los medios más demenciales. Por mi parte, podría decir que mi acceso al heavy metal se produjo a través de la revista Diez Minutos. Por esos absurdos de la vida, esa revista tenía una media página en la que se reseñaban cuatro discos cada semana. No sé por qué, pero me fijé en lo que decían del “Penikufesin” de mis adorados - y por entonces desconocidos para mi – Anthrax. Despachaba el disco con displicencia diciendo que, además, era “idéntico al anterior”. Nada del otro jueves si no fuese porque, la semana siguiente, una chiquilla envió una carta a la redacción titulada “El grupo Anthrax es bueno”, donde reivindicaba la visión del mundo de la banda neoyorquina, y que “no tenían por qué cambiarla”. La militancia sistemática en Anthrax y en el Diez Minutos otorgaban a esa mujer una superioridad moral sólo igualada por el mítico Blanco. Ni que decir tiene que el “Penikufesin” sigue siendo, a día de hoy, uno de mis discos favoritos.

Y, respecto a lo de Mortadelo, sólo decir que le conté esta historia al simpar Carlos Molinero (el que deseaba a
Joe Lynn Turner que Dios le confundiese) y todavía vive en el shock. “¡He desperdiciado mi infancia! ¡Yo haciendo el puto friki con la Patrulla X cuando podría estar follando gracias al Mortadelo!”.

Revisad urgentemente vuestra infancia: muchas parejas estarían intercambiándose ante vuestras putas narices y vosotros ahí sin darsus cuenta. ¡Y sin escuchar a Anthrax!

Publicar un comentario en la entrada

La navaja en el ojo dijo... 02 enero, 2007 21:51

Bueno, bueno, tampoco es eso. Yo me carteaba con muchísima gente. Intercambiaba direcciones en toda suerte de revistas, aunque las de U2 principalmente, y eso no significa que follase nada. Hay que ser como el primo, paradójicamente, para no hacer el primo.

The Devil Rules the World dijo... 03 enero, 2007 00:51

Jajajaj, ay madre, yo a mis catorce años sólo contacté con el club de fans de "La guerra de las galaxias", cuyo "presidente" se pasó por mi casa a saludarme y todo... (esto fue hacia el año 91, no os creáis que tenían nada que ver con el actual club de fans oficial, líbreme Dios). Si llego a saber lo que se cocía en los mortadelos...
Eso sí, Anthrax forever, yo los descubrí con el "Persistence of time" y, aunque suene herético, me mola más John Bush que Belladonna (que pedazo de concierto en la extinta sala Canciller allá por el 93...)

Vicisitud y Sordidez dijo... 03 enero, 2007 01:27

Bush es mejor que Belladonna, y "Stomp 442" su mejor disco. En ese concierto no sé si recuerdas que un energúmeno saltó desde lo alto de los bafles. Todo cristo se apartó y sólo un pringao no pudo hacerlo, teniendo que evitar que aquel indocumentado se jalase el suelo. Aquel onvre que trincó a ese descerebrao por los hombros para dejarse caer al suelo con él y absorber el 50% de su ostia... ¡¡¡Era yo!!!

Peacho concierto, nonetheless...

The Devil Rules the World dijo... 03 enero, 2007 02:47

Pues creo que no recuerdo semejante galletazo... sí recuerdo en cambio el salto mortal del propio Bush desde lo alto de los bafles... hablamos de la gira de "sound of white noise" ¿verdad? con Clawfinger de teloneros.
"Stomp 442" está muy mal considerado pero a mi siempre me ha flipado y "nothing" es sin lugar a dudas una de las mejores canciones de Anthrax.

mosca cojonera dijo... 03 enero, 2007 10:15

aquí el primo,...
para aclarar una cosa. Y es que en mi caso no es que yo haya ido buscando nada, sino que no sé por qué extraña casualidad siempre acabo juntándome con los más pervertidos...

El mérito de descubrir el sexo a través del Mortadelo se lo debo precisamente a esas dos primas (de parentesco) que conocí, bastante más gamberras que yo.

Años más tarde en Santiago conocí a los más gamberros, y en Cuenca, Brighton y Madrid ya me lo he ido currando yo... pero vamos ha habido las coincidencias más extrañas... como el día que cuente como conocía a una Dómina holandesa que me pagaba los viajes a los Paises Bajos... ya veréis ya.

maria dijo... 03 enero, 2007 12:02

Madre mía. Yo tenía trece años cuando escribí al Pequeño País (era lo que tenía a mano) para hacer amigos. Hice muchos amigos inocentes y puros y no me acabé morreando con ninguno. Igual debería haber escrito mi petición de amistad al Mortadelo.

Fran dijo... 05 enero, 2007 13:14

Desde luego con portadas del Mortadelo como la del artículo, como para no encontrarse con sección de contactos en el interior (jejejeje)

Ende luego... Ya ni se respeta a Ibañez.

¡¡Mola!!

Vicisitud y Sordidez dijo... 05 enero, 2007 15:55

¡Feliz año, Fran!

(Por cierto, me extrañó que no comentases nada en el ente onvre donde salía tu mítico ex-vecino el tullido... ¿un pasado en el que "mejor es no meneallo"?)

Fran dijo... 08 enero, 2007 13:21

¡¡Hey!! ¡Feliz año para ti también!

Pues, si te soy sincero, se me ha pasado contestar, porque tengo más información sobre el tema (jejeje). Resulta que me he enterado que, para agravar aun más la situación, el menda era diabético y se pegaba unos atracones de dulces que pa qué. Así que esto, unido a su "peculiar concepto de la higiene", dieron lugar a la bella historia que ahora todos conocemos.

Saludetes :)

 
Subir