Vicisitud & Sordidez

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Una muchacha que te gusta MUCHO tiene un día la ocurrencia de darse una relevante sesión de morreo contigo. Los días subsiguientes, como buen freak de poco éxito con las mujeres que eres, te comes soberanamente la cabeza, pensando que es la mujer de tu vida, pensando en qué hacer a continuación, cuál será el siguiente paso a dar para que todo vaya felizmente a más. Pero los días pasan y parece que nunca hubiese sucedido nada entre vosotros. Cuando no consigues comprender nada más que el hecho de que estás absolutamente pillado, esa muchacha te dice por teléfono “El otro día, un amigo mío con el que se me ocurrió enrollarme me salió, de pronto, con que por qué no estaba enamorada de él después de todo por lo que habíamos pasado. ¿Qué pasa? ¿Es que tengo que enamorarme de cualquier tío con el que me enrollo? ¿No es estúpido?”. Tu cabeza da mil vueltas, te preguntas si, la vez aquella que te enrollaste, no deberías haber aprovechado para ir a más, o si hiciste algo mal que hizo que ella no quisiese ir a más contigo. Sólo puedes responder “Sí, menudo estúpido”. Una vez cuelgas, la cabeza sigue revolucionada. Te planteas estupideces inmaduras como volverla a llamar para excusarte de lo que hubieses hecho mal aquella noche, para pedir una segunda oportunidad, para que sus sentimientos románticos resurjan. Obviamente, te das cuenta de que esa llamada es un acto increíblemente patético que sólo va a hacerte quedar peor, y decides, cabalmente, dejarlo estar.

Y entonces, por supuesto, la llamas.

Esto es sólo un leve apunte de la patética autobiografía sentimental del gran Paul Feig: queda claro lo del “cómo me convertí en un virgen de 24 años”. No me creo que nadie no se haya sentido siquiera un poco identificado con la lamentable escena del primer párrafo – los onvres nunca sabemos darnos por vencidos… - y que, desde luego, nadie haya dejado de sentie las más elevadas cotas de la vicisitud al imaginarse esa llamada telefónica (en la que llantos y otras cosas patéticas acontecieron).

Ahora es cuando tenéis la opción de dejar de leer e impedir el acceso a este sórdido onvre a vuestras vidas. Yo le dejé entrar y las consecuencias psicológicas han resultado devastadoras. Vosotros aún estáis a tiempo.

¿Seguís ahí? Bueno, yo os avisé…

Ente onvre comenzó como actor en la serie “Sabrina, the teenage witch”. Podéis refrescar vuestra memoria con este clip:




El frikismo inherente de su papel no era casual. En su
web pretérita y pluscuamperfecta se relatan una serie de papelones a cada cual más lamentable que, principalmente, implicaban el ser un nerd de primera. Viendo esta antología de vídeos caseros de su juventud, uno no se extraña de por qué las productoras decidieron encasillarle:



La pregunta que os haréis es: ¿Con tanto friki en el mundo, por qué nos enseñas a éste? Y la respuesta es que Paul Feig ha retratado la vicisitud de ser un adolescente nerd como NADIE en toda la puta historia del arte. “Soy adolescente, no muy agraciado, no me como nada, la clase de gimnasia es una tortura a evitar, no me como nada, me pajeo compulsivamente, no me como nada...”. Cualquier ser humano masculino que no se identifique siquiera un poco con esa frase es una presencia ciertamente extraña en este nuestro blog. El caso es que esas vicisitudes no han sido correctamente tratadas en los mitos griegos – esa gente que se empeña en decir que todo está en esas historias tan aburridas y tan peñazamente escritas debería ir al psiquiatra sin más dilación – ni en esa basura llamada “Las cuitas del joven Werther” de Goethe - ¿puede ese libro provocar alguna emoción en pleno siglo XXI? ¿Puede alguien no alienado por el mundo de la “Cultura” soportar ese pestiño? – como mucho, pensaba yo, sólo Woody Allen, en “Play it Again, Sam”, se había acercado al tema. Pero Paul Feig lo bordó con una serie de televisión – cancelada en la primera temporada, of course – llamada “Freaks and Geeks”.

LA MEJOR
SERIE DE LA HISTORIA. PUNTO. NI SE HA HECHO NI SE HARÁ NADA MEJOR SOBRE LA ADOLESCENCIA. Y, volviendo a citar a Alfonso Guerra “Ar que lo le guzte, ez un capuyo”.

Sobre la
terminología acerca de qué es un freak y qué es un geek, podéis leer este excelente post. En viruete, por su parte, podéis ver más detalles sobre esta gran serie. La grandeza de esta serie está en su absoluta autenticidad: nada es particularmente triste ni dramático, nadie tiene toda la razón ni lo hace todo bien. Esa es la clave para que todos nos podamos identificar con esos personajes y, en ocasiones, terminar llorando al final de un capítulo sin saber muy bien por qué. Aquí os la podéis comprar: la edición es la ostia y el precio bueno. Me lo agradeceréis, de eso estoy seguro.

La protagonista, Linda Cardellini está llamada a ser la extraña musa de más de un fistro. Lanavajaenelojo se escandalizaba cuando Paco Fox y yo le comentábamos que tenía un importante atractivo. Más aún, borda su papel de vivir entre el mundo de la sórdidas “mathletes” y la fascinación por ese calientacoños que es James Franco, el cual inconscientemente se aprovecha de ella mientras no renuncia a seguir trotándose a su sórdida tronca. TODOS los matices del outcastismo están en esta serie, de la cual pongo como ejemplo una escena en la cual el hermano de la prota intenta ser cool e impresionar a las nenas comprándose el último grito en moda discotequeira. La vicisitud es descomunal, pero no deberíamos extrañarnos si pensamos que es una escena basada en la biografía del propio Paul Feig. Y así queda todo explicado…



La serie también está en
bittorrent, con lo que me debería ahorrar el describir unas doscientas mil escenas memorables. Furthermore, es tan válida para onvres como para mujeres: Linda Cardellini se encarga de que la vicisitud no sea 100% masculina, como ocurre con los libros autobiográficos de Paul Feig que son, en el fondo, lo que más os debería recomendar en un post de pura vicisitud y sordidez como éste. Eso sí, toda mujer debería leer sus dos libros como forma insuperable de adentrarse en la psique masculina. A pesar de detalles extremos aquí y allí, los onvres somos ASÍ.

Sus dos libros son “
Kick Me” y “Superstud” (en esos links os salen por dos duros, so ratas). El primero – que aún espera a ser leido – es, como os podéis suponer, una pormenorizada crónica de lo que es ser un friki pringao en el colegio y que te curren por deporte. Yo soy un experto en eso, con lo cual no sé si soportaré su lectura. Paco Fox igual lo disfruta como curiosidad: ser el hijo de la directora del colegio te blinda contra según qué cosas…

El segundo, “Superstud: or how I became a 24 year-old virgin” es la crónica de la patética vida sexual del autor. Sus highlights incluyen el día que, subiendo por la cuerda en clase de gimnasia, descubre “the rope feeling”: así comienzan sus visitas al váter. Luego, vergonzosos momentos en los que le pregunta a su madre dónde ha guardado su revista de moda – “Es para un trabajo de clase” “¿Pero qué cosas te mandan hacer en ese colegio?” – ignorante la madre del anuncio de crema reafirmante de senos que entre sus páginas se hallaba. A continuación esa gran declaración de principios “Llega un momento en la vida en el cual el onvre tiene que salir de su casa para procurarse pornografía” junto con el recordatorio de que, si en su setentera infancia, le hubiesen dicho que, en el futuro, escribes
cualquier cosa en un sitio web y lo consigues, eso sería algo más difícil de asimilar que contarle a un señor del medioevo que, en varios siglos, alguien llegaría a la Luna.

“Superstud” era leído, conjuntamente, por un servidor y lanavajaenelojo, porque la vicisitud experimentada era tan alta que se necesitaba el grito solidario. Cuando de la masturbación – que incluye diálogos con Dios, tales son las taras de una educación ultracristiana – se pasa al “Hellooooo ladies…” los gritos subieron de volumen. Momentos como el de conseguir invitar a la tía con las tetas más grandes de la clase – “my big prize date” – a un concierto de REO Speedwagon (toma sordidez) sólo para que los borrachos de detrás te la levanten antes que pudiese rozar nada eran duros. Pero el momento en el que Paul Feig intentaba usar su talento “artístico” y “literario” para sorprender a las féminas (aquí es cuando yo me ruborizo) es todavía peor: tal es el caso de una compañera de teatro, Maura, novia de un amigo suyo. Ese amigo llamado Matt, más guapo y con más talento actoral que Feig, siempre le robaba los mejores papeles, conseguía a la chica que a él le gustaba… Por ese motivo, causa regocijo el flashforward del libro en el cual Feig, ya casado, se reencuentra con Maura. “¿Eres Paul Feig?” (cómo una mujer puede preguntar eso si huir, me supera) “¡Hola! Voy a presentarte a mi hija y a mi marido”. Feig da por hecho que va a ser Matt, pero… ¡Sorpresa! ¡Es otro señor! “Hey, Matt me arrebató todos los papeles que yo había deseado en mi vida. Ahora, podía disfrutar del hecho de que había un papel que ninguno de los dos consiguió: el de marido de Maura. Una cosa es que ahora ser mayor, pero nunca dije que fuese más maduro”. Ya veis: tirando hacia atrás con ira.

Para el final de este novelón, Feig se guarda dos cargas de profundidad: el capítulo penúltimo se titula “Please, do not read this chapter”. Sigo arrepintiéndome de haberlo leído: la única pista que doy es que implica tener un cuerpo elástico. El último capítulo, por su parte, está redactado con estilo bíblico, con sus capítulos y versículos y se titula “El libro de los milagros: Cómo el autor perdió su virginidad”. Vivo con el convencimiento de que Ratzinger himself redactó ESTO. Nada quita más las ganas de follar que las descomunales vicisitudes de Paul Feig evolucionando en la cama. Needless to say, Feig nos describe problemas eréctiles, ganas desaforadas de mear, miedo a empelotarse (ella ya estaba en bolas y ahora le tocaba a él), dudas acerca de cómo practicar el sexo oral (es lo que había aprendido “que había que hacer” pero “En Playboy, esa parte de la anatomía salía desenfocada, y no se me ocurría cómo pedirle a ella que hiciese un viaje allá abajo”)… Bueno paro ya. A estas alturas, o ya os habéis comprado “Superstud” sólo por euro y medio o bien habéis decidido que tenéis suficiente Paul Feig en vuestras vidas. La pregunta, por supuesto es “¿Por qué alguien querría recordar con tanto detalle tales momentos de su vida?” o “¿Por qué ese alguien, además de escribir sus proezas amatorias y masturbatorias decide luego
leerlas en público en eventos varios?”

Para redondear la grandeza de este señor, decir que emula a nuestro querido UBA al haber logrado introducir su largometraje “Unaccompanied Minors” en el bottom 100 de la imdb. Un sórdido del renacimiento nuestro Paul Feig, sin duda. Hace unos días, lanavajaenelojo y yo veíamos la serie “Undeclared”, creada por Judd Apatow, el cocreador de “Freaks and Geeks”. El capítulo estaba siendo especialmente bueno y pletórico de vicisitud. De pronto, un título de crédito lo explicó todo: “Directed by Paul Feig”. Nuestros gritos no cesaron hasta el final

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La navaja en el ojo dijo... 12 mayo, 2007 18:57

"James Franco, el cual inconscientemente " ¿Quéeee? De inconscientemente nada. El tío sabe de sobra el poder que tiene.

Si fuese una mujer, no le perdonaríais una en cuanto a su calientapollismo.

La navaja en el ojo dijo... 12 mayo, 2007 18:59

"A pesar de detalles extremos aquí y allí, los onvres somos ASÍ."

Ya, pero es que es preferible que no sepamos que sois así, por nuestro bien y por el vuestro y, en fin, por el futuro de la humanidad, más que nada.

La navaja en el ojo dijo... 12 mayo, 2007 19:12

Yo acabé leyendo Superstud tambie´n debido de Paul Feig también debido a una vicisitud. Viajaba en avión con el autor del artículo y al lado se nos sentó una de estas típicas señoras que no tienen ni la ocurrencia de llevarse una revista y que ya comenzaba a tratar de entablar conversación con nosotros.

Así que yo le dije a Vicisitudysordidez que podríamos ponernos a hablar en inglés para que viese que no había nada que hacer. Y, con ese motivo, sacamos el libro de Paul Feig y nos pusimos a leerlo conjuntamente. Al principio sólo era una maniobra de disimulo, como cuando miras para abajo cuando pasa alguien conocido a quien no quieres saludar, pero en seguida me enganché. Y así tuve que leer todo lo que él me sacaba de ventaja para ponerme al día y desde ahí seguir leyéndolo a dúo.

A cualquiera que haya sido un poco friki en el colegio le recomiendo el libro y, por supuesto, la serie "Freaks and Geeks".

No es el summum de lo bien escrito, pero estaría muy bien que las vicisitudes del joven Werther relatasen cómo intenta comprarse un libro de fotografía para poder ver mujeres medio desnudas y pajearse. Ya quisiera el coñazo de Goethe ser tan divertido.

Vicisitud y Sordidez dijo... 12 mayo, 2007 19:22

Pobre humanidad...

Destáquese, por otra parte, la dedicatoria del libro:

"Iba a dedicar este libro a mi mujer Laurie, pero ella no quiso" (¿y de qué te extrañas, Paul?)

"Pensé en dedicárselo a mis padres, pero hace tiempo que han muerto y hay demasiadas cosas vergonzosas en este libro, así que supuse que tampoco querrían una dedicatoria,

Como mi mujer no quería que se lo dedicase, no podría hacer lo propio con mi familia política. Y no me imagino a ningún familiar mio que desease ver su nombre impreso aquí.

También resulta chungo dedicárselo a algún amigo, viendo de lo que trata el libro.

Podría dedicárselo a alguna celebridad que me haya inspirado en mi carrera, pero sus abogados me denunciarían enseguida.

Así pues, dedico este libro a Heather MacArthur, cuyo nombre he escogido al azar de un listín telefónico. No te conozco, pero me suenas a persona inteligente.

Por favor, póngase en contacto con el departamento legal de Three Rivers Press si tiene algún problema con esta dedicatoria"

Y sí, James Franco es lo peor, pero tiene su lado vulnerable, como cuando acaba con los geeks jugando a Dragones y Mazmorras. Gran diálogo de James con un geek:

"-¿Dirías que mi vida es una mierda?
-No. Por un motivo: follas.
-¿Y si no follase?
-Entonces sí: tu vida es una mierda."

Milgrom dijo... 13 mayo, 2007 01:05

Hay gente como yo y Maelstrom, mi compañero de blog, cuyas vicisitudes amatorias podrían incluirse como apéndice a cualquiera de los libros de Feig, que he pasado a comprar desde tan bello link. Hay veces que piensas que todo lo chungo y sórdido te pasa a tí, pero de repente conoces un alma gemela que ha pasado por situaciones similares y sientes que no está sólo. Conozco gente que lleva 7 años sin follar y principalmente por vicisitudes nerds, timidez y mala suerte, no porque sea especialmente feo. También conozco gente de cierta edad que es virgen por el mero hecho de que le preocupa que una tia se entere de que a su edad siga siendo virgen, el problema es que las tias piensan que no lo es, sino que es el típico chuleta ligón de la clase que aleja a las tias que le gustan a él, además a eso se le añade una timidez extrema. Además en ambos casos si los vierais fisicamente no os lo creeriais. No hace falta cruzar el charco para encontrar situaciones similare. De hecho una anécdota parecida a la que cuenta Feig sobre la tia del concierto de REO Speedwagon (concierto ideal parea llevarse a una jamoncilla), me pasó prácticamente calcada a mí en un concierto de Aerosmith. Conseguí invitar a la tronca, sólo para que se liara con un pavo en el concierto mientras sonaba Dream On. Ahí tenías a Tyler cantando "sigue soñando, hasta que tus sueños se hagan realidad" mientras mi amor platónico se liaba con un sosias de Bon Jovi. Que oportuno todo. Un saludo

Vicisitud y Sordidez dijo... 13 mayo, 2007 01:52

En efecto, lo que decía: Feig triunfa por lo bien que lo plasma todo literariamente, no por lo extremo de lo que cuenta. Confieso que, en algún momento, he medio plagiado su estilo. Pero, en definitiva es eso: es una catarsis verse reflejado y poder reirse (aunque sea una risa nerviosa). Lo del "Dream On" me ha dolido: espero que, al igual que un amigo mio de Tafalla, te hayas resarcido con "Love in an elevator".

Vicisitud y Sordidez dijo... 13 mayo, 2007 02:11

¡Ah, y otra cosa! Has dado en el clavo con lo de "cruzar el charco": recordemos que en los USA - como magníficamente demostró "Love Actually" - es más fácil folghar y, por ende, la presión por perder la virginidad as soon as possible es muy superior a la de España. Probablemente, un libro español análogo debería decir "Cómo me convertí en un virgen de 32 años" para lograr un efecto análogo al de Feig.

Como agravante, Feig estudió CINE en Los Angeles ("La densidad de mujeres impesionantes era MUY superior a la de Michigan") lo cual hace que sus intentos se hagan cada vez más desesperados. A ese respecto, recuerdo la gran frase de Guillermo - el director de la peli que estoy montando - cuando le dijo, en mi presencia, a su hijo de 17 años "El mundo de la farándula sólo tiene una cosa buena: que follas un montón y con mucha gente diversa. José Ramón, ahí sentado, es el único que no se aprovecha de eso. Por lo demás, todo en el mundo de la farándula es malo".

'Nuff said.

Miguel dijo... 13 mayo, 2007 12:44

Lo que yo me pregunto es, si lo que veo a mi alrededor es lo mismo que veis vosotros y, al parecer, lo mismo que ve Paul Feig, ¿cómo se perpetúa la especie? Entre otras cosas porque, al parecer, La navaja en el ojo era más feliz en su ignorancia, antes de leer *el libro*.

Y, claro, llegamos al gran problema vasco (he vivido en San Sebastián desde los tres años, hice la carrera en Bilbao). No, no es ese que sale en los periódicos. El gran problema es que en Euskadi no se folla. El vasquito común es de una raza diferente, que basa la supervivencia de la especie en la esporulación. Porque si no... mal andábamos.

Vicisitud y Sordidez dijo... 13 mayo, 2007 19:14

Hay un gran vídeo de "Vaya Semanita" titulado "Euskadi: aquí no hay quien folle". Algunos amigos me han confirmado que sólo en Navarra el tema está peor. De acuerdo contigo que ese es el gran "problema", el que no sale en los periódicos. Probablemente, de ser el libro escrti por Patxi Feig, el título sería "Cómo no me acerqué a menos de 10cm de una tía en 84 años".

Voy a contar otra del libro para dar vicisitud: cuando está ya con la moza dispuesto a folgar, se plantea que, en ses misterioso triángulo negro, la abertura debe estar por el centro. Y se pone a intentar entrar en vano. "Será que igual es virgen y lo tiene como soldado". Así que lo intenta más fuerte... Ella le mira fijamente un rato y le dice "NO tienes mucha idea de lo que estás haciendo... ¿verdad?". Más vicisitud, en el libro.

Y ya va siendo hora de que Alonso saque de pista al puto Hamilton: personajillo digno de ser despellajado en una peli de John Waters por tener una vida digna del más vomitivo telefilm.

Y no haber ganado una puta carrera.

Miguel dijo... 13 mayo, 2007 20:12

Pero ese Paul Feig... es muy duro. Yo creo que el problema es que no consiguió el porno adecuado lo que ha traído consecuencias negativas para él y para su pareja esa del triángulo.

También he buscado otro video de vaya semanita, pero no lo he encontrado. Éste en concreto trata sobre una rueda de prensa que da un chaval que ha conseguido entablar conversación con una tía. Por supuesto, termina diciendo que la próxima vez va a ir a por todas, le va a pedir el nº de teléfono. Sin comentarios.

Y sobre Hamilton... qué quieres que te diga. Desde que ví su salida de Bahrein, le estoy empezando a coger paquete. Si a eso le sumamos un comentario (sólo publicado en f1technical.net, ojo) que decía literalmente "I will beat his ass"... Sin embargo, es mucho peor que la gran mayoría de la prensa "especializada" sea británica.

Estamos rodeados de lobatos.

PS: Si Massa despelleja a Kimi... ¿significa eso que Schumi estaba al nivel de Jim Clark? Es algo que me costaría aceptar.

Vicisitud y Sordidez dijo... 13 mayo, 2007 21:38

Sin duda, Feig no vió el porno que debía - "A couple of softcore films..." - pero más grave era que pensase que "lo de moverse hacia arriba y abajo era algo que se hacía sólo para la cámara", y pensaba que, una vez dentro, "algo dentro de ese misterioso órgano de la mujer" ya se encargaba de todo. El minuto que se pasa sobre la tía sin hacer nada es una cumbre de la vicisitud literaria.

Y no sabía esa de Hamilton, pero espero que Alonso comience a comportarse como una pésima persona: los fans de la era Prost-Senna y Piquet-Mansell sabemos que lo del "espíritu de equipo" y el buenrollismo es una puta mierda.

EL DEPORTE ES NAZISMO QUE NUNCA NOS ENSEÑARÁ NADA DE PROVECHO A LA SOCIEDAD. Entendamos las cosas así y disfrutemos de forma meramente estética y sórdida la F1, un deporte en donde el pensamiento de un ingeniero es más determinante que los cojones de un piloto (o, en el caso de las motos, de un poligonero).

Y, qué quieres que te diga, he visto ganar dos veces a Schumi en Montmeló y el cabrón era muuuy grande. Massa ha mejorado y Kimi no se adapta, that's all, pero sólo han pasado cuatro carreras...

Still, espérate un post MUY políticamente incorrecto sobre Hamilton en el futuro próximo. ¿El deporte como forma de superar discriminaciones y desigualdades raciales? ¿El workingclassheroísmo? ¿El ayudar al hermano de la silla de ruedas?

¿Por dónde empiezo a despellejar?

Milgrom dijo... 16 mayo, 2007 10:35

Ya está, en una semana me llegan los Feigismos, junto con los guiones completos de los primeros 9 episodios de Freaks & Geeks. Por cierto en un juego de palabras sin precedentes, Feig viene de la unión de las palabras feo y lleig (feo en catalán), así que supongo que el destino le llamaba a ejercer ese rol de no pillador.

Maelstrom dijo... 17 mayo, 2007 10:47

Este post ha sido cruel... para los amigos que tengo en tal situación y que puedan leerlo.

Además, eso sólo ocurre en América. En España hasta el Jordi Vilches folla.

Vicisitud y Sordidez dijo... 17 mayo, 2007 18:11

...Y "Feig", en alemán, significa "cobardemente" (cosa que el autor saca a colación pertinentemente en un capítulo). Pero lo de "lleig", me ha llegado.

Milgrom, haces muy bien - o no - en pillarte los feigismos. Considera este post como lugar donde debatir, en el futuro próximo, todas las vicisitudes que te hayan producido.

Maelstorm, este post no busca la crueldad sino la catársis. Durante la lectura del libro, lanavajaenelojo se asustaba al ver la cantidad de veces que un servidor se sonrojaba ante la proximidad de ciertas cosas contadas (las que he citado en estos comentarios NO, que nadie piense cosas raras...)

Y qué grande el Vilches: sus polvos con la señora Botifoll en "Platillos volantes" son páginas de oro de la sordidez esàñola. Por eso me dio tanto amor a la que monté un corto en el que Jordi se tiraba a... ¡Ana Otero! (la de "Canguros"). Lo suyo son las maduritas, indeed...

Pero puedes preguntárselo a mi primo porno: España es de los peores países del mundo civilizado para andar folghando alegremente.

Y en Euskadi y Navarra ni te cuento...

PD: Maelstorm, me ha molado tu análisis de la pedantería en la vanguardia ¿Para cuándo un artículo sobre el infame Jordi Costa?

SuperSantiEgo dijo... 17 mayo, 2007 21:45

Mi primera novela es erótico-filosófica. Os la podríais comprar... o bajarla de la mula, lo que más rabia os dé.

Y si os digo que a mí Melissa Joan Hart me pone a mil, ¿aumentaría vuestra admiración por mí o vuestro desprecio?

La foto de la portada de Paul Feig con sus papis me ha llegado al alma. Yo tengo una casi igualita, hermano incluido.

Paco Fox dijo... 18 mayo, 2007 09:16

Admiración, no lo dudes. Todos tenemos nuestra depravación erótica. Lo que no es interesante es cuando sólo te gustan las guarrillas sancionadas por las revistas.
A mí, Melissan no me pone. Pero, en la misma liga de depravación ñoña, soy fan de Alyson Hannigan. Aunque la palma de chunguez y sordidez se la lleva nuestra amiga del blog Trinidad con Alan Cummings.

La navaja en el ojo dijo... 31 mayo, 2007 16:54

La foto de portada de Kick Me vale un mundo, efectivamente. Qué madre.

Ahora ya hemos empezado a leer este libro y ¡¡la primera en la frente!! En cuanto pasa de parvulitos al cole normal, el apodo que le ponen es.... ¿lo adivináis? Recordad que su apellido es Feig. Muy bien. Paul Fag, eso es. Povre onvre. Lo lleva crudo.

Y no me parece tan depravado lo de Sabrina. Era guapa.

FIYS dijo... 21 septiembre, 2007 11:16

Alguien sabe donde puedo conseguir los subtítulos de freaks and geeks? mi ingles no es muy bueno y me gustaria poder disfrutar de esta serie. Gracias

Vicisitud y Sordidez dijo... 21 septiembre, 2007 19:20

Lamentablemente, no existen subtítulos ni en internet ni en la edición en Dvd.

Tres opciones:

Llorar en varios sitios de subtítulos para que se animen (explicando que es toda una serie de culto y de las mejores ever)

Comprarte el libro de guiones para ir aclarándote las partes "oscuras" (Milgrom así lo ha hecho)

Lanzarte a la piscina. ¡El inglés yanki no es tan cabrón! Además, no hay personajes étnicos cuyos acentos compliquen el asunto (lo siento, pero los traficantes de maría de "Weeds" - de la cual dirige algunos capítulos Paul Feig - me hicieron tirar la toalla de puro insoportable)

FIYS dijo... 22 septiembre, 2007 15:57

gracias por todo tratare de ver si consigo convencer en alguna pagina que la hagan

Osoario dijo... 18 enero, 2008 04:29

Hay subtítulos en castellano perfectamene adecuados para el torrent mencionado en tusseries.com

La navaja en el ojo dijo... 18 enero, 2008 09:56

Los hay AHORA. Pero cuando pusimos este post no los había. A lo mejor a raíz de esta mención y otras que hice yo en blogs más leídos es por lo que alguien se ha animado a subtitularla.

Osoario: cómo mola la imagen de tu avatar.

 
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