Vicisitud & Sordidez

73
Sí, amiguitos: esta es la pregunta definitiva que nos ronda a todos en la cabeza. Nada de si hay vida después de la muerte (eso tiene fácil respuesta: ya veremos), quienes somos (yo, Paco, gracias), de dónde venimos o por qué siempre acabamos teniendo cuatro o cinco calcetines desparejados en el cajón. No. Lo que no pone nunca a nadie de acuerdo es la respuesta a esta pregunta inmortal. Y yo, Paco Fox, voy a liar las cosas un poco más.

Porque es muy difícil establecer criterios. En una película entran en juego tantos elementos de valoración que lo mejor es, primero, centrarse en qué tipos de películas suelen llevar la cariñosa etiqueta de ‘bazofia’ o, en ámbitos más familiares, ‘bazofia inmunda’.

Básicamente, las películas sobre las que la gente suele defecar caen más o menos en uno de estos tres grupos: Las terribles desde el punto de vista técnico/artístico, las superproducciones sonrojantes y las simplemente aburridas de cojones pero que pocos se atreven a criticar. Todas tienen una cosa en común: siempre (y repito, SIEMPRE) encontrarás a alguien que le gusten. Tú no podrás explicártelo, pero la realidad es así de dura. En el fondo, hay gente que disfruta cuando le pegan. ¿Por qué no ibas a encontrar a una persona que adore ‘Manos, The Hands of Fate’, ‘Catwoman’ o cualquiera de Angelopoulos? Y es que, amiguitos, cada uno busca en una película aspectos y valores distintos. Y lo que para unos es inadmisible, para otros es esencial. Lo que para unos es un guión sin sentido, para otros es una obra maestra de Lucio Fulci ¿Podría ser que la respuesta a qué es una mala película fuera que… depende?


1.- LA BAZOFIA UNIVERSAL

Son aquellas películas cuyo visionado puede causar desde orzuelos hasta ardor de estómago, pasando por risas incontroladas. Es la mierda realizada por aficionados, el producto de incompetentes o gente con habilidades tan limitadas que no podían superar lo usualmente limitado del presupuesto. No estamos hablando de filmes de serie b. Ni siquiera de los seriales de los cuarenta. Estamos tratando con la inmundicia cinematográfica. Películas en las que ningún apartado artístico supera la categoría de espantoso: planificación estéril, continuidad inexistente, diálogos de porno alemán, montajes de video de comunión y, sobre todo, una desvergonzante falta de originalidad.

Este tipo de bazofia límite comenzó sus días en tenderetes de exhibidores itinerantes. Con la imposición del código Hays de censura, se empezaron a producir películas de ínfimo presupuesto que se exhibían fuera de los circuitos tradicionales. Generalmente, se trataba de cosas que, con una coartada de supuesta denuncia social o pseudos-científica, buscaban mostrar escenas prohibidas por el código. Así surgieron clásicos del cine terrible como ‘Reefer Madness’, de Louis J. Garnier (director de cierto éxito en el mudo caído en desgracia) o ‘Maniac’ y ‘Marihuana’, ambas de Dwain Esper, el abuelo del cine cutre.

A partir de aquí, la chunguez extrema no ha abandonado nunca los circuitos de distribución. Desde Phil Tucker hasta Larry Buchanan, siempre había alguien con ganas de coger una cámara y demostrar que él también podía hacer una película. Ahí tenemos, por ejemplo, a Hal Warren. Un comerciante de fertilizantes de El Paso que un buen día decidió que podía hacer una película tan bien como cualquiera. Y no. No pudo. Lo que le salió fue algo que sólo puede describirse como una experiencia cercana a un enema. Su ‘Manos, the Hands of Fate’ es, por ahora, la peor película que he visto. Y quizá la que tenga el título más redundante.

La red está plagada de otros ejemplos de películas chungas pero fascinantes en su incompetencia, sobre todo si se produjeron en Italia en los ochenta. En general, la afición por este tipo de finstros se extendió por los Estates en los 90 con la emisión del programa ‘Mystery Science Theatre 3000’, en el que un tipo y dos marionetas (representados como sobras delante de una pantalla de cine) se cachondeaban de los despropósitos que les colocaban delante. Una forma imaginativa que tenía la cadena de dar salida a productos vergonzantes que no podían emitir de otra manera. Con la popularidad de Internet, llegaron numerosas páginas que se han estado dedicando a cachondearse del trabajo de los demás. Algunas incluso han llegado a comentar películas del recientemente fallecido Bruno Mattei, demostrando que el masoquismo es todo un modo de vida.
Recientemente, la revolución de las cámaras digitales ha hecho que las películas de micropresupuesto se multipliquen como gremlins en un parque acuático. Lo cual significan que los fans de la mugre tienen material para rato. Particularmente no me interesa demasiado meterme en esos berenjenales. Porque sin el beneficio de la nostalgia, tragarse algo de gente como los hermanos Polonia puede ser mortal.

Este grupo de finstros es el más fácil de condenar. Cualquiera con dos dedos de frente puede captar un guión realmente apestoso o un montaje de vergüenza. Pero eso hace que también sean las más divertidas de defender (ahí tenemos, sin salir de este blog, a Vitijito y su aprecio por ‘Gunan, el Bárbaro’). Si te embarcas en la empresa de resaltar alguna de sus virtudes que puedan eclipsar sus increíbles defectos, sabes que no encontrarás a nadie que esté de acuerdo contigo. Sobre todo porque, o bien no te están escuchando, o bien tu evidente aspecto de freak les ha acojonado.

2.- LAS CATÁSTROFES MILLONARIAS

El año clave para las malas películas fue 1980. Por aquellos entonces, comenzó a hacerse popular el libro ‘The Golden Turkey Awards’, un clásico de la literatura cinematográfica que glosaba los truños más pestilentes de la historia. Fue de enorme importancia por otorgar por primera vez el título de peor director ever a Ed Wood, siendo su película ‘Plan 9 From Outer Space’ la ganadora a peor película. Pero, por otra parte, el libro ya mezclaba las dos categorías principales de bazofia cinematográfica: la superproducción ‘El Exorcista 2’ se quedó muy cerca, si bien Richard Burton ganó el premio al peor actor. ¿Acaso el galés era un actor terrible? No. Pero por cada gran papel, perpetró varios otros gracias a dios hoy olvidados en los que demostraba una incompetencia irreal. Se trata de un castigo a alguien que trabaja por debajo de su talento. Lo mismo pasa constantemente cuando se tira por los suelos películas como ‘King Kong (1976)’ (también nominada en el libro), ‘Armageddon’ o ‘Campo de Batalla la tierra’. Al igual que había (y hay) actores peores que Burton, existen películas mucho peores que las nombradas. Pero el dinero gastado y la cantidad de profesionales implicados (algunos, hasta ese momento, de inmaculado curriculum) hacen que la virulencia del ataque sea proporcional.

Por otra parte, en 1980 también se estrenó ‘Can’t Stop The Music’, el despropósito que contribuyó al fin de la música disco y de los Village People. En una sesión doble con ‘Xanadu’ (¿puede haber algo más gay?), un buen señor tuvo una iluminación divina, y creó los hoy famosos ‘Golden Rapsberry Awards’, popularmente conocidos como Razzies. Estos premios acabarían convirtiéndose en una patochada concentrada básicamente en degradar a quien esté de moda degradar. Cayeron en el problema principal al que se puede llegar cuando sólo se considera ‘malas películas’ a aquellas que han tenido cierta relevancia en los medios: te unes al coro de acusadores. De ahí que nadie pudiera apreciar el valor de ‘Showgirls’, o que todo el mundo condenara ‘Instinto básico 2’ sin siquiera haberla visto.

Porque lo usual con estas películas no es condenarlas por su falta de calidad. Lo que realmente entra en juego aquí es una respuesta (similar a limpiarse el trasero con ortigas) al hype. Ente palavro se lo inventaron los americanos para designar la exagerada expectación que se genera alrededor de los blockbusters. Y para culturizaros, os diré que proviene tanto de ‘Hipodérmica’, por lo estupefaciente del hecho, como de ‘Hipérbole’, por lo exagerado.
Así pues, el odio exacerbado hacia ‘Armageddon’ no proviene tanto de su calidad como del propio hecho de ser un blockbuster (sí, el guión es inverosímil, sale Ben Affleck y el final parece un anuncio de Coca Cola. Pero tiene buen ritmo, buena imagen, hace gracia y nombran a Jethro Tull. Mucho mejor que ‘Apocalipsis Caníbal’, digo yo). Muchos no recuerdan que hay bastantes ejemplos de superproducciones de antaño que hoy son reverenciadas como clásicos simplemente por ser antiguas, pero que en su momento fueron el hazmerreír de todo el mundo. Ahí tenemos el fiasco de ‘La jauría humana’, que fue salvajemente saboteada por la crítica a pesar de no ser mala película.

Con todo, si se ve una película reciente como ‘Batman y Robin’ sin estar contaminado por lo que la rodea, es fácil llegar a la misma conclusión: esa sí que es una bazofia impresionante. Todavía me estoy preguntando qué estaba fumando todos los implicados directa e indirectamente en ese desaguisado.

Por lo tanto, para saber sí una superproducción es realmente mala, hay que seguir tres pasos:
1.- Hay que verla. Parece de Perogrullo, pero la mayor parte de la gente no ha visto las películas que más critica. Me pasó recientemente, a raíz del estreno de 'Rocky Balboa', con 'Rocky V'. Todo el mundo la ponía a caer de un burro, pero sospecho que muy pocos la habían visto y que todos hablaban de oídas.
2.- Olvidar fobias y filias. O, dado que eso es imposible, intentar abstraerte.
3.- Comprobar si tiene algunos valores. No dejar que un aspecto devore la imagen total. Antes de decir sin remordimientos que es una bazofia, hay que pensar que no hay que pedirle la misma pena a un carterista que a un asesino en serie. Porque Spiderman 3 puede tener numerosos fallos, pero también sus cosas buenas. No se la puede comparar con, por ejemplo, la putridez de ‘Catwoman’.

Pero cuidado: La defensa de estas películas puede ser problemática. Muy a menudo se convierte en una pose. Más a menudo todavía, puede que sea motivo de encarcelamiento y/o separación matrimonial. Sin embargo, es difícil resistirse a enarbolar la bandera de un flim hasta el momento destrozado por crítica y público. ¿Acaso no sería maravilloso crear batallones de críticos suicidas que entraran en la cafetería de la filmoteca gritando proclamas a favor de ‘Unos peques geniales’? Sí, pero sólo si se hace desde el profundo convencimiento de que se trata de una gran película. En cuyo caso, probablemente se haga también desde una institución psiquiátrica.


3.- LOS PESTIÑOS PRETENCIOSOS

Muchos hemos tenido esa terrible experiencia. No, no me refiero, como sin duda estáis pensando, a ir al servicio en casa ajena y encontrar que no hay papel. De lo que estoy hablando es de pagar por ver una película de esas con dibujitos con premios de festivales antes del título y acabar golpeándose la cabeza con el asiento de enfrente para a) no dormirse y b) intentar, si hay suerte, eliminar las neuronas que almacenan el recuerdo de haberte gastado el dinero.

Son esas películas que idolatran tus amigos que todavía están en su Etapa de Inmadurez Cinematográfica Cultureta (EICC). Casi todos los aficionados al cine la sufren en mayor o menor medida hasta que acontece la Gran Iluminación Lucasiana (GIL) cuando descubres que Spielberg y Bruckheimer merecen tanto respeto como Bergman o Godard. Son aquellos que se dejaron engañar por el jeta de Lars Von Triers con la idiotez del Dogma. O que hace años no dejaban de hablar de Abbas Kiarostami. Esos que recelan de cualquier película no sancionada por los popes de la crítica.

Porque también existe un hype cultureta. El mercado de cine ‘de prestigio’ se mueve por los mismos derroteros que el mainstream. De repente, por festivales y programas de humor como ‘Días de Cine’, se empiezan a encumbrar algunas películas iraníes (en los 90) u orientales (en los 2000) que sólo pueden causar sopor.

Las reacciones posibles a esta situación son:
a) Morirte del aburrimiento, pero no atreverte a decirle nada a tus conocidos de la cola de los cines Golem.
b) Morirte de aburrimiento, decirlo, pero intentar explicar que la película tiene sus propias reglas y que el ritmo pausado emana de la observación con espíritu de entomólogo de la realidad.
c) Morirte de aburrimiento, decirlo y añadir que es una película tan mala como ‘Batman y Robin’ y ‘Ator 2’.

Hay que darle la vuelta a como se juzgan estas películas. Una especie de fuerza estreñimiento mental universal nos impulsa a que pongamos a caer de un burro cualquier comedia o película de acción, pero que consideremos un valor el hecho de que trate temas dramáticos.

Concluyendo:

Cada vez que vayamos a descalificar una película, primero hay que pensárselo bien. ¿Estoy insultando algo sólo porque no me gusta alguno de los aspectos que presenta? ¿Y si tiene otros valores? Hay que aprender a observar el posible interés oculto en una película pobre y bazofiera. Hay que evaluar si la incompetencia en una superproducción ha sido general o, al menos, hay matices que pueden salvarla ante los ojos de otros. Y hay que abandonar la idea de que cualquier drama es automáticamente salvable sólo por su temática o porque lo diga Cahiers Du Cinéma. O, mejor todavía: olvidar todo lo dicho en el artículo y, simplemente, reirse de todas las películas. Hasta de las buenas.

Publicar un comentario en la entrada

SuperSantiEgo dijo... 08 junio, 2007 13:04

Yo aún no he conseguido ver Inchón, la película que financió el líder de la secta Moon. Creo que fue el último papel de sir Laurencio Oliver, que se fue al olvido con semejante lacra en su currículum. Se cuenta que la gente abandonaba la sala a los cinco minutos, más o menos.

Creo que no llegó ni a salir en VHS.

De momento yo tengo en reserva ver Star Clash y L'Umanoide(esta última en versión italiana sin subtítulos, por supuesto), dos pastiches setenteros de la Guerra de las Galaxias cuyo visionado reservo para una ocasión especialmente chunga.

Paco Fox dijo... 08 junio, 2007 13:53

Inchon está desaparecida por lo vergonzoso del resultado y, efectivamente, nunca se ha editado oficialmente. Según parece, a veces la secta Moon ha permitido que aparezca en alguna tele local religiosa de los USA.

Star Crash la vi una vez en un autobús, pero también la tengo para revisionar. Es espantosa, pero de esas que a) es mala pero divertida y b) se nota que está hecha con cariño, pero sin talento.
De 'L'Umanoide' no me acuerdo de casi nada. Tendré que bajarla.

Vicisitud y Sordidez dijo... 08 junio, 2007 13:59

¿Le va volver a echar la culpa a su señora de verse 'L'Umanoide', peacho cínico?

Como blog ultraindividualista que es éste, impongo una categoría extra de BAZOFIA: aquella hecha por cualquier persona que nos caiga rematadamente mal. Dado que todo en la vida es subjetivo, afirmo que si Woody Allen me hiciese algo feo e inmoral no dudaría en proclamar que todas sus pelis son una puta mierda en todos y cada uno de sus aspectos. Con el manual "Sofismo for Dummies" podría argumentarlo sin mayor problema y SÉ que en este universo de supercuerdas en que vivimos, tendría RAZÓN. Hombre ya.

De momento, Woody es un genio. Respecto a Angelopoulos, rescato la frase de mi idolatrado Kaurismaki: "Estando en la cafetería en el último festival, yo me pedí un vodka y el una manzanilla. ¡Una manzanilla! ¿Te lo puedes creer? No me extraña que sus pelis sean el coñazo que son?"

Gorgonsola dijo... 08 junio, 2007 14:06

Mmmm, una interesante reflexión sobre la tan discutida crítica al cine, pero por ejemplo si a mi El Hotel del Millón de Dolares hizo bueno un dolor de muelas y sin embargo La Carrera de l año 2000 me hizo partir la caja durante un par de horas. ¿Se puede decir que una es mala y otra buena?, ¿qué valores transmite La Carrera de la muerte del año 2000? ¿qué tipo de mente puede idear esa película? ¿cómo no me dormí viendo El Hotel del Millón de Dólares y si viendo Piratas de Caribe 3?

Opino que cada uno tenemos un criterio, todos respetables, pero con lo de los culturetas estoy más que de acuerdo. Si el señor Lars se quiere ahorrar en decorados en Dogville vale, pero no me vendas la moto con conceptos y tonterias.

Vicisitud y Sordidez dijo... 08 junio, 2007 14:13

En un momento inmortal de "Padre de Familia", cuando Peter Griffin y su ídem están a punto de morir ahogados en el sótano, el orondo prota confiesa - "ahora que ya nada importa" - que nunca le gustó "El Padrino". La familia, olvidando cualquier instinto de supervivencia, le responde escandalizada. Tras minutos épicos de discusión, Peter zanja el tema diciendo "A mi la que me gusta realmente es 'Esta casa es una ruina' y eso es todo lo que tengo que decir". Paco Fox reflexionó diciendo "Hombre, el PAdrino la he visto seis veces y Esta casa... unas nueve. Ergo, Esta casa... debe ser mejor".

Argumento válido. Y es que "El Padrino", por bien rodada y fotografiada que esté no deja de ser una glorificación del cateto en plan "La ciudad no es para mi". ¿Se imaginan a Paco Martínez Soria matando a sus díscolos hijos porque Madrid les haya hecho olvidar los eternos valores de la cristiandad? Pues aplíquenselo al cateto de Don Vito, que durante más de dos horas nos da el puto coñazo con los preparativos de una boda.

Milgrom dijo... 08 junio, 2007 16:21

Yo a Woody Allen le metía su oboe polojete, pero atravesao cual flauta travesera. Y es que no lo aguanto, sus pelis me parecen un peñazo insufrible, pretencioso y sosas hasta el hastío.

Pero claro yo no voy a ver peliculas buscando lo que un tipo como Allen puede darme, se sus virtudes, se cuáles son los valores que pretende darme y los recursos que utiliza, y aunque sepa distinguir entre buenas y malas pelis de Woody Allen, mi gusto subjetivo, hace que las aborrezca. Con Mariano Ozores es al revés, con sus pelis me troncho, me parto, porque es lo que le pido a las películas de Ozores, más allá de sus tópicos guiones, sus repetidos recursos, y sus nulas planificaciones. Eso si mi gusto subjetivo hace que prefiera mil veces la filmografía entera de Ozores a la de Woody, aunque cinematográficamente hablando sea mejor nuestro amigo neoyorquino.

Esto es algo duro de explicar para alguien que ve el cine desde el punto de vista del aficionado. La mayoría de gente mezcla gusto personal con la calidad de la pelicula. Es decir, como me he reído con Brácula, ergo la película es buena, en vez de decir que me hace mucha gracia Chiquito haciendo el pecadorr, pero la peli es mala.

Anda que no me he ganao collejas yo con mis amigos en el cine por decir lo mismo que Paco postea aquí, a la salida de un cine.

The Devil Rules the World dijo... 08 junio, 2007 16:22

Impresionante artículo de un tema que a mi me fascina igualmente (ya le he dedicado varios posts). No dejas ni un cabo suelto en cuanto a las diferentes interpretaciones con las que catalogar una mala película.
En mi humilde opinión, las malas de verdad son cosas como "Cuando menos te lo esperas" o "Wild wild west" en las que la caspa y la inmundicia salpican a pesar de los millones de dolares y de las indudables mentes talentosas que las sacan adelante. Pero claro, también es facilón quedarse en eso.
Reconozco sin temor a quedar fotografiado en plena "pose" (y también para confirmar tu tesis de que siempre hay alguien a quien le gusta cualquier película) que me gustaron "Catwoman" y "Batman y Robin", como pelis malas, no tienen nombre... pero al verlas uno no puede evitar la sensación de que hay alguien detrás con un bizarro sentido del humor riéndose de tu cara, algo que entiendo que a la mayoría de gente indigne, pero a mí me provoca mucho amor... Cuando Batman saca su tarjeta Visa con la leyenda "Batman forever" inscrita y dice "no salgo de casa sin ella"... en fin, lágrimas en mis ojos ante los huevos por perpretar semejante escupitajo en la cara a cualquier fan del sentido común.
En cambio, "Dogville" sólo me provoca desesperación.

SuperSantiEgo dijo... 08 junio, 2007 17:14

¿Cómo es que nadie ha hablado todavía del AMOR? Seguro que el finstro que perpetró L'Umanoide sentía más amor por Star Wars y por el público italianini que iba con la mamma al cine de barrio a ver sórdidas naves espaciales, que todos los culturetas juntos. Los que hicieron Gunan, ¿no amaban lo que hacían?

Cuando veis una película de esos tipos de apellido polaco, ¿os sentís queridos, hablan a vuestro corazón, hígado o genitales o a un supuesto cerebro que si no capta el mensaje sublime se supone que no tenéis?

A mí las pelis de risas de Woody Allen, y sobre todo las antiguas, sí me gustan. La última que hizo de Match Point (con Scarlett, mucho cine culto pero nos aprovechamos del tirón de las estrellas) me sigue pareciendo un copiar y pegar de Delitos y faltas. Es que es clavada.

Yo sólo sé que unos nos quieren, y que los otros nos quieren tomar por idiotas.

Paco Fox dijo... 08 junio, 2007 20:00

Claro que hablo de amor, Supersantiego. Luigi (Star Crash, las de Hércules de Ferringno)Cozzi, particularmente, me parece que es un tipo que ama el cine. Pero el pobre es espantoso (algo así como nos pintaba Burton a Ed Wood en la película).
Sin embargo, cuando Kieslowski saltó y dijo que se retiraba del cine porque ya no había nada más que decir, para luego anunciar su retorno y... palmarla.... pues qué queréis que os diga: me alegré.

Devil: Sip, este artículo lo dejé a medio hacer tras leer uno de los suyos. Luego le cambié la perspectiva y lo edité considerablemente de 6 a 4 hojas, por aquello de no torturar a los lectores. Por ahí se quedaron algunos diálogos de 'La policía montada del canadá' de Bemille, que demuestran que el horror en las superproducciones no se inventó en los 90.

Milgrom: efectivamente. El problema es que la mayoría de los críticos confunde gustos personales con objetividad. Si estás con los colegas, abogo por las actitudes salvajes y boutadeiras, para echarse unas risas. Pero si te pones a hacer una crítica (o alguien te pregunta si le recomiendas una peli), hay que intentar hablar de sus valores.

La navaja en el ojo dijo... 08 junio, 2007 21:14

Más razón que un santo, sr. Fox, más que un santo. Espcialmente me ha gustado eso de que hay que verlas. Y que parece de perogrullo, pero que es lo más habitual. Lo normal es que la gente rechace las películas por lo que son: comerciales, comedias, para niños, para adolescentes, etc... sin verlas. Y no por la película en sí. Es muy cierto que hay cosas que no te tiran, que no apetece ver, pero de ahí a ponerlas verdes sin saber.

Y con lo de los culturetas estoy también de acuerdo por completo. Sólo haría una salvedad que es que también, igual que te pueden gustar las comedias de tiros, te puede gustar de vez en cuando una peli del Golem sin que sea eso una pose. Y, claro, suena a excusa para quien no me conozca, pero que sepan que soy la primera en poner verde a Amos Gitai y defender Piratas del Caribe.

La cuestión es tener una mente abieta. Y, sí, ser sincero luego. Estas pelis pueden ser malas. No son inmunes a los defectos y los resultados fallidos. A lo que suelen ser inmunes, como bien dices, es a las críticas negativas, porque siempre que digas que no te han gustado, te pueden salir con eso de "es que no la has entendido" o, mucho peor aún: "claro, es que no es para cualquier tipo de público", acompañado de una mirada de superioridad. Aparte de retirarle de por siempre el saludo a esa persona, ¿qué es lo que haces? Muchos acaban diciendo que la siguiente del mismo jaez sí les ha gustado, pero no es verdad.

Y es que yo soy de la opinión de que las pelis pueden analizarse, aunque sean de autor. Pero casi nadie opina así y por ello nunca jamás se podrá decir que una película cultureta es mala y mantener una conversación coherente en la que se argumente a favor o en contra de esta afirmación.

Milgrom dijo... 08 junio, 2007 21:31

Navaja: Esa actitud de superioridad y de condescendencia con la que te responden: "Es que no la has ententido" o "sí, serán mejor las americanadas imperialistas que ves tú", es lo que nunca he soportado.

Citando a Eco: "Para un texto sólo hay una interpretación plausible, sí aceptamos que un texto tiene más de una interpretación posible, estamos sobreinterpretando y ajustando el significado del texto a nuestra propia subjetividad, alejándonos de los valores propios del texto como ente autónomo".
Interpretación y Sobreinterpretación.

Eso sí, si suelto esto después de ir a ver X-Men 3 mis colegas me matan en lapidación pública por gafapasta, pero tiene más razón que un santo. Es lo que pasa con los culturetas que se ponen a dar vueltas y vueltas a las pelis, para ir de pedantes, olvidando el sentido para el que el texto fue creado.

La navaja en el ojo dijo... 08 junio, 2007 21:36

Los culturetas suelen ser gente que tiene bastante poca idea de cine. Que nadie me salte a los ojos (además, para eso tengo yo ya la navaja), los hay que sí, claro, pero en general es gente que se aproxima al cine como a otras cosas, como podría ser la música (véase G. Sanz), la arquitectura, la moda, el interiorismo, la gastronomía, etc... siguiendo lo que le han oído a otros, lo que está de moda, lo que se lleva, lo que leen en la revista más in, etc...

jalop dijo... 09 junio, 2007 14:05

Navaja ha puesto en correctísimas palabras lo que yo iba a intentar decir sobre los culturetas. De todas formas conviene recordar que, aunque aquí la mayoría trabajáis en el audiovisual donde puede que el culturetismo sea la norma, el mundo real donde vive el 99% de la población es justo lo contrario, no hay ninguna necesidad de defender el cine garrulo porque para la gente que no vive en Madrid y Barcelona, o que vive en Madrid o Barcelona pero trabaja en cualquier otra cosa, el garrulismo no es que sea la opción mayoritaria, es que es la única, no hay razón para despotricar de las pelis iranies porque es que ni se estrenan.

Comparto el insulto a los culturetas, pero estoy igualmente harto del frikismo de diseño y del rollo de "que iconoclasta soy" de gente que en realidad está siguiendo una moda, el culto a Jess Franco, las pelis de monstruos radiactivos de los años 50 y la explotation italiana hartan más que una fabada. Pajares y Esteso fue al principio una opción más original, pero ya ha sido adoptada por algunos popes de la modernidad y empieza a aburrir también. Seamos originales, como el gran Jose Manuel Parada, que, al margen de cualquier moda, recupera los films más innombrables de Marisol y Joselito. Que cada uno se atreva a reivindicar las pelis que le gustan de forma valiente, esté o no arropado por ochocientas webs seudofrikis que hablan de la misma peli.

Vicisitud y Sordidez dijo... 09 junio, 2007 16:14

Indeed amigo jalop, la única opción válida es hacer caso a tus vísceras. Lo grande de la era internézica es que siempre podrás encontrarte con gente que comparta admiración por "La familia Stupid" (es bello no sentirse solo). Pero, a la vez, la multiplicación de tribunas de opinión, en el fondo, lo único que hace es ampliar el abanico de opciones de dos a seis. Poco más.

El día que ochocientas webs me reivindiquen la actución de Christopher Lee en "La familia Stupid me preocuparé. O me creere un visionario, yo que sé.

La navaja en el ojo dijo... 09 junio, 2007 22:15

Hombre, el culturetismo no sólo se da en el ámbito audiovisual, donde puede ser más común el que se dé la vuelta y la gente esté más en el wannafrikismo del que hablas, Jalop, pues ya lo otro lo han pasado y superado. Y es cierto que ese friquismo, ya sea pose o no, puede ser más insoportable que el culturetismo. Tienes toda la razón.

Justo esa gente que yo decía que tenía poca idea de cine, lógicamente no es del audivisual, sino arquitectos, diseñadores, artistas, vagos y maleantes...

Me extraña que digas que fuera de Madrid o Barcelona no ocurre así, porque oigo quejarse a personas de toda índole, pero mayores de cuarenta y muchos, de que era obligatorio en su época decir que les gustaba Godard o Bergman o cosas muchísimo peores (pues ésos no son malos) que había en su época. Y uno de esos es el padre de Vicisitud, que vivía y vive en Vigo. Pero a lo mejor es que en esa época sí que se estrenaban esas cosas allí y ahora, no.

Es verdad que en ciudades donde no haya filmoteca, ni cines Golem o Verdi no existirá tanto el gafapasta. Tampoco existirán esos culturetas que no son del audiovisual y que mencionaba. O habrá menos, como mínimo. Pero son las desventajas de las grandes urbes, aunque lo demás casi sean todo ventajas. Por algo Milgrom quería bautizar a Barcelona como Gafapastown, con lo que estoy más que de acuerdo. Me apunto el nombre para utilizarlo.

jalop dijo... 09 junio, 2007 22:35

Supongo que en los tiempos de Bergman y compañía el culturetismo estaba mucho más afincado. En provincias hay gafapastillas wannabe, pero como son conscientes de su inferioridad respecto a los supergafapastas de las grandes ciudades porque no tienen acceso a muchos eventos culturales ni tampoco a grandes trabajos en el ámbito de lo cool que hacen que se les suba tanto la tontería a la cabeza, son más tratables, creo al menos.

Lo que quería decir es que, aunque yo soy el primero que me sobro con Sofia Coppola o Michael Haneke, lo cierto es que sus pelis sólo se van a ver en salas pequeñas y sólo van a hablar de ellas en revistas y programas minoritarios gilipollas como Dirigido, Dias de cine, etc. que afortunadamente hace muchos años que no leo ni veo. En cambio, coñazos como Spiderman 3 o Piratas del Caribe 3 los tienes en la sopa, me tengo que enterar de que se estrenan aunque no quiera, así que creo que el detractor de Spielberg tiene mucho más derecho y razón cuando se queja que el detractor de Angelopoulos, lo cual no significa que uno y otro no puedan ser igualmente imbéciles.

La navaja en el ojo dijo... 09 junio, 2007 22:49

Será verdad lo del bombardeo allí, pero casi te envidio si dices que no tienes que tratar con gafapastas y culturetas en el día a día. Pues yo ya lo tengo tan asumido que no me imagino otra cosa. Yo he sufrido la misma campaña abrumadora de Maria Antonieta que de Spiderman 3. Y si tengo que despotricar despotrico tanto del señor que lanza telas de araña como de la hija de Francis Ford. No me gusta ninguno de los dos y probablemente a niveles iguales.

En definitiva, además de no tener prejuicios, lo importante es, como bien dices, ser sincero. Tan mal hacen los que defienden a un director de arte y ensayo porque quedan bien, como los que se meten con él por ir de friquis, rompedores o "iconoplastas" (un apodo que éstos le ponían a un compañero de ECAM y que me parece de los mejores que he oído). Todo es igual de deplorable y algunas veces ambas cosas van e la mano, como en algún crítico de cine cuyo nombre no quiero mencionar, pero que muchos sabéis bien quién es.

Andrés dijo... 10 junio, 2007 05:19

Hola. Soy un amante de los PESTIÑOS PRETENCIOSOS. Y creo que Bruckheimer merece el respeto que cualquier tío forrado de pasta merece. Ya sea el dueño de una cadena de tiendas de muebles de bajo precio, o el presidente del sindicato de basuras y residuos. O sea, como creador de obras, ninguno. Como colocapastas y sacamilveces lo que has puesto, todo. Nada más. Punto.
Y por ponerte un ejemplo te diré que a mí, lo que sí me causa sopor, pero de verdad, es comprobar como muchos de nuestros canales de televisión se quejan de la aportación al cine español, pero no tienen ningún rubor en promocionar bazofias (sí, has oído bien, bazofías) tipo PIRATAS DEL CARIBE 3, SPIDERMAN 3, o tus Lucasianos EPISODIOS UNO, DOS Y TRES, soltando imágenes de todas ellas, muchos meses antes de su estreno. Lo hacen por una simple nota de prensa en la que hablan de cualquier chorrada. Ya sea la borrachera de Keith Jarret, el desnudo en el teatro del "niño" de Harry Potter, o de los porretes de la novia de Spiderman durante el rodaje. Cualquier memez disculpa la publicidad de sus megaproyectos.
Así, que yo creo, con todo mis respesto a tu opinión, que lo del sopor va por pueblos.

Paco Fox dijo... 10 junio, 2007 11:06

Hola, Miguel:

El problema es, como comento en el artículo, dejarse llevar por el 'hype' tanto en positivo como en negativo. La sobredosis publicitaria y del entorno puede crear un rechazo instantáneo. Lo sé: soy andaluz y aborrezco el flamenqueo como rechazo automático por lo que me han estado machacando desde la infancia.
Pero hay que olvidar eso, y mirar las cosas en perspectiva. Las películas son algo muy complejo y con muchos aspectos a valorar. No estoy de acuerdo con la frase que pones en tu perfil (¿de qué escritor era?) de que 'sólo hay dos tipos de películas: las malas y las buenas'. La mayoría de las películas tienen valores distintos, y dependiendo del espectador, la apreciación de cada uno de sus aspectos se magnifica en positivo o en negativo. Lo normál no es que una película sea buenísima o bazofia. Usualmente, hay miles de términos medios, porque tú puedes dejar pasar algún valor que no te molesta que para otros es despreciable y viceversa.
Y del mismo modo que comentas más o menos (y con razón) que no te gusta ningún género en especial, sino sólo las buenas (esto es, las que te gustan), tampoco se puede decir que los todos blockbusters son bazofia y que todo el cine cultureta es genial. Con eso me refería, humorísticamente, a la 'Revelación Lucasiana': durante cierta etapa de la vida cinéfila, casi todos caen en renegar de la superproducción en favor del mal llamado 'cine de autor'. Pero hace falta tiempo para darse cuenta de que AMBAS cosas tienen su interés. Y que en ambos géneros se dan todo tipo de películas fallidas. Y, a veces, con tan pocos valores positivos que, sí: se convierten en bazofia. Pero, por mucho que me cabreó Spiderman 3, y por mucho que molestaba Jar Jar Binks, desde el punto de vista de alguien experto en cine, no se puede decir que ninguna sea mala de solemnidad, pues tienen otros aspectos positivos. Del mismo modo que, por mucho que aburrí con 'Eraserhead' (fui un poco lynchiano en mi EICC), sería negligente decir que es una bazofia. Y, por no olvidar el tercer aspecto de lo que se suele llamar 'mala película', por mucho que me pareciera mal montada y sin sentido, no se pueden negar los valores de 'El más allá' de Lucio Fulci.

Chimp dijo... 10 junio, 2007 20:34

Una película mala es aquella que, trás verla, te dan ganas de ejecutar a su perpetrador; ergo todas las pelis de Isabel Coixet y Luna son malas.
Y, joder, que alguien me explique como es posible que la jodida Luna (María Lidón) siga consiguiendo pasta para "crear". Que alguien me lo explique! ¿Es la mejor felatriz del universo conocido?¿Su padre es el presi del Club Bilderberg? ¿O qué????

Vicisitud y Sordidez dijo... 10 junio, 2007 20:58

Su marido le produce las películas. Fea no es: pero resulta un polvo demasiado caro. Ergo, puede que sea la mejor felatriz.

Still, tiene una primera peli, llamada "My Gun" que no ha tenido ovarios siquiera de montar. "Ahora que me he comprado un Avid, igual la monto yo. Yo no sé tuú, pero yo un plano feo no lo monto". Habría que responderle "Yo un plano feo, no lo ruedo".

He de confesar que, cuando en "Yo puta" Denise Richards y Daryl Hannah van corriendo al salón ilusionadas porque en la tele están poniendo "Stranded", yo rompí a aplaudir. Ya ves, en todo pueden encontrarse valores.

Sobre la "presión social" (qué pelis le gustan "realmente" a la "gente"), yo creo que ya somos mayorcitos para elegir con quién nos relacionamos y, sobre todo, estando en internez, decidir cómo nos informamos (yo sólo veo la tele para la F1, y punto). Así que lo que piensen en una discoteca de calorros, me la pela: no forman parte de mi vida, no los considero seres humanos ni con derechos humanos. Feck, sólo soy consciente de su existencia cuando cojo el metro, así que para mi el ÚNICO universo conocido es el de la gente que sabe que Angelopoulos existe. ¿Relidad distorsionada? No, una realidad tan válida como la del calorro que ignora mi existencia.

Ricordi: no existe nada más allá de este foro. And for good reason.

jalop dijo... 10 junio, 2007 22:59

Sólo los seres Dillinger son capaces de tal pureza en su abstracción de la realidad que les rodea, don Vicisitud; aunque los admiremos reconozcamos que no podemos estar a su altura. Yo, aunque sólo utilice la tele como monitor de DVD, luego voy a casa de mis señores padres y descubro la existencia de engendros como Mira quien baila, that's life. Del cine francés siempre me ha fascinado la estilización de hacer que todo el mundo parezca cultureta, en los autobuses sólo hay gentes calladas y educadas y en los institutos niños pedantes y filósofos, pero fuera de las películas de Claude Sautet la realidad es mucho más sórdida, y siempre hay viandantes y compañeros de trabajo que te recuerdan que existen los partidos del Real Madrid y del Barça y marujas que te hablan de que hay un embarazo en la familia real y que no sólo te hablan de esos temas sino algo mucho más terrible, esperan que les contestes algo. Aunque uno sea una secta existe una esporádica y poco gratificante comunicación con seres del mundo exterior que no saben quien es Angelopoulos.

Eso sí, otra especie que propongo asesinar YA, todavía antes que a los culturetas e iconoplastas, es al calorro con ínfulas, que no se pierde un Spiderman 3 pero que luego se las quiere dar de listillo diciendo que son pelis superficiales y él está por encima de eso, que la misma gentuza que ve Aqui hay tomate y dice preferir los documentales de la 2 que jamás ha visto.

Egocrata dijo... 11 junio, 2007 03:08

A las torturas autoinflingidas de pelis apestosas en plena coprofagia oligofrénica, uno debe añadir el ver un película horripilante italiana setentera en plan Star Odissey doblada al inglés para el mercado americano.

Es como si el reparto completo de alguien voló sobre el nido del Cuco se pusiera ciego de orujo e hicieran una función dels Pastorets en DVD.

Mierda hardcore. Inanerrable.

Egocrata dijo... 11 junio, 2007 03:16

A todo esto, "Yo Puta" de la siempre admirada (por su radical incapacidad para transpirar la más ínfima cantidad de talento o competencia) Luna la pillé un sábado por la mañana de resaca en HBO, aquí en Estados Unidos.

Tuve un ataque de risa tonta que pa qué.

Paco Fox dijo... 11 junio, 2007 09:12

Ostras, egocrata: qué peli más rara me ha descubierto. Gracias. De este tal Alfonso Brescia conocía sus dos anteriores películas espaciales (y una tercera parte no ofial de ¡Ator!), pero no sabía que fuera una chungo-trilogía.

Chimp dijo... 11 junio, 2007 11:16

Y díganme, se lo suplico, ¿Quién es el marido de Luna? ¿¿¿Quiénnn???

Golias dijo... 11 junio, 2007 13:05

Creo que lo de los cultureros tiene un origen en la necesidad de distinción de las personas. Uno puede ser entendido en cine, pero entendido de verdad, sólo después de haber visto cientos de películas. Luego, además, tiene que tener criterio propio, lo que supone reconocer que a) algunas obras maestras no nos gustan, o al menos reconocemos su valor pero no nos emocionan; b) algunas obras "menores" nos parecen condenadamente buenas; c) algunas basuras tienen su punto, o incluso son "basuras a reivindicar"; y d) algunas "maravillas" son basura, en nuestra opinión.

Está claro que nunca vamos a estar de acuerdo con todo el mundo, si es que de verdad tenemos un criterio propio. En los cuatro casos anteriormente citados, yo citaría, primero, a varias de Hitchcock, que para mí no pasan de entretenidas (otras, como "Los pájaros", sí que las considero obras maestras); estarían los casos de "Doce hombres sin piedad" o "Punto límite", para mí obras maestras aunque se las considere menores; como "basura-con-su-punto", aprecio mucho "Demolition Man", que me parece más inteligente que muchas, y por supuesto "Starship Troopers"; finalmente, auténticas basuras consagradas por la crítica, son para mí "Violent Cop" de Takeshi Kitano, o "La doble vida de Verónica" de Kieslowski.

Pero hay otra forma de pasar por entendido, que no de serlo: repetir como un loro lo que dice un grupo de gente. Así, al menos, su aprobación la tienes segura. Eso es lo que pasa con los cultureros, en mi opinión. Tienen que sentirse identificados con un grupo, y por eso aceptan de forma acrítica todo lo que el grupo dice que es bueno. No se trata de que a alguien, honradamente, le puedan gustar Von Trier, Kieslowski, Manoel de Oliveira...Si realmente es así, te dirán que unas son buenísimas, otras no tanto, que en tal película se la fue la pinza al autor, etc., porque eso es lo que todo el mundo dice de los directores que le gustan de verdad. Pero si es un culturero genuino, todo es maravilloso y punto, y el que diga lo contrario es un miserable. Así, el culturero se identifica con un grupo, y además se distingue de la plebe. Porque, en realidad, es fácil encontrar los grandes valores fílmicos de "Grupo salvaje", "El hombre tranquilo", incluso de cosas más turbias como "Apocalypse Now"; pero si encuentras que el Cine con mayúscula está en "La doble vida de Verónica", entonces formas parte del grupo de escasos privilegiados que la aprecian, y ya se abre un abismo entre uno y la plebe.

Por cierto, "Stranded" sería una película medianamente decente si alguien quitase de enmedio a la burra de su directora. No por el trabajo de dirección, que aún tiene un pase; pero como actriz, nunca en mi vida he visto a nadie tan malo, ni en "Al salir de clase". Que ya es decir.

contraportada.wordpress.com dijo... 11 junio, 2007 13:15

Nos encanta (así en plural mayestático) vuestro blog; ni yo, ni nosotros, podría haberlo expresado mejor todo este post.

Un saludo y enhorabuena!

Pat.

Monsieur Jacobine dijo... 11 junio, 2007 13:48

El problema es hacer distinciones entre “cine populista” y “cine cultureta”. Como decía Antonio Machado del teatro, sólo existe el teatro bueno y malo. Hay cine palomitero insufrible y estupendo, y cine gafapástico insufrible y estupendo. Soy un admirador de Von Trier, que más allá de creerse el gran dogmático del cine contemporáneo tiene grandes cosas en sus películas, pero me pone de los nervios Oliveira, uno de estos de los que algunos críticos suele decir que “hace el cine más joven de la actualidad”. Es cierto que el cine cultureta da más coba al defender grandes causas que todos los ciudadanos concienciados deben defender. Si por ejemplo, Javier Bardem produce un pestiño como “Invisibles”, no hay que atacarlo pues estas en contra de los pobres que sufren en África. Y así. Recuerdo que yo he tenido grandes peleas por culpa de Pasolini, que me parece un auténtico director basura que no tenía ni idea de pegar dos planos de forma coherente. Véase ese despropósito llamado “El evangelio según Mateo”, película apoyada en su momento por unir marxismo y cristianismo progre pero que no hay por donde cogerla. Si otro cineasta menos apoyado por los grandes gurús del momento hubiese perpetrado este bodrio que piratea música de “Alexander Nevski” como una exploit italiana otro gallo hubiese cantado.
O sea, que no caigamos en la radicalización en que se está hundiendo nuestra convivencia política en temas de cine y no hagamos banderas. Veamos lo salvable de gafapastas y palomiteros y disfrutemos de las películas según lo que ofrezcan, independientemente de la familia a la que pertenezcan.

Paco Fox dijo... 11 junio, 2007 13:56

Pat: Muchísimas gracias por el comentario. Me ha llevado un par de meses darle cuerpo a este post, que en realidad es un resumen de una parrafada más salvaje.

Golias: su comentario es muy atinado cuando se refiere a aquellos que repiten como un loro lo que dictan sus gurús. También es muy aguda la observación del 'todo vale' snob para con ciertos directores. Ayer mismo comentaba con vicisitud y la navaja que yo soy fan de muy pocos directores. Y de los que lo soy, reconozco que hay pelis fallidas o que me gustan menos.
Suscribo todas sus reivindicaciones, especialmente 'Demolition Man'. Sin embargo, Vicisitud quizá le ataque por 'El hombre tranquilo. Porque a él, el subtexto machista le molesta enormemente, mientras que a mí me da igual. Otra muestra de que cada uno le da importancia a uno u otro aspecto.

Milgrom dijo... 11 junio, 2007 15:59

Pues a mí el subtexto machista me encanta. De hecho es lo que hace que me gusten las pelis de Eastwood con Don Siegel y las peliculas clásicas de Ford. Simplemente hace que me descojone.

Sobre Pasolini, sus películas siempre me han parecido mal montadas. Pero su sordidez y su vitalismo a partes iguales me fascinan. Su trilogía de la vida (Decamerón, Canterbury y Las Mil y una noches) siempre han ejercido un extraño hipnotismo en mí. Eso sí, su a veces extraño montaje y sus extrañas conexiones entre los diferentes episodios de estas películas, se hace un tanto raro.

Lo que también suscribo es que hoy en día parece que se lleva un culturetismo y un gafapastismo de la basura. Siempre han existido fans del cine trash, bizarro, pero creo que nunca han habido tantos como ahora. Muchas veces esto parece una pose. De golpe y porrazo a todo el mundo le gusta el Spiderman Turco o el cine de zombies, cuando hace poco este languidecía en el más triste de los anonimatos.

Por otro lado lo que creo que si que hay distinguir, como bien decía "La Navaja en el ojo" es que no es el mismo tipo de público, el que trabaja o ha estudiado en el audiovisual y el que no. En mi caso intentar explicar a mis colegas los agujeros de guión de Saw fue algo titánico y que no merece el esfuerzo.

Kike dijo... 11 junio, 2007 18:51

Francamente me cuesta creer que mucha gente que adora los piratas del caribe 3 o, en el extremo opuesto, Lancelot du Lac no tengan cáncer cerebral. Por que las películas buenas y malas EXISTEN. Se puede adorar Robot Monster y no ir por ahí recomendándola y dándole un 9 en revistas especializadas.

Un artículo tremendamente emotivo. Veo que realmente existen seres humanos en este podrido y triste mundo que piensan igual que yo.

¿Y por que ha resumido el artículo? ¡Yo quiero leer este magnífico ensayo al completo!

Vicisitud y Sordidez dijo... 12 junio, 2007 09:17

Respecto al machismo, yo soy de los de "Finish what ya started". Si vas a hacer el machismo-caspo-paternalista-populachero, no te quedes en el patetismo de Ford: llega hasta Ozores. Y si vas de destroyer por la vida, no seas 50 cent, sé un cock rocker.

Complejos temas indeed...

PD: Pasolini, con sus evidentes defectos, me fascina. "Il vangelo...", "Teorema" y, sobre todo, "Uccellaci e Uccellini" me parecen cumbres inigualables de la vicisitud. Si me tengo que cagar en un italiano, que sea en el inútil de Visconti.

Milgrom dijo... 12 junio, 2007 10:27

Pero a mí lo que me fascina es que ese machismo fordiano, o siegeliano, no era más que una representación real de la sociedad que representaban. Como se puede ser un cowboy, sin llevar una mezcla del caballerismo (de gentleman) y del machismo latente en el Far West.

A nivel casposo humorístico el machismo Ozoriano es sublime. Pero he de reconocer que a mí me hacen gracia sobremanera, los chistes sobre el "male dominator" y la mujer objeto.

jalop dijo... 13 junio, 2007 00:42

Aunque se emplee el prefijo sub, no creo que los subtextos sean algo secundario en una película y que se pueda hacer alegremente una valoración de la misma sin tenerlos en cuenta. Evidentemente nadie de más de 7 años que no sufra graves oligofrenias se cree que puedan existir superhéroes con superpoderes, y sin embargo las historias de Superman, Batman o Spiderman enganchan a mucha gente; será por los subtextos que convierten a esos superhéroes en proyecciones de deseos, ambiciones, miedos, etc., hasta el productor más garrulo sabe que por muy buenos que sean los efectos especiales la peli no va a funcionar si esos subtextos no están ahí y no se juega bien con ellos. Sí, ya sé que es una psicología de salón muy elemental y digna de un libro de Roman Gubern, pero es lo que hay.

Efectivamente se puede hacer una valoración aséptica de una película desde un punto de vista exclusivamente técnico al margen de los subtextos, pero esa valoración será difícilmente comprensible y perfectamente inútil para quien no sea crítico de cine ni trabaje en el audiovisual. Para el resto de los mortales, una vez pasada la fase de cinéfilo voluntarioso que intenta ver los méritos de un director de forma objetiva, John Ford sólo le pueda gustar a quien comparta, sea condescendiente con o le hagan gracia los valores militaristas, machistas, fachas, etc. de sus pelis. No son elementos accesorios sino la esencia de la película, si John Wayne no te produce admiración ni empatía, sino asco y ganas de que los indios le arranquen el cuero cabelludo y con él su cara de paleto, como que te la suda que te digan que el montaje es buenísimo. Tal repulsión puede parecer aprendida por cuestiones ideológicas, pero en mi caso es completamente instintiva, lo que sí fue aprendido fue cuando logré reconocerle mérito a algunas de sus películas por cuestiones técnicas.

Vicisitud y Sordidez dijo... 13 junio, 2007 08:13

¡Pero si las pelis de John Ford están montadas con el culo!

Y de acuerdo con el subtexto. Por ejemplo, la mejor peli de Ford es "Las uvas de la ira". Pues imagínense que la acojonante escena inicial estuvies igual de bien hecha, con esa fotografía de la hostia, pero que, con diálogos brillantes, fuese una apología de la especulación inmobiliaria y una oda a Paco el Pocero. ¿Alguien podría recriminar algo al espectador que arrojase cosas a la pantalla?

Also, el guión de "Centauros del desierto" tiene ua construcción patética. Mejor que Bruno Mattei, sí, pero no mucho mejor que "Catwoman". ¡Uh, ah!

Vicisitud y Sordidez dijo... 13 junio, 2007 10:46

...Y permítaseme dar la razón a jalop desde otro punto de vista aprendido recientemente: lo que principalmente se busca en la mayoría de las películas es la EMPATÍA. Es la put piedra filosofal, señores. Puedes hipotecar fotografía, bellos encuadres, dirección de arte, casi de todo, si la consigues. Y en eso es en lo que principalmente se trabaja. En la peli que termino de montar, se han redoblado dos secuencias gordas con ese fin: dar nuevos matices a la motivación de los personajes, explicar el conflicto de cada uno mejor para que así el espectador se involucre más. Todos los demás aspectos plásticos siguen inalterados.

Ergo, todo lo necesario para lograr la empatía del expectador es VITAL. Y si el subtecto es una de esas cosas, no lo infravaloremos como algo "accesorio" y de "cada uno" porque es la MÁS IMPORTANTE DE TODO. Por eso una peli fea como "Manolito Gafotas" funciona y las esteteces mongoloides de Isabel Coixet no.

Desafío para un virtuoso como Zemeckis: hágame una oda a los moritos - toma incorrección - que pusieron las bombas del 11M. ¿Podrá usted hacerme vibrar con su epopeya? Creo que no.

Salvo, claro, que alguien crea que fue ETA. En cuyo caso sólo puedo decirle "Vaya al psicólogo" o, más sencillamente aún "Váyase de aquí".

Milgrom dijo... 13 junio, 2007 11:13

No estoy de acuerdo que para que te guste Ford tengas que compartir realmente sus valores. Por esa misma razón no debería más que gustarte el cine afín a tus ideas políticas y eso no es cierto al menos en mi caso.

La mayoría del cine norteamericano ha reflejado mayoritariamente los valores conservadores de su sociedad. Vistos desde la distancia y entendiendo ese subtexto se puede disfrutar de él, sin compartirlo. Frank Capra, Ford, Kazan, Curtiz, Disney etc...son disfrutables en ese sentido. Seguramente porque los valores de uso que les damos a sus películas no son los mismos que hace 60 años. Incluso Spielberg que es más conservador en su subtexto que una peli dirigida por Fraga, no me negaréis que no es un director disfrutable.

Si que estoy de acuerdo con la idea de Vicisitud de que si algo nos toca más cerca empatizamos más y nos afecta más el subtexto, que en tu ejemplo sería ya el texto. Puedes hacer la oda a los del 11-M, presentándolos como oprimidos por el sistema occidental, mostrando como se les oprime en Iraq, Afganistán, Israel y que sus bombas pese a lo execrable son una venganza a años de explotación y mucha gente sentirá empatía. En este caso el subtexto sería una crítica a Occidente y sus valores y mucha gente está de acuerdo con ello.

Del mismo modo, si la oda glorificase el acto terrorista, como acto heróico per se, seguramente todos nos lanzaríamos a por su cabeza.

¿O acaso no alabamos la crítica a occidente cuando viene del 3er mundo?

Paco Fox dijo... 13 junio, 2007 12:36

He estado leyendo los últimos comentarios (bastante interesantes), y sólo quiero añadir una cosa:

Todo el mundo tiene razón. Todos los valores de una película son importantes. Lo que ocurre es que lo que para unos es esencial y condiciona el disfrute general, para otros es símplemente una adición que pueden pasar por alto.
Un ejemplo sería la originalidad. Para algunos, es esencial que una película aporte algo nuevo, y, si no es así, no dudará en condenarla sin paliativos (es la actitud, por ejemplo, de Jordi Costa). A otros no les molesta tanto si el resto de elementos le satisface.

Del mismo modo, hay quien puede dejar pasar un subtexto ajeno a sus convicciones sociopolíticas mientras que para otros ese aspecto es esencial.

O hay a quien le molesta la fealdad de Pasolini. O hay quien aprecia películas más vacías de contenido por su estética. O...

Son muchos los valores que entran en juego, y muchas las formas en que afectan al receptor. Cada uno magnifica lo que busca en una película.

monsieur Jacobine dijo... 13 junio, 2007 13:55

del mismo modo que se magnifica lo que uno NO ve en una película y tal vez esperaba encontrar. en vez dr ir con la mente desprejuiciada a ver que es lo que tiene que ofrecer sin expectativas previas.

Paco Fox dijo... 13 junio, 2007 14:28

Efectivamente, monsieur: Es el hype, que afecta sobre todo a las superproducciones. Por eso muchas películas que en su época fueron masacradas hoy nos parecen desde simplemente entrañables ('La leyenda de la ciudad sin nombre') hasta clásicos (el ejemplo del artículo de 'La jauría humana').

Y las expectativas se convierten en algo crítico cuando hablamos de secuelas de gran presupuesto. Ejemplo 1: El Padrino 3 no es la mierda que muchos dicen.
Ejemplo 2: Las precuelas de Star Wars. Con todos sus defectos, no partían de los mismos supuestos que las originales. Me hace gracia que la gente se queje de su trama política, alegando que eso no es lo que se espera de la saga. Pues que dejen a Lucas con su película de autor fallida de 150 millones de presupuesto. Al Ciudadano Soberano (lógicamente) y a mí nos gustó que la trama principal de la trilogía fuera política (casi consigue que no vomitáramos durante el vergonzoso segmento 'Memorias de Nabbo' de la segunda). Porque (y repito por trigésima vez), lo que para unos es una rémora, para otros es un valor.

Milgrom dijo... 13 junio, 2007 15:13

En su último commente debo darle la razón aunque con matices. Cuando vas a ver una película ésta se encuadra dentro de un género, y buscas unas expectativas en base al género de la peli que vas a ver. Si vas a ver una space-opera, buscas elementos propios de esa especificidad, por lo que siempre llevas una carga de prejuicios ante la obra. El no encontrar elementos propios del género o desvirtuados, puede entenderse como una virtud, si sirve por ejemplo para ampliar las fronteras del género, para darle una nueva vuelta de tuerca, o para modificar sus reglas. Pero si no los encontramos sin una razón aparente tendremos una mala película, al menos dentro de ese género.

Pasa con las pelis de terror de Fulci por ejemplo, cuando esperas pasar miedo y no lo pasas y en cambio te descojonas, tenemos una mala pelicula de terror. Pero podemos ver una buena peli de risa, si lo tomamos paródicamente.

En este caso sólo hablo de género ya que considero que hay más hechos que hacen una pelicula mala aparte del subtexto y sus valores de uso, como por ejemplo un guión malo. En cambio una mala actorización, un montaje malo, o una mala fotografía no son elementos que por si mismos hagan una mala película sino que es en conjunción con otros elementos.

Paco Fox dijo... 13 junio, 2007 15:21

...y es totalmente cierto, amigo Milgrom, que el guión es, de entrada, lo más importante de una película.
Y sin embargo, hay películas con guiones cuanto menos que dudosos que tienen legiones de admiradores (Fulci, Argento, Coscarelli, Cocteau, Lynch...). Son filmes en los que el valor lo da lo onírico por encima de lo narrativo. A algunos les molestará, pero a otros les parecerá genial. O sea, que nada es seguro y que toda regla a la hora de valorar una película tiene multitud de excepciones.

Vicisitud y Sordidez dijo... 13 junio, 2007 16:27

Joda a quien joda, la CUMBRE ABSOLUTA del cine que te hace comulgar con ruedas de molino la rodó Carl Thoedor Dreyer. ¿Algún director en la historia ha logrado que toda la cúpula de PCE llorase en los Alphaville mientras veían como Cristo bendito reencarnado obraba un milagro?

Eso sí que es grandeza (y eso que, a ratos, me reí mucho de la peli).

Al fascismo de Ford tiene la excusa de lo "arqueológico" pero, a día de hoy, esos valores sólo te los puede vender Bruckheimer apoyados por MUCHO puterío y POCA familia (Por eso Jerry es mejor que Spielberg).

Lo que está claro es que Fox nos ha llevado a concluir en la casi TOTAL IMPOSIBILIDAD de llamar a NADA "bazofia inmunda". Lo que es lo mismo que decir que, ya que el término existe, podemos ser más laxos en su aplicación. ¡Toma belleza sofista! Y es que si nada es bazofia, todo es bazofia, ya que no existe la singularidad. Seguro que Aristóteles me daba la razón.

Still, creo que hay leyes universales:

Toda peli que haga mi enemigo es una bazofia inmunda.

Tode peli que haga mi amigo oscila entre la magistralida y "tener sus valores"

Todo lo que diga Jordi Costa es mentira. Incluso si encomia algo que nos guste, lo hará por las razones equivocadas.

Uno mismo es el ÚNICO referente unviersalemente válido.

Queremos desnudos frontales.

Familia equivale a censura.

El derechismo bien entendido favorece la acción, pero el mal entendido cae en la bazofia inmunda sin valores que la rediman.

En caso de duda, pregunte a G. Sanz (y, si le entiende, hágale caso)

Paco Fox dijo... 13 junio, 2007 17:51

Dice Vicisitud:

>Lo que está claro es que Fox nos >ha llevado a concluir en la casi >TOTAL IMPOSIBILIDAD de llamar a >NADA "bazofia inmunda".

Nope. Sólo hago una llamada a no hacer juicios a la ligera ni guiados por el entorno o las vísceras. Una evaluación seria de 'Manos' o 'Batman y Robin' sólo puede llevarnos a gritar: ¡Brugarrfsgarlsxx!

Vicisitud y Sordidez dijo... 13 junio, 2007 18:43

"Evaluación seria" ¿Y ezo que é?

Cínico, que te has visto "Manos" 20 veces y jaleas las apariciones de tu psicópata favorito. Y lo que es peor: sé que haces proselitismo de ese flim entre tus amistades, a ver si te dejan de hablar. Furthermore, sé que te encantan los planos de paquetíns de "Batman y Robin".

¡Muera la seriedad! ¡Vivan las vísceras!

Antes que ver virtudes en todo, prefiero tomarme el artículo como que ningún tipo de cine está a salvo del martillo de los dioses. ¡Ven Robert Plant! ¡Que Sofía Coppola ezprima tu limón hasta que el jugo se deslice por las piernas!

jalop dijo... 14 junio, 2007 18:13

No quise decir que todos los fans de John Ford sean fachas pero sí que al menos son capaces de ser condescendientes con su ultraderechismo. Como sórdido, puedo disfrutar el facherío de Ozores o de Paco Martinez Soria, pero Ford le intenta poner ropaje épico y entonces es cuando no lo admito, entiendo que a otros espectadores les pase lo contrario, que Ford no les irrite y otras gentes sí.

Lo de que lo más importante en una peli es el guión en líneas generales .... buf, como entremos al trapo en eso abrimos otra tanda de cuarenta y tantos comentarios. ¿Las pelis de Cassavettes, Mike Leigh o Rohmer tienen un guión de hierro o no tienen guión? ¿Los guiones de Hitchcock son buenos o malos? Probablemente el error esté en aislar unos elementos de otros, eso es lo que hacen los críticos y por eso acaban diciendo las tonterías que dicen.

Muy acertada la opinión de Don Paco Fox acerca de que hay muchas formas de disfrutar una peli, todas igualmente válidas. Creo que la clave es desterrar de una vez por todas la falacia de la "objetividad", como apunta Don Vicisitud. Que sean los tontos y los eternos adolescentes los que jueguen a ser el más listo o el que más sabe de cine, los demás disfrutemos cada uno de nuestras depravaciones sin intentar justificarlas ni disfrazarlas de nada.

Paco Fox dijo... 14 junio, 2007 18:45

Muy cierto, jalop: hay que disfrutar de las propias depravaciones sin intentar justificarse. Y del mismo modo, hay que comprender las depravaciones de los demás sin condenarlas.

La navaja en el ojo dijo... 14 junio, 2007 18:58

Pero es que estamos confundiendo lo que se puede llamar "buena película" y lo que nos gusta. Claro que nos pueden gustar películas malas, igual que nos pueden resultar atractivas personas feas o feísimas. Pero no diremos que son guapas. Precisamente si estás hablando de depravaciones personales eso implica la admisión de que no es algo bueno o algo aceptado.

Esa objetividad, que sería imposible 100%, pero a la cual se podría aspierar a acercarse, sería dejar de lado lo que a uno/a le gusta y analizar con criterios fríos la película al igual que se puede analizar un motor o un edificio. De la misma forma en la que se dirán que son malas cosas que a otros les gustan, puede ocurrir lo contrario, que seguro que no parece tan negativo: aceptar que son buenas cosas que a uno/a no le gustan.

Por supuesto, de lo que se disfrute será otra cosa. Porque hay miles de motivos por los que se puede disfrutar de una obra, ya sea cinematográfica, ya sea de cualquier otro tipo. Y muchos de ellos nos llegarán sólo a cada uno de nosotros individualmente y no serán extrapolables a ningún otro espectador, mientras otras simplemente serán externas a la película o superficiales (no me refiero al subtexto, que eso es la clave de una peli).

Por eso, al igual que hay que ser capaces de reconocer lo que os gusta y lo que no, también hay que tener el valor de decir que te gusta a pesar de..., o sea, lo que llamamos placeres culpables. Ahí entraría el “sin tratar de justificarse”, que menciona Fox en el último comentario, con el que estoy muy de acuerdo. Cuando intentamos hacer ver que, si a nosotros en concreto nos gusta es porque es buena, es cuando nos tratamos de justificar.

Dr. Elektro dijo... 14 junio, 2007 22:20

Vaya cantidad de sordideces!!!!

Yo soy un tio mu especial por lo que veo: Me gusta Lynch (Inland Empire tiene grandísimos valores oníricos) pero no todo lo que caga ese señor me parece oro. Estoy esperando como un niño de 12 "Die Hard 4" aunque el subtexto sea mas facha que la bandera del pollo. "El septimo sello" me pareció de lo mas divertida y me encantan tanto "Cube" como "Vacas". Vamos que creo que soy algo desprejuiciado, y eso molesta a algunos. A los 16 tenia una cinta que por un lado tenia a Manowar "Kings of Metal" y por el otro Kylie "I should be so lucky" Minogue. Y por eso no me permitian entrar a segun que circulos.Pero el caso es que mis discos duros estan igual.
Para mi, evidentemente hay cumbres o masterpieces, pero si vas consumiendo solo eso te quedas solo, pero además muerto de inanicion. Si solo comiera caviar me habria muerto hace mucho.

Yo tengo la coleccion de "Alien" por el completismo, y todos los discos de Bjork por seguir el discurso, algo que me parece muy interesante. Me interesa seguir el discurso creador, que en un autor esta presente aun en las obras mas alimenticias (que se lo pregunten a Buonarrotti).
Para mi el que una peli sea buena o mala depende de lo que sobresalga mas, porque a veces los magnificos dialogos quedan chafados por una pesima direccion, por ejemplo. Y ya por eso deja de gustarme, pero... siempre hay un pero, como el clásico " Mira que es mala tal... pero mira que esta buena la prota" o lo que antiguamente se decia "es la pelicula en la que sale mas guapa" que sigue arrastrando a gente a los cines.

BUDOKAN dijo... 15 junio, 2007 01:42

Un post de los que se denominan como ejemplar. Coincido con casi todos los conceptos que explicas aquí acerca de cuál es una buena película y cuál no. En mi caso particular me da mucha bronca cuando la gente adora por snobismo a ciertos directores o determinadas películas que en realidad uno sabe que son mediocres. Muy buen blog y saludos!

Chimp dijo... 15 junio, 2007 09:20

Entre tanta parrafada yo sólo diré que el fascismo es divertido, ya me entienden.
"Si me tocas, te mato"

Paco Fox dijo... 15 junio, 2007 09:24

Efentivamenete, gran Chimp: ya comentara el missing in action colaborador Panadero en su post sobre cómo un poco de derechismo ayuda al cine de acción.

No suelo recomendar películas, pero haré una excepción: el guionista de 'El último boy scout' volvió del retiro en 2005 con una peli llamada 'Kiss Kiss Bang Bang' que no vio nadie, pero que tenía muchísima gracia.

chimp dijo... 15 junio, 2007 09:28

Yo la ví. Y en cine. Robert Downey Jr. estaba jachondo, incluso Val Kilmero molaba.
La escena en la que está meando con el cadáver es impagable.

La navaja en el ojo dijo... 15 junio, 2007 10:22

Kiss kiss bang bang es verdad que es muy divertida. TAmbién la vi por recomendación de Fox.

Pero sigo con mi discurso anterior:

Esa prepotencia de creerse en posesión de una verdad absoluta que con mucha razón criticas, Jalop, se producirá más cuando alguien piense que lo que a él o ella le gusta es necesariamente bueno que cuando se intenten seguir unos criterios consensuados que no tengan nada que ver con los gustos o con las opiniones personales. Quien esté en la última actitud a lo mejor busca un imposible, probablemente, pero por lo menos no se le pude tachar de prepotente, pues no intentará imponer su criterio personal a todo el mundo.

Milgrom dijo... 15 junio, 2007 12:47

Es que hemos de distinguir entre gusto y criterios cinematográficos y/o textuales, como bien apunta Navaja. Y eso no es algo que siempre se haga, ya que tenemos la tendencia de imponer nuestro gusto, por encima de la crítica.

Estoy de acuerdo en que la objetividad es muy dificil, porque cada uno al hacer un análisis o una crítica o al ver una pelicula parte de sus propias referencias, o se centrará en unos u otros detalles, pero para eso se otorgan herramientas que un buen crítico debería saber usar, o al menos tener conocimiento.

Sobre la ideología en el cine. No estoy de acuerdo en que para que una obra sea buena tenga que tener una ideología "buena". Se tiene que analizar aplicando su contexto ideológico como una herramienta más y poniéndolo en el contexto global en el que sabemos cuál es la ideología que defiende la peli. A partir de ahí hemos de valorar el resto de factores de la película y obviar su ideología como elemento crítico para situarlo dentro del gusto personal.

Es decir a mi me gusta Ford, aunque se lo que me vende y que los valores conservadores están todas sus películas sin que tenga que ser necesariamente de derechas. También me gusta Pasolini y no soy homosexual ni de izquierdas aunque ideológicamente ese subtexto esté en sus películas.

En resumen, a cada cuál le gusta lo que le gusta, por sus propios motivos, sin imponer su criterio subjetivo, y que lo disfrute como bién se apuntó previamente. Eso sí, si hemos de ser academicistas intentaremos dejar el gusto fuera y ejercer la crítica, convenciendo con los valores cinematográficos no con los subjetivos

La navaja en el ojo dijo... 15 junio, 2007 18:16

Muy bien expresado, Milgrom. Da gusto.

Es que precisamente de las dos aproximaciones a la obra que yo daba, siempre va a tener una mente más abierta y ser más humilde quien opte por la de separar sus propios gustos de algo que intente (aunque sea imposible o muy difícil) acercarse a la objetividad que quien piense que lo que le gusta es lo único bueno y, peor aún, que lo que no le gusta es obligatoriamente malo.

Estas últimas personas, además, tienen otra característica, casi peor que la tratar de imponer su criterio: no aceptar que se diga que nada de lo que les gusta es malo y con mayor furia aún no admitir que se opine que lo que no les gusta es bueno. Espero que no suene demasiado a trabalenguas.

Una persona que quiera acercarse a la objetividad, siempre podrá admitir que un film infantil es bueno a pesar de que tenga 50 años o que una película de aventuras está bien hecha aunque sea un género que nunca le haya gustado… y yéndonos al otro lado: que una obra de arte y ensayo que sólo se pone en el Golem tiene méritos por mucho que le aburra. No he hecho este último párrafo con ejemplos (y mira que era fácil) porque, entonces, nos quedamos en ellos y no en lo que quiero expresar. Y la otra dirá que es malo algo que (además de que probablemente no lo habrá visto y juzgará con prejuicios) no sea de su estilo, de su agrado o, dicho en idioma mundial, su taza de té.

A ver por qué en literatura, además de los gustos personales, se puede decir con tranquilidad que alguien escribe bien o mal y en cine no se puede. Esta diferencia es absurda. Y no creo que sea sólo porque un libro lo suele hacer una persona y un film, un montón. También en los libros hay diferencia entre forma y fondo. Pero incluso esa distinción lo que haría es dar mayores motivos para que el cine se pudiese juzgar basándose en cuestiones técnicas antes que la literatura.

De nuevo lo digo: que el que intenta ser objetivo tiene una labor imposible, puede ser. Pero al menos, no cree que sus opiniones y sus gustos son universales y hay que imponerlos. No me parece que por intentar tener objetividad nadie implique que se cree que sabe más de cine que los demás.

Y para algunas profesiones acercarse lo más posible a este criterio o a este conocimiento externo a tus propios gustos es fundamental, pero es obvio que pocos lo tienen: para ser productor/a de cine o de TV, para ser programador/a de TV, para ser crítico/a de cine o de otro tipo de artes y espectáculos… Ojalá hubiese muchas personas con esta visión ejerciendo profesiones como éstas y como muchas otras.

jalop dijo... 15 junio, 2007 21:08

A ver, uno puede ver de forma objetiva los elementos que hay en una película, pero desde el momento en que uno valora esos elementos y los considera positivos o negativos, ahí no puede haber ninguna objetividad posible, porque lo que a uno le encanta de una película suele ser precisamente lo que a otro le irrita. Lo objetivo es decir que en tal película predomina el primer plano o el plano general, pero considerar eso como un acierto o como un error es ferozmente subjetivo; el cine es arte y no ciencia: en matemáticas el resultado de la ecuación es 3 y al que no le da 3 se ha equivocado, pero el cine no es así.

La llamada obejtividad es la aceptación de un gusto dominante impuesto por parte de una autoproclamada autoridad cultural, según la cual hay que aceptar necesariamente que determinadas películas tienen unos valores, que otras son discutibles y que otras hay que condenarlas (sigo el ejemplo de Navaja y no doy nombres concretos), pero aceptar eso me parece hundirse en la mediocridad porque no hay nada de objetivo en esos valores establecidos que de una época a otra cambian continuamente (hay miles de ejemplos de películas consideradas unánimemente bodrios en su día y hoy obras maestras y viceversa).

Como tal película podría estar en el programa de Garci y tal otra no, eso significa que la primera es buena aunque no me guste y la segunda mala aunque me guste ... Lo de "la película es buena pero a mi no me gusta" es llamarse tonto a uno mismo o considerarse en una especie de minoría de edad intelectual, otra cosa es decir "esta película tiene tal y cual cosa que a mucha gente le pueden gustar y desde ese punto de vista sería correcta, pero a mi esa tal y cual cosa me provoca ardor de estómago y me parece basura" o vicevesa.

Milgrom dijo... 15 junio, 2007 21:41

Pero lo que han cambiado Jalop, son los valores de la sociedad, no los de la película, cuando hablamos de aquellas que en su tiempo fueron consideradas malas y hoy buenas.

El cine es arte, pero también artesanía y técnica. Si hablamos de cine narrativo, hemos de aceptar que la narración sigue unas normas y usar unos recursos por encima de otros se debería hacer al menos con el conocimiento de cuál es el mejor para nuestra historia.

La convención en la planificación, por ejemplo, no viene dada por una "supuesta autoridad" viene dada por la psicología cognitiva específica del ser humano. Un plano general siempre tenderá a ser descriptivo y ubicacional de situación y un primer plano de más de 5 segundos siempre generará más angustia y agobio en el espectador.

De igual modo el montaje sigue otras procesos cognitivos humanos. Así que obviar eso, normalmente generará una mala utilización de los recursos cinematográficos, que harán que la película sea objetivamente mala.

A partir de ahí es ya cuando entra el factor "gusto".

PD. Joder me está encantando este pequeño debate.

jalop dijo... 16 junio, 2007 12:39

Pero Milgrom, ¿cuáles son esos valores objetivos de la película que se pueden apreciar fuera del espacio y el tiempo? Esa psicología cognitiva del espectador de la que tú hablas, y con la que estoy de acuerdo, es algo individual, no general, derivado y muy condicionado por lo que cada uno ha visto o está acostumbrado a ver. Una película de hoy en día tiene un ritmo mucho más rápido y una trama mucho más compleja, por lo general, que una de hace sesenta años. Lo que antes se consideraba entretenido ahora es aburrido, mientras que si te traes a una persona de otra época y le pones una película de ahora no entenderá nada. ¿Qué modelo narrativo, el rápido o el lento, se adapta al "proceso cognitivo humano"? Pues depende del humano del que estemos hablando, es decir, del sujeto, no del objeto.

Las películas iranies que tanto llamaban la atención hace unos años y se consideraban el no va mas de la novedad o del aburrimiento según unos públicos u otros, para la gente de allí es el cine normal porque la censura no les deja ver otra cosa, no es un cine cultureta ni elitista como se ve aquí, y no porque los iraníes sean más listos ni más tontos. Las películas de Hitchcock se empezaron a considerar "objetivamente buenas" desde que Truffaut y compañía las "descubrieron", antes de eso se habrían reído en la cara de quien dijera que eran "objetivamente" buenas. Evidentemente el objeto, las películas de Hitchcock, no cambió, cambió sólo la percepción subjetiva que se tenía de él, la película era objetivamente igual cuando se consideraba "objetivamente" mediocre y luego cuando empezó a considerarse "objetivamente" buena.

Que la psicología del espectador se adapte bien o mal a una determinada narrativa o la perciba de una forma o de otra no depende, o depende muy poco, de cuestiones objetivas de esa narrativa sino de cuestiones subjetivas del espectador. Además, todas y cada una de las obras maestras del cine lo son por haber roto con las normas de lo que en cada momento se consideraba "objetivamente" bueno.

La navaja en el ojo dijo... 16 junio, 2007 18:44

Yo más bien decía lo contrario. Ser capaz de confesar: "la película es mala, pero a mí me gusta".

Vicisitud y Sordidez dijo... 17 junio, 2007 12:11

Creo que jalop y Milgrom abordan el aspecto crucial de esta cuestión. Los "porcesos cognitivos" son el argumento enarbolado a la hora de efectuar una gramática clásica del cine y de intentar ser "objetivo".

Hay cosas indiscutibles: si no enseñas a un personaje nunca sabrá el espectador quién es etc etc...

Pero, tirando para casa y hablando del montaje (feck, me pagan por ello), he de decir que la "teoría del cine" es bastante falaz. ¿Por qué? Por la sencilla razón de que llega con UN SOLO contraejemplo para desmontar la teoría más sólida. Así, cuando en el mundo del montaje hizo su sonora irrupción el Avid, todas las teorías del montaje terminaron en la hoguera. ¿Por qué? Porque en el tiempo que antes se tardaba en efectuar y evaluar un corte, en el Avid podías ensayar 200 posibilidades (no exagero nada). De esta manera, aparecieron millones de cortes que, según las teorías anteriores, no debía funcionar y, sin embargo, lo hacían. ¿Es esto un duro golpe a la "objetividad"? Más bien.

Lo más duro de este debate es que, un huevo de siglos después, la mejor herraminta crítica que seguimos teniendo es la poética de Aristóteles.

Cágate.

Redferne dijo... 02 julio, 2007 15:29

Me encanta el subjetivismo a la hora de valorar las películas. P.ej: no se como pones verde a catwoman con lo pedazo de maciza que salia Halle Berry (vale un buen montaje de sus escenas enseñando cuerpo vale más que la peli). Y por ejemlo dogville me pareció una peli cojonuda, aunque ODIO el dogma y el rollo de los fondos no me dice nada, pero en esa peli es lo de menos y lo aguantas. Sin embargo Lost in Traslation me parece el TRUÑO más infumable de la historia, mal dirigida y aburrida a más no poder, con buenos actores, buenos decorados, una fotografía muy maja y el resultado final un tostón y si dices q no te mola eres un tío chungoooo :D
Resumiendo: los gustos son como el culo, todos tenemos uno y a los demás les suele disgustar (siempre que no seas halle berry) ;)

Pierino dijo... 24 agosto, 2007 12:34

Muy cierto ese aforismo, y gran ejemplo de derechismo bien entendido. Da gloria leerles, ladies and ladiesmen, y no quisiera estropear el tono del debate, pero un dato empírico es un dato empírico: ayer vi "Jaimito contra todos" y fue un carrusel de vicisitud: ora se me revolvían las tripas, ora rompía a reír, ora descubría con espanto que los chistes que de pequeño me contaba mi tío en las cenas de Navidad estaban todos sin excepción sacados de esta película. Que es mala, creo que nadie me lo discutirá, pero por lo menos sabía lo que me esperaba. Y su visionado me hizo sentir gran cantidad y mayor diversidad de emociones que muchas películas con fama de buenas.
En fin, de eso se trata: de no fiarse del criterio ajeno ¡ni aún del de la propia madre! Y mucho menos el de un crítico. Aún recuerdo los sorprendentes elogios que en Días de Cine dedicaba Antonio Gasset a "Los dos lados de la cama" A mi amigo quiero lo que de él espero...

Armorius dijo... 04 noviembre, 2007 17:58
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Armorius dijo... 04 noviembre, 2007 21:37

Normalmente leo vuestro blog para partirme de la risa, para disfrutar de otra manera menos "seria" de ver ciertos temas, y para sentirme como tomando unas cervezas con ustedes cuando no nos vemos. Pero con este post, al que sin duda volveré más de una vez, me quito especialmente el sombrero. Porque para mí es parte de un proceso de aprendizaje que inicié hace tiempo, para dejar atrás discursos personales que están en efecto más cerca de eso que ustedes llaman "gafapastismo" o de prejuicios que del justo juicio de algo visionado (o leído, o escuchado,…) con atención.

No cabe duda de que cuando estamos ante un público amplio al que no queremos molestar, o necesitamos ser especialmente cuidadosos o medidos, nuestro discurso se torna “esa película tiene aspectos positivos, pero a mí no me gusta, no me convence tal o cual cosa, bla, bla, bla…” Con menos tiempo, y con intelocutores de confianza, basta un “no me gusta (nada)”. Si la confianza aumenta o el interlocutor comparte nuestros valores de medida, el paso al “es una mierda” está servido.

Pero este es el campo de la opinión. Si estamos hablando de crítica, y en algunos aspectos este post y sus comentarios han tomado el camino de la crítica, ese enfoque no tiene sentido. Porque, aunque la opinión personal pueda complementar la opinión emitida, o filtrarse en ella, la crítica debe intentar ser un juicio mesurado y completo de los diversos aspectos (o aquellos más destacables) de una obra, tanto los positivos como los negativos.

Me ha encantado leeros, sobre todo en esos comentarios en que se introduce la subjetividad del canon imperante entre la crítica. Aunque repita vuestras palabras, no está de más insistir en que los enfoques de lo que es una buena obra de arte han cambiado con el tiempo. No pocos de nuestros consagrados clásicos lo son por haber roto los esquemas estéticos de una época en busca de un nuevo modo de expresión, al comprobar que el establecido no les servía para comunicarse. También hay cumbres estéticas que lo son porque consideramos que han alcanzado el máximo que se puede lograr con un código expresivo determinado; a partir de ellas, sólo queda la copia o la búsqueda de un nuevo código.

También comparto muy especialmente todo lo que habéis comentado sobre el subjetivismo del espectador y su importancia, tanto tiempo infravalorada, en la comprensión de la obra y su juicio artístico. Sólo hay que recordar la corriente estética del recepcionismo y la escuela de Viena, o a los más cercanos Eco (Obra abierta) y Castellet (La hora del lector). Ustedes disculpen este párrafo, pero Vicisitud abrió la veda con Aristóteles. En mi defensa puedo esgrimir la autoría de comentarios a otros posts que han estado mucho más al tono general de este blog.

Creo que concluimos que nada es verdad ni es mentira, pero que en cada lenguaje artístico y en cada momento histórico hay una serie de elementos que nos aportan coordenadas (expresivas o técnicas) con las que acercarnos a una obra. Y luego, cada individuo es juez y señor para, a partir de su sensibilidad, conocimientos técnicos y necesidades emitir un juicio propio y soberano (puesto que todos vamos a los cines, conciertos o librerías buscando extender nuestra personalidad, buscando un lenguaje que nos permita expresarnos o reconocernos).

Y por ello, como cualquier elección (y no sólo de cine) quita tiempo y dinero de otras aficiones o posibles elecciones sin las cuales no puedo estar, me seguiré reservando el derecho a decir “yo no veo ese tipo de películas”, cuando en realidad lo que quiero decir es “no voy a arriesgarme con esa película, porque el género al que dice pertenecer no suele incluir los elementos que busco en las salas de cine”. Y por supuesto, me seguiré equivocando muchas veces.

simple men dijo... 15 septiembre, 2008 12:41

anda que no sera buena dogville ni nada con el poeta sensiblon con refinados valores que va de artistilla y acaba violando a su novia, sin mencionar los santosguevos del lars von trier por calcarnos toda esa mierda conceptual, en fin un clasico.

para mi un brodio seria el marido de la peluquera de patrice leconte, historia minimal de un pervertido tan light tan light que nose merece cual estupendo calificativo.

arriba zoolander!

este blog recientemente descubierto para mi es una biblia contra el cultureta gafapasta o ese joven vanguardista de palo que tanto abunda en estos tiempos modernos. solo tengo gratitud al encontrar algo asi en la red.

Paco Fox dijo... 15 septiembre, 2008 13:06

Gracias, Simple Men: Esté usted atento al próximo post después del que se publicará sobre fórmula 1 hoy o mañana, pues creo que le interesará...

Periko dijo... 10 marzo, 2009 13:57

Una absoluta mierda que recuerdo perfectamente es "Deseando amar", la virgen, qué pestiño más jrande. Cuando, a la entrada al cine, leí una crítica que ponía "minimalismo transcendental" debí haber puesto pies en polvorosa (o en polvo rosa) pero es que mi santa quería verla. Lo peor es que a ella le gustó y le parecieron geniales los vestiditos de la china protagonista.

Anónimo dijo... 23 abril, 2012 17:00

Me encanta hacer espeleología en ente vlog, este artículo debe de ser de los pocos que no había leído y también me ha gustado. Llegué aquí en 2009 por las fervientes recomendaciones de un amigo sobre vuestros artículos de arquitectura satánica, y desde entonces os leo a menudo. Sois el recopetín, que siga muchos años mas!

Paco Fox dijo... 23 abril, 2012 20:13

Me emociona este comentario, porque este post es mi favorito de todos los que he escrito...

Miguel dijo... 25 febrero, 2013 00:04

He tenido que hacer algo de arqueología para encontrar un post en el que se mencionase "Manos: the hands of fate"; pero hete aquí.

Total, que al parecer MANOS tiene... un videojuego "en su honor"! Para Android! Satán es mi señor!

https://play.google.com/store/apps/details?id=com.freakzone.manos&feature=more_from_developer#?t=W251bGwsMSwxLDEwMiwiY29tLmZyZWFrem9uZS5tYW5vcyJd

Paco Fox dijo... 25 febrero, 2013 01:00

Si no fuera de pago, ya me lo habría bajado... aunque bien pendado...

 
Subir