Vicisitud & Sordidez

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Un sórdido camino de cabras que lleva desde el Alcampo hasta mi casa en el vigués polígono de Coia fue, hace siglos, el camino real por el que Felipe II iba a Bayona. Pero eso no es lo más importante de ese camino, ni mucho menos. Una de las abandonadas casas que se hallaban en él fue testigo, hace ya casi ochenta años, de las clases magistrales que mi abuelo recibió de don Víctor Fraiz.

Más que clases magistrales, debería decir, “clase” magistral, porque es la única que mi abuelo me contó, pero fue más que suficiente para que Víctor Fraiz recibiese la noble categoría de “onvre”. It goes like this:

- Lo de la religión y lo de Dios son todo paparruchas. Ahora os lo voy a demostrar. A ver, niños, decid todos a la vez, “Dios, tira caramelos”.

Todos los niños miran hacia lo alto, pero los caramelos nunca caen. Justo cuando los valores que apuntalaban sus vidas estaban a punto de derrumbarse, Víctor Fraiz les da, muy teatralmente, la solución:

- Ahora decid “Papá Stalin, tira caramelos” (o mejor aún, en su versión original en gallego, “Papá Stalin, bota caramelos”)
En ese momento, la
mujer del maestro, subida al tejado de la casa, tira caramelos por una trampilla, poniendo así broche de oro a uno de los momentos estelares de la historia de la pedagogía. Hasta Rouco Varela hubiese tenido que aplaudir.

Sí, habrá quien diga que una historia parecida relató Kathleen Turner durante su estancia en Cuba. Pero es que, en aquel caso, en vez de papá Stalin, hablaban de ese ídolo perroflauta que es el Che Guevara. Y, claro, no hay color: vale que Stalin era un hijoputa sin ideología peor aún que Hitler, pero se lavaba, quemaba iglesias para hacer fábricas de tractores, tenía bigotón y, en su furor artístico de borrar a los "purgados" de "la foto" se convirtió en el padre espiritual del Photoshop, aunque los de Adobe no tengan las pelotas de reconocerlo. Yo sólo puedo decir, a título personal, que mi momento de máximo esplendor como “creador de imágenes” se produjo cuando, armado con mi cutrecámara de vídeo, y subido a cuatro mesas apiladas de forma muy inestable, grité “¡Stalin!”. Acto seguido, varios hombres desnudos despertaron en medio de una orgía levantando su puño. Así terminaba “
Pederastia 96”. Creo que tendría que dar explicaciones, pero me parece que a nadie le apetecería leerlas. Sólo añadir que tan bella estampa encadenaba, acto seguido, a esta fermosa imagen con la que me despido. Seguro que a Víctor Fraiz, viéndonos desde el cielo al que le enviaron los franquistas que le fusilaron, le hubiese gustado. Dar balas a quien dio caramelos me parece un trato injusto.

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SuperSantiEgo dijo... 12 agosto, 2007 15:52

Cuánto podemos aprender de pedagogía de las generaciones pasadas.

La navaja en el ojo dijo... 12 agosto, 2007 16:18

Menudos hijos de puta los franquistas. Aunque está claro que no hay motivos para fusilar a alguien y menos aún ideológicos, que lo hiciesen por decir estas frases a los niños me deja helada la sangre.

Anónimo dijo... 13 agosto, 2007 00:23

Qué gran marxista y qué gran onvre.
Como decía O Outro: "camaradas, no contemplación sino praxis revolucionaria". Esta claro que él lo llevaba a la práctica del modo más dulce.

Camarada Bakunin dijo... 13 agosto, 2007 00:43

Emocionado estoy... (snif)

Portrait dijo... 13 agosto, 2007 10:13

Unos repartian ostias y otros caramelos...

Incluso el marxismo, que es una de las ideologias que mas grimilla da, puede ser salvado con anecdotas semejantes.

Un trotskista amigo mio afirma que el comunismo habria triunfado en el mundo occidental si no hubiese desdeñado del empelote como valor moral fundamental.

Totalmente de acuerdo!

Vicisitud y Sordidez dijo... 13 agosto, 2007 11:10

Ese amigo suyo pasa a ser uno de mis pensadores de cabecera.

Pero, como ya explicó Orwell, una de las mayores formas de gozar el poder es prohibirle el empelote al proletariado.

Miguel Argüello dijo... 13 agosto, 2007 12:31

¡Por Dios, qué gran blog! Una curiosidad: en una película de Agnieszka Holland, "Europa, Europa", ambientada en plena II Guerra Mundial y basada en la peripecia real de un pobre chaval judío, hay una escena escolar con Dios, Stalin y los caramelos por la trampilla prácticamente idéntica. Si mal no recuerdo, esto sucedía en Polonia. Se conoce que los pedagogos soviéticos (seguro que todos ellos podrían ser considerados verdaderos onvres) eran francamente buenos promoviendo sus métodos hasta mi querida España esta España mía esta España nuestra...

toxicboy dijo... 13 agosto, 2007 15:38

De acuerdo en casi todo...

Por cierto, Vicisitud y sordidez ¡ya es un link fijo de

htttp:www.territoriotoxico.blogspot.com!!!!!!!!!1

saddam dijo... 14 agosto, 2007 02:54

admirable..............no tengo palabras.............

Gorgonsola dijo... 14 agosto, 2007 10:33

Una nueva lección magistral de sabiduría. En una mano caramelos y en la otra un martillo. Sencillamente genial!

mosca cojonera dijo... 14 agosto, 2007 17:18

Sepa usted, estimada prima, que la culpa no fue de los franquistas sino de los políticos de la república... toda la culpa fue suya, como dijo uno de los presidentes de comunidad autónoma más longevos que ha habido...
Pero los muertos amontonados son de una guerra civil en la que toda la responsabilidad, toda, fue de los políticos de la II República. ¡Toda!
Dicho recientemente por el presidente fundador del Partido Popular. Amén.

Vicisitud y Sordidez dijo... 14 agosto, 2007 20:53

Si es que los republicanos iban provocando...

También será culpa de la pedagogía de Víctor Fraiz la creciente obesidad en la juventud española...

Por supuesto, todos los cadáveres que las familias viguesas, en plena represión de la posguerra, una vez ya instaurado el franquismo, tenían que ir a identificar tirados en la playa de Samil... esos cadáveres, digo, debían ser culpa de los republicanos exiliados o fusilados.

Lo cual demuestra que ni siquiera un Republicano es bueno muerto.

Don Manuel siempre gana.

Caronte dijo... 16 agosto, 2007 13:25

...y encima no quieren que los que fueron asesinados por el régimen fascista tengan un entierro digno en vez de estar en fosas comunes.

1 abrazo

NtmeC dijo... 16 agosto, 2007 19:39

Lo que hizo ese señor lo hace en su momento en mi colegio (los Salesianos) un profesor y hubiera sido el cuerno vikingo que anunciase la batalla final entre el clero dirigente del centro y la resistencia ideológica absolutamente roja de algún que otro docente. Encima, con la coña marinera que nos traíamos los alumnos hubiera sido la recáraba.

DdS dijo... 21 septiembre, 2007 18:56

Es curioso hablar de amontonar cadáveres en un post de Stalin olvidándose de que si amontonásemos los suyos tendríamos un suerte de Everest fúnebre.
No entiendo porqué es tan gracioso hacer bromas de genocidas de izquierdas.

Lo que hizo ese señor es propio de fanáticos, que los hay de muchas clases, no sólo religiosos. Cambian Yavéh por Stalin y el Padrenuestro por La internacional.

Vicisitud y Sordidez dijo... 21 septiembre, 2007 19:09

He llamado a Stalin "hijo de puta sin ideología peor aún que Hitler". No sé que más hay que hacer para complacerle: un artículo cagándome en papá Koba no era mi intención primigenia. Y alargar la frase rompe el fluir literario del artículo. La forma es todo, el contenido nada, de la misma manera que la belleza física es superior a la espiritual.

Aparte de esto, recuerdo una cosa llamada "humor negro" - no, no es insultar a Hamilton, aunque también se haga - que se practica mucho en este blog. No todo el mundo está capacitado para disfrutarlo, qué se le va a hacer.

Podría haber dicho "porque Hitler, por lo menos, era un freak, y eso lo hacía más entrañable que el tío Josif". Lamentablemente, eso contentaría a más de uno. Pero no dejaría de ser algo parecido.

Cosas veredes...

PD: Soy el orgulloso poseedor del cómic prohibido en España "Hitler=SS" y me parece UNA PUTA OBRA MAESTRA. Y es que habalamos de un autor que tiene el Gran Premio de Angoulême...

ADN dijo... 07 octubre, 2007 08:05

Una cosa DdS, no estamos hablando de Stalim... estamos hablando de la lengua de las mariposas... estamos hablando del maestro de Coia, de los hijos de puta que apagaron su voz (esa fué la única arma que tuvo en su vida) por enseñar, hablamos de él y de los hijos de puta que se ensañaron con su familia.
¿quizás te gustaban más los que hacían cantar el cara al sol o rezar el padre nuestro, antes de empezar la clase?. Lo siento por tí. Mi abuelo no era de esos. Nunca podrías oirle decir: Si rezas 8 padrenuestros y 3 avemarías, quedarás limpio de pecados... ¡paparruchas!
Él prefería predicar así: si entonais un canto a la libertad, si quereis aprender y entender en lugar de dogmatizar, mi mujer (Placeres: que hermoso nombre) os echará caramelos desde el tejado.

En mi ADN llevo impresas las lecciones que Victor Fraiz nunca escribió. No las escribió por que algunos hijos de puta creyeron que las balas derramarían la tinta que portaba en sus venas: "PAPARRUCHAS". Esa es la tinta que alimenta mi corazón, el de mis hijos... y quedan muchas generaciones por venir.

Esos capullos, queriendo acallar tus palabras, te han inmortalizado querido Victoriño.

Vicisitud y Sordidez dijo... 07 octubre, 2007 10:25

Confieso que cuando comencé a escribir este post, lo hice con el mismo tono nostálgico y jocoso con el que me lo contaba mi abuelo Pepe. Él nunca ha sido de contar innúmeras miserias de la guerra civil, que podría, así que obvió el fusilamiento.

Cuando hice la investigación y vi toda la historia (y múltiples publicaciones) se me hizo un nudo en la garganta: esa como si, en aqeul momento, hubiesen asesinado al onvre que acababa de aclamar. Así pues, sr. ADN, sus palabras son bienvenidas en un blog que no suele practicar la hagiografía. Sólo hacemos sórdidos homenajes.

Con todo nuestro amor.

PD: Yo la muerte se la deseo a gentuza de Lewis Hamilton para abajo (ay, esa entrad en boxes inéditas desde el bochornazo de Coulthard... Qué disfrute)

EVRFRAIZ dijo... 21 enero, 2010 13:45

Ante todo hola...
Primero que nada quiero presentarme, mi nombre es Emmanuel Víctor Ramón Fraiz, nieto de Víctor Fraiz.
La verdad que no deja de sorprenderme todas las cosas maravillosas que leo y escucho de mi abuelo y de mi abuela Placeres.
Yo soy hijo del hijo menor de Víctor, (Manuel Fraiz).
Los franquistas secuestraron a mi padre y a un hermano (creo que se llamaba Vicente); y luego le mandan un mensaje, informándole que si no se entregaba ambos serian fusilados.
Mi abuelo en ese momento se encontraba refugiado en la embajada Uruguaya, al enterarse el decide entregarse pero no llega a tiempo porque ya habían fusilado al hermano de mi padre y arrojado a un barranco.
Luego mi padre, pequeño el y sin entender mucho, es entregado a sus hermanas mayores y mi abuelo es encerrado y sometido a una burla de juicio.

Igualmente no se casi nada de la historia de mi familia, porque se me hace difícil leer en Gallego.
Aunque muchas cosas entiendo hay otras cosas que me pierdo.
Hay una biografía que escribió un tal Garrido pero no la puedo comprender como debiera porque no entiendo muchas cosas.

Mi padre lamentablemente falleció en el 2006 y no pudo profundizar en muchas cosas que ahora me interesarían saber.

Bueno les mando un abrazo.
Emmanuel Víctor Ramón Fraiz (Víctor, por mi abuelo y Ramón, por mi tío Moncho fallecido el también en la Guerra Civil).

Pd1: Ah, soy de Buenos Aires - Argentina.

Pd2: hay una sola cosita que no entendí que quiso decir el muchacho que escribió el relato... ¿Por que se dirige al Che Guevara como "perroflauta"?
Si es un insulto me parece que se equivoca y si entendí mal le ruego que me explique que quiso poner.

Ahora si, un abrazo a la distancia.

 
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