Vicisitud & Sordidez

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Pregunta dirigida a nuestras lectoras: ¿Les seduciría un poetastro patilludo con pintorra de John Lennon cutrongo (y Lennon no era precisamente un adonis)? Perdón, a la pregunta anterior se me olvidó añadir: ¿...y que tiene relevantes problemas de erección? Y, sí, cuando digo poetastro me refiero a ese tipo de personas que asesinan el verso libre llegando a escribir poesía social sobre los niños que viven en Pitis. Y, también, cuando digo patilludo me refiero a unas desaliñadas patillas sin el savoir faire que este complemento capilar tuvo en los años 70. Y... no, no tengo nada que añadir a lo de "problemas de erección".

Me parece haber oído la libido de todas nuestras lectoras - y más de un lector - desplomarse sonoramente.

Bien, pues hubo una muhé perdidamente prendada de tal sujeto. Y por "perdidamente" quiero decir que, durante la mayor parte del tiempo, su único tema de conversación era "el patilludo". Y, no, la muhé en cuestión no tenía trece años. A esa edad, los encoñes duran un máximo de un mes, y lo de enta muhé ya llevaba camino de los dos años suspirando cada vez que leía los libros de poesía (autopublicados, of course) del patilludo.

Dos años, en los que, utilizando todo argumento racional posible, la intentamos convencer de que regalase su flor a otro onvre que, como mínimo, pudiese empinalla. No es pedir tanto. Pero la razón no lograba entrar en su cerebro. Así que decidimos utilizar algo más radical.

La Psicomagia.

Sí, queridos lectores, desde que de pequño leí 'El Incal' y 'Alef Tau' me hice fans de Alejandro Jodorowsky. Comprendo que quienes sólo lo hayan conocido a través de su sórdida amistad con Sánchez-Dragó estén borrando su suscripción a este nuestro blog, pero, de verdad, Jodorowsky es un señor con toda la gracia y el salero: el charlatán definitivo. Animo a cualquiera a leerse 'Donde mejor canta un pájaro' o 'La danza de la realidad' (cuando no todos sus tbeos) y juzgar más allá de lo que ven en la tele.

Volviendo a nuestra muhé - a la que, a partir de ahora llamaremos I - resulta que, una noche, nos había invitado a su casa a una fiesta. Sus padres no estaban en el hogar durante el fin de semana, así que la cosa sonaba a 'Risky Business'. Good enough for me, que diría Sammy Hagar.

La noche de autos, lanavajaenelojo y un servidor subimos a su piso cargados de ilusiones, cerveza y vodka. Tardamos dos décimas de segundo en descubrir que éramos los únicos que nos habíamos aventurado a aquella bacanal de orgía y desenfreno. En menos de media hora, nos descubrimos sentados en una mesa comiendo patatas fritas mientras I nos leía los sentidos versos del patilludo sobre los niños de Ptis. Intentando huir de aquello, decidí reírme de la poesía en general recordando el momento en el que, un onvre bien pedante, en medio de una fiesta, dijo: "¡Silencio todos! ¡Vamos a leer a Hölderlin!". En vez de darse por aludida y cambiar a temas más joviales como las pililas o Uwe Boll, enta muhé se levantó y volvió rauda a la mesa con un libro de Hölderlin.

Mientras buscaba una cuchilla con la que abrirme las venas - a todo esto, ya eran casi las dos de la mañana - mi amigo Manolo me llama al móvil. "Oye, que estoy aquí con mi amigo Víctor, que ha venido de Coruña a visitarme, y nos hemos liado y ya es muy tarde... ¿Se ha acabado la fiesta?". Rápidamente pensé "No, cabrón, tú no te salvarás tan fácilmente, aquí te vas a cagar conmigo..." y le dije "¡Qué va! ¡Venid por aquí!". "Pero es que no sé si estamos muy lejos...". "¡Da igual! ¡Os esperamos!". Mi amigo Manolo decidió ponerse a andar en dirección contraria, pero se lió y tuvo tan mala suerte que se descubrió prácticamente en casa de I. Como no había bares por allí cerca, tuvo que subir. Manolo - que conocía personalmente al pedante que leía a Hölderlin en las fiestas - se llevó el shock de su vida cuando vió a I visiblemente alcoholizada leyendo alternativamente los poemas de Johan Christian Friedrich y los del patilludo. Víctor - el amigo coruñés - se preguntaba, por su parte, para qué carallo había venido el fin de semana a Madrid.

En medio de este despropósito, se presentaron en la fiesta otros dos amigos nuestros: Vitijito y Juanjo el Freak (y, sí, recibir este mote en mi ámbito es algo MUY duro). Pensamos que tal combinación de frikismo sería suficiente para encauzar la fiesta en otra dirección. Pero ni con esas. Vitijito y Juanjo se dedicaban a hablar en élfico mientras apuraban sus vodkas y Víctor decía que Hölderlin era un guarro.

Y, a pesar de todo, entre las visitas que hacía al váter para ir vomitando, I seguía emperrada en hablar del patilludo. Así que tomé La medida drástica. "I, tú lo que necesitas es una buena sesión de Psicomagia".

Los freaks allí reunidos, conocedores de la obra de Jodorowsky, tuvieron reacciones distintas. Unos temieron por su vida, otros pensaron que yo había perdido del todo la razón y, Vitijito, por su parte, sólo pudo recordar lo que más le interesaba de la Psicomagia. "¡Hay que hacerla todos en bolas!" (Momento en el que Víctor vuelve a preguntarle a Manolo "¿Para qué carallo me has traído a Madrid?").

Pero, no, no íbamos a ponernos en bolas. El actos psicomágico en cuestión consistía en quemar toda la obra poética del patilludo para, a continuación, enterrar las cenizas en el campo para que éstas sirviesen de abono a un árbol. Así es la psicomagia: la destrucción simbólica tiene que servir para que algo nuevo crezca. Debí ejercer muy bien de chamán porque, al minuto, estábamos en la cocina de I quemando libros varios mientras Vitijito seguía gritando "¡Hay que ponerse en bolas!". De lo que no ejercí tan bien fue de pirómano: la humareda fue tan gigantesca que el extractor de humos no llegaba y tuvimos que abrir la ventana. Una vecina gritó asustada preguntándonos si aquello era un incendio. La tranquilizamos teniendo la prudencia de no usar la palabra Psicomagia. Pero le debió descolocar oir a alguien gritar, al fondo "¡En bolas! ¡En bolas!".

Una vez quemados cuatro libros - e ido I tres veces al baño a vomitar - salimos del edificio en busca de un descampado. En el trayecto, nos cargamos el ascensor del edificio del que tuvimos que salir a patadas. "Bieeeeen- decía Manolo - hemos quemado un libro, nos hemos cargado un ascensor... Ya sólo nos falta practicar un aborto". Mientras nos dirigíamos a un descampado yonkarro, Víctor me comentaba. "Pues cuando la gente en Coruña me pregunte que qué tal por Madrid, les diré 'Bien, acabamos la fiesta yendo siete personas a un descampado a las seis de la mañana a echar un polvillo". "¡Ponte en bolas!" "¡Que te calles ya, joer!".

I enterró las cenizas, vomitó - again - sobre ellas y me parece que, a la que pasé por allí un año después, un arbustillo había brotado. A día de hoy I vive emparanoiada con un escultor, así que en algo debió funcionar la Psicomagia. Digo "algo" porque, mucho tiempo después de aquella noche para olvidar, I seguía hablando del patilludo.

Será porque, durante el acto psicomágico no se puso en bolas.

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Paco Fox dijo... 05 noviembre, 2007 10:46

Estoy con Vitijito: ¿Por qué no sus pusisteis en bolas? Las cosas hay que hacerlas hasta el final y afrontar las consecuencias de los jactos, esto es, el trauma de ver a todos tus conocidos con el rabo al aire. ¡Menos mal que yo estaba de viaje!

La navaja en el ojo dijo... 05 noviembre, 2007 12:50

Pues sí. Qué buena narración.

Espero que si la susodicha por algún casual cae en el blog, comprenda que todos los hechos han sido contados de esta forma con la única intención de que tuviesen gracia, pero que no hay mala idea en ello. Y que sobre todo nos movía la ausencia de "entas muheres" que se suele dar. Más bien espero que nunca jamás lea el post, pero en fin.

Como dijimos mientras bajábamos al descampado: "espero que luego no te enamores de un arquitecto y tengamos que quemar una casa con toda la gente dentro".

La navaja en el ojo dijo... 05 noviembre, 2007 13:23

Todo renovado: nuevo post, nueva encuesta, nuevo G. Sanz... da gusto.

tita hellen dijo... 05 noviembre, 2007 16:55

Ey, que a mi me mola Lennon... claro que tampoco doy tanto el coñazo con mi patilludo musical como esta muyaya...

Si no os pusisteis en bolas es porque esta grabado y colgado en el youtube, verdad? XDDDDD

SuperSantiEgo dijo... 05 noviembre, 2007 16:55

Sin lugar a dudas esas noches son las mejores: sale uno tan tranquilo, y termina como Dudley Moore en Jó, qué noche. Me gustaría poder contaros algunas de las que protagonicé yo, pero las recuerdo todas vagamente y en una creo que salen los extraterrestres... y algo que no estoy seguro si era un tubo.

Ceci dijo... 05 noviembre, 2007 17:11

Qué buena aventura. Hacia tiempo que no escuchaba a nadie escuchar hablar de Jordowsky.


Yo vengo aqui de encalomada total, si yo he descubierto tu blog, quizá la protragonista en cuestión también, pero es divertido,seguro que se reirá de sí misma.

¡Un besote!

Portrait dijo... 05 noviembre, 2007 18:12

Una velada con culturetas y alcohol es imprevisible. Y es que si ya son pesados de por si, con una botellita de vino se multiplican sus poderes.

Recuerdo una fiesta en que un amigo cultureta consiguio tumbar a cuatro wannabes uno tras otro; hablando de Dante, Petrarca y poetas italianos varios.

Render dijo... 06 noviembre, 2007 00:20

"Bieeeeen- decía Manolo - hemos quemado un libro, nos hemos cargado un ascensor... Ya sólo nos falta practicar un aborto".

Joder, ya me estaba meando de risa, pero al llegar a esta magna frase que pide mármol a gritos, casi me da un ahogo.

fidelo dijo... 06 noviembre, 2007 03:55

A mi lo que más me ha gustado de todo el artículo (sin menospreciar el comentario sobre el aborto, chapó) ha sido la foto tan ilustrativa de Don Antonio. Este hombre me recuerda, no se porqué a Tarma Roving, el patilludo de Metal Slug.

saro dijo... 06 noviembre, 2007 11:55

Diosssssssssss, llorando de la risa y abusando del inhalador para no tener una insuficiencia respiratoria...
Impresionante como siempre.

¡Me voy, a leer a Hölderlin!

la reina del hielo dijo... 06 noviembre, 2007 12:20

No entendeis el amor, cuando uno se enamora, le da igual que el susodicho/a sea un adefesio sin ninguna cualidad positiva; la vida es asín de dura. Espero que el "ritual" no lo hiciérais en Halloween, no fuera a ser que haya un espíritu rodeando el arbustillo que quedó.

Sr.Poppi Fresco dijo... 06 noviembre, 2007 12:58

Sublime entrada, casi se me desencajan las mandíbulas.

Como decían los Beatles, vaya noche la de aquel día...

Nosotras mismas dijo... 06 noviembre, 2007 17:48

Hoy solo tengo tiempo para saludar.

Besos.

Milgrom dijo... 06 noviembre, 2007 18:50

Yo recuerdo que en mis tiempos de instituto había un personaje, que ataviado con boina, bigote, botines y que cuyos méritos eran dibujar bien, al que todas las tías que no tenían un par de dedos de frente seguían con admiración. Debe ser mi versión de vuestro patilludo.

Anónimo dijo... 06 noviembre, 2007 22:06

Ey, qué pasa con Dillinger?
¿ya no escribe aquí?

NtmeC dijo... 06 noviembre, 2007 22:58

Cuando te das cuenta de que hay gentes que le ocurren cosas como esta, por un momento te sientes hermanado con el Cosmos. Ha estado muy hermoso.

De Jodorowsky, prefiero su faceta de compañero de fechorías de Fernando Arrabal, un pensador que no será lo suficientemente reinvidicado never ever (será porque nadie tiene la suficiente cantidad de cubalibres que ofrecerle). De la obra jodorowskyana sólo he podido disfrutar"Santa Sangre", un arrebatador film, y un cómic que tiene de una tía que sale todo el tiempo en bolas y cuenta algo de que si se tira a su padre o así (no me enteré muy bien de qué iba la cosa, pero salían tetas y me fascinó el tebeo).

Galatea dijo... 06 noviembre, 2007 23:52

Un blog muyyy interesante! lo que llega a descubrir una buscando la palabra sórdido en el google jajaja. Seguiré visitándolo, din duda

Danda dijo... 07 noviembre, 2007 10:35

Aaah, qué bien ver que aquí se reconoce abiertamente que la ocupación de Jodorowsky es la de charlatán profesional. Una vez asistí a una charla suya en la que nos vendió a todos la moto de la "psicomagia" y quedé asombrado por la capacidad de este tío para encantar serpientes y vender humo. Ahora, me encantaría conocer a Werner Herzog personalmente para saber si este teutón también es un experto en la mercadotecnia de lo bizarro, o si realmente está como una regadera.

La entrada está bien, pero quizás es demasiado oblicua, con demasiados detalles obviamente omitidos por tratar de "proteger" a personas reales.

Samoth Erbauer dijo... 07 noviembre, 2007 11:40

Sin duda un relato realmente sórdido. ¿Porqué hay tanta muhé de gustos autodestructivos? Me he reido mucho (bajo la mirada inquisitorial de la bibliotecaria)

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La navaja en el ojo dijo... 07 noviembre, 2007 19:08

No hay prácticamente nada omitido. Y, si admitimos que Jodorowsky es un charlatán en persona es para aseguraros que como escritor y guionista de tebeos es de lo más genial que ha dado la historia (siempre que no escojáis los libros del tarot, claro). Como cineasta no me gusta tanto, aunque tiene cosas interesantes. Pero tratad de traspasar la barrera de charlatán que vende la psicomagia y leed alguna de sus novelas o autobiografías, de verdad, son geniales.

aurelia dijo... 05 diciembre, 2007 00:32

Callas y sufres, no te comprenden
¡Oh santo espíritu! Agostándote callas,
¡Pues vanamente entre los bárbaros
buscas al rayo del sol los tuyos,

las almas grandes, tiernas, que nadie halló!
Mas huye el tiempo. Empero canto mortal verá
el día, ¡oh Diotima! que en pos de los dioses
y en pos de los héroes te nombre su igual

Aunque sinceramente, es MUCHO mejor en el KLINGON original!!

Vicente Cantatore dijo... 05 diciembre, 2007 13:36

Respecto a Jodorowsky me parece que la edad ha turbado sus fructiferas enajenaciones juveniles.
No le sentó bien el cambio de lo lisergique al tarot, cosa que en nuestros dias se relaciona con mujeres maduras vestidas quasi con harapos que disfrutan del tragaperrismo ilustrado
Me quedo con su cinta El Topo o el western mas sordido que haya visto jamais

cesc dijo... 22 enero, 2008 16:29

Hola. Sólo me gustaría decir que he creado un foro para que la gente exponga sus experiencias psicomágicas, y lo más importante, para que expliquen si los actos consiguieron lo que pretendían o no.

http://www.experiencias-psicomagia.net/

Yo, hasta el momento, he llevado a cabo dos "mini-actos" y el resultado ha sido asombroso. De aquí que quiera conocer más casos, y que crea que el mundo necesita más psicomagia...

Muchas gracias.

SuperSantiEgo dijo... 22 enero, 2008 20:24

Estupendo. Cuanta más psicomagia mejor.

 
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