Vicisitud & Sordidez

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El compañero en la sordidez Paco Fox ya había planteado de forma brillante en su día la peliaguda cuestión de qué es una mala película; como en época de crisis hay que ser positivos, le daré la vuelta a la tortilla y hoy hablaré de buenas películas. Pero, como decía un profesor mio, ¿y esu qui es?

El típico usuario de Internet con camiseta de Star Wars ya sabemos en lo que está pensando al leer lo de buenas películas, pero para hablar de cualquier detalle acerca de George Lucas, El señor de los anillos, Batman y demás lugares comunes existen ya como ochocientos millones de webs, así que omitiré cualquier comentario (vaya, ya han cerrado la ventana el 90 % de los lectores). Si es usted en cambio un cinéfilo joseluisgarciano sin sangre en las venas, la expresión buen cine le traerá enseguida a la mente gentes sosainas y sin sex appeal como James Stewart, comedias asépticas de “buen gusto”, en blanco y negro naturalmente, o géneros tan aburridos como el western o el cine negro antiguo (con la excepción de Fritz Lang, que era un sórdido). Sí, vale, no voy a decir que sean malas La diligencia o La reina de Africa, pero ¿alguien necesita verlas otra vez? El cine americano, de antes y de ahora, está pensado para gustar a toda la familia y, como decían en Cecil B. Demente, película de las realmente buenas, decir familia es decir censura; o, aún peor, es decir niños gritones, padres gruñones y madres colgadas todo el día del teléfono como los que tengo que soportar en el piso de abajo. Cine familiar no, gracias, y, por lo tanto, cine de Hollywood tampoco. Billy Wilder está muy bien, vale, pero no me emociona, salvo El crepúsculo de los dioses, por lo exageradamente decadente y gay, y momentos esporádicos de gran sordidez de sus otras películas, como cuando Barbara Stanwyck intenta resultar sexy en Perdición.

En serio que cuando alguien incluye entre sus películas favoritas a Casablanca, Ciudadano Kane o El padrino creo que lo hace por inercia, como el que dice que su música favorita es Rolling Stones, Led Zeppelin y Jimi Hendrix; no me puedo creer que nadie pueda ser tan promedio estadístico con patas o Semanal de El País viviente; ¿esa gente tendrá también 1,4 hijos para no quedarse ni por encima ni por debajo de la media? ¿cómo se las arreglarán, compartirán al segundo con otra pareja?

¿Qué es lo bueno, pues? Como soy un moralista cuyo respeto por los criterios artísticos y los méritos formales y supuestamente “objetivos” de una película es más bien poco, yo diría que lo que cuenta no es tanto defender las películas adecuadas, sino exponer los argumentos correctos para defenderlas. En mi caso siento devoción por el psicodrama, las metáforas visuales, el zoom, la fotografía pastelosa, los desnudos frontales, las reivindicaciones políticas izquierdosas, la esquizofrenia, el sadomasoquismo, fetichismos y guarreridas variadas, lo sobrenatural, el freudianismo desbocado, o a ser posible todos estos elementos a la vez. Y que los actores sean guapos, naturalmente, para ver gente fea ya está el Congreso. No se trata de que otros tengan que tener mis mismos criterios, sino sus propias depravaciones igualmente válidas y personales y defenderlas con convicción.

Por ejemplo, una amiga hace años me exponía lo mucho que le había gustado In the mood for love; como tenía muy reciente la terrorífica experiencia de haber desconectado de los colorines y la música de ascensor de Kar Wai antes de los cinco minutos de proyección y haber soportado estoicamente en la butaca la tortura de los cuarenta mil restantes (o eso me parecieron) me solivianté. Tras dejarme despotricar a gusto, ella sabiamente replicó sin inmutarse que seguramente yo tenía razón, pero que los vestidos de la chica eran taan boniiiitos. Esta súbita derrota por KO en un enfrentamiento dialéctico que creía ganado provocó mi estupefacción y admiración; mientras un gafapasta que se pusiera a hablar de que la plástica de Kar Wai transforma este sutil relato de amores reprimidos en una reflexión sobre la incomunicación humana y no sé qué otras gilipolleces por el estilo, salvo que llegue al delirio de G. Sanz, habría merecido ser enviado ipso facto a la cámara de gas sin posibilidad de recurso ni clemencia, mi amiga había ofrecido un argumento de irreprochable sensatez y superioridad moral. In the mood for love me sigue pareciendo una mierda, pero sé que estoy equivocado y que ella tiene razón.

Por lo tanto las claves para tener un buen criterio cinéfilo son valores morales férreos y sinceridad. No vale caer en la tontería wannafreak de subirse al carro de cualquier cosa que sea cutre, depravada o quiera ir de transgresora si no nos emociona, hay que ser sórdido de corazón; si sientes ese gustirrinín depravado al ver los magistrales zooms de Mariano Ozores en Yo hice a Roque tercero, perfecto, eso te honra; pero si no lo sientes no pasa nada, no lo finjas porque quieras quedar de iconoplasta; por dar un ejemplo de los muchos posibles, no he visto El ataque de los tomates asesinos ni me interesa por muy sórdida que pueda ser. En cambio The refrigerator, sobre una nevera homicida, ya tiene un poco más de punto.

Nuevo ejemplo didáctico para que quede claro que no todo el monte es orégano: El piano podría ser a priori una buena película; hay abundante empelote y la protagonista se niega a hablar mostrando una actitud un tanto dillinger: se supone que sólo se expresa a través de su piano pero luego la musiquilla (que es una gilipollez de Michael Nyman) suena de fondo sin parar a lo largo de la película. Su comportamiento además es altamente depravado: va de feminista y se niega a que su marido, un gañán con cierto atractivo como Sam Neill, la toque, aunque a ella bien que le gusta sobarle el culete a él, pero prostituirse dejando que alguien tan chungo como Harvey Keitel le haga guarreridas a cambio de recuperar su piano sí le pone a cien. Así contado parece divertido, sobre todo cuando ella le manda un mensaje de amor en una tecla del piano a pesar de que él es analfabeto, pero no es una obra sórdida ni realmente buena sino simplemente una memez. ¿Por qué? La clave es darte cuenta de que tu prota es un enajenado y celebrar su depravación sabiendo que lo es, en lugar de ser tan descerebrado de pensar que esa imbécil es una heroína adelantada a su tiempo o ese cúmulo de insensateces un drama épico.

Se puede pecar de lo contrario, falta de autenticidad, como en la tontería esta de La pianista, también a priori una peli de las que podrían gustarme, con Isabelle Huppert haciendo de pirada, para variar, y dedicándose a todo tipo de actos guarrindongos, pero cuyo potencial sórdido se malogra a causa de un desagradable y vulgar tonillo frío, moralista y de superioridad de ja ja, mira a la freak que la convierte en pornografía facilona para gafapastas reprimidos que, por no atreverse a gozar con el muy superior cine X, tienen que sublimar su morbosidad con bodrios como esto o como el sadomasoquismo vergonzante y de misticismo pueril de Lars Von Trier.

Pero basta de hablar de abominaciones y contraejemplos; dediquémonos por fin a obras que sí son bellas y logradas muestras de sordidez y auténtica calidad. Por esta vez me limitaré a diez de mis películas favoritas que expongo sin orden, concierto ni vergüenza, dejando otras muchas en el tintero para una posible y temible secuela de este artículo. Por no reiterarnos, omitiré cantidad de pelis realmente buenas de Bergman, Godard o Robert Altman de las que ya hemos hablado en anteriores ocasiones, así como de cumbres del psicodrama, del género Dillinger o del era yo ya analizadas anteriormente.

TEOREMA (Pier Paolo Pasolini, 1968)

Un ser llegado de una dimensión desconocida revoluciona la vida de una familia burguesa, es decir, como E.T. pero hecho por alguien que no es un memo como Spielberg sino que conoce los valores correctos y, en lugar de poner a un bicho feo y asexuado para fomentar el ternurismo cutre, saca a un buen mozo como Terence Stamp que, en una lección de lo que debe ser el perfecto huesped, se cepilla a la familia completa: padre, madre, hijo, hija y criada. Cuando él irrumpe en la pantalla la peli, que hasta el momento era en blanco y negro, pasa a unos colores sesenteros en una metáfora visual de bellísima obviedad.

El chaval en cuestión es tan tremendo en la cama que tras su visita la criada empieza a tener visiones místicas y levitar, el hijo sale del armario estrepitosamente, la madre se echa a la calle desesperada en busca de giggolos y el padre huye por el desierto después de poner la empresa que dirige en manos de los obreros. Desintegración familiar, lujuria y marxismo, ¿qué más se puede pedir? Pocas veces una misma película ha juntado tantos valores correctos.



GOTAS DE AGUA SOBRE PIEDRAS CALIENTES (François Ozon, 2000)


Ozon es uno de los más grandes directores de nuestro tiempo; su opera prima, Sitcom, es un remake inconfesado de Teorema cambiando al Terence Stamp follador por un ratoncillo; su seguda película, Los amantes criminales, es una relectura gay de Hansel y Gretel, y, para hacer su curriculum insuperable, ésta, la tercera, adaptó ni más ni menos que una obra teatral de juventud de Fassbinder tan sórdida que ni el propio director alemán se había atrevido a llevar al cine, y estamos hablando del autor de Querelle. Si se compran la película, algo que desde luego deberían hacer, elijan la versión con la portada correcta, que es la que muestra los culos en lugar de las caras al lado de los nombres de los actores.

¿La trama? Un madurito seduce a un jovencillo y lo convierte en un ama de cama sumisa; cuando aparece en escena la ex-novia del joven, la parejita se da una alegría al cuerpo por los buenos tiempos y a continuación el señor mayor tampoco tiene inconveniente en beneficiarse a la chica, una estupenda ocasión para ver a Ludivine Sagnier en pelota picada cuando era una maciza y no una delgaducha a la moda. El alegre trío se complica cuando aparece en escena la antigua novia del marido déspota, a la que éste abandonó tras obligarla a cambiar de sexo .... Un bello psicodrama sexual aderezado con encuadres imposibles y un entreacto en el que la película se interrumpe sin venir a cuento y los cuatro personajes bailan un playback de explota-explótame-expló de Raffaella Carrà pero en alemán. Si alguien prefiere un musical de Donen o Minnelli, está claro que no tiene ni idea.


SMOKING / NO SMOKING (Alain Resnais, 1993)
Hacer dos películas gemelas planteando que una cuenta lo que ocurre cuando al principio el prota se fuma un cigarrillo (smoking) y la otra cuando no se lo fuma (no smoking) es una idea depravada, sobre todo porque la relación causa / efecto entre esa escena y el resto del film es algo más que discutible, y porque a su vez cada una de las pelis gemelas se divide a la vez en cuatro capítulos. Cuando acaba la historia, en la que dos actores interpretan a todos los personajes cambiando de pelucones y rodeados de escenarios exageradamente teatrales, un cartelón de ou bien nos introduce en un giro o un final alternativo; ¡ocho películas por el precio de una!. Al tercer o cuarto ou bien las deserciones en el cine eran masivas; Resnais conoce los valores. Por desgracia no llegó a llevar a cabo su proyecto de hacer una adaptación al cine de Tintín en imagen real en la que los actores llevarían caretas de los personajes que ellos mismos sostendrían con la mano, de lo contrario no duden que esa peli no faltaría en esta lista.

CRÍA CUERVOS (Carlos Saura, 1974)
Ciertas gentes malvadas sin patriotismo dicen que el cine español es malo; la ignorancia es muy atrevida y seguro que no conocen las grandes obras producidas por el tandem Saura-Querejeta. Si no fueran correctas, don Vicisitud no las habría homenajeado en Carlosaurio. Ver a Florinda Chico en bolas o escuchar no una ni dos, sino tres veces, el magistral tema Porque te vas, compuesto por José Luis Perales, de ahí su calidad, y canción del verano en Francia aquel año, justifican de sobra el certificado de peli realmente buena para Cría cuervos. Pero además se trata de una obra metafórica llena de rojerío camuflado (la muerte del padre facha anuncia la de Franco) y con escenas sórdidamente chocantes en las que la cría, que cree tener poderes sobrenaturales, escenifica junto con su hermana los diálogos que les escuchan a sus padres.



VIAJE AL PRINCIPIO DEL MUNDO (Manoel de Oliveira, 1997)
Oliveira debería ser un gafapasta abominable a priori, pero sus planos de doce minutos con la cámara fija y diálogos filosóficos e impenetrables en varios idiomas son tan delirantes que ponen en un compromiso a los culturetas: tienen miedo de reconocer que no entienden nada de sus películas, pero también de decir que les gustan y que alguien les pida que expliquen por qué o de qué van; de ahí su acogida más bien tibia entre la prensa; tampoco los que le insultan, la mayoría sin haber visto ninguna de sus pelis, son capaces de aportar muchos argumentos serios en su contra, sólo saben decir que son un coñazo, pero es que eso lo dicen de todo lo que no sea Star wars ni superhéroes. Reconozco que buena parte de sus pelis son divertidas sólo durante diez minutos e insoportables el resto del tiempo (más o menos igual que las pelis de Hollywood, sólo que las de Oliveira duran la mitad), pero ésta consiste en un recorrido por el norte de Portugal a medio camino entre el folleto turístico, las batallitas del abuelete y el retrato etnográfico.

Una magistral secuencia basta para justificar el visionado de la peli: por fin el protagonista ha encontrado en una ignota aldea norteña (y la diferencia entre Galicia y el norte de Portugal es muy escasa, como queda patente aquí) a sus familiares; su tía-abuela se muestra gallegamente desconfiada porque su sobrino habla francés: mas ele porque nao fala a nossa língua? Su hija le explica voluntariosamente muuuy despacio, muuuuchas veces, con buena letra y por supuestísimo en un plano fijo que dura más de diez minutos que él es el hijo de Fulanita, que es su sobrina, que nació en esa aldea, que emigró a Francia con su marido, que el niño, hoy mayorcito, se crió en Francia y que por eso no habla portugués; tras la larga retahila de explicaciones la mujer responde impertérrita: mas ele porque nao fala a nossa língua? Olvídense de postalitas chorras sobre la Santa Compaña para turistas madrileños como El bosque animado; nunca el cine hizo un retrato tan certero de la Galicia rural.

EL CUARTO HOMBRE (Paul Verhoeven, 1983)
Verhoeven sabe que en una peli tiene que haber tensión y que los protagonistas deben ser gentes atormentadas con atractivo e interés y no niños buenos gilipollas como Tom Hanks o Matt Damon; El cuarto hombre arranca en quinta, con Jeroen Krabbé que se levanta resacoso de la cama, no puede afeitarse por el tremendo parkinson que le produce su alcoholismo y, al toparse con su ligue de la noche anterior en el salón, lo estrangula sin contemplaciones, aunque luego vemos que la escena sólo ocurre en su imaginación un tanto turbulenta. El resto de su jornada sigue por el mismo tono alegre y jovial: el hombre se encuentra con su propio ataud y una serie de visiones muy freudianas de mutilación le avisan de que corre grave peligro.

Cuando conoce a una ochentera y enigmática mujer que se lo liga y a la mañana siguiente le corta el pelo en la peluquería Dalila, se pueden imaginar que tipo de imágenes le vienen a la cabeza al enajenado héroe. Pero la mejor escena onírica no es la pesadilla sobre castración sino su libidinosa fantasía en la que un crucifijo cobra vida y el jesucristo resulta ser el novio fuenorro de la peluquera. Nuestro amigo se dedica a magrear lascivamente el apetitoso cuerpo del crucificado para escándalo de las viejas de la iglesia; todavía mejor que un videoclip de Madonna.

LOS ASESINATOS DE MAMÁ (John Waters, 1994)
John Waters podría exigir derechos de autor por este blog, y de hecho la idea de este artículo la saco del capítulo Placeres culpables de su obra maestra literaria Majareta, que para mi es como la Biblia para un testigo de Jehova o como Tolkien para un freak estándar. Esta tal vez sea su mejor película; una fantástica Kathleen Turner interpreta a Mamá asesina, un ama de casa que pone orden en su vecindario asesinando a base de golpes con un pollo asado o estocadas de pincho moruno a quien no sabe convivir en democracia. ¿A que una mamá asesina en cada barrio vendría de maravilla? Deberían ser funcionarias a sueldo del estado y convocar un montón de plazas cada año. Por eso, cuando es detenida y juzgada, América entera se pone de su parte exigiendo su liberación. Tal vez sea este el film más didáctico en valores de la historia del cine, entre cuyas sabias enseñanzas podemos destacar que el testimonio de alguien que no recicla la basura no debe tener valor en un juicio o que hay que matar a telefonazos a quien se ponga zapatos blancos después de la fiesta del trabajo.



SOY CURIOSA (Vilgot Sjöman, 1967)
Supongo que a muchos lectores, como a mi, les dará espasmos de horror escuchar cuando alguien dice que en una película la frontera entre ficción y documental se diluye. Pero Soy curiosa se rodó cuarenta años antes de que los gafapastas descubrieran la pólvora; y no se trata de un coñazo sobre niños iraníes de mirada profunda sino de una mujer sueca jamona que nos muestra su aprendizaje sexual: le pone los cuernos al director de la peli con un casado delante de la mismísima cámara de su novio; luego experimentará también los placeres lésbicos y los del sado llevándose unas cuantas tortas. Paralelamente a las guarreridas, la mujer milita en causas de gran rojerío; realiza una performance en la que ataca a un obispo dejándolo en calzoncillos y plantea a los viandantes que se cruza cuestiones como si la sociedad sueca es todo lo igualitaria que debiera o si es correcto ir de vacaciones a España o por el contrario supone colaborar con el régimen de Franco. Cincuenta por ciento realidad, cincuenta por ciento ficción, cien por cien depravación. Existen dos partes, azul y amarillo, por los dos colores de la bandera sueca. Sí, como la trilogía de Kieslowski, pero esto tiene gracia y cuenta algo.



CABEZA BORRADORA (David Lynch, 1977)

Que perra tienen algunas gentes con quejarse de que el cine de David Lynch no se entiende. ¿Acaso un cineasta es un maestro de escuela? Quien quiera entender, que se vaya a Chueca. Además del gran divertimento y regocijo que supone leer las delirantes interpretaciones que gafapastillas ociosos hacen de sus películas en el Intenné cuando ilusamente creen haberlas “comprendido”, Lynch nos proporciona depravados psicodramas esquizoides; aunque me guste más Carretera perdida, esta es mejor película porque el protagonista tiene el mejor cardado de la historia del cine, ex-aequo con la novia de Frankenstein, que además le va al pelo a la cara de circunstancias que mantiene a lo largo de todo el metraje. El propio Lynch cuenta tiernamente en un libro de entrevistas cómo se pasaban una hora al día elaborando este maravilloso peinado à la Marge Simpson que yo haría obligatorio por decreto-ley para todos los españoles.

La peli, un poco chunguilla de ver, consiste en un onvre que decide encerrarse dillingermente en su habitación, ya que fuera no se pierde mucho a juzgar por la familia de su novia; una vez allí su felicidad autista se ve malograda por unas visitas un tanto espeluznantes y por la llegada de su hijo, esta monada de bebé-bicho predecesor del niño lagarto de V que con sus no muy armoniosos graznidos no deja lugar a dudas acerca de lo terrible que es la paternidad: cuando los valores antifamiliares se dan la mano con la esquizofrenia y el dillingerismo el resultado no puede ser menos que una obra maestra.



UN HOMBRE Y UNA MUJER (Claude Lelouch, 1966)

Como no todo en la vida puede ni debe ser vicisitud, voy a concluir esta relación de grandes pelis con una obra romántica, jovial y colorista. Claude Lelouch tiene muy claro que el cine debe ser una celebración de la vida y del amor; por ello cuantos más zooms, filtros de todos los colores, cancioncillas pop sesenteras, atardeceres en la playa y primeros planos de Anouk Aimée con el pelo ondeando fotogénicamente al viento consiga sumar a lo largo del metraje, tanto mejor. Sólo en el desgraciadamente desaparecido género de la fotonovela podemos encontrar tal orgía visual de imágenes maravillosamente edulcoradas y tramas reducidas a la mínima expresión y basadas en sentimientos no menos deliciosamente pastelosos. Como los protagonistas de la película, no sean amargados y dejen que la samba, los zooms y la música de Francis Lai entren en sus vidas.

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Ponzonha dijo... 11 septiembre, 2008 13:56

Tu resumen de Manoel de Oliveira va directamente al tablón de anuncios del curro. Se van a enterar...

Anónimo dijo... 11 septiembre, 2008 15:21

Sam Neill "un gañán con cierto atractivo", no señor, UN GAÑANAZO CON MUCHÍSIMO ATRACTIVO Y ALGUNA COSA MÁS, asimismo, a grito pelado.

Orayo dijo... 11 septiembre, 2008 15:48

Muchas de estas obras a la mula gracias a usted.

Poco a poco me estan llevando por la senda de lo sórdido.

salu2

Gaspar Hauser dijo... 11 septiembre, 2008 16:49
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Lego y Pulgón dijo... 11 septiembre, 2008 16:53

No he visto NINGUNA de sus diez. ¿Estoy viva? ¿Soy?

sebelo2 dijo... 11 septiembre, 2008 16:59

Si escribes, eres.
O al menos eso pienso yo, que sólo he visto Cabeza Borradora, pero hace tantos años que ya ni me acuerdo.
De lo demás hay cosas que no veré por principios (lo del numerito musical de Gotas de Lluvia sobre Piedras Calientes es para cortarse las venas...a pellizcos) y otras que me plantearía ver si me dieran a elegir entre ellas o que Bubba me diera Vicks Vaporub.
Mira que también son raras de cojones, pero "sintocino" más con las filias de Paquito.
Ya se sabe, para gustos...los colores.
Saludetes
Sergio
Visita
http://lecturasrecomicdadas.blogspot.com
El blog dedicado a critica de cómics

Anónimo dijo... 11 septiembre, 2008 17:19

Bueno, Star Wars en gallego gana muchos puntos de sordidez, como en ese diálogo en que Leia llama "piollento" a Han Solo...

Gustav Kirchhoff dijo... 11 septiembre, 2008 17:24

Interesante selección. Sólo he visto "Cabeza Borradora", pero fue realmente una, si se me permite la pedantería, epifanía de lo sórdido. Y aquí aprovecho para reivindicar al tan vilipendiado Von Trier: vale que no haya inventado nada y que esté inflado, pero después de ver "Los idiotas" a los tiernos dieciséis años, no he vuelto a ser el mismo.

- ¿Qué quieres que hagamos, Stoffer?
- ¡¡¡Orgía!!!

Nebelmeister dijo... 11 septiembre, 2008 17:39

El numerito musicogermano de los imitadores infieles de Rafaela es de lo más espeluznante que me haya llevado a las retinas en muchos años... creo que necesitaré dos dosis de vodka y una de ron para sobrellevar el resto de la tarde.

Me rindo incondicionalmente, maestro.

Anónimo dijo... 11 septiembre, 2008 21:12

Cabeza borradora, los asesinatos de mama y cria cuervos. ese es mi bagaje sordido ¿Las ha recomendado por orden o nos la metemos en vena a mogollon?

Anónimo dijo... 11 septiembre, 2008 22:34

Aplaudo su reflexion sobre la sordidez no como moda a seguir, sino como un acto surgido espontaneamente de la personalidad de cada uno. Posts como este nos ayudan a todos a mejorar nuestra propia sordidez.

MUTEN dijo... 12 septiembre, 2008 01:57

Hombre por Dios santísimo, mira que decir que el western es aburrido... quizás el americano, pero por los clavos de Cristo, ESTA EL SPAGHETTI WESTERN!!! Sórdido donde los haya!!!

Si no veo alguna de Leone en la lista me pongo en huelga de hambre.

saddam dijo... 12 septiembre, 2008 04:31

el padrino se nombra por inercia???????????

si encuentro en mi vida una peli mejor que el padrino 2,me cambio de sexo(seguro que ligaba mas q ahora)

pd:os emociona uwe boll?hombre su insistencia en hacer cine a pesar de su nulo talento es admirable y hasta cierto punto enternecedor,pero .....escribir sobre el no es wanafreak tambien???

y q conste que soy un fiel lector,pero todo esto no me acaba de convencer...

Alex Burgess dijo... 12 septiembre, 2008 08:54

Hace poco vi una película cuyo argumento me atrajo por los sórdido. Una señora entrada en años se tiene que meter a trabajar haciendo pajas para pagar la cura de la enfermedad de su nieto. La peli se titula Irina Palm. Al final me decepcionó un pelín pero la base argumental atrae, no me digáis que no.

Paco Fox dijo... 12 septiembre, 2008 09:12

Saddam: Personalmente, me gusta más El padrino 1. Pero creo que el universo está dividido al 50% en ese tema.
Respecto a Uwe: Tú mismo lo has dicho: Su insistencia es enternecedora. Y yo me emociono con cualquier cosa. En este blog defendemos lo que sale del corazón. Además de, por supuesto, el derecho de todo el mundo a hacer lo que le de la gana. Cuando publiquemos la entrevista, eleboraremos más sobre la personalidad de ente onvre.
Boll está en este blog desde el principio (¡tercer post!) No hablamos de él por llevar la contraria, sino porque es una figura apasionante y bastante mal entendida.

Anónimo dijo... 12 septiembre, 2008 09:42

¿Acaso no es ser iconoplasta negarse a ver sordidez sin par como "los tomates asesinos" y alabar una casi(yo la he visto y es peor, menos sordida y cachonda que "tomates...")desconocida como "the refrigerator"? sorry, tufillo gafapasta con pose a leguas

Paco Fox dijo... 12 septiembre, 2008 09:52

Anónimo: Se trata de ver la película que te apetece por los valores que a tí te parecen correctos. El gafapasta o el wannafreak ven las cosas porque están sancionadas por otros. Crean una lista mental de cosas que HAY QUE VER para SER CURTO O FREAK. No es un acto de amor. Si no te apetece ver 'Los tomates...' (que es bien cutre, aunque es gracioso comprobar cómo plagió Tim Burton el final), pues de igual. El caso es ver lo que te apetece por los motivos que a tí te parecen correctos, no buscando los que otros exponen.

Anónimo dijo... 12 septiembre, 2008 11:11

En fin, soy más del gusto de Paco. No soporto (o no me atrevo a soportar) a la mayoría de los cineastas que habeis puesto (excepto a Saura, Cría Cuervos es cojonuda y a Verhoeven que me encanta en todas sus épocas).
¿Que no te gusta el cine americano? ¡Vive Dios!, puede que no seas gafapasta, pero parecerlo ya es bastante malo...
¿Argumentos a favor del cine americano? Chistes malos, violencia gratuíta...y las tetas de Scarlet Johanson ¿no os da amor?
P.D.: Ojalá fuera cierto que los grupos favoritos de todo el mundo fueran Zeppelin, los Rolling y Hendrix....La mayoría de la gente ni los conoce(los chavales, nosotros somos unos carrozas ya). Si hubieras puesto La Oreja de Van Gogh, Visbal y Shakira, todavía...

Anónimo dijo... 12 septiembre, 2008 12:36

"The mood of love" la pelicula del tal "Kawai" se analiza en las clases de producción audiovisual de la Universidad de Offenburg.

Al profesor le falta menearsela delante del proyector para que el análisis sea pleno.

Por cierto, la puerta de su despacho está forrada con un poster de la peli.

Matt dijo... 12 septiembre, 2008 13:41

Voy a poner a bajar ya mismo la de "Gotas de Agua sobre Piedras Calientes", que sólo la Sinopsis me ha dado morbo...

Milgrom dijo... 12 septiembre, 2008 14:21

A mí de Ozón me fascina La Piscina, sobretodo la parte inicial. Tambien incluiria al Kitano de Dolls y al de Kikujiro y Getting Any? (La delirante historia de un tipo gris y virgen, que quiere dejar de serlo). En España también hay grandes muestras de cine bueno en Saura, Cuerda y Fernán Gomez. Pero en Italia, aparte de Pasolini hay muchas más, desde el Spaghetti Western, al cine dillingeriano, el Fellini de Amarcord, 8 1/2, Roma, el Satyricon.

Si es que hay cine bueno en todas partes, otra cosa es que los prejuicios nos tapen la mirada. Excelente post one more time.

PD: El otro día en los separadores de Factor X sonó Rush, no tendrán nada que ver, ¿no?

plas plas plas dijo... 12 septiembre, 2008 15:55

Lo del Padrino no lo perdono! Saco la cimitarra y os corto "fuet style" (a rodajas) ahora mim-mo jajajaja.

Lo de Irina Palm es sobrecogedor. tendre que bajármela (la peli, no la piel) para comparar sordideces.

Puestos a no entenderos (me congratula, esta página me merece todos mis respetos pese a q en cine y musica JAMAS nos entenderemos), que me decis de Wenders? Q "jran" director. Ver 1 peli suya sin al menos bostezar 10 veces me parece algo digno de mencion. Puestos a desvariar, que me decis del cine frances (de ayer, hoy y siempre, como las canciones de la tipica orquesta de fiestas de pueblo, o mas sordido aun, de artista de organo casio en camping de costa cualquiera)? eh, eh?

Eso si, seguro que os agrada el acorazado de potemkin... "hovra mehestra" del cine mundial que jamas pude acabar de ver... me colapsaba la meningea.

Y lo de la musica, no teneis perdon. Os habeis dejado deep purple, black sabbath, the animals, the kinks, y muchos mas que podria dejarme. A quien le guste el hard rock, no es que te lo diga por inercia, es que te lo dice a consciencia.

Cuanto daño han hecho las radioformulas.....

Saludos!

PD: otras sordideces son vuestras maneras de puntuar la liga sordida F1, pero al aceptar las condiciones y terminos legales de vuestra liga las acepté... pero no se os entiende!! sera que poneis los results a partir del lunes, y vais con resaca??? XDD

un abrazo!

La navaja en el ojo dijo... 12 septiembre, 2008 19:14

Joder, qué razón, anónimo, es lo que yo había pensado: "Ojalá fuera cierto que los grupos favoritos de todo el mundo fueran Zeppelin, los Rolling y Hendrix....La mayoría de la gente ni los conoce(los chavales, nosotros somos unos carrozas ya). Si hubieras puesto La Oreja de Van Gogh, Bisbal y Shakira, todavía..." Aunque añadiría que ni los carrozas de nuestra edad. Ojalá, de nuevo ;).

Gaspar Hauser dijo... 12 septiembre, 2008 22:43
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
El pornógrafo dijo... 13 septiembre, 2008 01:27

Alucinante artículo. Casi todas las películas ya van para emule (aunque si pongo el Ares irá más rápido).

Échale un ojo a "Layout" de Paul Thomas (atento, nada del Paul Thomas Anderson, sino el de verdad, el Paul Thomas director de cine porno, antes actor de cine porno y, un poquito antes, Pedro en Jesucristo superstar de Norman Jewison). No es de mis pelis favoritas de este director (prefiero The New Devil in Miss Jones), pero sin duda es de las más sórdidas, ningún personaje tiene desperdicio (el presidente de la revista alcohólico, el director depravado, la pornostar diva que se queja porque se le corren en la cara, la redactora agresiva dominatrix, el novato enamorado de la actriz porno madurita que se pone celoso en los rodajes de orgías...) Le echaré un ojo de nuevo y ya te la contaré mejor, pero tú búscala y échale un ojo.

Saludos y gracias por el blog

Anónimo dijo... 13 septiembre, 2008 02:40

muy bueno el post

me ha hecho gracia lo de In the Mood for Love porque yo decía exactamente lo mismo: ¡qué bonicos los trajes!

solo una cosa: yo creo que el personaje de Barbara Stanwyck en Perdición no tiene ninguna intención de resultar sesi sino mas bien al revés, pretende ser una maruja chachorra. ¿Quién si no se pondría esa pulsera tan cutre en el tobillo?

Abuelo Igor dijo... 14 septiembre, 2008 02:42

El otro día me acordé de Dillinger porque, viendo "Nombre: Carmen" de Godard (peliculón) contaban que el homónimo gangster robó una vez un banco fingiendo que rodaba una película. Seguro que es tan falso como aquello de "Vivir su vida" según lo cual el mosquetero Porthos moría en la última novela por pensar por primera vez en su vida, pero no se puede negar que la historia es chula.

Y sí, mal que nos pese, hay criterios objetivos de calidad. Ejemplo: "La marca de la mariposa". Stacy Keach + Pia Zadora + Incesto padre-hija. ¿Que luego la peli sea una basura? Me da igual.

exseminarista ye-ye dijo... 14 septiembre, 2008 18:19

Oiga, desconocía la gran mayoría de los titulos, así que corriendo voy también a verlas cuanto antes. Siga usted recomendando, siga

Falonso dijo... 15 septiembre, 2008 09:12

Aprovecho este post y el eruditismo de Vicisitud para ver si sois capaces a identificar un flim que vi hace años, en La 2, mientras hacía tiempo para irme a la cama...

En su día, me pareció un completo bodrio, pero hoy día se me antoja que algo tan aburrido DEBÍA tener más enjundia de la que yo -un adolescente entonces- quise verle.

He aquí una descripción:

-Es una especie de documental-road movie
-Los protagonistas son un par de surfistas. De hecho, al final de la película (no descargo que durante toda la película) aparecen con sus tablas y sus trajes de neopreno, pero con el pelo cortado a trasquilones, y todos jodidos.
-La película tiene cierto aire ecologista, porque recuerdo que había largos planos de fábricas echando humo.

Ya me diréis.

Un saludo.

Paco Fox dijo... 15 septiembre, 2008 09:57

Quizá sea 'The Edless Summer', del sesenta y pico o su secuela de los 90: son documentales, road movies y protagonizadas por dos notas.

Paco Fox dijo... 15 septiembre, 2008 09:57

Perdón, 'ENDless Summer'. A ver si escribo más lento y reviso antes de enviar...

falonso dijo... 15 septiembre, 2008 10:41

Paco Fox, Tiene pinta de ser esa (la versión de 1994). Más tarde googlearé y youtubearé más tarde para cerciorarme.

Ya que estamos, me gustaría aprovecharme otra vez de tus conocimientos, para ver si puedo dar con otra pieza que llevo tiempo buscando.

Se trata de un clon de combate de Star Wars. El protagonista es una especie de Han Solo que llega en su nave a un planeta desierto con connotaciones a Dune y Mad Max. Allí su compañera es atacada, y descubrimos que la tía era un robot, que se desintegra. El prota encuentra a otra tía, un tanto cavernícola, que va vestida con harapos. Los malos son unos changos que hacen unos juegos en plan circo romano, pero con coches, cuchillas y demás macarradas.

Paco Fox dijo... 15 septiembre, 2008 10:45

Pa' mi que va a ser 'Spacehunter', con Peter Strauss en 3D y objeto de mucho cachondeo a lo largo de los años.- Me suena lo del circo romano.

Falonso dijo... 15 septiembre, 2008 11:49

Wow, dos de dos!

He echado un vistazo a la sinopsis y no te has equivocado.

Por cierto, olvidé darte un dato heavy, to ring your bell: La peli la vi en su día en la TVG, doblada al gallego, por supuestísimo.

Leelo dijo... 15 septiembre, 2008 20:26

¿Una buena película? No es cine. Es psicología. "Hago apología del Dogma porque creo que el 99% de los mortales lo encontrarán insoportable". Encúmbralo, pues y muestra tu desprecio por el patético gusto del hombre-masa en nombre de una sensibilidad superior (la tuya). Amigo, si no has comprendido el significado profundo de aquel plano estático de quince minutos sobre una hoja de papel, eres estúpido. "Jackass es insuperable". Así que toma nota de lo descerebrado que puedo llegar a ser. Soy lo que me gusta, hermano. ¿Una buena película?. Dímelo y te diré quien eres. "Cabeza borradora", "El cuarto hombre", "Teorema"...uf...uf...uf...Madura un poco, Narciso.

Vicisitud y Sordidez dijo... 15 septiembre, 2008 22:39

leelo, reiterando lo dicho por Paco Fox en el artículo de Oldfield, sólo puedo decir que argumentaciones que usen el "uf uf uf" o el "puffff" no merecen ni ser contestadas.

Por otra parte, como dijo Dillinger, esto no es sino un homenaje al "Placeres Culpables" del inmenso Waters y un ejemplo humorístico de otra forma de ver el cine.

Regocijarse en la serie Z lo hacen sopocientos blogs (y cuando PAco comenta ese tipo de cine lo hace con un discurso MUY distinto: véase que rara vez entra en narrar el mero argumento, sino que va más allá). Y ese cine de serie Z es una "comfort zone".

Lo interesante, para mi, es reivindicar de otra forma cosas como "Smoking/ No Smoking" (que arrasó en los César, cágate) o, peor aún, a Oliveira. Para decir lo trillado ya están otros sitios que siguen ciegamente el frikismo canónico. Sólo que de Pasolini, yo hubiese puesto "Pajaritos y pajarracos", donde se hace una especie de remake marxista de la vida de Francisco de Asís. Impagable.

Sobre el Padrino, sí es magnífica en lo que se llama "valores cinematográficos", pero en lo demás... Yo comentaba con Paco que, de saque, el único guión realmente interesante de los tres es el de la tercer parte. El resto es Paco Martínez Soria tomado en serio, al que se le da la potestad de matar y se le arropa con la fotografía de Willis y la música de Rota. Pocos valores.

Lo importante, empero, es estar o no de acuerdo, pero con humor y entendiendo por dónde van los tiros, en vez de usar frases tan autodescalificatorias como "Madura".

Hermes 3007 dijo... 16 septiembre, 2008 16:23

Y la mejor pelicula de la historia es Opera prima de Fernando Trueba. Y eso que no creo en los absolutismos, bueno de vez en cuando en el mismo absolutismo que Kimi, pero es otro concepto.

gromland dijo... 30 septiembre, 2008 03:40

Pese a sufrir una vergüenza apabullante (de la lista, sólo he visto "Cabeza Borradora", "Los asesinatos de mamá" y "El cuarto hombre", veinte minutos de "Cría Cuervos" y de "Teorema"... ni la conocía, pero me encanta "La gran comilona"), sólo paso a saludar para comentarles que, con su sentencia de que los guiones de los dos primeros "Padrinos" son "(...)Paco Martínez Soría tomado en serio", se han ganado mi corazón y parte del riñón izquierdo.

Con la esperanza de poder compartir con Vds. el visionado de alguna película de Ron Howard (experiencia que sería cuasi-mágica, estoy seguro), reciban un afectadísimo saludo.

Kike dijo... 18 julio, 2011 12:36

"El piano" es una MIERDA como un idem.

Anónimo dijo... 23 mayo, 2012 17:22

Aún estando de acuerdo en casi todo lo que dices, he de decir que lo del padrino me ha dolido en todo el alma. Es cierto que Ciudadano Kane y Casablanca (aún sin ser malas películas) son encumbradas por que fueron revolucionarias en su época y la élite cultureta las ha encumbrado, pero El Padrino es una gran película por derecho propio. Es más, pienso que la razón de despreciarla puede ser la misma que criticáis, pero a la inversa: en lugar de decir que es lo mejor por ser complaciente con la opinión mayoritaria, la menosprecíais por formar parte de esta mayoría en lugar de ser una cosita oscura que poca gente ha visto.
Lo mismo digo con lo del western, un género tan amplio que además de lo más conocidillo como la diligencia hay por ahí algunas joyas de lo más sórdidas (especialmente si las han hecho italianos)

 
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