Vicisitud & Sordidez

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Uno de mis grandes figuras referenciales de la infancia fue mi vecino inglés, de nombre Dave Marr. Uno de los onvres más jrandes que he conocido. Y eso lo digo yo, que tengo de hermano a El Ciudadano Soberano (el cual ha tenido la sordidez de dedicarme su último libro, no como ‘mi hermano’ ni ‘Paco Rodríguez’, sino con mi nombre de guerra ‘Paco Fox’: ¡qué actitud!)

Dave era un tipo bastante tranquilo, paradigma del inglés afincado en España: muy suyo y apologético de su herencia, pero engullidor de vinos y aficionado a sentarse al sol mientras se zampaba unas tapas. Pero el que defendiera su país no quería decir que fuera un nacionalista desbocado. Que yo difícilmente sería amigo de uno de esos, tal y como quedó claro en mi más polémico artículo. Así que, ante mi aseveración de ‘Yo quiero ir de vacaciones a Inglaterra’, sólo pudo exclamar: ¡¿Pero por qué?!’

Y es que, como ya puso de relevancia esa gran película que es ‘Las vacaciones europeas de una chiflada familia americana’, es bien sabido que como destino turístico, Inglaterra es temible. Sobre todo por sus hoteles, que a menudo no llegan al estándar deseable. Lo cual es una forma oblicua de decir que son decepcionantes. Expresión que, a su vez, es un eufemismo para “pozo de inmundicia y cuartos de baño con moquetas que albergan toda una civilización de microorganismos por el que pagas un pastón”.

Pero, a pesar de los avisos, mi anglofilia me llevó a pasar unas vacaciones allí hace unos años. Tomamos como base de operaciones Cornualles, zona conocida por ser el lugar de turismo interior chungo del país. ¡Feck, si se supone que el hotel Fawly Towers estaba en todo ese meollo!. Allí ni siquiera había ni italianos ni españoles, una experiencia casi parasubnormal para todo aquel que haya recorrido las calles de Dublín o Edimburgo en verano.

Como también venía en el grupo nuestra amiga de Arpia’s Corner, con la que comparto afición por todo lo que tenga hadas, caballeros medievales y fornicio rural, no podíamos dejar pasar la oportunidad de subir a Somerset y visitar la falsa tumba del rey Arturo en Glastonbury. Un concepto fascinantemente chungo, tal y como explicaré más adelante.

Pasamos de realizar la peregrinación sórdida de subir al Yes Tor (“Monte Yes”; sí, amigos progresivos: lo del ‘TORmato’ de Yes es todo un chiste forsálico a la altura de la locura del disco) y nos pusimos rumbo a el pueblucho, conocido por los moen-nos gracias a su festival de música. Pero lo que encontramos allí no fue gente borracha escuchando a decenas de grupos que no le gustan cuando su único interés está en ver a uno o dos e intentar pillar cacho. Más bien nos sorprendió…

¡Gente con túnica y cayado! ¡Y llevando bolsas del Spar!

Resulta que Glastonbury es el último reducto de la New Age. Un mundo en el que reina la vida alternativa. Pero no de esa de comprar cosas de marca (o sea, qué alternativo soy, de verdad, ¿sabes?) en el mercado de Fuencarral. Más bien estilo chakras, filosofías orientales que como son más exóticas son mejores que lo que dijeran los griegos, amor, paz, tierra, drúidas y cd’s somníferos. Y este último es un elemento importante. Porque, como ya comentaba un post anterior, tengo cierta debilidad por este estilo musical que, según varios estudios inexistentes pero que alguien debería de realizar, es en la actualidad el género más denostado. Pero algo de interés visceral tiene que tener una fuerza de la naturaleza capaz de poner de acuerdo en el rechazo a freaks canónicos y gafapastas. Incluso por encima de Mark Knopfler y Phil Collins. Bueno, a lo mejor no tanto.

Sin embargo, sigue siendo un pueblo de Inglaterra. Es difícil convencer a nadie para que viaje a ese pais/nacionalidad/parte del Reino Unido/whatever. No sólo por lo de los hoteles, lo caro que está todo y ese diabólico invento conocido como ‘salsa de menta’. Sino sobre todo por la irrefutable y terrorífica realidad llamada ‘mujeres inglesas’. Sé que esta afirmación no está dirigida a las lectoras de este blog. Pero cualquier mujer con un mínimo de sensibilidad estética comprenderá el sufrimiento visual del viajante heterosexual.

Así que voy a exponer las cinco ventajas que ofrece Glastonbury que pueden compensar estos problemas:

1.- Color local: Como ya he comentado, no hay nada más encantador que entrar en un pueblo y ver a un tipo con cayado, barba blanca y túnica cargado con las bolsas de la compra. Porque no sólo te das cuenta de que Gandalf también tenía necesidad de adquirir papel higiénico, sino además de que ningún hombre de bien debería salir de casa sin su bastón king size.
Las calles de ente sitio están llenas de personas de mediana edad vestidos como si estuvieran en Rohan, pero (y ahí está la gracia) haciendo sus tareas diárias. Y como donde fueres, haz lo que vieres:

2.- Cojoncillos colgando tolón-tolón: Efectivamente. Se trata del único lugar del primer mundo en el que puedes ir por la calle en plan comando sin obligación de llevar calzoncillos. Porque vestidos con sábanas, todo es mucho mejor. Y no lo digo yo, que lo dice Hans Magnus Eszensberger.

3.- Top manta de flores: Pasear por la calle es de lo más divertido cuando, en lugar de ver a unos povres onvres intentando ganarse la vida con películas bajadas de internet, objetos absolutamente inservibles o espantosos ceniceros hechos con latas de cocacola, te encuentras principalmente a gente vendiendo collares y coronas de flores. ¡Buenrrollismo del bueno! Por supuesto, puedes llevártelos puestos al Spar, comprar el Mr Proper y un cuarto de choped, y que la gente no te mire raro ni huya despavorida.

4.- La tumba de Arturo: La propaganda política no la inventó Goebbels. Ya en la Edad Media hay un vergonzoso ejemplo de timo popular para confundir a las masas. Y está en Glastonbury. Resulta que en el siglo XII los galeses andaban algo cabreados con los ingleses, a pesar de que todavía no se había inventado el sonido Madchester. Estaban convencidos de que su héroe, el Rey Arturo, volvería de la Isla de Avalon y se pondría medieval con el culo de los invasores. Así que los poderes fácticos simularon que encontraban el sepulcro del mítico rey para convencer al vulgo de que su épico héroe estaba bien muerto. Pero hay gente que no cree esta teoría, y todavía piensa que realmente esa era la tumba real. Así que hoy en día es lugar de peregrinación a pesar de ser una estafa. Histórica, eso sí. Por lo tanto, también se puede visitar como una reliquia arqueológicamente interesante. Y lo más importante: la inscripción de la tumba puede escucharse en el último tema de ‘The Myths and Legends of King Arthur and the Knights of the Round Table’ de Rick Wakeman, el tercer disco con más valores sórdidos y vicisitúdicos de la historia. ¿Qué cómo sé que es exactamente el tercero? Dentro de unas semanas lo descubriréis.

Si todavía quedan ganas de mitología, también puede hacerse una peregrinación friqui al supuestamente mágico monte que domina la población, pues, obviamente, salía en el ‘Camelot 3000’ de Mike W Barr. Ese tebeo en el que se veía al Rey Arturo vestido con unas preciosas mallas doradas y una diadema casi tan gay como la de Elrond en ‘La Comunidad del Anillo’. Por no hablar de las plumas violetas que llevaba Morgana, que habrían quedado ideales en una reina del carnaval de Tenerife. A ver cuándo la comunidad gay se da cuenta de que tiene que abandonar la idolatría hacia las marcas de ropa y la vida nocturna y pasarse a las leyendas medievales. Así todos nos divertiríamos mucho más.

5.- Tiendas de libros de segunda mano: En Inglaterra llueve mucho. Como la masturbación compulsiva tiene un límite, hay que entretenerse con otras cosas. Extrañamente, hay mucha gente que, en lugar de emborracharse o hincar el culo en el sky para ver la tele, se pone a leer. Por eso existen muchas librerías de segunda mano en ese país. Glastonbury está especialmente petada de ellas. Con la ventaja de que, con lo curioso de la población local, puedes encontrar todo tipo de chungueces para freaks. Aparte de montañas de obras sobre paganismo, el karma, aromaterapia y Tai Chi, puedes hacerte con todo tipo de literatura masoquista-nérdica. Desde las serie completa de Thomas Covenant hasta las perturbaciones de Philip K. Dick. Por no hablar de sus buenas secciones de cine. En una de ellas hasta me compré el libro sobre cine-colonoscopia ‘The Golden Turkey Awards’, sin el cual este blog no existiría tal y como lo conocemos. Y quizá la humanidad saldría beneficiada.

New age, épica artúrica y ropas de druidas. No parece el destino ideal para cualquier persona normal. Pero alguien con gusto por la ¡EPICA!, Panorámix, Merlín, Ator el poderoso y la gente peculiar puede echarse unas risas, ver unas ruinas y, si su mente funciona según la alineación adecuada de planetas, abandonarlo todo, dejarse crecer la barba hasta la altura de las tetillas y ponerse túnica. Porque sólo necesitamos una excusa para hacer el sórdido y llevar los conjoncillos sueltos. Por muy nimia y gilipollas que sea.

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Anónimo dijo... 02 octubre, 2008 21:23

soberbio post. La Inglaterra profunda es un pozo sin fondo de sordidez, viviendas unifamiliares minusculas, moquetas en el baño y 300 dias al año de lluvia. Es el caldo de cultivo ideal para nuestro blog favorito.

Yo estuve en Bristol una temporadillaa y suscribo punto por punto todo aquello.

Paco Fox dijo... 02 octubre, 2008 22:04

¡Ah! La moqueta en el baño. Ese concepto absurdo desde el punto de vista de la higiene, maravilloso para microbiólogos, zoólogos e, incluso, sociólogos.

saro dijo... 02 octubre, 2008 22:51

¿Es aquí donde se inscribe uno para la propuesta de que este blog se convierta en boletín oficial y Paco Fox y Vicisitud en presidentes diunvirales de Esppppaña?

sebelo2 dijo... 02 octubre, 2008 23:20

Ahhhh,
los cojoncillos sueltos. Siempre diré que una de las mejores sensaciones de cada año es cuando te internas en las aguas de Bolonia y, cuando nadie mira, te deshaces del molesto bañador para nadar por el atlántico como dios te trajo al mundo. No hay sensación comparable ...bueno sí, pero no incluye nadar por el atlántico y sí estar en bolas aunque, ahora que lo pienso...
Jran post Paquito, sobre todo la referencia a Camelot 3000, jran cómic, un poco amariposado, pero jrande.
Saludetes
Sergio
Visita
http://lecturasrecomicdadas.blogspot.com
El blog dedicado a crítica de cómics

Paco Fox dijo... 03 octubre, 2008 09:12

Sebelo: ¡Hay que bañarse en bola más! Y no sólo eso: ¡Hay que salir en bolas del agua!
Pero no cuando yo esté delante.
Que no quiero quedarme ciego.

Portrait dijo... 03 octubre, 2008 09:14

Bravo Paco Fox! Al final se animo a hacer el post!

Permitame que lo lea en profundidad para comentarlo como debe. Me voy a subir al carro y pronto me marcare articulos sobre las perlas del new age que conozco.

otomano dijo... 03 octubre, 2008 09:39

Carísimos,

Gran post, como de costumbre.

La moqueta en el baño es un claro síntoma de hotel inglés; pero no habéis comentado de los otros dos detalles que te hacen exclamar "HomeSweet Home" cuando llegas a un hotel en las islas:

- Esos estampados de cortinas/tapizados/colchas floreadas dignos de cualquier pesadilla psicotrópica.

- Una kettle en cuya resistencia hay depositada tanta cal que podrías esculpir el niño Jesús de un belén en ella.

Asimismo me complace reseñaros que no son sólo las mujeres inglesas. Los hombres ingleses son feos, pero feos a rabiar. Se llega al efecto que uno (o sea un hombre heterosexual normalito y que solo sabe distinguir lo guapo y lo feo masculino sin demasiadas escalas ... o sea entre Paul Newman y El Fary pero poco más) tras varias semanas trabajando allí, uno se levante y se mire al espejo y piense: "Joder, es que soy un puto sex symbol comparado con lo que hay en mi oficina".

el padre del cordero dijo... 03 octubre, 2008 09:59

Otro gran post de Paco Fox, como siempre!

Por cierto, espero ansioso por el prometido post sobre los discos más sórdidos y vicisitúdicos de la historia.

Paco Fox dijo... 03 octubre, 2008 10:03

Bueno, más que 'de la historia' será algo así como 'que tienen los valores de este blog'. Lo cual quiere decir que nos hemos centrado en lo que conocemos y nos gusta y, por supuesto, que van a encontrarse muuuuchas sorpresas.

Otomano: Lo del calentador de agua con la resistencia guarreada es universal en todas las regiones del RU e Irlanda que he visitado. Menuda guarrería de aparato.

la reina del hielo dijo... 03 octubre, 2008 10:04

Estaba pensando yo en mi grupo de amigos y nuestra anglofilia y los viajes que hacen todos (yo en breve) a las islas, pero claro, es que nosotros tenemos también debilidad por las hadas, los druidas.

Faldas escocesas sin nada debajo! qué gloriosos cuentacuentos organizábamos en la universidad!

por cierto, se te ha olvidado una cosa, que igual en ese pueblo new age no se da tanto. Pero si superas esa aversión por la estética de las damas inglesas y su afición por la minifalda sea cual sea su talla y la estación del año... resulta perturbador las ganas de procrear que tienen... que el estado te paga una casa si tienes un crío... qué dura es la vida.

Anónimo dijo... 03 octubre, 2008 10:12

No sé si se ha dado vd. cuenta del gravísimo error que ha perpetrado en la primera línea de su artículo: GRANDE se escribe con J. Lo que demuestra que no es vd. Paco Fox sino un farsante.

Curioso pero cine dijo... 03 octubre, 2008 10:15

Un post fantástico, como siempre (aunqeu muy largo, com siempre)

Diso... la moqueta del baño... Cuando fui por primera vez a Inglaterra me gustó, pero claro, luego lo piensas y...

Anónimo dijo... 03 octubre, 2008 10:17

Para los que dicen que todas las inglesas son feas, que conste que no lo niego, pero siempre hay excepciones. Busquen ustedes en Google: Lucy Pinder. De nada.

Paco Fox dijo... 03 octubre, 2008 10:18

No: lo que debería haber hecho es borrar ese 'grande' y sustituirlo por un sinónimo, pues luego repito la palabra. Pero claro, cuando haces las cosas a toda leche y no repasas el texto por estar hasta arriba de trabajo pasan estas cosas...

Reina de Hielo: tiene que tener la mar de gracia para gente como nosotros ir a ver el solsticio de invierno en la colina de Glastonbury: se reunen un buen porrón de tipos con túnicas para la celebración.

Paco Fox dijo... 03 octubre, 2008 10:21

Anónimo: Claro que hay excepciones. Kate Beckinsale entre ellas. Pero sospecho que son todas las medianamente famosas. Aseguro que cuando fui al país con mi amigo El Viti, nos dedicamos a intentar encontrar alguna chica realmente atractiva. Una semana entera alerta. Y la vimos. Una. Era italiana.

Anónimo dijo... 03 octubre, 2008 11:23

Estos ingleses e inglesas son feos como ellos solos. Su piel cetrina y sus orejas y narices rojas, su pelo fino y su falta de sentido del ridiculo al vestir los hace grotescos.

Por ello les adoramos en este blosh.

Anónimo dijo... 03 octubre, 2008 11:27

De acuerdo, acepto lo de Grande. Aunque no hay nada más sórdidamente GRANDE que combinar la sordidez inglesa (aseo con moqueta con más bichos que el Faunia; inodoro diseñado exclusivamente para procesar los exiguos y melifluos truños anglosajones) y española (un chaval de 15 años que lleva sin cagar tres días y aún retiene ese cocido madrileño de la mamma que se comió como despedida).

Finalmente aprendí que es muy complicado segmentar al Padre De Todos Los Truños con una simple escobilla. Anglosajona, también.

mayorfatal dijo... 03 octubre, 2008 11:33

Me siento muy sórdido e inundado de vicisitud: ¡A mí me encanta "Don't kill the whale"! (vale que por un rollo romántico que otra cosa: cuando tenía diez anos, mi hermano ponía continuamente el "Tormato").
Y sí, lo confieso, el "Love over Gold" de los Dire Straits también me gusta. ¡Incluso el "Alchemy"! (Uy, lo he dicho)
Jrande post, cumpanheiro

mayorfatal dijo... 03 octubre, 2008 11:35

Vaya, en el anterior post se me coló una errata que me convertiría en el tío más deseado de chueca o en trabajador del control de calidad de chueca: evidentemente, donde dije "diez anos" quería decir "diez años".

Pertinha

mayorfatal dijo... 03 octubre, 2008 11:36

Agggggh!! "en el trabajador del control de calidad de Roca", eso era lo que quería decir. Vaya mañanita, meu Peich

mesientotortuga dijo... 03 octubre, 2008 11:53

Siempre he querido llevar a mis progenitores a inglaterra (no, no, los aprecio como personas, de verdad) y gracias a este artículo ya se donde llevarlos. Yo estuve en la manchester profunda pero nada como este sitio que describes. Lo mejor de inglaterra no son los hoteles, en mi humble opinion. Son las casas de particulares, donde tuve el honor de estar.

* donde no puedes ver el suelo porque está tapado por ropa sucia y pelos de perro (las dos casas donde estuve tienen seres caninos)

* donde las moquetas son un pequeño relieve de montañas de pelo, ovillos de lanilla, colillas y tal.

* donde la comida patria consta de "aquello que puedas comprar en un tesco y comerte mientras vas de camino a casa"

Las inglesas. Algunas bellas (por dentro), otras simplemente pasables. Pero TODAS vistiendo horrible. Y lo digo con todo el cariño del mundo. Aun recuerdo con estupor mi visita por una especie de zara nativo en el centro de manchester, donde nos encontramos la moda tribu zulú verano 07. Que cacofonía de colores y motivos africanos.. pero en TODAS las prendas.

JRAN artículo, muchas gracias por planearme las próximas vacaciones ;)

Milgrom dijo... 03 octubre, 2008 12:54

Yo he estado 3 veces en las Inglaterras y llevo el contador de bellezas todavía a 0.

Ninguna de las 3 veces que he estado por allí he viajado a Glastonbury, pero no será por falta de ganas sino por hacerlo con una compañía menos sórdida que yo.

Mi fascinación por el tema de Glastonbury tiene bastante que ver con la trilogía artúrica de Marion Zimmer Bradley, que supongo que habrá leído. Feminismo, new age y fantasía herócia reunidos en una misma obra. Jrande.

Y ahora entiendo lo de Tormato (toda la vida pensando que tenía más que ver con el Tomatey el auténtico humor inglés)

Paco Fox dijo... 03 octubre, 2008 13:00

Pues, ojo al dato: no he leído 'Las nieblas de Avalon'. Yo tampoco me explico cómo es posible.

Lo del Tormato lo averiguamos cuando vimos la reedición del CD con fondos de mapas topográficos. Le preguntamos a mi amigo el escocés y él nos confirmó la terrible verdad: que era un chiste forsálico.

Anónimo dijo... 03 octubre, 2008 16:32

Para el que no lo sepa: la moqueta no está sólo en los cuartos de baño, sino también (ahora temblad) en las habitaciones y pasillos de los Hospitales. Si en un baño esa moqueta será un zoológico, en un Hospital tiene que tener una biodiversidad sólo comparable a la del Amazonas.
Otros habituales de Glastombury son mis queridísimos Hawkwind (grupo que recomiendo como auténtica música de la concordia sórdida, ya que mezclan el rock duro con el progresivo, los ruiditos electrónicos chungos y tienen hasta algún disco precursor del tecno. Hasta Michael Moorcock les hizo alguna letra)

elperejil dijo... 03 octubre, 2008 17:45

Mi anglofilia ha tenido que superar esas duras pruebas que mencionáis (mujeres feas, comida mala, moquetas) que se ven incrementadas por el hecho de que soy asmático y alérgico a los ácaros; y los hoteles británicos, es cierto, son una verdadera reserva natural para esa especie (como las Cies para las gaviotas, vamos). Mis, por ahora dos, visitas al Reino Unido han ido siempre rodeadas de un decadente y constante halo de moquera, estornudos, tos y dolor de cabeza (por respirar mal toda la noche y dormir fatal). Aún así, ese país, no sé porqué, me encanta...
Por cierto, soy completamente anti-newage, y mi principal interés por los duendes y hadas (aparte de su lugar en el folklore o la literatura) es la curiosidad de saber si podrían servir de alimento o no. Pero pese a ello, la vibrante y colorista descripción de Paco Fox me ha metido el gusanillo de conocerla algún día...

Paco Fox dijo... 03 octubre, 2008 18:12

Anónimo: ¡¡¡En los hospitales??? Pa mear y no echar gota...
Respecto a Hawkwind, no tengo un discurso, a pesar de ser borderline-progresivos y tendentes a la ÉPICA. Tenía entendido que Moorcock incluso llegó a tocar el bajo con ellos, aunque quizá me informaron mal.

Anónimo dijo... 03 octubre, 2008 19:39

Lo de los hospitales es cierto.
Moorcock les hizo varias letras e incluso salía recitando pasajes de sus obras en sus conciertos (lo del bajo no me suena, el que sí tocaba el bajo era Lemmy). De hecho tienen un disco conceptual, llamado The Chronicle of the black sword o algo así, que narra la historia de Elric de Melniboné. En su versión en directo Live chronicles, sale Moorcock recitando y hay un vídeo vicisitúdico-festivo en directo, en el que sale incluso un tío vestido de Elric dando mandobles durante todo el concierto (todo ello rodado con técnica de director italiano de peli cutre). Yo me lo bajé de la mula.

Paco Fox dijo... 03 octubre, 2008 20:21

¿No salía también una señora en (grandes) tetas?
Yo lo intenté con Moorcock, pero no pasé del primer libro de Elric. Demasiado Conan para mi gusto.

Anónimo dijo... 03 octubre, 2008 21:13

Pues, señor fox, no deje pasar la oportunidad de ver o grabar (en un formato adecuado como vhs, por supuesto) la miniserie de "Las Nieblas de Avalon" que la echan mañana en tve1.

Ménage à trois, homosexualidad reprimida, incesto... todo en una miniserie de bajo presupuesto protagonizada por la enfermera que se liaba con Clooney en Urgencias y por el agente Vaughn de Alias.

elperejil dijo... 03 octubre, 2008 21:30

Me sumo a la recomendación de la serie "Las Nieblas de Avalon". Como punto a favor, además de lo que apunta Anónimo, es que está dirigida por Uli Edel, el mismo que el de la sordidísima "Última Salida Brooklin" (sobre el libro del aún más sórdido Hubert Shelby Jr.) y de la... uh... no sé... pues vaya... ahí va: "El cuerpo del delito"... ay... bueno, esto... que la serie está muy bien, de verdad... :P

Paco Fox dijo... 04 octubre, 2008 00:26

Sí: la miniserie me la tragué la mar de a gusto la otra vez que la echaron. Descojonado por el hecho de que fuera de un sórdido como Edel, autor de la escena de violación masiva a Jennifer Jason Leigh en 'Ultima salida a Brooklyn'. Música (muy buena) del Knopfler, que así enlazamos la conversación con otro tema nombrado en el post.

Milgrom dijo... 04 octubre, 2008 11:14

La de las tetas grandes de Hawkwind era una tipa que se llamaba Stacia y que se limitaba a brincar en topless por ahí.

Como dato sórdido el hecho de que, siendo un grupo de grandes consumidores de psicotrópicos, LSD y demás variantes psicodélicas, echaran a Lemmy por meterse speed.

Además he aprovechado para releerme el Camelot 3000. Lo recordaba mejor, pero tiene grandes momentos!!

bizarro con interrupciones dijo... 04 octubre, 2008 13:30

Grandioso post.

Jamás visitaría un sitio como ese (no soy tan sórdido) pero la narración es esplendida. Casi me convences a pesar de mi limitada sordidez. Y de la salsa de menta.

Espero ansioso el artículo sobre los tres discos más sórdidos y vicisitúdicos de la historia. Como todo en este blog, será glorioso
:-)
¿Para cuándo?

bizarro con interrupciones dijo... 04 octubre, 2008 13:50

Respecto a los comentarios expuestos, tan sólo resaltar mi profunda admiración y reconocimiento a aquellos señores que son tan anglófilos DE VERDAD que son capaces de superar esa gastronomía y esas alfombras que, es verdad, deberían considerarse Reserva Mundial de la Biosfera ¡¡Inglaterra por la Biodiversidad!!

De todos modos, me sorprende (o quiza no tanto) el profundo repudio de la mujer inglesa que me gustaría incitar a revocar: a la mujer inglesa no hay que contemplarla en su vulgaridad: tenéis que imaginarla en imaginativa y sorprendente ropa interior (son las europeas que de lejos más gastan en ropa interior -de lujo) con un látigo en la mano, ceño fruncido y pegandoos gritos. ¡¡¡Se nota que ahí no han ustedes realizado una investigación!!! Ahí hay todo un paraíso ignoto a explorar.

Anónimo dijo... 05 octubre, 2008 20:42

Una recomendación para los aficionados de la f1. El último post de Miguel Sanz en su blog de Marca, titulado "El peor gran premio de la historia" aunque debería haber titulado "El gran premio mas jrande de la historia".

Anónimo dijo... 05 octubre, 2008 20:42

Una recomendación para los aficionados de la f1. El último post de Miguel Sanz en su blog de Marca, titulado "El peor gran premio de la historia" aunque debería haber titulado "El gran premio mas jrande de la historia".

La navaja en el ojo dijo... 05 octubre, 2008 21:03

La conversación que reproduces al ppio. con tu amigo Dave me ha recordado a una maravillosa película de Kaurismaki (todas lo son) en la que unos espías o mafiosos o matones o algo así tenían que ir a Noruega a hacer sus asuntillos. Pero para que nadie sospechase de ellos, el jefe les decía que en la frontera dijesen que iban "for fun", o sea, por ocio, de vacaciones, vamos. Y ellos, al unísono y sorprendidísimos decían: "¿To Norway?"

Anónimo dijo... 06 octubre, 2008 18:08

Tu harás un post sobre las mujeres de Enrique VIII y el viaje al centro de la tierra, pero yo y mis compañeros de grupo (musical, más o menos) nos jartamos a destrozar los 3 primeros LP's del Wakeman en interminables sesiones de ensayos, es más, cuando Wakeman vino en el '93 a tocar a Madrid fuimos cagando leches a por las entradas (tengo la 0004 y mi colega JJ la 0003) y nos brindó un conciertazo para unos 1000 locos del copón, momento vicisitudico incluido cuando el Wakeman suelta en ingles que va a tocar un tema del LP Rhapsodies que se llama Seahorse, que si alguien lo conocía, dicho esto sin mucho convencimiento por su parte.

Lamentablemente yo fui el único que dijo que lo conocía y que, además lo tenía en mi estantería junto con otros (unos cuantos) LP's suyos y todo lo de Yes. Por supuesto me firmó la entrada, faltaría más.

O sea, que cuidadito con lo que decimos en el post, que me pongo a llorar enseguida y lo pongo todo perdido.

George Kaplan.

Paco Fox dijo... 06 octubre, 2008 18:37

Joer, el Rhapsodies... pero la portada es de premio sórdido. Curiosamente, he escuchado poco ese disco. ¿Tiene ya versión oficial en CD?

plas plas plas dijo... 06 octubre, 2008 23:06

1) en Barcelona puedes ir con los huevos colganderos y no te multan.

2) joder si son feos. Ver a rooney (Man Utd) o a cualquier muhé...

still... (2) is easier to fuck there than in the Peninsula Iberica! Si, serán mas feas, pero polvos los pegas sin el pagafantismo... cosa que aqui tios, parece q muchas tengan un tesoro a eso de las 10:10 ...

Saluten, jrandes!

Anónimo dijo... 07 octubre, 2008 01:10

La portada (y hablo de memoria) era de punto positivo: traje blanco y jersey de cuello alto azul, pelo y barba arreglados como si fuera uno de Abba, y, pásmense, el monte Cervino, un niño y un perro hechos con papel de plata, pero lo mejor estaba dentro: desplegando la carpeta, ya que era un LP doble, el Wakeman volando cual Superman mientras toca un teclado voluble y, vuélvanse a pasmar, vestido con un chandal rojo con rayas negras de Adidas y descalzo, lo que demuestra los raros efectos del progresivo en algunas mentes diseñantes. Sórdido hasta hartar un equipo de rugby.

Si lo has escuchado poco es porque el destino ha decidido que eso es lo que tenías que hacer, aparte, la versión de 'Rhapsody in Blue' es curiosa, y poco más, debía estar más concentrado en el Tormato de Yes que en este disco.

Amazon lo tiene en CD a la venta por 99.99$, versión Japan y usado (pero como nuevo!!!) vamos, que ahí se puede quedar.

Te recomiendo 'Criminal record', sorprendente, por música y temática. Y me voy a dormir.

George Kaplan.

Paco Fox dijo... 07 octubre, 2008 08:48

Sigue siendo una versión japonesa. O sea, que A&M no lo va a sacar nunca para deleite de sórdidos.
El Criminal Record por fin me lo compré en CD hace unos años en una versión oficial mini-sleeve. A mi me encanta, especialmente la muy sórdida 'Chamber of Horrors'. Y estoy seguro que Andrew Lloyd Webber escuchó 'Judas Iscariot' antes de hacer el Pantasma de la Ópera.

 
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