31 marzo 2008

Mis vicisitudes estomacales 2: El postoperatorio

Tras ser víctima de bastantes pruebas médicas que han ido desde introducirme material radiactivo en el cuerpo hasta meterme cables por la nariz, por fin me han operado de la hernia de hiato. La parte positiva sin duda ha sido que el sistema de la intervención consistía en la introducción de cinco tubos por la barriga. Porque así, ante la pregunta: “¿Le han introducido alguna vez un tubo estando dormido?”, ya puedo responder con orgullo: “Uno, no: ¡cinco!”. Y cualquier onvre no sólo debe sentirse orgulloso de semejante hazaña, sino que además debería plantearse una visita al psiquiatra.

Sin embargo, ha habido una parte muy negativa. No me refiero a las cinco cicatrices que han quedado, pues ahora me siento especial al poder lucir en la playa dos ombligos. Tampoco a las importantes cagaleras que todavía me duran casi un mes después de la operación. No. Lo malo es un efecto colateral de la cura cuya importancia no había calibrado en su justa medida: No puedo eructar.

Desde mi infancia he sido un gran aficionado al melodioso arte del eructo. Mi abuelo solía decir que los regüeldos son “peos con ascensor”. Pero nunca he estado de acuerdo. Bien es verdad que algunos eructos a veces traen una esencia inconfundible. Y que suele ser siempre de chorizo. Da igual que hayas comido fabada, pollo con pimentón o esos atentados estomacales de la comida nacional que son el gazpacho y el salmorejo: siempre huele a embutido. A menudo nos quejamos de la comida mejicana, pero estoy seguro de que estas aportaciones nacionales han cercenado más posibilidades de sexo que todos los burritos del mundo o que cualquier disertación sobre las bondades de ‘Los caballeros del zodiaco’.

Por lo tanto, los eructos malvados suelen ser pocos y de una coherencia en su resultado olfativo que ya quisiera yo para mis deposiciones. Los peos, por su parte, son como las gominolas de Harry Potter: nunca sabes qué tipo de olor va a salir. Pero lo normal es que sea algo realmente repugnante. Por no olvidar el lamentable hecho de que pueden venir acompañados de metralla.

Por otra parte, mientras que los gases traseros suelen ir mano a mano de molestias gastrointestinales de todo tipo, un buen rebutreo aúna la épica sensación liberadora con una situación que, generalmente, tampoco era tan mala para empezar. Por no olvidar esa maravillosa sensación de tomar una bebida con gas carbónico y sentir cómo el eructo te sale no sólo por la boca, sino por la nariz y, en ocasiones maravillosas y de un santaterésico éxtasis, por los lacrimales. La coca cola es muy buena para lograr esa perfección gaseosa, pero la guarrerida con más gas que he tomado nunca es sin duda el Irn Bru, brebaje (pues eso significa lo de ‘Bru’) que vende en Escocia más que cualquier otro refresco y cuyo sabor se puede describir como tomarse una bolsa del bicarbonato de los ‘fresquito’ y sentir cómo se te funde el esmalte de los dientes.

Así pues, eructar es un gran placer desde que nacemos. A cualquier niño que no sea un poco gilipollas le maravilla el momento en el que alguien, probablemente un familiar algo cabrón (aunque en mi caso fue mi vecino inglés), le comenta aquello de que en algunos países eructar es una muestra de respeto. La mente infantil no puede dar crédito a ese primer y maravilloso encuentro con los conceptos de la relatividad y el choque de culturas. No sólo se siente más sabio, sino que además ve cómo puede pasarse de listo y tener una coartada cada vez que sus padres le regañan. Y es que hoy en día, en la zapateril carrera por la unión de civilizaciones, propongo que, en lugar de que se base dicha convergencia en el respeto a velos y otras cosas en contra de los derechos humanos, que todo el mundo eructe melodiosamente en cualquier reunión social. Todos menos yo, que tengo el orificio cerrado. Vaya putada.

26 marzo 2008

Guía del psicodrama: del evangelio a Nip Tuck

FAN FATAL DEL PSICODRAMA

No se crean que ser un sórdido las 24 horas del día no resulta cansado muchas veces; aunque nadie lo diría leyendo este blog, en ocasiones sus autores intentamos hacer lo mismo que hacen los seres humanos y ver pelis y leer libros normales. Uno de mis innumerables intentos fracasados de no ser freak fue cuando hace unos años intenté ver la popular serie Friends: había oído que era una telecomedia divertida y me puse a ver un capítulo con mi mejor buena fe, pero cuando apareció en escena el cuarto pijomierda diciendo un amago de chiste que convertiría en humor intelectual al for sale empecé a preguntarme por qué tardaba tanto en salir el asesino con máscara chunga que en cualquier buena película hubiera acuchillado ya a todos aquellos idiotas convirtiendo aquella infamia en algo que mereciera la pena ver: ¿en serio hay gente en el mundo que encuentra a Jennifer Aniston graciosa o, peor aún, guapa? ¿¿Y se supone que el freak soy yo?? No me negarán que lo único divertido que se puede hacer con esa mujer es ver cómo la asesinan. Pero recordé que aquello no era una peli de terror adolescente (aunque los personajes me parecieran idénticos) y que nadie iba a morir en aquella historia, lo cual me pareció mal. Cuando apareció en escena un pijomierda más que al parecer hacía el papel de “tonto” del grupo, como si los otros fueran más listos en algo, decidí apagar la tele antes de que me dieran ganas de meterme en una secta y exterminar a toda la humanidad; en su lugar opté por seguir contento y feliz viendo mis depravaciones de Polanski, David Lynch y compañía.

El caso es que no consigo empatizar ni sentir interés por el típico personaje de película o serie americana: cuando veo al chico atractivo, superinteligente, número uno en su profesión y gran padre de familia entrar en su oficina con su traje y su maletín haciendo un comentario agudo y un chistecillo que nos muestra el tío tan guai que es, ya he desconectado de la historia antes de que empiece. La comedia y el cine ligero no me van, todo buen cristiano sabe que al cine debe irse a sufrir. Pero las producciones “serias” de Hollywood son todavía más estomagantes: la típica voz en off que pronuncia reflexiones almibaradas al principio y al final de la historia debería de estar prohibida por ley, para escuchar eso ya está el niño sabiondo de Cuéntame. Como ejemplo perfecto de mal drama está Forrest Gump, una de las más execrables abominaciones jamás perpetradas, que comienza con la ñoñez de la pluma volando por el aire y lo de mamá decía que la vida es como una caja de bombones. Podría ser un buen comienzo para una parodia .... pero no es el caso, por desgracia va en serio. Sí podríamos decir que es, involutariamente, un film de terror psicológico en el que el espectador se pregunta cuánto edulcorante artificial y drama reaccionario podrá soportar antes de empezar a vomitar.

Comparen esta bazofia con la obra de un autor de verdad como David Cronenberg, que en Spider da una lección de como comenzar un drama: un freak enajenado con cara de haber salido de un cuadro de Munch se pasea por un Londres cuyas calles su mente esquizofrénica ve vacías; cuando llega a un descampado se echa al suelo y comienza a escarbar en la tierra con intención desconocida; al poco rato se lo llevan al psiquiátrico donde empieza a atar cuerdas al estilo de telas de araña en toda su habitación mientras el público horrorizado se debate en la duda de seguir sufriendo con aquello o ser tomados por catetos si abandonan la sala tan pronto; así SÍ, esto es un drama correcto. Tonto es el que dice tonterías, mi nombre es Forrest Gump, NO.

Algunos de los pocos sabios que en el mundo han sido han expresado de forma perfecta este mismo concepto así que no tengo más que citar sus sabias palabras: John Waters, que SIEMPRE tiene razón, comentó, respecto a Interiores de Woody Allen que tenía todos los elementos de un buen drama: odio, sentimiento de culpa, suicidio y relaciones familiares disfuncionales; por su parte, Martin Gore, compositor de todos los hits de Depeche Mode y por lo tanto rey del Casio situado por encima del bien y del mal manifestó con acierto que sus canciones hablan de los grandes temas: el bien, el mal, el sexo, la familia, Dios, la culpa ... Como ellos, yo quiero películas espesas, trascendentes y depravadas con personajes traumatizados, tarados, esquizofrénicos, a ser posible fetichistas sexuales, llenas de sufrimiento, violencia y tensión psicológica. Es decir, PSICODRAMAS.

Podrá parecerles que esta actitud ante la vida es fruto de una pose adoptada a posteriori pero puedo asegurarles que es puro instinto; ya en mi niñez fui el único de toda mi clase que no fue al cine a ver E.T. ni ningún capítulo de la saga de Star Wars ni sentía ningún interés por hacerlo; cuando las vi, ya veinteañero, comprobé que la decisión tomada en mi infancia había sido la correcta. Tampoco sentí nunca atracción por los bodrios Disney, afortunadamente para mis neuronas. Podrían pensar nuestros lectores que una vocación por el psicodrama se cimenta viendo morir a la madre de Bambi o sufriendo con las vicisitudes de Heidi o Marco, pero siempre, incluso de pequeño, la pornografía sentimental me ha producido un enorme rechazo y yo me alejaba como de la peste de los lloros y pucheros. Además los dibujos animados japoneses siempre me han parecido cutres; yo ponía la tele para ver productos de corte erótico-festivo y lo que me gustaba eran los Picapiedra y la Pantera rosa. Mi recuerdo más antiguo de renuncia a la jovialidad y caída en las redes del psicodrama es ver Que el cielo la juzgue en Sábado cine; olvídense del memo de Douglas Sirk, eso es para cinéfilos rancios tipo Garci o locazas sin criterio como Todd Haynes, el directorcillo culturetoide este que homenajeaba a Sirk en la poco interesante Lejos del cielo: si quieren ver melodrama hardcore, el amo es John M. Stahl. En Que el cielo la juzgue, una de sus mejores obras, Gene Tierney, bien guapa ella, es una mujer un poquillo desequilibrada que se excede en su amor por su marido: primero se encarga de alejar de él a toda posible rival, y luego a zafarse de molestas compañías que le puedan quitar la atención exclusiva de su amado, como su cuñado paralítico, al que deja ahogarse en un río mientras ella permanece impasible, o su futuro bebé, que decide abortar tirándose por las escaleras a propósito. Cuando su marido descubre todas estas felonías, ella, desesperada por no tener ya su amor, se prepara unos polvillos blancos cuya función yo era demasiado enano (y tal vez poco espabilado) para tener clara, pero que mi señora madre me aclaró que eran para suicidarse. Este cocktail de obsesión, paranoia, crimen, aborto y suicidio me dejó plenamente satisfecho, descubriéndome todo un mundo de sensaciones.

No mucho después intenté ver Repulsión, y entonces fui consciente de que el cine europeo siempre gana por goleada en lo depravado: la escena en la que Catherine Deneuve trabaja en la manicura de una clienta y, en su enajenación, le hace pupa con unas amenazadoras pinzas de depilar elevó mi nivel de angustia hasta unas cimas que no tardaron en verse rebasadas cuando la chica, sola en su apartamento y totalmente entregada en brazos de la esquizofrenia, empieza a ver manos que salen de la pared; así pues, cuando a un hombre imprudente no se le ocurre otra cosa que meterse en su piso e intentar ligar con nuestra amiga, con la lógica consecuencia de que ella le abre el cráneo con un candelabro o algo asín, tuve que rendirme y me fui a la cama un tanto alterado: con nueve tiernos años de edad todavía tenía límites en el grado de depravación que podía asimilar. Ni que decir tiene que tiempo más tarde pude ver, no sin vicisitud pero tampoco sin disfrute, la peli entera; mi pobre señora madre, que pasaba por el salón y se quedó, a su pesar, enganchada hasta el final, opinó con acierto al acabar: ¿que angustiosa, no?

No puedo justificar esta prematura atracción por las psicologías torturadas, la esquizofrenia, el crimen pasional o la sexualidad fetichista: no tengo la excusa de ningún trauma ni vicisitud infantil relevante. Ni siquiera, a diferencia de muchos otros, mis compañeros de clase me sometieron nunca al yuyu, un sórdido ritual de humillación en el que te cogían por los brazos y por las piernas y te acercaban al poste de la portería de fútbol hasta que éste provocaba una presión castradora en la entrepierna, imagino que no muy agradable salvo para los amantes del cbt (cock and ball torture). No señor, no puedo decir que sea un depravado víctima de la sociedad, sino un depravado hecho a sí mismo.

Mi entrega sin pudor ni reparo al psicodrama desfasado se produjo ya en la adolescencia, siendo la puerta a los infiernos que mejor recuerdo La guerra de los Rose; los nunca bien ponderados Kathleen Turner y Michael Douglas interpretaban a un matrimonio pijillo. Él tiene un accidente y lucha por su vida en el hospital; finalmente se salva y vuelve a casa. Esa noche, en el lecho conyugal, Kathleen dice algo del tipo durante estos días pensaba que ibas a morir; me imaginaba tu funeral; luego la vida sola en esta casa .. Michael la miraba compungido y empezaba a decir tiernas palabras de consuelo cuando ella le soltaba: al imaginarte muerto me sentía tremendamente feliz. Quiero el divorcio. El resto de la peli no estaba mal pero no podía situarse a la altura de este highlight psicodramático; a partir de esta epifanía, mi vida cinéfila empezó a consistir en una cuesta abajo en la depravación cuyos subgéneros paso a describirles acompañados de sus máximos exponentes.

PSICODRAMAS IMPRESCINDIBLES

1. Psicodramas esquizoides

Narran la caída de un onvre o una mujé en el aislamiento y la enajenación, siendo los posibles finales el asesinato, el suicidio, el internamiento en el psiquiátrico o una combinación de todo lo anterior. Este climax viene después de innumerables pesadillas que nos muestran el proceso degenerativo de la mente del desdichado protagonista. Este planteamiento es una puerta abierta al era yo, personajes que sólo existen en la mente del prota, o, si el director es más osado, al género Dillinger, un rosario de actos enajenados cometidos en soledad. Como bellos ejemplos del psicodrama esquizoide tenemos varios flimes de David Lynch (Carretera perdida, Cabeza borradora, Mulholland drive), Polanski (El quimérico inquilino, la mencionada Repulsión), David Cronenberg (Spider, M butterfly), Bergman (De la vida de las marionetas) o Marco Ferreri (Dillinger ha muerto, que como podrán suponer es mi película de cabecera).


2. Psicodramas familiares


Las familias disfuncionales son toda una fuente de traumas y conflictos; parejas que no se comunican, padres e hijos que se odian, rivalidades fraternas, relaciones enfermizas al borde del incesto .... Las combinaciones son infinitas: una madre y una hija dirigiéndose la una a la otra amargas recriminaciones fruto de la tensión acumulada durante años (Sonata de otoño), dos hermanos gemelos mutuamente dependientes (Inseparables), dos hermanas brujas solteronas que se entretienen con juegos de humillación como servirse una rata muerta para la cena (Que fue de Baby Jane), matrimonios infernales que avisan a parejas jovencitas e incautas de lo que les puede deparar el futuro (sepan que antes de José Luis Moreno ya existían Quién teme a Virginia Woolf o Lunas de hiel) y largo etcétera. El problema del psicodrama familiar es que hay que tener mucho cuidado a la hora de buscar la compañía para verlo, no sea que alguien se lo tome como una indirecta o que su visionado plantee incómodas preguntas.


3. Psicodramas sexuales


Que el sexo es fuente de tensiones nadie lo duda; que lo es también de depravaciones y enajenación, todavía menos. El psicodrama se nutre por igual de reprimidos y de todo tipo de guarros y viciosillos, entre los que habría que englobar a los adictos a todo tipo de parafilias. Los problemas que ocasiona la represión los hemos visto en Eyes wide shut o, en su vertiente más chunga, en Psicosis; tenemos pasiones sadomasoquistas en Secretary, donde una joven aficionada a autoagredirse clavándose agujas descubre un placer muy superior en las palizas que le pega su jefe, pasiones voyeuristas en El fotógrafo del pánico, donde a un viciosillo un tanto pallá le da gustirrinín grabar a las mujeres en el momento antes de morir, pasiones zoofílicas en Max mi amor, con la imprescindible Charlotte Rampling protagonizando un menage à trois con su marido y un chimpancé, o pasiones fetichistas en Crash, con una secta cuyos miembros se ponen a cien viendo accidentes de automóvil y sobando y lamiendo cicatrices y contusiones. Pero ojo, no es oro todo lo que reluce, no se puede aplaudir toda película en la que el protagonista se ponga ropa interior femenina, se enganche al porno sado o se deje ver por puticlubs; ahí está el pestiño de La pianista para demostrarlo. Lo fundamental es que los autores del film se identifiquen con el freak y que lo traten con el debido respeto sin mirarlo por encima del hombro. En Tamaño natural, tierna historia de amor entre el gran Michel Piccoli y su muñeca hinchable, el personaje que no es de plástico está retratado con tanto cariño como sordidez. Probablemente el amo del psicodrama sexual es don Luis Buñuel: entre sus personajes encontramos a un celoso obsesivo que intenta coser el himen de su mujer (Él), una burguesa reprimida que fantasea con humillarse y dedicarse a la prostitución (Belle de jour) o un viejo verde que babea detrás de una jovencita a la que le gusta insinuarse y dejarle con la miel en los labios (Ese oscuro objeto del deseo).


4. Psicodramas positivos


El psicodrama siempre implica sufrimiento, pero no tiene por qué ser desesperanzado;
aunque su elevada carga emocional le impide ser jovial ni festivo, sí puede haber buen rollo y finales felices. Como freak nada me emociona más que ver una peli de algún onvre o mujé que después de muchas vicisitudes, dudas, incomunicación, falta de habilidades sociales, fracasos laborales, personales y vitales y traumas de todo tipo y variedad consigue convertirse en algo parecido a un ser humano y a veces hasta encontrar el amor.

El psicodrama positivo es lo más viejo del mundo, se llama cuento de hadas. Los que, por culpa de los bodrios Disney, piensen que un cuento de hadas es una ñoñez chorra, que piensen en una peli sobre unos padres que abandonan a sus hijos para que mueran en el bosque; los pequeños van a parar a la casa de un asesino de niños y su única forma de sobrevivir es hacer que el monstruo mate por error a sus propias hijas dejándolas degolladas en un charco de sangre; esta historia tan enferma, que ni el gore ni el giallo más depravado llegan a igualar, se llama Pulgarcito y los niños llevaban muchos siglos leyéndola con regocijo hasta que llegó esta estúpida generación de escritores infantiles à la Spielberg sin sentido del psicodrama que escriben chorradas sobre el niño inmigrante al que el niño malvado le roba la manzana en el colegio porque sus padres se acaban de divorciar y no recibe amor; por favor señores escritores, pedagogos y psicólogos, no crean que los críos son tan simples y soplapollas como ustedes. Ni los adultos tampoco: un cuento de hadas para mayores no es una tontería como Pretty woman, sino obras bellas como Terciopelo azul, La boda de Muriel o la ya mencionada Secretary.


Cumbres del psicodrama: el Evangelio y Nip Tuck


Hay muchos reyes del psicodrama: mi compañero Vicisitud ya expuso todas las virtudes del cine de Ingmar Bergman, uno de los grandes; los géneros era yo y Dillinger han sido sobradamente explicados también en sendos artículos; he mencionado ya casi todas las películas de Polanski, Cronenberg, Lynch y Buñuel. Pero si me preguntaran por el mejor psicodrama ever audiovisual (el novelesco, sin duda, es la mejor y más depravada historia de amor de todos los tiempos, Cumbres borrascosas) la respuesta sería la serie televisiva Nip Tuck, de culto obligado para cualquier sórdido que se precie: es sencillamente perfecta y lleva a su culmen a todas y cada una de las variantes del psicodrama. Los clientes de los doctores Troy y MacNamara desgranan episodio tras episodio un rosario de traumas que dejarían hecho polvo al psiquiatra más curtido. El psicodrama sexual, por su parte, está sobradamente servido con el doctor Troy, un soltero putero referente básico y mito erótico de este blog que se trajina a absolutamente todas las mujeres de la serie y casi también a los hombres; y en cuanto al psicodrama familiar, ahí tenemos a la parentela harto disfuncional del doctor McNamara: para que se hagan una idea, su esposa Julia en un ataque de desequilibrio emocional tira al hamster de la familia por el water, mientras su hijo adolescente se obsesiona con que su miembro no es lo suficientemente bello para satisfacer a su novia, por lo que decide hacerse una circuncisión él mismo a lo vivo; en realidad la chica es lesbiana y le propone solucionar el problema haciendo un trío: ¿tienen ya las cejas arqueadas hasta su límite elástico? Pues les estoy hablando sólo de los dos primeros y más sobrios capítulos de la serie, luego va todo a peor. Además, todos los personajes son muy guapos, otra norma importante del psicodrama. Para ver a gente fea ya está el metro y, por otra parte, ¿quién quiere ver sufrir a un feo? ¿Encima de perro, apaleado? Pues claro que no. Eso sí, aunque Nip Tuck alcance la perfección como obra maestra de la sordidez y la depravación, hay que reconocer que también dispone de muchos capítulos para lograrlo. Como obra suelta e independiente, me inclino pues por las sagradas escrituras como el mejor relato psicodramático.

Durante esta semana santa, ¿no se han planteado el por qué del éxito mundial de una religión como el cristianismo, más bien absurda, de poco fuste espiritual, y tan intelectualmente bobalicona como cualquier otra religión occidental u oriental? De hecho, el Nuevo Testamento en su conjunto es mediocre. Como muy bien analizaba don Vicisitud en su día, te repiten el acto principal cuatro veces, luego siguen con los Hechos de los Apóstoles, una secuela de lo más vulgar, y como no saben como acabarlo optan por una paja mental de arte y ensayo, el Apocalipsis. Pero si cogemos uno sólo de los evangelios encontraremos a un señor que ¡es su propio padre! Y su propio padre, es decir, él mismo, le manda morir en la cruz; la escena del huerto de los Olivos, donde se dan la mano sin pudor alguno la esquizofrenia y el desdoblamiento de personalidad, es la cumbre histórica del psicodrama. Por no hablar de toda esa iconografía basada en un hombre joven en paños menores torturado, algo que, fuera de las catedrales, sólo encontramos en los más selectos clubes gays de s/m; sí amigos, como decía una entrada anterior, Jesucristo rocks. Amen.

24 marzo 2008

La liga fantástica de F1. Round 2: Malasia.

(en las novelas traducidas de Salgari ponía "Malasia". Quién lo escriba otherwise es un mierda...)

UPDATE: Parabienes, loores y reverencias mil al Abuelo, gracias a cuya perseverancia podemos disfrutar de una tabla clasificatoria en google documents. Éste es el link. Vivo todavía en la admiración ante unos peacho de lectores que no nos merecemos... You really rock. ¡Ojalá las próximas carreras sean pletóricas en puntos para todos! ¡Y que Fisi se deje bigotón!


Menos trabajo esta vez, es verdad, pero la labor de investigación sobre los pocos incidentes ha sido laboriosa, y las conclusiones podrán sorprender a más de uno. But I don't care. Recuerden: el árbitro también juega.

De este GP, nacido como movimiento propagandístico de un régimen político de dudosa legitimidad democrática – y en un país donde a nadie le interesaba la F1: tuvieron que egalar la mitad de las entradas del primer GP malayo – suele ser un fistro salvo que caiga algún épico monzón tropical. No fue el caso, y por eso el reparto de puntos ha sido más discreto que en la sordidfest australiana. La buena noticia para muchos de vosotros es que "el factor Hamilton" ha comenzado a contar. ¡Esperemos que esto sea el principio de algo más grande! ¡Forza Ferrari!

Las puntuaciones de este GP son las siguientes:

PILOTOS

1. Lewis Hamilton: 36 puntos

Sectores de la prensa culpan de la excesiva duración del pitstop a una pistola de tuercas que no funcionaba. La realidad, para quien haya visto carreras, es bien distinta: las continuas salvajadas a las que el mierda sometía sus neumáticos y su tren delantero convirtieron en tarea cuasi imposible la extracción de los neumáticos. En sacar el delantero derecho sólo se tardó algo más que el izquierdo. De idéntica forma, su segundo pit no fue excesivamente más rápido (3 segundos más lento que el de Kovalainen, si no me equivoco). En conclusión: los 4 puntos por pitstop drama son atribuibles al mierda, y no a su escudería. Éstos, a su vez, son multiplicados por el factor Hamilton.

Respecto a los entrenamientos oficiales, lleva 1 punto por estorbar a Heidfeld. La sanción de la FIA (5) implica una penalización en parrilla (1). Dichos seis puntos reciben el factor Hamilton: el resultado es 4x2+1+5x2+1x2=21 puntazos a los que hay que sumar 10 por ser star of the race. Excelsior.

Update: "Podría haber hecho la parada con una cerveza" es un bello insulto al equipo que parece que marca la mayoría de edad del mierda. No está al nivel de su "you fuckin' swine" del año pasado pero merece cinco puntos por ir demostrando a más de un cretino - de los que sigue creyendo que Hamiltonto es un buen chico - el clásico trepismo que se esconde tras su sonrisita. Los que trabajan en oficinas ya saben a qué me refiero.

2. Nick Heidfeld: 10 puntos

¡Denunció con éxito al mierda por estorbarle en la Q3! 5x2. ¿Para cuándo volverá su mullet?

3. Felipe Massa: 8 puntos

Su magnífico trompo (2) lleva un extra de estilo (6) por haberlo realizado sin más presión que la de ver su puesto peligrar cada vez más. Que le echase la culpa a "algo" genérico del coche sin que mediase rotura de motor alguna o sin que existan ya dispositivos electrónicos de control de tracción le da a Felipe una bella aureola de "Hombre desactualizado". Sin prisa pero sin pausa Felipe se consolida como uno de los grandes favoritos de esta liga pese a no haber puntuado aún en el mundial. O precisamente por eso.

4. Heikki Kovalainen: 7 puntos

Su jugada en entrenamientos, análoga a la de su compañero, no puede beneficiarse del x2. Aún así, un gran esfuerzo de Heikki para seguir manteniendo el liderazgo: 1(estorbar)+ 5(sanción)+ 1(penalización). Y es que, a la que hay investigación de la FIA de por medio, todo se revaloriza. Como debe ser.

5. Nico Rosberg: 6 puntos

Su bella embestida a Timo Glock en los compases de carrera merece seis puntos con los que logra dejar de tener su casillero en negativo.

6. Fernando Alonso: 5 puntos

Hizo prodigios con ese R28 pero ninguno le perdonamos que no decidiese sacar de pista al mierda en la primera curva. Total, qué es lograr 1 punto frente a un mínimo de 12 en esta liga (y eso sin contar el estilo). Still, su denuncia justa y exitosa a Kovalainen merece 5 puntos que le ayudan a seguir peleando en la parte alta de la tabla.

7. Rubens Barrichello: 4 puntos

Su drive-through (1) lleva complemento de estilo (3) por reincidencia y por redondearlo con una excusa del calibre de "es que nunca pintan muy claro donde hay que apretar el limitador". Recordemos que es el piloto más veterano de la F1. Keep on rockin' Rubinho.

8. Kimi Raicoñen: 2 puntos

Carrera de grandeza chumaqueresca donde cabe destacar su extraña torpeza con el champán ("Sí, se me metió en el ojo: no se puede hacer todo bien") (1) y una sorprendente sonrisa no solicitada durante la rueda de prensa (1)

8. Takuma Sato: 2 puntos

Una bella salida de pista demuestra que coger a Taku no era dinero perdido. Pero no lleva complemento de estilo (apenas influyó en su clasificación final)

8. Kazuki Nakajima: 2 puntos

El pinchazo del segundo relevo no es atribuible a él. Sí lo es una bella salida de pista. Gran regularidad en la puntuación del piloto favorito de todos.

8. Sebastien Bourdais: 2 puntos

Supo ponerse fuera de combate a las primeras de cambio.

Se quedan sin puntuar Kubica (recé para que Mario Theissen, con su Günthérico bigotón, y vestido con pantalón de cuero, le sobase el culo en el podium. Parece que la homofobia polaca derrotó tan bella estampa), Nelsinho (!!!), Davidson, Button, Vettel, Fisichella, Sutil, Trulli (¡excelente bloqueo al mierda!), Glock (fue culpa de Rosberg, pero el alemán está donde esté la acción), Coulthard (sus vicisitudes son culpa de Red Bull) y Webber (llora, Lewis, llora).

EQUIPOS

1. Red Bull: 33 puntos

El show con su suspensión, que provocó el tremendo hostiazo de Coulthard (2) se ve recompensado por la posterior y seria investigación de la FIA (10, fue casi un juicio) que termina en una reprimenda (1) a la que se une un "Te seguiré vigilando". ¿Las buenas noticias? ¡Renault quiere copiar esa suspensión!

Para redondearlo, Christian Horner decidió ¡echarle la culpa de todo a Coulthard! Vale, no es un becario, pero ello no impide que le dé unos 10 puntos (20/2) por la falta de vergüenza y otros 10 por ser team of the race. Lo que debe estar tragando el pobre David por su puesto...

2. Force India: 10 puntos

La rotura de Sutil (5) conoce un x2 de reincidencia tras lo de Melbourne: 10 puntazos.

2. Toro Rosso: 10 puntos

Lo mismo que Force India. Y todo esto cuando Christian Horner anuncia que ha decidido poner la escudería en venta...

4. Ferrari: 5 puntos

Que nadie se engañe: no disculparon a Massa. Ladinamente, filtraron datos que daban a entender que NADA en la telemetría del Ferrari exculpaba a Massa de su gañanería. Bella y maquiavélica forma de insultar al piloto que les vale 5 puntos. Pena que no se atrevan a ir más en serio contra la ECU de Mclaren...

Williams, Toyota, Honda, BMW-Sauber, Super Aguri (los dos acabaron), Williams, Renault (la denuncia la instó Alonso) se quedan a cero. También lo hace Mclaren: aún no he leído nada donde el equipo acepte o niegue la culpa por lo del pitstop del mierda, y ya he dejado clara mi inamovible opinión.

So, estas son las puntuaciones acumuladas hasta el momento:

PILOTOS:

Heikki Kovalainen 47
Lewis Hamilton 36
Felipe Massa 27
Rubens Barrichello 19
Fernando Alonso 13
Timo Glock 13
Nelsinho Piquet 11
Nick Heidfeld 10
Kazuki Nakajima 9
Kimi Raicoñen 8
David Coulthard 6
Nico Rosberg 3
Jenson Button 3
Sebastián Vettel 3
Takuma Sato 2
Anthony Davidson 2
Sebastien Bourdais 2
Adrian Sutil 1
Giancarlo Fisichella 1
Mark Webber 0
Jarno Trulli 0
Robert Kubica 0

Equipos:

Ferrari 40
Red Bull 38
BMW-Sauber 35
Honda 30
Toro Rosso 26
Force India 26
Renault 23
McLaren 5
Toyota 6
Super Aguri 6
Williams 4

¡Nos vemos en un emirato de mierda sin pitbabes ni alcohol! (No me llamés machista: firmaría por maromones en tanga tumbados sobre los monoplazas YA mismo. Pero creo que los moracos tampoco lo permitirían). ¡Prohiban esa carrera! (y que vuelva algún circuito europeo old school con nulas medidas de seguridad, please...)

20 marzo 2008

Post de Semana Santa: Jesucristo era la hostia de guai

Jesucristo era la hostia de guai.
A todo el mundo le gustaba Jesús.
Todo el mundo quería salir por ahí con él.
Cualquier cosa que le apeteciese hacer, la hacía.
Convirtió el agua en vino,
y, si le hubiese dado la gana,
podría haber convertido el trigo en marihuana,
o el azúcar en farlopa,
o las píldoras vitamínicas en anfetas.

Jesucristo caminó sobre las aguas,
Y nadó sobre la tierra.
Contaba aquellas historias raras
Y todos le prestaban atención.
Era la hostia de guai.

Si eras ciego o un pringao,
Sólo tenías que ir junto a Jesús.
Y Él pondría sus manos sobre ti
Y quedarías curado.
Eso es la hostia de guai.

Hubiese podido tocar la guitarra mejor que Hendrix.
Hubiese podido predecir el futuro.
Hubiese preparada la tarta más deliciosa del mundo.
Hubiese metido más goles que Satrústegui.
Hubiese bailado mejor que Barishnikov.
Jesucristo hubiese sido más gracioso que cualquier cómico que se te ocurra.
Jesucristo era la hostia de guai.

Él le dijo a la gente que se comiese su cuerpo y que bebiesen su sangre.
Eso es súper guai.
Jesucristo era la hostia de guai.
Pero entonces algunas personas se pusieron celosas por lo guai que era.
Así que le mataron.
Pero Jesucristo se alzó de entre los muertos.
Se alzó de entre los muertos, se marcó un baile
Y luego ascendió a los cielos.
En serio, tio, eso es TAN guai.
Jesucristo era la hostia de guai.

No me extraña que haya tantos cristianos.

No es la primera vez que publicamos un texto de King Missile y no puedo afirmar categóricamente que ésta vaya a ser la última. ¡Felices vacances de Semana Santa dondequiera que estén!


18 marzo 2008

Liga fantástica de F1. Round 1: Australia

Wot a race! Menos mal que la tenía grabada y pude ir revisando todos los cristos, porque determinar el culpable de cada colisión múltiple era realmente difícil. No voy a obviar el hecho de que el mierda ha tenido una victoria tan cómoda como preocupante: el 2008, a bote pronto, se presenta sombrío. Es por ello por lo que esta liga fantástica se hace necesaria: el triunfo del patchadamismo siempre sabe menos mal si se diluye en ingentes dosis de sordidez, y a ello nos ponemos en estas nuestras primeras puntuaciones sórdidas del mundial.

Hay que destacar que las puntuaciones de “inicio del mundial” (decoración, soluciones aerodinámicas, bigotón, nombres...) NO se tienen en cuenta a la hora de designar las estrellas de la carrera: sólo las grandes gestas australianas lo determinarán.

And the winners are…

PILOTOS:

Star of the race 1. Heikki Kovalainen: 40 puntos

20 por pulsar el limitador en plena recta y 10 de estilo por haberlo hecho justo después de adelantar a Alonso en la penúltima vuelta y 10 por ser “Star of the Race”. Ya dijimos que la realidad de la F1 nos iba a deparar casos que nunca hubiésemos podido predecir.



2. Felipe Massa: 19 puntos

La prohibición del control de tracción ha sido maravillosa, y Felipe Massa es uno de los que más espectáculo le ha sacado a dicha prohibición. 6 puntos por la colisión con Kovalainen que destrozó su morro, 7 por la colisión que sacó a Coulthard de pista, 1 por sacarle la mano a Coulthard, 4 por el estilazo de dicho accidente y 1 por el safety car que provocó. Soberbio.

3. Rubens Barrichello: 15 puntos

Aunque todo el drama del pitstop no es atribuible a Rubinho, sí que lo es el haber salido de boxes con el semáforo en rojo. Una bella bandera negra que vale 15 puntazos.

4. Timo Glock: 13 puntos

Al punto ya esperable por su bellísimo nombre, se une otro punto por su penalización en parrilla (obstrucción a Webber), 2 puntos por su salida de pista y posterior ostiazo, 8 puntos de estilo por la innegable belleza y plasticidad de su ballet sobre el asfalto y un último punto por provocar la salida del safety. Si su objetivo era que le perdonásemos por haber provocado la salida de Ralf de la F1, lo ha logrado. Chapeau.

5. Nelsinho Piquet: 11 puntos

Era una de vuestros favoritos y, en la primera curva, no ha decepcionado. Su trazada absolutamente kamikaze ha provocado que los que le esquivaban terminasen en bella colisión múltiple con fabuloso vuelo de Fisi incluido en el pack: 7 putnos, más tres de estilo más uno por provocar un safety car. Papá estará orgulloso.

6. Fernando Alonso: 8 puntos

Sus declaraciones post carrera fueron simplemente épicas. A su refocile en la desgracia del adversario (“El adelantamiento a Heikki fue lo que más me gustó”: 3 puntos) se unen 5 puntazos de estilo al añadir “otro que pulsa el botón” y “calcar” la celebración de Dennis ¡¡¡que vio en las pantallas del ciercuito!!! A eso se le llama ser un profesional del resentimiento. Si es que gallegos y asturianos…

A destacar su espléndida carrera, a la que los ingleses ni siquiera le quieren reconocer méritos. “Será su mejor resultado del año”,. Probablemente, pero a pesar de poder hacer el ridículo mañana, nunca hay que dejar de echar sangre en las heridas del enemigo hoy.

7: Kazuki Nakajima: 7 puntos

Como ya habéis comentado, “culo veo culo quiero”. Su sodomización a Kubica supone 6 putnos a los que añadir su penalización en parrilla para Malasia. ¡Ha estado a la altura de lo que esperábais!

8. Kimi Raicoñen: 6 puntos

Las cámaras no supieron mostrar correctamente qué pasó en lo que pudo ser la tercera excursión por la hierba de de Kimi, pero su bagaje de tres gañanerías en las que echó por tierra su carrera le da 2x3=6 puntos.

8. David Coulthard: 6 puntos

A sus insultos a Felipe Massa (2 puntos) se suma el hecho de haberlos hecho con palabras malsonantes en la televisión británica ITV. "Voy a dar de leches a ese bastardo hasta que se le salten tres de sus colores" es tan ocurrente como políticamente incorrecto si pensamos que esos colores pueden hacer referencia al lamentable mono-badera que Massa luce en el GP de Brasil.



10. Jenson Button: 3 puntos

Se tocó con Vettel a la que se metieron tres por un sitio en el que, a duras penas, caben dos. Se reparte con Sebastián el botín de 6 puntos

10. Sebastian Vettel: 3 puntos

Lo dicho

12. Anthony Davidson: 2 puntos

Aunque fue víctima de un cristo múltiple, su gestión de la crisis fue lamentable y, su accidente posterior, entró de lleno en el ridiculín.

13. Fisi: 1 punto

Su insulto a Nelsinho – "algún kamikaze" – fue muy vago y genérico como para lograr más puntuación. Eso sí, su leche fue memorable, pero esos son puntos para Piquet Jr.

13. Adrian Sutil: 1 punto

Por el nombre. Ya lo sabíamos...

15. Se quedan sin puntuar Trulli, el mierda, Kubica, Heidfeld (sus tiempos de mullet aún no han vuelto...), Sato (!!!), Bourdais y Webber.

22. Nico Rosberg: -3 puntos

Por muestras homosexuales de afecto hacia el mierda en la ceremonia del podium. Gracias por avisarme: soy incapaz de ver a ese infraser celebrando victorias. Aún no lo he hecho.

EQUIPOS:

Team of the Race: 1. Ferrari: 35 puntos

Impresionante exhibición de la scudería. Al problema con la bomba de combustible de Kimi (5) que le jodió – o no – viva su carrera se unieron sendas estrategias catastróficas de carrera para sus dos pilotos (10) que fueron redondeadas por sendas roturas de motor (10). Difícilmente se puede hacer mejor, y eso les convierte en el equipo de la carrera (10).

2. BMW Sauber : 35 puntos

Ya avisé que la perseverancia de Mario Theissen en el bigotón daba frutos (20). Súmesele a eso unos apéndices aerodinámicos espantosos en el morro (10) y una estrategia lamentable para Kubica (5) y esos 35 puntazos son un botín que pocos esperarían para este equipo.

3. Honda: 30 puntos

Con la fama de mala hostia que tiene Ross Brawn, algún tímpano ha debido quedar perforado en el equipo de mecánicos. Una cosa es que no queden más cojones que que Barrichello reposte y reciba un drive through (1). Pero, ya que lo hace... ¡dejadle terminar! La gañanería en el carril de boxes (4) se ve complementada por un bellísimo arrolle de mecánico (15). Eso, por no decir que su decoración sigue siendo espantosa, pese a haber cambiado el blanco por el negro (10).

4.Renault: 23 puntos

A la rotura de motor de Nelsinho (5) se suma lo que todos sabíamos: que Flavio es la definición del ESTILO. Decir "A Dennis se le han puesto de corbata" para redonearlo con "Tiene 14 horas de avión para asumirlo" son 5 puntos que se unen a los 3 de regocijo en las desgracias del adversario. La decoración del coche sigue militando en lo lamentable, por cierto (10).

5. Toro Rosso: 16 puntos

Pobre Bourdais, que además de romper (5) lleva una de las decoraciones más ignominiosas (10) y un nombre de escudería que merece aplauso (1).

5. Force India: 16 puntos

A la rotura de motor de Sutil (5) se une lo que ya sabíamos: el dorado en la decoración del coche produce resultados siempre espectaculares (10) y lo de Force India (1) parece un guiño a que el gran Berlusconi monte un equipo YA.

7. Toyota: 6 puntos

Provocaron la penalización de Glock (1) y Trulli rompió (5)

7. Super Aguri: 6 puntos

Rotura de Sato (5). Llevamos mal que no le dejen lucirse durante toda la carrera a uno de nuestros favoritos históricos. ¿Para cuándo Mario Theissen llamará (1) a su equipo Super Mario siguiendo el ejemplo del entrañable Aguri Suzuki?

9. Red Bull: 5 puntos

Rotura de Webber (5).

9. McLaren: 5 puntos

Lean este artículo remitido por mi primo porno y entenderán que lo del Banco de Santander es ignominioso. Esperamos con impaciencia que puedan surgir escándalos en torno a la famosa ECU con la que McLaren provee al resto de equipos. ¡Lo necesitamos!

11.Williams: 4 puntos

¿Quién dejó las herramientas en la salida de boxes de Nakajima? ¿Alguno de los mecánicos que atropelló en la carrera anterior? Se masca el psicodrama en el ambiente...

¡Nos vemos en Malasia!(Es semana santa, así que no esperéis celeridad máxima. I'll do my best...)

13 marzo 2008

¡Últimos días para votar en la liga fantástica de F1!

Recordamos a nuestros amables lectores que el plazo para votar en la liga fantástica de F1 concluye este sábado justo antes de los primeros entrenamientos oficiales (a partir de ahí se comienza a puntuar).
Todos los votos recibidos con posterioridad a ese momento, no incluirán los puntos asignados al Gran Premio de Australia. ¡Así que no desaprovechen esta su última oportunidad de aspirar a la victoria absoluta!
Como anticipo, y para que no digan que no aviso, la escudería BMW-Sauber partirá con 20 puntos si Mario Theissen sigue manteniendo su maravillosa estética. ¡Que empiece ya el mundial!

10 marzo 2008

Zi! (¿volverán los socialistas a producir cine porno?)

1982: con 8 años, un servidor de ustedes ya era un freak canónico, amante de los tbeos, nulo para la educación física, con buenas notas y con cierta habilidad para atraerse grupos de alumnos de mayor edad - e incluso, a veces, menor - que disfrutaban pegándole. Entre las múltiples características que definían a estos matoncillos ochenteros, aparte de un compulsivo fumeteo o lucimiento ocasional de arma blanca, destacaba, curiosamente, una elevada politización. En su caso, eran férreos seguidores de Alianza Popular. El desprecio que esa gentuza me producía se correspondía, de forma lógica, con que mis padres fuesen fieles votantes socialistas. Así, mi filofelipismo infantil se convertía en otro motivo más de colleja en esos horribles recreos ochenteros en los que, pese a huir del campo de fútbol como de la peste, una turba de futuros votantes populares lograba encontrarme y fostiarme.

La noche electoral del 82, me acosté pensando en cómo Fraga iba a ganar de calle - feck, prácticamente TODO lo que me rodeaba iba a votarle - y como, a la mañana siguiente, la dosis de capones tendría un cachondeo especial añadido. Como cuando te sodomizan y, encima, te insultan.

Llegó la mañana y, al despertarme, le pregunté temerosa a mi madre "Ha ganado Fraga... ¿verdad?". Incrédula y conteniéndose la risa me respondió "¡¡¿Qué dices?!!! ¡¡Ha ganado Felipe con más de doscientos escaños!!". Recuerdo que ver la cara de pasmaos de toda aquella gentuza en el patio del colegio fue uno de los momentos más felices de mi infancia.

Luego uno crece, y si bien se da cuenta de que en el PSOE pueden ser tan corruptos como el que más, o que su política económica en nada se diferencia de la del PP, siempre queda ese agradecimiento hacia Felipe, esa cosa grabada a fuego en tu inconsciente que hace que, a la que cierta gente a la que admiro y respeto dice "Yo sólo volveré a votar cuando se vuelva a presentar Felipe" sólo pueda darles la razón.

Por ese motivo, tras la lamentable oposición y peor campaña hecha por Rajoy, un servidor, cual Fernando Alonso de la vida, se alegró enormemente no por la victoria de un partido al que no suelo votar - o al que voto con mu
chas reservas - sino por la derrota de una adversario que se queda más a cero que McLaren. Embebidos por la euforia, Dillinger et moi nos plantamos en el sarao de la calle Ferraz para tomar cervecillas al ritmo de canciones de Queen y sentir el poder del metal cuando todos se abalanzaban sobre la vicepresidenta en plan rock star. A destacar la imensa cantidad y calidad de bigotones que había en el ámbito, de lo que también dejo testimonio gráfico.Algún borracho pasó y se dedicó a insultar a Zapatero, lo cual sólo recibió risas por parte de la congregación (no quiero imaginarme qué le hubiese pasado a un borracho similar en Génova).

Dicho esto, parece que el afan infantil de
Paco por recuperar lectores en su magníficamente masturbatorio post se contrapone al afan adolescente de perderlos con este post tan sociata. Fear not: aquí estamos eljos del seguimiento acrítico de cualquier doctrina que no sea la sordidez. Pero es que en eso, como en tantas cosas, el PP también apesta. Creo firmemente que lo que diferencia al onvre de los animales no es la inteligencia, sino el disfrute del erotismo festivo y, ahora, hay que recordar que fueron los socialistas - franceses, en este caso - los únicos que produjeron cine porno. Se trata de un maravilloso cortometraje dirigido nada más y nada menos que por Cédric Klapisch y protagonizado por la jran Oliva del Río. Diálogos como "- Bonjour, c'est le ramoneur. - Mais, je ne sais pas... Je suis toute seule, mon mari est parti... - Ne vous inquietez pas, madame, je ne suis que pour ramoner..." (- Hola, soy el deshollinador - Pero, no sé... Esoy sola, mi marido se ha ido... - No se inquiete, señora, sólo he venido a deshollinar...) demuestran que la lengua de Molière se creó sólo para llegar a ese momento mágico que es 'Le Ramoneur del Lilas'. Vean y gocen mientras le cedemos la palabra a Dillinger.



Irreflexiones electo
rales dillingerianas

Algunos verán poco apropiado que un blog de humor y cachondeillo como este se meta en política, pero es que precisamente lo que nos define es no hacer nunca lo más adecuado ni decoroso. Sobre todo en mi caso, puesto que tuve la poca vergüenza de acudir el pasado domingo a Ferraz a celebrar como el que más la victoria de ZP ... sin haber votado por ZP. Servidor de ustedes es uno de los pardillos que sigue votando a IU, ya saben, esa “izquierda rancia” tan poco fashion que sigue creyendo tercamente en la escuela y la sanidad públicas, el estado del bienestar, el laicismo, el respeto a las minorías y todas estas cosas anticuadas y pasadas de moda de las que poco a poco nos van librando los iluminados del neoliberalismo pepero, demostrando que se sigue cumpliendo la máxima de que tener ideas de hace 30 años es anticuado pero tenerlas de hace 200 es modernísimo (eso sí, también gilipollas); pero sobre todo uno es español y le gusta sumarse al ganador, además de que lo que se trata, como bien dice Vicisitud, es de celebrar la derrota del contrario más que la victoria de los tuyos, sobre todo cuando se es gallego y por lo tanto, según la única frase ocurrente dicha por Aznar ever, profesional del resentimiento. Por otra parte, mis elogios a ZP no dejan de ser un homenaje a mi señora abuela, el único precedente de voto izquierdista en la familia; a ella la política se la repampinflaba pero le hacía ilusión votar y el PSOE eran los únicos que le mandaban la propaganda a casa.

¿Por qué todos los colaboradores de Vicisitud y Sordidez nos regocijamos con la derrota facha? Podríamos decir que porque no queremos un gobierno en el que la mitad de los ministros pertenezcan al Opus, legionarios de Cristo, kikos y demás sectas integristas chungas sin sentido de la estética ni del erotismo, porque se supone que el camino a seguir no es Irán y que por lo tanto el gobierno no debe estar condicionado por lo que digan los curas, porque el PP hace cierta la frase johnwatersiana de que decir familia es decir censura, porque, por mucho que joda, los solteros, maricas, inmigrantes y sórdidos también somos España, aunque no nos hayamos apropiado de la bandera y por extensión de todo el país, porque si Rajoy piensa que en España “no cabemos” y Espe Aguirre que en Inglaterra todo es maravilloso pues que se larguen los dos para allí y que no se den prisa en volver, porque es feo utilizar el sufrimiento de las víctimas del terrorismo para hacer demagogia, sobre todo si mientras tanto te dedicas a llamar de todo a las víctimas que no votan al PP, porque, como decían por Internet, a Rajoy su niña le salió lesbiana y votó a los socialistas para poder casarse, etc. etc. Pero la razón principal por la que ser pepero es incorrecto la expresó con rotunda claridad una de las más grandes de España, Sara Montiel: yo voto a Felipe; Aznar no tiene ni medio polvo. Diez años después tal afirmación sigue plenamente vigente: Rajoy tiene menos morbo que Pitita Ridruejo en tanga y el sabio electorado español ha dado la razón a Almodóvar y McNamara: lo que no da morbo tú sabes bien que es un estorbo. En cambio ZP sí es erótico, ZP rocks y hasta Sonsoles es mucho más guapa que mrs. Rajoy. No hay duda pues: España ha tomado la decisión correcta. Celébrenlo a nuestra salud.

Nos despedimos con la cósmica reflexión de nuestro Gepunto Panadero a la que, en pleno reproches al PP y debates sobre la mayoría absoluta, pronuncia LA pregunta de la jornada – y estamos hablando del autor de frases como "¿Quién es Bisbal?" – y esa pregunta no fue otra que:

"¿Qué es un escaño?"

Think about that.

01 marzo 2008

Ente hanimá: las masturbaciones del mono Paco

"¿Llevas media vida contando esa historia y todavía no está en el blog?" me decía lanavajenelojo. Se refería, en efecto, a la epopeya onanística del mono Paco. Y, como en este blog tenemos tendencia a los arrebatos temáticos, me dispongo a continuar la corriente masturbatoria que con pulso de acero recuperó Paco Fox en su anterior artículo.

La verdad es que todo se pierde en la bruma de los tiempos – y de una época en la que, sin Internet, era difícil enterarse de nada – por lo que conmino a cualquier lector de Redondela o alrededores a que me corrija. Era, en todo caso, una época marcada por comportamientos extraños de los animales residentes en las tierras galaicas: todo comenzó cuando un cerdo murió por sobredosis tras haber ingerido un alijo de cocaína que sus dueños habían enterrado en la granja. Su fama fue, empero, efímera: en menos de una semana un pequeño mono llegaba dispuesto a asombrar a media España.

Como decía Paul Stanley, "it goes like this".

En 1990, un mariñeiro de Redondela se trajo un mono de África. Dado que gente civilizada como los suizos no dudan en tener, en medio de la ciudad – y cerca de zonas de botellón – un foso de osos en Berna, el alcalde Xaime Rei pensó que sería una buena idea tener al mono en una jaula del parque. La vecindad acogió la idea con agrado y, en poco tiempo, decidieron olvidar el nombre africano de la criatura para llamarle Paco.

El problema llegó el día en que, para espanto de esos defensores del "derecho natural" que opinan que los animales deben dictar nuestro comportamiento y leyes, el mono Paco comenzó a masturbarse compulsivamente. No sólo los padres de familia tenían que evitar a sus hijos el espectáculo de la alameda sino que, además, Paco era capaz de identificar la presencia de mujeres a su alrededor para machacársela con mayor ahínco si cabe.

El debate se calentó cuando las feministas entraron al trapo desempolvando la clásica solución de la castración. Como en las mejores épocas de Bobby Fisher o Karpov, en las que el ajedrez dejaba de ser deporte para convertirse en metáfora, el género humano masculino se sintió agredido por la propuesta castradora y buscaron a su campeón que defendiese al metafórico mono Paco. La guerra había comenzado y, lo peor, es que el campeón de los onvres era el ser más sórdido y ultramontano que podían haber encontrado en toda la provincia: Leri.

Ente onvre se hizo famoso, en su época, por decidir que "la playa es mía" y, además de organizar los torneos de fútbol playa, se dedicaba a pasear por Samil o el Vao acompañado de tremendos bigardos para obligar a las señoras que hacían topless a que depusiesen su inmoral actitud (sorpresas de la vida: acabó en el PSOE). El caso es que Leri se lanzó a la defensa del mono Paco y una ciudad como Redondela, que sólo tenía notoriedad por lo típico – sucesos varios con pederastia y violaciones en el pack – de pronto, apareció en el Telediario para estupor de todos los españoles, que constataban que todo lo que se decía de Galicia era cierto.

Las concentraciones se sucedían ante la jaula de Paco. A la que Leri llegó a "tomar medidas" – literalmente: medía la jaula, pero en las fotos de los periódicos parecía medirle la minga al mono Paco – las feministas se personaron para abuchear. Ése fue el momento que Paco eligió para dar el golpe de gracia.

Again, literalmente: golpeó a una paloma y la penetró analmente delante de la estupefacta congregación.

Los acontecimientos se precipitaron. Con carácter de urgencia, Leri se llevó al mono al zoológico de Vigo a una jaula de mayores dimensiones y, lo que es más importante: con tres monas para que eligiese a cuál pretendía beneficiarse. Ni que decir tiene que aquello no fue del agrado de las feministas, a las cuales Leri espetó, en un pleno del Concello de Vigo "Si les sobran trabajadoras en vías y obras del Concello, envíenlas al zoo de Vigo, donde necesitamos señoras y señoritas para solucionar el problema sexual del mono Paco". No comment.

Durante un tiempo Paco fue feliz en el zoo de Vigo. Algunos románticos han extendido el bulo de que, a la que murió su compañera sentimental, Paco falleció de pena y deprimido. La realidad es otra más acorde con su escandalosa historia: algún desalmado le arrojó comida con un imperdible en su interior. A la que Paco lo ingirió, el desgarro estomacal supuso su muerte.

Xaime Rei, alcalde de Redondela reconoció que aquello fue uno de los momentos más tristes de su carrera política. La ciudad consagró a su figura el entierro de la sardina que, desde entonces, pasó a llamarse "o enterro do mono Paco".

Pero, al igual que en el Episodio III, hay una rayo de esperanza al final: el mono Paco tuvo descendencia póstuma de la cual, el mítico Leri – quién si no – dijo "El hijo de Paco es todavía más gamberro que su padre".

Años después, Leri – una de las pocas personas con las que poder recorrer con toda tranquilidad el barrio de putas de Vigo – también murió y, con él, el poco protagonismo que le quedaba al mono Paco. Es nuestra la responsabilidad de transmitir las enseñanzas de ente hanimá a las generaciones venideras: para que contemplen la agonía de Paco, el último de una especie cuya historia será recordada y narrada con temor y admiración.

Es leyenda.

Related Posts with Thumbnails