29 mayo 2008

Cine-colonoscopia: Cómo ser fan de Jean-Luc Godard y no morir en el intento

Cuando un servidor no era aún ni un proyecto una de las cosas que hizo cada uno de mis progenitores cada uno por su lado – él en Vigo y ella en Ourense – fue ver la película de Jean-Luc Godard "Pierrot le Fou". Podría decir que ese tipo de coincidencias que desembocaron en que un menda existiese fue lo que, desde pequeño, me fascinó del director suizo. Pero no. Lo que realmente me fascinó fue este diálogo que mi padre recordaba de la película:

- ¡Ricardo, eres un hijo de puta!
- Pero...
- ¡Qué peros ni hostias! ¿A quién se le ocurre traernos a ver esta mierda?
- ¡Diga que sí, joven! ¡Y tú, tu hermano también es un hijo de puta!
- ¡¿Qué dices?!
- ¡Yo siempre dije que era un raro y un mierda! ¡Ya verás cuando le pille!

Ni que decir tiene, no fue Godard el que escribió ese diálogo, sino los amigos de mi padre que pusieron en pie de guerra el cine Rosalía de Castro en su efímera aventura por el mundillo del arte y ensayo. Y yo, de tierno infante, aprendía, de boca de mi progenitor, el término "hijo de puta".

Así, durante años, intenté ver alguna peli de este señor... ¡pero no existía el emule! Me tuve que conformar con libros y revistas (siendo, de esa manera, el mayor experto español en Godard sin haber visto NADA) hasta que, de universitario, llegó el día en el que por fin me vi una peli suya grabada de madrugada – en lp, of course - en Antena 3: "Amore e rabbia". Mis estupefactos ojos alucinaron ante un amasijo de imágenes y textos en off sin sentido aparente hasta que llegó el momento mágico: una señora, de generoso escote, está posando de forma inverosímil y, de pronto, la voz en off dice: "El proletariado acoge la revolución en su seno". Simultáneamente, ese profundo pensamiento es ilustrado en imágenes por el plano de una mano que se aventura dentro del escote mandándole considerable viaje a la teta de la señora.

La hostia.

¿Era consciente esa mujer de que estaba convirtiéndose en metáfora del proletariado? Nunca lo sabremos. Lo que sí tuve claro, desde entonces, es que Jean-Luc era un genio de la sordidez y que, puestos a asociar el cine con la colonoscopia... ¿Qué más dará sufrir con Bruno Mattei o con Jean-Luc? ¡En los dos hay empelote!

Mesdames et Messieurs, avec vous... Jean-Luc Godard!!!!!

Como viene siendo habitual (véase la reseña de Altman), planteo las recomendaciones para adentrarse sórdidamente en la obra de este buen señor en sentido inverso: de más "accesible" a más "sórdido para gourmands". Y si esto fuese una revista que se vendiese en quioscos y no un blog, con el artículo debería incluir una cuchilla para sus venas. No sé si su emule les perdonará esto:


10. Pierrot le Fou

Puede que sí, que Ricardo fuese efectivamente un hijo de puta. Pero si empiezan con Jean-Luc, que sea por aquí: Jean Paul Belmondo es un burgués que, hastiado de una vida en la que se dedica a escenificar anuncios sesenteros en las reuniones sociales con sus amigos, o a leerle libros sobre Velázquez en pelotas a niñas pequeñas, decide huir en la road movie más demencial jamás rodada. Aunque no se puede decir que el trailr engañase a nadie:


Momentos como ver a Anna Karina andando por la playa mientras dice "Qué puedo hacer no sé que hacer qué puedo hacer no sé que hacer qué puedo hacer no sé que hacer qué puedo hacer no sé que hacer..." son cosas que traumatizaron a mis padres. Pero tampoco debemos olvidar bellos instantes-colonoscopia como la "hescena de alción" en la que un tiroteo con fusiles de mira telescópica es acompañado por una voz en off que reflexiona sobre el papel de la mujer en la revolución palestina. Ni sobre el plano final, en el que Belmondo se pinta la cara de azul para, a continuación, envolvérsela con dinamita y prenderle fuego. Y no me sale de los cojones ponerle "spoiler" a eso.

9. Alphaville

Imagínense a Peter Greenaway – o su cultureta favorito – dirigiendo una peli de hostias con Bud Spencer. O la escena del "pompompomlalala" de "Y si no, nos enfadamos" arreglada orquestalmente por Michael Nyman. Bien, pues esto es "Alphaville".

Jean-Luc pilló al sórdido de Eddie Constantine, actor famoso por cutrongas series B donde interpretaba al detective Lemmy Caution, y decidió dar su visión del personaje, llevando el concepto "hescena de alción" un poco más allá. Vean el trailer para hacerse una idea:


¡Y el clímax es una discusión semántica con un ordenador! Pero no un HAL 9000, sino una cosa hecha con dos bombillas y varios micrófonos. Sublime y con más desfachatez que SOS invasión. (Para el recuerdo: Lemmy Caution practica su puntería disparando sobre el póster de una señorita en bolas y acertando en sus pezones. ¡Cine de calidad!)

8. La Chinoise

La gente de exiguo cerebro que se dice fans de Godard (léase Tarantino o Wong Kar Wai) suelen coger los aspectos más pollas, superpop e imbéciles de los jóvenes protagonistas de "Al final de la escapada" o "Bande à part". ¡Vamos a decir tonterías o correr por los museos! ¡Superchupi!

No, señores. Para nuestros serios y responsables lectores no hay mejor opción que olvidarse de los aspectos más juveniles y menos interesantes de Jean-Luc e hincarle el diente a "La Chinoise". ¡Apasiónense con la historia de unos jóvenes militantes que protagonizan un sobrenatural thriller maoísta! Como muestra, el trailer que ilustra la coplilla propagandística-pop "Mao Mao" que debería haber sido un hit:

Unas manos ponen libros rojos de Mao en una estantería mientras se oye en off "Señor... ¿por qué me has abandonado?" a la que Dios responde "Porque no existo". A partir de ahí, todo es historia del cine, que culmina en un intento de atentado en un hotel. Bueno, atentar sí que atentan, pero la chiquilla se da cuenta de que se había equivocado de habitación, así que hay que volver. Y todo esto rodado en un estilo visual entre Jacques Tati y Pedro Lazaga. Adórnese todo con discursos sobre el maoísmo y el revisionismo soviético a ritmo de pop y entenderemos por qué gilipollas como Kar Wai no son fans de "La Chinoise". Sí, ya, Mao fue un genocida al que debéis querer poco en Asia ¡pero hay que tener más humor, coñe!

7. One plus one (Sympathy for the Devil)

Recientemente reeditada en dvd, los fans de los Rolling Stones (entre los que me cuento) se han abalanzado sobre esta peli pensando que iba a ser algo más "serio" y "cool" que las pelis de los Beatles. ¡No conocían a Godard!

Básicamente, la peli se trata de ver a los Rolling ensayando, una y otra vez, el "Sympathy for the Devil" hasta lograr que el fan más entregado odie a muerte la coplilla (¡y un productor remontó la peli incluyendo AÚN más material de los Rolling! ¡Creía que eso la haría más comercial!). Entremedias, escenas sobre el black power y la convulsión del mayo del 68 donde destaca el ver a unos négridos armados hablando sobre los deseos de la mujer blanca mientras una muchacha medio en bowilngs yace a sus pies y es sobada por éstos. No sé qué pensaría Spike Lee, pero yo aplaudí.

Años después, repetiría una jugada similar con "Soigne ta Droite ou Une Place Sur Terre Comme au Ciel", pero no es lo mismo ver a unos gabachos tecnopop salchicheros ensayando que ver a los Rolling. ¡Aunque para algunos sería mejor! ¡Hasta Jean-Luc se estrenaba allí como actor de comedia slapstick rodando algunos gags que serían la envidia de Cruz y Raya! (me viene a la mente el de las azafatas de Air France tratando a todos los viajeros a hostias mientras la gente encesta pelotas de baloncesto en la perola del cocido y el piloto lee el manual del perfecto suicida. Pero eso ya es otra peli...)

6. Détective

Godard fue "el cine" en los 60, logró desaparecer del mapa en los 70 y, a golpe de festivales, quisieron recuperarlo en los 80. Su gran triunfo de la época fue "Prénom: Carmen", una película generosa a la hora de mostrar el descomunal vello púbico de su star Maruschka Detmers (incluyendo una de las mejores escenas de váter público jamás vistas en la que la muchacha, esposada al prota, tiene que mear con él en los clásicos meaderos "de pie" masculinos: ella logra sentarse en uno de los mingitorios mientras los onvres gritamos "¡insalubridad!"). El caso es que, a la que Jean-Luc volvía a ser un director "de prestigio", los actores importantes se daban de hostias por trabajar con él. Por ejemplo, Depardieu hizo de... ¡¡¡Dios!!! en "Hélas por moi", película que los fans juzgan como "la peor" de Godard (¿Qué coño puede significar "la peor de Godard"?) y que tiene mi frase promocional-divina favorita de la historia: Depar-dieu/God-ard. ¡Chillen! ¡For sale!

Otro jrande que trabajó con Godard fue Alain Delon en "Nouvelle Vague", de la que siempre recordaré que, a la que la emitieron en TVE, un presentador apareció antes de la película advirtiendo al espectador sobre la posibilidad de que aquello que estaba viendo bien podría ser una puta mierda. Para que luego digan que el sector público no nos cuida...

Pero como Godard es un fistro, decidió que por mucho que le pretendiesen las vedettes del cine francés, lo suyo era trabajar con sórdidos de pro. ¿Y ha dado Francia algo más sórdido que el rockero Johnny Halliday? ¡En la puta vida! Dicho y hecho, Johnny protagonizó "Detective", demencial película que funciona como una secuencia de títulos de crédito de hora y media. O, por lo menos, los títulos de crédito aparecen cada dos por tres para asombro y maravilla del espectador.

Dí que sí, Jean-Luc

5. King Lear

Palabras mayores: en el festival de Cannes, Jean-Luc firma un contrato en una servilleta que le compromete a rodar una película... ¡Con Menahem Golan! De esta forma, ese logo de la Cannon que tanta felicidad prometía gracias a jrandes como Chuck Norris o Charles Bronson... ¡esconde un film postapocalíptico de Godard! (en este link se puede ver la conversación telefónica que Jean-Luc grabó a Menahem a traición: épico)

La "historia" nos narra la epopeya de un descendiente de William Shakespeare quien, tras la catástrofe de Chernobil, tiene que recuperar las obrar perdidas de su antepasado. Por si eso no provocase suficiente vergüenza ajena, uno de los protas es Jean-Luc con rastas – intentando con exigua fortuna hablar en inglés - al que secundan Molly Ringwald y Woody Allen. De hecho, para convencer a Woody de actuar en "King Lear", Jean-Luc había grabado el mediometraje-entrevista "Meetin' WA" en el que el pobre de Woody intenta ser capaz de responder a las depravaciones que le pregunta Godard (está en emule).


(Vean en este vídeo como la pobre Molly Ringwald, con sus andares de jaquetona, es totalmente incapaz de entender la pasticular mise-en-scéne de Jean-Luc)

Y el pobre de Menahem ni siquiera logró una mísera palma de oro. Pero, bueno, en ese festival premiaron "El Piano", así que tampoco hay que esperar nada. Que conste que, justo con "Delta Force" y "Masters del Universo", "King Lear" bien podría ser la mejor peli de la Cannon. ¡Hombre ya!

4. Entrevistas de trabajo

Hoy en día, todo buen moderniqui que se precie mezcla texturas de cine y vídeo en sus pelis. Pues eso lo inventó Godard con cosas como "Numéro Deux" haciendo sordideces como dividir la pantalla rodando un monitor al lado de otro. Pero eso no tiene interés si se compara con la obra de Jean-Luc para televisión. "El cine y el vídeo son dos formas distintas de pensar". Y, si para muchos la visión de Godard del cine era diarrea mental, habría que catalogar una nueva enfermedad intestinal para hablar de su obra en vídeo.

De entre todas sus depravaciones, destaca el momento en el que rodó una serie de entrevistas de trabajo con cámara oculta. Preguntas tipo "Cuando trabaja ¿Qué tipo de gesto realiza con su mano?" o "¿Podría coger ese aspirador y aspirar el despacho mientras me dice qué piensa del romanticismo alemán?" eran el pan nuestro de cada día en ese despacho en el que, por supuesto, no dejaba de fumar sus sórdidos purazos cual Jesús Gil de la vida.

Auteur!

3. Tout va Bien

En los 70, Godard decidió que "ya no quería ser un mito", y se propuso seguir haciendo cine pero desapareciendo del mapa. ¿Cómo lograrlo? Bueno, rodar una peli de hora y media que consista en tres señores sentados de espaldas a la cámara hablando de política ("Un film comme les autres") es un buen comienzo. Y de ahí para abajo.

Efectivamente, todas las películas que rodó junto a Pierre Gorin – formando el "Groupe Dziga Vertov" – lograron que le gente huyese del cine más rápido de lo que mi padre y sus amigos hicieron en los 60 con "Pierrot le Fou". Feck, ¿Qué hubiese dicho mi padre si viese "Vladimir y Rosa", épico películo sobre el noviazgo de Lenin? ¿Seguiría siendo capaz de leer misa en latín tal y como hace en casa a la hora de los postres? Afortunadamente, nunca lo sabremos.

Pero, volviendo a "Tout va Bien", la peli es el intento por parte de los distribuidores de que vuelva el "Godard clásico". Para lograrlo, ponen a una pareja protagonista de progretas guapos con gancho – Yves Montand y Jane Fonda – en una teórica historia de amor. ¡Preparémonos para el éxito!

Pero no contaban con Godard...

Algo les debió oler mal cuando Jean-Luc dijo "Vale, podéis anunciar la peli en la prensa, pero tiene que ser en la sección de política, porque lo de Yves y Jane no es una historia de amor, sino de lucha de clases". La primera en la frente. Y otras muchas vendrían: por ejemplo, los planos de los cheques pagados a Jane Fonda y el contrato "para una vedette americana" mostrados al inicio de la peli, claro precedente de "La gira del sucio lucro" de los Sex Pistols.

La peli ha pasado a la historia, y con razón, por haber rodado una concienciada huelga sindical imitando el estilo visual de Jerry Lewis, con plano de la fábrica/13 Rue del Percebe/VIP Noche incluido. Añádanle un primer plano de Jane Fonda tapando su cara con la foto de un inmenso pollón y ya tienen todos los ingredientes de la obra maestra (descargable aquí).

2. Je Vous Salue, Marie

"- Todo lo que sale de mi boca se convierte en mierda.
-Pues no hables.
- Y tú no comas"

Este maravilloso diálogo sobre el proceso digestivo y la caca abre una de las obras definitivas de Godard. A partir de ahí, uno cree averiguar entre sus indescifrables imágenes la historia de una chica que se queda preñada sin haber folgado para gran mosqueo de su novio y de la Santa Madre Iglesia. ¿El resultado? La mejor campaña de promoción orquestada por el Vaticano ever, con VERDADERAS escenas de hostiazos a la puerta de los cines. ¡Que aprenda el inútil de Scorsese! ¿La taquilla? Gloriosa. La pregunta es ¿Qué pensarían los que entraron en el cine - aparte de lo mal traducido que está el título - buscando morbo y se encontraron con ESTO?

(Gocen de esta secuencia, la cual incluye unos planos de las braguitas de María mientras reflexiona sobre la pureza de su cuerpo que merecerían el enfervorecido aplauso de los seguidores del potorrismo).

Me resulta imposible superar el análisis que el gigantesco Dios que es John Waters hizo de esta película en su libro "Majareta". Así que cómprenlo y gocen con una lectura que hizo que el principal crítico Godardiano de España, Antonio Weinrichter, dijese "No puedo estar de acuerdo con esta crítica, pero Waters ha logrado que no pueda volver a tomarme esta película en serio".

Yo, por mi parte, me animé con la peli cuando mi amigo Marcelo me dijo, con toda su gracia de Sanlúcar "Y al final la chica que hace de virgen se maquilla los labios como una puta. ¡Qué preciosidad!". Todo ello en la misma conversación en la que me había escenificado arrebatadoramente la mitad de "Sonrisas y lágrimas". Que cada uno saque sus propias conclusiones.

1. Letter to Jane

Da igual lo revolucionario que sea un autor: al final, el capitalismo siempre lo quiere clasificar cómodamente en los libros de historia del arte y poner su dvd en las estanterías de la Fnac. Lo primero, lo logró José Luis Garci cuando programó "Vivre sa Vie" en "Qué grande es el cine". Lo segundo, lo van a intentar lograr los sórdidos de Intermedio publicando ¡un dvd con la obra más severa del grupo Dziga Vertov!

¿Deben comprárselo? ¡Por supuesto!

Aparte del necesario noviazgo de Lenin o el plano de espaldas de hora y media hablando de política, el dvd contiene hits como "One Parallel Movie" consistente en ¡el material no utilizado en el montaje de "One American Movie"! Esto es, Godard fue a los USA a rodar una peli con estudiantes izquierdosos y éstos, emocionados, usaron el material no montado en "One American Movie" ¡para hacer su peli paralela! Es todo lo que piensan y más.

Pero si hay que quedarse con una peli del cofre, y darle la puta medalla de oro de este post, tiene que ser "Letter to Jane". Jane es, en efecto, Jane Fonda. Y, ahora, les planteo el siguiente ejercicio. Vean esta imagen y reflexionen sobre ella unos pocos segundos antes de pasar al siguiente párrafo.

¿Ya? Bien, pues imagínense una película que sea un análisis de esa imagen durante una hora en off a cargo de Gorin y Godard con un acento imposible. Es como tocar la guitarra como Joe Satriani: yo no puedo, tú no puedes, pero Pierre y Jean-Luc SÍ que pueden.


(Planteo un experimento al haber subido la peli en su integridad a Google video ¿Retirarán esta peli por cuestiones de "derechos de autor" y del capitalismo? ¿Ni siquiera obras tan Marxistas como esta dejarán de ser devoradas?)

Porque ellos la valen, porque Jane lo vale. Por Francia, por España, por sus cojones.


Y con este decálogo os animo a aventurarsus en el siempre maravilloso mundo de Jean-Luc Godard. Una vez completado, un universo de sensaciones os sigue esperando: "Histoire(s) du Cinema", ese documental cinéfilo que nunca harían blandos como Truffaut o Scorsese (¿alguien tiene los cojones de montar en paralelo "Freaks" con una peli porno y salir airoso del envite?); la sexploitation de autor que es "Le Mépris", con los planos más míticos del culazo de Brigitte Bardot y Michel Piccoli con el atuendo más sórdido jamás comprable en las boutiques de la Roma de Julio César; ¿Y qué decir de los diálogos absolutamente inaudibles de "Deux ou Trois Choses que Je Sais D'elle" o las confesiones erótico-psiquiátrico-festivas de "Week End" tras ver un plano secuencia de un atasco de más de diez minutos?.

Sólo dos palabras se me ocurren: Genialidad y Sordidez. ¿No son acaso la misma cosa?

26 mayo 2008

La liga fantástica de F1. Round 6: Monaco (¡invítenme a unas cañas!)

Puestos a hacer una pole position ¿Qué prefieren? ¿Un místico del carallo diciendo que, en un momento dado de la vuelta, entró en un estado de trance espiritual o un onvre con bigotón que, apagando un pitillo en medio de los bidones de combustible se sube un coche con un neumático jodido para hacer un record de una vuelta en Monza a una media de 259 Km/h? Si han tardado menos de una decima de segundo en decir ¡¡¡el del bigotón!!! no sólo es que son gente de bien sino que, además, sabían que el triunfo de Bruno Senna (sobrino de aquel místico del carallo) en la GP2 del sábado era un mal presagio: en efecto, el GP estaba destinado a ser ganado por un mierda.

De todas formas ¡anda que no ha habido alción esta vez! En efecto, el curro y la investigación – a la par que el acalorado debate entre nosotros - ha sido importante. ¡Merecemos que nos inviten a unas cañas (o, en su defecto, pinchar en nuestros anuncios Google, joer, que tenemos ganas de volver a ir de cena a un sitio sórdido con manteles de papel).

Sobre la puntuación "estratégica" hemos tenido que debatir qué era el elegir mal un neumático (valorado con 3 puntos) versus el shamanismo chungo en la predicción meteorológica (5 puntos por la reconversión de la estrategia de Ferrari a una sola parada). Tras mucho rumiallo, estos son los resultados:

PILOTOS:
Star of the race:
1. Nico Rosberg: 26 puntos

¡Menuda forma de abandonar el farolillo rojo! Después de un gran esfuerzo en los entrenamientos oficiales, verse superado en la salida por Fernando Alonso fue demasiado para el pobre Nico, que no dudó en estrellar su alerón delantero contra el Renault de Alonso (6 puntos a los que sumar 1 de estilo por cómo llegó a boxes con el morro colgando sin que nadie le adelantase). Por supuesto, eso no fue nada al lado de su magnífico hostión (2) que, además del safety car (1) provocó inmenso caos en la pista por la cantidad de piezas repartidas por el asfalto (6 de estilo). Pena que el mierda no hubiese corrido 3 minutos más, pues su neumático se hubiese deshinchado gracias a las porqueridas del Williams de Nico. Pero, con los 10 del star of the race, 26 puntos es un gran botin. The times they are a-changing: con que aprenda a controlar su pene en presencia del mierda, tenemos un piloto bellamente reconvertido.

2. Timo Glock: 13 puntos

Y, aún así, terminó la carrera: el show de trompos de Timo es una muestra de estética y de contumacia. Nos hallamos ante el estilista del año, que nadie lo dude: su primer trompo, con destrozo de partes de su Toyota incorporé merece un 2+6; no así el segundo (2), y sí su última salida de pista (1) a la que añade 2 de estilo por plasticidad y reincidencia. Timo rocks!
3. Kimi Raicoñen: 9 puntos

Su incomprensible frenazo a la salida del túnel arruinando (5) la soberbia carrera de Sutil y la suya propia merece 4 puntos de estilo. Una vez más, Monaco saca lo mejor de Kimi.
3. Fernando Alonso: 9 puntos

Su primer encuentro con las vallas (2) era la demostración de que el Alonso de este año tiene que ser uno de nuestros favoritos: un piloto sin miedo a nada que, puestos a que se le pueda arruinar la carrera, prefiere antes estamparse contra Heidfeld (5) con cierto estilo en el tapón provocado y la forma de perder el morro (1).

"Peor día ha sido para Kimi que está luchando por el Mundial y se ha quedado sin puntos Nosotros, si nos quedamos sin puntos es una pena, pero no pasa nada.". Bonita forma de hurgar en el dolor ajeno que se lleva un puntillo. Excelsior.

4. David Coulthard: 8 puntos

Arrancó bien desde el primer día: a su multa de la FIA por exceso de velocidad en el pitlane (1) se sumó un magnífico accidente en la Q2 (2+ 3 de estilo) que, además, supuso una penalización en parrilla (1). Su leche contra el guardarrail en carrera (2) redondea un provechoso fin de semana para un escocés que siempre destaca en Monaco.
6. Jenson Button: 7 puntos

Otro que se apuntó a la moda de "Vamos a comernos a Heidfeld" sólo que, a diferencia de lo que ocurrió con Alonso, Nick supo sobrevivirlo mejor (6). Su llegada a boxes, pletórica de donaire, con el alerón colgando merece un puntillo de estilo.

7. Heikki Kovalainen: 7 puntos

¡El rey de la regularidad! No sólo reincide jodiendo su salida (2 puntos por calar el motor) sino que también decidió estamaparse contra Button (5). Su merecido liderazgo sigue asombrando.

8. Sebastien Bourdais: 6 puntos

Su estrellato contra el quitamiedos provocó el primer safety (2+1) pero, habida cuenta de que salió justo donde acababa de hacerlo Coulthard, y embistiendo al aparcado David por detrás, está claro que Sebastien merecía complemento de estilo ¿Cuánto? Lo más justo es darle 3 puntos, que es lo fijado para muestras de afecto homosexual.
9. Nelsinho Piquet: 5 puntos

Sus toquecillos con Nakajima a la par que despistes que provocar adelantamientos, merecen un punto. Pero su higlight fue la salida de pista en el momento que le calzaron neumáticos de seco. Hubiesen sido 2 puntos de no ser por el agravante de que, habiendo tenido Alonso el mismo problema en la misma curva, fue capaz de salir sano y salvo. Y Nelsinho no (2). ¿Para cuando Sato en un Renault?


10. Adrian Sutil: 2 puntos

Correr cuarto con un Force India y que te jodan la carrera a pocas vueltas del final sólo puede llevarte bien al psicodrama, bien a la pornografía sentimental. En este blog aplaudimos las dos cosas, y le damos dos puntos a Adrian por sus sentidas lágrimas. Clint Eastwood también lo hizo en "Los puentes de Madison".

11. Felipe Massa: 1 punto

Su gañanería al salirse de pista y regalarle el liderato a Kubica hizo que Ferrari tuviese que pensar más de lo debido en estrategias de carrera. ¿De verdad es posible que un piloto tan incapaz sea un candidato a campeón del mundo? ¿De verdad alguien creía que no íbamos a echar TANTO de menos a Schumacher?


En este caos, ya turba que, entre otros, Trulli y Webber VUELVAN a quedarse a 0. Que, encima, también lo haga Nakajima suena a chiste.

12. Lewis Hamilton: -1 punto

El romance del mierda con el Safety car continúa: no sólo salen con un timing perfecto para sus estrategias sino que, además, hicieron que la carrera durase menos vueltas y que, así, sus neumáticos resistiesen hasta el final. Su salida de la trazada 2 lleva el x2, claro, pero los 5 puntos ignominiosos de su casco con diamantes son anulados por los 5 puntos negativos de esta asquerosa campaña de Johnnie Walker.

¿Una marca de alcohol haciendo publicidad de "consumo responsable" con un mierda que se niega a estar en la GPDA y al que han retirado el carnet en Francia por exceso de velocidad? ¿No era McLaren el equipo donde estaba un épico alcohólico como Raicoñen? Campañas como esta sólo pueden incitar a conducir beodo y sin carnet. Y no es lo que el mundo necesita.

¿Saben, por cierto, quién ha sido el principal impulsor mundial de mediadas de seguridad para todos los coches de serie? Max Mosley. Sí, el de la orgía nazi con el que nadie quiso hacerse fotos durante la carrera. Es posible que muchos de los que leeís esto estéis vivos gracias a Max. Pero Johnnie Walker decidió hacer esta campaña con el mierda.

Sí, ese que dijo "En las últimas vueltas iba pensando en Senna". Declaraciones ignominiosas que merecen -5 puntos. ¿Alguien de verdad se creía que los puntos de la liga fantástica eran "para insultar"? ¡Que este infraser esté tan arriba en la tabla es algo que hace que se me abran las carnes! (y demuestra que, muy a mi pesar, soy ecuánime...)


ESCUDERÍAS
Team of the race:
1. Force India: 32 puntos

La penalización de Fisi en parrilla (1) y su subsiguiente rotura de motor (5) parecía que iban a ser olvidadas en una de esas carreras para el recuerdo: cómo ir por delante de un Ferrari con el peor coche de la parrilla es algo que siempre llena de emoción. Pero la cafrada final de Raicoñen hizo que Mike "The Rottweiller" Gascoigne sacase lo mejor de sí mismo. Su petición a la FIA de que prohibiese a Kimi disputar el siguiente GP (10) aunque no fuese aceptada, fue adornada por insultos (1) tan bellos como "Kimi parecía que conducía como un estúpido y, al final, fue un estúpido". 5 puntos de estilo para un airado Mike que, a la que le acercan una cámara, está tan dispuesto a la alción tanto dentro como fuera de la pista. ¡Se han ganado los 10 puntos del star of the race y el lugar de super Aguri en nuestros corazones!

2. Renault: 8 puntos

Su apuesta por las ruedas de lluvia extrema fue plenamente errónea (3) pero lo fue aún más la contumacia en volvérselas a poner a Alonso (5) a la que embistió a Heidfeld. Los neumáticos lisos fueron, en cambio, una buena elección, pero no contaban con el talento divino de Nelsinho...

3. Ferrari: 6 puntos

Provocar el drive through (1) de Kimi por echarse tanto tiempo en la parrilla era una señal de que las ideas no fluían adecuadamente en las cabezas del equipo Ferrari. Su reconversión de la estrategia a una sola parada es uno de esos momentos marca tirar la carrera por la borda ™ (5) que aún les debe estar escociendo.

4. Toyota: 3 puntos

Erraron con los neumáticos de lluvia extrema, pero no se refocilaron tanto como en Renault.

5. Williams: 3 puntos

Esa rueda suelta de Nico (1) muestra que el tito Patrick y el tito Frank aún quieren animar las carreras aunque sea a costa de los comisarios o los espectadores. No salió por tv, pero creo que el único pit de Nakajima no fue para echar cohetes (2 puntos por no haberlo visto).

6. Red Bull: 1 punto

No se investigó como se debía el accidente de Coulthard, pero esa rueda camapndo a sus anchas... Aquí hay mucho genocida suelto.

7. Toro Rosso: 1 punto

El cambio de motor de Vettel le penalizó en parrilla (1) ¡Pero aún así puntuó!

Cero puntos para el muermismo de Honda y BMW y, visto lo de Johnny Walker...

8. McLaren: -5 puntos

Por tener un sponsor ignominioso pero en el sentido que NO nos gusta nada en este blog. Ua ofrenda de un mantón del Banco de Santander a la virgen del Pilar es una cosa, pero lo de Johnnie Walker es un atentado contra el decoro.

¡Buf! Asín termina una carrera de MUCHO trabajar. Es una pena que el resultado no haya estado a la altura de su plasticidad, pero no se puede tener todo...

Recuerden: la mejor pole de la historia no la hizo Senna, sino un señor con bigotón. Que no les vendan motos, o acabarán pensando como el mierda.

22 mayo 2008

El ataque de los clones de combate 4: Apocalipsis cerebral

Llega un momento en la vida de todo onvre en el que observa su existencia y se da cuenta de que debería haber follado más. Objetivo que quizá habría alcanzado si no hubiera desperdiciado su tiempo leyendo en internet todo tipo de reseñas de películas malas. Podría decir que yo llegué a un razonamiento similar cuando me planteé hacer la cuarta parte de la temible saga de los clones de combate (Partes 1, 2 y 3). Claro que entonces comprendí la realidad: con 1,68 cm, narizota tezúkica y afición a hacer pelotillas con las cascarrias, perder menos el tiempo en ningún caso habría significado un aumento en el número de polvos. Por lo tanto, desolado ante lo chungo de la realidad, emprendo el camino hacia la culminación de este titánico proyecto.

¿Se acuerdan ustedes que acabé la anterior entrega diciendo que no iba a comenzar la siguiente con los clones de ‘La guerra de las galaxias’. ¡Pues no mentí!

Guarreridas sexuales clónicas:
Mi tío bisabuelo era un paradigma con patas. Gallego que hacía empanadas. Marinero brutote que tenía un tatuaje de una sirena. Y fanático de las películas bélicas. Se las veía todas. No tenía ni idea de directores ni casi de actores. Lo cual le llevó a enfrentarse, confundido a la terrible amenaza para la salud mental de…

¡El blandiporni nazi!

Todavía recuerdo su cara de extrañeza cuando fue a devolver al videoclub ‘Las calientes noches de las SS’ (o algo así). Cualquiera pensaría que, con semejante título, sabía en dónde se metía. Pero no era así. Él sólo quería tiros y se encontró con torturas y tetas.

Huelga decir que la presencia de la palabra ‘tetas’ en la descripción de una película me parece algo interesante. Pero lo de ‘tortura’ ya no tanto. Por consiguiente, el blandiporni nazi es una corriente sub-fílmica que nunca me ha interesado. Ciertamente le eché un vistazo en su momento a un par de las películas importantes del género, por aquello de la culturilla cinematográfica:
Una fue ‘Portero de Noche’, ese coñazo de Liliana Cavani que fue la que le dio el espaldarazo cultureta a la unión de esvástica, tetas y sado en el cine. Algo que tiene que ser como el Emerson Lake and Palmer de los aficionados al sadomasoquismo, a la vista de las curiosas actividades de Max Moxley. Que nos lo confirme el Primo Porno.

Por su parte, el amante de bigotillos adolescentes Pier Paolo Pasolini (también conocido como ‘el director con pinta de yonki’) estrenó el mismo año ‘Saló’, película que nunca he tenido la más mínima intención de ver, por mucho que la gente me reprenda con un: “¿Y tú te llamas cinéfilo y no has visto ‘Saló’?”. Ante lo cual sólo puedo contestar: “¿Qué es un cinéfilo?¿Qué es un ‘saló’?¿Lleva chope?”.

Un año más tarde surgió ‘Ilsa, la loba de las SS’. Las dos anteriores habían sido un éxito, lo cual marca un raro momento en esta saga de artículos, pues es la primera vez que dos pelis de esas que se llamaban antediluvianamente ‘de arte y ensayo’ engendran una legión de clones de combate. El productor David F. Freeman (onvre que auspició las primeras muestras de cine-colonoscopia de Hershell Gordon Lewis) recordó una cosa de nazis y tetas en la que había trabajado en el 69 llamada ‘Love Camp 7’ (la verdadera pionera del infra-género) y decidió repetir la fórmula a lo bestia, mutilaciones genitales (¡uy!) incluidas. El éxito le acompañó. Los italianos vieron que se les habían adelantado. Y atacaron con más desenfreno que colibrí hasta arriba de éxtasis.
Primero llegó ‘Salón Kitty’, otra piedra angular del chungogénero realizada por el guarrete y entrañable Tinto Brass. Todavía contaba con cierta coartada curta, pues tenía como protagonistas a un par de actores recién salidos de ‘La caída de los dioses’ de Visconti. En ésta, por lo que recuerdo, había mucho folleteo, pero pocas palizas. Y bastante aburrimiento.
A partir de aquí, ¡a saturar el mercado con alegría! En el 77 se estrenaron alrededor de 12 de estos finstros fílmicos, con títulos como ‘Tren especial de las SS’, ‘Casa privata per le SS’ (de, por supuesto, ¡Bruno Mattei!) o ‘La Bestia in Calore’, especialmente memorable porque el póster prometía una especia de Bigfoot violando señoras y al final era sólo un tipo unicej bastante feo y con bigotón. Observen, además, cómo la calidad fílmica de estas películas está fuera de toda duda:


Tal exceso de esvásticas prácticamente fulminó la corriente ese mismo año, demostrando que Richard Dawkins quizá esté equivocado cuando dice que no existe un dios misericordioso.

Existieron otros clones de éxitos mamarios, esta vez sin nazis de por medio. ‘Emmanuelle’ fue una de esas películas de visión obligada en Perpiñán. A algunos les despertó su libido. A un tal Bitto Albertini (sí, amigos: director de la apócrifa secuela de ‘Star Crash’), su cuenta bancaria. Este semi-desconocido director del mundo del cine-colonoscopia rodó ‘Emanuelle Negra’, un tremendo éxito protagonizado por la canija pero monilla Laura Gemser (que acababa de participar en ‘Emmanuelle 2’ y, dicho sea de paso, ni siquiera era negra) y una de esas muestras de título consciente de las denuncias por plagio: obsérvese que sólo era necesario quitar una ‘m’ del nombre et, voilá!: casi tantos espectadores como ‘El ultimátum de Bourne’. Eso es más o menos 1.700.000 pajilleros.

Al mismo tiempo, el amigo Joe D’Amato, todavía en los albores de su carrera como perpetrador de clones, estrenó con mucho menos éxito una cosa escrita junto a Bruno Mattei titulada ‘Emanuelle e Françoise’ (‘Venganza de mujer’ fue el título que le dio el poco avispado distribuidor español). Frustrado, le robó a Albertini la protagonista para su propia secuela, creándose la regocijante situación de dos clones de combate compitiendo entre sí. D’Amato ganó y continuó con una tercera entrega. Y cuarta. Y quinta. El resto se las dejó a Mattei, esa especie de D’Amato de segunda. Y pocos insultos más graves que ese se me ocurren.
Por su parte, Albertini intentó abandonar la cutrez y realizó una ‘Emanuelle amarilla’ (título alternativo menos políticamente incorrecto: ‘El mundo de los sentidos de Emy Wong’) que intentaba ser un melodrama serio. A quién se le ocurre.

D’Amato le cogió el gusto al clon guarrete, afición que culminaría en los 90 con sus Tarzan y Aladino porno. Aunque una vez más se le adelantaron con la explotación del truño aquel titulado ‘Calígula’, enorme divertimento consistente en ver a grandes y reputados actores en una producción de tetas y culos. La secuela / remake / desvergüenza del amigo Massacessi se tituló en España ‘Calígula 3, la historia jamás contada’. Yo, no sólo no he conseguido averiguar cuál de los otros clones fue aquí ‘Calígula 2’, sino que no me importa lo más mínimo.

Finalmente, y ya bien metidos en los ochenta, D’Amato se marcó un clon algo tardío de ‘9 semanas y media’ titulado imaginativamente ‘Once días, once noches’ (“¡menos días, pero más folleteo!”, pensó Joe). La broma, misteriosamente, volvió a tener éxito, y algunas películas posteriores del mismo director fueron adscritas a la serie (a veces con títulos tan gloriosamente redundantes como ‘Once días, once noches 2: La secuela’, que es como se tituló una tal ‘Top Model’ en el Reino Unido’), hasta que cuatro años más tarde rodó la continuación ‘oficial’, cuya existencia se podría decir que nos importa un carajo.

Creí que nunca iba a escribir esta frase, pero ya no tengo nada más que decir del tema de las tetas. Bueno, al menos de las tetas clónicas de combate. Aunque, ahora que lo pienso, sería un gran título para un porno de ciencia ficción. Lo cual me lleva, de una vez por todas, a…


Las bazofias de las galaxias:
Por fin llegamos, amigos, al clon de combate más adorado y querido por todos los seguidores del cine chungo. ‘Star Crash’ es una de esas maravillosas putrículas que contienen todos los elementos que convierten un visionado en un continuo regocijo. A saber:

-David Hasselhoff.
-Una tía buena en bikini.
-Un tipo con pelos Bisbal que se parece a Jon Anderson y que era un antiguo niño-telepredicador.
-Plagios de pelis de Harryhausen
-David Hasselhoff
-Artistas solventes poniéndose en ridículo (con Christopher Plummer y el compositor John Barry a la cabeza)
-Naves espaciales que lanzan misiles al enemigo. Éstos rompen las cristaleras y, no sólo no explotan ni se hace el vacío, sino que de él salen unos señores pegando tiros.
-David Hasselhoff.

Mucho se ha escrito en la web sobre este flim. Sin ir más lejos, algunos de nuestros lectores más fieles la han abordado. Es más, una de las pocas veces que he hablado en persona con alguien a quien sólo conocía por internet fue porque escuché a un señor decir las palabras ‘Luigi Cozzi’ y ‘Star Crash’. Naturalmente, sólo un tipo de gente muy perturbada puede hablar de esas cosas, y es posible que tarde o temprano hayamos acabado unos en los blogs de los otros.

Así que poco más podría añadir yo. Luigi Cozzi, el director de esta infamia, es un tipo cuya obra me cae simpática. Porque, al contrario de otros compañeros de caspa italiana, se nota que él le pone ilusión y esfuerzo. Los resultados son catastróficos y ensombrecerían en su horterismo al cuadro de la Macarena toreando a una vaquilla que hay en un bar de Triana (sí: en serio). Pero detrás de esas estrellas de colorines y trajes de conde drácula disco hay verdadero amor por el cine fantástico. Y eso es algo que alabamos en este blog.

La secuela antes nombrada y tan citada en los comentarios de otras páginas es una cosa blandiporni llamada ‘Juegos eróticos en la tercera galaxia’, que, según la IMDB, imitaba en tal medida el look de la original que le cambiaron el nombre en algunos países para hacerla pasar por secuela. Lo cual no deja de resultar inquietante por dos motivos: El primero es pensar que alguien tome este despropósito como modelo a plagiar. El segundo, mucho más terrorífico, es que, si algunos países aprovecharon el nombre de ‘Star Crash’… es que la original tuvo éxito. Una visita a los archivos del ministerio me confirma que tuvo tantos espectadores como ‘V de Vendetta’. ¡Ahí es nada! ¡Cozzi es mucho Cozzi!

No menos difundida recientemente por internet es ‘El hombre que salva al mundo” (también llamada ‘La Guerra de las Galaxias Turca’) De esta cosa ya hablamos en el excesivamente extenso artículo sobre los peores diálogos de la historia. Más que de un clon de combate, se trata de piratería cinematográfica, pues toma prestados planos y música de la película original. Tragársela entera es una experiencia única sólo comparable a hacer puenting con la cuerda atada al prepucio mientras Jennifer Connelly te procura placer prostático. Para convenceros, basta que veáis el clímax de la cinta, que nos muestra a un señor saltarín destrozando ositos de peluche king size y momias de papel higiénico mientras que se intercalan planos de la películas de Lucas con la música de ‘En busca del arca perdida’. Es difícil pensar en algo mejor y, al mismo tiempo, más terrorífico:


Único. Una cumbre de la bazofia a la que muchos han intentado buscar hermanos (Una supuesta 'Brazilian Star Wars' circula por You Tube, pero no es más que una parodia infantil al estilo de Enrique y Ana o (¡ups!) 'Buenas noches, señor monstruo'). Aprovechando la popularidad internetera de la no-película, unos señores hicieron una secuela (¡con los mismos actores!), cuya poca difusión demostró que la bazofia hecha en serio es mucho más divertida que la perpetrada a propósito.

Pero por mucho que los turcos rodaran el plagio más desternillante, fueron los italianos (¡una vez más!) los más pródigos en clones. Ya en el mismísimo 77 se rodaron dos cosas: ‘Battaglie Negli Spazi Stellari’ y ‘Anno Zero – Guerra Nello Spazio’, ambas esputadas por un tal Alfonso Brescia, lamentable señor conocido por algunos imbé… freaks como yo aficionados a la espada y brujería por ser el director de ‘Iron Warrior’ (peli no oficial de la saga Ator). El tipo, escudado tras el pseudónimo de Al Bradley, le cogió gusto al género y se dejó caer más adelante con ‘La Guerra dei Robot’, ‘Sette Uomini D’Oro Nello Spazio’ y una guarrilla titulada ‘La Bestia Nello Spazio’, que tenía toda la poca vergüenza de ser un cruce entre ‘La guerra de las galaxias’ y ‘La bestia’ de Walerian Borowczyk (¡intenten memorizar ese apellido!)
Sé que he visto una de ellas, pero no tengo ni idea de cuál. Varias aparecen en uno de esos packs de 50 películas de dominio público que se pueden comprar en los EEUU. Una vez intenté tragarme una con unos señores azules y ritmo exasperante, que era casi como ‘La guerra de las galaxias’, pero sustituyendo el guión por uno de ‘Los mundos de Yupi’. Lógicamente, mi mano se reveló y apagó la tele en contra de mi voluntad. O por mi propio bien.

Sin embargo, el otro clon italiano que, además de Star Crash, conoció una mayor difusión fue ‘El Humanoide’. Por algún extraño motivo, Columbia se encargó de su distribución mundial en video y televisión, por lo que extraño era el videoclub que no la tenía en sus estanterías. El director fue un tránsfuga del giallo con el improbable nombre de Aldo Lado (sus padres tenían que ser unos cachondos). Gracias a colaboraciones pasadas consiguió enrolar a Ennio Morricone en la música, quizá con el oscuro objetivo de compartir con ‘Star Crash’ el hecho de poner en ridículo a dos compositores legendarios. Claro que tampoco podemos olvidar que Ennio, lo que se dice selectivo, nunca ha sido (sólo buscando clones de combate en su filmografía, uno puede encontrar ‘El tesoro de las cuatro coronas’, ‘Holocausto 2000’, ‘Orca’ o ‘Hundra’). Su música abre la película con lo que parece una versión disco del ‘himno de la alegría’. A continuación, cómo no, vemos un plano directamente plagiado de ‘La guerra de las galaxias’. A partir de aquí, tenemos un festín de chunguez en el que, por algún motivo, todos los efectos especiales parecen estar rodados con una gasa de las que le ponían a Sara Montiel para las entrevistas. Tampoco falta el malo con casco de Darth Vader, algo que comparte con la muy querida ‘Yor, el cazador del futuro’. Y por ‘muy querida’ quiero decir ‘película que has visto más de una vez y te sientes avergonzado de ello’.

Por la misma época llegó un clon japonés. Aunque, claro está, proviniendo de ese país sólo puede ser… distinto. Su personalidad y el motivo por el que la recordaréis es que hay una nave espacial con forma de barco. Sí: con velas y todo (¿verían esta cosa los de 'La isla del tesoro' de Disney?). La película, titulada aquí 'Los invasores del espacio', tiene sus fans, por lo que tendré que poner la mula en marcha. Extrañamente, la trama viene a ser más o menos una mezcla de Lucas (con princesa huyendo) y ‘Los siete samurais’. Y es curioso porque el otro clon de combate de ‘La guerra de las galaxias’ que suele destacarse en este tipo de artículos es ‘Los siete magníficos del espacio’, producción de Roger Corman dirigida por Jimmy T. Murakami. Ésta era directamente un remake, hasta el punto de contar con Robert Vaughn repitiendo su papel de ‘Los siete magníficos’. No sé qué tendrá esta historia que tanto gusta a la hora de hacer caspa galáctica, pues algunos recordaréis cómo la lamentable saga de tebeos que continuaba ‘Star Wars’ la usó para la primera aventura de Han Solo, muy recordada por la presencia en el grupo de mercenarios de un conejo verde gigante y un caballero jedi loco llamado Don Wan Kihotay. Y si con esta descripción no habéis salido corriendo a la tienda de comics a comprarlo, es que sin duda estáis mentalmente más sanos que yo.

Como suele ser habitual en las producciones de Corman de la época, nos podemos llevar algunas sorpresas si miramos los créditos. De entrada, el director fue el responsable de una de las grandes obras maestras olvidadas del cine de animación (y no sólo por contar con un tema de Génesis en la banda sonora. O a lo mejor a pesar de ello): ‘Cuando el viento sopla’. Pero mucho más bonito es darse cuenta de que el guión es de John Sayles, director independientoso pero talentoso que ya ha visitado esta serie de artículos con un par de clones de ‘Tiburón’. ¿Acaso no es fascinante que un hombre sea capaz de hacer ‘Passion Fish’, ‘Piraña’, ‘Alligator’, ‘El secreto de la isla de las focas’ y el guión rechazado de ‘Parque jurásico 4’ con dinosaurios mercenarios inteligentes? Por mucho que me aburriera con ‘Lone Star’, todos tenemos que aplaudir a este jrande.
Corman se gastó muchísima pasta, sobre todo en pagarle a Vughn y George Peppard, así como en los efectos especiales en los que, como en ‘La galaxia del terror’, participó James Cameron.

*Inciso: no puedo resistirme a volver a este clon de Alien. Tras hacer aquel artículo, me dio por verla. La cosa era tan infame como esperaba (incluyendo un ligero ‘¡era yo!’). Pero lo mejor fue descubrir una de las más impresionante frases lamentables de la historia del cine. En un momento de exasperación y frustración, una de las protagonistas grita:

DIÁLOGO DOLOROSO 31:
-‘¡Ojalá me hubiera quedado atascada en el útero de mi madre!’

Y ojalá todas las frases de las películas malas fueran tan gloriosas. Fin del inciso*.

La película fue bien, y Corman estuvo sacando partido de la inversión en efectos durante años, incluyendo un tercer (¡!) remake de ‘Not of this Earth’ en 1998.
El mismo año se estrenó ‘Galaxina’, una cosa que no sabe si es parodia o clon serio que, según he leído, es un tanto rollete y, según veo en el trailer, no parece que la salve ni la presencia de un sórdido con bigotón:


Con todo, tuvo cierta notoriedad por estrenarse cerca de la muerte de la protagonista, Dorothy Stratten, una conejita de Playboy que se supone que estaba destinada a la fama (una afirmación bastante dudosa) y que fue asesinada por el cabrón de su marido y representante (los morbosos pueden ampliar la información con la película de Bob Fosse ‘Star 80’, y, al mismo tiempo, deprimirse un poquito).
El tono de parodia estuvo un poco más conseguido en la jocosa ‘Los piratas del espacio’, protagonizada por Robert Urich y dirigida por el responsable a efectos penales de ‘Mi amigo Mac’. Con Angelica Huston avergonzando el nombre familiar, la película era una inmensa chorrada que se basaba en algo que Lucas no supo ver para las precuelas de la Santa Trilogía y que muchos fans le echaron en cara: darle protagonismo a personajes al estilo Han Solo. En este caso, la cosa no funcionó. Años más tarde, Joss Whedon pensó lo mismo para su (cojonuda) serie ‘Firefly’ y tampoco se comió un gruño. Y es que nadie sabe nada.

Finalmente, y aunque no sea extrictamente un clon de combate, no puedo olvidarme de ‘El abismo negro’. Algo que, sin embargo, llevan intentando hacer todos los involucrados en la película desde que se estrelló en la taquilla allá por el 79. Fue la apuesta de Disney para igualar el éxito de George Lucas en una época en la que la compañía no sabía qué hacer. Todo el mundo la odia, aunque a mí siempre me caerá simpática debido a su esquizofrénica naturaleza: Por un lado, era un producto típico de la compañía con robotijos que tenían los ojos de cartón en la carcasa. Por otro, ciencia ficción de la dura que acaba con todos los protagonistas palmando (y unas extrañas imágenes del infierno que me maravillaron de chiquitín). Fue la primera película Disney que no era para todos los públicos, además de ser un hito en los efectos especiales por ordenador (sí: en el 79). Tenía una partitura memorable de John Barry sólo un año después de la bazofia de ‘Star Crash’. Y, al mismo tiempo, mostraba imágenes de extremo terror estético-narrativo, como Ernest Borgnine en pijama Star Trek, imaginería moralizante chungo-cristiana o un campeonato de videojuegos entre robots.


Tenía previsto continuar esta entrega con los clones de ‘El exorcista’ y ‘La profecía’. Pero creo que me he pasado de extensión. Y tampoco me apetece. La saga culminará con un último episodio en el que tendremos cabezas que giran 360 grados y, como colofón, el resto de morralla en plan batiburrillo. Permanezcan en sintonía (si es que queda algún lector asiduo a la serie) para ‘El ataque de los clones de combate 5: Miscelánea Mortal’.

19 mayo 2008

Post polémico: el equipo de fútbol por antonomasia

"Por antonomasia: loc. adv. Se usa para denotar que a una persona o cosa le conviene el nombre apelativo con que se la designa por ser, entre todas las de su clase, la más importante, conocida o característica."

Los gustos y las preferencias no importan. En música, todos sabemos que, por ejemplo, "el grupo" por antonomasia son The Beatles (que no me gustan, y a los que Pete Townshend se merienda en sus momentos más yonkis) o que "el cantante" es Elvis Presley (aunque todos sepamos que nunca conseguirá tocarnos el tralalá).

Bien, pues una vez me planteé cuál sería "el equipo de fútbol por antonomasia". ¡Y ahí sí que hay polémica! Lo primero, dejar claro que nunca me ha gustado el fútbol: cuando en la guardería tocaba pegarle patadas a un balón durante el recreo, un servidor se dedicaba a la más noble labor de sacar lombrices de la tierra hasta formar ingentes montones de anélidos. De hecho, del fútbol, como ya sabéis, sólo me interesan los bigotones de los años 70-80 y, para qué negallo, los porteros (con Carles Busquets y Rinat Dassaev a la cabeza, pero esa ya es otra historia).

Dejada clara mi no militancia en ningún equipo de fúrbol que no sea el Celtiña o aquel partido del Hércules de Alicante en el que jugó mi abuelo, me dispuese a acometer cuál sería el equipo del futbol por antonomasia. Y la respuesta me la dio la mayor autoridad ética y estética que haya conocido el cine español: Fernando Esteso. Vean el siguiente clip de "El erótico enmascarado" porque la solución al enigma es inapelable.

(Nota: lo de los vídeos flash es de un moñas que uno no da crédito: en todos tumban la grandeza moral de Esteso, y el nudetube no marcha. De momento, les dejo el link de rapidshare para que puedan ver 5 gloriosos megas de Esteso in rock. Pinchen aquí.)


Maravilloso ¿no? Analicemos la frase "Como si estuviese viendo en cueros al Real Madrid". Si hubiese dicho "Como si estuviese viendo en cueros al Bayer Leverkusen", Esteso estaría cayendo en el innoble humor sin gracia de gente como Wes Anderson. ¡Y Esteso nunca lo haría! ¡Él siente lo que dice, sin concesiones a la galería cool!". Igualmente, si hubiese dicho "Como si estuviese viendo en cueros al Celtiña de Vigo", tampoco funcionaría. El amor que da el Celta en bolas es el de ver las tetitas quemadas por el sol de Natalie Portman. En vez de decir "gñfrrrgsss" se dice un cariñoso, preocupado y en absoluto lascivo "pobriña...". Ni me molesto en poner ejemplos con clubes ingleses: ya sabéis que en ese país sólo hay mierdas que quieren crearse sus mitos a golpe de prensa. Feck, ni siquiera ver "en cueros al Inter de Milán" funciona: parece un mamachichismo Berlusconiano en horas realemente MUY bajas. De hecho, en las pelis presuntamente cómicas italianas sobre 'Attila', los bárbaros iban con camisetas del Milán y los únicos chistes que podían hacer eran del tipo "Vamos a ver a la bruja Columbia". Acto seguido, ponían el logo de Columbia Pictures. Vamos, que la goleada de Fernando Esteso es de órdago.

Así que ya sabéis: guste o no, EL equipo por antonomasia es el Real Madrid. Y todo aquel que quiera negarlo, que tenga muy presente que está quitándole la razón a Fernando Esteso. ¿De verdad creéis que se puede vivir con esa losa en la conciencia?

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