28 septiembre 2008

La liga fantástica de F1. Round 15: Singapur (Los onvres de la maguera)

No, no es el título de una peli porno, aunque debería serlo (salvo que alguien juzgue que poner "onvres" causa rechazo en el potencial espectador). Ya falta menos para el final de esta liga, pero Ferrari parece decida a que la ventaja de 50 puntos que se llevó Toro Rosso por su sordidez de los Sanfermines quede reducida a su mínima expresión. Aunque ello signifique regalarle el campeonato al Mierda. Parece que, cada vez más gente, decide que esta liga fantástica sea la que realmente hay que ganar.


Hoy sólo puedo decir que tanto Monaco como Singapur han demostrado a esa cosa valenciana lo que es un trazado urbano de verdad: cutrerío, inseguridad, muros que hacen daño y safety cars a mansalva. De haber llovido, el aquaplaning era una total certidumbre en muchos sectores: estamos ante el mejor circuito de los últimos 20 años.

Lamentablemente, los crónicos problemas intestinales de Paco Fox me impidieron celebrar la soberbia victoria de Alonso tomándome mi cabrales y mis chorizos a la sidra en un asturiano, pero confío en hacerlo en breve. La forma en la que ignoró al Mierda durante toda la ceremonia y como ¡lloró! con el himno de ESPAÑA suscitaron mi aplauso. A la que se emita (capítulo 21) pondré una foto de Amaia Salamanca en las tetas posando al lado de la bandera que no tiene precio. He dicho "en las tetas", no "en tetas" . Para eso, en el episodio de este miércoles hay una escena que NO os querréis perder. En serio: esos son los montajes que se disfrutan.

En resumen, una carrera para recordar y para darle muchas vueltas a la puntuación (¡invítenme a unas cañas con los anuncios, please!). Elegir la star of the race fue duro, pero creo que uno de vuestros pilotos favoritos, finalmente, se la llevó.

PILOTOS

Star of the race: 1. Nelsinho: 21 puntos

Symonds habló de "estrategia creativa", los tabloides ingleses se cabrearon, todos os imaginasteis el siguiente diálogo por la radio "-Nelsinho, Alonso ha sido de los primeros en repostar; tú vas de los últimos, ya sabes cómo tienes que empujar...". Pero aún en el caso de haberse tratado de órdenes de equipo – cosa que todos deseamos – Nelsinho no debería tener penalización por obedecer, porque, de ser ése el caso, no debería haber puesto tan en peligro su integridad física. Su ostión (2) tiene complemento de 1 punto por safety car y otro de 5 de estilo por haber provocado la salida del coche médico.

Añádanse 3 puntos por haber dado pie a teorías conspirativas y 10 por ser la star of the race y Nelsinho se lanza, de la mano de Raicoñen a conquistar el primer puesto del Mierda, muy anodino en la carrera de hoy.

2. Raicoñen: 9 puntos

Empezó fuerte con sus declaraciones de "por la noche estoy más despierto". Toda una oda al puterismo etílico que le vale 5 puntos. Pero luego, puestos a hablar de la noche, debería haberse quedado con la mítica locución de Dinio "Si la noche te confunde... Te llevas 2 puntos por el hostión con complemento de 2 de estilo por gañán". Y por demostrar que hacer la vuelta rápida de carrera, en su caso, no sirve de nada. En serio, Ferrari debería plantearse YA hacer con Kimi lo que Renault ha hecho con Nelsinho. We wish.

2. Fernando Alonso: 9 puntos

Llegó a Singapur con 3 puntos ganados por sus míticas y reiteradas declaraciones sobre la nula ilusión que le haría un mundial ganado por el Mierda "pero Massa es un piloto más inconstante". Bella forma de insultar a dos por el precio de uno. Pero pocos nos esperamos ver al poco locuaz Alonso transformarse en un maestro de la expresión corporal. Por ejemplo, si yo le dijese a Nacho Duato "Hazme un ballet que exprese la vicisitud y frustración ontológica del ser humano" seguro que la coreografía que me ofrecía era algo parecido a esto (1):

No satisfecho con eso, Alonso no dudó en plagiar a nuestro admirado Usain Bolt en la celebración (1) de la victoria. Esperamos que, para la próxima haga el molinillo con la minga. De momento, nos conformamos en ver cómo evito todo contacto visual con el Mierda (1) y, por encima de todo, sus lágrimas con el himno de España (3). De aquí a hacer una peli con Leticia Casta al igual que Joaquín Cortés sólo hay un paso.

Aunque nos da que preferiría rodar, con Amaia Salamanca, la segunda parte de "los onvres de las magueras". Creo.

4. Massa: 8 puntos

Fue el único gañán en comerse la pieza que había en la pista (1). Pero hubo que esperar a que sus mecánicos le hicesen la vida imposible para que nuestro enanito brasileiro con frenillo favorito sacase lo mejor de sí mismo: a su salida de pista con pérdida de posición (1) hay que añadir un trompo (1) con una épica reincorporación a pista (1) que provocó que Tootsie no tuviese más remedio que esquivarlo comiéndose las barreras (3 puntos los la belleza cómico-taurina del evento) y generando, con ello, un safety car (1).

Todos sabíamos que poner nuestras esperanzas en Massa para derrotar al Mierda era un error. Aquí y en la liga fantástica. Montezemolo sabrá lo que hace...

Con los pilotos, claro: los del equipo de boxes son unos auténticos galácticos.

5.Tootsie: 3 puntos

Massa le birló los puntos al bueno de Tootsie. Pero, el hecho de piñarse patinando en aceite... Bueno, ya sabéis cómo va esta liga.

5.Barrichello: 3 puntos

Hizo una jugada parecida a la de Alonso, pero el coche no respondió. Para añadir insulto al dolor, cuando intentó tirar sus guantes al público, un golpe de viento se los llevó al agua. Eso se llama calidad.

7.Mark Webber: 2 puntos

Su recto en la chicane (1) tiene un complemento de 1 punto de estilo, porque la lonitud de la excursión hizo que le sobrepasasen un mínimo de 5 coches. Y Vettel volviendo a terminar por delante de los Red Bull...

7.Nico Rosberg: 2 puntos

Todos sabían que habría safety car, así que recibir un stop and go (2) por repostar cuando no está permitido es parte del juego. Afortunadamente, no se dedicó a decir el "si no, hubiese ganado", porque Nico sabía que su única función en el podium era dar cháchara a su amiguito el Mierda para que no tuviese que dirigirle la palabra a Alonso. ¡Viva el psicodrama!

7. Giancarlo Fisichella: 2 puntos

Tuvo al equipo trabajando a saco para que reparasen su coche a tiempo para la Q1 tras haber sido el único en meterse tremendo hostión... ¡Y la recompensa que reciben los de Force India es que Fisi se vuelva a piñar! 1 punto + 1 de estilo por contumacia y mala sangre.

7.Robert Kubica: 2 puntos

Lo mismo que Rosberg, lo cual mitiga un poco la pírrica cantidad de puntos que el polaco ha logrado este año. Ya ni soñaba yo con haberle dado puntos de afecto homosexual con su señor con bigotón en Canada... Bueno, sí que lo soñe. ¿Pero a quién no le toca el tralalá Mario Theissen?

10.Sebastien Bourdais: 1 punto

Tuvo una bella salida en una escapatoria que, por lo menos, era de marca "quien la hace, la paga".

10.Nick Heidfeld: 1 punto

Por fin rompe su sequía gracias a una sanción por obstaculizar en entrenamientos. Menos da una piedra.

EQUIPOS

Team of the race: 1. Ferrari: 40 puntos

"¡Ahora, Felipe! ¡Ay, no!". O como, con su gañanería en boxes (4), arrojar un mundial por la borda (10 de estilo por incluir, además, plasticidad), dando, de paso, tremendo manguerazo a un mecánico (15) y llevándose el pobre de Massa un drive through (1) por salida peligrosa.

No me cabe la menor duda de que el comité de empresa de la Scuderia está negociando un plus de peligrosidad para los onvres de la manguera. Y, probablemente, una prima por los puntos que les están haciendo ganar en esta liga fantástica. En medio de estas conversaciones, Amaia Salamanca ha guardado un pudoroso silencio de apoyo al proletariado. O algo así.

2.Red Bull: 9 puntos

A los problemas mecánicos de Webber (5) hay que añadir 4 por el momento en que los mecánicos de Red Bull decidiron participar en el rodaje de "Los onvres de las mangueras" durante el repostaje de Coulthard. Pero Ferrari ha demostrado que hay mangueras y mangueras. Y no me refiero a comparar a Torbe con Rocco Siffredi. No quiero comparar a Torbe con nadie. Ni pensar en su manguera.

3.Toyota: 5 puntos

La estrategia de Trulli había comenzado a dar sus frutos, pero el motor decidió que Jarno tampoco se merecía tanto. Castigo al farolillo rojo de esta liga: por soso.

3. Honda: 5 puntos

Por instantes, pensamos que habían hecho algo tan siniestro como dejar a Rubens sin gasolina. Al final, sólo se trató del clásico problema mecánico.

3.Renault: 5 puntos

Dentro de su felicidad por la victoria, en los compases finales de la carrera Flavio mandó a tomar por culo a uno que se le acercaba (3). Pena que luego no sobase con más alegría a Fernando: estaría confundido. Al igual que el mecánico que, dos años después, ya no se acordaba de cómo se recogía una botella de champán desde el podium.

Qué cosas: lo de la bomba de gsolina en entrenamientos (1) terminó jugando a su favor.

Gran carrera, mucha alción, e himno español para rematarlo: ya sólo queda que Raicoñen se inmole contra el Mierda para que esta temporada sea redonda del todo. ¡La lucha en cabeza está que arde!

26 septiembre 2008

Uns, dos, tres, catorce... Señoras y señores, mi nombre es Ricardo Queso

Siempre he sido de la opinión de que las tres peores invenciones de la humanidad han sido, por este orden: la religión, la bomba atómica y "A garota de Ipanema".

A día de hoy, la sola escucha de esa canción sólo nos hace pensar en la esencia de la mal llamada musica "lounge": esa cosa etérea que, en locales de diseño, se dedica a flotar sobre el ambiente. Es una música con pocas notas y menor complicación que cumple la única función de no interferir en los profundos pensamientos de los allí reunidos. Por "profundos" me refiero a "¿En qué producto de Apple me gastaré 18.000 veces más euros que su coste de producción?" y cosas de ese estilo.

Lo lamentable del asunto es que el palabro "Lounge" nunca quiso significar eso, sino que provine de las más gloriosas esencias de la sordidez. Estamos ante una corrupción del lenguaje parecida a cuando Esperanza Aguirre dijo que la Constitución de Cádiz era "liberal, como yo". Todo esto olvidando que los liberales de esa época se dedicaban a correr a boinazos a cualquier cosa con sotana, mientras que ella, hoy en día, da copiosas subvenciones a colegios privados del Opus Dei, entre otras meapileces.

Por ello, ante este atentado contra los verdaderos VALORES del lenguaje, hoy, en este su blog, nos proponemos rescatar el "Lounge" para el colectivo sórdido al que siempre perteneció. Como decía Bono "This is a song Charles Manson stole from The Beatles; we are stealing it back". Para ayudarnos en esta empresa, contamos con uno de los mejores crooners de los últimos tiempos. Ladies and Gentlemen, I give you... ¡¡¡Richard Cheese!!!

Ente onvre es el perfecto prototipo de "pianista de bar de hotel hecho a sí mismo" que ha logrado triunfar. En serio. Al parecer vive en Las Vegas y sólo da unos pocos conciertos privados al año por los que cobra un pastón. ¿Qué lo hace, entonces, diferentes de esos maravillosos viejunos que abundan en todo hotel sórdido para guiris alemanes o ingleses que se precie? ¿No viste, acaso, igual de chungo? ¿No utiliza el mismo Casio imitando un piano que ellos? ¿No produce el engolamiento de su voz, cante lo que cante, inmensas cotas de vicisitud? En efecto. Pero... ¿Cuántos pianistas de hotel conocen que se marquen una versión del, por ejemplo, "War Ensemble" de Slayer?


Está claro: el lounge no es la actitud del reclinarse en una silla de imposible diseño para decidir si el peso del nuevo iphone es o no el más adecuado para la práctica del snowboard. ¡NO! ¿Esta claro? ¡NO! "Lounge" es la "barra" del bar en la que uno debe reclinarse mientras, cual abejaruco de Félix Rodríguez de la Fuente, acechas la presa. Pero no vale reclinarse de cualquier forma: normalmente suele exigirse un smoking blanco o atuendo similar. Y, por supuesto, ser capaz de llenar ese smoking blanco con la actitud indicada. Todos los que habéis jugado al "Leisure Suit Larry and the Land of the Lounge Lizards" sabéis a qué me refiero. Y, si nunca habéis jugado al Larry, ya os lo estáis descargando: ciertas lagunas en la educación son inexcusables.


¿Cumple Richard Cheese estos requisitos? Vistas las fotos, creo que no hay discusión. No sólo su atuendo provoca admiración, sino que, además, sabe lucirlo en selectos y adecuados ambientes, con su decoración de leopardo y lejos de cualquier objeto que puedas comprar en Hábitat o sitos aún más fashion. Su Martini con aceituna – su mejor disco puede ser el "Aperitif for Destruction" tampoco deja lugar a la duda sobre lo que es la auténtica clase. ¿Y su actitud "abejaruco que acecha a la presa"? Basta con decir que uno de sus discos más exitosos es "I'd Like a Virgin". 'Nuff said.


Por supuesto, algunos pensarán "¿Pero sólo se puede tocar música anglosajona? ¿Es que un buen ESPAÑOL – o hispanoparlante – no puede disfrutar del lounge sin tener que oir versiones pianobar de Alice in Chains o Metallica? ¡Por supuesto! ¡Y hasta musicalmente se puede usar música filosudamericana como en los 60! Pero hay que proceder con tino. Bossa Nova NO, mambo... ¡por supuesto!


Ni que decir tiene, el cock rock, con sus inteligentes dobles sentidos ("teacher, I brought my pencil...") y su elegante autosuficiencia ("You are semi-good lookin', baby") es algo fácilmente integrable en la filosofía vital del buen Loung Lizard. Sobre todo, la escuela del gigantesco David Lee Roth, probablemente el Lounge Lizard definitivo. Por eso, no es de extrañar ni que Paul Anka hiciese una versión swing del "Jump" de Van Halen ni que Richard Cheese se animase a hacer lo mismo con esa gran banda a la hora de adaptar "Hot For Teacher".


Pero hay un detalle fundamental acerca de ese gran Lounge Lizard que es Richard Cheese que lo eleva por encima del nivel de "clásica curiosidad para el friki Jordicóstico-enteradillo". Y ese detalle es que, con su voz engolada, sus arreglos ultrasórdidos, su Martini interfiriendo con ciertas notas... ¡¡¡¡Richard Cheese ES BUENO!!!! La demostración definitiva es esta versión que APLASTA a la original. Nos referimos a la soporífera "Creep" de Radiohead. Richard, con ánimo swinger, logra darle un brío sórdido al "Soy un freak, soy un finstro" que convierte al llorica del Yorke en un sórdido autosuficiente con Martini en ristre dispuesto a desflorar a las vírgenes que se crucen en su camino.

Gracias a Richard Cheese y su obra , el Lounge vuelve a ser nuestro. Otra batalla ganada en esta larga guerra por los VALORES que tan dura y cruenta como necesaria. Como dijo Antón Reixa "Estamos en guerra, pero hay que reflexionar".

(Update: con las prisas, se me olvidó dar las gracias al insigne Galocha - jran técnico de sonido y mejor sórdido - en cuyo Ford descubrí las grandes virtudes de Richard Cheese. Sorry por el despiste)


23 septiembre 2008

The Secret Life of the American Teenager: El culebrón vicisitúdico

Otra vez andamos atareados. Así que toca post vago, de esos que montas en veinte minutos para enmascarar el obvio retraso a la hora de publicar la muy esperada entrevista a Uwe Boll.

Recientemente he visto un capítulo de The Secret Life of the American Teenager. El porqué es algo que no sólo no viene al caso, sino que además sonaría únicamente a excusa en respuesta a la eterna pregunta de ‘¿qué puñeta hacía yo viendo un culebrón adolescente americano?’.

Se trata de una serie que ha alcanzado un considerable éxito entre la audiencia juvenil al otro lado del Atlántico y, por lo que he visto, también al otro lado de la cordura. Parece una cosa perpetrada en un universo paralelo en el que todo el mundo se abraza mucho, no para de ir a misa y sólo dice gilipolleces. Muchas gilipolleces.

Y es que los diálgos de esta cosa fluctúan entre dos vertientes. La primera me ha recordado a aquel post de ‘Los treinta peores diálogos de la historia del cine’, sólo que con hasta cinco candidatas a entrar en aquella lista en apenas 45 minutos de episodio. La segunda es más hilarante todavía. Pues, según parece, para las producciones estadounidenses, tratar la realidad de los jóvenes (de TODOS, pues no en vano el título dice 'THE american', no 'AN american') es hablar de novietes, estudios, embarazos no deseados y misa. Y Jesucristo. Que eso sí que mola.

Miren ustedes qué maravillosos textos recitan los monísimos y adecuadamente multirraciales adolescentes de esta serie:

1.- Ed Wood y Hal Warren estarían orgullosos:

Primero, un maravilloso alegato en defensa de la sinceridad. O de la necesidad de comprar un diccionario de sinónimos:

- Quiero respuestas, y quiero la verdad esta vez. Todo el mundo tiene sus propias versiones de la verdad. Y, sabes, nadie dice la verdad todo el tiempo. Aún así, sólo hay una verdad, y no importa qué historia cuentes, hay verdad, y luego hay mentiras. Quiero la verdad.

Este el tipo de parlamento que suele introducir un gran momento de estupor en la audiencia seguido del suicidio masivo de varios miles de neuronas de la audiencia. A continuación tenemos una de esas declaraciones de amor ante las que sólo puedo exclamar: ¡Arfgsdsssfffrrg!

-¡No, no está bien! Definitivamente no está bien. Ben, eres tan buena persona. ¡Yo soy tan puta!.

-Bien, pero eres mi puta. (A ella se le descompone la cara como si acabara de tomarse un evacuol) No, lo siento. Era una broma. Sólo quería decir que te amo.

¡Romanticismo! Acompañados de lecciones vitales de interés entre dos chavales: uno con síndrome de down y el otro con sus facultades mentales mermadas:

- ¿Te gusta el fútbol?

- No.

-A mí tampoco.

- No entiendo las reglas. No entiendo por qué tienen reglas. No entiendo por qué esos tipos se colocan esas hombreras y se golpean los unos a los otros para conseguir el balón en un campo.

- Lo hacen para conseguir chicas.

- ¿Para conseguir chicas?

- La misma razón por la que tú tocas el tambor.

La verdad es que algo de razón tiene: dar por culo con un instrumento de percusión puede conseguirte chicas. Pero sólo si lo haces con el pelo lleno de rastas, sin afeitarte, lleno de tatuajes y con olor a sobaco. Y no creo que el chaval con Down se vaya a poner así. O, bien pensado, sí. De esa manera, la serie sería más interesante.

Mucho más que con la gran retahíla de comentarios religiosos que supuraba el guión...

2.- El universo pío de los teenagers:

Ahí va mi favorito, entre un chico y una muchacha turbadoramente parecida a Morgan Fairchild:

- Eres la excepción. Eres la única persona buena que conozco. Si tus padres me permitieran pasarme esta noche, me encantaría escuchar tu testimonio personal.

- ¿De veras? ¿Por qué?

- Porque si es tu relación personal con Jesucristo lo que hace que seas tan buena persona entonces... no sé, tal vez tengo que hacer algunos cambios en mi vida.

Claro. Porque es eso lo que más le importa a un adolescente a la hora de plantearse una relación. El tamaño de las tetas es algo totalmente secundario. Claro que creo recordar que era el mismo chico que tenía esta conversación con los padres de la chavala:

Padre: Oye, estoy muy feliz de que vinieras a misa.

Chaval: También yo. Creo que es magnífico.

Madre: Deberías ir el próximo domingo cuando estemos allí.

Padre: Sí, o el próximo domingo más cercano o en el muy, pero muy distante futuro está bien.

Chavala: Papá...

Chaval (o su clon malvado tras un lavado de cerebro): Bueno, gracias por la invitación. Me encanta ir a la iglesia.

Esa afición por los lugares sagrados tampoco es tan de extrañar cuando el ‘capitán del equipo’ ™ (que mucha misa y mucho aborto, pero los personajes tópicos de instituto son intocables) resulta ser, en lugar de un descerebrado, un descerebrado hijo de cura:

- ¿No sabes quién es mi padre-- mi padrastro?

- No.

- El Reverendo Stone

- No puede ser.

- ¿Cómo que no puede ser? Sí.

- Tu apellido no es Stone.

- Mi madre lo conoció en la terapia tras la muerte de mi padre. No podría haber superado la muerte de mi padre sin la ayuda del Reverendo Stone. Y el amor de Jesucristo, por supuesto.

Un chaval que se toma muy en serio los sermones. O, si no, ahí está su compañera de clase para recordárselo:

- ¿Ayudarme a escribir el trabajo de clase?

- Sí, lo leeré y te ayudaré a escribir el trabajo, pero tú también tendrás que leerlo. ¿Acaso no escuchaste el sermón de hoy? Fue sobre responsabilidad personal. Claro que ese sermón fue para que se viera bien a Grace en la Iglesia porque el Reverendo Stone quiere que su padre le siga dando dinero.

- Verás, la Iglesia necesita dinero de gente como la familia de Grace para sobrevivir.

Tampoco creo que la iglesia ande tan mal. Porque no le faltan feligreses. Ahí tenemos a la amiga regordeta de la preñada protagonista, cuando se sugiere la posibilidad de abortar:

- Muy bien, ¿de qué estás hablando? ¿Estás hablando de lo que pienso que estás hablando? Porque soy católica.

La conversación continúa, y la protagonista echa en cara a sus amigas la falta de ayuda:

- ¿Así es como me vais a ayudar? ¿Diciéndome que debo decírselo a mi madre? No puedo decírselo a mi madre. Chicas: mi padre nos abandonó anoche.

-Dios mío. Un divorcio, un aborto. ¿Qué va a ser lo siguiente?

¡Terremotos, volcanes, los muertos que resucitan, sacrificios humanos, perros y gatos cohabitando, la histeria de las masas! Que ya lo avisó el doctor Venkman.

Yo suelo pedirle a Vicisitud que no escriba demasiado en este blog sobre ‘Sin tetas no hay paraíso’ (en lo que se refiere a poner fotos de las protagonistas hay un completo acuerdo). Pero ahora seré yo quien me salte la norma y proclame que si la idea de culebrón para quinceañeras en los Estados Unidos es esta cosa, pues ¡que viva ‘Sin tetas’! Prefiero puterío a melodramas meapilas. ¡Qué orgullo de ser español!

17 septiembre 2008

Cultureta Watch: Un nuevo blog para la guardia sórdida

El experimento-blog participativo ‘Bigotón Watch’ ha arrojado dos resultados: muy pocas visitas y mucha vicisitud. Claro que, por supuesto, no nos mueve la gloria en nuestras iniciativas. Sólo nos conformamos con la fama y la posibilidad de ganarnos la vida como contertulios de un programa de mesa camilla sin tener que simular ser gays. Con todo, vamos a repetir iniciativa y crear un nuevo blog. La guardia sórdida necesita estar atenta a muchos tipos de vicisitudes con el fin de dar a conocer a un asombrosamente reducido número de lectores la verdad definitiva de la vida: que la única constante en el universo es la vergüenza ajena. Y la necesidad de siempre tener papel higiénico en casa.

Por eso hemos creado el blog participativo Cultureta Watch. El objetivo será denunciar los excesos estilísticos de los críticos de cualquier disciplina artí-tica que antepongan de forma vergonzosa su supuesta gloria literaria al objetivo de informar y orientar a los compradores o usuarios de P2Ps. Que sois todos una panda de piratas.

El ejemplo paradigmático de esta simpática tendencia ha sido, para este blog, nuestro amado G.Sanz, que tantas risas ha tenido la gentileza de proveernos. El reciente artículo que desvelaba lo extraordinariamente sencillo que es escribir una crítica cultureta al estilo de este crítico generó varios comentarios en los que los lectores proponían otras figuras similares. Es el momento de perpetuar sus andanzas colonoscópico-literarias en este nuevo blos.

El mecanismo será similar al de Bigotón Watch. Todo el que lo desee puede mandar un texto al mail bigotonwatch[en]gmail[punto]com. Porque tampoco vamos a andar creando otra cuenta de correo.

Lo principal será publicar un extracto de una crítica cuya pretenciosidad os haya causado gran vicisitud. El comentario adicional será opcional. También se podrán publicar fotos ilustrativas enviándolas como archivo adjunto.

Reírse de los demás está feo. ¡Pero es muy divertido! Animaos a participar en este nuevo blog-cachondeo-denuncia. Hagamos de interné un lugar más sórdido y, por qué no, más peligroso para los diletantes.

15 septiembre 2008

La liga fantástica de F1. Round 14: Monza. Es... como... un toro

El idioma español necesita urgentemente una traducción del término inglés "Underdog". Ya he movido hilos para ver si Chiquito de la Calzada – el único español capacitado para la empresa de crear cualquier palabra – se pone a ello. Mientras tanto, viviremos con el término anglosajón.

¿Y qué es el underdog? Es aquel/aquella capaz de provocarte la misma ternura y adhesión que a muchos les provoca el Rayo Vallecano, el Numancia y, por supuesto, el Alcoyano. Feck, ¿En qué consiste el éxito de Ugly Betty si no es en la oda al underdog?

En la F1, el underdog histórico siempre ha sido Minardi: había algo en su determinación a pesar del cutrerío que los convirtió en la escudería con más fans después de Ferrari. ¿Quién no lloró de emoción cuando, gracias a que 14 coches perecieron en la salida del GP de Australia – y nadie sacó la bandera oja – Mark Webber terminó quinto? ¿Quién no se tajó salvajemente para celebrar el octavo puesto de un sórdido como Zsolt Baumgartner? ¿Quién no aplaudía las 15 roturas de motor – Motori Moderni – que Adrián Campos tuvo en 1987 y que le valió el sobrenombre de "The man with more retirements than Michael Jordan? Y, por supuesto ¿Quién no perdió el sueño al saber que, en el delirante GP de Brasil del 2003, Minardi tenía la estrategia – que implicaba un 50% de carrera tras el safety car, lo cual aconteció – para GANAR pero un fallo eléctrico lo impidió?

Cierto, Toro Rosso no es aquel Minardi que todos amamos. Pero sigue teniendo la fábrica en Faenza, un nombre italiano vicisitúdico como él solo, un jefe de filas, Gerhard Berger, que es un grande de la F1 según los sórdidos criterios de este blog y, sobre todo, siguen teniendo una gran parte del personal que preparaba el coche de fistros como nuestro reverenciado Alex Yoong. Para entendernos, Minardi era como aquel Paul Feig que tenía conversaciones con Dios cada vez que se hacía pajas – y que no sabía por dónde meterla en el momento clave, así que apuntaba con su glande, en vano, "al centro del triángulo negro" – y Toro Rosso, gracias a plagiar el chasis de Newey en Red Bull y tener, además, un motor Ferrari es como el Paul Feig que ya podía hablar con las mujeres y ganar algo de dinero con sus guiones. PERO, no nos engañemos: quien tuvo, retuvo. Y, si es cierto que el Paul Feig de hoy en día podría permitirse mujeres – principalmente, actrices – está claro que una Natalie Portman, o una Scarlett están fuera de su liga.

Bien, pues en el GP de Monza, Paul Feig se tiró a las dos. O, para las señoras, Ugly Betty a mitad de estilismo, y sin el aparato dental, se tiró al doctor Christian Troy. Y eso es motivo de celebración y de alegría. Even better: la victoria fue merecida e incontestable. Y que no digan los ingleses "Si hubiese seguido lloviendo, y Hamilton no hubiese tenido que cambiar a intermedios, Vettel hubiese sido segundo". No tengo problemas en admitir que la carrera del Mierda fue espectacular, pero ¿De verdad se creen que un destrozaneumáticos como el Mierda logrará conseguir que una estrategia de una sola parada funcione? ¡Si destrozó su segundo juego intentando adelantar a Massa!

Acéptenlo: el underdog se hizo un trío con Pamela Anderson y con Christian Troy. Y gozaron. Y se lo merecía. Y los demás tienen envidia de la felación con fistfucking simultáneo.

Así se escribe la historia. Y también las puntuaciones.

PILOTOS

Star of the race:
1.Giancarlo Fisichella:
19 puntos

En un circuito como Monza, cuyas chicanes son sinónimo de colisión asegurada, con una lluvia que me produjo morriña de los momentos más inclementes de la ciudad de Vigo... ¡nadie tuvo un accidente que le impidiese terminar la carrera! ¿Dónde están los verdaderos onvres? ¿Ha aprendido a conducir todo el mundo de golpe? O, lo que es peor ¿a guardar debidamente la etiqueta? ¿Es todo culpa de la sanción de Spa?

En ese contexto, los 6 puntos de la colisión absurda de Giancarlo con Coulthard tienen 3 merecidos puntos de estilo tanto por el mérito de ser el único en no finalizar la carrera como por la sutileza cómico-taurina del desprendimiento de su alerón.

Y es que jugar en casa motiva. Segunda star of the race (10) del año para Fisico.

2. David Coulthard: 8 puntos

La primera lección que se aprende en la policía a la hora de perseguir a otro coche es que lo del toque puerta con puerta para sacarlo de la carretera es una estupidez de las películas: lo que hay que hacer es golpear lateralmente el neumático trasero con el morro. Así te aseguras su trompo.

Incapaz de aceptar que un Williams adelantase a su Red Bull el día en que Toro Rosso humillaba al equipo "A", David realizó una maniobra que sería el orgullo de todo el cuerpo de policía de la Línea de la Concepción. Magnífico canto del cisne para Coulthard.

3.Sebastien Bourdais: 7 puntos

Calar tu coche en parrilla (2) justo el día que tenías oportunidades de hacer algo jrande – y dónde tu compañero gana – merece 5 puntazos de estilo por recordarnos que Toro Rosso NUNCA perderá su espíritu de underdog. Como esos culturetas que, en el fondo de su corazón siguen siendo aquellos frikis que se emocionaban con Star Trek y el Doctor Who.

4.Nelsinho: 6 puntos

Frente al cipotismo habitual en los debutantes, Nelsinho está convirtiéndose, poco a poco, en un placer intelectual. Huyendo de lo obvio, el hijo de Piquet Sr. Nos deleita con momentos que huyen de lo común: su recto absurdo (1) una vez lo superó Raicoñen antes de la chicane, sus patinazos (1) no forzados sobre los pianos llevando el neumático indicado, su toque con Coulthard (1) y, sobre todo, la contumacia en no aceptar que Button le había ganado la posición colisionando TRES (3) veces con el piloto inglés en el transcurso de una breve chicane.

Placer gourmet. ¡Que no le echen, por Peich!

5. Kimi Raicoñen: 5 puntos

Su leve salida de pista (1), que propició que el Mierda le adelantase, es sólo la punta del iceberg de la más interesante performance de Kimi. Y ésta no es otra que la de realizar una carrera francamente lamentable justo el día en que Ferrari anunciaba su renovación. 3 puntos por desastre de relaciones públicas al morder la mano que alimenta. Y, encima, en Monza. Que el Mierda le aplastase en condciones parecidas y que, además, se marcase seis absurdas vueltas rápidas al final demuestra que Kimi no sólo se taja antes y después de las carreras, sino que, además, el bote para hidratarse que se utiliza durante las mismas puede que no esté lleno de Aquarius.

Ah, y un puntito más por decir "La victoria de Toro Rosso no humilla a Ferrari, sino a Red Bull".

Profesora, empezó él.

6. Mark Webber: 4 puntos

Lo mismo que Coulthard: que el equipo "B" te deje en evidencia, hace que pierdas los papeles. Lo que comenzó con un bellísimo trompo (1+1 de estilo) continuó, mucho mejor, con una absurda colisión con el Mierda (1). No tiene un x2 por ser mero cipotismo de Mark (¿no miraste a la derecha antes de girar?) y por no haber conseguido la colisión debida. Una oportunidad perdida, pero valoramos el intento con 1 punto de estilo...

7. Fernando Alonso: 3 puntos

Se saltó todas las barreras para ser el primero en refrotarse enérgicamente contra la joven y fresca carne de Sebastien Vettel. Todos somos un poco como Mariano Rajoy ¿Quién querría tocarle el tralalá a Barrichello? Pues eso: 3 puntos.

8. Sebastien Vettel: 3 puntos

Un chico formal y alemán en exceso, al final sucumbió a la turba italiana que le rodeaba y dijo un cuartelario "teníamos los cojones para hacerlo" (3). No esperábamos menos. Quizá sí un poco más, pero... ¿Acaso no tendrías más cara de incredulidad que de otra cosa si te hubieses beneficiado a Pamela Anderson hace dos minutos? Dejadle tiempo para asimilarlo y para lavarse el interior del prepucio: la higiene goes first.

9.Timo Glock: 2 puntos

Un punto de estilo para el absurdo trompo que se marcó al intentar adelantar a Alonso. La tónica de esta carrera: todo fue tan correcto, que ni se lo llevó puesto.



10.Massa: 2 puntos


Su intento de adelantamiento a Rosberg produjo cierta vergüencilla ajena (1), pero no tanta como su miopía a la hora de intentar ver lo restos de Nakajima (1) en la Parabólica. Como siga lloviendo de aquí a final de año, ya puede irse despidiendo de cualquier opción al campeonato. ¿Es la hora de apoyar a Kubica? Eso sí que sería depravado.

11. El Mierda: 2 puntos

Defendió su liderazgo en la tabla con fiereza al decir "Raicoñen no tiene huevos para frenar más tarde" (3). Pero luego, en un acto que te define como "El Mierda" sí aún no te hubiesen puesto ese nombre, se retractó con un infame "Nunca dije eso" (-6). Y es que puedes ser un soso y callar (salvo Amaia Salamanca, cuyo silencio es un bien preciado) o un onvre e insultar. Pero tirar la piedra y esconder la mano es lapeor opción de las existentes. Y la perfecta para él.

Menos mal que lo compensó al consensuar un chamanismo chungo (4/2x2) con McLaren en la Q3 y hacer un cut through casi digno de Schumi al sacar a Glock de pista (1). Esperemos que no llore el día que se lo devuelvan.

EQUIPOS

Team of the race: 1.Toro Rosso: 20 puntos

No es habitual que regalemos 10 puntos simplemente por hacer canónicamente bien el trabajo. Antes bien, no los damos. Pero Toro Rosso, después de haber sido amenazada de venta a principios de año, ha humillado no sólo al equipo "A" sino a Ferrari ¡¡en Monza!! Por eso, y por haber hecho historia del underdogismo (y poner a Gerhard Berger en una ceremonia de podium), hoy es un día que será largamente recordado. Si Paul Feig escribió un capítulo en versículos sobre la primera vez que folló, imagináos cómo seran las fiestas del equipo en todos los puticlubs de carretera de Milán a Palermo. Y lo mejor es que les saldrá gratis.

2. Ferrari: 5 puntos

En el volumen 46 de las obras completas de Nostradamus, se dice textualmente "Una decisión sin sentido será tomada y se abrirán los cielos". Se refería, lógicamente, a la surrealista estrategia de Kimi Raicoñen, que implicaba el ir a dos paradas con carga de combustible para una. Lo cual justifica que Judas Priest le hayan dedicado un disco doble.

A Nostradamus. El de Raicoñen será para el año que viene. Y promete ser muy duro.

3. Red Bull: 4 puntos

Tras el toque de Coulthard y Nakajima, los mecánicos de Williams ya estaban magníficamente preparados. No así los de Red Bull, ocupados en ocultar su cara de los monitores de tiempos que marcaban la posición de Vettel. Así que su asistencia a David fue... bueno.. pues de 4 puntos.
3.Williams: 4 puntos

La manguera de Rosberg no quería salir, they say. Si no, seguro que algún periódico inglés diría que Nico también le disputaría la victoria a Vettel Qué duro es que el Mierda termine séptimo y no poder echarle la culpa a Mosley.

3. McLaren: 4 puntos

El chamanismo chungo a la hora de elegir los neumáticos de la Q2 le costó al Mierda una posible victoria. Pero sólo posible: la decisión fue consensuada, por lo que sólo se llevan la mitad del botín (2x2). Que nadie le ague la fiesta al underdog: el polvo fue merecido, y Kovalainen se cubre cada día más y más de gloria...

Pocos puntos, pero mucha historia en este GP de Monza. Ya sabéis: TODOS tenemos una oportunidad.

11 septiembre 2008

Películas realmente buenas

El compañero en la sordidez Paco Fox ya había planteado de forma brillante en su día la peliaguda cuestión de qué es una mala película; como en época de crisis hay que ser positivos, le daré la vuelta a la tortilla y hoy hablaré de buenas películas. Pero, como decía un profesor mio, ¿y esu qui es?

El típico usuario de Internet con camiseta de Star Wars ya sabemos en lo que está pensando al leer lo de buenas películas, pero para hablar de cualquier detalle acerca de George Lucas, El señor de los anillos, Batman y demás lugares comunes existen ya como ochocientos millones de webs, así que omitiré cualquier comentario (vaya, ya han cerrado la ventana el 90 % de los lectores). Si es usted en cambio un cinéfilo joseluisgarciano sin sangre en las venas, la expresión buen cine le traerá enseguida a la mente gentes sosainas y sin sex appeal como James Stewart, comedias asépticas de “buen gusto”, en blanco y negro naturalmente, o géneros tan aburridos como el western o el cine negro antiguo (con la excepción de Fritz Lang, que era un sórdido). Sí, vale, no voy a decir que sean malas La diligencia o La reina de Africa, pero ¿alguien necesita verlas otra vez? El cine americano, de antes y de ahora, está pensado para gustar a toda la familia y, como decían en Cecil B. Demente, película de las realmente buenas, decir familia es decir censura; o, aún peor, es decir niños gritones, padres gruñones y madres colgadas todo el día del teléfono como los que tengo que soportar en el piso de abajo. Cine familiar no, gracias, y, por lo tanto, cine de Hollywood tampoco. Billy Wilder está muy bien, vale, pero no me emociona, salvo El crepúsculo de los dioses, por lo exageradamente decadente y gay, y momentos esporádicos de gran sordidez de sus otras películas, como cuando Barbara Stanwyck intenta resultar sexy en Perdición.

En serio que cuando alguien incluye entre sus películas favoritas a Casablanca, Ciudadano Kane o El padrino creo que lo hace por inercia, como el que dice que su música favorita es Rolling Stones, Led Zeppelin y Jimi Hendrix; no me puedo creer que nadie pueda ser tan promedio estadístico con patas o Semanal de El País viviente; ¿esa gente tendrá también 1,4 hijos para no quedarse ni por encima ni por debajo de la media? ¿cómo se las arreglarán, compartirán al segundo con otra pareja?

¿Qué es lo bueno, pues? Como soy un moralista cuyo respeto por los criterios artísticos y los méritos formales y supuestamente “objetivos” de una película es más bien poco, yo diría que lo que cuenta no es tanto defender las películas adecuadas, sino exponer los argumentos correctos para defenderlas. En mi caso siento devoción por el psicodrama, las metáforas visuales, el zoom, la fotografía pastelosa, los desnudos frontales, las reivindicaciones políticas izquierdosas, la esquizofrenia, el sadomasoquismo, fetichismos y guarreridas variadas, lo sobrenatural, el freudianismo desbocado, o a ser posible todos estos elementos a la vez. Y que los actores sean guapos, naturalmente, para ver gente fea ya está el Congreso. No se trata de que otros tengan que tener mis mismos criterios, sino sus propias depravaciones igualmente válidas y personales y defenderlas con convicción.

Por ejemplo, una amiga hace años me exponía lo mucho que le había gustado In the mood for love; como tenía muy reciente la terrorífica experiencia de haber desconectado de los colorines y la música de ascensor de Kar Wai antes de los cinco minutos de proyección y haber soportado estoicamente en la butaca la tortura de los cuarenta mil restantes (o eso me parecieron) me solivianté. Tras dejarme despotricar a gusto, ella sabiamente replicó sin inmutarse que seguramente yo tenía razón, pero que los vestidos de la chica eran taan boniiiitos. Esta súbita derrota por KO en un enfrentamiento dialéctico que creía ganado provocó mi estupefacción y admiración; mientras un gafapasta que se pusiera a hablar de que la plástica de Kar Wai transforma este sutil relato de amores reprimidos en una reflexión sobre la incomunicación humana y no sé qué otras gilipolleces por el estilo, salvo que llegue al delirio de G. Sanz, habría merecido ser enviado ipso facto a la cámara de gas sin posibilidad de recurso ni clemencia, mi amiga había ofrecido un argumento de irreprochable sensatez y superioridad moral. In the mood for love me sigue pareciendo una mierda, pero sé que estoy equivocado y que ella tiene razón.

Por lo tanto las claves para tener un buen criterio cinéfilo son valores morales férreos y sinceridad. No vale caer en la tontería wannafreak de subirse al carro de cualquier cosa que sea cutre, depravada o quiera ir de transgresora si no nos emociona, hay que ser sórdido de corazón; si sientes ese gustirrinín depravado al ver los magistrales zooms de Mariano Ozores en Yo hice a Roque tercero, perfecto, eso te honra; pero si no lo sientes no pasa nada, no lo finjas porque quieras quedar de iconoplasta; por dar un ejemplo de los muchos posibles, no he visto El ataque de los tomates asesinos ni me interesa por muy sórdida que pueda ser. En cambio The refrigerator, sobre una nevera homicida, ya tiene un poco más de punto.

Nuevo ejemplo didáctico para que quede claro que no todo el monte es orégano: El piano podría ser a priori una buena película; hay abundante empelote y la protagonista se niega a hablar mostrando una actitud un tanto dillinger: se supone que sólo se expresa a través de su piano pero luego la musiquilla (que es una gilipollez de Michael Nyman) suena de fondo sin parar a lo largo de la película. Su comportamiento además es altamente depravado: va de feminista y se niega a que su marido, un gañán con cierto atractivo como Sam Neill, la toque, aunque a ella bien que le gusta sobarle el culete a él, pero prostituirse dejando que alguien tan chungo como Harvey Keitel le haga guarreridas a cambio de recuperar su piano sí le pone a cien. Así contado parece divertido, sobre todo cuando ella le manda un mensaje de amor en una tecla del piano a pesar de que él es analfabeto, pero no es una obra sórdida ni realmente buena sino simplemente una memez. ¿Por qué? La clave es darte cuenta de que tu prota es un enajenado y celebrar su depravación sabiendo que lo es, en lugar de ser tan descerebrado de pensar que esa imbécil es una heroína adelantada a su tiempo o ese cúmulo de insensateces un drama épico.

Se puede pecar de lo contrario, falta de autenticidad, como en la tontería esta de La pianista, también a priori una peli de las que podrían gustarme, con Isabelle Huppert haciendo de pirada, para variar, y dedicándose a todo tipo de actos guarrindongos, pero cuyo potencial sórdido se malogra a causa de un desagradable y vulgar tonillo frío, moralista y de superioridad de ja ja, mira a la freak que la convierte en pornografía facilona para gafapastas reprimidos que, por no atreverse a gozar con el muy superior cine X, tienen que sublimar su morbosidad con bodrios como esto o como el sadomasoquismo vergonzante y de misticismo pueril de Lars Von Trier.

Pero basta de hablar de abominaciones y contraejemplos; dediquémonos por fin a obras que sí son bellas y logradas muestras de sordidez y auténtica calidad. Por esta vez me limitaré a diez de mis películas favoritas que expongo sin orden, concierto ni vergüenza, dejando otras muchas en el tintero para una posible y temible secuela de este artículo. Por no reiterarnos, omitiré cantidad de pelis realmente buenas de Bergman, Godard o Robert Altman de las que ya hemos hablado en anteriores ocasiones, así como de cumbres del psicodrama, del género Dillinger o del era yo ya analizadas anteriormente.

TEOREMA (Pier Paolo Pasolini, 1968)

Un ser llegado de una dimensión desconocida revoluciona la vida de una familia burguesa, es decir, como E.T. pero hecho por alguien que no es un memo como Spielberg sino que conoce los valores correctos y, en lugar de poner a un bicho feo y asexuado para fomentar el ternurismo cutre, saca a un buen mozo como Terence Stamp que, en una lección de lo que debe ser el perfecto huesped, se cepilla a la familia completa: padre, madre, hijo, hija y criada. Cuando él irrumpe en la pantalla la peli, que hasta el momento era en blanco y negro, pasa a unos colores sesenteros en una metáfora visual de bellísima obviedad.

El chaval en cuestión es tan tremendo en la cama que tras su visita la criada empieza a tener visiones místicas y levitar, el hijo sale del armario estrepitosamente, la madre se echa a la calle desesperada en busca de giggolos y el padre huye por el desierto después de poner la empresa que dirige en manos de los obreros. Desintegración familiar, lujuria y marxismo, ¿qué más se puede pedir? Pocas veces una misma película ha juntado tantos valores correctos.



GOTAS DE AGUA SOBRE PIEDRAS CALIENTES (François Ozon, 2000)

Ozon es uno de los más grandes directores de nuestro tiempo; su opera prima, Sitcom, es un remake inconfesado de Teorema cambiando al Terence Stamp follador por un ratoncillo; su seguda película, Los amantes criminales, es una relectura gay de Hansel y Gretel, y, para hacer su curriculum insuperable, ésta, la tercera, adaptó ni más ni menos que una obra teatral de juventud de Fassbinder tan sórdida que ni el propio director alemán se había atrevido a llevar al cine, y estamos hablando del autor de Querelle. Si se compran la película, algo que desde luego deberían hacer, elijan la versión con la portada correcta, que es la que muestra los culos en lugar de las caras al lado de los nombres de los actores.

¿La trama? Un madurito seduce a un jovencillo y lo convierte en un ama de cama sumisa; cuando aparece en escena la ex-novia del joven, la parejita se da una alegría al cuerpo por los buenos tiempos y a continuación el señor mayor tampoco tiene inconveniente en beneficiarse a la chica, una estupenda ocasión para ver a Ludivine Sagnier en pelota picada cuando era una maciza y no una delgaducha a la moda. El alegre trío se complica cuando aparece en escena la antigua novia del marido déspota, a la que éste abandonó tras obligarla a cambiar de sexo .... Un bello psicodrama sexual aderezado con encuadres imposibles y un entreacto en el que la película se interrumpe sin venir a cuento y los cuatro personajes bailan un playback de explota-explótame-expló de Raffaella Carrà pero en alemán. Si alguien prefiere un musical de Donen o Minnelli, está claro que no tiene ni idea.



SMOKING / NO SMOKING (Alain Resnais, 1993)

Hacer dos películas gemelas planteando que una cuenta lo que ocurre cuando al principio el prota se fuma un cigarrillo (smoking) y la otra cuando no se lo fuma (no smoking) es una idea depravada, sobre todo porque la relación causa / efecto entre esa escena y el resto del film es algo más que discutible, y porque a su vez cada una de las pelis gemelas se divide a la vez en cuatro capítulos. Cuando acaba la historia, en la que dos actores interpretan a todos los personajes cambiando de pelucones y rodeados de escenarios exageradamente teatrales, un cartelón de ou bien nos introduce en un giro o un final alternativo; ¡ocho películas por el precio de una!. Al tercer o cuarto ou bien las deserciones en el cine eran masivas; Resnais conoce los valores. Por desgracia no llegó a llevar a cabo su proyecto de hacer una adaptación al cine de Tintín en imagen real en la que los actores llevarían caretas de los personajes que ellos mismos sostendrían con la mano, de lo contrario no duden que esa peli no faltaría en esta lista.

CRÍA CUERVOS (Carlos Saura, 1974)

Ciertas gentes malvadas sin patriotismo dicen que el cine español es malo; la ignorancia es muy atrevida y seguro que no conocen las grandes obras producidas por el tandem Saura-Querejeta. Si no fueran correctas, don Vicisitud no las habría homenajeado en Carlosaurio. Ver a Florinda Chico en bolas o escuchar no una ni dos, sino tres veces, el magistral tema Porque te vas, compuesto por José Luis Perales, de ahí su calidad, y canción del verano en Francia aquel año, justifican de sobra el certificado de peli realmente buena para Cría cuervos. Pero además se trata de una obra metafórica llena de rojerío camuflado (la muerte del padre facha anuncia la de Franco) y con escenas sórdidamente chocantes en las que la cría, que cree tener poderes sobrenaturales, escenifica junto con su hermana los diálogos que les escuchan a sus padres.



VIAJE AL PRINCIPIO DEL MUNDO (Manoel de Oliveira, 1997)

Oliveira debería ser un gafapasta abominable a priori, pero sus planos de doce minutos con la cámara fija y diálogos filosóficos e impenetrables en varios idiomas son tan delirantes que ponen en un compromiso a los culturetas: tienen miedo de reconocer que no entienden nada de sus películas, pero también de decir que les gustan y que alguien les pida que expliquen por qué o de qué van; de ahí su acogida más bien tibia entre la prensa; tampoco los que le insultan, la mayoría sin haber visto ninguna de sus pelis, son capaces de aportar muchos argumentos serios en su contra, sólo saben decir que son un coñazo, pero es que eso lo dicen de todo lo que no sea Star wars ni superhéroes. Reconozco que buena parte de sus pelis son divertidas sólo durante diez minutos e insoportables el resto del tiempo (más o menos igual que las pelis de Hollywood, sólo que las de Oliveira duran la mitad), pero ésta consiste en un recorrido por el norte de Portugal a medio camino entre el folleto turístico, las batallitas del abuelete y el retrato etnográfico.

Una magistral secuencia basta para justificar el visionado de la peli: por fin el protagonista ha encontrado en una ignota aldea norteña (y la diferencia entre Galicia y el norte de Portugal es muy escasa, como queda patente aquí) a sus familiares; su tía-abuela se muestra gallegamente desconfiada porque su sobrino habla francés: mas ele porque nao fala a nossa língua? Su hija le explica voluntariosamente muuuy despacio, muuuuchas veces, con buena letra y por supuestísimo en un plano fijo que dura más de diez minutos que él es el hijo de Fulanita, que es su sobrina, que nació en esa aldea, que emigró a Francia con su marido, que el niño, hoy mayorcito, se crió en Francia y que por eso no habla portugués; tras la larga retahila de explicaciones la mujer responde impertérrita: mas ele porque nao fala a nossa língua? Olvídense de postalitas chorras sobre la Santa Compaña para turistas madrileños como El bosque animado; nunca el cine hizo un retrato tan certero de la Galicia rural.

EL CUARTO HOMBRE (Paul Verhoeven, 1983)

Verhoeven sabe que en una peli tiene que haber tensión y que los protagonistas deben ser gentes atormentadas con atractivo e interés y no niños buenos gilipollas como Tom Hanks o Matt Damon; El cuarto hombre arranca en quinta, con Jeroen Krabbé que se levanta resacoso de la cama, no puede afeitarse por el tremendo parkinson que le produce su alcoholismo y, al toparse con su ligue de la noche anterior en el salón, lo estrangula sin contemplaciones, aunque luego vemos que la escena sólo ocurre en su imaginación un tanto turbulenta. El resto de su jornada sigue por el mismo tono alegre y jovial: el hombre se encuentra con su propio ataud y una serie de visiones muy freudianas de mutilación le avisan de que corre grave peligro.

Cuando conoce a una ochentera y enigmática mujer que se lo liga y a la mañana siguiente le corta el pelo en la peluquería Dalila, se pueden imaginar que tipo de imágenes le vienen a la cabeza al enajenado héroe. Pero la mejor escena onírica no es la pesadilla sobre castración sino su libidinosa fantasía en la que un crucifijo cobra vida y el jesucristo resulta ser el novio fuenorro de la peluquera. Nuestro amigo se dedica a magrear lascivamente el apetitoso cuerpo del crucificado para escándalo de las viejas de la iglesia; todavía mejor que un videoclip de Madonna.

LOS ASESINATOS DE MAMÁ (John Waters, 1994)

John Waters podría exigir derechos de autor por este blog, y de hecho la idea de este artículo la saco del capítulo Placeres culpables de su obra maestra literaria Majareta, que para mi es como la Biblia para un testigo de Jehova o como Tolkien para un freak estándar. Esta tal vez sea su mejor película; una fantástica Kathleen Turner interpreta a Mamá asesina, un ama de casa que pone orden en su vecindario asesinando a base de golpes con un pollo asado o estocadas de pincho moruno a quien no sabe convivir en democracia. ¿A que una mamá asesina en cada barrio vendría de maravilla? Deberían ser funcionarias a sueldo del estado y convocar un montón de plazas cada año. Por eso, cuando es detenida y juzgada, América entera se pone de su parte exigiendo su liberación. Tal vez sea este el film más didáctico en valores de la historia del cine, entre cuyas sabias enseñanzas podemos destacar que el testimonio de alguien que no recicla la basura no debe tener valor en un juicio o que hay que matar a telefonazos a quien se ponga zapatos blancos después de la fiesta del trabajo.



SOY CURIOSA (Vilgot Sjöman, 1967)

Supongo que a muchos lectores, como a mi, les dará espasmos de horror escuchar cuando alguien dice que en una película la frontera entre ficción y documental se diluye. Pero Soy curiosa se rodó cuarenta años antes de que los gafapastas descubrieran la pólvora; y no se trata de un coñazo sobre niños iraníes de mirada profunda sino de una mujer sueca jamona que nos muestra su aprendizaje sexual: le pone los cuernos al director de la peli con un casado delante de la mismísima cámara de su novio; luego experimentará también los placeres lésbicos y los del sado llevándose unas cuantas tortas. Paralelamente a las guarreridas, la mujer milita en causas de gran rojerío; realiza una performance en la que ataca a un obispo dejándolo en calzoncillos y plantea a los viandantes que se cruza cuestiones como si la sociedad sueca es todo lo igualitaria que debiera o si es correcto ir de vacaciones a España o por el contrario supone colaborar con el régimen de Franco. Cincuenta por ciento realidad, cincuenta por ciento ficción, cien por cien depravación. Existen dos partes, azul y amarillo, por los dos colores de la bandera sueca. Sí, como la trilogía de Kieslowski, pero esto tiene gracia y cuenta algo.



CABEZA BORRADORA (David Lynch, 1977)

Que perra tienen algunas gentes con quejarse de que el cine de David Lynch no se entiende. ¿Acaso un cineasta es un maestro de escuela? Quien quiera entender, que se vaya a Chueca. Además del gran divertimento y regocijo que supone leer las delirantes interpretaciones que gafapastillas ociosos hacen de sus películas en el Intenné cuando ilusamente creen haberlas “comprendido”, Lynch nos proporciona depravados psicodramas esquizoides; aunque me guste más Carretera perdida, esta es mejor película porque el protagonista tiene el mejor cardado de la historia del cine, ex-aequo con la novia de Frankenstein, que además le va al pelo a la cara de circunstancias que mantiene a lo largo de todo el metraje. El propio Lynch cuenta tiernamente en un libro de entrevistas cómo se pasaban una hora al día elaborando este maravilloso peinado à la Marge Simpson que yo haría obligatorio por decreto-ley para todos los españoles.

La peli, un poco chunguilla de ver, consiste en un onvre que decide encerrarse dillingermente en su habitación, ya que fuera no se pierde mucho a juzgar por la familia de su novia; una vez allí su felicidad autista se ve malograda por unas visitas un tanto espeluznantes y por la llegada de su hijo, esta monada de bebé-bicho predecesor del niño lagarto de V que con sus no muy armoniosos graznidos no deja lugar a dudas acerca de lo terrible que es la paternidad: cuando los valores antifamiliares se dan la mano con la esquizofrenia y el dillingerismo el resultado no puede ser menos que una obra maestra.



UN HOMBRE Y UNA MUJER (Claude Lelouch, 1966)

Como no todo en la vida puede ni debe ser vicisitud, voy a concluir esta relación de grandes pelis con una obra romántica, jovial y colorista. Claude Lelouch tiene muy claro que el cine debe ser una celebración de la vida y del amor; por ello cuantos más zooms, filtros de todos los colores, cancioncillas pop sesenteras, atardeceres en la playa y primeros planos de Anouk Aimée con el pelo ondeando fotogénicamente al viento consiga sumar a lo largo del metraje, tanto mejor. Sólo en el desgraciadamente desaparecido género de la fotonovela podemos encontrar tal orgía visual de imágenes maravillosamente edulcoradas y tramas reducidas a la mínima expresión y basadas en sentimientos no menos deliciosamente pastelosos. Como los protagonistas de la película, no sean amargados y dejen que la samba, los zooms y la música de Francis Lai entren en sus vidas.


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