Vicisitud & Sordidez

19
Hace varios meses, Vicisitud firmaba un atchonburike post sobre ese género musical sórdido magno conocido por sus desvergonzados practicantes como ‘Schlager’ (o, en otro tipo de círculos, como ‘Apaga eso’). Para recopilar los nombres más importantes de este estilo, utilizó el prestigioso método de documentación de pasar una tarde mirando google. El resultado fue acojonantemente exitoso, y apenas se echaron en falta nombres. Sin embargo, nadie que no sea el culo de Megan Fox es perfecto, por lo que se quedaron un par de cabos sueltos. Algo que paso a solucionar tal que ya:


Vader Abraham:
Sí: como muchos freaks sabrán, ‘vader’ es ‘padre’ en holandés. Una coincidencia que ha hecho que miles de fans de ‘La Guerra de las Galaxias’ discutan durante años sobre si Lucas tenía o no en mente la verdadera identidad de Darth Vader desde el principio, en lugar de gastar su tiempo en intentar y fallar miserablemente en el empeño de buscar una mujer escultural con la que perder media vida debatiendo sobre si Lucas tenía o no en mente la verdadera identidad de Darth Vader desde el principio. (For the record: no sólo hay un tipo que se marcó TODO UN LIBRO para desmentir esa creencia, sino que además es posible que la anterior sea la frase más larga y farragosa que se ha escrito en un blog)

Pero aquí vamos a hablar del otro Padre con similar influencia en mi infancia, justo por debajo de Anakin y un paso por encima del mío propio: El Padre Abraham. No de aquel descerebrado incapaz de pillar una broma del Todopoderoso con ganas de hacer un mindfuck con sus adoradores (¡Que no, Abra, tío, endevé qué bruto eres, que era de coña!). Más bien se trata de un cantante holandés llamado Pierre Kartner, nacido Petrus Antonius Laurentius Kartner (lo cual indica que a sus padres les gustaban las películas de gladiadores y que fumaban marihuana), que se cambió de nombre y se colocó una barba el día que le dio por cantar la canción ‘El Padre Abraham tenía siete hijos’ (¡qué prolífico!) Un apodo la mar de curioso, pues, teniendo en cuenta el significado de ‘Abraham’, literalmente se puede traducir como ‘El Padre Padre de Muchos tenía siete hijos’. Que, efectivamente, son muchos. Demasiados incluso.

Hay que aclarar que yo, siempre que me he puesto con algo, me he dedicado a ello plenamente. En diferentes etapas devoré toda la información posible sobre Spectrum, cine, progresivo, porno o cualquier afición repentina que se me metiera entre pelota y pelota. Pero la primera de todas fue la de los pitufos. Era un fan entregado. De hecho, lo segundo mejor que se me podía regalar, justo después de un muñeco de ‘La guerra de las galaxias’ (hoy en día, ‘figuras de acción’), era un muñeco azul con barretina. Así que mis padres me compraron el disco de El Padre Abraham, consistente en un señor de curioso acento cantando junto a Alvin y las Ardillas. Ello llevó a que abandonara totalmente mis vinilos de Enrique y Ana y Los Payasos de la Tele (pero nunca el escuchar una y otra vez el tema de ‘El Quijote’, que me parecía ¡¡¡¡ÉPICO!!!!) y me centrara en esta magna ovra.

Esto es: sin saberlo, pasé un año entero escuchando schlager.

Así he acabado.

Lo primero que me llamó la atención de este disco era la imágen de portada: esa composición fotográfica de un señor barbudo vigilando el pueblo pitufo cual ser omnipotente me fascinaba y acojonaba. Dado que el nombre ‘Abraham’ tenía claras connotaciones bíblicas, ¿acaso los pitufos, cuya religión es desconocida, adoraban a un sórdido onvre cantante? ¿Explica eso el hecho de que el único pitufo que se deja barba es el jefe? ¿Y es por todo ello que, en la primera canción, el Padre Abraham se dedique a regañar severamente a todos aquellos que desafinan? ¿Son, en realidad los descendientes de los siete hijos de la canción anterior? Un pequeño vistazo al mundo espiritual pitufo, sólo algo menos complicado que el de su vida sexual.

Todo eso pensaba yo mientras no paraba de escuchar una colección de canciones que responden totalmente a las características del schlager con la excepción de una extraña versión del ‘In the Mood’ que nos decía a los niños que hay que dejar los cigarrillos y el café si no queremos que nos de un infarto. ¡Temática infantil de calidad!

Y es que Vader Abraham era ya un famoso cantante de nuestro género salchichero favorito. Su canción del 76 'Het kleine café aan de haven' es uno de los schlagers más famosos ever, con, según wikipedia, más de 250 versiones. Y, según yo, también. Porque me fui a la página oficial del músico y me vi una por una todas las portadas de las adaptaciones que han hecho otros artistas de la obra de Kartner a la búsqueda de alguna especialmente sórdida. Trabajo absurdo por un motivo: TODAS lo eran.

Después de que una pequeña tirada de su single para la película ‘La flauta de los pitufos’ (¡Edición en DVD YA!) se agotara durante un festival, se creó un LP completo que se vendió internacionalmente, inculcando sibilinamente la verdad del schlager a miles de niños por todo el mundo. Porque Kartner, al igual que nuestro ídolo Phil Collins, se dedicó a cantar sus canciones en todos los idiomas a los que se adaptaba el disco. Aquí podéis escucharlo entero y comprobar cómo su dominio de nuestra lengua supera sin duda a Madonna, Bon Jovi, David Hasselhoff y demás grandes de la música que han cantado en español. Todos juntos: ¡Pitufarrrrrré, pitufarrrrrrás!


Udo Jürgens:
La ausencia de Udo Jürgens en la lista anterior suponía para la historia del schlager como hacer un recopilatorio de música española y olvidar a Yulio Iglesias. Imperdonable para unos y un alivio para otros.

A pesar de ser austriaco, Udo es toda una estrella internacional. Esto es, entre todas las naciones aficionadas al schlager. Que, en el mundo de la música sórdida, cuentan por dos. Si bien ganó el festival de Eurovisión y ha cantado con Shirley Bassey y las Supremes, su mejor momento (esto es, el más vicisitúdico) fue su paso a la música disco con esta canción:

¿Homenaje a Richard Clayderman que se torna en Electric Light Orchestra o el playback más obvio de la historia? De cualquier manera, absolutamente vello.

Pero como la wikipedia está plagada de sórdidos, siempre se pueden encontrar ejemplos más oscuros del genio y la popularidad de Jürgens. Como el hecho de que la banda de trash metal Sodom hiciera una versión de su ‘Aber Bitte Mit Sahne’ (‘Pero, por favor, con nata’). Una preciosa canción sobre mujeres feas zampando como locas para sobreponerse de los desastres amorosos que incluso ha dado origen a un juego de tablero. Y yo que creía que lo de adaptar al cine ‘Asteroids’ era el no va más del atchonburikismo de las franquicias...

Sin embargo, yo me quedo con su canción para los mundiales de fútbol del 78: ‘Buenos días Argentina’, cantada junto a todo el equipo. El cual, por supuesto, incluía a Karl-Heinz Rummenigge, señor cuyo apellido me fascinaba en aquellos días infantiles en los que no paraba de escuchar al Padre Abraham.

Publicar un comentario en la entrada

SuperSantiEgo dijo... 09 octubre, 2009 08:47

Un amigo mío estuvo de Erasmus en Frankfurt y nunca asumió el choque cultural con el Schlager. No llegó a comprender nunca cómo Alemania podía ser una potencia cultural y económica.

No entendía la naturaleza sórdida de la Realidad, obviamente.

Otis B. Driftwood dijo... 09 octubre, 2009 09:18

Qué quieren que les diga... tras año y medio en München y dos Oktoberfeste aún sigo en el período de adaptación. Todavía espero que hagan un disco de Schlager-Flamenco fusión y se produzca un desgarro en el tejido espacio-tiempo de consecuencias imprevisibles. Crucen los dedos.

Eso sí, si precisan de material no duden en contactarme. Malo será que aquí no lo encuentre :-)

Anónimo dijo... 09 octubre, 2009 10:11

http://www.megaupload.com/?d=LXUOO2CV

Anónimo dijo... 09 octubre, 2009 10:57

Ainnnssss. ya me perdi el pograma del arradio...podcástenlo ustedes hombre!

Meanwhile... dijo... 09 octubre, 2009 10:57

El de antes ERA YO!

Carcadiz dijo... 09 octubre, 2009 11:07

Es que todos los que vivimos en Munich y disfrutamos de la Oktoberfest (o Wiesn como decimos aqui), nos ponemos un Lederhosen y cantamos Schlager desaforados sabemos de verdad lo que es sentirse realizado como persona.
Un ejemplo de la sordidez absoluta del género es la letra de la siguiente canción:

Dicke Mädchen haben schöne Namen
Heißen Tosca, Rosa, oder Carmen
Dicke Mädchen machen mich verrückt
Dicke Mädchen hat der Himmel geschickt!

Traducción libre:
Las chicas gordas tienen un nombre bonito,
se llaman Tosca, Rosa o Carmen.
Las chicas gordas me vuelven loco,
las chicas gordas tienen ganado el cielo.

¿¿¿Hay algo más súblime y sórdido a la vez???

Por cierto, la canción:

Video en Youtube

Y la letra original para alemanófilos:

Letra

La navaja en el ojo dijo... 09 octubre, 2009 18:12

¿Pero es que todos los freaks se van a Munich? Jaja.

Bueno, el disquito del padre Abraham y los pitufos también lo tuviera yo en mi tierna infancia. No recuerdo por qué, salió de algún lado, es decir: se lo dieron a mi madre en algo del trabajo... sería de una tía mía... Quién sabe. Pero no nos lo compraron a mi hermana y a mí a propósito, o eso quiero creer para seguir amando a mis padres.

También me preguntaba por el significado de la cubierta y eso de la adoración a Abraham era la explicación que más encajaba. Por encima de Papá pitufo había un ser todavía más superior (jeje, valga la cosa mal dicha que no sé qué nombre lleva).

Jran post vicisitúdico como todos. Y muy bien la enmienda porque una amiga austriaca que tenemos no pudo tolerar esa ausencia, envió un mail inmediatamente a Vicisitud para decirle que faltaba. Y eso que, cuando él al principio le contó lo del post, ella puso una cara de "Bahh, a mí con schlager, qué horror". Pero, señores, compruébenlo si alguna vez están en un fiestorro con una persona alemana o austríaca: cuando ya lleve unas cuantas copitas, anímelo a que se cante algún Schlager, ya verán qué rápidamente se lanzan.

Petromás dijo... 09 octubre, 2009 20:13

Ya sé que un chiste sexuarll es aún peor que uno de caca, pero es que no puedo resistirme a reseñar que no sólo un pitufo sopla la flauta del Vader Abraham (en el 0:30 del primer video), sino que después (0:43) Abbie retira la flauta de la boca del amiguito azul y la coloca en un lugar más cómodo... y sigue tocando. Y además mira hacia un lado, disimuladamente, como quien no quiere la cosa...

nbk dijo... 09 octubre, 2009 22:30

Ohhhhh! :-D Yo también tenía este disco en formato cassette eso sí.

Recuerdo veranos enteros en los que iba con el cassette portatil que te reglaban con los cuentacuentos con este cassette a todo trapo subido en el hombro cual negrata del Bronx por el pueblo de mi bisabuela (población apróx. 30 personas).

Me subía y bajaba el rio, me iba a los huertos, me recorría las dos únicas calles del pueblo arriba y abajo, me subía a la ermita y todo ello con un aparato de cassettes (no era un walkman tenía altavoces) con el volumen a tope y esta cinta que yo no se como es que no se acabo rallando o gastando.

Joder que bueno y que sórdido era a los 6 años ^^' Que recuerdos al oirlo después de tanto tiempo.

bizarro con interrupciones dijo... 10 octubre, 2009 11:41

Celebro que este blog siga ilustrandonos sobre las maravillosas virtudes del schlager así como el exquisito gusto musical de sus autores. La de los pitufos es insuperable. Sólo comparable a aquella alemana que pusisteis del mundial de España.

El Vader Abraham ha sido un descubrimiento grandioso, aunque reconozco que también en la misma línea terrorífica que Enrique y Ana: si alguna vez tengo hijos/as dejaré que se acerquen a MicK Jagger o a cualquier estrella degenerada del rock, pero no al Vader Abraham. Esos discos son sólo para mi.

Viva el Schlager, la formula 1 (tal y como se vive aquí) los bigotazos y los quesos franceses (echo en falta crítica gastronómica en Vicisitud y Sordidez - es urgente esa sección YA)

Amigos, sois toda una potencia cultural.

Mis felicitaciones.

Avutard dijo... 10 octubre, 2009 12:02

Excelente post-post, completando McNíficamente al original.

Espero con ansia una futura entrada sobre el único género musical que logra aproximarse en sordidez al schlager: la música pimba portuguesa!

Hasta abundan los bigotones entre los cantantes pimba, ligerados por el jran Quim Barreiros.

Voilà un ejemplo:
http://shepperdsen.blogspot.com/2007/09/msica-pimba-cabritinha.html

Eu gosto de mamar
Nos peitos da Cabritinha,
Eu gosto de mamar
Nos peitos da Cabritinha...

Paco Fox dijo... 10 octubre, 2009 13:10

Bizarro: Interesante... siempre he pensado en hacer una entrada sobre el arte de refresquing-suicide, consistente en probar todo refresco sórdido que encuentre, una de mis aficiones más queridas.

Danda dijo... 10 octubre, 2009 18:14

Cachis, yo también tenía por ahí discos de los Pitufos, incluyendo uno en el que (si mi memoria no me la está jugando) la portada era una formación infinita de pitufillos, y que por algún motivo me daba mal rollo.

Siempre he pensado que el Padre Abraham es un poco caradura por usurpar tácitamente el rol de Papá Pitufo.

Koruxo dijo... 11 octubre, 2009 20:54

Tengo la suerte de tener en mi poder el vinilo: "el padre Abrahan en el pais de los pitufos", y la verdad es q no tiene desperdicio...
Lo mejor de todo es q lo tengo justo al lado del mejor disco de Leticia Sabater, Nosotros somos el mundo.

Súbdito en receso dijo... 12 octubre, 2009 15:44

A mí esa canción de los pitufos me parece una copia de "En la vieja factoría" (Old McDonald had a farm), empieza igual y luego cambia un poco para disimular.

Otis B. Driftwood dijo... 13 octubre, 2009 09:12

Por cierto, en estos últimos días leo en blogs y en prensa muchas comparaciones con el Padre Abraham de los pitufos. Demasiada coincidencia... os lee más gente de la que creéis, y algunos incluso se inspiran en vosotros! ;-)

Un ejemplo, hoy: http://www.elmundo.es/elmundo/2009/10/13/teletridente/1255414442.html (penúltimo párrafo).

Satán dijo... 13 octubre, 2009 16:20

Alemania jamás deja de sorprenderme. Después de una visita de vuelta a LA fiesta de la cerveza sórdida por excelencia, la Volksfest de Stuttgart (lo siento por las hordas de bávaros de adopción que hay por aquí, pero la Volks es mucho mejor, andevapará) aluciné con una canción de Schlager, y su coreografía, que no conocía. Tras preguntar a algún suevo de los presentes, me dijeron emocionados "Das Fliegerlied, das Fliegerlied!!". Esto es, "La canción de la mosca". Sin más dilación:

http://www.onlylyrics.com/hits.php?grid=12&id=1026233

Ahí tenéis vídeo y letra. El cantante se hace llamar Donikkl y está especializado en música para niños, aunque como reza su web, "música innovadora y divertida, no sólo para niños" (http://www.donikkl.de/Seiteninhalte/frameset.htm)

Supongo que después de haber visto el vídeo de Fliegerlied, con la inestimable participación de una clase entera de un colegio para hacer la coreografía, la primera palabra que os ha venido a la mente ha sido la misma que a mi: Edelweiss. Pero, al fin y al cabo, son inocentes niños y un cantante con un kilométrico mullet. El vicisitúdico efecto devastador se halla, cómo no, cuando los que se mueven imitando a moscas son alemanes treintañeros borrachos subidos a los bancos de una de las carpas de la fiesta de la cerveza:

http://www.youtube.com/watch?v=zXmfl2zzvU8

En fin, sólo quería compartir esto con vosotros. Llevo una semana entera turbado en el trabajo y sólo pienso en volar como una mosca, ser fuerte como un tigre y alto como una girafa... Hay más Schlagers realmente buenos, buscad "Cowboy und Indianer" en el tubo, por ejemplo. Pero como Fliegerlied.. ayy!!!

Joaquinelito el Niño de la Capea dijo... 14 octubre, 2009 18:33

Me siento profundamente orgulloso de decir que el disco del "Padre Abraham y los pitufos" fue un greatest hit en mi casa durante muchos años...

La navaja en el ojo dijo... 15 octubre, 2009 13:21

Dos parecidos sórdidos y poco parecidos: El padre Abraham a Guillermo Summers. Y Üdo Jurgens a Georgie Dann.

 
Subir