24 enero 2009

SCHLAGER!

Nunca pensé que diría esto, pero el absurdo preside mi vida: gracias a la masturbación conoces gente. En este caso, fue el sábado pasado en la reunión de "golf@s con principios" que organizan mi bienamado Primo Porno y su no menos bieanamada Santa. En ella, en un ambiente distendido, se planteó un debate sobre la masturbación que abordaré en otro post. El caso es que, al final del estricto debate onanista, pasando ya al cervecerío, conocí in person a una lectora de ente vlog llamada electricbluejean. Entre chanzas sobre el montaje del cine porno, el precio de los guantes de látex negros, cómo conseguir un vibrador por diez euros o la importancia de los aceites esenciales en un automasaje previo a hacerse el amor a uno mismo, terminamos hablando de música.

Enta munhé, por supuesto, tenía una ventaja moral sobre mi, y era que había vivido... ¡en Alemania! Y ya saben que, para un sórdido de pro, ese país es como la Meca, Lourdes o Jerusalén para un lobotomizado. Y, desde Alemania, me trajo un concepto que tengo el deber de compartir con todos ustedes:


SCHLAGER.

¿Y eso qué es? Básicamente, un estilo musical muy común en las tierras germanas y países adyacentes (sobre todo, Escandinavia) que, partiendo de las esencias de su música popular (sobre todo, la polka) y dándole el punto pop de la época (sobre todo, con Casio y bigotón) produce un sonido que sería el equivalente teutón de nuestra canción ligera meets copla meets pasodoble meets Hard Casio. Thing is: son alemanes. Esto es: son mejores. Esto es: Deutschland über alles y bigotón para todos los ciudadanos.


Hay que decir que, además, el Schlager tiene un componente ideológico inexistentente en la canción ligera española. Y es que una de las cosas que aportó el ultranacionalismo de Hitler fue la apropiación de TODA la música popular alemana por parte del nazismo. Por ello, tras la Segunda Guerra Mundial, Alemania no sólo tuvo que reconstruir sus ciudades sino que, además, tuvo que darle a los viejos de los pueblos una nueva musiquilla pachanguera con la que bailar en las verbenas sin tener que llevar el brazo en alto. So Schlager was born.

Otra forma de explicar lo que es el Schlager sería decir "¿Saben ese maravilloso sonido que MERECE ganar siempre en Eurovisión?". Ni que decir tiene que, a día de hoy, existen muchos blogs – mayormente gays, para qué negallo – que se centran estrictamente en el Schlager como único sonido eurovisivo válido, y que siguen demostrando que esta música no es algo del pasado. Feck, cada vez que se retoma un tema de Schlager – como, por ejemplo en el notorio anuncio del Renault Eco2 "Todos queremos tener un coche ecológico" de esos dos grandes de España y Argentina que son Fabio y Marcelo – el éxito está más que asegurado. Lo cual me lleva a dejar de perderme en esta introducción e ir directamente a glosar todos los grandes artistas que en el Schlager han sido, empezando, ya que he hablado de ello, por los autores de la melodía del coche ecológico. Agárrense bien, porque NADA en este post va a descender un mísero peldaño por debajo de lo glorioso.


Dschingis Khan

"Hey, tenemos una canción sobre Moscú para ir a Eurovisión. ¡Vamos a montar un grupo que tenga que ver con la letra!". Esto ya no es el clásico dilema de Bob Dylan de "¿Se hace primero la música o la letra?" sino ir un paso más allá hacia la grandeza. Las bases folklóricas propias del Schlager se mezclaron aquí con un sonido claramente deudor de Boney M (el mejor grupo disco ever, y mentores espirituales de Günther). Que no ganasen eurovisión dolió casi tanto como la última curva del GP de Brasil del 2008. Bueno, no tanto.



Michael Holm

Rebobinanmos un poco hacia los inicios del Schlager, que son los años 60/70. En esa época, la dicotomía fundamental era entre canciones marchosas clarísimamente folklóricas (y que ahora alguien me diga que el 50% de lo producido por ABBA en sus primeros discos no era, literalmente, excelente folklore sueco) y temas ultrarromanticones que te exigían un look de Arturo Fernández a lo alemán (como, por ejemplo, el mítico Peter Alexander, el de la foto en blanco y negro más abajo). Dentro de esta última tendencia se englobaría Michael Holm, cuyo pañuelo de seda marcó estilo a principios de los 70.

Aunque, claro, no sólo de fulares vive un cantante de Schlager. El mito de Michael Holm también se debe a sus amistades. En este caso, hablamos de un jrande entre los jrandes: Giorgio Moroder, a quien Holm le dedicó el tema "Giorgio und ich". Con el nombre de Spinach publicaron algunos singles y el LP Spinach 1 (Cádiz 0).

Como muestra del talento de Michael Holm les regalo esta versión de – again! – Boney M en su tema más sórdido, "El Lute". (Por supuesto, Boney M fueron más allá en su apuesta por la sordidez a la hora de autoplagiarse y cambiar lo de "El Luteeeee..." por "Mandelaaaa...". Todo vale para las grandes ocasiones).




Roy Black y Anita

Peich santo, toda mi infancia puesta patas arriba. Descubriendo a este grupo, me entero, a la vez de dos cosas: Roy Black era el señor que dio nombre al bar gay menos fashion de Vigo y la Anita esta, fíjese usted, era el mito erótico de adolescencia de Fox y un servidor cuando veíamos el vídeo "Pictures in the Dark" de Mike Oldfield (a pesar del turbador debate que acompañó a aquel videoclip ¿Le faltaba media teta a Anita o era todo culpa de la iluminación?).


Sí, amigos, aquel pedazo de Walkyria llamado Anita Hegerland era el 50% del dueto niña-señor más sórdido ever. Gozosamente sórdido: todavía más que Enrique y Ana. Porque Alemania SIEMPRE gana. Salvo en las películas, pero quién las necesita teniendo youtube.






Howard Carpendale

Abandonando el concepto niña-sórdido, pasamos al de señor con el pelazo magníficamente colocado. En sus años mozos ya se veía que sería el yerno soñado de toda viejuna asistente a programas musicales de televisión autonómica. En su madurez...prefiero no pensar lo que sería. Una excelente muestra del Schlager más romántico y sentido.


Roberto Blanco

Otro incombustible del Schlager es un señor cuyo nombre parece un chiste, pero cuya música no lo es. O por lo menos, eso pensarían las señoras que viesen su actuación en el "Luar" alemán. ¿Alguien duda de que es en esos programas donde se halla LA VERDAD? ¡En Luar salía María Castro y en Rock de Luxe no!



Aunque hay que reconocer que, pese a no ser compuesta por el propio Roberto Blanco, su versión de la Macarena es todavía más gloriosa.



Chris Roberts

Otros cantantes de la época se prestaban más a ser protagonistas de las carpetas de las adolescentes alemanas de los 60/70 (si es que, por aquel entonces, se realizaba tan noble práctica). De entre ellos, me quedo con Chris Roberts por ese nombre que no deja de sonarme a cruce entre Danielle Steel y Silver Kane. Pero no por ello voy dejar de glosar a otros mozos con pelazo como Jürgen Marcus (el rubio de la foto) o clásicos incombustibles como Bernd Clüver que, a su avanzada edad, son un ejemplo viviente de lo bien que les sienta el just for men a algunos:





Wolfgang Petry

Adornemos un poco el pachanguerío jovial que forma el corazón del Schlager con algo de macarrismo, cuero, guitarrerío y... ¡bigotón! y el resultado es el que, probablemente, sea mi artista favorito de entre todos los aquí glosados. De momento, me he unido al grupo de Facebook "I bet i can find 1,000,000 people who likes Wolfgang Petry" el cual tiene la astronómica cifra de... 74 miembros. Feck, vivimos en tiempos nefandos. ¡Apúntense!



Roland Kaiser

Cuando uno encuentra en internez descripciones tan bellas y sentidas como ésta, no tiene más remedio que agachar su cabeza y no creerse que puede escribir algo mejor:

"Erotismo, sexualidad se podía escuchar entre cada línea de sus canciones, extrayendo su fuerza de la rica experiencia de la vida de los cantantes de la época y enriqueciendo los textos con su gran voz.
Este es Roland Kaiser, un hombre que triunfó en los grandes escenarios alemanes y europeos atravesando los muros y “cortinas de hierro”, que dividían a nuestro planeta en los años 70 a los 90 en Europa Central.
No sólo fue unos auténticos acontecimientos en Programas de Radio y Televisión si no más bien un gran talento que se anidaba en las almas de la audiencia para bucear tácitamente en los deseos, las fantasías y ansiedades de su auditórium que les llenaba satisfactoriamente en lo musical y con su postura gallarda que envidiaban muchos hombres.
Debemos de señalar que este hombre perteneciente a una clase media alemana jamás le falto el pan para su boca y por el contrario tenía servida en su mesa con el sudor de su frente y el esfuerzo de su trabajo cotidiano." (Vía
lastfm)



Klaus & Klaus

Que levante el pubis quién nunca haya cantado "Asturias patria querida", "Mira Maruxiña" o "Eine kleine Jägermeister war nicht gern allein" en algún momento de cebollón. El folklore, al contrario que el gafapastismo, va a los hecho relevantes de la vida, y la intoxicación etílica es algo que comparten casi todas las culturas. Por ello, Klaus & Klaus abordan la parte más arrastrada del folklore desde la estética portuaria. Como vigués, sólo puedo aplaudirlo. Y más sabiendo que, como Alemania siempre gana, la costera Hamburgo es una de las ciudades más sórdida y gozosamente portuarias del mundo. En palabras de Dillinger "El bar más sórdido de la Costa del Sol parecería un local fashion al lado de un bareto normal de Hamburgo". Acto seguido, me dio la camiseta que me había comprado en tan bella ciudad. ¿He dicho ya que el festival de Schlager más importante de Alemania se celebra en Hamburgo? ¿Y he hablado del maravilloso bigotón que luce uno de los dos Klaus?



Die Amigos

Agradezco a ese freak mayúsculo que es Dani Villa - el día que nos conocimos, lo primero que hizo, después de decirme "hola", fue cantarme toda la canción de la Trinca sobre el vuelque de los camiones de fruta españoles en Francia - que me haya descubierto a estos dos sórdidos. Die Amigos tiene un sonido todavía más marcadamente folk que otros grupos, pero merecen ser reseñados, principalmente, no por su desmesurado éxito que les ha llevado a ganar múltiples discos de oro... ¡Sino por haber puesto esos discos de oro en toneles de cerveza! Classy...



Costa Cordalis

Alemania ha sido, históricamente, tierra de acogida de inmigrantes. Ello ha dado pie a que, en muchos casos, se haya logrado combinar lo mejor y lo más sórdido de dos culturas diferentes. El caso máximo de perfección es la destilación italo-alemana de Giorgio Moroder, pero no deberíamos infravalorar casos como el de Konstantinos Cordalis, quien, con su look claramente precursor de "Pasión de gavilanes" arrasó con su hit single "Anita". Quizá de estos vínculos entre países se pueda explicar cómo lugares como, por ejemplo, Malta, tienen un tipo de música tan próximo al Schlager (hecho que nos demuestran, año tras año, en Eurovisión).


A destacar que, actualmente, Costa Cordalis, se dedica al mundo del fitness y sigue manteniendo estupendamente su cuerpo de escándalo.




Gebruder Blattschuss

Gebrüder Blattschuss son La Trinca o los Zapato Veloz del Schlager: siempre un concepto bien recibido, porque nunca habrá suficiente buen humor en este mundo. Con ellos no puedo exclamar ¡bigotón!, pero algo en su aspecto me haría disfrutar, en su compañía, de una noche en el barrio de Kreutzburg.


Henry Valentino & Uschi

Otro ataque a mi adolescencia. Uno investiga esta música y descubre la pareja Schlager (Henry Valentino & Uschi) que pudo haber inspirado al mejor dúo televisivo ever: Loreto Valverde y Don Basilio. De joven, pasé horas intentando reproducir la técnica de inspiración de aire que Loreto utilizaba para producir su inimitable risa. Y nunca me acerqué: por algo existe la palabra "inimitable". ¡¿Y ahora resulta que la química existente entre estos dos seres podría ser un plagio de un dueto Schlager?!

Bueno, la verdad es que la tal Uschi era una sosainas de cuidado que no le llegaba a Loreto a la suela del zapato. ¡Pero qué calidad la de Henry Valentino! SABÍAN que la caspa de juntar a un viejuno con bigotón con una señorita EXIGÍA la justificación de un nombre italiano. Lección que luego aprendieron Renée y Renato en su merecido UK nº1 hit single "Save your love".





Peter Maffay

O cómo deshacerse de las chaquetas para pasar a la chupa de cuero y no perder un ápice de sentimiento Hard Casio por el camino. Seamos sinceros, de ser guapo, Peter no hubiese necesitado ni el cuero ni las tachuelas. Pero los manolones también se merecen una oportunidad en la vida. Y en el Schlager.



David Hasselhoff

Cuando entramos en debates tipo "¿Y por qué te crees que la cultura de la Europa occidental es superior a la del Islam?" una de mis respuestas básicas es "La respetabilidad de un país se mide en la cantidad de buenos tebeos que éste es capaz de producir". ¡Y a ver quién puede negarme eso! Algún tetrahijoeputa, sin duda. Still, debo decir que esa frase se podría reformular de la siguiente manera "La respetabilidad de un país se mide en el nivel de éxito que pueda alcanzar en éste la publicación de un disco de David Hasselhoff". Se mide en proporción directa, claro.

"Du" es una de las más bellas y sentidas aportaciones de David al mundo del Schlager. Y logra estar a la altura de las circunstancias. Su chaleco, por lo menos, lo está.




Marco Leander

Amsterdam, verano de 1998. Un servidor de ustedes, junto con otras dos personas, paseamos por la ciudad natal de Paul Verhoeven en medio de las olimpiadas gays. De pronto, un café llama nuestra atención al exhibir orgullosamente el letrero "Macho Macho". Sin pensárnoslo dos veces, entramos y descubrimos un bareto de decoración tipo Querelle y donde viejunos con bigotón se dan el lote con jovencillos al compás del "Soy un truhán, soy un señor" de Julio Iglesias. Evidentemente, decidimos pedir unas cervezas y quedarnos mientras algún señor con pinta portuaria se caía de su taburete en pleno arrebato de pasión. En un momento dado de la noche, tras haber escuchado ya un par de veces un pegadizo tema que dice "Macho Macho" (nada que ver con el hit Schlager de Rainhard Fendrich ) , y con varias cervezas encima, me dirijo al barman a preguntarle "¿Qué canción es esa y dónde la puedo comprar?" a lo que me responde maravillado "¡Yo soy el cantante!". En ese momento se unieron el género "Era yo" con uno de los mejores momentos del cine español: Historias de la radio. Mientras hablo con él, acercándome a su oído debido al ruido que toda la congregación hace al corear el "Eres tú" de Mocedades, alguien exclama "¡Vicisitud está enrollándose con el camarero!". No era el caso, pero luego nos pusimos a hablar y Marco nos instaba a aprender a cantar su canción "I don't know Spanish, but I can sing Julio", mientras yo me ofrecía a enviarle por correo el último single de Mónica Naranjo "-It's called 'Untie me'", le dije, a lo que respondía: "I'd rather tie you!". Still, el momento de gloria se produjo cuando Marco nos preguntó a los tres, emparejandonos de todas las formas que permiten las leyes de la combinatoria: "Are you a couple?" Respondimos varios tímidos "No" hasta que concluyó que éramos un trío.

Lo último que supimos de él es que andaba con su novio por Ibiza. Le deseamos lo mejor y que pronto vuelva a delitarnos con su magnífico techno-Schlager holandés. Después de escuchar ese "Macho, macho", ¿pueden ustedes resistirse a unirse a su página de fans de Facebook? ¡Seguro que, si somos muchos, vuelve a contactar con nosotros en un reencuentro que promete grandeza y sordidez! ¡Sólo les cuesta un click, joer!).


James Last/ Bret Kaempfert

No todo, por supuesto, iba a ser vocal. La sensibilidad del Schlager alemán también fue aplicada a los sórdidos arreglos instrumentales de las orquestas de Bert Kaempfert (por cierto, autor de un tema que se hizo famoso al ser traducido al inglés llamándose "Strangers in the Night") y, sobre todo, James Last (nombre real: Hans Last). ¿El resultado? Exitazos que llegaron hasta a América y, lo más importante, hasta el salón de mi casa en Vigo. Cuando, entre los vinilos de mi padre, vi el "James Last... ¡y olé!" justo al lado del "Oceans of Fantasy" de Boney M (en su edición desplegable con troquelado: sí, es TAN sórdido como se imaginan) y el "Romantic Warriors" de Modern Talking, sólo pude contemplar su bigotón y su grandeza moral y decir "¡Claro! He nacido en el lugar correcto".

DJ Ötzi

Pongámonos algo contemporáneos y arrastrados. Lo que viene, más o menos, a querer decir bakalas. Los alemanes, con su propensión al chunda chunda salchichero - ¿Alguien ha visto "Alone in the Dark" de Uwe Boll? – no tienen mayor problema a la hora de convertir cualquier cosa electrónica en polka (incluso hoy en día, abundan unos grupos de pop-Schlager como Michael Wendler que arrasan ante una juventud alemana que quiere ver a un Bustamante cantando polkas disfrazadas de otra cosa). Y, en este contexto, es donde un sordidazo como Dj Ötzi se siente plenamente a gusto. La música es mala, vale, pero el Schlager consigue resistir un generación más para que la siguiente pueda redescubrir a gente como Roy Black o similares. Mientras tanto, ente onvre, en compañía de Captain Jack (¿ecos de Klaus & Klaus?) perpetra cosas como esto:


Nicole

Como despedida, vamos a por uno de los momentos más felices del Schlager. Dijimos que el lugar natural de este tipo de música es el Festival de Eurovisión. Ello tiene sentido si vemos la cantidad de veces que, durante los 70 y 80, Alemania estuvo a punto de ganarlo. Pero sólo una vez lo lograron. Fue con una balada titulada "Un poco de paz" (Ein bisschen Frieden) cuya orquesta dirigió el glorioso bigotón de Norbert Daum. Merecían haber ganado muchas más veces pero, por hoy, nos quedamos con aquel momento en el que el Schlager ruled the World.

Como debe ser.





(PD: Si alguien se perturba mucho y decide que lo único que puede otorgar sentido a su vida es convertirse en cantante de Schlager, en este link puede descargarse un Singstar de PS2 publicado sólo en Alemania dónde todos estos hits – y más – están presentes. Un buen motivo para aprender idiomas).

19 enero 2009

10 secuelas anunciadas en la propia película que nunca se rodaron

Vamos con otro post de concepto rebuscado. Porque no hay nada más contraproducente en el mundo del bloguerío que redactar una larga introducción que explique las reglas de una lista. ¡Con lo fácil que sería hacer algo como ‘Las 10 tetas más reconocibles del cine’!

Esta vez se trata de películas que anunciaban una continuación que nunca se materializó. No me refiero a que los productores hablaran con la prensa sobre su intención de hacer una franquicia o una posible segunda parte. TODAS las películas de género se ruedan con la miras puestas en hacer secuelas. Así que no se trata de cosas como ‘Nadie había pensado hacer una continuación de E.T., pero ya que estamos…’. Tampoco de nuevas partes de series ya establecidas como el ‘Superman V’ de la Cannon o el ‘Batman Triumphant’ que empezó a anunciarse alrededor del estreno de ‘Batman y Robin’ (¡Jeff Goldblum como El Espantapájaros a las órdenes de Schumacher!): obviamente siempre hay planes de una nueva entrega en una franquicia

No.

De lo que va esto es de películas que, a priori, despertaban tanta confianza en los productores que no dudaron en anunciar la secuela, bien en las últimas escenas de la película, bien incluso al final de los créditos con título y todo.
Y es que me parece que hay un hermoso componente de vicisitud cinematográfica en ese mágico momento en el que un productor realiza un truño y piensa: ‘Esto es la hostia. Vamos a hacer secuelas como churros y vamos a ir anunciando ya la primera en los mismos créditos’.

Tampoco hablaré de adaptaciones de series de libros como ‘Campo de batalla la tierra’, ‘Lemony Snickett’, ‘Eraaaaarrrgon’ o cualquier superhéroe con mala suerte a la hora de encontrar el director correcto (Daredevil) o el estilista adecuado (The Phantom). Ni siquiera de ‘El Señor de los Anillos’ de Bakshi. En todos los casos se supone que el objetivo era hacer secuelas. Pero más o menos intentaron que la película pareciera que podía sostenerse por sí misma. Cosa que resultó fatal para ‘La Brújula Dorada’ o la adaptación animada de Tolkien (en aquella época sin internet, NADIE sabía que sólo era medio libro), con chavales desorientados a la salida del cine, incapaces de comprender qué puñeta había pasado.

Una vez dejado claro el objetivo, vamos a ello:

Menciones especiales: Secuelas implícitas en la escena final

Sí que voy a hacer una salvedad que merece la pena reseñar. Como he dicho antes, siempre que se hace una peli de género, alguien habrá detrás intentando que se convierta en franquicia. Pero a veces lo hace dejando las intenciones en la escena final de una manera tan dolorosamente obvia que la película sólo puede causar vicisitud una vez vista tras el fracaso en salas. La primera vez que recuerdo sentirme avergonzado de lo zafiamente que hacían esto fue en ‘Starfighter’, en la que el muy poco carismático antagonista escapaba de manera sólo un poco más cutre que su peinado:

A partir de entonces, recuerdo que siempre me mostraba más atento. Por un lado, interpreté la célebre secuencia post-créditos de ‘El secreto de la pirámide’ sólo como un chiste. Lo cual no me ocurrió con ‘Hawk the Slayer’ cuando la vi en televisión o con ‘Rocketeer’, película de la que sacamos varias enseñanzas útiles:
- No pongas a niños jugando a ser el protagonista en el plano final para incitar a los infantes a comprar merchandising. Hace feo.
- No estrenes tu película el mismo día que ‘Terminator 2’
- Jennifer Connelly hace que me alegre de ser mamífero.
- No intentes hacer franquicias de superhéroes ambientadas en la primera mitad del siglo XX dirigidas por Joe Johnston. ¡Qué ganas tengo de ver ‘Capitán América’!

Más obvio fue lo que hizo Joe Dante con ‘El chip prodigioso’, con Meg Ryan y Dennis Quaid ocultando el chip en cuestión y siendo perseguidos por el malo mientras se dirigían en pos de nuevas y desternillantes aventuras. Pero en ese caso se plantea un problema que se dará incluso en el top 10 que viene a continuación. ¿Era de broma? ¿Se trataba de un recurso narrativo/homenaje en plan western con el héroe cabalgando hacia la puesta del sol en busca de nuevas aventuras? Zemeckis dice que el final de ‘Regreso al futuro’ no era más que eso. Algo lógico, teniendo en cuenta las pocas esperanzas que había en la película. Pero lo dudo en este caso.
Aunque estoy convencido de que así era en ‘Deep Rising’, esa película en el que una señora es absorbida por un retrete y que se ha convertido en chiste recurrente entre varios amigos míos de Algeciras. No por esa enorme escena, ni por ese final en el que los héroes se preparan para enfrentarse básicamente al Lostzilla de ‘Perdidos’, sino por el momento en el que, durante los créditos, nos miramos y nos preguntamos ¿de quién es esta mierda de banda sonora?. Justo veinte segundos más tarde, el crédito de ‘Jerry Goldsmith’ apareció, acabando con todo nuestro respeto hacia el compositor.
Sí: somos así de freaks.

Podría también hablar de ‘El protegido’, ‘Las crónicas de Riddick’ o muchas otras. Pero creo que os hacéis ya es suficiente. Pasemos ahora al top 10:


10.- Flash Gordon 2
Un paso más allá de dejar a los héroes a punto de embarcarse en una nueva aventura era, directamente, resucitar al malo. Algo que hizo Clive Baker en ‘Razas de Noche’ y nuestro amigo Menahem en ‘Masters del Universo’. Pero para entrar en la lista hace falta el alarde de sutileza definitivo: añadir una interrogación tras el ‘The End’ (¡Como en ‘SOS Invasión’!) Un recurso de una cutrez tal a principios de los 80 que sólo una película espacial de gran presupuesto con canciones de Queen podía atreverse a hacer.


9.- Mi amigo Mac 2
Este memorable (en el mismísimo y exacto sentido en el que es memorable aquel momento en el que te pillaste el prepucio al subirte la cremallera del pantalón cuando casi te pillan viendo una porno) clon de combate de ‘E.T.’ tuvo la poca vergüenza de terminar con la familia de extraterrestres jurando la constitución de los Estados Unidos y marchándose a vivir nuevas aventuras (¡originalidad!) en un cadillac rosa mientras un gigante globo de chicle proclama:‘¡Volveremos!’

¿Era una promesa o una amenaza? Nunca lo sabremos. Quizá porque la película tampoco hizo mucho dinero o, a lo mejor, porque a nadie se le ocurrió cómo continuar un clon de E.T. que se basaba sólo en hacer publicidad de MacDonald’s y cocacola. Una muestra de la incompetencia de los guionistas, por supuesto. Porque exijo YA la realización de ‘Mi amigo Mac 2: Electric Boogaloo y la búsqueda de la fabada litoral’, patrocinada por sidra El Gaitero.


8.- Remo Williams 2
Cuando Jerry Bruckheimer estaba terminando ‘Piratas del Caribe’, se dio cuenta de que tenía entre manos un peliculón. Rápidamente, anunció un nuevo título, añadiendo lo de ‘La maldición de la Perla Negra’ y asegurando que se trataba del primer capítulo de una serie. La jugada le salió bien.
No como a los productores de Remo. Los buenos señores dejaron para la posteridad este testimonio del wishful thinking con un ‘Remo Williams: La aventura comienza’ que, evidentemente, ni continuó ni terminó. Para cuando empezó a distribuirse internacionalmente, la película había cambiado su título por ‘Desarmado y peligroso’. El productor lo intentó una vez más con piloto de televisión que tampoco llegó a ningún lado y, según wikipedia, hasta la serie de libros en la que se basaba, ‘The Destroyer’, acabó cachondeándose de la película. Sé que hay fans de la cinta. A mi no me miréis: ésta no la he visto.


7.- Doctor Detroit 2
Entramos ya en el terreno de películas anunciadas en los créditos finales que nunca se rodaron. Un fenómeno apasionante… Bueno, no tanto… Podríamos decir que interesante… O quizá mejor ‘apropiado para nerds terminales’. Sí. Mejor.
El caso es que se trata de una anécdota tan sabrosa que a veces también se ha utilizado de broma, como al final de ‘Cannibal! The Musical’ o de ‘Bubba Ho Tep’. O al menos eso dice Don Coscarelli que era la intención inicial. Porque el caso es que va a rodar el prometido en broma ‘Bubba Nosferatu’ con Ron Pearlman y el ¡recientemente ganador de un Globo de Oro! Paul Giamatti de protagonistas…

Este caso TAMBIÉN parece una broma. Por dos motivos: porque el título que propone el crédito, ‘Doctor Detroit 2: The Wrath of Mom’ es una parodia del de ‘Star Trek 2’. El segundo motivo es más sencillo:
¿Conocen ustedes esta película, a pesar de estar protagonizada por Dan Aykroyd en su momento de fama?
a) No: Pues eso. No parece que tuvieran muchas esperanzas en ella.
b) Sí, y sé que el concepto es sólo un sketch alargado de un profesor que se mete a chulo.

Ahí lo tienen. Otro de los grandes misterios del cine que algún día se resolvería si a alguien le importara lo más mínino.


6.- Doc Savage: The Arch Enemy of Evil
Otra prueba de que lo de ‘En busca del arca perdida’ fue una excepción y de que pocas cosas hay más arriesgadas que hacer aventuras pulp ambientadas en la primera mitad del siglo XX. Doc Savage era uno de esos personajes que protagonizó una serie de libros en los años 30 y 40. Se trataba de un hombre-navaja suiza (cirujano, explorador, científico, músico, luchador y cualquier cosa que se le ocurriera al autor) entrenado desde su nacimiento para luchar contra el mal. Hasta tenía una Fortaleza de la Soledad en el polo, el muy cuco, e incluso era capaz de curar a la maldad con una operación de cerebro. Un asco de hombre, vamos.

George Pal, figura clave del fantástico más olvidada en la actualidad que el tipo de las gafas de los anuncios de Schweppes, produjo en 1975 una adaptación de la serie de libros titulada 'Doc Savage, The Man of Bronze'. Pero el resultado tenía una pinta enormemente anticuada y ridícula para la época (¡fue el año de 'Tiburón'!), por lo que los planes de futuro de Pal se fueron al garete. Incluida, por supuesto, la secuela anunciada en los créditos de título ‘Doc Savage: The Arch Enemy of Crime’. Parte de la cual, según se dice, se filmó al mismo tiempo. Un batacazo económico que provocó la retirada del autor de ‘La máquina del tiempo’ del cine. Y no haré chistes con un suceso tan lamentable.

5.- La loca historia del mundo, parte 2
Algunos guionistas simpáticos de la vida han hecho el chungo chiste de colocar un número detrás de su película para convertirla en una falsa secuela. No me hizo especial gracia en ‘Vivancos 3’ y tampoco la primera vez que supe del recurso en la poco vista ‘Surf 2’.

Pero lo que tiene cojones y es digno de admiración es sacar una película con el ‘Parte 1’ directamente en el título. De hecho, sólo recuerdo dos casos. Uno de ellos fue el de Mel Brooks y su ‘History of the World Part 1’. Lo más curioso acerca de la película, que en España perdió el número a la hora del estreno, es el montaje de clips anunciando la secuela al final. Tras hora y media de chistes, los más recordados hoy en día son, curiosamente, los que pertenecían a la nunca rodada segunda parte. Particularmente, el sublimemente sórdido momento ‘Hitler on Ice’ y el gran musical nunca visto ‘Judíos en el espacio’.


4.- Aterriza como puedas 3
Normalmente, para cuando llegas a la segunda parte de una franquicia, las posibilidades de que haya una tercera son razonablemente altas. Y de que la cuarta sea un truño, más todavía. Eso debieron pensar los productores de ‘Aterriza como puedas’, que no dudaron en anunciar la secuela en los créditos. Con William Shatner gritando a continuación: ‘¡Eso es lo que esperarán que hagamos!’. Lo cual, bien pensado, tenía su gracia.


3.- Making the Grade 2: Tourista
La Cannon tuvo una extraña historia con todo lo relacionado con el concepto de ‘secuela’. Parece como que cada vez que intentaron hacer algo al respecto, el resultado entraba a formar parte del anecdotario freak. A saber:
- Su ‘Breakin’ 2: Electric Boogaloo’ ha quedado como el sobrenombre humorístico de toda secuela absurda. Hagan la prueba: ‘Postal 2: Electric Boogaloo’, ‘Camino 2: Electric Boogaloo Vs Paul Rodgers’, ‘El séptimo sello 2: Electric Boogaloo juega a las damas’: ¡Todo es más interesante con ese subtítulo!
- Su opción de estrenar la secuela de ‘Desaparecido en combate’ antes que la original más o menos engendró el concepto de precuela, tan odiado hoy en día gracias a Lucas El Grande.
- Rodar, al igual que ocurrió con ‘Desaparecido en combate’, ‘Las minas del Rey Salonmón’, primera y segunda parte de manera simultánea pero con dos directores distintos.
- Tener la serie ‘Enter The Ninja’ con un único actor en común a las tres partes… sin interpretar el mismo personaje en ninguna
- Convertir una adaptación de ‘Viaje al centro de la tierra’ en una secuela de la película-colonoscopia ‘Alien from L.A.’ en lugar de gastarse el dinero en completar los efectos especiales de la primera.
- Por último, está el extraño caso de ‘El último americano virgen’, un remake de una película de la que ya hicieron multitud de secuelas en Israel pero que, a pesar de su fama, incomprensiblemente no tuvo continuidad en Estados Unidos. Y esto nos lleva a ‘Making the Grade’.

Esta poco conocida película fue un intento de comenzar una nueva saga juvenil con un actor prometedor: Judd Nelson, justo un año antes de conseguir fama con ‘El club de los cinco’ y a bastantes lustros y exceso de tigretones de su papel protagonista en ‘The Day The Earth Stopped’. Premio para el que averigüe de qué película es clon esta cosa de The Asylum. Sólo un sinónimo os separa de la respuesta.

En principio, el flim se iba a llamar ‘El último americano pijo’, pero, dándose cuenta de lo confuso y, por qué no decirlo, repelente del título, lo cambiaron por ‘Making the Grade’. Alguien en la Cannon, que obviamente no había leído el guión, confiaba tanto en el carisma de sus protagonistas que anunció en los créditos: ‘Palmer y Eddie regresarán en Tourista’. Hoy en día todos se preguntan por qué no hicieron esa peli de tan prometedor título. Pues, según he leído por ahí, significa ‘diarrea de turista’. Las posibilidades eran infinitas. ¡Qué gran pérdida para los amantes del cine-colonoscopia!


2.- Buckaroo Banzai vs the World Crime League
'The Adventures of Buckaroo Banzai Across the 8th Dimension" es una de las primeras películas que recuerdo hechas claramente con el objetivo de que se convirtiera en un objeto de culto. Que al final fue. Lo que parecían no comprender es que ‘película de culto’ y ‘éxito de taquilla en su estreno’ son dos conceptos que se llevan peor que el Arquitecto de Matrix y un discurso coherente.
La película estaba, curiosamente, inspirada en el personaje de ‘Doc Savage’, por lo que la inclusión de la promesa de una secuela podría haber sido otro guiño para que un puñado reducido de freaks se descojonara en el cine para hacer ver a todos los presentes que ha pillado el chiste (sí, amigos: el cultureta y el freak terminal suelen estar más cerca de lo que nos gustaría creer). Como hicieron los de la película ‘Free Enterprise’, completamente basada en ese tipo de humor. En los créditos prometían una secuela titulada ‘William Shatner vs the World Crime League’.

Una película que sí me gustaría ver, por supuesto.

Pero, volviendo a Buckaroo Banzai, todo lo que he leído sobre el tema me lleva a concluir dos cosas: que sí que había intención de hacer franquicia y que ‘Buckaroo Banzai’ es, al mismo tiempo, el nombre más ridículo y cojonudamente magggnífico de la historia.

Durante mucho tiempo se rumoreó que la secuela acabó mutando en el guión de ‘Golpe en la pequeña China’, pero parece ser que no es cierto. Si bien no me extrañaría que algunas ideas acabaran en la peli de Carpenter. Que hasta yo corto párrafos de posts que nunca publico y los pego en otros. Tengan o no que ver con el tema del que estoy escribiendo.


1.- The Sword and the Sorcerer 2: Tales of the Ancient Empire
Y vamos a la película que inspiró este post. La promesa de créditos más recordada por todos los freaks del cine de bárbaros: la secuela a la opera prima de Albert Pyun…

¡Que YA se está rodando!
Bueno: más o menos. Me explico.

Este flim, que se estrenó en España con el históricamente confuso título de ‘Cromwell, rey de los bárbaros’, es una de las más curiosas películas de fantasía de los 80. Hay cierta mística a su alrededor gracias a cuatro cosas:
- Es muy difícil de conseguir tanto en video como en DVD. No se ve en televisión y la versión que corría hace años por la mula tenía un codec absurdo que impedía el visionado en tele. Y todos sabemos que, cuanta más rara sea una cosa, más interés despierta en cierto tipo de perturbados. Como yo.
- El recuerdo infantil de su visionado ha acompañado a toda una generación de chavales que pasaron demasiado tiempo viendo películas, leyendo tebeos y jugando al spectrum en lugar de desarrollar sus habilidades sociales. Porque, estéticamente, la película era memorable.
- La carrera posterior de Albert Pyun nos ha hecho a muchos plantearnos si ese recuerdo difuso de imágenes impactantes era, bien sólo producto de nuestra mente infantil, bien sólo en parte producto de nuestra mente infantil.
- Y, por último, el protagonista tenía una espada con tres hojas. Que podían dispararse.

Además, su final era otra de esas muestras de… Un momento.

¡Una espada de tres hojas QUE PODÍAN DISPARARSE! ¡El equivalente en arma al nombre ‘Buckaroo Banzai!: Siento como lo ridículo y lo acojonante se encuentran encerrados en esos dos conceptos en un precario equilibrio de sinsentido que podría acabar con la destrucción del universo si se desestabilizara.

Pero a lo que iba:

Su final mostraba al héroe gritando: ‘¡Vámonos!¡Se acerca una batalla! ¡Tenemos reinos que salvar y mujeres a las que amar!’ Y, justo a continuación, la frase: “Watch for Talon’s new adventure: Tales of the Ancient Empire. Coming soon”.

Awesome, que diría Barney Stinson. Y Michael Bay.

Un título cojonudo, que parece el de un disco de power metal italiano. Lo cual, aunque pueda parecer lo contrario (y probablemente lo sea), es bueno. Así que no es difícil concebir que esa supuesta secuela que nunca fue se terminó conviertiendo en la información trivial más recurrente entre cierto tipo de freak.

Y hace unos meses, Albert Pyun anunció que se ponía manos a la ovra. Ahora mismo, el Uwe Boll de los 80 está rodando ‘Tales of the Ancient Empire’. Según comenta en el DVD australiano de ‘The Sword and the Sorcerer’ que me regaló Vicisitud estas navidades (¡Sí!¡¡¡Sí!!!), tiene el mismo objetivo que el que buscaba con la primera parte: ofrecer algo nuevo en el género de fantasía. En la película del 81 deduzco que eso quería decir ‘sangre y tetas’. No tengo ni idea de lo que significa hoy en día.

Claro que no se trata de la verdadera secuela. De entrada, no está protagonizada por el mismo actor ni se trata de las aventuras del mismo personaje. En su lugar, hay tías buenas, un actor de ‘Postal’ y el Kevin Chorbo en el papel principal. Esto es, no se trata de la continuación que se tenía en mente. Sólo mantienen el título.

Y, por el amor de San Feck, espero que la espada.

12 enero 2009

Los 100 discos con valores: Post épico en cuatro partes

Pitágoras y Aristóteles decían que había que abominar de toda aquella persona que dijese que no le gustaba la música. Pero, con ánimo de ofender a esos sabios griegos, creo que esa idea la expuso mejor Paco Fox en su inmortal frase...

"Si te gusta el reaggetón, eres una mala persona".

Ahora Paco se estaré preguntando en qué paseo por qué barrio y con cuántos panachés encima largó ese exabrupto. Pero el caso es que lo hizo, y de ahí surgió una verdad incómoda: existe la música con valores. Y esos VALORES (así, todo con mayúcsculas) son los que te hacen ser mejor persona. Pero como cada uno tiene su concepto sobre qué es una buena persona, aquí nos ceñiremos a ser un buen sórdido.

Sí, amigos, en estos cuatro megaposts épicos que se avecinan nos centraremos en esos 100 discos que te hacen crecer como sórdido por la vida. En esos ritmos de Casio, cock rock, technorumba... etc. que hacen que valga la pena despertarse cada día y arreglarse el bigotón, vaciar tres botes de laca o aplicar el mejor just for men en ese cabello que comienza a encanecer (o en el caso de Paco Fox, que Moncho Borrajo himself te saque al escenario para meterte mano mientras te llama "Mi pequeño Petit Suisse con canas").

No esperen, por supuesto, encontrarse la clásica lista de "los 100 mejores" de la Rolling Stone, NME o Rock Delux. Antes bien, esas listas nos repugnan, porque todos aquellos que las respetan suelen ser el paradigma de la mala persona o peor sórdido. Por ejemplo, díganle a uno de esos diletantes "¿Por qué es superior Marvin Gaye a Journey?" o mejor aún "¿Por qué es mejor el White Album de los Beatles que el 'Un Hombre Solo' de Julio Iglesias?" y es más que probable que su respuetsa - rictus de asco incluído - comience por el siempre deleznable "Buf" o, en su defecto, "Uf". No, señores, no esperen encontrarse peñazos como Van Morrison o Morrissey en esta lista: si realmente son buenos o no NO nos interesa. Sólo nos aporta la sordidez, pero ya nos conocen lo suficiente como para saber que nuestro concepto de la sordidez no es recopilar todos los cds del Spanish Bizarro, sino ir mucho más allá y abarcar todos los espectros de la vida.

Onvres y munheres, os ofrecemos la primera entregha de esta lista de "los 100". No están todos los que son pero sí podemos garantizar que todo lo que hay os hará vivir una existencia más plena como sórdidos de pro. Seguro que adivinaréis muchos (sin ir más lejos, el pódium) y habrá otros que sorprenderán (sin ir todavía más lejos, porque el mundo de la curtura también dice que son buenos, pero por motivos equivocados). Feck, incluso alguno dirá "¿Qué hace esta mierda aquí?" pero para eso están los comentarios de los mejores lectores del mundo y algunos de los mejores de Portugal: para que aportéis todas esas sordideces que falten y que nos hagan ser mejores personas (y asumimos que diréis MUCHOS de los discos de los puestos 1 al 75).
Por: V.Cisitud


Mención especial:
Hay un señor que sospechamos que ha de tener valores. Alguien sobre el que muchos habéis comentado en alguna que otra ocasión. Frank Zappa, sórdido y bigotónico compositor. Pero, por vicisitudes de la vida, ninguno de nosotros tres es fan. Sin un discurso sobre este hombre, no había manera de que entrara en el top.

100.- Robbie Williams: Swing When You’re Winning
El primer disco de la lista y ya estamos con una entrada ante la que cualquier lector sólo puede exclamar: ¡Atchon Burike!. No es alguien cuya presencia se espere en este blog. Pero aquí hay valores, que es de lo que se trata. El que el Williams, el único cantante de la actualidad que me da rollo potórrico, haya abandonado recientemente la música en favor de la ufología no tiene nada que ver. Lo que admiro es los santos cojones de, tras romper con un disco como el ‘Sing When You’re Winning’, se salga por la tangente y haga los que siempre recomendamos en este blog: concretamente lo que de la gana. Lo cual se tradujo en un disco en plan Frank Sinatra en el que aprovechó para codearse con Nicole Kidman. Además, el título es un chiste forsálico que sólo hace añadir valores a esta ovra. Que no está nada mal.
Por: P.Fox


99.- Adriano Pappalardo: No me dejes más (single)
Si Camela dicen que "Nuestro artista preferido es Sergio Dalma", eso significa que la escuela italiana del cantar estreñido merece nuestra máxima veneración. Añádasele a eso el vestirse como superhéroe de polígono a medio camino entre la versión "Isola dei famosi" de Maciste el Coloso y el Manuel Fraga de la época clásica de Alianza Popular y el resultado sólo puede ser el artit-ta que, en el corazón de Camela, desplazaría a Sergio Dalma forever. Y en el nuestro: la única diferencia es que nosotros lo conocemos y Camela no. Pero todo se andará.
Por: V.Cisitud


98.- Barclays James Harvest: Gone to Earth
Una gran denominación (elegida al azar, como su propio nombre indica) para una formación en cuyas filas militó un sórdido que hará acto de presencia en la parte superior de la lista. Sin embargo, lo importante de este grupo es su condición de clon de combate. Durante toda su carrera fueron acusados de no ser más que un plagio cutre de los Moody Blues (a ‘poor man’s Moody Blues’). Hartos de tanta idiotez por parte de la prensa gsánzica, los amigos decidieron, en su noveno disco, cachondearse de todo, abrazar su condición de clones y publicar un pastiche de ‘Nights in White Satin’ titulado, precisamente, ‘Poor Man’s Moody Blues’. Pero lo mejor de todo es que este disco se convirtió en su mayor éxito, y dicho homenaje en una de las canciones más apreciadas por los fans de la banda. Moraleja: tómatelo todo a broma y las cosas saldrán bien. Porque aquí apreciamos como un valor esencial que la gente se ría de sí misma. Por ejemplo, yo mismo publicando esta foto:

Por: P.Fox


97.- Garth Brooks: Garth Brooks in… the life of Chris Gaines
La muestra viviente de toda la sordidez musical del country pop. El tipo con tres discos entre los más vendidos de los 90. El hombre con los sobreros blancos de vaquero. Que un buen día pensó en meterse a actor. La película sería la biografía de un cantante ficticio. Para preparar el proyecto, sacó un disco… sin decir quién era de verdad. Apareció con pelos de alternachungo y, regardez la gilipollez, fue un éxito, con un single en el top 4. Claro que cuando la gente se enteró, el CD dejó de venderse. Una historia de vicisitud que demuestra que la gente sigue comprando la idea y no la música.
Por: P.Fox


96.-Junco: Hola, mi amor
Maestro absoluto del hard Casio, jrande del bigotón, vendedor en proto-topmanta de su propia obra (cuando las discográficas no entendían que NO era un rumbero más, sino un onvre romántico y apasionado de espíritu italiano). El verdadero "duende" y "sentimiento" gitano jamás podrá estar en lo que es del gusto de los culturetas, sino en ovras que la gente suba a bittorrent con la siguiente descripción: "recopilacion de 10 cds de la discografia de este gran cantaor flamenco y rumbero con unas baladas para enamorarte muy bueno para recordar tiempos muy bonitos". Mirando a los grandes de la canción italiana como Cocciante con un ojo y a su Casio con el otro, Junco mostró el camino de la gran música flamenca hasta lograr el merecido título del "Barry White español" o "instinto primario entre sábanas de seda". No era para menos.
Por: V.Cisitud


95.- Steve Hackett: To Watch The Storms
No hay nada que más me guste que los buenos músicos haciendo el chorra. Para la parroquia no progresiva y salud mental estable, hay que aclarar que Hackett era el guitarrista de Genesis, ese grupo que todos recuerdan por el seriote de Peter Gabriel y nosotros amamos por el sórdido de Phil Collins. Pues bien. El bueno de Steve sigue haciendo discos que tienen una buena acogida en el mundo del sinfónico. Esto es, que casi nadie los escucha. En el 2003 sacó este CD que combina sentidos pasajes de guitarra acústica y sonidos cercanos a King Crimson con el remake de (atención) una rareza de Thomas Dolby compuesta para una película de Ken Russell que fue cantada en su momento por el orondo Timothy Spall. Une esto a un tema llamado ‘Marijuana: Assassin of Youth’, basado en una película de explotación de los años 30 y que incluye una versión de la sintonía de la serie de televisión de Batman y tendrás un pedazo de whatthefuck de esos que más me gustan. Porque esa falta de coherencia es lo que más me emociona en un grande de la música.
Por: P.Fox


94.- Los del Rio: Macarena (single)
Todos sabéis que en este blog se nos llena siempre la boca de ESPPPAÑA. Pero no por el tipo de cuestiones que suelen alterar la sangre de otra clase de gente, sino por las que realmente son importantes o, lo que es lo mismo, sórdidas. Y pocas cosas hay más jrandes que el hecho de que la canción elegida por VH1 como el peor hit single de la historia sea de dos pescaderos de Dos Hermanas. Cohonudo, isho.
Por: P.Fox


93.- Matching Mole: Matching Mole
Whimsical. Ese sentido del humor infantil y vicisitúdico que se puso de moda entre los músicos ingleses en los 70. Por esos derroteros se descolgaron Robert Wyatt y David Sinclaire con este grupo, cuyo nombre es un juego de palabras forsálico con la traducción al francés de su anterior formación: ‘Soft Machine’. ‘Machine Molle’. ‘Matching Mole’. Hilarante. En la portada colocaron dos preciosos topitos que me recuerdan a aquel que no sabía quién se le había cagado encima. Y para la música, mezclaron sus típicas piezas jazz rock aburridísimas con títulos como ‘Instant Pussy’, ‘Instant Kitty’ e ‘Immediate Curtain’ (¡hilaridad otra vez!) y dos vicisitúdicas canciones de amor: una vergonzoso-autoreferencial (‘Oh, Caroline’) y la perla del disco, ‘Signed Curtain’:

This is the first verse
This is the first verse
This is the first verse
This is the first verse, the first verse…
And this is the chorus
Or perhaps it’s a bridge
Or just another part of the song that I’m singing

Podéis escuchar la canción y leer el resto de la letra aquí.
¿Iba en serio? ¡Y qué más da! El resultado es de risa y vergüenza ajena. Que es lo que importa.
Por: P.Fox


92.- José Ángel: Madre, soy Cristiano homosexual
Sí, desde el primer momento teníamos claro que esta lista NO iba a ser una antología de portadas chungas como hay mil en la red, pero... ¡feck! ¡Tenemos a este señor con el turbador reloj Casio de su primera comunión en el fondo del blog! ¡Ni siquiera nosotros seríamos TAN incoherentes de no ponerlo! Pero, por encima de cualquier chunguez, la canción de José Ángel es una oda a la tolerancia que debería conmovernos hondamente a todos. Porque, vamos, me dice mi hijo que es cristiano... ¡¡¡y le cae una hostia...!!!
Por: V. Cisitud


91.- Enrique y Ana: Multiplica con Enrique y Ana
Olvídense de la patética situación actual de Enrique del Pozo. La historia DEBE recordarle por haber realizado un disco que, pese a su afán didáctico (o precisamente por él) fue más radical que una película de Greenaway: una cumbre del What the fuck musical que rara vez se superará. Sobre todo, la tabla del uno: como cualquiera - salvo un mongólico terminal - se la sabía, no podía evitar, aún con cinco años, ponerse a analizar el épicas rimas allí recitadas ("Una por una una, como la aceituna") al compás del más tedioso de todos los ritmos del Casio. La tabla del 7, más animada, lograba disimular más sus sordideces debido a su mayor dificultad, aunque se perdía el efecto didáctico: quien diga que sabe que 7x9 es 63 gracias a Enrique y Ana miente como un bellaco. Eso sí, el "4x8, 32 soy supergenio precoz" es un triunfo. Casi al nivel del "Amigo Félix" que había en la cara B, al que sólo le faltaban extractos sobre el abejaruco de la serranía de Cazorla para ser incluída en las peores antologías de rock sinfónico italiano.
Por: V.Cisitud


90.- Marillion: Marbles
Pese a que no me desagrade su punk verbenero, todos sabemos que el principal valor de grupos como Franz Ferdinand es que las revistas de tendencias analicen cuánto dinero se han fundido en su estudiado vestuario. Que, en ese contexto, un grupo de sórdidos progresivos como Marillion (que han hecho de algo tan chungo como el anorak su bandera) les pidan a sus fans que se compren todos su single el mismo día para ver si entran en el top 10 y que, no solo lo logren, sino que produzcan, en el proceso, un titular como "Franz Ferdinand beaten by... Marillion???!!!" es un triunfo del freak power ante el gafapastismo de magnitudes históricas. Que luego repitieran la jugada exitosamente con el segundo single del mismo álbum y que, de paso, "Marbles" sea el mejor disco en sus cerca de 30 años de carrera es sólo la guinda del pastel: entre todos, podemos.
Por: V.Cisitud


89.- Yes: Tales From Topographic Oceans
El disco que prácticamente se cargó el rock progresivo. Bueno, al menos el matrimonio del sinfónico con los críticos musicales, que ya sabemos que cuando surge una moda no sólo les entra el furor uterino por la novedad, sino que además sienten la necesidad de masacrar todo lo anterior. ¿Tenían razón en este caso? Según Rick Wakeman, sí. Pues estamos ante una obra que le produjo tal aburrimiento que en un concierto se dedicó a zamparse un plato de comida india mientras los demás tocaban. Un disco monumental, épico, coñazo, trascendental, ridículo, grandioso, vicisitúdico… Algo que TENÍA que ser así teniendo en cuenta que se trata de un LP doble basado… ¡en una nota a pie de página de un libro sobre un gurú indio! ¡Para que luego digan algunos que unas pocas frases no dan para más de 90 minutos de música! Yo entre ellos. Pero tengo que amar un disco que apunta tan alto y que tantos odian. No se puede despreciar una ovra así. O, bien mirado, sí. Sobre todo si quieres follar alguna vez en toda tu vida.
Por: P.Fox


88.- Gong: Camembert Electrice
Un disco que NO he escuchado. Pero éstos son los títulos de las canciones:
1. Radio Gnome
2. You Can't Kill Me
3. I've Bin Stone Before
4. Mister Long Shanks: O Mother I Am Your Fantasy
5. Dynamite: I Am Your Animal
6. Wet Cheese Delirium
7. Squeezing Sponges Over Policemen's Heads
8. Fohat Digs Holes in Space
9. Tried So Hard
10. Tropical Fish: Selene
11. Gnome The Second

¿Cómo resistirse a incluirlo en esta lista? Es más, dudo que las canciones estén a la altura de mis expectativas. Especialmente la séptima. Todas las canciones deberían llamarse como la séptima.
Por: P.Fox


87.- Kraftwerk: Autobahn
Ya en el post del idioma mundial dijimos que, si vas abrir la boca y no es a mayor gloria de Berth Milton y Private, una de las cosas más bellas que puedes decir es "Autobahn". Podría hacer copypaste de esa palabra y repetirla mil veces para llenar este post, pero prefiero recomendarles 23 minutos gloriosos de un enajenado "The fun fun fun of the autobahn" que no dejan de ser una orgásmica oda al dillingerismo y a las obras públicas alemanas. Que nadie se oiga la versión single de 5 minutos: eso no es una autopista, sino pillar la M30 para ir al Media Markt.
Por: V.Cisitud


86.- Yoko Ono (y un gilipollas con gafas que pasaba por allí): The Wedding Album
El bueno de los Beatles - como, con el paso del tiempo se encargó de demostrar Linda con sus intentos de acompañamiento al Casio) era Paul McCartney. El de las gafas era un cateto que jugaba a ser cultureta estropeando buenas melodías en el proceso. Por eso, aquí preferimos a Yoko Ono: ella sí que era realmente una cultureta en el sentido más histérico del término. Redondear el disco blanco con una bosta como "Revolution 9" está al alcance de cualquier adolescente que decida fumar en pipa nada más irse a la univesidad. Decidir, sin embargo, que "el lenguaje está demasiado intelectualizado" y que la única forma correcta de expresarse es con gritos requiere ya o muchas noches en blanco pensando en la dirección incorrecta o haberles chorizado todo el LSD a John, George, Paul y Ringo. En cualquier caso, el resultado, ese "The Wedding Album", es lo que justifica la existencia de Lennon: haber dado una plataforma a la cultureta definitiva.
Por: V.Cisitud.


85.- Tom Jones: Matador
Tom Jones es una figura sórdida esencial. Un jrande capaz de hacer que hasta una canción de Prince sea mítica. De aparecer en la portada de un CD con una camiseta de redecilla y, aun así, proyectar una imagen de ONVRE. ¿Qué disco podríamos resaltar de él? Como todos son inmensos, vamos a ponernos didácticos y recomendar uno muy poco conocido y muy, muy sórdido. Un musical basado en la vida de El Cordobés, que le dio su primer single de éxito en 15 años. ¡Tom Jones y castañuelas! ¡Un sueño hecho realidad! O no…
Por: P. Fox


84.- USA for Africa: We Are The World
Vivo convencido de que los mayores defensores del capitalismo agresivo ultraliberal son gente como Manu Chao y compañía. Su deplorable actitud musical y estética ha logrado que la gente de bien juzgue preferible explotar a un país africano antes que cantar gilipolleces como "me gustas colombiana me gustas tú" acompañados de un coro de flautas y ladridos. Por eso, hoy más que nunca, hay que recordar que apoyar a África era sinónimo de horterismo, AORterismo (cantaba Steve Perry de Journey) y, sobre todo, de laca y lycra. Porque una cosa es querer el bien para el mundo, pero nunca hay que perder el ESTILO. Ni los valores.
Por: V.Cisitud


83.- Dio and Friends: Hear'n Aid
Lo mismo que el jran Michael, pero con un plus de frikismo, laca (sí, todavía más), dragones, mazmorras, creerse más heterosexual por llevar una americana rosa con topos negros y, sobre todo, METAAAAAAAAAAAAAAAAAAAL!!!!!! (por no hablar de 10 solos de guitarra consecutivos). Lo dicho: Manu Chao invita a prender fuego al indigente mientras que Ronnie James Dio nos haría recoger gatitos de los árboles. ¿Hay que explicar por qué?
Por: V.Cisitud

82.- Communards: Red
En el contexto actual donde el colectivo gay ha sido convenientemente reconvertido a "conjunto de imbéciles consumistas a los que es más fácil colarles cualquier cosa – y obligarles a gastarse un pastizal en esa cosa – que a la media" es más reivindicable que nunca la obra de Communards: el pedorrismo de Jimmy Sommerville, con sus versiones de Thelma Houston bajo el brazo, se dio la mano con la estética Francobattiática del politizado Richard Coles y ambos encontraron un interés común: la lucha social protocomunista de un grupo francés. Y se obró el milagro: los videoclips del disco demostraban que se podían ondear banderas rojas a ritmo de Gloria Gaynor, o que el mismo ritmo de Casio valía tanto para decir "There's more to love than boy meets girl" como para cagarse en Margaret Thatcher. Que viene a ser lo mismo. Piensa mientras bailas.
Por: V. Cisitud


81.- Jean Michel Jarre: Houston-Lyon
Algunos dirían con gran seriedad: ¡Un stradivarius! Yo sólo puedo exclamar: ¡Arpa-láser tocada con guantes para no carbonizarse las manos! Sin duda, el instrumento más VELLO creado por mente humana, por encima incluso del casio con teclas iluminadas ¿Cómo no amar esta maravilla de la sordidez escénica?
Por: P.Fox


80.- Magma: Mekanïk Destruktïw Kommandöh
(¿Cómo explicar Magma en un solo párrafo? Yo no me siento capaz. A ver si imbuyéndome del espíritu de G.Sanz…):

El tercer (y al mismo tiempo primer) movimiento de la trilogía Theusz Hamtaahk plantea una estrategia que demuele las fortalezas del jazz rock y abre la barbacana a cánticos marcial-espirituales por parte de un Christian Vander reencarnado esta vez en el kobaiano Zebëhn Straïn dë Geustaah. Y, henchido con la severidad de un John Coltrane llamado a filas, consuma su visión de ciencia ficción del futuro terrestre. Coros espaciales, free form calypso y funk extraterrestre para una guerra sónica de otro mundo e idioma que antecede a su propio pasado.
Por: G. ‘Paco Fox’ Sanz

(No. Él tampoco ha podido. Así que os dejo un video de una niña pequeña cantando una canción del grupo. Aunque sólo como denuncia de la crueldad de algunos padres hacia sus retoños).



79.- Roxy Music: Manifesto
Sólo unos pocos seres humanos en esta Tierra han logrado llegar a las cimas de la grandeza potórrica de Bryan Ferry. Su imperceptible reconversión de gañanazo a icono del estilo es sólo una de las múltiples facetas de este artista total que ha pasado tanto por el glam rock, como por el bigotón ('Let's stick together') como por versiones de clásicos a lo Julio Iglesias, como por cumbres de la música de ascensor ('Avalon'), como por videoclips decididamente pederastas ('Slave to Love'), como por hacer el disco favorito de Paul Verhoeven (en la foto tienen el autógrafo que Paul le dio al técnico de efectos especiales de "Los señores del acero (Flesh+Blood)"), como... Por eso, ante la terrible disyuntiva de elegir entre una miríada de obras maestras, optamos por la que hizo la gran Deborah Harry de Blondie: "Mi disco favorito de Roxy Music es 'Manifesto'. ¡Porque se llama 'Manifesto' y no dice nada!"
Por: V.Cisitud

78.- Traci Lords: 1000 Fires
Muchos famosos sacan discos. En España tuvimos esas grandes muestras de diarrea sónica y risa asegurada que lanzaron Joaquín Prat, Jesulín de Ubrique o incluso Javier Cárdenas. Por no hablar de inmensos ejemplos de música-colonoscopia internacional como David Hasselhoff. Pero mi favorito es éste. Una cosa de techno que sobresale dentro del género ‘sordidez musical de personalidades’ por dos motivos. El primero es que la señora se lo tomó en serio: contó con unos productores de renombre, engendró un single de mediano éxito y hasta incluyó una canción sobre los abusos a los que la sometía su padre. El segundo (y más importante) es que ella tiene las tetas más grandes. Y que es Traci. Hay que ser fan de enta muhé.
Por: P.Fox


77.- McNamara: Rockstation
McNamara... ¿Hay que drogarse para ser moderno?". A ello, Fabio respondió "Para ser moderno sólo hace falta ser imbécil. Para drogarse hay que ser gilipollas. Esto es el tanto tienes, tanto vales, y tanto más te has metido tanto más has valido si lo has sobrevivido". Muestra inequívoca de que McNamara no podía hilar tan fino como Communards, pero sí reivindicar el pintarse las nails dando su mail de macna punto mara arroba Mari punto puri punto maricón punto com tacón. Y todo acompañado por un vano intento de "modernizarse"... ¡citando a Farrah Fawcett! Apasionante se mire por donde se mire.
Por: V.Cisitud

76.- Queen + Paul Rodgers: The Cosmos Rocks
"Woa yeah baby baby baby..." ¿Queen se reune con el padre del cock rock y todavía hay quien ose poner peros? Tres consejos os doy, hijos míos: 1) NUNCA hagáis caso de quien dice "Su mejor momento ya paso y no hay que prestarles más atención". Los que dicen eso NUNCA prestaron atención a ninguno de esos grupos en "su mejor momento". 2) NUNCA digáis que nadie "tiene que dejarlo". Eso sólo lo hacen quienes quieren despedir a trabajadores con antigüedad y sustituirlos por becarios a los que pagar una mierda. ¿Desde cuándo sois ultraliberales cuando se trata del rock? ¡Todos seréis viejos! 3) NUNCA digáis que Paul Rodgers es peor que Freddie por ser "uneccentric, unindian and ungay". ¡Si es igual que Parada!

Dicho esto, afirmo que "The Cosmos Rocks" es al blues rock lo que el "Hot Space" es al disco-funky: una cumbre sórdida. Donde "Hot Space! entronizó el bigotón en la portada,"The Cosmos Rocks" hace lo propio con Pablo Sebastian" en los teclados; si el disco de 1981 tenía cosas como "Body Language", este tiene momentos como "No podía dormir por la noche, tenía un dolor en mi..." ante los que sólo se puede gritar "¡No lo digas, Paul, hay niños!". Por no añadir que es el disco donde más se dice "Baby baby" del año. En definitiva, se confirma que CUALQUIER disco es superior añadiendo un "+Paul Rodgers" en la portada. Hagan la prueba: ¿"Take That +Paul Rodgers", "The Spice Girls +Paul Rodgers", "Radiohead +Paul Rodgers", "El Consorcio +Paul Rodgers", "David Bisbal +Paul Rodgers"...? ¡Que alguien me diga si no se fundiría su sueldo en esas obras! (Y, quien no lo haga, es un tetrahijoeputa)

Por: V.Cisitud



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