Vicisitud & Sordidez

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Como explicaba en este reciente y powerpóintico artículo, lo primero que hago cuando me decido a escribir un post es echar un vistazo a ideas viejas rechazadas. Tarde o temprano llega un periodo de sequía mental en el que lo mejor es rebuscar entre borradores que me parecieron una mierda en el pasado. Este artículo, sin embargo, no nace de un escrito abandonado por su extrema chunguez. Era el tema en sí el que no me convencía. El problema es que, en el fondo, era una idea un poco triste. Que no se alegraba ni añadiendo algún chiste de caca en la introducción. Pero me daba pena tirar lo ya escrito a la papelera, pues lo que se hace para un blog es el equivalente literario del cerdo: se aprovecha todo. Así que, allá vamos: Caca. Quiero decir...:

Hoy os voy a revelar un secreto: nadie planea palmarla. Si estuviésemos todo el día pensando que cualquier cosa que estés haciendo podría ser tu último acto en la tierra, probablemente no pararíamos de follar. Además, nunca nos hurgaríamos la nariz ni, por supuesto, escribiríamos sobre nuestros movimientos intestinales en un blog.

Por lo general, y a no ser que andes con un bonito cáncer terminal, los actores siempre piensan que todavía pueden aparecer en una obra más. Ahí tenéis a Patrick Swayze, largándose por la puerta grande con 'The Beast' a pesar de que se imaginaba que casi no podría terminar ni el episodio piloto. O John Wayne, en estado terminal cuando interpretó a un vaquero en estado terminal. Sin olvidar a Massimo Troisi, que palmó justo el día después de acabar con gran esfuerzo ‘El Cartero y Pablo Neruda’.

Henry Fonda se despidió con un Oscar y Edward G. Robinson justo después de rodar la algo hortera pero muy emotiva muerte de su personaje en ‘Cuando el destino nos alcance’. Pero no estáis en este blog para leer sobre estos momentos. No. Aquí venís a por la vicisitud. Y no todas las estrellas tuvieron la suerte de las antes mencionadas. Otras se marcharon dejando como último testimonio tremendas odas a la palmada en la cara. Éstas son las 10 más chungas.
*Nota cutre: Varios de los actores de esta lista trabajaron en películas para televisión después de estos fiascos. Pero sólo voy a considerar sus últimos trabajos para la pantalla grande. ¿Por qué? Muy sencillo. Podría decir que es porque soy de los que todavía separa el cine de la tele. Pero la realidad es otra: lo he hecho porque me convenía. Y ya está.


Menciones espaciales
Muchos freaks dirían que la despedida más deshonrosa de la historia sería la de Paco Rabal en ‘Dagon’. Pero estarían totalmente equivocados. De entrada, porque la película tampoco está tan mal. De hecho, cualquier flim en el que salga Raquel Meroño desnuda y, además, sea devorada por un bicho gigante, tiene algo de atractivo. Pero ver a uno de los actores favoritos de Buñuel despedirse del cine con una escena en la que le arrancan la piel de la cara tiene un cierto hálito surrealista y metalingüístico que le habría encantado al propio director aragonés.

Por su parte, Frank Sinatra se dejó convencer por su amigo Sammy Davis Jr. para salir de su retiro y hacer una aparición en 'Los Locos de Cannonball 2'. Pero, al menos terminó su carrera en el cine en una película en la que sale Burt Reynolds con bigotón. Y eso es muy jrande.

Finalmente, Gene Kelly. Uno de los grandes del Hollywood clásico se salva por un tecnicismo. Tecnicismo que, en realidad, me viene bien: así no tendré que hablar otra vez de ‘Xanadu’ en este blog. ¡Patinaje! ¡Aerógrafo! ¡La ELO! ¡Mi gaycidad! Ya está bien, leñe. Realmente, su última película para la gran pantalla fue el recopilatorio de números musicales ‘That’s Entertaintment III’. Que queda un poco cutre en su filmografía, pero al menos no avergüenza a toda tu descendencia.

Así que, pasemos al verdadero top ten:

10.- Mae West
Es difícil ser un sex symbol y envejecer sin conseguir un mayor reconocimiento por tu trabajo. ¡Que me lo digan a mí! En los años del Hollywood clásico, muchos optaban por retirarse. Hoy en día, por desgracia para nuestras pupilas, más bien le dan al colágeno y al bótox. Todavía se me forma un estrangulamiento hernial cada vez que pienso en la primera película de Meg Ryan con su nueva cara. Por no hablar del ¡¡¡¡ÉPICO!!!! estallido de risa en el cine cuando, en los créditos de ‘The Women’, aparecía como ella misma respondiendo a la comprésica pregunta ‘¿Qué es ser mujer?’ con un profundamente cínico ‘Pues ser natural’. ¡Y lo dijo sin descojonarse y, lo que es más difícil, sin que se le reventaran los puntos de la operación de inflado de labios!

Pero antes la cosa era distinta. Algunas estrellas consiguieron regresar como secundarias de lujo. Otras volvieron con un motivo más loable: ponerse en ridículo para que todos quisiéramos morir de vicisitud. Ese fue el caso de, por ejemplo, la mini-actriz Veronica Lake, que no vio mejor vehículo para retornar a las pantallas que una película en la que interpretaba a una científica loca judía que se vengaba de un Hitler todavía vivo haciendo que unos bichos le devoraran la cara. Pero no es esa la despedida más vicisitúdica de una vieja gloria volviendo a las pantallas por un motivo principal: da mucha pena, pero le falta el punto de desvergüenza y atchonburikismo del adios al cine de Mae West.

West fue una estrella inmensa en los años 30. Mucho más que lo que nunca llegó a ser Lake. Sus películas salvaron de la quiebra a la Paramount en aquella década. Hasta Dalí era fan. Además, era guionista, y la influencia de sus diálogos se ha extendido a lo largo de los años. Leñe, tanto ‘¿Llevas una pistola en el bolsillo o es que te alegras de verme?’ como ‘Cuando soy buena, soy muy buena; pero cuando soy mala, soy mejor’ son frases suyas. Nada más que por estas maggggníficas empalma-citas ya tendría que tener una plaza a su nombre en todas las ciudades del mundo. Una de las grandes no sólo en la historia del cine, sino también en la del movimiento feminista.

Que decidió culminar su retorno al cine haciendo de una estrella de gran apetito sexual, y recién casada con el joven Timothy Dalton, la cual es cortejada por otros galanes. Era 1978. West tenía unos lozanos 85 años.


El dantesco espectáculo resultante se tituló ‘Sextette ‘. Se trataba de una adaptación de la obra homónima de West, y fue dirigida por el realizador de ‘Chitty Chitty Bang Bang’. Esto es, que ya tenía experiencia en el cine fantástico. A lo largo del metraje de este musical con más filtros difuminadores que un especial Sara Montiel rodado por Just Jaeckin, la West se dedica a soltar sugerentes dobles sentidos sexuales. Que en 1930 hubieran podido ser muy ocurrentes, pero que dichos aquí quedan bastante siniestros. Imaginaos una obra de revista con Marujita Díaz casada con Hugo Silva haciendo constantes referencias a la noche de bodas y seguro que llegáis a la conclusión que eso de imaginar mejor dejarlo para otro momento y que estaría bien sacarse lobotomizarse con una pinza para la ropa por vía nasal.

Claro que, en un arranque de genialidad, los productores desearon rodear a la octogenaria de un casting jlorioso que incluía a Ringo Starr (el miembro sórdido de los Beatles y, por lo tanto, referente de este blog), George Hamilton (esa cosa de plástico recubierta de cuero curtido metida a actor), el mito de la chunguez Keith Moon (a ver si Amistoso Vecino se arranca pronto con su post invitado dedicado a su figura) y Alice Cooper. De esmoquin:


Se cuenta que Mae West se sometía todas las mañanas a un satisfactorio enema para mantener su belleza. O para prepararse para esta inmenso ejemplo de lo que los gays llaman ‘cine camp’ y yo, por supuesto y con mucha más coherencia, cine-colonoscopia.


9.- Peter Sellers
El comportamiento de la carrera de Peter Sellers tuvo unos altibajos de calidad y popularidad tan grandes e imprevistos que debería ser estudiada sólo por expertos en física cuántica. Como muestra, sus últimas dos películas. Después de haber conseguido una nominación al Oscar por la mítica ‘Bienvenido Mr Chance’, decidió volver al terreno de la parodia que tan tristemente había visitado en su anterior ‘El estrafalario prisionero de Zenda’ interpretando el doble papel de detective y villano en ‘El diabólico plan del Doctor Fu Man Chú’. Con ello, consiguió que su despedida del cine fuera esto:

Y poco más se puede añadir.


8.- Joan Crawford
Tanto Bette Davis como su eterna rival Joan Crawford llegaron al final de los años sesenta con un problema: la edad. Cada una se enfrentó a ello de distinta manera. Davis se dedicó a alternar papeles de secundaria de lujo con varias mediocridades, además de estar ocupada molándose mucho. Crawford, sin embargo, se conformó con aparecer en una bazofia tan ridícula que hizo que lo mandara todo al carajo y abandonara el cine.

El flim en cuestión se tituló ‘Trog’, una producción inglesa de tres pesetas sobre una especie de troglodita congelado que arma la grande. Y que resulta tremendamente aburrida. La propia actriz resumió sus impresiones sobre esta obra de arte confesando que consideró suicidarse por la vergüenza que le produjo verla. Incluso mintió en su autobiografía diciendo que el presupuesto era tan cutre que tenía que cambiarse de ropa en su propio coche.

Teniendo en cuenta que era millonaria porque se había casado con un jefazo de Pepsi, no hay quien entienda por qué eligió esta cosa como despedida. Posiblemente pensara que siempre podría regresar para un último gran papel. Pero no. En sus días finales se dedicó a alternar pepeles en televisión con cagarse en los muertos de su hija, a la que desheredó. La chica se vengó con un libro (que originaría por su parte otra jran película-colonoscopia) en el que denunciaba los malos tratos a los que la sometía su madre. Algunos amigos de Crawford declararon que todo era mentira. Bette Davis, por su parte, se dedicó a promocionar la publicación en los ratos en los que no estaba siendo la hostia. Y esperaba su propio final vicisitúdico.


7.- Bela Lugosi
El caso más famoso de despedida vicisitúdica de la historia del cine no entra en el top cinco por un motivo claro: que Lugosi, en el fondo, hizo su carrera a base de películas cutres (algo que también deja fuera a gente como Karloff o Rathbone, y en una dimensión paralela de chunguez extrema a John Carradine).

Pero la última peli de Bela sigue representando un final tremendamente poderoso: tras arrastrarse por los estudios más cutres de Hollywood (el lógicamente llamado Poverty Row), terminó sus días en compañía de Ed Wood (el obviamente llamado Extreme Vicisitud Row). Esto es, al menos no se despidió protagonizado una cutrez cualquiera, sino LA CUTREZ más mítica de la historia. ¡Y una vez muerto!

Por lo tanto, por mucho que Lugosi no fuera la estrella más respetada de la historia del cine, este adiós sigue siendo muy vergonzoso. Y no: no pienso hablar de una película de la que todo el mundo ha escrito ya.


6.- Orson Welles
¡Ah, Orson Welles! Al igual que John Huston, pasó sus últimos años siguiendo la máxima del cheque. Con tal de que le pagaran, salían en cualquier cosa: el segundo se dejaba ver en finstros como ‘El diabólico triángulo de las Bermudas’ o ‘Myra Breckinridge’, ese mítico desastre de taquilla clasificado X con un cameo de Mae West y una escena de Raquel Welch petándole el cacas a un señor con un strapon. Welles, por su parte, llegó a trabajar con artesanos de la chunguez como Bert I Gordon o Humberto Lenzi. O con Manowar. Pero eso es otra historia.

Sin embargo, mientras que Huston tuvo la suerte de cerrar su filmografía con una reputada película como director (‘Dublineses’), Orson pasó a la historia al despedirse del cine poniendo su voz a una película de animación. Lo cual tampoco es tan grave. El último papel de James Stewart fue como perro pistolero en ‘Fievel va al Oeste’, película que me gustó más de lo que hoy en día se dice.

Lo que le pasó a Huston es que la suya no era una producción Spielberg o Disney precisamente.

Fue ‘Transformers’.

Una continuación para cines de esa serie de televisión que nunca vi. De hecho, aunque parezca mentira por mi obvio friquismo, no supe la trama que justifica la existencia de unos juguetes que se convierten en vehículos hasta que se anunció el rodaje de la peli de Michael Bay. Y no vean ustedes lo que me reí cuando me la contaron.

El personaje que interpretaba Welles era concretamente, a un plagio de Galactus devorador de planetas, clara metáfora de lo que realmente le importaba al orondo genio en aquellos momentos y en qué se gastaba su dinero.


5.- Ray Milland
¿Se acuerdan que comentaba al principio que algunas de estas estrellas realmente se despidieron con alguna cosa para la televisión? Bien. Pues Milland no llegó ni a eso. Su verdadera despedida delante de las cámaras fue un VHS que parece ser que era una especie de video-concurso-elige tu propia aventura. Todo un ganador del Oscar. Es como si Cuba Gooding Jr confirmara su declive haciendo de Amo del calabozo en ‘Atmosfear 23: Me sigo cagando en tus muertos’.

Pero no temáis: no me saltaré mi propia regla. Sé que os daría igual, pero uno tiene su orgullo. No como Milland, claro. Que para nuestro regocijo se despidió de la pantalla grande con ‘Serpiente de mar’, la que iba a ser la gran película americanizada de Armando de Ossorio, y que se quedó en cutrez hecha con un muñeco con pelotas de ping pong en los ojos. Porque el póster (que me encantaba de pequeño porque me recordaba a la portada de un tebeo de El Capitán Trueno) era esto:

Y la película, esto:

En 1984. Lo que es un productor cutre.

Milland ya llevaba varios años en declive, habiéndose puesto en ridículo en cosas como, valga la redundancia, ‘La cosa con dos cabezas’. Que aparece en algunas listas de las peores películas de la historia, pero que al menos tenía un par de chistes buenos y coches chocándose en plan ‘Los caraduras’. Pero ‘Serpiente de Mar’ tiene el problema de ser más aburrida que un maratón con los monjes de ‘La noche del terror ciego’ como corredores.


4.- Raul Julia
Muchas veces, los actores que se consideran muy cultos e importantes justifican su aparición en películas de género con un ‘a mi hijo le hacía ilusión’. Viggo Mortensen lo hizo cuando aceptó de un día para otro convertirse en Aragorn y convertir en erótico el eterno concepto de ‘seguro que se quita la chaqueta y da una olor que echa pa’trás’. Raúl Julia también culpó a su retoño por haberse enfundado la gorra de Bison en ‘Street Fighter’. Dejando claro de paso que hay niños con más visión que otros. O con más mala leche.

El pobre hombre estaba ya un poco pachucho cuando protagonizó este clásico de cine malostálgico. Sí: ese tipo de películas que los post-adolescentes de la época ponían como ejemplo de lo peor jamás filmado y que hoy en día es uno de esas cutreces nostálgicas con las que los post-adolescentes de hoy pueden llenar blog para meterse con la nueva versión. Porque, por mucho que ahora se ponga como ejemplo de chorrada con gracia en comparación con la idiotez simplemente mala de ‘Street Fighter: La leyenda de Chun Li’, cerrar de esta manera una carrera tan seriota como la de Julia fue un tanto triste. Es como si Jeremy Irons hubiera estirado la pata justo después de ‘Dragones y Mazmorras’. O ‘Eragon’. O ‘La pantera rosa 2’

Jeremy, te la estás jugando.



3.- Groucho Marx
Ya vimos en este artículo cómo los hermanos Marx culminaron su legado cinematográfico como trío con una película hecha un poco a salto de mata. Sin embargo, años más tarde, aparecieron en la mega-épica-colonoscópica ‘The Story of Mankind’. Claro que sin compartir plano en ningún momento. Supongo que debido a una imposición del propio grupo. Aunque, teniendo en cuenta la película resultante, no descarto que fuera decisión del realizador Irwin Allen, quizá aconsejado por un equipo creativo de expertos asesores encabezado por Paquirrín.

Esta película, que acabó formando parte del mítico libro de 1978 "The Fifty Worst Films of All Time (and how they got that way)", puso fin a la carrera de Harpo y Chico en el cine. Pero Groucho siempre fue el mejor. Y como tal, tenía que despedirse de una manera mucho más sórdida:

Interpretando a “Dios” en una película sobre el LSD de Otto Premminger.

La idea de Groucho haciendo de Dios es, de entrada, magnífica. Sólo podría mejorarse si se considerase la divinidad cristiana y pusiéramos también a Antonio Ozores como el Hijo y a Chiquito como el Espíritu Santo.

¿Cómo podía ir mal? De entrada, y por desgracias, el personaje no es EL Dios. Simplemente se trata de un gangster muy poderoso con un mote poco sutil. Y si esa fuera la única decepción, todo seguiría bien. Pero estamos hablando de una película que no ha tenido todavía edición en DVD (o, por lo que creo, en VHS) debido a que los herederos de Premminger se avergüenzan tanto de ella que niegan el permiso.

Para que entendáis cómo es esta cosa, pondré otro ejemplo patrio bastante clarito: es como si José Luís Garci dirigiera una película sobre la cultura hip hop mezclándolo con una trama de presidiarios protagonizada por Arévalo, pusiera a José Luís López Vázquez como gran hampón y contratara a Miguel Ángel Muñoz para hacer de émulo de El Chojin.

Traduciendo: un director viejuno, no especialmente conocido por su sentido del humor, pretende hacerse el moen-no realizando un esperpento sobre los hippies y las drogas contratando a un chavalito joven erótico (John Philip Law) para representar a toda una generación, pero haciendo una historia propia de películas de 30 años antes con reparto plagado de viejas glorias, que son los verdaderos protagonistas.

Claro que el peor crimen de todos es tener a Groucho durante más de 20 minutos y no conseguir ni un sólo momento gracioso. Además de, según dicen, tratarle mal. Eso sí: los créditos de la película son cantados. No me refiero a que vayan con una canción. Es que la letra son los propios créditos:

Sin duda lo mejor de lo que fue la última y chunga despedida del mejor cómico de todos los tiempos. Eah.


2.- Errol Flynn
En los últimos días de su vida, el mayor héroe de acción del Hollywood clásico acabó dándole al güisqui cosa mala. Junto a Fidel Castro. Lo cual hace que la cosa pase de ‘Típica caída en desgracia para biografía cutre del canal E! a ‘Totalmente la hostia’.

Tras pasar unos años siendo uno de los actores más taquilleros del momento, Errol y su bigotillo cayeron en desgracia. El problema es que se le veía como un hipócrita por hacer de héroe en películas bélicas sin haber ido a matar a gente de verdad como hacen los jombres de pelo en pesho. La realidad es que este mítico sórdido, además de generar leyendas urbanas sobre su polla y un piano, también tenía serios problemas de salud, los cuales le impidieron alistarse y le facilitaron una vida de adicción a las drogas.

Pero quien tuvo, retuvo, y, a pesar de su aspecto de borracho con la cara hinchada, se las maravilló para tener un arranque de pederastia tardía y, con más o menos cincuenta años, ligarse a una muchacha de quince. Y para ella planeó una película que supondría la confirmación del retorno del galán tras su breve éxito en ‘The Sun Also Rises’ y el lanzamiento al estrellato de la chica.

Claro que primero pensó en hacer un documental hagiográfico sobre Fidel Castro y la revolución cubana. En plena contienda, y con la colaboración de los propios rebeldes, Flynn realizó esta ignota obra que casi nadie ha visto. Una vez terminada, sumó dos y dos y pensó: ‘¡Cinco! ¡Haré una peli partiendo de esto con mi novia de protagonista!’. Y todos los que lleven un tiempo leyendo este blog saben que ‘aprovechar un material ya rodado’ suele ser el equivalente cinematográfico a las albóndigas de comedor universitario. Sí: esas cuyo interior era más o menos del color de una pantera rosa que llevara abierta tres días y que tenían una extraña capa gelatinosa que parecía un dibujo de una sección trasversal de la corteza terrestre. Todavía tengo pesadillas. Y creo que aun hay parte de eso en algún lugar de mi organismo.

La película resultante (en ese link se la pueden tragar enterita... ustedes sabrán lo que hacen) se tituló ‘Cuban Rebel Girls’, ‘Cuban Rebel Girl’, ‘Assault of the Rebel Girl’ o, según algunas fuentes, ‘Ay, madre mía, qué cosa más chunga’. Y, como suele ser normal en estos casos, hay un claro motivo para que sea casi desconocida: la vergüenza. La cosa es una combinación de voz en off (pero mucha, mucha, mucha), una trama sobre una joven americana que decide dejar para otro día pintarse la uñas y se une a la revolución y apariciones esporádicas de un Flynn en el estilo de interpretación de ‘no me jodas, que mi hígado ya apenas funciona como un Windows 1.0’. No, en serio. Meses más tarde, cuando la estrella murió, el forense declaró que el órgano estaba prácticamente desintegrado.

Fidel, por su parte, sigue con su chándal viviendo en La Habana. Pero muchos apostantes en la porra necrológica piensan que pronto hará un mutis por el foro para irse de copas con su antiguo amigo estrella de cine.


1.- Bette Davis
Bette no se marchó con la película más chunga de la lista. Pero hay una serie de consideraciones que me han hecho ponerla la primera:
- Esta mujer era muy grande. Mítica. Quizá una de las mejores actrices de la historia.
- Su última película estuvo dirigida por Larry Cohen , señor al que le tenemos cariño en ente bloj por su atchonburikesca carrera.
- Parecía que Bette si iría por la puerta grande. Premio en San Sebastián. Perfecta interpretación crepuscular en ‘Las Ballenas de Agosto’...

Y va y se mete a protagonizar una comedia del director de 'The Stuff' e 'It's Alive III'. De la que se marchó una vez comenzado del rodaje.

A partir de aquí, las versiones de los hechos difieren. Según Bette, en uno de sus conocidos actos de molarse, comentó que se fue porque el guión era una mierda y no le hicieron caso a sus exigencias de reescrituras. ¡Cómo iba a palmarla después de hacer una bazofia y quedar tan mal como Joan Crawford!

Luego está la versión del director. Bastante más creíble. Según él, se fue porque estaba mal de salud, y alegó lo del guión (que, al fin y al cabo, habría leído) para que no se corriera la voz y pudiera seguir consiguiendo papeles. Algo lógico conociendo cómo funcionan las aseguradoras.

Por un motivo o por otro, la película resultante fue una cosa de gran vicisitud. Porque Cohen, quizá oliéndose en un ataque de edwoodismo que se podría convertir en el último papel de la estrella, en lugar de volver a rodar sus escenas (primero pensó en otras viejas glorias como Lucille Ball), hizo un cutre trucaje, cambió el guión y explicó la desaparición del personaje como una transformación mágica en una tiarraca buena. El resultado no tenía mucho sentido (o al menos esa sensación tuve cuando la vi en su momento) lo cual se unió a un humor poco afortunado y a que Davis estaba tan mal que parecía el monstruo de ‘Tales from the Crypt’ para formar un conjunto de vicisitud que da bastante pena.



Y eso es todo. Reconozco que es un post un poco triste. Grandes actores poniéndose en ridículo. Claro que siempre podría haber sido peor. Mucho peor. Al fin y al cabo, sólo eran unos últimos papeles. Otros se fueron de manera mucho más sórdida y divertida. Pero tampoco es plan de meterse en temas estilo Hollywood Babylonia. Que ya he demostrado otra vez demasiada gaycidad con tantos datos sobre Joan Crawford.

*Nota: Vicisitud tardará un poco más de lo normal en hacer el artículo sobre la próxima carrera de F1. Está atareado con su colección de cascarrias de personajes famosos. Noooo. Que es broma. Es una colección de recreaciones de carreras de F1 con bastoncillos para las orejas usados.

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Julián Glez. Aréchaga dijo... 31 marzo, 2010 19:05

Gran post que demuestra además que las enfermedades terminales son mejores que cualquier maquillaje para intepretar mosntruos.

Anónimo dijo... 31 marzo, 2010 19:19

¡Un post con enlaces a artículos antiguos!

Ana dijo... 31 marzo, 2010 19:52

Y es que en muchos casos lo que hay que hacer para comer. Que se lo digan a Tim Curry

juan diez del corral dijo... 01 abril, 2010 00:19

Extraordinaria información, sí señor. Otros "Cascotes".

Verificación de la palabra: xerwueno

Okok dijo... 01 abril, 2010 10:45

Wow. Yo vi en pantalla grande Sextette y nadie me creía. El ciclo de cine de verano del Centro de CCCB en gafapastown es brutal para atchonburriquismos, y hace años se llevaron la palma con el ciclo de cine basura real y cine basura con pretensiones... ¡sesiones dobles por la patilla, primero con una peli cutre sin pretenderlo y luego con otra que va del mismo palo!

Por otra parte, siempre me alegra ver una foto de Errol Flynn. Estoy convencida de que mi gato se le parece, y otra persona igual de border-inteligente que yo lo saludó con un "¡Hombre, hola Errol!" cuando no se lo había dicho nadie :D La gente es tonta y cree que todos los gatos blancos con bigotón han de ser Hitler :(

krjnk dijo... 01 abril, 2010 12:34

"Es como si Jeremy Irons hubiera estirado la para justo después de ‘Dragones y Mazmorras’"

Perdona dices que terminar con Dragones y Mazmorras es un mal final de una carrera? Sórdido quizá, pero malo para nada. Era una pelicula que de pequeño me encantaba y a todas las personas que conozco que la han visto (casi todas con un alto nivel de frikismo, pa' que negarlo) les gusta la peli.

Claro que pensandolo bien primero me tragué la serie animada, luego la peli y para colmo mi tio me pasó el Baldur's Gate y he jugado alguna vez a rol lo qual desvirtua un poco mi visión pero aún así: aupa D&D!!

Onara babies

Paco Fox dijo... 01 abril, 2010 13:05

Krjnk: Joer. 'Dragones y mazmorras' YA es una peli malostálgica como 'Street Fighter'. Qué viejo soy...

Retropcode dijo... 01 abril, 2010 13:11

A mi siempre me dio mucha pena George Peppard... Seguro que tiene alguna cutrepelicula vicisitudica final...

Danda dijo... 01 abril, 2010 15:09

Cuando un actor pasado de moda acepta un papel tan sórdido, ¿es por cuestión de ego para protagonizar (o eso creen ellos) una última película, o es que realmente se han quedado sin un duro? ¿O las dos cosas? Ojalá se administrasen mejor en la época de vacas gordas...

Este artículo resulta de un tremendo humanismo. No es muy a menudo que se pide disculpas por traer a colación lo que fueron auténticos episodios humillantes de la vida de alguien. Que siempre es todo "qué malo era Ed Wood, ja, ja", pero no se considera lo horrible que es estar en la piel de alguien con semejante carrera.

Palabra de verificación: "grati"

krjnk dijo... 02 abril, 2010 00:57

Pero MALOStálgica no, si que crea cierta nostalgia, pero sigo diciendo que la peli esta bien (sin ser nada del otro mundo óbviamente) y que para lo que se hizo (entretener un rato) ya vale.

Malostálgicas serian las de Tortugas Ninjas o Super Mario que solo te las mirabas porque eras pequeño y te tragabas qualquier cosa; y te las miras ahora y ries para no ponerte a llorar de malas que son.

Onara babies

Verificación: trogh (google se inspira en los artículos)

Pedro dijo... 02 abril, 2010 01:13

Este post me ha puesto muy triste. Es el post más cabrón-globo-pinchao que he leido en mucho tiempo.
Pero me estoy dejando un bigotaco posmoenno evetten.

El Señor No Puedo dijo... 02 abril, 2010 02:15

Ya veo que has tenido el tacto de no mencionar al señor Connery, por aquello de que sigue "vivo". Claro.

Niha dijo... 03 abril, 2010 02:45

Bueno, como has dicho, nadie planea palmarla. Y como comenta Ana, el vicio de comer todos los días está muy extendido...

Anónimo dijo... 03 abril, 2010 03:18

¡Eh! ¡Que la peli de Transformers es mitica! Mala como ella sola, pero de auténtico culto entre los frikis del mundo.

Que vergüenza no conocer la película en la que muere un personaje más jrande que la vida misma, Optimus Prime.

Danda dijo... 03 abril, 2010 17:28

Lo de Connery es un caso muy distinto. El tipo todavía podría protagonizar la película que le diera la gana, pero ya no le apetece. Aparte de la oportunidad ya conocida de salir en Indy IV, seguro que tiene montones de guiones apilados en la papelera, pero sin duda es un tío cabezón y ha decidido por su cuenta y riesgo que "La Figa de los Hombres Extraordinarios" sea su última bazof... digo, película.

Palabra verif: "atediono"

Gaspar Hauser dijo... 04 abril, 2010 06:00

El último trabajo de Marlon Brando fue poner la voz en un videojuego. El último de Fernan Gomez, poner la voz en un anuncio de cerveza. Bueno, mejor eso que acabar en una de Amenabar.

Anónimo dijo... 04 abril, 2010 10:09

Error garrafal sobre el pobre Errol que combatió en la G.C. Española alistado en las Brigadas Internacionales. Hay numerosos documentos gráficos de su participación en la batalla de Guadalajara, así que de cobarde que nunca combatió nada de nada. La verdad es siempre la verdad , lo que no tiene es remedio.Serrat dixit.

Paco Fox dijo... 04 abril, 2010 10:31

Anónimo: Errol tenía un problema de corazón y algunas otras complicaciones por enfermedades contraídas en rodajes en parajes exóticos. Eso le impidió alistarse en la II Guerra Mundial. El estudio no dijo nada sobre su enfermedad en un gran error de relaciones públicas. Nada de eso tiene que ver con lo que hiciera en los 30 en la Guerra civil.

Cantabrum indoctum iuga ferre nostra dijo... 04 abril, 2010 18:33

yo creo necesario esos peliculones como street fighter, para los dias de dura resaca

Juls dijo... 04 abril, 2010 19:21

Uf, lo de Raul Julia es un crimen, sí.

Aquí siempre se aprende algo, es alucinante, sois mejores que la enciclopedia Salvat Estudiante.

Anónimo dijo... 04 abril, 2010 20:20

Señor Paco Fox o Vicisitud. Tanto monta, monta tanto.

Hoy al terminar de ver Ponyo en el acantilado, mientras me fijaba en la canción final que a ustedes les alegra. He tenido una revelasion, y he pensado que igual me pueden ayudar.
Resulta que tengo en mi cabeza un recuerdo de niñez sobre una pelicula de dibujos juraria que japones o de por aquellos lares, pero no recuerdo el titulo. Respecto la trama, pues debido a que en esa edad la capacidad de prestar atención y de medir el tiempo son muy variables, solo puedo decir que iba sobre un rey que tenia una hija y que un malvado queria hacerse con el reino, la hija era una guerrera o algo asi y el malvado la mata, y consigue hacerse con el trono, pero resucita (la escena era que salia de una especie de flor de loto o algo asi) y se pone a dar hostias como panes y venga al padre.
En fin si les suena algo de esto, se agradeceria la información.

Hans Schnier

Paco Fox dijo... 04 abril, 2010 21:07

Hans: Con gran vergüenza, he de reconocer que ni idea...

Anónimo dijo... 05 abril, 2010 20:42

Señor Paco Fox, vale que estemos sensibilizados con las fiestas que acabamos de pasar, pero tampoco hay que autoflagelarse de esa manera.

Si mi descripción hubiese sido mejor, entenderia la gran vergüenza, pero como no es asi no hace falta ponerse tremendista.

Gracias de todos modos. Seguire buscando, o a ver si consigo recordar con mas exactitud algo referente a la pelicula. Por supuesto que si doy con ella se lo hare saber.

Hans Schnier

Manuela dijo... 05 abril, 2010 21:00

Hola, os sigo desde hace tiempo y, al contrario que Sofía Mazagatos con Vargas Llosa, yo sí que he tenido la suerte de leeros.

Sólo quería compartir con vosotros un descubrimiento que hice hoy. Si se introduce 'vicisitud y sordidez' en el buscador de Twitter (quería ver si os podía seguir a través de él), el primer resultado que aparece es "Wisin y Yandel". ¿Cuánto dinero habéis pagado para que así sea?

Besos desde México

Isra dijo... 05 abril, 2010 23:16

Yo diría que mas bien a estos intérpretes se les puede meter en la categoría "me apunto hasta a un bombardeo".
Gente como los ya mencionados Ringo Starr que cada vez que se asoma por el séptimo arte es para hacer algo incategorizable, como aquella película de los cromañones. O Jeremy Irons el cual parece que ha sustituido a su agente por un contestador automático que responde SI a todo. Otro que tambien está haciendo esfuerzos draconianos por entrar en esta categoría es Ben Kingsley. Si alguno de ellos tienen la mala suerte de fallecer después de filmar un cagarro monumental será eso lo que se lleven a la tumba. El caso contrario de lo que sucedió a Heath Ledger, que felleció dejándonos su mejor interpretación, porque si lo hubiera hecho tras rodar alguno de los títulos lamentables en los que intervino las cosas hubieran sido muy diferentes.

varo dijo... 06 abril, 2010 09:04

Pelín tarde, (vacaciones: is your fault), escribo para contestar al comentario de más arriba, sobre el bueno de Errol. El tipo estuvo por la guerra civil, sí, pero de reportero. Tiros ni uno (como Heminway, vaya). De hecho, el fotógrafo que lo acompañaba resultó ser un espía nazi, lo cual creó un rumor persistente sobre si Errol Flynn también lo era.
¿Os acordáis de Rocketeer? aquella sí que era nostálgicamente mala.

Paco Fox dijo... 06 abril, 2010 09:13

Claro, por eso el personaje de Timothy Dalton en Rocketeer era un espía nazi inspirado en Flynn: el mito perduró por mucho que el pobre señor se matara por convencer a la gente que era más bien izquierdoso.

'Rocketeer', más que cutrenostálgica (en ningún caso da la vicisitud de 'Street Fighter') es uno de los mejores ejemplos de su época de película que debería de haber sido mucho mejor y que machacó expectativas. El que hoy en día se hable un poco mejor de ella tiene que ver más bien con que poseía ciertas virtudes (Jennifer Connelly con can-nes a la cabeza) que pasaron no deben desestimarse por culpa de lo excesivamente naif del guión (algo que, por otra parte, podría defenderse por el espíritu de serial de los años 30 de la película. Podría. Yo no.)

Dr. Quatermass dijo... 07 abril, 2010 00:44

Pedazo de selección de frikadas, no esperaba menos vicisitudes. ¿Ves como el planazo tampoco no estaba tan mal?, es que England y Gentle Giant (especialmente Octopuss) inspiran lo suyo.

Yo lo siento pero para mi Dagon es el #1 por mucha Raquel Meroño en bolas que salga.

Por cierto, podrias currarte un post necrófilo sobre el premio honorífico del festival de San Sebastián, era recibir el premio y zas!.

Un saludote

Tyrion dijo... 08 abril, 2010 09:47

Como cinéfilo aficionado me ha encantado el post. Algunas historias las conocía, pero otras muchas no y todas me han encantado. Por cierto, que recuerdo yo una aparición de Joseph Cotten en una peli semiporno itliana, clasificada "X", que no se si sería su última aparición, pero tenía pinta de faltarle un cuarto de hora para palmarla. A ver si investigo un poco ...

Un apunte sobre Rocketeer: no he visto la película pero si que leí en su momento el comic en la que está basada y por las imágenes que he podido ver de la misma la película es muy fiel a este. Se publicó en España en los 80 por entregas en el Comix Internacional de Toutain y tenía un magnífico dibujo (y no recuerdo si también guión) del malogrado Dave Stevens y un aire steampower muy original. Y digo lo de malogrado porque Dave Stevens terminó haciendo comics románticos para quinceañeras tipo Esther y su Mundo o al menos esas son las últimas noticias que tuve sobre él.

En fin, que si podeis encontrar el cómic por ahí echadle una ojeada, que vale la pena.

Tyrion dijo... 08 abril, 2010 11:31

La peli del Cotten era clasificada "S", quizir ...

ManDouble dijo... 09 abril, 2010 13:45

Petersellers, petersellers, uhmmmmm, a quién me rec...hostias!! pero si es Florentino Pérez con peluquín!!!!

Anónimo dijo... 10 abril, 2010 00:40

Títulos de crédito cantados.
Pajaritos y pajarracos
Pier Paolo Pasolini, 1966
Opening credits, music by Ennio Morricone

http://www.youtube.com/watch?v=237CM6RZTdE

-R-

Anónimo dijo... 07 agosto, 2010 21:14

Me parece fatal que para ilustrar la entrada de Bette Davis hayais utilizado un Mariví Bilbao.
Según "Amarga Victoria", una de las biografías más reciente de la Davis, ¿Sabéis que iba diciendo cuando abandonó el plató de "Wicked Stepmother"?
"¡¡NO PUEDO HACER ALGO ASÍ!! Tengo que pensar en el futuro de mi carrera".
Diosa.

 
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