29 julio 2010

Instrumentos del infierno: La gaita

La música tradicional. Esa cosa que puede tener tres efectos en el oyente:

1.- Aumento del ardor localista: En el fondo, una especie de versión más respetable del ver Mazinger Z o, dependiendo de la edad, Los Caballeros del Zodiaco y ponerte nostálgico: es algo generalmente poco soportable, pero que te recuerda a lo que has mamado mientras crecías. Un sentimiento nostálgico que sólo puede llevarte a exclamar: ‘¡Qué bonica es mi tierra!’

2.- Aumento del ardor por la tierra de otros. Escuchar folk de lugares ajenos genera imágenes de tópicos turísticos que llevan a un ‘¡Qué bonica es la tierra de los otros!’ Esto último, en el caso de las músicas de países subdesarrollados, se convertiría en ‘¡Qué bonicas son las idiosincrasias del tercer mundo sin coger disentería mientras escucho estos tambores!¡Cómo me pone el exotismo congoleño sin riesgo a que me peguen un tiro!’.

3.- Rechazo absoluto del ardor localista y, en general, el conocido como ‘síndrome de querer extraer el tímpano arañándose la oreja con la uña del dedo chico’. Esto suele darse entre hijos criados en hogares en los que el efecto número 1 era constante en los progenitores. Lo sabes bien: si tienes descendencia, lo más probable es que acabe odiando exáctamente todo lo que te gusta a tí y abrazando todo lo que te da repelús. Por eso no tengo hijos. Estoy seguro que no sólo heredaría mis problemas intestinales sino, lo que es peor, sería fan de Muchachito Bombo Infierno, de Angelopoulos y que se haría gallolas con porno hindú. Seguro que sería una especie de Bizarro Paco Fox con perilla, como el Spock alternativo.

Yo pertenezco a una también usual mezcla del segundo y tercer punto. En algún momento de mi primera adolescencia, justo entre las pajas, escuchar a Battiato, las pajas, el Spectrum y las pajas empecé a escuchar música celta. Yo creía que porque me recordaba a El Señor de los Anillos (¡qué coño, no nos hagamos los cultos!: ¡era a la Dragonlance!). Pero sospecho que en realidad era por oponerme brutalmente a las casetes de Romero San Juan con las que me torturaba mi padre. O a la música de carnaval de Cádiz, una opción estética que se basa a menudo en ese maravilloso instrumento llamado kazoo y que yo conozco cariñosamente como trompetilla porculera de chirigota.

Con el tiempo acabé convirtiéndome en un conocedor medio de la música celta, gracias sobre todo a que se puso de moda unos años después, cuando a todo el mundo le dio por grabar un disco con flautas y, obviamente, gaitas. Las putas gaitas.

Por supuesto que existen otros instrumentos más terroríficos que éste. No hablaré de las tan de moda vuvuzelas, pero no puedo dejar pasar la oportunidad de nombrar al menos el didgeridoo. Ver a un perroflauta dándole caña a una cosa incapaz de generar melodía y que parece exáctamente el sonido de evacuación intestinal de un hipopótamo siempre me ha fascinado. O dado ganas de liarme a patadas con la cosa. Me refiero al instrumento, no al perroflauta. O no.
Pero hoy esto va de gaitas. Porque siempre he dicho que en este blog solemos hablar de cosas que nos gustan. Y a mí me encantan. Pero no somos de los que piensan ‘yo soy la hostia luego lo que me gusta es la hostia’. Por lo tanto, reconozco que estamos ante un instrumento sórdido, conocido cariñosamente como ‘ese aparato del infierno’. Porque entra dentro de ese grupo selecto (en el sentido de ‘selecto que produce horror absoluto en el oyente’) de instrumentos que, cuando son tocados mal, hacen que sientas como las conexiones neuronales se rebelan y comienzan a darte calambrazos en los testículos. Y, cuando son tocados bien, también. Porque no en vano la cosa TIENE forma de escroto. No dudo que existía un motivo doble para que se tocaran en batallas: para animar a la gente a ensartarse en una espada antes de seguir escuchándolo o para acojonar a los contendientes ante la visión de un tipo soplando en unos enormes cojones mientras los estruja con el sobaco. Una imagen poderosa que tengo que reconocer que para muchos es la representación gráfica de la palabra ‘porculero’. No en vano, la RAE nos dice que un ‘soplagaitas’ es un estúpido. Aunque yo añadiría otras acepciones. Porque no podemos obviar lo poderoso de la metáfora sexual del acto de tocar la gaita. ¿Cuántas veces se habrá dicho la frase ‘¡Pero no soples, chupa!’? No tengo ni idea. Pero sé seguro que si además va acompañada con estrujamiento escrotal, la expresión va seguida de un grito de horror. Similar, todo sea dicho, al sonido de una gaita. ¡Todo tiene sentido!

Y ahora, después de tantas gilipolleces, un poco de curtura. Las gaitas nacen en los albores de la humanidad, cuando la gente todavía no sabía qué era una pastilla de jabón, pero al menos tampoco conocían a Belén Esteban. Multitud de pastores alrededor del mundo, entre polvete y polvete ovejero, pensaron en coger tripas de animales y añadir huesos por los que soplar. Sí: eran tiempos en los que la gente era realmente inventiva. Maléficamente inventiva, diría yo. Me pregunto: ¿Cómo se generó tan gorrina idea? ¿Fue en un concurso de ‘yo pueo soplá la flauta más fuerte pa'spantá lah vacah de Marcelo de la cerca d'alao’? Y, sobre todo, ¿eran conscientes de las implicaciones homosexuales de todo esto? Si estaban en Grecia, no lo dudo.

Algunos historiadores defienden la idea de que los romanos llevaran consigo las gaitas a Bretaña. Yo no veo al Imperium como un ente TAN cruel, pero así lo he leído en un libro. Una importación que, extrañamente, no logró que naciera un movimiento independentista estilo Frente Popular de Britania. Acueductos, sí. Alcantarillado, también. Pero dar por culo con las gaitas, eso es opresión de la dura.

En Escocia se les pilló especial cariño, en una clara muestra de embriaguez colectiva. Se dice que sonaron en la famosa batalla de Bannockburn, aquella que realmente logró la independencia temporal de la región, capitaneada por un pobre hombre llamado Robert The Bruce. Héroe escocés que, gracias a Hollywood y ‘Braveheart’, es mundialmente conocido como ‘el hijoputa que traicionó a Mel Gibson’ en lugar de ‘el hijoputa que ganó Bannockburn utilizando las gaitas como armamento de destrucción psicológica masiva’. Pero vamos: que tampoco es un dato muy fiable. También se dice que el Activia te hace cagar y miles de mujeres con estreñimiento pueden atestiguar que no sirve para nada. No le hagáis demasiado caso a lo que leéis por ahí. Y menos si es en un blog que se llama ‘Vicisitud y sordidez’.

El caso es que, cuando los escoceses fueron derrotados en el siglo XVIII tras las Rebeliones Jacobitas, el instrumento empezó a estar mal visto en el sentido de ‘te meto en la cárcel y te corto todos los apéndices en el cuerpo’ de mal. Se lo consideraba como un símbolo del nacionalismo local debido a que había acompañado en las batallas a cientos de tipos con falda y sin ropa interior. Algo que debería haber producido más bien hilaridad, pero no seré yo quien se ponga a interpretar el sentido del humor de un gobernante inglés del XVIII. ¡Si sólo un par de siglos antes el chiste de moda en la corte era cortarle la cabeza a las esposas!

Las gaitas fueron sustituidas en las verbenas populares por lo que Ian Anderson llama ‘La cosa estrujante del infierno’, que es la descripción más adecuada de ese instrumento conocido como ‘acordeón’ o, entre sus practicantes, como ‘¿por qué habré estudiado esto que me hace parecer Urkel habiendo estado en mi mano pillar una guitarra e intentar follar con grupis?’.

Pero sabemos que todo vuelve, como las gafas de sol inmensas, Ace of Base o Goku cada vez que se lo cargan. Y a principios de los 70 la música tradicional británica se puso de moda, sacando de la tumba tanto a la ensordecedora gaita escocesa de las Tierras Altas de donde era Connor McCloud, como a la más tolerable en cuestión de decibelios gaitas de Northumberland.

Los irlandeses, por su parte, decidieron que eso de soplar un tubo del que colgaba una bolsa era demasiado para unos tipos que, no lo olvidemos, no solían llevar faldas. Al menos en público. Así que se especializaron en las ‘uilleann pipes’ (gaitas de codo), así llamadas por tocarse con el sobaco en lugar de con la boca. ¡Si hay que hacer algo con la bolsa es estrujarla! Ellos sí que saben. No como el resto del mundo, que utiliza el espacio entre el tronco y el brazo para hacer sonidos de pedos. El instrumento en sí es bastante más complejo,y la cosa implicaría comenzar a hablar de octavas y reguladores, pero aquí tampoco estamos para ponernos técnicos. Básicamente porque no tendría ni idea de lo que estaría escribiendo. Basta saber que se trata de la gaita más difícil de tocar, pero también mi preferida y la que suena más bonica, al estar pensada para ser usada en lugares cerrados. Claro que suena bien sólo si la toca alguien tan jrande como Paddy Moloney.

¡Qué música más bonita! ¡Qué bellez....aaaaaaarggg!

Los gabachos también tienen su propia gaita de sobaco, llamada la musette de cour, lo cual se traduce como ‘gaita de la que nadie habla porque no la tocan los Chieftains ni Carlos Núñez’. En general, según vamos bajando geográficamente, el poderoso sonido de las tierras altas se ensordidece más. Y comienzan a salir más tipos de gaitas que chorros de sangre en una partida de Mortal Kombat. También en Francia está la binioù, una variación bretona de tortura poco refinada que viene a ser como si una gaita fuera un coro de pitufos que se hubiesen pimplao cien cubatas de helio:


Ya en España, la cosa se pone extremadamente complicada. Como todo el mundo quiere su hecho diferencial, todo dios tiene su instrumento con ligeras modificaciones. Hasta los catalanes desarrollaron un tipo que, por lo que he leído en la wikipedia (yo siempre consulto fuentes de calidad), a veces se llama acertadamente ‘coixinera’, sin duda la forma definitiva del término adaptado al Idioma Mundial. No es éste el blog en el que se deban listar todas. Feck, este no es el blog en el que se deba hablar de la gaita y punto. Pero es verano y escribo de lo primero que se me ocurre. El que la palabra ‘gaita’ saltara a mi mente cuando me puse delante de la hoja en blanco es algo entre mi psicóloga y yo.

La más famosa de todas las gaitas peninsulares es obviamente la gallega, que también es una de las más evolucionadas a nivel estructural. Y es que en esa región se vivió un renacimiento brutal de la música folk en los 90 que encumbró a gente como Milladoiro o, sobre todo, Carlos Núñez, pero que también trajo el horror de las pandereteiras. Un terror monocorde que ni siquiera conseguiría que alguien se hiciera en Facebook ‘Fan de señoras que se meten a pandereteiras’. Y eso es muuuucho decir.

En segundo lugar del ranking de popularidad está la gaita asturiana, conocida principalmente por salir en una botella de sidra. Personalmente, esta variedad tiene un algo que la hace especial: que me suena a pito cutrongo. No es el terror agudo de la bretona, pero a mis machacados oídos le parecen algo así como la versión de tómbola de feria de las gaitas más famosas. Mientras que con las escocesas quiero dar mandobles de espada en batallas o romper piernas jugando al furbo, con las asturianas (e incluso un poquito con la gallega) sólo estoy esperando que me den un perrito piloto y un dominó de plástico. Ahora habré herido sensibilidades. Pero es que realmente son instrumentos para herir sensibilidades. No en vano el asturiano Hevia inventó la gaita MIDI para que sus alumnos pudieran practicar en casa sin que sus vecinos los echaran de esa su Comunidad. No de vecinos: de la Autónoma. Porque para muchos, las gaitas, al contrario que Brummel, mejor cuanto más lejos. Pero no para mí. Porque ya lo he dicho: hasta el Always Look on the Bright Side of Life es mejor con gaitas. Vayan al minuto 3 para descubrirlo:

29 comentarios:

SuperSantiEgo dijo...

Como siempre, una excepcional pieza de investigación de gran valor antropológico.

Tirs dijo...

¡¡¡¡DIOS MÍO!!!! ¡Lo he conseguido! ¡Soy un sórdido!

Tengo en casa:

-El Virtuoso Piper de Bill Clement.

-The Drums and Pipes of the Nosecuántos Irish Regiment (me da pereza mover el culo de la silla para pillar el disco). Marchas militares con gaita y timbal. Irrepetible.

-Hevia. Sí, "ese" Hevia.

-Del Núñez nada por impresentable.

-Y luego una cosa escrita en árabe que son gaitas palestinas. Sí, palestinas. Las oí en directo, en una boda en Jordania, y me compré el dijco. Y selosjuro que allí hay gaitas.

Y además digo con sórdido orgullo que todos estos discos ME GUSTAN y LOS ESCUCHO REGULARMENTE.

En resumen: que acabo de graduarme. Sórdidos del mundo, felicítenme.

Palabro de verificación: exothe (¿de exóthico? ¿Por qué Gúguel/Bloguespó siempre la acierta con estos palabros?)

Ponzonha dijo...

Confieso: yo tengo el primer disco de Hevia y desde mi sillón lo veo colocado entre Jean-Michel Jarre y Mike Oldfield. No creo que haya homenaje mejor para mi paisano. El caso es que a mí me atrajo el rollo techno-folk, el I+D gaiteril y el hecho de que se follase a la miembra de Amistades Peligrosas. Realmente el sonido de la gaita es completamente incompatible con mis oídos.
Desgraciadamente, vivo en el centro de Oviedo, bella capital en la que los fines de semana la banda de gaitas ameniza los vermouts de los turistas mientras que provoca sentimientos de muerte y destrucción a los indígenas.
Eso sí que es sufrimiento.

HansHelm dijo...

Hay un grupo en cuestión "Grave Digger" de heavy metal que decidieron marcarse una trilogía ¡ÉPICA! de corte medievalista en tres discos conceptuales: uno sobre las cruzadas, otro sobre el rey Arturo y otro sobre las guerras de los escoceses que comenzaba de la única forma posible,con el himno de Escocia tocado por gaitas, y sí, dan ganas de sacar un mandoble y ponerse a reventar ingleses.

También tengo no uno, sino dos discos de Hevia. De Carlos Núñez leí en una entrevista que para inspirarse solía tocar la gaita desnudo en su casa, yo era muy jovencito y de imaginación poderosa...y no sé por qué pero desde entonces Carlos Núñez me daba como cosa.

Anónimo dijo...

Yonquis de la vicisitúdica y sordidezca liga fantástica F1 2010, éste es vuestro link para meter un poco de calor

http://www.facebook.com/#!/group.php?gid=100330180023978&ref=ts

Petromás dijo...

Aquí en Galicia hay desde hace unos años una fermosa lucha entre los partidarios de la gaita tradicional y la gaita evolucionada a.k.a. escocesa.

Los primeros dicen que los grupos de gaitas deberían ser los de siempre, o sea, (como número máximo) un cuarteto de vividores y borrachuzos vestidos con polainas y monteira. (ejemplo: http://www.lavozdegalicia.es/foto_hemeroteca/2007/04/22/0012_2082705/Foto/g23p72f1.jpg )

Los segundos, obviamente influidos por el pogüer metal, quieren dejarse de ruralidades y abrazar la ¡ÉPICA!, con bandas masivas de decenas de gaitas, tambores marciales y tipos con falda. (ejemplo: http://www.realbanda.com/graficos/g21.png )

Las discusiones son a cuchillo y no se pondrán de acuerdo en la vida, con lo que la vicisitud está garantizada durante décadas. Ambas opciones viven en la sordidez más extrema, cada una a su manera, aunque yo me inclino más por la de siempre, que el rollo Braveheart está muy visto. Además, el folk de diseño de los últimos años le hizo mucho daño a la reputación de las gaitas, con tanto jovenzuelo repeinao rodeado de secuenciadores y luces de colores. Señores, no lo olviden: las gaitas, cuanto más huelan a vaca, mejor.
Aunque todo sórdido de bien sabe que las mejores gaitas son las de juguete con la bandera española que les venden a los hijos de los turistas en Santiago. Oír a un crío tocar ese engendro durante horas SÍ es destrucción masiva.

Marcialvicious dijo...

Tengo el vago recuerdo de haber leído que, en no-sé-qué batalla de alguna guerra moderna, de las muchas en las que de aquellas andaban metidos los ingleses, un general escribió en su reporte que sus soldados -creo que escoceses- eran tan valerosos que, en plena carga de bayoneta, habían corrido tanto que que terminaron adelantando a sus propios gaiteiros.

Y digo yo: Ahora que están de moda las drogas en formato mp3, con esos chirridos que alteran la psique... ¿será que las gaitas tienen efetos psicotrópicos, y son como esos potingues que la CIA le daba a los soldados yanquis para convertirlos en máquinas de matá?

O acaso, ¿es realmente valor lo que hace preferible arrojarse contra alambradas, campos de minas y ametradalladoras enemigas, o es que la muerte segura es más dulce que seguir soportando ese zumbido que algunos llaman música?

Estoy de acuerdo con Petromás de quien sospecho que seamos vecinos de urbe, y víctimas de ese estadio de esa histeria colectiva que invade a los 'picheleiros' (si, así nos llaman a los de Santiago por razones que ahora no vienen a cuento) durante el verano, al mismo tiempo que los turistas. Si una gaita es ya de por sí insoportable, imagínense una réplica de 'juguete' que sólo da un tono; eso sí, tan agudo que hace gimotear a los perros y licúa el celebro humano. Pónganlo en manos de cientos de mozalbetes porculeros que disfrutan jodiendo a la humanidad, mézclenlo con 12.000 jóvenes peregrinos cristianos fans de "amo a Laura" y un papa ex-nazi, y sabrán dónde están las puertas del infierno.

Por cierto, como dice muy bien Petromás, el gaiteiro siempre tuvo fama de borrachuzo, de vividor, y diría más, de follá musho. Al menos en Galicia, y doy fé porque conozco casos de algunas amigas seducidas, de que a esos maleantes aún les funciona la gaita (nunca mejor dicho) como truco para pillar. Los jaiteiros venían a ser, en el mundo rural galaico -si, ese que hemos dejado tan atrás...-, lo que los guitarristas de rock ahora -en otras partes del mundo-. Como dice el refrán, "habendo gaita e mociñas non se precisa diñeiro".

Les dejo con un 'Grit jits' de refranes y otras reflexiones sobre gaitas y gaiteiros.
"Ir a mexar e non botar un peido, é como gaita sen tamborileiro"

http://www.seivane.es/files/pdf/literatura_da_gaita.pdf

Bandujo dijo...

Como asturiano, no puedo estar más de acuerdo con tus comentarios a cerca de la gaita asturiana.
No estoy muy seguro, pero me parece que ninguna banda de gaitas de Asturias usa la gaita autóctona. De hecho, los recuerdos que tengo de los gaiteros eran uno o dos, como máximo, junto a un tambolirero.
Sobre la gaita como instrumento de exteriores. Tengo una amigo que tocaba la gaita asturiana y practicaba en el sótano de su casa. Se le oía a tres portales de distancia.

Guybrush dijo...

Más motivos para que te gusten los Guardian de una vez por todas, copón! http://www.youtube.com/watch?v=5cbq1c4rqrc

NaaN dijo...

Yo sólo diré una cosa: yo toco en un grupo así, y no pertenezco a ninguno de los tres colectivos. Ni exalto la patria o la música regional, ni la rechazo, ni las extranjeras (ni más ni menos que las demás músicas).

Yo toco el violín, la viola y la mandolina en un grupo en el que el jefe toca la gralla, la tarota, el sac de gemecs (nombre correcto de la gaita catalana), y el flabiol (el único de sus instrumentos que no parece inventado por Satanás).

Lo más dramático no son los conciertos, donde el equipo de sonido y el monitoraje permiten que cada cual se oiga a un volumen adecuado, sino los ensayos: luchar contra tal potencia es una pesadilla.

Pero ¿sabéis qué? Hacer música elaborada con mis amigos, influenciados por Radiohead, Sigur Rós o Rufus Wainwright, y grabar un disco, sólo sirve para arruinarse. Aunque las radios hablen maravillas de tí, y hasta pongan tu videoclip por la televisión, y toques en el Sant Jordi Club en un acto con 3000 asistentes, es una ruina.

Y desde que toco música tradicional me he emancipado. Ojo al dato. Que la cosa tiene un mercado, parece.

samufon dijo...

también trajo el horror de las pandereteiras. Un terror monocorde que ni siquiera conseguiría que alguien se hiciera en Facebook ‘Fan de señoras que se meten a pandereteiras’. Y eso es muuuucho decir.
http://www.facebook.com/group.php?gid=182526958801&ref=search
Ejem, ejem....

Anónimo dijo...

Yo hice una web para un restaurante gallego y le puse la canción de Hevia (si, ESA canción, no te sabes otra)

A los tres meses cerró.

errepunto dijo...

No es por tocas las pelotas (o tocar la gaita, que es más adecuado en el contexto), pero se olvida usted de una de las variedades de gaita más sórdidas que existen: la gaita de boto o gaita argonesa

¿Hay algo más sórdido que un instrumento que suena como el infierno con un trajecito de volantes? Diox mio, si existe quiero conocerlo :D

errepunto dijo...

¡Se me olvidaba lo más sórdido, <a href="http://usuarios.multimania.es/aqueron/boto.htm>su historia</a>!

<i>En alguna parte de Aragón, vivía un gaitero que era ciego. Tenía una niña pequeña de unos cinco años de edad, su hija, a la que quería más que a su vida. Cuenta esta historia que la niña enfermó y murió. Y aquel gaitero ciego aragonés, para poder recordar a su niña, y como su vista era su tacto, puso uno de los vestidos de su hija sobre el fuelle, de tal manera, que así, cada vez que tocaba melodías con su gaita, se hacía a la idea de tener a su querida hija abrazada...</i>

Por lo que puede inferirse que tocar ese instrumento es similar a estrujar a una niña muerta para que emita sonidos.

¿Quizás sería el gaitero de la leyenda un nigromante que pretendía convertir en zombies a la población con su gaita impregnada en muerte? Espero que si.

La reina de la miel dijo...

¡Jajaja, qué momento me acabas de hacer pasar, ladrón! Como asturiana, me hago cargo perfectamente de que nuestra gaita es una mierdecilla, que ni inspira gestas heróicas ni inflama el fervor patriótico ni ná. Aunque pa sórdida, la bombarda bretona esa del infienno: la descubrí la única vez que fui al festival de Lorient y hubiera preferido no saber que tal instrumento existía, virgen santa, qué espanto...

Marcialvicious dijo...

"Eu quero ser ghaiteiro", de Diplomáticos de Montealto, o donde la gaita, el acordeón y el ska se juntan en un himno de exaltación patriótico-tabernil.

http://www.youtube.com/watch?v=5UGmfYKh_2s

Danda dijo...

¡Soy culpable! Si no fuera suficiente con ser asturiano, encima también he grabado una canción que empieza con una gaita rompetímpanos. ¡Mátenme!

Anónimo dijo...

Ya lo dijo el Pingüino en su disco en directo, sólo los Gaiteiros pueden superar el horror de los GruposQueSonFamiliasCantandoSevillanas.

Tengo 2 mellizos de 2 años. Su abuela acaba de venir de viaje de Santiago. Tengo dos mini gaitas de esas por casa. Gracias a Feck, todavía no saben usar los agujeritos, pero los cabrones de los niños se lo pasan bomba soplando

Atribulada dijo...

Reconozco que yo sólo he escuchado el tema básico de Hevia y los arreglos que hizo para el útimo disco de Amistades Peligrosas antes de separarse por primera vez. Y los arreglos árabes y gaiteiros no desentonan nada, pues se dice que la gaita nació en le antiguo Egipto ¿Se imaginan a Cleopatra en la corte con gaiteros rapados vestidos con túnicas transparentes? Yo sí. Y mola.

Honguito dijo...

Me ha encantado!!
Por cierto, Tirs, por qué el Núñez es un impresentable???
Generalmente, uno lee lo contrario...

O. C. P. dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=MyAwF9Fbols&feature=related

Niha dijo...

Creo que para completar la guía del horror sonoro, hacía falta añadir esto:
http://www.fotolog.com/niha/52597917
(la foto es antigua, del 2002. Estuvo un timepo perdida. Tal vez para bien. Tal vez haberla encontrado es una señal de que en efecto el mundo se acaba en el 2012)

P.D. La palabra de verificación es repall, que no significa nada, pero pall es paño mortuorio, capa de humo o, de forma figurativa, algo que envuelve en un mal ambiente. Nada, que se acaba el mundo. Se puede aprovechar para intentar acercamientos al sexo de preferencia con los argumentos que ofrece Molotov en el estribillo de El mundo (http://www.youtube.com/watch?v=cPT38KuD--M)

Anónimo dijo...

Por no hablar de los Gaiteiros yonkis que pueblan los lugares turisticos de Galicia...

Bodach dijo...

Aprovechando que es verano, llueve en Mallorca y mi novia tiene guardia en el hospital voy a saltarme mi larga tradición de voyeur para intentar aportar algo.

Yo, dependiendo de la música que suene estoy entre los primeros y los segundos tipos de oyentes, tengo ardor para dar y tomar.
Mi gaita favorita, como buen localista, es la "gaita charra" que no deja de parecerme una flauta con tres agujeros pero no seré yo el que lleve la contraria, suena bien, la acepto como gaita. Además es un elemento más en mi teoría que gaitas y jotas, uniformemente extendidas por casi toda la geografía tendrían que ser el verdadero elemento unidor de Eppaña!

Totalmente de acuerdo con que su sonido es particular, saco de gemidos (en concreto de oveja) es la evocadora forma en la que le llaman los catalanoparlantes pero de ahí a la Epica o el dolor de cabeza hay un paso.

Los irlandeses, cuentan ellos que no dejaron de chupar por gusto, parece que a los ingleses una gaita que se tenía que tocar sentado les parecía menos subversiva. Lo cierto es que hinchadores, como los de colchoneta, los hay para todas las gaitas, lo del codo creo que tiene que ver más con los gestos raros que hacen para cambiar la harmonía.

Los que crean que la muy digna gaita asturiana es ridícula es porqué no han oído las también muy dignas pero con timbre de tiovivo gaitas pequeñas escocesas.

Sobre la prohibición de las gaitas en Escocia era solo para los vencidos, de hecho después de la revuelta jacobita la forma más facil de llevar falda y tocar la gaita era hacerse del ejercito (si hablamos en sentido figurado lo suyo era la marina).
Siguen tocándola, pasando por Somme y Normandía con gaiteiros en primera fila. Si ahora hay pocas gaitas en los fregaos es seguramente porque los escoceses de las tierras altas y islas están en peligro de extinción, ya solo hay ovejas y turistas allí arriba.

Y como recomendación: Deaf shepherd, nombre gaitero a más no poder.

Paco Fox dijo...

Bodach: Yo he leído varias veces que el origen de la gaita irlandesa pasa por ser un instrumento de interior, también por haber sido perseguido su uso. Pero no pude contrastar esta afirmación (tampoco le dediqué mucho tiempo, para qué vamos a negarlo), por lo que no lo puse en el post.

padawan dijo...

Me asombra que nadie haya mencionado una de las formas más directas del horror gaitero: los Red Hot Chili Pipers... sí, sí, PIPERS!!!! Versiones de rock y aledaños interpretadas con gaita.

El año pasado estuve en Escocia y vendían sus cds y dvds por todas partes.

Palabra de confirmación: prosties (de kellogs)

trimegisto dijo...

Acabo de hacerme fan, tan solo por reconocer que muchos empezamos con la dragonlance antes que con el SDL xDDD

¡Grande!

Emilio Matei dijo...

Para el folclore urbano de Buenos Aires, Argentina, "gaita" = gallego/a = español.
Antes de 1940 las gentes de clase media o alta tenían sirvientas gallegas. "Tocar la gaita" en esa época significaba para el "señorito", acostarse con la sirvienta.

martincx dijo...

Pues para que mole, tienes que buscar en el utub badpiper Thunderstruck

Doblemente vicisitúdico.

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