30 junio 2010

La liga fantástica de F1 2010. Round 9: ¡¡¡¡V-A-L-E-N-C-I-A!!!!

Durante las pausas para el café en mi época en Grundy – montando 'Sin tetas...' – conocí a mucha gente encomiable. Siempre había algo interesante de lo que hablar con los guionistas de 'Yo soy Bea' o 'Mi gemela es hija única': ya fuese el temor de una chica que quería ligar con uno que había estado saliendo con Amaia Salamanca ("es que menudo listón tengo que superar...") a un sabio comentario que mi estimado Daniel hizo en su día que, a raíz de este lamentable GP de Valencia, paso a reproducir:

"Ese es el plan maestro de Francisco Camps: llegar a todos los hogares valencianos, tirarse a la madre, matar a las mascotas, quemar la paella del domingo, mearse en la horchata y TAL VEZ entonces, puede que, quién sabe, a lo mejor, bajar una décima en los sondeos de intención de voto".

Visto de esta forma, el GP de Europa 2010 merece pasar a la historia como el GP de VALENCIA 2010: las decisiones delirantes, tardías y chapuceras que tomó el señor Charlie Whiting hicieron juego perfectamente con la presencia de Camps y Rita en el podium: si la F1 es como la vida misma... ¿Por qué no imitar a una comunidad autónoma que – junto con Madrid – ha sido la apoteosis máxima del choricerío impune? ¡Claro que sí!

En el momento en el que Rita Barberá entregaba el trofeo al Mierda no entendí cómo el televisor del hotel de Colonia en el que estaba alojado no aprovechaba para morir de cáncer. Claro que tampoco entendí por que aquel litronero que tanto nos hizo disfrutar con el accidente de Hulkenberg (2+6 de estilo por cervecerismo poligonero y patadas dramáticas a las protecciones de neumáticos) no aprovechó para lanzar, con más motivo, otra cerveza al podium. Mejor, porque así evité responder a la pregunta "Si, del botellazo, sólo pudiesen desparramarse los sesos, bien del Mierda, bien de Rita... ¿A cuál elegirías?". Tough call, no olvidemos que el asedio y derribo del barrio del Cabanyal es un jran momento "Satán es mi señor".



Feck ¡si incluso Rita se puso a derribar saltándose a la justicia española! ¡Anda! ¡Justo como el Mierda!

Y esto nos lleva a una puntuación MUY compleja de dar. Para quienes se hayan leído mi artículo de la última Grand Prix Actual, en él defendía la labor de Charlie Whiting y sus "reprimierdas" utilizando este maravilloso momento cinematográfico como símil:



En efecto: el chiste es malo al principio, desesperante por en medio PERO, si se tiene el valor de perseverar, ese "Sweet, dude" termina por ser LA HOSTIA. En serio. Eso es lo que está intentando lograr Charlie Whiting: un tipo de humor chabacano-intelectual que aún no terminamos de pillar. Pero, a la undécima "Reprimierda, vete y no peques más" todos estaremos revolcándonos en el sofá de la pura risa. Nos dará igual el título mundial, porque ya estaba otorgado a Hamilton desde el principio, y, sencillamente, nos descojonaremos con el "Sweet Dude". Y Fernando Alonso también. Probablemente se dedique al noble arte de disputar las carreras que quedan yendo en dirección contraria, a 20 por hora y defecando creativamente en la pista sin salir del habitáculo.

Still, hasta Chiquito de la Calzada tiene ese chiste en su repertorio con el que consigue que no se ría nadie. Shit happens. Eso es lo que le ha ocurrido a Whiting en esta carrera: un buen "sweet dude" EXIGÍA que no se penalizase en absoluto al Mierda. Más que nada por aquello de que "Como Lewis aprobó el teórico a la octava pensaba que la línea continua significaba que el carril por el que iba el safety car aún no era la pista". ESO es humor de calidad. De calidad "sweet dude", but that's the way a-ha a-ha I like it. Pero no, Charlie usó la clásica técnica de la FIA de aplicar las penalizaciones una década después. Así, si en fútbol se puede anular un gol perfectamente legal de Inglaterra sin pensárselo ni una décima de segundo, en F1 parece que toda decisión que se tome tiene que pasar por, en primer lugar, enviar un fax a la secretaria de Jean Todt en el que, antes de ir al meollo de la cuestión, se pregunte – por aquello de la buena educación – que qué tal ha ido la comunión del sobrino y si tu camello me puede pasar algo de farla que el mío anda de vacaciones por la Pegaso de Mataró. Al final, en una postdata, se pondría "Ah, oye, que el Mierda ha adelantado al safety car por sus santos huevos. ¿Qué hacemos?". Evidentemente, se organiza una comisión deliberativa: cogen el taxi para reunirse en un hotel de Mónaco y, después de unos cubatas, redactan una nota ¡a lápiz! que envían por fax a la secretaria del principio. Ésta llama para preguntar si Hamilton se escribe o no con hache. Finalmente, la secretaria le envía a Whiting un SMS que reza "k m dcn k amilton aga DT bsss xD juasjuas". Eso sí, la prensa inglesa dice que sólo han pasado 7 minutos (y no los 48 que fueron), con lo cual un drive through que sólo penaliza 10 segundos "es lo correcto" y no una ridiculez. Señores de la FIA, les voy a recordar una terminología: "Stop and go". Tarden 48 minutos en penalizar al Mierda si quieren – y si no localizan al camello de la Pegaso de Mataró – pero, si lo hacen, hagan un stop and go de medio minuto en boxes. ¿A que no es tan difícil? Se llama "pensar". Pero no le voy a pedir imposibles a un inglés. Luego, tuve una tarde de celebración cervecera en Dusseldorf después del 4-1.

Lo cierto es que esa tardanza – no tanta, eso sí - también la ha conocido Alonso cuando su merecido drive through por saltarse la salida. Así que no me queda más remedio que darle dos puntos por adelantar al safety – el Mierda, siempre un pionero – y otro por su drive through. Eso sí, los -10 de inestilo por ser la enésima vez que se sale de rositas no se los quita nadie: la sanción de la FIA NO es proporcional y más cuando – con precedentes en la GP2 y como nos ha recordado Briatores, existe una sanción para quien adelante al safety car: BANDERA NEGRA. Así que sí hay trato de favor, sí hay carrera manipulada, sí hay gente saliéndose de rositas tras haberse forrado con la Gürtel... Y también mierdismo ¡Tuvo el valor de decir, en la rueda de prensa, que no había visto al safety! Still, gracias a sus bellas declaraciones de insulto a Alonso "Vivía en otro mundo. No estaba acostumbrado a ser adelantado por un Sauber" el Mierda remonta algo el marcador: 5 puntos por purita calidad. Whitmarsh se suma a la fiesta y se lleva un puntillo para McLaren por decir "Para mí, fue lo normal. Pero Alonso debe tener unas experencias en competición que yo desconozco".

De todas formas ¡para qué carallo queremos el sarcasmo inglés teniendo el exabrupto mediterráneo a mano! Las declaraciones de Alonso – "carrera manipulada" (5) – son épicas y han sentado muy mal a la FIA. Jrande, aunque luego la cagase un poco suavizando las declaraciones (-2). No han obrado así en Ferrari, con un Luca sobrado al que se han unido más altos cargos (5). Sin embargo, lo más bello fue el usar la radio de Alonso para, con un imposible acento italiano, comenzar a cagarse en la FIA y el Mierda (5+5 de estilo que les da, merecidamente, la star of the race).

Y todo se lo debemos a Mark Webber y su safety car (1+3 de estilo, por lo dramático de su llegada, justo delante del Mierda). Su torpeza suprema a la hora de adelantar a Heikki – Mark, que pilote un Lotus no significa que tenga que dejarte pasar – supuso un hostiazo (6) con un vuelo de plasticidad pocas veces vista (10) y un claro "pabersematao" (10), aunque luego, tirando el volante, nos demostró que eso de matarse en un F1 hoy en día es para pilotos MUY inútiles. Star of the race con... ¡40 puntazos! Eso es hacer las cosas a lo jrande: los chicos de Red Bull – hoy me parece obvio de más hacer un chiste con el "Te da alaaaas" – hn monopolizado el rock'n'roll del campeonato. Y les amamos por ello, aunque me ponga más Mark.

La otra chapucera consecuencia del Safety Car fue que los pilotos que no habían respetado su in-time, tuvieron una penalización de 5 segundos (1 puntillo para Jenson Button, Rubens Barrichello, Nico Hulkenberg, Robert Kubica, Vitaly Petrov, Adrian Sutil, Sebastien Buemi, Pedro de la Rosa y Vitantonio Liuzzi). Por supuesto, De la Rosa se lleva un +3 de psicodrama, ya que dicha penalización le hace perder su primer puntillo con Sauber. ¡Povre onvre! Glock, por su parte, se llevó una penalización mejor (20 segundos) por no obedecer las banderas azules. En Canadá no pasó nada, pero aquí... ¿Obstaculizaría al Mierda? Eso sí, un aplauso a Timo por su duelo con Senna: logró joder los dos coches (6 puntos por su neumático pinchado y por destrozar el alerón de Bruno) y, al hacerlo justo antes de boxes, pilló al equipo Virgin sin ningún neumático preparado. Credit to Timo por un 4+3 de estilo en su ridículo repostaje. Éste hubiese sido su día, pero cuando Mark se pone...

Trulli, por su parte, logró perder el alerón (2) y arrastrarse por el circuito, más lento que un Hispania, en lo que fue una bella forma de conmemorar el 500 GP de Lotus (3). Menos mal que Kovalainen logró que saliese el equipo de Chapman en todos los informativos.

Respecto a los equipos, subrayar la multa a Red Bull (1) por no dar salida adecuada de boxes a Webber y la estrategia de mierda de Mercedes con Schumacher, haciéndole parar cuando tenía neumáticos duros y encontrándose el Kaiser con el drama de tener que esperar media vida ante el semáforo en rojo. 4+5 de estilo. Pero el team of the race fue claramente para Ferrari.

Aunque, más bien, deberíamos decir que todo el GP fue un maravilloso homenaje a la clase política valencia: esa gente que chanchullea lo que quiere con el circuito – que siguen apoquinando los pobres contribuyentes – mientras da comisiones a los amiguitos del alma usando el dinero que no pagan a los empleados.

Si me encontrase, en una de mis múltiples visitas al sastre, con Paco Camps y me preguntase lo que me ha parecido este GP, tendría que citar una frase – que marcó mi infancia de fans de Peter Ustinov - que espetó Petronio a Nerón "Paco, Rita, creo que sois tan dignos de este espectáculo como este espectáculo es tan digno de vosotros".



PD:

CAPITULO 16 DEL REGLAMENTO DEPORTIVO DE LA F1 – INCIDENTES
Artículo 16.3 Los comisarios podrán imponer una de estas tres sanciones a cualquier piloto involucrado en un incidente:
a) Un drive through
b) Un stop and go
c) Una penalización de posiciones para la parrilla de la próxima carrera.

¡Invítenme a unas cañas para que me olvide del sabor de la bilis, again!

16 junio 2010

Mis vicisitudes progresivas: Gentle Giant

A decir verdad, la lista de los 100 discos con valores nos dejó el tema musical un poco agotado de cara a futuros posts. Gracias a San Feck que siempre podremos recurrir al rock progresivo. Mi estilo musical favorito que permite que, con sólo rebuscar un poco, salga algún grupo que cause vicisitud y alguna que otra sonrisa.
Su primer disco no estaba mal. En serio.

Otras formaciones que no tenían discos titulados ‘Two Two’ (¡forsale!), pero que ya aparecieron en la lista, parieron otras ovras no reseñadas en su momento que sería una pena no mencionar en ente bloj. Porque no seré yo el que le niegue a una gente como Caravan el derecho de dejarse caer varias veces por aquí. Por un motivo claro:

Pedos.

Sí. Ellos que hicieron una maravillosa oda al fornicio que fue debidamente loada aquí, también fueron capaces de meter en medio de su ‘The Battle of Hastings’ esta impresionante coda en la canción “Wendy quiere otro topo de seis pulgadas”.

Aquellos que no tienen criterio suelen quejarse de la presencia de esta maravilla gastrointestinal en un disco que, por otra parte, demuestra un gran nivel. Pero están equivocados: lo magggnífico es combinar coplas tan coreables como ‘Liar’ o ‘Travelling ways’ con estas ventosidades tan monas. Y que nadie me pregunte para qué quería Wendy otro topo. ¿Es que deseaba sus quince centímetros de gloria anal? ¿O todo es más inocente y sólo quería su propio topo al que se le habían cagado en la cabeza?:

Preguntas todas que se quedan en nada si expandes tu mente, las piensas seriamente y descubres que son una gilipollez.

Pero vayamos al grano. Los músicos que han hecho que me ponga a escribir un articulillo han sido otros. Unos que no entraron en la lista de discos con valores. Un grupo que se enmarca dentro de la corriente más artit-tica del género. Y todos sabemos lo que eso significa en el sinfónico: cuanto más en serio se tomaban entonces, más cachondeo provocan hoy.

Gentle Giant se formó cuando unos señores que hacían pop sicodélico con cometas, flores, chuches y otras cosas bonitas decidieron que lo suyo era practicar la chunguez musical y complicar las cosas porque sí. El resultado fue uno de los grupos más importantes del género y posiblemente el que más ha hecho gritar ‘¡Mi dinero!’ a neófitos en la época previa a las descargas masivas.

Yo fui uno de ellos. Cuando me metí en el mundo del progresivo, que es como la droga pero sin los efectos beneficiosos de ésta y añadiendo la completa anulación de tu capacidad para ligar con cualquiera hablando de música, lo primero que hice fue leerme enterita la Gibraltar Encyclopedia of Progressive Rock. Una obra mastodóntica de internet bastante clara de navegación en los tiempos en los que proliferaban los sitios de Alta Vista con fondos y animaciones gif capaces de dejarte ciego con un simple vistazo.

Rápidamente descubrí que, más allá de la combinación de primera división Yes-Genesis-ELP-King Crimson, existían varios grupos en puestos de UEFA en lo que se refiere a influencia en otras formaciones. Esto es, que cuando se describía a una banda nueva, eran referentes principales de su sonido. De todos estos, ya era fan de Oldfield, me hice admirador rendido de Camel y perdí la confianza en la raza humana con Magma. Pero Gentle Giant me llamó la atención. Decían que eran bien raros, pero que había grandes influencias medievales.

Y ahí voy yo a comprarme un disco sin haberlos escuchado antes. Que eran tiempos en los que sólo tenía internet en el curro y sin altavoces.

Pongamos un ejemplo de uno de los temas del CD adquirido:

¡Feck! O mejor: ¡Cristo cósmico! En una época en la que mi presupuesto me daba para un compact al mes y todavía no había Napster, yo me había comprado esto. Para todo el verano. Me sentí como si hubiera pillado hongos en un retrete público justo el día antes de las vacaciones con la novia. Pero añadiendo unas irrefrenables ganas de romper el reproductor de CDs a hachazos.

Sin embargo, lo que fue desengaño, pronto se convirtió en más o menos lo mismo, pero como si al desengaño le hubiesen crecido dos cojones revestidos de adamantium. Yo ese disco lo iba a disfrutar. Por mis mismísimos. Así que me tiré todo el verano escuchándolo. Y, sorprendentemente, acabé apreciando su chunguez. Porque esa es la magia del progresivo: el único género que consigue que te convenzas de que te gusta para que no te sientas mal por tirar el dinero o idiota por no apreciar la complejidad de un compás en 17’8/9 cantado en canon e interpretado por un sonido de sintetizador que se parece sospechosamente a los ruidos gastricointestinales del topo de seis pulgadas.



Esta extraña adicción a Gentle Giant me llevó a comprar más discos y, una vez llegada la época Audiogalaxy, a completar toda su discografía. Y siempre maravillado de lo extraordinariamente en serio que se tomaban estos tipos así mismos. En su disco ‘Aquiring the taste’ proclamaban: “It is our goal to expand the frontiers of contemporary popular music at the risk of being very unpopular. (...)It has taken every shred of our combined musical and technical knowledge to achieve this.”. O traducido al español: “Somos la hostia. Joer.”. Y luego van y ponen de portada del disco una lengua lamiendo un culo:

No, si después abrías el disco y resultaba ser una manzana. Pero para mí siempre será otra cosa.

Ian Anderson, en una entrevista, comentó que, estando de gira común, recordaba que siempre se estaban peleando entre ellos por cuestiones artit-ticas. Total, para hacer canciones que hoy en día nadie recuerda. O casi nadie:

Este es el tipo de gente a los que habría que darles un premio al valor y no los militares.

Los Giant (¡qué cool queda nombrar a un grupo sin decir su nombre entero!. Excepto si son Gentle Giant) hicieron disco extraño tras disco extraño que hacían que mi novia gritara "¿Pero qué les pasa a esos tíos?" hasta que, a eso de finales de los 70, lo de hacer música pretenciosa quedaba feo. Sacaron un recopilatorio llamado ‘Pretenciosos: ¡Porque sí!’, pero rápidamente se pasaron al pop. Haciendo un LP que, si le hacéis caso a sus fans más acérrimos es más o menos el séptimo sello del Apocalípsis y, si me hacéis caso a mí, es una cachondada simpaticona.
¡La portada era un recortable!

Tanto escrito y algunos pensarán que tampoco hay demasiada vicisitud en esta gente. Y tendrían razón. Pero por un lado pido que perdonéis la fascinación que producen en mí los grupos que han pasado en unas décadas de ser la cumbre del culturetismo a la peste musical de los gafapastas. Nadie quiere saber de ellos más allá del dato sórdido de que uno de sus miembros luego fue responsable de descubrir a Bon Jovi y -ejem- Cinderella. Por otra parte, soy incapaz de describir con palabras lo extraño que es escucharles y lo lamentable de que tenga toda su discografía. Pero es una depravación personal (como el hecho de que me ponga Judy Greer) que no puedo justificar ni ante otros amigos con gustos afines por el obvio terror que todos tenemos a que, como castigo, te obliguen a ver la película rodada en video por El Fary. Y precisamente de esas cosas escribo en este blog. Quizá algún día también de la peli de El Fary.

Claro que siempre puedo recurrir a You Tube en busca de un poquito más de cachondeo:

Aquí tenemos una canción interpretada por el que posiblemente sea el animal escénico más acojonante de la historia del rock. John Weathers, el batería que estuvo más tiempo con el grupo. En una actuación que el cachondo que ha subido el video ha subtitulado ‘Hottest Man Ever’. Mira que hay gente mala por ahí (la fiesta empieza en el 1:20):

14 junio 2010

La liga fantástica de F1 2010. Round 8: Canadá.

Cuando una carrera te empuja a arrancar un post con el ya clásico “¡Invítennos a unas cañas!” uno debería estar feliz por que eso suele ser garantía de apoteosis de F1 tanto garrula como canónica. Sin embargo, es una pena que, al final de esa caña, te tragues el submarino que había al final del vaso: una victoria del Mierda como colofón a una carrera maggggnífica es como tragarte un mejillón con escabeche que el cabrón de al lado te hubiese esputado previamente dentro de la caña.

Así que déjenme, lo primero, descargar la pequeña bilis acumulada desde el sábado para pasar a repartir el botín de puntos con la alegría que merece. O, como venía a decir Woody Allen, si follamos ahora, luego digeriremos mejor la comida.

Así que, digámoslo claro: EL MIERDA TENDRÍA QUE HABER ARRANCADO EL SEXTO, tras sufrir una penalización de 5 puestos en parrilla. Por si alguien no lo sabe, el reglamento especifica un tiempo mínimo de retorno a boxes después de haber realizado la vuelta lanzada. De no cumplirlo, se procederá a la correspondiente sanción. Bien, en el caso de McLaren no es que no lo cumplieran... ¡sino que dejaron para los curritos de siempre la labor de empujar un coche sin gasolina! Thing is, ese coche era el del Mierda, así que, por tercera vez en lo que va de año, hemos tenido que oír “Reprimierda, multita, y que nadie más vuelva a hacerlo después de hoy”. Así que -5 para McLaren. No sólo eso: el numerito en boxes de Alonso y el Mierda, aunque fue menos vistoso y peligroso que el macarrerío playero con Vettel en su momento – más que nada, porque Fernando no fue tan descerebrado de volantear para enviarlo junto a los mecánicos – es otro caso paradigmático de que el Mierda, otra vez más, vuelve a las andadas: si Alonso le había ganado la posición, tocaba levantar y colocarse detrás. Pero no: vuelve a repetir la jugada de correr en paralelo con las ruedas por el carril de los mecánicos... ¡Y aquí no ha pasado nada! ¿Acaban de pillar la diferencia entre “Reprimenda” y “Reprimierda”? Así que, -5 puntos para el de siempre. Su casillero negativo lo pueden redondear con otro puntito para su novia y la niña rubita robada/adoptada que exhibió en Canadá. Si, a principios de temporada, celebraba que, en el box de McLaren, ya no había que sufrir al padre y al show telefilmeiro del hermano tontaco, de pronto, nos encontramos con dos sustitutos más vomitivos: ver al tío Ron y a la anormal de la Nicole – que hace entrañable al hermanito – casi empeora el tema. Esperemos que el nuevo F10 de Valencia haga que nos enfoquen menos a esa gentuza.

Y fin de la bilis, leñe.

En la carrera, sin duda, hay que celebrar la fazaña de un piloto por encima del resto: Vitaly Petrov. Es muy raro que un piloto supere los 20 puntos de star of the race (ganada, casi siempre, por un piñazo estiloso con subsiguiente retirada) pero Vitaly, en Canadá, nos regaló un recital de prácticamente TODO lo que puede hacer un piloto: fue algo así como la exhaustiva utilización de todos los botones de ritmos del Casio que usa Santiago Rouco. Primero, fue tan gañán de saltarse la salida (5) – demostrando que Alonso es todo un “trendsetter” – y, antes de que pudiesen ponerle la correspondiente sanción por ello (1) se fue al césped, patinó, y se llevó puesto a De la Rosa (5+3 puntos automáticos de estilo psicodramático porque lo de Pedro ya es de cachondeo). No contento con ello, luego tuvo bellas excursiones sobre la chicane (1), destrucción de su morro (2), y, como bonus track por llevarse puesto a De la Rosa, otro puntillo por un merecido drive through. 27 puntazos más que merecidos para Vitaly.

En los equipos, la star of the race estuvo reñida, pero por pobre desempeño. Tanto Hispania (abandono de Senna), como Lotus (lo mismo con Trulli), como Virgin (concetenación de problemas menores pero cojoneros en los dos coches) se llevan 5 puntos cada uno. Pero el duelo quedaba entre Sauber y Red Bull. Lo de Webber, más que estrategia de mierda cabe denominarlo “estrategia de semimierda” por la falta de reflejos ante la severa degradación de neumáticos de Webber. ¡Piensen creativamente, leñe! 2 puntos que añadir al punto de penalización por cambio de caja de ídems en el coche del australiano. Idéntica falta de creatividad hubo en la répica al “Seriously?” de Vettel cuando el alemán se cachondeaba de que le pidiesen adelantar a Button (1). LA respuesta del equipo “We are managing an issue” está a medio camino entre el clásico de Forges “Calle, que me distrae del análisis de la problemática” o el sórdido chascarrillo a la hora de mear de “Tengo un asunto entre manos”. Más eficaz fue, sin embargo, la lacónica respuesta de Horner a la subnormalidad de Vettel “¿Cuál es la vuelta rápida en carrera?”, probablemente una de las cosas más mongólicas jamás preguntadas a los ingenieros. La respuesta de Horner fue “Don’t eve think about it” (1). Muy bien, Christian, aunque aún estás lejos de la gloria de Williams-BMW cuando le largaron a Montoya “No, Juan, you are the shit”. Esperemos que todo se ande.

Still, termina venciendo Sauber porque, desde hoy, TODA desgracia causada a De la Rosa lleva, de forma automática un +3 de complemento psicodramático. Hay que ser de piedra para no echar una lagrimita viendo a este pobre señor...

La otra cosa destacable del GP fue, sin duda, el reton-no del Schumi que más amamos. Su duelo con Kubica, saltando sobre chicanes y jodiendo el coche en el proceso merece un 2+2, como también lleva 1+1 por su duelo salvaxe con Liuzzi. Still, la gloria bendita la logró con Massa: su cierre en la recta fue vintage Kaiser: hijopútico, peligroso y... ¡7 puntos! Advertencia a todos los que aspiren a adelantarle: el Michael más cabrón ha vuelto. Y yo estoy feliz con sus prometedores 13 puntos.

Aplausos también para Liuzzi: sus múltiples colisiones con Massa en la salida merecen 5 puntos con 6 de estilo contumaz. Y también rebaña un puntillo por su destruction derby con Michael. El apartado de colisiones memorables se cierra con el ostiazo de Alguersuari a Barrichello: 7 puntos para un Jaume que no defrauda.

Mención especial merecen también los doblados: Chandokán y Trulli jodieron bien la vida y la carrera a un desesperado Alonso que gesticuló con vehemencia (1). Chandokán, además, lleva un puntillo extra de estilo por joder a un piloto español... pilotando un Hispania. Classy. ¿Y qué decir de Kubica y de la que ha sido, probablemente, una de las entradas más macarras al pitlane ever? Que 3 puntazos por chulo. Encima, el pobre Tootsie debió quedar tan alucinado después de aquello que no tuvo más remedio que salirse de pista en la siguiente curva (1+2).

Estas son las puntuaciones, a la par que aviso que, de Valencia en adelante, voy a tener follón estival, así que habrá que esperar a agosto para actualizaciones de F1. Probablemente rescate alguna cosa formulaunística para la resaca veraniega, ya veremos. One thing is for certain: esta liga fantástica está siendo tan apretada e incierta como el mismo campeonato. Esperemos que no acabe con el triste broche de que gane el Mierda, pero, con esta retahíla de “reprimierdas” uno ya se espera lo peor...

08 junio 2010

Cinefobia, capítulo 1: International Guerrillas

De la misma manera que Pikachu estaba destinado a luchar con Ash. Que Danny Glover tenía que ser demasiado viejo para esta mierda junto a Mel Gibson. Que un algodón tenía que unirse a una cuerda para crear el támpax. Viruete.com y Vicisitud y sordidez tenían que acabar aunando esfuerzos frente al cine cutre. Así nace Cinefobia.
Aquí nunca nos han conocido por nuestra mesura. Así que, cuando tocó realizar el primer capítulo para este largamente anunciado crossover con Viruete.com, decidimos hacerlo ¡¡¡¡ÉPICO!!!! Veinticinco minutos de atchonburikismo en una reseña que esperamos que cause un claro efecto en todos vosotros: la pérdida de un mínimo del 3% de vuestra capacidad neuronal. La película es así de chunga. Como nosotros.

ACTUALIZADO: Hemos decidido cambiarle el nombre al programa. Por diversos motivos, ahora se llama 'Videofobia'. Lo cual hasta nos ha dado un par de jugosas ideas para el futuro...

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