19 julio 2011

De cómo me convertí, en palabras de mi madre, en un ateo de mierda

El verano. Momento de tocarse los huevos. Pero yo no. Básicamente porque no le veo mucho interés a magrearse el escroto. Yo soy mucho más de tocarme la chorra, algo considerablemente más divertido que a veces conlleva una explosión de amor, satisfacción y pena de cárcel si lo haces en público.


Una de las opciones estivales para rellenar el blog cuando en lo único que estás pensando es en tetas, vacaciones, tetas y no trabajar, es reciclar un post antiguo. Yo voy a ser más sutil. Voy a volver a relatar una anécdota antigua y engalanarla un poco. Se trata de una vicisitud infantil que siempre me dio pena que quedara enterrada en un viejo meme en el que contábamos varias ‘cosas que no sabéis de nosotros’. Algo absurdo a aquellas tempranas alturas de la vida del blog de escasas visitas. No como hoy, que casi no queda nada que no sepáis de mí. Lo cual es un absoluto desastre a la hora de hacerme el interesante delante de las mujeres. A la mínima de cambio se me escapa lo del ‘Vicisitud y sordidez’ et, voilà, que ya saben desde mis hábitos intestinales hasta mi preocupante gaycidad. Un héroe del no follarás en la vida, hoygan.


Al igual que pasa con todos los orificios de mi cuerpo, pocas cosas de mi infancia quedan ya por explorar. Dependiendo de la época, he escrito de temas muy relacionados con lo que tenía en mente en el momento. Y la cosa de la que llevo un par de años leyendo e informándome más es EL anatema en cualquier ámbito social. Puedes hablar claramente de política (tema sobre el que todo el mundo tiene razón), de economía (tema sobre el que nadie tiene ni puta idea, especialmente si se es economista), de violaciones anales, de caca, de El Caballero Oscuro… pero si no quieres armarla y enemistarte con todo el mundo nunca, nunca, nunca te metas con John Lennon. ¡Ah, sí! Ni con la religión.


A riesgo de perder más amigos que un autista con alitosis (pedo mental insensible nº1 y contando), voy a hablar de cómo me di cuenta poco a poco de que esto de las religiones era una gilipollez (pedo mental insensible nº2 y momento en el que se abre la veda para los insultos en los comentarios o, peor todavía, intentos de salvar mi alma). No se trata de un texto proselitista. Sobre todo porque ni dios sabe qué significa ‘proselitista’. Más bien es una narración personal de mi evolución con la religión. Esto es, algo para lo que no tengo que documentarme y que se puede escribir rapidito para poder ir a la playa, a tomarte un panaché o a mirar porno en internet.


Como la mayoría de españoles, nací en familia católica, apostólica, romana y aficionada a reuniones multitudinarias con tío graciosillo, tío enrollado con pendiente y tía que dispara leche desde las tetas para pasar el rato. Y como andaluz, nací en familia devota de una virgen determinada. Así que durante una buena época, llevé una medalla. De la virgen de Regla.


Aseguro que existen en ciertas zonas de Andalucía multitud de chicas que se llaman Regla.


No diré nada más en respeto a ellas.


Este abalorio procedía de mis abuelos maternos, los cuales, además de religiosos, habían tenido la suerte de vivir en Chipiona. Y digo suerte, porque es un pueblo apañado, con una iglesia apañada y un mecagoenlahostia faro del copón, el cual es el equivalente en señal marítima a la cosa de John Holmes. Estoy seguro de que salió en un capítulo de ‘Megaconstrucciones’. La polla de Holmes, no el faro. Pero debería.


Mi abuelo, farista, era el señor que más influyó en mi forma de ser. De él heredé el ser educadito, el tembleque de manos, el gusto por el mar y, sobre todo, el contar chistes de caca en los momentos adecuados. Esto es, cenas de negocios y velatorios. Sin embargo, lo de su fe religiosa es algo que nunca me entró. Me regalaban postales de santos, pero a mí lo único que me interesaba eran esas en 3D, horterada sin parangón que ha desembocado en mi afición a la Nintendo 3DS y a hacer fotos a todas las chicas de fermoso busto que se pongan por delante de mí sin huir. También me gustaba mucho ir a las iglesias, por aquello de la emocionante posibilidad de encender velas y, por lo tanto, jugar con fuego.


Pero yo era un niño pequeño y tampoco me planteaba mucho aquello de la religión. Dios existe, es un señor simpático y mis tebeos del Antiguo Testamento daban para numerosas horas de acción, violencia, puterío y efectos especiales que, en una época pre-Spectrum, eran preferibles a ponerse a ver ‘La cometa blanca’. Solía ir a misa a una capilla cercana a mi casa en la que cantaban dos señoras a las que cariñosamente conocíamos como ‘Las cotorras’. Tal era mi pasión por ir todos los domingos a misa.


Más tarde, hice la primera comunión en otra sucursal, quiero decir, iglesia. Como todos los niños, lo único que me interesaba eran los regalos. A ser posible, un Game & Watch. Y como calentorro en potencia, ponerme en los ensayos al lado de alguna de las chicas monas de clase. Así que, en adelante, me dediqué a ir a esa parroquia. Recuerdo que por aquel entonces comenzaron a entrarme mis primeros pensamientos relacionados con toda esta parafernalia.


Mientras estaba en misa y comía a escondidas mi bolsa de patatas matutano al jamón para conseguir la pegatina de Los Pitufos (mi verdadera religión por aquel entonces), pensaba que toda esa repetición era muy poco interesante, y que el único momento realmente religioso no era la comunión ni el rezar. Era el darse la paz. Porque, sí: con suerte te tocaba alguna niña guapa cerca. Claro que todo acercamiento era inútil: tenía las manos y la boca grasientas y con olor a sucedáneo de jamón.


La cosa siguió por los caminos usuales para cualquier niño camino de la adolescencia. El ir a la iglesia era una perspectiva más terrorífica que un tacto rectal de Freddy Krueger. Estaba siempre acojonado con confesar la cantidad tremenda de veces que me saltaba la misa, así como la cantidad realmente absurda de veces que cometía actos impuros. Pero no me preocupaba el ir al infierno. Era que el cura me echara la reprimenda. Así que tomé la solución más sencilla: ¡se iba a confesar Hamilton! Yo no le contaba a un señor cómo me la pelaba sin parar. Eso era algo entre mi mano, yo y las pegatinas de Sabrina desnuda .


Con el instituto llegó el tiempo de empezar a pensar un poco. Mi primer rechazo fue a la Iglesia como institución, por culpa de ese pestiño de ‘Las sandalias del pescador’ y por tener una madre muy católica, pero también muy profesora de historia, que te hablaba de las usuales barrabasadas del cristianismo a lo largo de las eras. Básicamente, pasé a una postura de ‘Cristo parecía un señor interesante, pero todo lo que vino después fue una mierda’. Algo que sigo pensando.


Fue por aquellos años en los que aparecieron a codazos entre partidas al Tetris, lecturas de la Dragonlance y otros tipos de actividades dañinas para las neuronas, mis dos primeras muestras de descreimiento. La primera que recuerdo fue una rebelión contra la semana santa. Yo ya había visto ‘Los Diez Mandamientos’ (¡En el cine y todo!). Y no hay que ser un genio (Pista: yo nunca lo he sido) para ver la relación entre la procesión del becerro con la locura Sevillana o de El Rocío. Así que todo me daba un tufillo idólatra, con miles de vírgenes sustituyendo a miles de dioses, que hacía que las procesiones me dieran tal que igual.


Así que salí un par de veces de penitente.


Es que yo quería muchísimo a mis abuelos, y no vean ustedes la ilusión que les hacía que saliera. Por no hablar de la capa roja en plan Drácula que llevaba mi cofradía que me hacía parecer divino de la muerte, jotía. Uno de mis recuerdos más queridos de mi infancia fue estar vistiéndome para salir (lo cual recuerdo que era una operación de una complejidad comparable a ponerle un preservativo a colibrí). Mientras que mi abuela planchaba la capa y mi madre me ayudaba con los complementos, en la tele estaba ‘El enano rojo’. Justo el mítico (porque no se puede decir ‘Enano rojo’ sin ir acompañado de la palabra ‘mítico’) capítulo en el que la tripulación se encuentra con sus réplicas femeninas en otra dimensión. Concretamente en el momento en el que Lister hombre y Lister mujer se despertaban tras una noche de sexo. Exactamente en el momento en el que el diálogo decía (parafraseando):

- Pues tú tampoco eres un picha palo
- ¡Mira quién fue a hablar! ¡Miss Almeja Caliente!“Vaya cosas que ve este niño”, fue el lacónico comentario de mi abuela. Alegre ante la magnitud de la obra audiovisual que había visto, pero preocupado por mi alma inmortal, me dispuse a patearme Algeciras vestido como en ‘El nacimiento de una nación’ y escuchando a pobres gentes desgañitándose desde los balcones con las saetas (efectivamente: saetas directas a los tímpanos). Cada vez que cantaba alguien, sólo podía pensar ‘Guayominí, Cero points’. Supongo que los penitentes de hoy en día son más de ‘Estás expulsada de la academia’. También pensaba que me estaban fastidiando la mejor canción de Erasure.Porque iba con walkman debajo de la capucha.

El primer año pasó sin problemas. Pero el segundo fue otra cosa. Justo cuando se acabó el ‘Dare’ de The Human League (en casete de 90 minutos con el ‘Romantic?’ en la otra cara), fui a poner el ‘Wild’ de Erasure (variedad musical en tiempos pre-internet: poca; muy poca). Una operación a realizar con guantes, una sola mano y sosteniendo un cirio con la otra. Con un pulso que me costó no ganar NUNCA una puta partida de ‘Operación’. El resultado: walkman al suelo. Casetes al suelo. Tirón de los cascos con ladeamiento de capucha y tirabuzón del cirio.


Como Ethan Hunt en plenos cuarteles de la CIA, tenía 20 segundos para resolver el desaguisado.


- Mamá: a ese penitente se le ha caído algo.


Puto Capitán Obvio. A ver si su madre le pone un bozal.


A lo lejos, el jefe de fila se acercaba hacia mí. Siete segundos. Recoger lo del suelo. Levantarse la máscara y mirar al niño con unos ojos que le dejen claro que si seguía insistiendo no llegaría su primera comunión con vida. Tres segundos. Pon bien el cirio. Dos segundos. Dios, que no se me prenda fuego el traje. Bueno: más bien Dios QUERRÁ que se prenda fuego el traje. Cero segundos:


- Cofrade, colóquese bien el capirote.


¡Win!


No volví a salir de penitente. De hecho, creo que todavía tengo lesiones coronarias debido al evento.


Claro que esa anti-idolatría que me hizo rechazar el culto a las imágenes podría haberme llevado por un camino más bien melgibsiano de radicalización religiosa y, por qué no decirlo, profunda idiotez mental. Sin embargo, por aquellos días me entró mi primera idea realmente anti-cristiana. Me explico:


En el colegio en el que daba clases mi estimada madre había una limpiadora. Su hijo le robaba constantemente para endrojarse. Y ella lo perdonaba. ¿Por qué si una madre puede perdonarlo todo, Dios no lo hace? Les transmití mis dudas a todos mis superiores. “Dios sólo condena a los que no se arrepienten”. Pero, puñetas: el hijo de la limpiadora tampoco se arrepiente. ¿Cómo es ella más misericordiosa que dios? Así andaba yo, muy confundido. Pero más o menos consiguieron aplacarme con el rollo de ‘sin arrepentimiento no hay salvación’, si bien seguía pensando que, desde luego, una vez en el infierno, seguro que se iban a arrepentir. ¿Por qué no se iba a apiadar de ellos entonces? Todo esto podría haberlo debatido en mis clases de catequesis de preparación a la confirmación. Pero seamos sinceros: a eso me apunté porque la catequista estaba extraordinariamente buena. Lo único que hacíamos era contar chistes.


Pero yo seguía dándole vueltas a todo. Mi madre me había convencido de que lo realmente importante era la filosofía de Jesús. Que las cosas que se hicieron después que ella me contaba cuando hablaba de historia eran cagadas de los hombres. Y que el antiguo testamento es una chorrada. Por un tiempo, me quedé contento con lo de ‘Amarás al prójimo como a ti mismo’. Joer, eso sí que es una buena frase. Se puede aplicar a todas las decisiones vitales. Básicamente, se reduce a ‘No seas un puto cabronazo’. No es que Jesús fuera el pensador más profundo de la historia, pero al menos dijo las cosas claras. Pero por supuesto, había un problema. Recuerdo que un día iba andando por el túnel que lleva de mi casa a la calle principal de Algeciras (¡Simbología! ¡Simbología!) cuando me vino, cual pedo largo tiempo postergado, un pensamiento. Pero… ¿qué cojones era eso que iba antes? ¿Eso de ‘Amarás a dios sobre todas las cosas’? ¿Pero no quedamos que la soberbia es pecado? ¿Por qué quiere Dios que le lamamos el culo?


En aquella época, nadie supo contestarme. Más bien me encontraba con un ‘tú eres demasiado pequeño para entender estas cosas’. Los caminos del Señor son inescrutables como el tiempo y el espacio en una peli de Albert Pyun. Más adelante, empecé a ver cómo la gente intenta salir al paso alegando que ‘Amar a Dios’ es algo así como una metáfora de ‘Amar a la creación’, pero yo no me lo tragaba. ¡Si lo que molaba de Cristo era que dijo las cosas claras! ¿A qué venían las interpretaciones? Por no hablar de que la primera parte de los Diez Mandamientos se podían traducir fácilmente:


Amarás a Dios sobre todas las cosas. Traducido: ‘Soy la rehostia (Cosa que, de hecho, se supone que soy)'


No tomarás el nombre de Dios en vano. Traducido: ‘Como mentes a mi madre, te meto’.


Santificarás las fiestas: Traducido: ‘Bésame el culo’.


A mí todo eso me sonaba más bien a las palabras del matón que te robaba la merienda. Así que pronto dejé de considerarme católico, a pesar de haberme confirmado (En mi descargo, he de decir que llegué tarde y estuve todo el rato de cháchara con mi amigo el gallego con el que veía VHS’s importadas de TVG que decían: ‘Temos que buscar / a Bola do Dragón / É un gran misterio / É una conmoción’. Esto no tiene nada que ver con la religión. O, en el caso de ciertos otakus, sí). Así que pasé a una postura confusamente deísta, alternando con un proto-agnosticismo, palabra que descubrí, al igual que el término ‘paja’, gracias a El Perich. En su obra maestra ‘De la nada a la miseria’, el genio catalán declaraba: ‘¿Qué diferencia a un agnóstico de un ateo? Pues que yo estoy dispuesto a pedir disculpas’. Los varios niveles de profundidad y cachondeo de esta afirmación se escapaban a mi mente infantil. Pero me hacía gracia.

Convertido ya en un descreído a los 16 años, todavía coqueteé con poco con temas religiosos debido a un profesor de filosofía que básicamente nos daba clases de religión envueltas en Aristóteles y un poco de clubdellospoetasmuertismo. Rápidamente le pillé el truco: cuando se llegaba a un callejón sin salida en cualquier discusión teológica, sólo hay que decir la palabra mágica. Que no es ni ‘Abracadabra’ ni ‘Bonus Life’ ni ‘Apitchapong’. Es ‘Fe’. En alguna clase solté, consciente de que era una salida sofista encaminada a congraciarme con el profesor, que la clave para comprenderlo todo era ese palabro que con el tiempo he llegado a despreciar hasta el punto de insultar a la pantalla de cine durante la proyección de ‘Las crónicas de Narnia 2: El príncipe Caspa’ (Resumen rápido de la peliculita: tú estás puteado; dios no te ayuda hasta que le sale del orto; tú te jodes, tienes fe y ni te cuestiones el porqué, que te meto)


Así que el tío intentó captarme para alguna organización eclesiástica. No sé si el Opus o alguna otra secta de palo similar. El caso es que, tras un par de almuerzos juntos, creo que se dio cuenta de que lo que yo tenía era muy poca vergüenza. Y que pasaba absolutamente de la religión.


El tiempo pasó y, gradualmente, la evidencia fue apilándose. Durante una época seguía haciéndome gracia el panteísmo y los rollos new age. Sobre todo porque traían consigo música celta, velas con olores agradables y, sobre todo, la posibilidad de disfrazarte de Gandalf y alegar motivos religiosos. Pero nunca me lo tomé en serio. Siempre me pareció que todo era una engañifa de gente que piensa que algo, por ser viejo, ha de ser verdad.


En esto que la iglesia española empezó a ponerse muy pesada. Su homofobia empezó a joderme. Sus injerencias políticas, a cabrearme. Y sobre todo, esa afirmación de que, sin sus diez mandamientos, no habría moralidad. Una gilipollez que quedó refutada con gracia incluso en un capítulo de Los Simpsons en el que, estando en el desierto, un ladrón, un asesino y un promiscuo se joden porque desde que Moisés sale con las tablas de la ley, no podrán seguir con sus profesiones perfectamente aceptables. Un momento extrañamente avanzado de la historia del hombre. Mira que tardó en decirle (a través de otro tipo, claro) a la gente cómo tenía que comportarse.


Para mí, eso sí que era inaceptable. Si la palabra de dios era tan chachipiruli, ¿por qué esperó tanto tiempo para hacerse escuchar y, con todo, sólo se lo comentó a un puñado de señores en el desierto? ¿Y los pobres señores que adoraban a Zeus o a Odin? ¿Esos se joden? Mi mente joven ya no pudo más y se declaró 100% catholic-free.


Bastante tiempo más tarde llegaría el 11-M, Dawkins, Hitchens, Harris, George Carlin y navajas de Occam para convencerme no sólo del famoso problema de lo innecesario de un dios en el universo (con el famoso ‘Si el creador creó el universo, ¿Quién creó al creador?’), sino sobre todo de un hecho bien irónico:


Nadie cree en todos los dioses. Por lo tanto, todos somos ateos de las deidades ajenas. Así que no os enfadéis conmigo por este texto veraniego todos los lectores y amigos religiosos. En el fondo, compartimos un 99% de ateísmo. No nos peleemos por ese 1% de nada.

49 comentarios:

Zelig dijo...

Grandioso! mi historia es prácticamente idéntica... pasé por las mismas fases y también llegué a confirmarme (ya casi agnóstico por aquella época, lo hice por mantenerme cerca de un círculo de amigos y sobre todo, amigas, que había hecho en el campamento de verano)

Hasta he apostatado hace 3 ó 4 años. :)

Danda dijo...

Banda sonora del post.

La verdad es que el argumento más sencillo para descalificar a las religiones es el problema de que si sólo hay una religión "única y verdadera", ¿qué pasa, que dios condena a todos los desgraciados que han nacido en otra parte del mundo donde la religión mayoritaria sea otra? A no ser que todas las religiones tengan realmente el mismo dios aunque no lo quieran admitir.

Pero bueno, una vez que nos ponemos a hacer excepciones y excusas para justificar lo bueno de la religión obviando la inmensa cantidad de cosas malas, está claro que no estamos pensando con la cabeza.

Gabriel del Valle dijo...

La mejor religion la satanista, que deniega la existencia de dioses que se preocupen por mortificarnos e insta a concentrarse en los placeres carnales-terrenales. Y despues de esa recomiendo la Asatru. en cualquier caso cualquier religion que no defienda a los pederastas siempre sera mejor que la catolica.

Lean el blog del neojevi del cacaolat!!!:
http://crapulencia.blogspot.com/

Francisco dijo...

Solo pienso en la existencia de algún ser divino cuando tras acabar de salir por la noche un finde me encuentro al MR. Bollito abierto. Eso sí, siempre salgo con mucha "fe"

Cassidy dijo...

"...pero preocupado por mi alma inmortal, me dispuse a patearme Algeciras vestido como en ‘El nacimiento de una nación’"...
Aquí he tenido que interrumpir la lectura por culpa de un brutal ataque de risa.

Kike dijo...

Mi historia es mucho más simple. En mi casa siempre hemos sido gentuza de izquierdas. Eso sí, respetando las creencias ajenas.

Entonces cumplí los dieciocho. Y decidí que no tengo por qué respetar las GILIPOLLECES.

Adso dijo...

Si te leyera Kirk Cameron o Stryper te "santificarían" a bibliazos.

Por lo demás, sorprende el ímpetu en la demostración del rechazo de algo a priori innecesario como la religión. Cariño por los abuelos, u omnipresencia de la religión en Andalucía, supongo.

Yo soy de los que piensan que desde que casi todo el mundo se declara agnóstico o ateo se han perdido un montón de cosas por el camino. Antes, como mínimo estaba la religión para rebelarse contra ella. Ahora los chavales tienen de referente Gran Hermano, Twitter o Mourinho, y así nos va.

Mariló dijo...

Muy interesante. Te recomiendo barriendo para lo patrio que te leas el libro sobre la historia del cristianismo de Jesús Mosterín, en Alianza. Fantásticos argumentos con los que cabrear a fanáticos. Nunca pensarás de la misma manera en ninguna Mónica tras saber de Santa Mónica, madre de San Agustín. Y pensar que mi sobrina va a un colegio que se llama así!

José Fernández dijo...

Lo malo del ateismo, como decía el Ivá, es que cagarse en el hipoclorito de sodio, como que no sabe igual.

Lo de la madre del yonqui es el problema de la teodicea. Ergo, si Dios es infinito y la causa de todo, porqué cojones nos putea? La respuesta habitual en el cristianismo es lo de la inexcrutabilidad de los caminos del señor. Traducido, que el señorito es un caprichoso, vaya.

Karnaplosky dijo...

Buen post, aunque imagino que sabes perfectamente que la mejor frase ha sido esta: "el contar chistes de caca en los momentos adecuados. Esto es, cenas de negocios y velatorios."

Tu abuelo te enseño bien.

Anónimo dijo...

Muy buen post,gracioso y para nada ofensivo con los creyentes.Tranquilo que como buenos imbeciles no entienden nada con un minimo de sentido.A mi me da que llegados a una cierta edad uno tiene que dejar atras al amigo invisible y demas seres tan fantasticos como irreales.Si no es asi,es que eres gilipollas o estas tarado.A los tarados todavia les respeto pero a los gilipollas no y les llamo por su nombre y apellido.Gilipollas subnormal.Como castellana,es lo que tengo,una mania de llamar a las cosas por su nombre...
Maria

eltiomolonio dijo...

"é UNHA conmoción", Paco, UNHA. Cómo te ha dejado Vicisitud colar eso. Recuerdo mis primeras clases de gallego con mi señora, horas y horas intentando pronunciar UNHA, pero no había cojones, así que al final opté por aprenderme la canción de Shin Chan, que era más fácil (luego vi la de "As bolas máxicas" y ya me quedé speechless).
Buen post, a todo esto.

Freddy Tumbalobos dijo...

Me siento muy defraudado, pero no por el post sino por los comentarios. ¿Es que ningún católico se va a sentir ofendido?
Muy puen artículo, Paco. Me he sentido completamente identificado.

Paco Fox dijo...

Freddy: Eso es porque no ha salido en Meneamé. Me encantaría que volvieran a entrar esos que llegaron aquí intentando salvar mi alma cuando hice el post de creencias religiosas cachondas.

Juansaman dijo...

Juarj! ¡Un post polémico- apocalíptico! Qué efervescente.
Yo digo que la religión es el pastel de riñones de la vida. La teología mola, es curiosa, interesante y te permite señalar con un dedo y decir "qué cosas más raras hacían los tarados aquellos", pero la religión católica apostólica y bla sigue una línea que hiede a caldofrán y a naftalina. ¿Qué tiene de interesante, emocionante, excitante, bla?
Cada uno encuentra su "fe" a su manera, está claro, y conozco a gente muy válida que son creyentes e incluso algo practicantes. Pese a lo aburrido que uno pueda considerar que es.
Me quedo en la cómoda posición del agnóstico, y no solo respecto a la religión. Lo cual me hace preguntarme: ¿y por qué he tenido que decir que soy agnostico?

Buen post Paco, a "fe" mía. Esperando a los salvadores de almas, que es suelen ser tan majetes como deleznables.

Carcadiz dijo...

Mi historia es vicisitúdica como pocas y de la que me siento absurdamente orgullos. Andaba yo confirmado y todo cuando mi profesor de filosofía de 3º de BUP vino a hacer temblar los cimientos de mi "fe". Poco a poco me fui mosqueando cuando veía que mis explicaciones terminaban resumiéndose en "porque yo creo en ello". Y como eso, a un ser racional como yo no me terminaba de convencer, decidí buscar un grupo de catequesis post-confirmación donde poder ir preguntando todas esas preguntas para las que veía que no tenía respuesta.
La vicisitud vino cuando después de unos pocos de meses yendo a las catequesis y asistiendo a convivencias cristianas de esas de fin de semana y todo llegué a la conclusión de que no creía en nada. Que de verdad no me tragaba nada de todo ese rollo que la "fe" no era una respuesta para mí. El problema era que el sitio donde me di cuenta de que no creía en nada fue precisamente, en una de esas convivencias cristianas, justo en la "hora de reflexión personal" que se tomaban después de la misa del domingo. Y ahí que tuve que armarme de valor para decirle a mi catequista que a la conclusión que había llegado después de estar una hora meditando fue que no me lo creía y que me "convertía" al ateismo. La cara del pobre chaval fue un tanto épica.
No me puedo imaginar lo que tiene que ser para un catequista el tener un chaval que te llega con un montón de ganas de saber y que termine diciéndote que se hace ateo... :-p

Anónimo dijo...

Ay Paquito...

Algo malo habrás hecho para que El Señor te haya negado la bendición de la FE.
Tienes que arrepentirte y rezar mucho para que te la vuelva a conceder.

;-)

Clara

otropaco dijo...

Después de haber leido tu experiencia con la fe (y con el nacimiento de una nación) no puedo pronunciar el nombre de Paco Fox sin decir "mítico"

Anónimo dijo...

Joder, me acuerdo que cuando tenía ocho añitos o así, mi madre se enteró de que aquel jodio domingo me había saltao la misa porque sí. Bueno, en realidad porque ir a misa era un puto muermo de todas todas. Total, que a media tarde, porque un gilipollas que se la había saltao conmigo se fue de la lengua, mi madre se entera del terrible pecado. ¡NO HAS IDO A MISA! Y empieza a darle al caletre y se le ocurre la fantástica idea de que tengo que ir "sin falta" a una puta misa en el pueblo de al lado a 8 kilómetros o así del mio.

¿Y quién estaba al lado? Pues mi santo padre. Pero cuando vi la cara que puso sólo de pensar de tener que ir con el puto crio a tomar por culo y perder unas cuantas horas de merecido descanso, simplemente, me relajé. Porque claro, no fuimos.Aquello me sirvió para perdonarle a mi progenitor la tanda de hostias que me había ganao la semana anterior por encontrarme un paquete de celtas y para comenzar a pensar que en realidad todo es relativo.

Y aquí estoy. Ateo perdido. Pero esa es otra historia.

Anónimo dijo...

Este es el tipo de post que luego te impedirá acceder a un trabajo bien remunerado, ya que la gente asocia ateo con inmoral, y nadie contrata inmorales.

Solzimer dijo...

Para mi fue mas fácil, estaba leyendo una enciclopedia infantil y en la C de cristianismo decía acerca de Jesus algo como "segun los crtisianos es el hijo de dios" ¡¿cómo SEGÚN los cristianos?! Habia algo que no me dijeron, no todo el mundo ve en jesuschrist al jefe de jefes. Después te pones a pensar cómo es que subio al cielo, cómo se tuvo que ver la escena en vivo y en directo, es imposible. En una revista lei esto: http://www.uv.mx/gaceta/Gaceta63/63/ventana/vent01.htm
Y dejó a mi fé dando sus últimos estertores. Y Bukoswki le dio el tiro de gracia con su "no me importa si dios existe, no lo necesito" y su "soy mas duro que tu, si bajaras aquí te escupiría en la cara, si es que tienes cara ¿y tu tambien cagas?.

Poner Anuncios dijo...

Solo puedo decir una cosa de este articulo Amen.

Anónimo dijo...

Grandioso!!!

Yo también tuve mi momento "espera espera, que estoy pensando, se que no os gusta pero aun así estoy pensando y las cosas no me encajan..."

Mi razonamiento fue:

"no puede existir ningún ser omnipotente, omnisciente y que ame a todas las cosas infinitamente por que hay personas que sufren. Necesariamente tiene que ocurrir que o bien esa entidad no puede ayudarlas (no es omnipotente), no sabe que sufren (no es omnisciente y por extensión tampoco omnipotente, por que si eres omnipotente puedes, si quieres, saberlo todo) o bien en realidad no le importa tanto que los seres sufran (No amas infinitamente)".

No se por que mi razonamiento no cae en gracia en ninguna tertulia cristiana...

¡¡Y eso que mi razonamiento no menta al Dios cristiano por ningún lado!! (El que se pica ajos come).

Un saludo!.

Anónimo dijo...

@danda: por cierto, no te preocupes por eso, yo me he leido la biblia de arriba a abajo (más de lo que pueden decir muhos cristianos... al menos sin mentir...)

Y para subir al cielo no hace falta ser cristiano, lo dice bien claro, cuando se acabe el mundo Dios juzgará a todos los hombres por igual, pondrá en un lado de la balanza sus actos buenos y en el otro sus actos malos, y según el lado que pese más... ya sabes...

Técnicamente eso te permite subir al cielo aunque hayas pecado... siempre que tengas algo que lo compense claro.

Al respecto de si los pecados perdonados se añadena la balanza o no, no se pronuncia, así que no sabemos si la confesión vale para algo o no...

Es normal que no se pronuncie si se tiene en cuenta que la confesión es un ritual adaptado de las creencias paganas vikingas (no, no es algo que jesus dijera que habia que hacer) que se usaba como herramienta para manejar a la plebe... y que el cristianismo la ha usado por la misma razón durante generaciones...

me aprece que está guay para lavar conciencias pero que algún cristiano cuando suba pa arriba y Dios le diga que eso de la confesión qeu fijate, pero que no cuela... verás que susto...

Anónimo dijo...

Hola :

Me llamo Jimena San Martín soy administradora de un sitio web. Tengo que decir que me ha gustado su página y le felicito por hacer un buen trabajo. Por ello me encantaria contar con tu sitio en mi directorio, consiguiendo que mis visitantes entren tambien en su web.

Si estas de acuerdo hazmelo saber enviando un mail a jimena.sanmartin@hotmail.com
Jimena San Martín

kike (otro) dijo...

pos mu mal.... las cintas de 90 cascaban los walkmans... tendrias que haber llevao dos de 45..andevaparar!
(yo llevaba el parade de los spandau ballet)

Il Gattopardo dijo...

Ha sido hallada muerta Amy Winehouse en su residencia de Londres. Éste año, fíjate por donde, no la puse en la porra necrológica (en años anteriores sí que figuraba en mi lista). Si es que esta chica ya empezó con mal pie (winehouse=vino en casa -traducción libre-). Rest in peace.

La navaja en el ojo dijo...

A mí hasta considerarme atea me parece absurdo, ya que, si dios no existe, ¿por qué tengo que posicionarme como alguien que no tiene algo que no existe? Tampoco voy diciendo que soy ajándica o aklíndica o ajúndruta. Es una definición absurda que, claramente, tendría que servir a los creyentes para definirnos a los demás, pero no a servirnos nosotros mismos para autodefinirnos (jaja, suena a pasatiempo del periódico). Si me preguntan qué religión tengo, no podría contestar que soy atea. En todo caso, contestaría que no tengo o que mi religión es ninguna. Estamos partiendo de una definición del creyente. Si me preguntan si creo en dios, tampoco la respuesta sería que soy atea. Todo esto parece una discusión únicamente semántica, pero no me parece que sea así, creo que el que utilicemos ese término les está dando la batalla ganada, les está dando el triunfo de partida y estamos comenzando a partir de ahí. Si considerásemos todos estos siglos de religiosidad como una anécdota, no nos definiríamos como ateos.

kueke dijo...

Me he reido mucho.Mi comentario está en mi blog....
"LO QUE ME SALE" de Kueke, que soy yo .

otropaco dijo...

Aún a riesgo de entrar en una discusión chorra y que no llegue a ningún sitio..yo no creo que sea tan ridiculo el termino ateo es como la negación del absurdo...es poderoso...o algo
A mi me inquieta mucho más el agnostico que es como un ateo vago..
Y bueno creo que hay otras formas religiosas -igualmente perjudiciales- pero que me resultan más entrañables como el barça o la filmografía de bruno mattei
Dado la obsesión en el blog por las funciones corporales me molaría comentar una interesante polémica religiosa, el problema de si jesucristo defeca..o no...
que si hacemos caso a kundera parece que ha sido un tema tratado durante siglos por los teólogos...
Y bueno después de este comentario absurdo y no solicitado creo que me he ganado el título de plasta del mes, troll del año..o gilipollas de la semana...

Paco Fox dijo...

Otropaco: Recientemente he visto una peli bastante mala pendiente de estreno (apañola) en la cual el mejor chiste está al principio, y tiene que ver con Cristo cagando. No tiene nada que ver con ningún comentario, pero quiero dejar constancia de mi apoyo a la teoría de que Jesús cagaba. Seguro que zurullos catúlicos de esos que no necesitan limpiarse. Pero cagaba.

Otropaco dijo...

Pero si cagaba como es que no hay zurullos incorruptos?
Tendrían poderes como el arca perdida?
Si su sangre era vino y su carne pan bimbo, que cagaría ese hombre?
Saludos insomnes o algo

Solzimer dijo...

La cuestión de autodenominarse ateo tiene que ver con haber nacido en una familia religiosa, o en un entorno donde casi todo mundo es religioso, y escuchar a cada rato expresiones como gracias a dios, dios te vendiga y eso, lo que mi caso me convirtió en un anti-religioso y no solo en un no-religioso. Supongo que las generaciones que vengan no tendran ese problema. Pero al hablar de ello tienes que asumir una posición: o crees en dios o no, o eres agnostico si no quieres quedar mal con nadie. dudo que exista alguien que no se haya planteado la preguta de si dios existe o no.

La navaja en el ojo dijo...

La cuestión es que "ateo/a" no significa "que niegue la existencia de dios", "que crea que dios no existe"… o cualquier otra acepción que solamos adjudicarnos. No, "ateo/a" significa "sin dios", igual que "amorfo" significa "sin forma" y "amoral" significa "sin moral", no significa que va en contra de la moral o que hace cosas inmorales, significa "que no tiene moral".

Por lo tanto, estar definiéndonos como "que no tenemos dios" o "sin dios", es decir, estar definiéndose a uno mismo como alguien que "no tiene" algo que no existe, me parece que no tiene sentido. No me refiero a ridículo en plan de jaja, sino a absurdo, a sinsentido. Si algo no existe, no nos podemos definir como "sin eso", como carentes de algo que no existe.

Realmente, lo que piensa un ateo es que toda la humanidad está sin dios, que nadie tiene dios, ya que dios (ni el de esta religión ni ninguno otro) no existe. Así que, para alguien que no cree en dios, toda la humanidad es atea, nadie tiene dios, toda la humanidad, es "sin dios".

Para las personas sí creyentes, el definirnos a los demás como "ateos" quiere decir algo así como: "pobrecito, que no tienes dios, que no tienes fe, que no tienes a quién rezarle cuando te haga falta y que no te van a salvar en la otra vida". Es decir, "no tienes dios, porque has renunciado al dios que está ahí, al dios que sí existe, pero que tú no quieres aceptar".

Creo que el término no es válido, pero entiendo que se utilice en tanto en cuanto no existe otro mejor y es fácil entenderse con lo que se supone hasta ahora que significa. Sin embargo, para las personas tan reivindicativas del asunto, considero que, ya que están, también deberían ir trabajando hacia conseguir un término o una expresión mejor. Al mismo tiempo que van extendiendo la posibilidad de no creer en ningún dios como algo válido, pueden ir metiendo su terminología.

Aloe dijo...

Si me preguntan qué religión tengo, no podría contestar que soy atea. En todo caso, contestaría que no tengo o que mi religión es ninguna.
Si nos ponemos puristas, también hay religiones ateas, al menos en el sentido habitual de "dios" como alguien que es una persona. Rara y con superpoderes, pero persona.
Polomenos, los panteístas, taoístas, budistas estrictos y seguro que hay más.

Yo creo que ser religioso es tener una actitud para ir por la vida, más que creer en cosas determinadas. Además lo que la gente cree y lo que cree que cree no suelen ser lo mismo. A mi me parece que el católicismo no es realmente monoteísta sino politeísta, p.e., aunque si se lo dices igual te dan dos hostias, en cumplimiento de su religión del amor y demás.

Quiero decir, que ya me he liado: que puedes tener religión y ser ateo, creyente pero no de lo que dice tu religión que crees, o en el caso de España, incluso ateo y católico integrista a la vez, porque lo importante del catolicismo no es creer en dios o dioses, sino creer en la Iglesia y en el Papa. Lo demás es recomendable pero secundario.

Siento el tocho: pero es que sin comentaristas creyentes dando la brasa, los comentarios no son lo mismo. A ver si hay alguno que se cabree...

elros Tuominen dijo...

No sé; o sí, que si leo de nuevo el post, un 80% de eso es mi historia con respecto a la religión, y el otro 20% se aproxima mucho; en fin, mismas preguntas y parecidas espuestas, hasta lo de llevar en el walkman (10,000 pelas me gasté en el walkman) el Wild! pero no en una procesión, eso no.

A mi me pillaron en confesiones, ya preparando la confirmación, gracias a un tipo supermajodelamuerte, que nos habló de eso de la fe y de Dios, mientras nos contaba lo superguays que habían sido sus años de jipi con guitarra y eso... Resultó ser un tipo supermajodelamuerteydelOpus.

Total que acabé hasta los huevos de contarle mis historias a un señor de sotana negra (otra cosa hubiera sido si ese señor se llamara Raistlin) y empecé, seguí, haciéndome preguntas de las de respuesta mágica.

Así la separación fué lenta pero gloriosa (a pesar de lo cual, me casé por la Iglesia y tal y cual, por lo mismo de siempre en mi caso, la famiglia... Sin arrepentimientos ni rencores, pero agachando la cabeza así como, sí, ya, vale, abochornado) Pero la separación sigue poco a poco, tanto que me da miedo dar la vuelta entera y olerle el culo a la religión, joder...

Que eso, que me he visto ahí, entre todas esas palabras suyas, gracias :)

solzimer dijo...

Si vienen unos testigos de jehova a mi puerta y me preguntan
-¿crees en dios?
-¿en que?

lo que trato de decir es que para hablar del tema inevitablemente te van a etiquetar aunque tu no lo hagas, lo que no ocurre cuando se habla de fantasmas, o de los dioses griegos. No es solo un problema semantico, tambien tiene que ver con el entorno.

Creo que el problema principal es que muchas personas creen que el ateismo es una religión tambien, y organizada además.

Ya se me olvido a donde queria llegar con eso pero, si puedes definirte a si mismo "sin algo" que no existe, como en el caso de "amoral" que es llamado asi por alguien que tiene el concepto de moral, y tambien quien se llama asi mismo de esa forma por la idea de que bien y el mal moral no tienen peso en sus acciones y pensamientos. aunque la palabra amoral y ateo etimologicamente se refieran a otra cosa. se ocupan para definir alguien que esta en contra de "la idea de".

Viscountess Rat dijo...

Un post muy jrande. Jrandísimo. Y como dice Adso, sintomático a la vez de lo que se nos ha perdido. Yo también tuve que hacer un ejercicio de disciplina mental y reflexión previa para librarme de las incongruencias en que una familia católica bienintencionada me había sumido. Fue un camino a veces tortuoso, pero gratificante. Y es que, como decía el Makinavaja, "la verdá jode pero curte". Ahora los jóvenes no tienen tantas razones culturales y religiosas, aunque creo que potencialmente, están más preparados para ser libres.

Wannabegafapasta dijo...

Que las tiras de Jack Chick te hagan ver la verdadera fe, ¡oh, hermano mío en Cristo! ¡Cree en Él y serás salvo!

Aloe dijo...

#solzimer: A mi me vinieron un día unos de estos por la puerta, y me espetaron a bocajarro:
-¿Tú no crees que el mundo de hoy está falto de valores, cayendo en la inmoralidad, lleno de injusticias y bla, bla...?

Y les contesté
- ¡Ya lo creo! Para mi que las iglesias y el fanatismo religioso tienen casi toda la culpa. Mientras no nos libremos de ellas no vamos a mejorar el mundo.

Y ahí se acabó la conversación.
Idea que ofrezco por si a alguien le viene bien utilizarla contra Testigos, Opusinos, evangélicos o catequistas. Mano de santo.

Anónimo dijo...

Me ha parecido tan bueno que necesita una banda sonora a su altura... ¿Qué tal esta?: "Plastic Jesus", aquella canción que Paul Newman cantaba mientras tocaba el banjo en "La leyenda del indomable":
http://www.youtube.com/watch?v=dG9tuuznL1Y

Y si saben inglés, prueben a leer la letra original (bastante más larga y mordaz) para pillarle la ironía:
http://www.whitetreeaz.com/plastic_jesus/

Carlos dijo...

Seamos claros.
No existe ninguna religión..... solo existen sectas... solo cambia el tamaño de estas.

Anónimo dijo...

Como que estuve estudiando internado en una escuela "de curas" durante cinco años, y casi cerca de 30 años después he conseguido que esta institución piramidal me haya inscrito en una nota en mi bautismo diciendo algo así como que reniego de su negocio, solo quería decir "chapeau"!

Derath dijo...

Grandioso el post,en mi caso pasé de un catoliscismo apostólico romano(gracias a mi madre) a una autorreligión de no jodas a los demás si no quieres que te jodan a ti (llámalo Karma,el perro de los chocapic o lo que quieras). El caso es que mi primera pregunta conflictiva se presentó cuando leíamos la biblia en postcomunión (preparación para esa confirmación que nunca llegó)... ¿Si Jesús era Dios reencarnado,por qué bajó a los Infiernos y al 3er día resucitó? ¿No se supone que tendría contacto directo con el cielo y los daikiris en una playa paradisíaca desde el principio? Esto a mi madre (asistente a misa diaria) ya le rechinó y el que no me confirmara aun más. Pasado ya unos cuantos años de esto y con mis creencias religiosas bastante menguadas mi cariñosa madre me ha apodado "la Madre Teresa de Calcuta pero en ateo". Sí mamá,prefiero ser buena persona según mis criterios de no joder a la gente y evitar que me jodan a mi que tener que madrugar un domingo para que un tío con túnica me recuerde que me porte bien...

Gracias por este blog tan interesante

Juan Manuel dijo...

Paco, hermano en Cristo Jesús, aún hay esperanza para ti. Quiero presentarte una web, "Religión en Libertad", que abrirá tu corazón al Amor del Todopoderoso (además de poder acceder a interesantes novedades editoriales, como lo último del prestigioso historiador Pío Moa o la imprescindible biografía de una mujer adelantada a su tiempo, doña Mª Dolores de Cospedal, titulada "Cospedal, la Reina de la Torre de Marfil".

Te presento unos testimonios que ablandarán tu espíritu y te harán ver la luz:

http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=7061

http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=16903

http://www.tiendalibres.com/epages/eb5242.sf/es_ES/?ObjectPath=/Shops/eb5242/Products/59

Dios te bendiga.

Bibackblog dijo...

Hola a todos, alguien se quiere apuntar / participar en el wikiproyecto:Ateísmo de la wikipedia? Está de lo más animado!

Basta echar un vistazo a la Categoría:Crítica a la religión para cogerle el tranquillo !!

http://es.wikipedia.org/wiki/Categor%C3%ADa:Cr%C3%ADtica_a_la_religi%C3%B3n

Anónimo dijo...

Yo también llevé mi walkman debajo de la túnica... pero es que era miércoles santo y jugaba el Madrid contra el Manchester en la Copa de Europa. EL famoso gol de Raúl a jugada de Redondo lo oí yo estando en procesión...

Paco Fox dijo...

MUY BIEN HECHO. Muy bien.

Anónimo dijo...

Sabía que lo apreciarías. También sabía, en lo más profundo de mi ser, que no podía ser el único...

Related Posts with Thumbnails