28 junio 2011

Ser hetero es una mariconada: ¡Feliz día del orgullo!

Retomando el grito de guerra del GP de Abu Dhabi, "Perder es bello", aquí os dejamos con un mensaje de amor bien apropiado para las fiestas que vivimos actualmente.


Y, retomando el otro grito de guerra de Ron Jeremy - "Un culo relajado es un culo feliz" - aprovechamos para aportar nuestro granito de arena al que, posiblemente, sea el principal debate que afronta occidente: EL PÁNICO A LA SODOMÍA (tm). En efecto, tanto Paco como yo pensamos que, de entre la gente que votará a la derecha para que saque a EsP-P-Paña de una crisis causada por las política económicas neoliberales, hay un porcentaje de hijos de la gran puta que apoyan la ley de la jungla con la ilusión de llegar a ser la élite que te despelleje. Sin embargo, la mayoría de estos votantes - mileuristas - votan sólo por el pánico a la sodomía, sin pararse a analizar las medidas neoliberales que se incluyen en el paquete.

Por ello, desde ente vlog que respira Metaaaaaaal los días impares y Schlager los pares, os dejamos con un vídeo para aquellos que rechacen o teman al colectivo gayer "Porque no son duros". La respuesta ante esta afirmación es muy sencilla: ¿Pero cómo no van a ser duros? ¡Si se follan a otros tíos! Tú fíjate las moñeces que dicen los heteros: "Me gustan las mujeres tersas, suaves...". ¡Lo duro y viril es polla con polla! ¡Que te rompan el cacas no es en absoluto afeminado! Y los heteros, que son los nuevos mariquitas, se dediquen a jugar con sus tetitas de nena.



¡Relajen su culo y sean felices!

26 junio 2011

La liga fantástica de F1. Round 8: Valeeenciaaa

Hoy volvemos a tener una firma invitada. Siempre he querido que llegara el día en el que pudiera contar con un nuevo y excitante artit-ta del humor que al mismo tiempo fuera un pozo de sabiduría automovilística. Un genio desconocido que no fuera habitual del blog o profesional del motor. Hoy no será ese día.

Hoy el post lo escribirá Paco Fox. Un onvre que ante mi pregunta de '¿Quiénes corren en Renault?' contestó con total seguridad: '¿Lo qué?'.

Así que os dejo con Paco Fox:

Pocas formas más manidas hay de empezar un post que diciendo ‘De pequeño...’. A nadie le importan tus recuerdos infantiles. A no ser que sean sobre cómo robaste un póster de Samantha Fox y dos paquetes de tubigums del Continente para luego hacerte pajas. Con el poster, no con los tubigums.

Así que no mancillaré la imagen de mi primer y último artículo de fórmula 1 con un comienzo que rece ‘De pequeño...’. No. Voy a empezar diciendo:

Cuando era niño....

Mucho mejor.

Cuando era niño, a veces veía deportes. Y como de jóvenes somos unos indocumentados sin identidad, incluso me sometía a la tortura de ver ciclismo. Una cosa comparable en su emoción a los quince primeros minutos de ‘Tío Boonme recuerda sus vidas pasadas’. ¿Qué será lo que le espera al corredor tras ese cambio de rasante? ¿Una recta o una curva? ¡Dios mío, el otro corredor le está alcanzando lenta y constantemente!¡A lo mejor lo supera ligeramente dentro de quince minutos que podría estar aprovechando para hacerme una paja con el póster de Samantha Fox y un tubigum en el orto! ¡¡¡No puedo aguantar la emoción!!!

Así que no tardé en entrar en razón y malgastar el resto de mi vida viendo películas cutres. Casi no crecí física ni emocionalmente, pero al menos se formaron mis intereses principales, entre los cuales nunca estaba ni el más remoto interés de ver una carrera de nada.

Hasta que Vicisitud me obligó a ver fórmula 1. El muy hijo de puta.

No porque me transmitiera la sordidez de esta disciplina (que no deporte, claro). Sino porque comprendí que ver un hostiazo en directo es mucho más divertido que en una repetición o en un zapping. Todo clímax tiene que estar precedido de una preparación para que pueda ser disfrutado adecuadamente. Si no, se convierte en eyaculación precoz. Sí: un par de segundos muy divertidos, pero en los que se pierde algo. Y ese algo es la posibilidad de echar otro polvo con esa chica. Pero ese es otro tema que no tiene que ver con fórmula 1 a no ser que estemos hablando de James Hunt.

Pero no nos engañemos. Lo mismo que tengo cabeza y falta de escrúpulos como para conocerme la filmografía de Joe D’Amato, soy incapaz de memorizar todas las complejas sordideces de la fórmula 1. ¡Es que para eso ya está Vicisitud! Si me interesa saber algo, ya le pregunto a él. Como de qué va esta temporada. Que con tanta victoria del Mierdecilla, apenas me he animado a ver dos carreras. Pero claro, con esto de la ronda de colaboradores, me ha tocado no sólo mis partes íntimas, sino también la responsabilidad de puntuar el Gran Premio de Europa y Meletines Bajo Mano de Valencia. Y algo peor: tener que ver la carrera para ello. Porque si de algo me acuerdo tras varios años de fórmula 1 es que este circuito de Corrupitlandia es un soberano coñazo, y sólo sirve para hacer chistes de recalificaciones. Cosa que yo no haré. Estoy muy por encima de ese tipo de humor. Yo sólo hago chistes de caca. Hombre ya.

PILOTOS

Star of the race: Vitaly Petrov (22 puntos)

¡Por peich! ¿Qué decir de un Gran Premio en el que lo más interesante es que a Francisco Camps le quedaba el traje estrecho? (Nota importante: He buscado un afoto de Camps junto al podio y sólo he encontrado una. Pero, obviamente, el archivo estaba corrupto.) ¡Ni una puñetera piña en toda la carrera! ¡Ni un abandono! Desde cierto punto de vista, es una buena noticia, porque eso significa que me puedo ventilar las puntuaciones en tres párrafos. Pero me enfada de sobremanera. Porque me pregunto: ¿Para qué puñetas montas un circuito cerca del mar y no facilitas que un coche salga volando al agua como en una peli de James Bond? Ellos lo llaman circuito urbano, pero se trata realmente de un trazado portuario en el que ni siquiera tienen la decencia de poner putas para los marineros en medio de la carretera o inmigrantes ilegales escapando del control de pasaportes y cruzándose con el trenecito de cola para armar un pifostio de los que dan lustre y esplendor.
Así que, ante el desastre de un trazado en el que no hay manera de que nadie se estampe como una rana con muletas cruzando la M30, la star of the race se la queda Petrov por haberle dado un leve toque a Cuchumaquer. Una pequeña broma con la que consiguió que el alemán tuviera que cambiar el chasis. Así que 12 puntos por salirse con la suya, pero ningún punto de estilo porque ni me queda claro que fuera culpa suya o un simple lance de carrera. Aquí queremos obviedad en la maldad. Sumemos 10 puntos por Star of the Race y ahí tienen al vencedor más triste en mucho tiempo.


Mark Bebber (Tal y como lo pronunciaría mi abuela. Y yo si quiero joder) (6 puntos)
Varios puntitos para Superman, pero todos fruto de su innegable carisma y erotismo. En primer lugar, por sus repetidos gestos de ‘me cago en tus muelas’ mientras adelantaba a un Hispania. Hecho que aconteció, como no podía ser menos, durante la publicidad. Y ahí me veis a mí, que ni sé distinguir un Toro Rosso de un Red Bull partiéndome los cuernos para saber quién había hecho el aspaviento. ¡Pero qué aspaviento! Personalmente me pareció de jran belleza, así que aprovecho mi irregular situación como juez de la Liga Fantástica para otorgarle un complemento de estilo de 3 puntos. También se lleva 1 punto por su ridícula salida da pista para entrar en boxes. Sé que no todas las excursiones por lo que no es lo negro se puntúan, pero era su segundo paseo y, en un premio tan soso, tenéis que permitirme dar algún regalo de consolación. Añadamos un puntillo más por ligar con una de las azafatas y tenemos un total de 6. Poco para un segundo, pero es lo que tiene Valencia.

Pastor Maldonado (2 puntos)
El pobre Pastor ha tenido un mal día. Primero no le dan bien cuerda a su coche el sábado y después le dicen que Chávez está muy malito a pesar de llevar un chándal del Capitán Venezuela que desde YA debería otorgarle un puesto en El Supergrupo junto a Superlópez y El Capitán Hispania. Si sobrevive.
En carrera, el pobre no ha podido hacer mucho. Con excepción de una bella excursión fuera de pista que se lleva un puntillo con otro de complemento cómico taurino por la imagen que dio en carrera: justo cuando Alonso sale por delante de Superman, allí aparece Pastor en perpendicular a los otros coches como si viniera viniera de darse un paseo por los bares del puerto para ahogar sus penas.

Fuhnando (como decía ABBA) Alonso (1 punto)
Demostrando que comparte visión vital con Webber, Alonso también sacó su mano para insultar como todo señor de bien a Truñi. Un puntillo.


EQUIPOS
Star of the Race: Hispania (¡Cómo no!) (21 puntos)
Yo que quería pasar todo el post sin hablar de corruptelas y recalificaciones, y ahí que llega Bigotón Carabante para fastidiarme el plan. Para celebrar el Gran Premio en Valencia, un tribunal con sentido del humor ha tenido a bien condenarle justo ahora por un delito urbanístico. Un señor que, según me acaba de decir Vicisitud por teléfono, se metió a esto de la fórmula 1 precisamente para jugar al Sim City con unos terrenos con vistas a construir un circuito en Murcia. Y justo el día de Camps en el podio ¿No es fermoso? Son 3 puntos de desastre de relaciones públicas a los que se suman dos complementos de estilo: 5 por implicar pena de cárcel (que supongo que no cumplirá, pues de lo contrario ni Sean Bean me habría detenido a la hora de darle 10 puntazos) y 3 de bonus por la belleza de que coincida precisamente con Valencia. Unan los diez de Star of the Race e Hispania alegra un poco lo aburrido de esta crónica.

MacLorenzo (6 puntos)
Cinco puntos por sponsor ignominioso más uno de estilo por ser un taller de Cabeza de Buey, Badajoz. No porque tenga en contra de tan humilde localidad. Pero no me negarán que si te dicen ‘El taller Javi Car de Cabeza de Buey, Badajoz’, lo primero que se te viene a la cabeza es exclamar: ¡Pues en vez de la pegatina con el nombre, podrían haber puesto en el coche del Mierda un calendario de tías en bolas!

Ferrari (4 puntos)
Massa vuelve a ser víctima de un pit stop de mierda que otorga 4 puntos, medalla de bronce y un más que probable ‘jo, tío’ de nuestro querido Pitufo Pupitas.

Williams (2 puntos)
El motor de Pastor Maldonado no está a la altura de su furia, y en clasificación se plantó como un indignado en Sol. Como no tengo ni idea de en qué consistió el fallo, pues le doy 2 puntos y a chuparla.

Renault (1 punto)
Cuando uno de los comentaristas dijo aquello de ‘ese Renault suena como una vespa trucada’, consiguió algo importante: que me despertara. Nada más que por eso, le doy a Renault un puntillo por tener un troncomóvil que a mí la verdad es que me suena a un pedo de colibrí. Pero yo es que no tengo currrtura de amotos.

Y creo que ya está todo. Quejas, ruegos, preguntas y declaraciones de amor homosexual: a Vicisitud. Que suficiente trabajo me ha costado ver esta carrera angelopóulica. Os dejo con The Monch festejando con furor falangista, una vez más, la victoria del mierdecilla:

16 junio 2011

Cine Basura 8: ¡Fin de temporada con Krotar!

Y, de gilipollez a gilipollez pasando por chistes malos, hemos llegado al final de la primera temporada de Cine Basura. Bueno: más bien al descanso veraniego. Que esto de hablar de temporadas es algo que se ha puesto de moda desde que la gente se enganchó a 'Perdidos'. Antes nos zampábamos todo del tirón y nadie tenía ni puta idea de estas separaciones guiris. ¿Acaso alguien recuerda a 'Alf' como otra cosa que una realidad continuada? Sí: como una pesadilla continuada. Pero esa reprobable afirmación se tratará en un próximo post.

Así que toca celebración. Pues la verdad es que pensé que no nos dejarían llegar tan lejos con esta frikada. Como fin de fiesta emitiremos una peli de mi infragénero favorito: 'La espada salvaje de Krotar':

La emisión será el viernes 24. Como siempre, podrá seguirse en www.canalplus.es/Cine-Basura, a partir de las 22:45. Y si alguno está abonado a Canal+ Xtra, pues en el canal 2 de audio a partir de las 23:00. El invitado de excepción no será esta vez ni un director ni un bloguero:.Tenemos a un dibujante: Paco Alcázar, famoso colaborador de El Jueves y creador de esa sordidez gráfica que es Silvio José.
Claro que no sólo habrá bárbaros y dibujantes sórdidos. Como colofón tendremos...

¡REGALOS!

Sí: gracias a los contactos del hampa casposa de Viruete, hemos conseguido un lote de DVDs de Asian Trash Cinema y otro de comics de la editorial Dibbuks. Sólo tenéis que pinchar en este enlace de facebú y comentar cuál es tu peli basura favorita y, lo más importante, por qué. Nosotros, en directo, diremos los ganadores.

Sé que es verano. Sé que hay que ir a terracitas y tomar sangría. ¡Pero no nos abandonéis! ¡Haremos lo que sea para mantener la audiencia y asegurarnos la segunda temporada! ¡Prometo salir con el mankini de Bora...

Estoooo...
Estoooo...

¡REGALOS!

ACTUALIZADO: Para concursar en el facebú, hay que hacerse amiguito de Canal+ Xtra, que es una tele mu bonica que nos deja hacer gilipolleces como esta.

Dog Police!

Se acerca la temporada en la que a veces me cuelo en sesiones maratonianas en las que nos enseñan varios pilotos de series. El resultado suele ser siempre el mismo: mucha tele-colonoscopia. Sobre todo en lo que se refiere a esos primeros capítulos que nunca verán una continuación. Podría hacerse todo un post con los más famosos ejemplos de pilotos de mierda, como el archipopular truño de la Liga de la Justicia. Pero esto no es una entrada épica. De hecho, iba a tratarse de una mera actualización de Facebook. Sin embargo, creo que este documento merece que sea visto por más gente por un motivo: joderos la vida.

En tiempos pasados, la MTV se dedicaba a poner videos musicales. Ahora toca decir que eso era lo bueno, no como hoy en día con tanto reality-chow de mierda. Pero, joer: para ver canciones-plagios firmadas por la tal Lady Gaga o a Katy Perry soltando chispas por las tetas ya está Youtube. Necesitamos la MTV de mierda para reírnos con bazofia excelsa del nivel de “Alaska y Mario”, un estudio de la estupidez humana mucho más interesante que cien libros de sociología.

El caso es que, para ser sinceros, digo todo esto por joder. Realmente me habría encantado tener la MTV ochentera para ver programas como ‘Al TV’ de Weird Al Yankovic, el verdadero dios de las parodias musicales. En uno de sus episodios apareció este fascinante video amateur de una banda sin contrato:


Ante esta obra maestra, sólo se admiten dos posturas: la de admiración y la de la cabeza metida en el retrete. Ambas al mismo tiempo, probablemente. No sé qué es más fascinante. Quizá ese cantante perturbado hermano espiritual de Thijs Van Leer. Quizá la mezcla de bigotón y teclado de mano (segundo instrumento más jermoso del mundo tras el arpa láser). A lo mejor ese plano de steadycam rodado por el tío que hizo la famosa toma del Copacabana de ‘Uno de los nuestros’ (las cosas de las que se entera uno usando Google). Pero probablemente sea ese maravilloso estribillo que mezcla pompa y ritmo absurdo que me ha recordado a Gentle Giant de sus últimos, desesperados y vicisitúdicos intentos de hacer new wave.

Por qué este video no se convirtió en un éxito mundial es algo que puedo comprender, pero no compartir. Lo raro es que no sea ahora un meme. Pero para eso estaba la idea de subirlo a nuestra página de Facebook. Claro que curiosear por internet tiene siempre un efecto: ver tetas. Y, secundariamente, encontrar información que NO necesitabas.

Y ahí que descubro que el video tuvo suficiente repercusión, no sólo para que grabaran otro video y un disco, sino como para que... se hiciera un piloto basado en él.

Sí. Alguien vio lo de arriba y pensó que se podría sacar un nuevo Alf de ahí. Recordémoslo: en los ochenta todo el mundo en Jolibú estaba drogado. Hoy también, pero supongo que, como no llevan hombreras, no se atreven a hacer tantas gilipolleces como antes. Porque con hombreras todos somos más aguerridos.

Un vistazo a You Tube et, regardez la gilipollez, ahí encontramos rastro de este aborto. Y no sólo descubrimos que el maquillaje es peor que el del video amateur, sino que además sale Adam Sandler y Jeremy Piven. El primero, más joven. El segundo, como el Sr. Strickland de 'Regreso al Futuro', exactamente igual y con los mismos problemas de pelo:


Lo curioso es que ese mismo año, 1990, también se presentó un piloto fallido llamado 'Poochinski', sobre un policía que se reencarna en una marioneta de perro. Por supuesto, según la trama es en un chucho propiamente dicho, pero miren ustedes en este enlace cómo se puede adivinar, sin necesidad de poderes extrasensoriales, el largo brazo de un señor marionetista en lo que se supone que es el tracto rectal del bicho.

Y ahora todos juntos:
Dooog Poliiiiice! where are you coming from?
Dooog Poliiiiice! nobody knows who you are!

Ya os he implantado, cual técnico de Memory Call, ese estribillo en vuestras cabezas. Me odiaréis el resto de la semana.

13 junio 2011

La liga fantástica de F1 2011. Round 7: Canadá.

Frente a todos aquellos que dibujan un futuro apocalíptico ante la nueva generación de iletrados que nos acecha, yo siempre he intentado ponerme del lado de Julio Iglesias y decir que "estos jóvenes, sin revanchismo político, que hacen el amor de ventana a ventana, son mejores que nosotros, tú". El caso de nuestro colaborador de hoy es un ejemplo canónico.

Con sólo 19 años, y tras haber devorado internez y todos los libros habidos y por haber, Eloy Entrambasaguas logró que todo el equipo de redacción de Grand Prix Actual - y más personas del mundillo - se quedasen acojonados ante un chaval que lo sabía TODO de la historia del automovilismo. En serio: TODO. El día que pueda añadir el poso de la experiencia - y decir, como la gente que vivió ambiente del paddock en los 80: "qué mérito tiene el documental de 'Senna', que logra retratar de forma amabel y simpática a un señor calvo que salía, entrañablemente, al lado de Ayrton... ¡Si, en su época, no sólo nadie le vio nunca sonreir, sino que todos sabíamos que Dennis era un perfecto cretino!" - ese día, no lo duden, Eloy estará al cargo de todo el periodismo automovilístico esPPPPañol. Y ese día, un servidor podrá decir: "pues, en sus inicios, Eloy se hizo una crónica de la liga fantástica de F1.



Sobre mí: Mi historia es muy parecida a la de muchos otros losers reunidos en torno a este blog como si de una reunión de Alcohólicos Anónimos se tratase. Mi padre es un tío excéntrico, y dentro de su excentricidad, lo menos raro y lo que más se le perdonaba era que se levantara a las tantas de la madrugada para ver cochecillos de colores dar vueltas y más vueltas.

Así, cuando nací, a nadie le alarmó que me regalara coches de juguete. Ni coches a escala. Ni columpios con forma de coche. Ni coches eléctricos para atropellar sin carné a gente por los pasillos sin necesidad de llamarme Farruquito. Lo grave vino cuando la primera sílaba que articulé fue “co”, y sobre todo, cuando mi madre vio lo mucho que me gustaba reventar coches teledirigidos contra las paredes de la casa.

Ahí seguramente, temiendo por mi integridad física, mi madre se decidió a evitar que se me pasase por la cabeza lo de ser piloto. También mi integridad social corría peligro, teniendo en cuenta lo freak que suponía decir en los noventa en un colegio español que querías ser piloto. El hazmerreír, bien porque la profesora pensara que querías ser piloto de avión, bien porque algún gracioso dijera que “pilotar coches” es ser taxista (yo quería ser un Gran Campeón, no un Massa de la vida), estaba asegurado.

En realidad a mi madre no le hizo falta esforzarse en demasía. Las leyes de la física hicieron el trabajo por ella (vamos, que mis proporciones nunca fueron las idóneas para pilotar cualquier artefacto con ruedas, bicis incluidas), pero el destino terminó castigándola con un hijo “monotemático”, sin contar que en edad prepúber ya se juntaba con cincuentones, sin dinero ni toqueteos de por medio, en unos inventos del demonio llamados “foros” a comentar carreras de coches.

Claro que esto se convirtió en el menor de los problemas de mi familia cuando cumplí con una amenaza que hice desde muy pequeño, al cambiar la palabra “piloto” por “periodista” cuando me preguntaban qué quería ser de mayor. Así que en esas estamos, trayendo la deshonra a mi familia, y escribiendo en este satánico tugurio llamado “Vicisitud y sordidez”. Y no esperéis mucho humor por mi parte: soy menos gracioso que el Mierda imitando a Ali G.


Pilotos

Lewis Hamilton - 43

El Mierda empezaba de culo el fin de semana, conociéndose que se libró de una nueva sanción de la FIA por pedir perdón por lo de Mónaco, lo que suponen tres puntos menos (-3), que compensaba con creces al aprovechar la visita de Ron Dennis a Montreal para llenar de niggas el box de McLaren hasta asemejarlo a un barrio satánico yankee a lo Harlem o el Bronx (5). Si a eso sumamos las negociaciones con Red Bull tras dos grandes premios de mierda (3), el Innombrable salía a pista con ventaja (y sin comisarios de la FIA de por medio).

La carrera del Mierda sólo duró tres vueltas (olvidemos el inicio con Safety Car, por favor), pero le catapultó hasta ser un gran candidato al Star of the Race: 1x2 por decir por radio que la pista estaba para correr y acto seguido tocarse con Webber en la salida (2x2); 5x2 por meterle el morro a su compañero de equipo; 5x2 por abandonar como consecuencia del toque, y encima 1 con complemento de estilo (+1) por dejar el coche en mitad de la pista provocando un Safety Car. Y tanto que se postuló a Star of the Race, que se la llevó por segundo GP consecutivo, eclipsando además a su propio compañero de equipo. Nada que no pudiéramos esperarnos de él.


Jenson Button – 29

La verdad es que me apena que el Mierda lograra tanto en tan poco tiempo, porque hubiera sido realmente jlorioso que el vencedor de la carrera se llevara también la Star of the Race. Y es que “el novio de la Michibata” hizo méritos para ello. El cerrojazo al Mierda bien merece cinco puntos que se doblan por el factor Mierda (5x2), seguido de un “¡¿Pero qué ha hecho?!” por radio (1x2).

Button siguió sumando puntos con el Drive Through por superar la velocidad máxima bajo Safety Car (1) y perdió por lloriquear por la lluvia antes de la bandera roja (-1), antes de volver a la carga con un toque con Pedro de la Rosa. Ocho puntazos y dos de estilo y/o psicodrama por partirle el alerón a un compañero de equipo... Por último, repartimos las culpas por el toque con Fernando Alonso, así que 5 puntos por la colisión, 1 por estilo, y otro por provocar un Safety Car.

Adrian Sutil – 16

Tootsie se lleva un buen saco de puntos también a casa tras tocarse (físicamente... coche con
coche, quiero decir) con Nico Rosberg bajo Safety Car (ocho puntos más uno de estilo y otro por llevarse un Drive Through) y empotrarse contra el muro tras ser el primero en montar slicks (5+1).

Paul di Resta – 14

El escocés imitó a su compañero de equipo: toque con Nick Heidfeld y Drive Through (8+1), y accidente en la penúltima vuelta (5). Pero todos sabemos que di Resta no tiene el estilo de Tootsie...

Pastor Maldonado – 14

La asquerosa realización de la FOM se lo perdió, pero Pastor Maldonado volvió por sus fueros y nos ofreció otra jrandiosa actuación, con toque a Nico Rosberg (8), cambio de alerón, y accidente acto seguido (5+1) para desesperación de Frank Williams.

Sergio Pérez – 12

Creo que es un acto de justicia darle otros diez puntos de “p'aberse matao” al mexicano, a los que sumamos dos puntos de estilo por hacerle perder casi toda la jornada del viernes a su equipo. Y es que el Mierda ya ha demostrado que no es necesario mucho tiempo en pista para alcanzar la jloria.

Felipe Massa – 11+3=14

Massa volvió, para bien y para mal, y dejó bien alto el pabellón de Ferrari con un puntito por gañanismo al activar el DRS antes de tiempo y hacer que le echaran la bronca por radio, y diez puntos tras su hostión contra el muro al doblar a un Hispania: ocho por el accidente en sí, uno de estilo, y otro por violencia verbal al declarar que “Perdí la carrera por un idiota” (Karthikeyan).

Además también es justo atribuirle tres puntacos por miope al, como bien nos habéis recordado en los comentarios, aparcar mal su Ferrari tras la bandera roja. Gracias.

Nick Heidfeld – 11

Las críticas de Éric Boullier al alemán le han sentado de puta madre, que ha dejado de ser un soso para animar el cotarro y provocar un accidente con Kobayashi (8), con dos puntos de estilo por su semi-vuelo al tragarse el alerón, y otro por provocar un Safety Car.

Fernando Alonso – 7

Sacarle 73.000€ a la prensa rosa tiene premio (2), pero éste se pierde si en un claro acto de mierdismo decides donarlos a Unicef (-2). Al final Alonso se tiene que conformar con cinco puntos por hostión a medias con Button, uno de estilo y otro por Safety Car. A falta de progresos en el F150, Fernando hace todo lo posible por llevarse algún título este año, aunque sea el de la Liga Fantástica.

Mark Webber – 5

El toque en la salida con el Mierda le vale dos puntos (x2) y uno de estilo.

Narain Karthikeyan – 3

Hispania puede que diera la talla en pista, pero su contribución a la Liga Fantástica se limitó al indio, con un punto por joder a Massa cuando le iba a doblar, otro por Drive Through al saltarse la chicane para que no le adelantaran los Virgin, y otro de psicodrama por joderle el doblete entre los equipos pobres a Hispania.

Michael Schumacher – 2

El Káiser se lleva sólo un puntito (x2) por cerrojazo al Mierda al inicio de la carrera.

Sebastian Vettel – 1

El niño del dedito bordó el final (1 punto por pérdida de posición y dos por psicodrama), pero su doble lloriqueo por radio para quejarse de la lluvia (-1x2) le cuesta caro.

Jérôme d'Ambrosio - 2

El belga se debería haber ganado diez puntazos por no clasificarse para la carrera, pero la decisión de los comisarios de reengancharle hace que le dejemos sólo dos, de cortesía... a ver si la próxima deja a las claras lo lentorro que es.


Equipos

Ferrari – 23

Sin opciones de título, la Scuderia se dispone a dar tardes de jloria a la Liga Fantástica. Cuatro puntos de chamanismo chungo por elegir intermedios cuando empezaba a caer el diluvio universal, cinco por estrategia de mierda al entrar Alonso y Massa a cambiar neumáticos a la vez, dos puntos por reiteración a la hora de cagarla en el muro de boxes, y dos puntazos por proponer Stefano Domenicali encomendarse a la Virgen de Lourdes de cara a luchar por el título, le dan claramente la Star of the Race a los de Maranello. ¡Que la disfruten!

Red Bull – 11

El coche de Webber, un misterio digno de Cuarto Milenio, da la mayor parte de los puntos a Red Bull por fallar por enésima vez el KERS el sábado (3+2 por reiteración) y joderse el cambio en carrera (3). El equipo de Horner y Mateschitz redondea su actuación con tres puntazos por invitar a la ex-mujer de Ron Dennis al GP, estando el jefazo de McLaren en el paddock. ¡Chúpate esa, Ron!

Sauber – 8

De forma totalmente aleatoria, veo necesario otorgar diez puntazos por culebrón mexicano al equipo suizo. Sólo Peter Sauber puede llamar al mismo piloto al que despidió hace apenas ocho meses para hacer una sustitución de última hora. Obviamente, que Pedro de la Rosa aceptara es una enorme muestra de mierdismo (lo cual demuestra que es una enfermedad contagiosa) y reduce el premio de Sauber en dos puntos, quedándose en ocho.

McLaren – 8

A la estrategia de mierda de Button (recordemos, cinco cambios de neumáticos y un Drive Through), se suman tres puntos por celebrar la salida de pista de Vettel en la última vuelta. No, el equipo no ha estado a la altura de sus pilotos.

Virgin – 5

Aunque creía justo atribuirles los puntos del 107% de d'Ambrosio, su actuación se queda en cuatro puntos por monta de neumáticos de mierda y uno por provocarle un Drive Through al belga por entrar a quitar los neumáticos de lluvia extrema bajo Safety Car.

Team Lotus – 6

La mecánica fue la única baza Fantástica de los de Tony Fernandes, con Kovalainen cascando la transmisión (3) y el coche de Trulli perdiendo un amortiguador de inercia... que le cayó encima (3). Aún así, pueden mejorar.

Mercedes – 4

Cuatro puntitos por mandar a Nico Rosberg a poner intermedios cuando comenzaba a caer el diluvio universal.



...Y, como colofón, ésta no fue la carrera en la que Vettel impuso su nuevo mote de "Frigodedo" al clásico de "Mierdecilla", pero su error en la última vuelta fue celebrado creo que por casi todos. En esta circunstancia, creo que es de justicia que mi cuñado, que ha tenido que sucumbir ante sus victorias pueda regodearse ahora - armado de un bote de sauerkraut chucrut - en la celebración de su segundo puesto:


03 junio 2011

Top 10: Grandes éxitos del radiocasete del coche paterno

Vivimos en una edad muy difícil: de un tiempo a esta parte, se multiplican los mails y los estados de Facebook en los que las fotos de tus amigos, invariablemente, aparecen acompañadas de un bebé. Y nada vuelve a ser lo mismo.

Afortunadamente, nuestros amigos son buena gente – o, simplemente, no sabemos ser objetivos - lo cual implica que no intentan ser abducidos por la nueva situación. Por ello, siguen comprendiendo que hablar durante dos horas de la caca como elemento subyacente en el cine de Bruno Mattei tiene lógica, pero saben que la caca en los pañales de su bebé no da ni para un minuto de conversación. Igualmente, tampoco insisten a la hora de convencerte para “unirte al club”, cosa que sí tiende a hacer la gente con la que menos confianza tienes.

De todas formas, comprendo que ser progenitor es una situación más estresante que la de hacer fotomontajes de Paul Rodgers (aunque no tanto como la de hacer fotomontajes gay con Anthony Hamilton e hijo ante la atónita presencia del propio padre). Por ese motivo, desde ente vlog, queremos hacer nuestra particular aportación/consejo a los padres primerizos. No porque tengamos experiencia de padres, pero sí por tenerla como hijos. Y ese consejo es que, en según qué cosas, se relajen y hagan lo que les salga de los cojones, por mucho que eso escandalice a según qué pedagogos. Estamos hablando, obviamente, de que le hagan sufrir a su vástago, de forma indiscriminada, todo aquello que les gusta a ustedes, sin dejarle voz ni voto. Seriously. Si ser padre no te da derecho a ser paternalista, entonces apaga y vámonos.

Un niño pequeño es, en esencia, un indocumentado: un disco duro al que hay que ir rellenando (y todos sabemos que somos capaces de llenar 10 Teras en una semana, tirando de más cosas que Sasha Grey). Por ese motivo creo tanto que hay que machacarle en la escuela haciéndole aprender delirios como la diferencia entre angiospermas y gimnospermas (lo estudié con 8 años y sigo vivo) como en casa con la tele y la música. Ya tendrá tiempo después de ir ordenando todo lo que tenga dentro.

Lamentablemente, estas nuevas generaciones no tienen una inmensa ventaja que tenía la nuestra: dos únicos canales de televisión pública, un único televisor en la casa y la ausencia de vídeo. Hoy en día, con la TDT y los dvds de Disney, la tentación de ponerle a los enanos aquello “que pidan” (Clan TV y, a pesar del paso de los años, ‘El rey león’) con tal de que cierren la boca ha creado la generación de darnais con la que nos toca convivir. Porque… ¿Qué es un darnai sino un chaval imberbe al que, de pronto, no se le critican sus gustos y se termina creyendo la hostia? Una figura de autoridad que, durante la infancia y la adolescencia, te diga que todo lo que te mola es una puta mierda es lo que realmente ayuda a definir y perfeccionar el criterio.

Es cierto que la batalla audiovisual está perdida: estas nuevas generaciones ya no pasarán por experiencias traumáticas e iniciáticas como verse, un sábado por la tarde, la película ‘Caídos sobre un árbol’, en la que Louis de Funes con pelucón, Geraldine Chaplin y un chavalín están casi dos horas en un coche suspendido sobre un árbol en pleno barranco. ¡Y todos en el colegio nos tragamos aquello porque no había otra cosa que ver! Llámenme depravado pero creo que eso hace más por la personalidad que verse todo Disney.



Sin embargo, hay un territorio en el que los progenitores aún pueden ejercer su autoridad artít-tica. En efecto, se trata de la música que se puede poner en el coche. De momento, sigue siendo muy caro eso de tener un dvd de serie para que los niños se vean sus polleces en el asiento trasero, así que el cd (uséase, la casete contemporánea) sigue siendo la opción fundamental de ocio en el automóvil. Dado que saltar del coche en marcha sigue sin ser una opción para la chavalería, animamos a nuestros amigos progenitores a disfrutar de la última parcela de fascismo artístico que les queda en este mundo. Prohíban a su vástago el hacerse el autista con su reproductor de mp3 y macháquenlo vilmente con lo que les de a usarcedes la gana. ¡Y nada de ponerle al niño lo que pida! Porque la aspiración principal respecto a un hijo NUNCA puede ser que no dé por culo: para eso es más interesante la opción de NO tenerlos.

A continuación, en un post que quiere ser participativo – y joer que si lo va a ser, visto todos los recuerdos de viajes a Benidorm que incitó el monumental post sobre Perales -, paso a facer mi top ten de las canciones que, tanto en el radiocasete de mi padre como en el 8-track (¡no me digan que eso no es la apoteosis del cool!) de mi abuelo, me han marcado como persona, sórdido y onvre. Y por las que les estoy inmensamente agradecido. Luego vendrían esos momentos de adolescencia en los que intentar poner mi música – con alguna victoria, pero siempre se aprendía más del “quita esa mierda” – y a la madurez definitiva que, en mi caso, fue el momento en el que, tras poner los 60 minutos del cd de Santiago Rouco ‘Oye niña’ en un viaje Vigo-Madrid, mi señor padre me dijo, una vez acabó la experiencia: “Vuelve a ponerla” para, acto seguido, poder cantar estribillos tan bellos como “Me ligo a una negrita/ chiquitita y muy bonita/ para que me abanique y me toque la coliiiiiitaaaa”.

Vamos con ese top 10:


10. Pepe da Rosa – Sevillanas del mundial



Después de los pasodobles, las sevillanas fueron lo único que logró hermanar a toda Esp-p-p-paña. Aunque fuese por lo más bajo. En el caso de Pepe Da Rosa – protagonista de ‘Le llamaban JR’, película que marcó mi infancia, pues no era cosa sencilla el llamarse José Ramón en los 80 – se aplicaron las sevillanas a una de las definiciones más certeras de la miseria nacional. El ridículo del mundial 82 marcó a los finstros que, como un servidor, devorábamos los Mortadelos de los mundiales en los que Calvo Sotelo hacía un fallido saque de honor; coleccionábamos las fichas del Mundial 82 de los tebeos de Bruguera (incluyendo los bigotones de Grame Souness, Satrústegui o Zamora), y que no sólo almacenábamos las monedas conmemorativas de tan magno evento sino que hasta éramos capaces de hacer algo con las promociones de Naranjito que ofertaba la margarina Tulipán.

Después de ver caer a la selección, Pepe Da Rosa me convenció de que sólo a través de una picaresca TAN chunga como la que planteaba – y que hubiese avergonzado a Mariano Ozores – este país podría llegar a algo. Lo cual explica que, cuando el gol de Iniesta, la ruptura total de esquemas nos llevase a tajarnos con hooligans ingleses.

9. Ray Conniff – Mame



Si pueden decirme que, en este planeta, hay tres cosas mejores que el pelucón de Ray Conniff sólo podría decirles que tienen una escala de valores muy averiada. Si, además, tuviesen los genitales de espetarme que esos coros tan sórdidos – y de jran éxito, lógicamente, en Alemania – no mejoraban salvajemente las versiones originales, les diría que la lectura del Rock de Lux – o Mondo Brutto, lo mismo da – les ha aniquilado la zona del cerebro en la que residen los valores. Si me dijesen que, de entre todas las canciones versioneadas por Ray, el hecho de que elija una correspondiente a un musical me convierte en una maricona sólo puedo decirles: vean qué descomunal puta mierda de musical sesentero es ‘Mame’ y, por lo menos, me dirán “Vale, nunca podrás ser una maricona cursi de las de gustarle el musical clásico diciendo que es ‘lo bueno’. Más bien, eligiendo esa cosa, serías un mariconazo leather chungo de los de ‘La ostra azul’ o cualquier garito cutrongo de Hamburgo”.

Y, entonces, sí que tendrían razón.


8. Andrés Pajares – Gigi el amorosso



Y otra canción del 8-track de mi abuelo. En este caso, es otro de esos temas marca “no emigres, que como en casa no estás en ningún sitio” en la onda de ‘Vente a Alemania, Pepe’. Y me producía un tremendo mal rollo que un cómico capaz de obras maestras como ‘Yo hice a Roque III’ (que alquilábamos contumazmente en el videoclub del Corte Inglés) tuviese esas excursiones por terrenos que no eran, precisamente, de comedia. Gracias a esta canción – y al ascazo que me daba cuando Lina Morgan se ponía a llorar y, sobre todo, a películas como ‘El alegre divorciado’ de Paco Martínez Soria – desarrollé mi actual sarpullido hacia cualquier cosa que huela a “alivio dramático” en una comedia. Y, respecto al tema de la emigración, qué quieren que les diga un gallego como yo. Desde septiembre del año pasado ya llevo media vida viviendo en Madrid. Lo que se denomina, según la RAE, un “madrileiro”.


7. Modern Talking – Like a Hero



La discoteca de mi señor padre era un prodigio de eclecticismo: al lado de un maravilloso vinilo con interior ¡troquelado! del ‘Oceans of Fantasy’ de Boney M podía estar el ‘Más Zarzuela’ de Luis Cobos, una antología de los Beatles, el disco ‘James Last y… Olé!”... pero lo que más destacaba era una de esas piruetas musicales extrañas en las que, alguien en casa, regaló a mi padre el maggnífico ‘Romantic Warriors’. Sí, Modern Talking vendrían “del país de los anormales”, pero siempre he creído que mi señor padre haría una excepción respecto a todo aquello cercano al Schlager o, simplemente, al mullet. Para mucha gente, el grupo de Bollen y Anders eran una máquina de producir dos singles y ocho temas de infame rellenazo. Pero mi padre, lejos de hacer caso a esas “verdades comúnmente aceptadas”, decidió grabarse el lp entero y ponerlo en el coche. De esta forma, aprendimos a no disfrutar de lo obvio y ver que hay más cosas que los dos hits con lo que te machacaban. Y que unos titanes de lo sórdido NO hacen jamás relleno, sino que exploran facetas de su personalidad más enigmáticas aún que el “¿Quién carallo es esa Nora que sale en el colgante de Thomas Anders?” (y cuya respuesta más probable parece ser “él mismo cuando salía por los bares de ambiente”). En este contexto, me quedé con la canción ‘Like a Hero’: no sólo su tema más lento, sino también el de más épica contenida. Porque el ‘hard Casio’sirve para todo.

6. Joan Baptista Humet – Clara



Dentro de su hábito de copiarse lps de éxitos del momento a casete, mi padre rara vez se dedicó a cosas como pulsar el “pause” del tocadiscos para quitar uno u dos temas cojoneros. Gracias a esa noble práctica pude disfrutar, dentro de una cinta con temas tan joviales como el ‘Hola mi amor, soy yo tu lobo’ de la Orquesta Mondragón o el sublime ‘Pavo Real’ del Puma (cuya letra sigue fascinándome por críptica a día de hoy), de esta lírica y sentida crónica sobre la vida de una drogadicta. Un tema que entraba cual épica hostia dentro de la selección musical. De pequeño no notaba claramente ninguna referencia a chutarse, pero el mal cuerpo que me dejaban versos como “Clara, a la deriva/ No tuvo suerte al elegir/ La puerta de salida” me debió marcar de una forma inconsciente tal que, pese a trabajar en un mundo tan vicioso como el de la publicidad, decidí no meterme nunca nada. Por no darle todo el mérito a Joan Baptista, y por no salir del Peugeot 505 de esa época, que tanto regocijo nos producía cuando pasábamos por la calle Orillamar viendo a los travelos portuarios, he de decir que ver el silencio con el que mi normalmente locuaz progenitor veía a la gente que bajaba a picarse al río Lagares mientras yo estaba en el asiento del copiloto me marcó probablemente más.

5. Os Resentidos – Pensionismo ou barbarie



Una de las mejores formas de descubrir cosas es por compromiso familiar o de amistad (lo cual explica que, en ocasiones, mi madre tenga la feliz ocurrencia de ponerle mi cortometraje ‘Pederastia 96’ a las visitas, que tienen que ver cómo un onvre con barba vestido de niña logra, merced a la magia del montaje, comerle el rabo a Julio Anguita). En este caso, uno de los compañeros de trabajo de mi madre tenía un hijo que tocaba tanto en Siniestro Total como en Os Resentidos, lo cual dio pie a que le pasase un par de casetes. La primera de ellas, la sublime ‘Bailaré sobre tu tumba’ no necesita presentación. Pero fue la segunda, la demencial ‘Galicia Caníbal’, la que realmente nos marcó. Henchidos por el patrioterismo de ver que un tema como ‘Fai un sol de carallo’ triunfaba en toda Esp-p-p-paña, seguíamos navegando por un disco capaz de llegar tanto a hacer una versión del ‘Proud Mary’ diciendo ‘Lenin en Lalín’ como, por supuesto, a la sentencia que toda la familia coreaba a grito pelado en el Citroën GS de entonces: (traducido) “Una media chepa es la mitad de una chepa/ Pero un medio pensionista no es el 50% de un pensionista”. A día de hoy creo que todos seguiríamos siendo capaces de cantarla entera de memoria.

4. Sara Montiel – Fumando espero



Como buen vigués, mi padre tenía su contrabandista que le permitía fumar, a muy buen precio, cantidades masivas industriales de Winston (marca perennemente asociada a la onvría). Hasta que, un día, le falló. A las cuatro de la mañana, el contrabandista le llamó con un “Lorenzo, que ya tengo tu tabaco”. Ni que decir tiene, mi señor padre le mandó efusivamente al carallo por despertarle a esas horas y, acto seguido, se preguntó que cómo había llegado a esa situación tan absurda. ¿El resultado? Pasar de tres cajetillas al día a cero en menos tiempo del que Sergio Pérez tarda en decelerar en Mónaco.

Por ese motivo, tiene cojones que, recién abandonado el vicio, mi hermana instase a mi abuela a comprar, en un mercadillo de Ourense, la banda sonora de ‘El último cuplé’, con el que Sara Montiel entró con todo el imperium en nuestras vidas. De la misma forma que soy del espíritu de ‘Mame’ antes que del de ‘Cantando bajo la lluvia’, también tengo que decir que, el día que me rompí en brazo, iba a ver ‘Orígen’ y terminé escayolado en casa viendo ‘La violetera’. In retrospect, he de decir que, fílmicamente hablando, mi lesión fue toda una suerte. Y todo comenzó con esa casete de Sara en la que, además, había demenciales intentos por cantar en francés – que superaban, incluso, ese “Tumbada en la cheslón” – sembraron, en mi mente infantil, las semillas de lo que luego sería el idioma mundial.


3. Joan Baez – Te recuerdo, Amanda



La peor aportación de la bachata en los 90 y el reggaeton en los 2000 fue el hacernos olvidar los jrandísimos momentos que la música sudamericana aportó en nuestras vidas. La lista es interminable: desde el 8-track de Luis Mejía Godoy induciendo experiencias psicotrópicas con “Son tus perJúmenes mujer, los que me sulibellan” hasta Carlos Gardel cantando sobre la drogaína, entremedias cabía todo el drama de los boleros – sí, me gustan mucho ¿pasa algo? –o, mejor aún, el culebrón épico de mis idolatrados Pimpinela.

Pero, si hubo una casete que realmente me marcó, fue el disco ‘Gracias a la vida’ de Joan Baez. Le insto a que se lo descargen y disfruten cada uno de los temas, absolutamente épicos y desatados en su dramatismo – ‘Vengo con tres heridas/ La de la amor, la de la muerte, la de la vida’ – pero, por encima de todo, a mi impresionable mente infantil, lo que le marcó fue la versión del tema de Víctor Jara ‘Te recuerdo Amanda’. Rojerío, revuelta social, amor desatado y esa mujer, mirando a la fábrica donde trabajaba Manuel. Ya de pequeño entendía bien lo de las manifestaciones y las pelotas de goma por aquello de tener un padre trabajando, en plena reconversión industrial, en el sector naval (feck, si a veces me asomaba por la ventanilla del coche – Renault 5 naranja por aquel entonces, creo – para gritar “Oz de Azcón, non zomoz tedodiztaz, quedemoz zoluzión”). Así que, el final de la canción, con ese “Muchos no volvieron/ Tampoco Manuel” hizo que, junto a mi querencia por la sordidez y el erotismo festivo Marianozoril, haya otro amor igual por el grito de guerra “¡Drama y sufrimiento!”, que es lo que hizo que me lo pasase tan bien montando ‘Sin tetas no hay paraíso’ ¿O es que alguien se creía que yo no lloraba con las desventuras de la pobre Jessi, esa pelirroja bondadosa que arrastraba a sus amigas a la drogha y la prespitación? De hecho, son muchos los que, al verme montar, me dicen que lo llevo todo al drama desatado operístico. Y tienen razón. Pero sigo orgulloso de haber logrado que el departamento de guión de ‘Sin tetas…’, tras oirme repetir, día tras día, mi grito de guerra, pusiese ente cartel en su puerta:



2. Louis Clark - Hooked on Classics

Sé que queda cutre que un talibán de Luis Cobos como yo ponga este disco en vez del ‘Capricho ruso’. ¡Pero Louis Clark llegó primero a las tiendas y al coche de mi padre! Y, por mucho que me duela reconocerlo, es más que posible que su dominio del Hard Casio – y también del Grindcore Casio – sea todavía superior al de Luis. He aquí una muestra:



Cuando, después de esta experiencia extracorpórea, descubrí que la música clasica de verdad, seria y respetable, no contemplaba la utilización de los botones de ritmos del Casio sólo pude sentir pena por el pobre Mozart… ¡Lo feliz que hubiese sido naciendo en una época suficientemente desarrollada tecnológica y moralmente como para poder componer en un PT-1 en vez de en un cutrongo clavicordio! Ese contraste entre esta alegría de vivir y los hologramas que escuchan a Brahms – si alguien te dice que es fan de Brahms, bien no es una persona de verdad, bien es un agente de la CIA – fue lo que, en última instancia, me empujó a la sordidez militante. Pero con criterio. Ya de pequeño, sabía que el broche de oro que cerraba el disco de Louis Clark, el terroríficamente titulado ‘Hooked on Can-Can’, provocaba el que yo dijese “Hasta ahí no llego”:



(Mecagüenlahostia, sí que llego. Ha sido darle play al youtube y sentir el impulso de ponerme pololos. ¿Me acabará gustando el disco equivalente que grabó Werner Müller, en el que me parecía que lo que había hecho con el tema más sórdido jamás compuesto – la marcha Radeztky –superaba todos los límites de lo chungo? Es una posibilidad que me aterra…)


1. La Trinca – Quesquesésemerdé



Este disco sólo puedo mencionarlo en la misma frase que ovras maestras como ‘The Wall’, ‘Tommy’ o ‘Killroy Was Here’. La obra conceptual absoluta de la Trinca tradujo sus mejores temas del catalán, añadiendo algunos nuevos y, con ocho o nueve años, terminó por marcarme a fuego la visión actual que hoy en día tengo del mundo: las luchas sociales como una manera que tiene el proletariado de exigir su bidet para poder tomar baños de asiento sin perder la dignidad; la crítica a una falocracia que no llega ni a los diez centímetros; el votar como algo tan serio como desvirgarse (que aprendan algunos…); la desmitificación de la épica del 23-F y el bigotón de Tejero; la mitificación de quién sí lo merece: el papel higiénico (“en prueba de buena fe/ Te juro que nunca más usaré/ Las ásperas hojas del ABC”); la educación religiosa como épica pederasta; la teoría de la evolución como verdad innegable, sólo que provenimos de la patata; la zoofilia como una opción vital; los Apocalipsis del cambio climático explicados como “Y serán las tempestades una inmensa lavativa/ Y del cielo lloverá diarrea radiactiva”.



En suma, un disco que me blindó forever frente a actitudes como “Usted no sabe con quién está hablando” o “Me parece fatal que os riáis de alguien por llamarse Apichatpong”. Ahí es nada.



Ahora es cuando les toca a usarcedes compartir todo su acerbo. Y a todos aquellos que comiencen esa nueva fase en la vida, concienciarse que el cd-mp3 del coche es un espacio que implica un gran poder y una mayor responsabilidad. Ejerzan el paternalismo autoritario, es lo que toca. ¿Se imaginan qué mundo tan maravilloso podrá ser el de una generación marcada, en el asiento de atrás de un coche, por un “Ohhhhh, you Couch my tra-la-la. /Mmmmmmmm… mu ding-ding-dong…”?


Related Posts with Thumbnails