29 agosto 2011

La liga fantástica de F1 2011. Rounds 11 y 12: Hungría y Bélgica.

En una tarde extraña de amigotes me veo abducido por fuerzas superiores a mi (el aburrimiento dominguero se entiende) y catapultado a la ignominia de presenciar una adaptación teatral de “Solaris” de Tarkovsky... interpretada por polacos... en zancos... y patines. Algo mas que el “Tarkovsky on Ice” debió haber para romper mi ya de base bastante débil fuerza de voluntad (por evidente falta de cariño paterno durante el periodo formativo) y convencerme para que hiciera esta crónica. Pero no me acuerdo, he debido recibir demasiadas ostias en la cabeza en esta vida.


En fin, que me presento. Me llamo Pablo Navascués.


Y no soy el de la foto, si no el otro Pablo Navascués. ¿Les interesa? A mi no lo haría, así pues hablemos de lo que realmente quiero hablar. F1.



Hungaroring me ha dejado el mismo sabor de boca que se consigue al lamer el asiento del McLaren de Hamilton tras el GP de Malasia. La jran y divertidisima primera parte de la carrera prometieron tanto que según se iba perfilando la victoria mediante la correcta estrategia y la conducción a lo Driving Miss Daisy de Mister Jenson Button no pude sino tener arcadas y odiar aun más a esta F1 moderna donde lo único que hay que hacer para ganar es tener el coche mas rápido y no cagarla demasiado como si hicieron todos sus contrincantes. ¿Donde quedarón los coches para onvres?



Es por eso que antes de proceder a dar la puntuaciones me voy a permitir recalcar el único fallo del P1 de Hungaroring en la celebración de sus 200 carreras en la F1, aniversario de su primera victoría en la F1 (por circuito, no por fecha). Este se produjo fuera del monoplaza, al dejar a Michi a solas con su patter. Los frotamientos de John Button con Michi no cesarón hasta que el propio Jenson se bajo del coche. ¿Acaso fue una estrategia para que Jenson se diera prisa en acabar el GP por una vez? Si es así chapo!! Pero si en unos meses Jenson anuncia que esta esperando un nuevo Buttoncillo siempre me quedará la duda de si Jenson va a criar a su hijo o a su hermano ¿Le llamarán Jenson II, el Hechizado?



Finalizadas las diatribas rencorosas sobre las sexualidad de la familia Button pasemos al meollo del asunto.

Star of the Race: El Mierda: 24 puntos.

No se puede competir con tal nivel de omvría y descerebre. El trompo (1 punto) en el que perdió el liderato no es nada comparado con esa manera de pasar de los doblados echando a Di Resta fuera de pista. Otorgamos pues un complemento de Jose Tomasismo taurino por el pase de pecho que le hizo al Force India de 5 puntos. Mas el puntito de drive through hacen (1+5+1) x 2 = 14 puntitos. Sweet victory!



¿Acaso no le vio? ¿Acaso le vio y pensó que un escoces metido en coche de las colonias debía cederle paso a un representante de su Majesty? ¿Acaso pensó?



D'Ambrosio: 12 puntos


Tanto nos gusto el trompo en medio del pit lane del tapado del GP de Hungría que reclamamos mas material a la realización. ¿Donde está la toma onboard cuando el cartel con su propio nombre se le acercaba peligrosamente? ¿Y la de los mecánicos golpeando en el caso a Jerome tras evitar el ser arroyados por lso pelos? Poco reconocimiento a la labor de este piloto que aquí corregiremos. 4 puntos de gañanerías en el pit lane + 8 clarísimos puntos de estilo innovador le dejan como runner up del GP de Hungría.


Jaime Alguersuari: 11 puntos

El punto por salida de pista al inicio de la carrera que le costo varias posiciones no nos prepararon para el cipotismo de estamparse contra kobayasi en la curva 1 al intentar pasarle en la misma curva que Sebastien. ¿Alguien se imagina a Kamui dejándose hacer un 2x1? 8 puntos de colisión autojodiente + 2 de estilo por hacerlo al grito de “Bueeeeemiiii, no te vayas sin miiiiii!!!”. El envidiosisisisismo extremo ha de ser recompensado!

Chumaquer: 8 puntos


Su colisión con Massa cuando ya lo tenía superado esta ya tan vista en el Alemán que no conlleva estilo. Innovación señor heptacampeón, innovación! ¿Donde quedarón las ideas rompedoras como la del sandwich de Barrichello? Coincido plenamente con Bernie, este hombre ya da pena.

Felipe Massa: 6 puntos

Los realizadores del GP de Hungría no se esmeraron ni la mitad de lo que lo hizo el propio Felipe con su multitrombo de 720º + colisión culera. Aun así en la liga fantastica reconocemos lo que es una perdida masiva de control. 1 + 5 de estilo.


Fernando Alonso: 4 puntos

Con 5 saliditas de pista en total el Astur se proclama ganador de la Copa a la Conducción Dominguera en Hungría. Nada menos que 2 puntitos por sendas perdidas de posición + 2 puntos de plasticidad por el tail slide a slowmo que tanto molo.


Sebastian Vettel: 3 puntos.


Con 4 salidas (1 perdida de posición al Mierda) el subcampeón dominguero se gana 1 puntito + 2 por forzar a tu equipo a llamarte idiota por la radio al no entender que acelerar y frenar están ligeramente contrapuestos en la F1 moderna. ¡Griten conmigo! ¡ALELAO!


Jarno Trulli: 3 puntos

Por crybaby oficial del GP de Hungria cuando ni siquiera termino la carrera. Lean y sientan el perfume del rencor que destilan sus declaraciones sobre como Sergio Perez recupero posición saltándose la chicane: "Mostró una rara especie de grosería y una ignorancia supina de las reglas, pero yo me pregunto por qué la FIA no tomó ninguna medida. ¿Hacia dónde estaban mirando?” Si eso no es “la belleza” tal y como la entendía Serrat que venga Bennedicto y repita las JMJ.

Vitali Petrov: 1 punto

Fuera de pista con perdida de posición.

Pastor Maldonado: 1 punto

Drive through por pit lane speeding.


EQUIPOS

Team of the Race: Renault: 35 puntos


No sabemos si Renault se ha propuesto conseguir como esponsor alguna marca de pastillas de encendido de barbacoas esta temporada. Lo que si está claro es que el FUEGOOOOO son 10 puntos + 10 por estilo (estallido subsiguiente, reiteración sobre el mismo piloto) + 5 puntos por falta de etiqueta protocolaria al echarle la culpa a Nick justo antes de largarle. ¿No bastaba con obligarle a hacer de Cisne Negro sobre el capo del R31? Claramente no. 10 mas por liderar la sordidez equipil en Hungría.



McLaren: 10 puntos


Las flechitas plateadas han demostrado que la selección de gomas en condiciones de lluvia errática es de lo mas jodido en la F1. Still, por el claro “de carrerón a cagadón” en un solo pit stop se merecen los 5 puntos por estrategas de Estratego. (x2) del factor Mierda, of course.

Team Lotus: 7 puntos

Los abandonos por perdidas de líquidos de ambos coches son un 2 x 3 al que sumamos 1 por el drive through por unsafe release de Kovalainen.
Red Bull: 4 puntos

Pensaba dejarle los puntitos de mid season a quien redacte el round 12 la semana que viene. Sin embargo las bochornosas acciones publicitarias a las que somete Red Bull a sus monoplazas obligan. Véase el triste espectáculo de un Red Bull dando tumbos por el Circuit of the Americas todavía en un estadio de construcción que daría vergüenza hasta a Paco el Pocero. O el aún mas brutal asalto a los sentidos que es el remake de Days of Thunder a la F1 al subir a Tom Cruise a su monoplaza. Me pregunto si hubo que ponerle escalerilla como si de un F14 Tomcat se tratara. Tamañas perpetraciones bien merecen 1+1 puntillos por insultos a la F1 as a serious sport. Si a esto le aplicamos el factor Ron L. Hubbard (x2) que trae consigo Mr Cruise son 4 puntitos del ala.



Mercedes: 4 puntos

Por la rotura de caja de cambios del coche de Chumi.


Y con eso cerramos la puntuación del GP de Hungría 2011. Si por algún motivo se han quedado disgustados y se preguntan por que su piloto favorito no ha recibido puntos les dejo con la siguiente reflexión:



Very soon, Round 12: Spa.


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Y tan soon. Cabrón. (vicisitud writing now)


Pocas veces tantos pilotos habían hechomás méritos a la hora de intentar hacerse con la star of the race: Senna, el Mierda, Kobayashi, Maldonado, Heidfeld… Todos, de una forma u otra, se merecieron tal distinción en una pista que demuestra por qué no hay que abandonar nunca el país de los pederastas.

Sin embargo, sólo uno puede llevarse esos 10 puntos, así que, consciente de que

serán polémicos, proclamo Star of the Race del GP de Bélgica a…

(Redoble de tambor)

(ajuste sutil y disimulado de escroto cuando creo que las cámaras no me enfocan)

(carraspeo)

(cara de imbécil cuando me doy cuenta de que es MUY difícil crear suspense en un texto escrito cuando la solución esta pocas líneas más abajo)

(tentación de llenar la página con gilipolleces para que haya que hacer Scholl y perder tiempo a la hora de saber el triunfador)

(Hostiaputa, voy a hacerlo)

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STAR OF THE RACE (finally!):

Kamui Kobayashi: 43 puntos

Me da igual que Niki Lauda haya aprovechado para insultar al Mierda a raiz de la maniobra que terminó con su carrera. Me da igual que, en un arrebato de shock post-traumático, el Mierda haya dicho que la culpa del contacto fue suya. Kamui, revelándose como un insospechado heredero del humor intelectual de Nelsinho, desafió a las leyes de la lógica y obtuvo el premio que se merecía.

Cuando nos hablan de japos, pensamos en el kamikazismo a la hora de adelantar, pero el caso de Kobayashi, desde su desembarco en la F1 fue bien distinto: el verdadero talento de Kamui consistía en NO dejarse adelantar. En una de sus primeras carreras con Toyota, sus volantazos lograron destrozar – literalmente – a los rivales. En carreras recientes, ha demostrado haber pulido su técnica de defenderse torpemente yendo seis segundos por vuelta más lento que sus perseguidores. Sin embargo, ese desempeño rara – e injustamente – le daba puntos (era gente como Alguersuari la que, al estamparse a la desesperada contra él, recogían injustamente el botín que les había preparado el japonés).

En esta ocasión, Kobayashi ha vuelto a desafiar a la lógica cuando, al ser adelantado por un coche netamente más rápido, decidió volver a rebasarlo ¡por el exterior! de la curva. Cierto: el Mierda fue el que giró e hizo el contacto, pero… ¿No es eso lo mismo que pasó entre Button y el Mierda en Canadá? Allí, de forma justa, fue el niño de la grúa el que se llevó los puntos por meterse en una conejera absurda. Pues bien, ahora, en justicia y rigor, es Kobayashi el que se lleva el 12x2 de la colisión con 8 puntazos de estilo. Tanto por la plasticidad como por enseñar al Mierda la diferencia que existe entre "un piloto de carreras de raza, que nunca se da por vencido y pelea cada posición" y un… ¿oligofrénico?

Añadan 1 punto por provocar un safety car y los 10 de star of the race y Kamui pasa de ser "el fraude del año" a sumar 43 puntos a su casillero y amenazar con más humor intelectual de aquí al final de la temporada.


Nick Heidfeld: 28 puntos

Tanto insulto de Bouiller tenía que empujar a Nick al inevitable despido. Pero, calentito tras el incendio de Hungría, Heidfeld ha obrado como Peich manda: no sólo ha puesto una demanda a Renault sino que, además, se ha plantado en el circuito vistiendo los colores del equipo. ¡Claro que sí El no abandonar el puesto de trabajo es condición indispensable para declarar todo despido improcedente: tres puntos de estilo psicodramático.

Agradecemos a Nick que nos recuerde estos mínimos derechos sociales que nos quedan y cómo ejercerlos. Tal vez nos queden sólo unas pocas horas para que el presidente más meapilas y cagao de la historia de nuestra democracia decida reformar la constitución para que el único derecho que le quede al trabajador sea – citando la inmotal frase de la peli de Michele Soavi 'Dellamorte, Dellamore' – gritar, ante la amenaza zombi-empresarial "¡A mí me come quien me da la gana!".


Pastor Maldonado: 27 puntos

Entiendo que, muchas veces, es difícil acostumbrarse a las cosas nuevas (salvo al Final Cut X: ese insulto de Apple a los montadores es la puta mierda que dicen, y más). Sin embargo, Pastor no supo apreciar bien la legítima falta de respeto por parte del Mierda a la que fue sometido en la Q2. A ver, entiendo que ser adelantado es entrenamientos es algo poco común, pero si vas a paso de tortuga, en un trenecito y, encima, sales largo de una curva, lo estás pidiendo a gritos. Por lo pronto, 1 punto por golpear ruedas en esas últimas curvas.

Still, como todos sabéis, lo JRANDE vino después: como todo buen dominguero sabe, para cagarse en alguien, llega con ponerse a su altura y gritarle, bien "¡Paragüero!" o bien "¡Eres fea! ¡Nadie te quiere!" (no me llamen machista: para un vigués, es más grave lo primero). Sin embargo, ponerse a su altura para, acto seguido, hacer amago de empotrarle con el coche, ya es digno de Vin Diesel con sobredosis de Red Bull. Si, además, se lo haces a otro macarra que no dudará en arrimarte el coche al grito de "¡¿Qué no hay huevos?!" el resultado no puede ser otro que el que fue: 12 puntos para Pastor, más 9 de complemento "Toooo ciclaooo" por la originalidad y por el rencor de haber aporvchado el indcidente de Kobayashi para volver a insultar al Mierda (no le doy 10: para eso debería haber destrozado el coche del Mierda e impedirle correr en la Q3) y 5 por la sanción de la FIA. Pena que Hugo Chávez no terciase: le hubiese dado a Pastor la Star of the Race.

Bruno Senna: 20 puntos

Soberbia debut en Renault indeed: su carambola inicial (12) lleva un complemento de estilo esP-P-Pañol de 5 puntos por haber acabado con la carrera de Alguersuari y hacerlo casi con la de Alonso. El punto del drive through es el más que correcto colofón. Eso sí, es mi deber confesar que, en el artículo que escribí el sábado para GPA me cachondeaba del hecho de que Alguersuari nunca hubiese acabado en sexta posición. Tras su soberbia clasificación del sábado, crucé los dedos para que le ocurriese algo en carrera: no porque quiera mal a ese chico tan guapo y con ese morbazo, sino por no hacer el ridi en mi artículo.

Soy así de miserable. Gracias, Bruno: dos puntos más de regalo cabrón.

…Y ese fue la JRAN y ¡¡¡ÉPICA!!! lucha por la Star of the race que dejó en nada minucias como la conveniente leche de Rubens justo antes de la entrada de boxes para cambiar el alerón (8 puntos); la enajenada salida de Timo Glock, que destrozó la carrera y el coche de Paul DiResta, además de suponerle un drive through (10+3 de estilo +1= 14); el frenazo de Sergio Pérez contra el coche de Buemi, que le reportó al mejicano tanto 10 puntos por la piña como 1 punto por la sanción de la FIA; la banderas roja causada por Sutil en entrenamientos tras su accidente en Eau Rouge (2+1); el compendio de gañanerías de Massa (1 punto por perder la posición frente al Mierda merced a su patética defensa ante el adelantamiento de Alonso, 2 por su pinchazo, 1 por su plástica cruzada a la salida de boxes); la patética – again –salida de Webber (1); la expresiva mano de Alguersuari diciendo "Señor… ¿Por qué a mí?" (1)… Y, last but not least, 3 puntos para el Mierda por su parte de culpa en el cipotismo con Maldonado. Y sí, sé que muchos quisierais ver a Lewis como la DOBLE Star of the Race de este post conjunto. Pero con que Vettel sentencie el campeonato oficial, ya llega. ¿También queréis que se acabe antes de tiempo la liga fantástica?

EQUIPOS: Team of the race: Mercedes: 21 puntos

Celebrar el 20 aniversario de Schumi en Bélgica decidiendo NO atornillar su rueda en la Q1 son 5 puntos de estilo por insulto además de los 4 por la gañanería en boxes. En carrera, estuvieron más discretos, pero le hicieron un pit de semimierda a Nico que le vale dos puntos. Suficiente para imponerse, con este total de 21 puntos a los 5 que obtuvieron, por sus respectivas averías, Lotus, Sauber y HRT.

Esta vez la chispa la pusieron los pilotos, y sé que a todos os ha gustado más. Con Flavio fuera y Richard Branson perdido Peich sabe por qué puticlubs, es lo que toca.

Y esta vez les tocó ponérmelo difícil. Y les estoy agradecido por ello. El que no tuvo, empero, problema en volver a las tradiciones, después de ese extraño paréntesis carente de victorias, fue The Monch. Una vez más, the almighty finger.


25 agosto 2011

Por fin: el post de Alf

Los alemanes, que sí que saben lo que es ser sórdidos, ya lo tuvieron claro desde el principio. Vieron a un wookie enano con un falo deforme con verrugas por nariz y concluyeron que ESE era SU personaje predilecto de los 80. Y le dedicaron una canción:

Doce semanas en las listas de éxitos alemanas. Doce.

‘Alf’ es a la historia de las comedias de situación como ‘We Built This City’ o ‘Mr Roboto’ a la historia del rock: un éxito masivo del que todo el mundo se cachondea. Pero a sus fans les da igual. Ellos viven tranquilos en sus psiquiátricos o en sus universidades. Porque la terrible realidad es ésta: ‘Alf’ es el personaje preferido de uno de los máximos iconos de ente bloj: mi hermano, El Ciudadano Soberano. ¿Qué atrae a uno de los principales pensadores políticos de este país (y eso no lo digo yo; ni siquiera Hans Magnus Enzensberger: lo dice mi madre) hacia lo que claramente es el producto de una mutación genética cagada por Don Pinpón después de un atracón de ganchitos de queso?

Que me crucifiquen como en una peli de Albert Pyun si lo sé.

El bicho era un pesado. Los chistes, siempre los mismos. Pero por algún motivo inexplicable tenía personalidad. Mucha. Tanta que su creador, marionetista y voz se comportaba en el plató como si el muñeco fuera una persona. Este señor respondía al armamentístico nombre de Paul Fusco, e imagino que tuvo la idea que lo sacó de la pobreza el día en el que se dio cuenta de que E.T. demostró que no hacía falta crear un bicho mono para hacerse rico. Él haría su propia versión de la peli de Spielberg pero sustituyendo la personalidad de retrasado borracho del bicho de Rambaldi por la de un vendedor de coches usados. Y, como era para televisión, no habría problemas de efectos. Sólo necesitaba hacer una marioneta, según dicen, basada en un antílope que hoy por hoy está como los fans de las series sórdidas de los 80: en peligro de extinción por la mano del hombre. Generalmente, amigos y familiares hartos de tus camisetas con el logo de ‘El gran héroe americano’ o, pero aun, David Hasselhoff. Porque toda la cara de The Hoff es un logo en sí misma.
Claro que Fusco calculó mal la complejidad del proyecto. Una cosa es hacer los teleñecos y otra era rodar una comedia de situación con varios actores y calendarios de rodaje más ajustados que los sujetadores de Katy Perry.

El resultado fue una pesadilla.

Imaginaos que la oveja que todos tenéis en vuestra casa para ponerle ligueros en las noches de sexo, se va cagando por todo el salón. Sería un coñazo tener que ir cada día andando sin poder mirar al suelo y memorizando dónde puso el bicho su último regalo para no pisarlo. Ahora, sustituid ‘pisarlo’ por ‘caer por una trampilla de un metro’ y veréis como la grabación de ‘Alf’ implicaba más paramédicos que todas las representaciones de ‘Spiderman: Turn off the dark’ (Esto no tiene nada que ver, pero… ¡Por fin Broadway tiene un verdadero mito del musical-colonoscopia!)

Además del pequeño problema de que la logística para esconder a los marionetistas durante el rodaje era una tortura, los actores tenían que lidiar con un hecho que les jodía enormemente: los muñecos eran ellos. El que llevaba la voz cantante en la serie era Alf. El resto de intérpretes estaban para darle la réplica. Algo que, para un actor (trabajo que, como ya hemos dicho, se resume en la frase ‘Hazme caso, hazme caso’) es una tragedia. Los dos hijos hacían el papel de percheros, mientras que la presencia de la madre se explicaba únicamente para que comenzara mi personal obsesión por las pelirrojas que son sorprendidas en la ducha por un enano vestido de oso. Y no hablemos de personajes poochies como el olvidable sobrino de los vecinos Armonía, un niñato introducido en la segunda temporada que no recordaba hasta que vi un par de fotos antes de escribir este post.
Pero había una excepción. Max Wright (Willie), único actor de la sitcom con una carrera posterior de cierto recorrido y clave para el éxito de la serie. Al igual que ‘Star Trek’ se basa en la interacción entre Kirk-Spock-McCoy y ‘Garfield’ en la relación entre Jon Arburkle y sus propias idiosincrasias (el gato sólo está ahí para rellenar viñetas mientras que su dueño intenta ligar con señoras en la cola de la frutería), el eje de Alf es un tira y afloja entre el bicho y Willy. Bueno, más bien un tira, tira, tira, que ya el humano demostrará una paciencia que haría que Job y Ned Flanders le dijeran que de vez en cuando hay que rebelarse.

Y se rebeló.

Sólo un poquito. Que en el fondo era Willy. En principio, él y el resto de la familia querían seguir estando traumatizados por muchos años. La cuarta temporada terminó con un final abierto a la espera de retomarlo en la siguiente edición. Cosa que no ocurrió. La cadena decidió tirar de la ídem y cancelar la serie. Momento que todos los actores empezaron a recapacitar. Ellos seguían en su trabajo porque no todas las veces puedes estar en una de las series más vistas del mundo. Pero, como ñordo que sale tras cuatro días establecido en tu interior, la liberación fue tal que empezaron a soltar por sus boquitas el horror por el que pasaron y lo agotador del rodaje. Y es que el proceso de poner y quitar trampillas era tan complejo, que las grabaciones eran eternas.
Podrían haber recurrido más a menudo al enano disfrazado de Alf que se utilizaba en algunos planos de la primera temporada y en la secuencia de créditos. Pero eso suponía dos problemas. El primero, obvio: que la careta del traje se parecía más a un goblin de ‘Troll 2’ que a la propia cara de la marioneta. El segundo, que sólo es una hipótesis gilipollas, que Fusco quería controlar todo lo relativo al personaje. Él era Alf. Y no podía admitir que enano con cara de chino (todavía recuerdo la entrevista que le hicieron en Tele Indiscreta) le usurpara el puesto.

Cuando Fusco hizo un Joss Whedon y consiguió que le dejaran terminar la trama en una película para televisión, el reparto completo lo mandó a tomar por culo. ‘Proyecto: ALF’, la culminación seis años más tarde del cliffhanger de la serie en el que el gobierno capturaba al extraterrestre, tendría un elenco actoral totalmente distinto. Tendría a Martin Sheen.

No, en serio. Martin Sheen. El de ‘Apocalypse Now’. El de ‘Badlands’. El actor que más veces ha hecho de presidente. Y, sobre todo, el tipo que otorgó su herencia genética a esa bestia de la sordidez que es Charlie Sheen.

‘Poryecto: ALF’, es una cosa tristona y fallida debido a la ausencia de Willy. Y eso que tiene un cameo de Michael Berryman, el tío más feo del mundo e icono de todo fan de las pelis de bárbaros ochenteras. Durante la primera mitad de la cosa, Alf es sometido a pruebas y consigue que los médicos acaben locos. Luego se escapa con la ayuda de dos ficus de interior (algunos dicen que eran personajes humanos: yo no podría asegurarlo) y es perseguido en plan ‘El equipo A’ por Martin Sheen. Se refugia en la casa de un brillante científico con la improbable cara de Miguel Ferrer. Y luego me fui a dar un paseo y seguir con mi vida porque, a tomar por culo. Que encima la estaba viendo en una copia de DVD comprada en Méjico por mi hermano y doblada en neutro. Me debo al bloj, pero no tanto.
Por lo que he leído, al final los buenos ganan, los malos pierden y Alf se convierte en embajador de la tierra. Pues mire usted qué bien. También he tenido que recurrir a internet para obtener más información sobre el otro proyecto paralelo que protagonizó el bicho en la cima de su popularidad: ‘Alf, la serie de animación’. Una cosa que no recuerdo haberla visto nunca en España. Claro que probablemente esté equivocado, porque la popularidad del bicho aquí era tan alta como en Alemania. El proyecto duró dos temporadas. Según los expertos infantiles consultados, eso fueron dos temporadas de más. Porque observen la cara que resultó al intentar animar la marioneta tridimensional:

Antonio Garisa lo denunciaría por plagiarle el ser la cosa más grimosa del universo.

La trama era, sin embargo, bastante lógica: la alegre vida en plan ‘Grease’ de Gordon Shumway (verdadero y acertado nombre real de Alf) en su planeta Melmac. Supongo que el saber que todo lo que se veía estaba a punto de estallar y que la mayor parte de secundarios iba a fallecer agónicamente le quitaba su punto diversión al asunto. Así que hicieron otra serie que la acompañaba en la que, por fin, mandaron la lógica a la mierda: ‘Los cuentos de Alf’.

Ésta sí que la veía religiosamente. Se trataba de poner al impresentable Gordon (repito: el mejor nombre de extraterrestre de la historia) protagonizando famosos cuentos de hadas que, mire usted por dónde, eran iguales en Melmac que en la tierra. Pero da igual. Lo importante era ser niño y ver cómo Alf rapeaba ‘Rapunzel, Rapunzel, suelta tu cabellera/ para que yo pueda subir/ como una escalera/ Rapun-rapun’ sin meterte a emo suicida en ese mismo momento. De hecho, creo que mi desprecio por el rap en general viene de ese episodio. O de Millán Salcedo cantando rap. O de escuchar rap. Sí, creo que de esto último.

Esta segunda serie animada, que recuerdo bastante divertida, tampoco pasó de la segunda temporada. En el 89 se llegó a comercializar un videojuego para la Master System hecho con prisas que generalmente es considerado como uno de los peores del sistema. Y, con esto, Alf desapareció de nuestras vidas.

Pero no de la de los americanos.

A principios de los 2000, por aquello de la nostalgia, Alf comienza a aparecer en una serie de anuncios, lo cual condujo a un nuevo intento de resucitar al bicho. Esta vez en un talk show. Algo que sólo podría ocurrir en los Estados Unidos. Básicamente porque en España ya hay un programa así con una marioneta. Y me refiero a Pablo Motos. El experimento se llamó ‘Alf’s Hit Talk Show’, y duró lo que tenía que durar: siete episodios. Según Wikipedia, hay indicios para pensar que nunca se realizó con vistas a tener varias temporadas. O, traducido al español, que fue un ‘por si acaso cuela’. Yo no me lo creo, y estoy más del lado de los que reclaman para el programa su verdadero lugar en la anales de la televisión como uno de los mayores fracasos de la historia de los talk-shows, justo por encima del programa nocturno de Francis Lorenzo.
Hoy en día, muchos claman por el regreso de Gordon Shumway. Otros por el regreso de Cthulhu. Cada cual con sus aficiones. De todas maneras ese plagiador profesional que es Seth McFarlane ya casi ha hecho su propio 'Alf' en 'American Dad'. A mí no me importaría una resurrección del concepto, siempre que no sea hecho por ordenador, con la voz de Jorge Sanz y música de Paco Arango.

Ah, no. Que eso ya existió. Me quedo con Cthulhu, entonces. O con una de las criaturas de R'lyeh cuya visión te hace enloquecer. Como ésta:

Internet: nunca dejarás de sorprenderme. Y de acojonarme.

17 agosto 2011

La liga fantástica de F1 2011. Round 10: el país de los anormales.

Clara Lago, Ingrid Rubio, Hugo Silva… Llevan ya casi un mes siendo mis compañeros de verano. Pero no desde el glamour de un yate a golpe de tanga, sino desde el inherente frikismo de la posproducción. Esta es mi excusa para haber tardado tanto a la hora de afrontar las carreras veraniegas. Still, no busquen que me sienta culpable por la impaciencia de aquellas personas que, en una terracita, y ante la visión de alemanes con bigotón (o alguna visión igual de reconfortante, si es que existe), son capaces de decir "¡Mis vacaciones no son plenas porque me falta saber las puntuaciones de la liga fantástica!". ¡Enfermos!

Pero, en fin, ayer terminé de montar mi capítulo, así que, mientras producción ejecutiva lo visiona para pedir cambios, aprovecho para recuperar el retraso abordando el GP del país de los anormales (de todas formas, la firma invitada que se iba a hacer cargo de Hungría ha aprovechado mi retraso para tocarse as cholas - o carallo e as dúas bolas - a dos manos, así que el confundir el progresismo con la chabacanería y la desvergüenza es algo que no sólo es patrimonio de mi persona).

Los que leen Grand Prix Actual saben que tenía muchas esperanzas sobre la carrera de Nürburgring. Bueno, más bien una esperanza muy alambicada: que Alonso fuese sacando de pista, uno a uno, a todos los pilotos alemanes con frases tipo: "Este brake testing es por cómo habéis especulado con nuestra deuda, este cerrojazo es por el plan de ajuste que nos calzáis cual supositorio…" y que, por supuesto, terminase cantando "Siempre es verano con el pepino en la mano" desde lo más alto de podium. Al final, tuve que conformarme con que Frigodedo no se subiese al cajón y, por lo que al pepino se refiere, montar una escena de ese jaez en la serie que ahora me ocupa.

Así, satisfecho a medias, procedo con las puntuaciones:


Star of the race: Sebastien Buemi: 23 puntos

Era esperable que, en el GP del país de los anormales, algún piloto se decidiese a hacer un homenaje al mítico cut-through de Chumáquer. Por supuesto, si ya el Kaiser no es capaz de reverdecer sus viejas glorias, no será un incapaz suizo el que nos demuestre "how it's done". En esencia, el cut-through se basa en barrer la pista de un lado a otro para desanimar cualquier intento de adelantamiento. Si el piloto que va detrás persiste en su fea actitud, el que ha iniciado el cut-through no tiene otra opción que recurrir al clásico "No digas que no te avisé" y sacarlo de pista. El problema – o ventaja, según como se mire – en el caso de Buemi es que su ejecución oligofrénica del cut-through obvió una premisa fundamental: hay que hacerlo cuando el que te quiere adelantar está DETRÁS de ti. Si lo haces cuando está justo al lado, hacer un giro brusco de volante oscila entre la pulsión homicida y el retraso mental.

Dado que Buemi siguió echando la culpa a Heidfeld del despelotado accidente sólo podemos concluir que la cara de drogata terminal con la que el piloto suizo sale en las fotos puede indicar algo más que una genética de derribo. 10 puntos por el accidente a los que hay que sumar 2 de estética Boll KG por la realización lolaila de la tv alemana (¡Que ralentí tan bello justo en el momento en el que Heidfeld hace saltar la grava!). De regalo, otro punto por la sanción de 5 puestos que le calzaron para Hungría.


Sebastian Vettel: 8 puntos

Volviendo a hacer publicidad de Grand Prix Actual – y de un artículo que insulta a media historia de la F1 – sigo reincidiendo en que "Vettel está verdettel". Da igual que acabe este año como bicampeón: todavía no está nada claro que sea un piloto tan bueno como, por ejemplo, Pierluigi Martini. Su poco salero para manejarse en mitad del pelotón quedó de manifiesto tanto en sus trompos (1, 1+1 de estilo por plasticidad) como en su total incapacidad para adelantar a Massa. Pero donde realmente está la parte del león de la puntuación de Vettel en este GP es en lo que ocurrió en la penúltima vuelta. Desde el box le dieron la instrucción más lógica: "Haz lo contrario de lo que haga Massa". Sin embargo, la mente cuadriculada y germánica de Vettel debió decir: "¡Oh, esfinge! ¿Por qué me habláis en enigmas y parábolas? ¡Respondedme en roman paladín! ¿Entro o no?". Es una pena que Ferrari, con su pit de mierda, no fuese capaz de dar todo el lustre – y puntos de estilo – a los 5 puntillos que Sebastian recibe por su atentado contra toda la historia de las estrategia en F1.

Chandokán: 7 puntos

Su pedazo de trompo (2 puntos) lleva un complemento de 5 de estilo por ser la culminación a una semana de total contumacia a la hora de decidir "no ir por lo negro". Si el hecho de que Lotus le diese una oportunidad a costa de Trulli es algo cuyo calificativo buscaré a la hora de decidir el 'Team of the race', lo que está más que claro es que el amigo Karun ha respondido a Mallya – más sobre esto en la sección de equipos – en todo lo que es la pista. Pero para darle la razón.

Fernando Alonso: 6 puntos

Una salida de pista en los compases iniciales le da un punto a Alonso quien, sin embargo, logró lo que Alain Prost llamaba "la perfección": quedarte sin gasolina nada más cruzar la meta. Claro que Alain también exigía el romper el motor y ganar por una milésima de segundo (aunque ya saben que yo soy más del bando de Brambilla: ganar, celebrarlo brazos en alto y meterte una hostia en plena recta de meta ¡Eso sí que es la Jloria bendita!). Esa falta de gasolina nos regaló un revival de esos momentos bellos de la F1 en los que otros pilotos, gentilmente, recogían austoestopistas. ¿La imagen resultante? Una hermandad entre la alta tecnología de la F1 y el dominguerismo de la empanada y el bocata tortilla que llena de emoción a toda persona de bien. Y 5 puntos por apoteosis estética.

Mark Webber: 5 puntos

Dos no hacen el dominguero si uno no quiere. Al igual que Senna y Mansell en su día – los colores de las fotos son casi los mismos – Webber fue todo un señor taxista que se lleva sus 5 puntos del asunto. Y sí, Mark no tiene el bigotón de Mansell, pero es mucho más guapo. Por no decir que Alonso es un quintillón de veces mejor piloto que Senna (salvo para quienes hayan sufrido tal lavado de cerebro merced a ese documental capillitas que, al final, les habrá empujado a participar en la JMJ 2011 – Cádiz 0).

Chumáquer: 3 puntos

Su señor trompo (1 punto) lleva un complemento de 2 de estilo por la cantidad de metros con los que logró ir con el coche de costado. De una forma u otra, el Kaiser siempre logra salir bien ante las cámaras.


Paul Di Resta/ Nick Heidfeld: 2 points each

Nick fue uno de los protas estéticos de esta carrera, pero sólo puede llevarse el triste botín compartido de un encontronazo con Di Resta que jodió las carreras de ambos. Por lo menos, fue un buen jugador "de equipo" a la hora de darle puntos a Renault merced a los insultos que le dedicó Bouiller.

Felipe Massa: 2 puntos

Su cerrojo viril a Rosberg, al que logró sacar de pista, merece un punto. Así como su excursión por la hierba. Una pena que Ferrari no le dejase rematar su humillación a Frigodedo…

1 puto punto para… Rosberg y Petrov.

Seriously, no voy a invertir dos párrafos en glosar dos salidas de pista mientras peleaban por la posición. Más que nada porque, un mes después de la carrera, ya ni me acuerdo. ¿Rosberg? ¿Petrov? ¿Quiénes eran esos?



EQUIPOS:
Team of the race:
Team Lotus: 20 puntos

Estos equipos nuevos me lo ponen difícil: no "despiden", no terminan de insultar… Sólo practican puro surrealismo F1 al que se le intenta buscar, desesperadamente, la lógica del piloto de pago. Pero, darle la patada a Trulli para poner en su lugar, durante una sóla carrera, a Chandokán… eso no tiene precio. 10 puntos a Lotus por la instalación global cuyos componentes individuales no quiero analizar (ni siquiera Lovecraft tendría los cojones de facello). Porque en ente vlog se han estudiado las discografías de Perales y de Luis Cobos, pero responder a por qué Chandokán pudo hacer lo que hizo supone plantearse una pregunta para lo que queda de nuestra integridad cerebral no está preparada.

Ferrari: 9 puntos

Si el pit de mierda (4 puntos) que le hicieron a Massa no lleva un complemento de 5 puntos por insulto al piloto brasileño, entonces es que ya no sé lo que es un insulto.

Force India: 6 puntos

Mallya se sobró, con razón, a la hora de explicar por qué en un equipo llamado 'Force India' no había pilotos indios. Su poco patriótico insulto a Karun y a Narain lleva un punto de complemento de estilo por usar la técnica Bud Spencer de "un movimiento de mano, dos hostias".

Hispania: 6 puntos

Un cambio de caja de ídem les supuso una penalización en parrilla (1 punto). Pero daba igual, Vitantonio iba a abandonar con problemas mecánicos (5) de todas formas… Y, sí, sé que el ex equipo de Carabante – más información sobre ente onvre en mi artículo de GPA "bigotón corrupto" – ya no se llama 'Hispania' pero… ¿De verdad quieren verme teclear las siglas HRT? ¿No prefieren que, antes que eso, teclee "Apichatpong"?

Renault: 5 puntos

En una carrera en la que más de un jefe se desfogó con sus pilotos, Bouiller practicó la noble técnica de "echar mierda fuera" para tapar las cagadas de Renault. El responsable fue Nick Heidfeld. Y no crean que la posterior barbacoa que le hicieron en Hungría aplacó los ánimos de Eric. More on that later...

McLaren: 5 puntos

Un problema hidráulico terminó con la carrera de Jenson. Menos mal que, en Hungría, pudo desquitarse.

Williams: 5 puntos

Mientras se encomiendan al 2012 - comenzarán a triunfar el año en que se acabe el mundo - aprovechan para ir teniendo problemas mecánicos: Rubens no termina y Pastor sigue con una caca de coche que le impide hacer el cipote como es debido. Merde.

Toro Rosso: 3 puntos

La sanción en parrilla (1) a Buemi por "ilegalidad en la muestra de combustible recogida" es un atchonburike de tal categoría que no puedo evitar darle dos puntos de estilo extra.


Still, debo decir que, si no fuese porque, cual Lobato o FIA de la vida, no está en la tabla, mi team of the race sería…

Paco Fox Bike Team: 33 puntos

Un pit de mierda (4) hizo que una tuerca floja de su bici plegable se fuese a tomar por culo y, con ella, la muñeca de Paco (12 puntos) la visita a urgencias (2 puntos) lleva complemento de estilo de 5 puntos por tomarse un Pirulo en la sala de espera.



Pero esa hubiese sido otra carrera, como así lo fue el GP de Hungría. Mientras, me despido de Alemania con esta foto, llena de amol cósmico hacia Vettel en la que posamos tos guapos y tos ciclaos un sevidor de usarcedes y un jrande del periodismo automovilístico como es David Plaza:



En muy breve, habrá crónica del GP de Hungría, escrita, esta vez, por nuestro colaborador Pablo, que no proviene del mundo del automovilismo, sino del frikismo de IT (un sustancioso sector de lectores que ya tardaba en ser representado). For me, el ver esa carrera tomando corderaco, gintonics y jaleando el espíritu innovador de D'Ambrosio a la hora de aparcar en boxes, fue toda una experiencia. Nunca antes había sentido tanto el "hecho social" de la F1, y es todo un privilegio cederle la palabra a un onvre pleno de valores como Pablo.



(Sí, también apludimos la creatividad del Mierda a la hora de volver a pista trompeando según las indicaciones del "manual del buen suicida").

Stay tuned.

16 agosto 2011

Lo que hice en mis vacaciones: pues escuchar gaitas

Recientemente me compré ‘El más allá’ de Lucio Fulci en Blu Ray. Para los que no la hayáis visto, os diré que trata de un hotel en el que, vaya usted a saber por qué (los italianos ochenteros y la lógica en los guiones: tan unidos como la nocilla y la fabada), se abren las puertas del infierno. ¿Qué tiene esto que ver con mis vacaciones? Pues dentro de un par de párrafos os lo digo.

Mi muñeca se fue a tomar por culo hace varias semanas por entregarme al feo vicio de hacer deporte, algo que no sólo me resta credibilidad freak, sino que ha logrado que durante un breve periodo de tiempo pudiera mover las tetas. Pocas cosas generan más felicidad. Sin embargo, la lesión ha hecho que me sea muy difícil escribir. Así que el blog se ha quedado aparcado mientras me iba de vacaciones a Escocia con muñequera con el mismísimo diseño del parato de lanzar redes de Peter Parker. Treinta y seis años y andando por la calle presionando la parte metálica de la palma de la mano del complemento ortopédico: tan triste como emocionarse por saber mover las tetas.
Escocia es una nación que ya se ha paseado por ente bloj en una ocasión en el que considero el mejor primer párrafo de la historia de Vicisitud y Sordidez. Que no es ni de Vicisitud ni mío, sino de mi
amigo Marlow. Claro que hay una cosa que marca la seña de identidad sórdida del país del kilt y del sporran. No son los deportistas con bigotones de los que hablaba el post enlazado. Ni las enormes cantidades de cagarrutas de ovejas que te encuentras por el campo. Ni siquiera los atentados estomacales como el haggis, el black pudding y el Irn Bru (como era de esperar, me he traído una botella para torturar a las futuras visitas a mi casa que no hayan catado este néctar de dioses; de dioses tarados, por supuesto). Es el instrumento del infierno. La gaita.

Una bolsa de echar ruido de la que ya hemos hablado y que estuvo omnipresente durante mi periplo. De hecho, en la isla de Skye asistí a una especie de concierto callejero para turistas a cargo de la banda de gaiteiros locales. Snowymary resumió todo en una frase tras tres canciones:

Paco: La verdad es que ya nos podemos ir. Total, todas suenan más o menos igual. Igual que mi estómago después del desayuno con haggis.
Snowymary(Dicho con toda la inocencia del mundo): Ah, pero… ¿es que no han tocado la misma tres veces?

¿Os acordáis que comencé este mini post de actualización vital hablando de ‘El más allá’? Pues ahora vamos a ello. Ya sé qué es lo que abre las siete puertas del infierno de las que hablaban Fulci y Europe. Es ento:

Pero lo mejor no es que se dediquen a versionear clásicos del rock con gaitas. Es que, además, se llaman ‘Red Hot Chilli PIPERS’. ¡Instrumentos del infierno y chiste forsálico todo en uno!

Disfrutad con su We Will Rock You con cita incluida a… ¡Eye of the Tiger!:

Y, por si pensáis que hinchan la bolsa escrotal sólo a base de clásicos del rock, aquí tenemos algo más reciente y, para mí, su obra cumbre en lo que se refiere a atchonburikismo:

A mi muñeca rota le queda todavía un mes de recuperación, pero más o menos puedo escribir a una velocidad aceptable. Así que ando preparando dos posts que no sé si serán ÉPICOS, pero desde luego que sí que extensos. Por no olvidar el hecho de que 'Videofobia 6' lleva una semana en montaje. ¡El curso comenzará en breve y no tenemos intención de parar de decir gilipolleces! ¡Ni de mover las tetas en presencia de todos nuestros conocidos! ¡Rock y gaitas para todos!
(Y no olvidéis haceros fotos en todos los retretes de todos los castillos que visitéis en vuestra vida)

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