21 noviembre 2011

¡Videofobia 6!: POKE

¡Madre del amor fermoso! ¡Pero qué difícil es hacer Videofobia!. Cada capítulo presenta un nuevo desafío en el que básicamente empiezas con -1 de suerte y sólo tienes un dado de cuatro caras. Añadan un hechizo cada turno de destrucción de disco duro y tenemos lo de siempre: un bloguero quejica.

¿Qué tenemos esta vez? Pues lo más pobretón a lo que nos hemos enfrentado. Cine español en VHS. E ignoto. Pero mucho. Una película que se ha visto menos que un desfile de ropa interior en una asociación de amigos del islam. El video-flim se llama ‘Poke’, y hace menos de un año que apareció alegremente por internet gracias a un heroico depravado que firma como Jabpc, pero que no sé si ponerle un templo construido con canutos de papel higiénico o mandarle un grupo de albano kosovares para ajustarle las cuentas.

Porque ‘Poke’ ha sido dura. Pero creo que ha valido la pena. A ver si os gusta.

Para la próxima, todo lo contrario: la película de mayor presupuesto que hemos comentado. Claro que en la tirada de suerte ya ha salido ‘cámara loca que rueda la mitad como si el objetivo fueran los ojos de Marujita Díaz’, y vamos a tener que volver a grabar. Pero no podrán con nosotros. A no ser que en la siguiente tirada salga ‘orcos albano kosovares con mazas destrozan al editor’. Lo veo muy posible.

15 noviembre 2011

La Liga Fantástica F1 2011. Round 18: Abu DRShabi.

La disparatada doble zona de DRS convirtió la procesión del año pasado en Abu Dhabi en una orgía de adelantamientos descerebrados. Más que nada porque, en plena impaciencia, muchos pilotos adelantaban en la primera zona de DRS sólo para que, en la segunda zona, el coche adelantado les devolviese la jugada con insospechada facilidad. Y uno se pregunta… ¡Gilipollas! (no, eso no es una pregunta, pero no podía evitarlo) ¿No sería más sabio y cómodo el esperar a la segunda zona para adelantar? Sólo aceptaría como respuesta "Sí, pero entonces NO me darían puntos en la liga fantástica". Como nadie lo ha dicho, tampoco seré yo tan generoso de darlos porque sí. Que aprendan.


En cualquier caso, quienes sí aprendieron y demostraron criterio fueron los realizadores de televisión: mientras Button y Webber se intercambiaban posiciones a golpe de DRS, la retransmisión decidió, acertadamente, no enfocar esa estulticia para, en su lugar, ofrecernos las imágenes de algo realmente insólito: el Mierdecilla (AKA Frigodedo) abandonando una carrera en esta temporada 2011. Cada uno de los planos que le hicieron fue más que pertinente: desde las muestras de afecto homosexual recibidas de Bernie (que, no lo duden, ya ha decidido que el hecho de que Vettel se piñe puede ser un gran aliciente para el 2012) hasta ver a Sebastian enviando un mail a sus colegas diciendo "Oye, que quedamos en el puticlub de la esquina hora y media antes". Feck, hasta desaparecida la posibilidad de un nuevo encuentro Hamilton-Massa (Ferrari debía haber hecho parar a Felipe cuatro vueltas después con la sana intención de "Destroy his race!" pero comprendo que en la Scudería huyesen del humor obvio) lo lógico es que la realización siguiese mostrando planos de Vettel rascándose los cojones o intentando comprar en eBay la última obra de Hans Magnus Enzensberger.

De todas formas, si una imagen debe ser recordada de este GP ella es, sin duda, la presencia de un piloto con mostacho en el podium desde la retirada de Mansell. De ser yo el realizador, hubiese trufado toda la carrera de imágenes de Jenson y su bigotín al ralentí (como la de Horner turbado ante el abandono de Vettel, pero con más puterío a lo Errol Flynn). ¿Se lograría con ello que volviese la era dorada de la F1? Sí, me refiero a la era enmarcada entre DOS JRANDES campeones.



Cierto, lo que llevaba Jenson no era, para nada, un bigotón. Y, el estar asociado a ese bello movimiento que es el Movember (dejarse bigotón para apoyar nobles causas, en vez de para ser un corrupto de Levante), le dan tanto jrandeza como temporalidad (venga… todos sabíamos que Alonso no arrancaría la temporada con ese peacho bigotón que lució en Madonna del Campiglio ¿verdad?). Pero… ¡hostias! Unbigoteesunbigoteesunbigotees… ¡Y en el podium! ¿Qué puntuación darle? Tras mucha reflexión, decidí darle 10 puntos más 5 de apoteosis estética. ¿Suficiente para ser la star of the race?

Saco la calculadora y decido que…

No. Hay otro señor.

Star of the race:
Pastor Maldonado: 29 puntos

La mayor decepción de esta nuestra liga fantástica está dispuesto a demostrarnos que es capaz de grandes cosas el año que viene. Si sus colisiones con el Mierda en Spa y Mónaco se veían como algo evidente y fácil (C'mon, si no te piñas con Hamilton es porque no quieres. Desde luego, no será porque Lewis no ponga nada de su parte…) su actuación como "doblado de lujo" en los Emiratos sí que merece aplauso. No tanto por constituir un monumento al arte de "no saber dejarse doblar" como por su contumacia y mala fe.

Así, si bien Pastor está lejos de los dos maestros (Eliseo Salazar y Jean-Louis Schelesser)…





…no se le puede negar el mérito de haber sido el primero en recibir un drive through cuando cada doblaje estaba siendo una odisea. 1 +1 por la sanción + 3 por el estilo. Sin embargo, lo bueno llegaría después: en un avance de que no estaba dispuesto a aceptar la mala fortuna de haber arrancado el último en parrilla, decidió perder parte de su alerón delantero (2) que se comió directamente Felipe Massa (3 puntos cómico-taurinos). Para redondearlo, volvió a NO dejarse doblar 1 + 6 puntos por la contumacia a la par que falta de arte y 2 puntos por la sanción a posteriori de 30 segundos de la FIA (a Alguersuari, por ejemplo, le calzaron una de 20 segundos por no ser reincidente). Pastor no ha sido 'value for money' esta liga, pero el conseguir una star of the race atestigua su brillantez. Ojalá el 2012 sea el año de Williams.



Jenson Button: 15 puntos

Ya había explicado su puntuación, pero cualquier excusa es buena para poner una foto de Jenson asín de ghuapo.



Sebastian Vettel: 15 puntos


Pisar mal un piano y rajar tu neumático provocando un abandono, habitualmente, se premia con 2 puntos sin más. Y, tal vez, acompañado de un "¡Ya te podías haber llevado a alguien por delante, so capusho!". Pero, hacerlo en la primera curva después de haber arrollado el mundial, generando una atención mediática filogayer sin parangón… Feck, eso son 10 puntazos de estilo. Si, a continuación, viene Bernie a tocarte el paquetín, esos 3 puntos extra, en otras circunstancias, hubiesen sido toda una star of the race. Ojalá en el 2012 vuelva ese Vettel que protagonizaba accidentes inverosímiles con Jenson o con Mark…



Sergio Pérez: 8 puntos

Se golpeó con Tootsie al inicio de la carrear jodiendo su alerón, y poco más hay que añadir en el apartado del destrozo. Ni safety car ni nada: ¿Para qué jugársela con tanto DRS? Como la realización no mostró imágenes aprovecho para volver a poner una de Button.




Las restantes migajas fueron 2 puntos para Senna y Alguersuari (again, no dejarse doblar y la correspondiente sanción), 2 para el Mierda (sacar la mano al doblado, pero con un punto de estilo por el arte con que lo hizo), 2 para Rubinho (1x2 por dificultar el doblaje al Mierda), 1 para Massa y Petrov (trompo).



EQUIPOS:

Team of the race:
Red Bull: 22 puntos

El abandono de Vettel, además de producir uno de los planos al ralentí más gayer del año (ese consternado Christian Horner que se lleva 3 puntos) también nos demostró lo que hace el equipo del Dr. Marko cuando no corre su niño: apagar el cerebro a base de bien. Su repostaje a Webber fue patético (perdió 9 segundos) y se merece 4 puntos. Pero mejor fue su desquiciada forma de intentar enmendallo: una estrategia a tres paradas que debería haber provocado más risa que estupor en De la Rosa. "Al final, nos sirvió para adelantar a Massa", dijo el cachondo de Horner, obviando el trompo de Felipe con los neumáticos medios.


Toro Rosso: 9 puntos

El abandono de Buemi (5 puntos) fue equitativamente equilibrado con un repostaje de mierda a Jaime (4). No es de extrañar que nuestro DJ favorito intentase recuperar el tiempo perdido no dejándose doblar."¿Dos zonas de DRS? ¡Pues que las usen! ¡Encima voy a tener que levantar yo el pie para hacerle la vida fácil a esos vagos y maleantes!".

Un momento, esa frase debería ser de Maldonado.

Hispania: 5 puntos

En su lucha por revalidar su título de escuderías del año anterior, el HRT de Ricciardo se fue al carallo a 4 vueltas del final.


Williams: 4 puntos

El motor del coche de Rubinho no le dejó marcar tiempos en la Q1. A cambio, fue uno de los elegidos para la gloria en esta carrera en las que las banderas azules recibieron menos atención que un striptease de Rosa Díaz.

(Me doy cuenta de que llevo varios párrafos sin foto, así que pungo una de...


...big fuckin' surprise)

Force India: 5 puntos

Si tu coche ha llegado a la Q3 con un buen ritmo… ¿A qué viene eso de poner a Di Resta en una estrategia de una parada? Esas jugadas desesperadas deberían ser más propias de Williams (eso, y no dejarse doblar, claro).

Marussia Virgin Racing: 4 puntos

Sí, han leído bien el nombre: Richard Branson comienza a desvincularse de un equipo que verá caer su cotización. Por lo menos, los problemas de frenos de D'Ambrosio le dan 4 puntillos.

McLaren: 2 puntos

No pudieron elegir un día peor para darle problemas de KERS (2) a Button. Comprendo – y no comparto – que quisieran sacar al Mierda de su psicodrama… ¿Pero hacerlo justo el día que un bigotón podría estar en lo más alto de un podium de F1?



Vale, bigotín, pero qué bien le queda.


Hala, y pongo otra más.


Cine Basura T2E3: ¡Una munhé!

Este fin de semana hay un evento importante. Obviamente, no son las elecciones. Si bien votaré, nunca lo haré realmente convencido hasta que un partido anuncie en su programa que cada uno de sus intervenciones en el Congreso comenzará con la frase “Uno que llega y dice…”. Alternativamente, me conformo con que imponga como prenda obligatoria de todo diputado las camisas de Chiquito. Y para que se vea que no estoy a favor de cualquier medida dictatorial, valdrá también las camisetas cortadas a la altura del pecho para que todo el mundo parezca salido de una peli de breakdance de la Cannon.

Dos medidas que no servirán para arreglar nada, pero… ¡y la risa!

El evento importante al que me refería es que es probable que a la edición de este viernes 18 de Cine Basura en Canal+ Xtra venga… ¡UNA MUNHÉ! Concretamente, esta:


Macarena Gómez, la Barbara Steele española. Si no sabéis quién era Barbara Steele, es que no habéis visto suficiente terror clásico. Lo cual no puedo aplaudir, pero tampoco condenar. Que yo sé que muchos sois más de otras cosas. Como tener vida.

El caso es que Macarena ha demostrado ser tan finstra como para querer venir con nosotros a pesar de que está en medio del rodaje de una película. Eso quiere decir que la pueden llamar en cualquier momento y jodernos la velada. Pero valía la pena intentarlo por un motivo:<

¡Una munhé en Cine Basura!

Algunos criptozoólogos han mojado los calzoncillos de emoción al conocer la noticia de que hay señoras que quieren ver cine de mierda. Pero yo estuve en la Monstrua de Cine Chungo y en la sesión en directo de Sitges y sé que existen.

La película será un clon de combate de ‘La Guerra de las Galaxias’ producido en Canadá por el temible Harry Allan Towers (del que ya hablaré durante el programa): ‘El mundo que viene’, también conocida como ‘H.G. Wells' The Shape of Things to Come’. Aunque por lo visto tiene un grado de relación con la novela tan paupérrimo que podría haberse llamado fácilmente ‘Ana Rosa Quintana’s The Shape of Things to Come’ o ‘Hans Magnus Enzensberger’s The Shape of Things to Come’. Aunque la calidad de la película haría más adecuado hablar de ‘El ficus de mi salon’s The Shape of Things to Come’.

La cita es a partir de las 22:45 en la dirección habitual de internet, o sea, aquí: http://www.canalplus.es/Cine-Basura. Esperemos que la aplicación de Facebook funcione adecuadamente esta vez, pero los sabios del lugar recomendaban en la pasada edición tener la peli con un navegador y el foro con otro. En cualquier caso, lo ideal es estar abonado a Canal+ Xtra y verla allí en el audio 2 con el ordenador encendido. ¡Pagadme para que pueda seguir en mi trabajo y así gastar mi dinero en el Skyrim y dejar abandonado el blog.

Y no olvidéis una cosa: durante la emisión anunciaremos qué hay que hacer para que alguno de vosotros sea el invitado estrella de diciembre para ver con nosotros una joya del cine apañó y poder por fin tener LA conversación

-¡Mamá, estoy en la tele!
-¿En qué canal?
-Bueno, en Canal+ Xtra.
-¿Eso qué es?
-Y tampoco se me ve. En realidad se me verá sólo por internet.
-Entonces tú no estás en la tele ni
. ¡Nunca serás nada en la vida!

¿No os hace ilusión?

06 noviembre 2011

El meado: ese gran olvidado (Post épico, claro)

La caca, también conocida como ‘defecaciones’, ‘deposiciones’ o, en términos empleados en reuniones científicas de todo el mundo, ‘la materia oscura que poco tiene que ver con el espacio y mucho con la combinación de café y cigarro’, es algo esencial en nuestras vidas. ¿Os podéis imaginar un mundo sin mojones?
Efectivamente: desaparecería Vicisitud y Sordidez.

Sin embargo, hay un compañero de la caca que siempre hemos olvidado injustamente en ente bloj. El meado, tan importante como su hermana mayor. Que puede que sea más famosa, más morena y más pestosa (a no ser que entren en juego los espárragos), pero nunca tan poética. Porque, ¿os imagináis un mundo sin pis?
Efectivamente: que desaparecería el porno alemán.

Porque el meado es tan importante en nuestra cultura como Star Wars y, sin embargo, nadie se disfraza nunca del Manneken Piss para ir a convenciones, a pesar de que sólo el explicar el atuendo aumenta tremendamente las posibilidades de follar. De un 1% a, aproximadamente, un 1’5 %. Y ese 0’5 es todo lo que tenemos muchos para no hundirnos en la depresión.

Y es que el acto de hacer pipí tiene una historia oculta que muchos desconocéis, pero que va más allá de su uso principal: el utilizar el chorro para jugar. Si yo fuera un biólogo evolutivo en plan Richard Dawkins, podría inferir una gran verdad a partir de la afición de los hombres a hacer el gilipollas con el chorrito en deportes tan bonitos como crear dibujos en la arena, arrastrar todos los vellos púbicos de los urinarios, deletrear la letra entera de ‘The Rime of the Ancient Mariner’ meando en morse o vengarse de un restau
rante en el que te han tratado como el culo decorando a discreción el baño. Y esa realidad es que la mayor afición de los tíos a darle a la pleisteichon viene de pasarse toda la historia de la humanidad jugando unas cuatro o cinco veces al día (dependiendo de variables como el funcionamiento de riñones, la actividad física o pasarse por un Oktoberfest) con su manguera. El día en el que se extienda definitivamente los aparatos para que las mujeres meen de pie será, al mismo tiempo, el momento que esperaban los fabricantes de videojuegos y la señal de que nuestra civilización se va a tomar por culo.

Pero lo cierto es que esta teoría acientífica de mierda no debe distraernos del objetivo principal del post: ensalzar las virtudes de nuestra agüita amarilla. Y de escribir un festival de sinónimos de la palabra ‘pipí’, el cual es mi vocablo de referencia a la hora de hablar de esta excreción por dos motivos: porque me encantan las palabras onomatopéyicas. Y porque nunca maduraré.

¡TRABAJO!
Como bien sabemos, los científicos han calculado que por cada vaso de agua que bebemos, al menos una molécula ha pasado por la vejiga de Oliver Cromwell. Lo cual quiere decir que, si creemos en la homeopatía, estaríamos todos ahora arrasando las Islas Británicas. Cosa que, ciertamente, podría ser buena idea. Pero, teniendo en cuenta la cantidad de sustancias que el cuerpo expulsa en la orina, lo importante es pensar en otras figuras por cuyos tractos urinarios ha pasado el agua que bebemos. Como Antonio Flores. Ben Johnson. Un creativo publicitario. O, como demostraron en el Caiga Quien Caiga italiano, cualquier político.

Efectivamente: el cuerpo excreta por el meado un alto porcentaje de las drogas que se consumen. De ahí la necesidad de la existencia de una de las más impresionantes ocupaciones que existe en la actualidad: Los chaperones del deporte. Porque alguien tiene que encargarse de acompañar a los atletas y dedicar su día a mirar cómo otros señores mean. Sé que hay gente, sobre todo en los retretes de El Corte Inglés o en ciertas estaciones de autobuses, que lo hacen gratis. Feck, sospecho que cada vez que hay un evento deportivo, ELLOS son los aguerridos voluntarios para el puesto.

Claro que no todo el trabajo está en vigilar si un individuo lleva o no una polla de plástico para echar el pis de una amiga (como le pasó a cierto jugador que fue descubierto, no porque se le cayera el falso rabo, sino porque los resultados arrojaron un 0% de drogas y un 100% de embarazo). Durante toda la edad media y hasta casi nuestros días han existido personas encargadas de recoger pis para ganarse la vida. El objetivo era su uso en telares de todo el mundo. Según parece el amoniaco forma una parte esencial del proceso de fijar colores y tratar los tejidos. Digo según parece porque mi heterosexualidad me impide profundizar en todo lo relacionado con ropa y moda.

La tradición de remojar la ropita en orines se ha mantenido especialmente hasta hace apenas unas décadas en el procesado artesanal del tweed de Lewis, en las Hébridas. Un famoso tejido que asociamos tanto a los ingleses como el té, John Cleese y la falta de visitas al dentista. Pues este tipo de ropa tan querida por la aristocracia inglesa era famosa por lo bien que estaba tratada con pis y lo maravilloso de la olor que salía de la mezcla entre meado y borrego, que por separado hieden, pero juntos, según las crónicas, despedían un agradable aroma. Pero, como visitante asiduo al Reino Unido, puedo decir que cualquier cosa que digan sobre aromas esta gente capaz de comer magro de buey o roast beef con coles, es algo que hay que poner en cuarentena.


¡BÉLICA!
El meado puede cargarse, además de droja y productos sobrantes de los espárragos, de significado simbólico. Porque, ¿qué puede haber más gratificante que arrasar a tus enemigos y, aluego, mearte sobre cráneos previamente vaciados?

Pues marcharte a casa, leerte un buen libro y echar un polvo.

Si eres tan depravado o fan de Conan como para insistir con un “Pues mearte Y cagarte en sus cráneos previamente vaciados” sólo quiero que consideres que en plena batalla, nadie lleva papel higiénico. Ni siquiera un ortodoxo del antiguo testamento, que sólo porta, tal y como ya vimos en este post, una pala.

Pero está claro que darle un baño a una persona es uno de los actos de mayor desprecio que puede hacerse justo después de arrancarle los órganos reproductores con un rastrillo y un paso por encima de hacerle jugar al 'Profanation' de Spectrum hasta que se lo acabe. Una acción llena de simbología que, una vez más, muchos acogerían con agrado, pero que al resto nos da un poco de asquito. Muchas figuras históricas han tenido en cuenta este simbolismo en sus días bélicos. Uno de los más conocidos fue el hombre al que se parecen todos los bebés del mundo (y con la misma mala leche): Winston Churchill. Justo al final de la II Escaramuza Mundial, estaba atravesando la famosa ‘Línea Sigfrido’ (demarcación defensiva alemana por su frontera) cuando le dijo al chófer que parara. A continuación, dijo: “Esta es una de las operaciones relacionadas con esta Gran Guerra que no debe ser reproducida gráficamente”. Se sacó la chorra y sintió una satisfacción mayor que con la descarga que todos hicimos tras ver del tirón los cincuenta finales de El Retorno del Rey y correr al excusado.

Claro que el agua llama al agua. Y no es lo mismo poner tu marca (o hacer tu firma: desconozco la habilidad píchica de Churchill) en la línea defensiva germana que mearse literalmente en el Rin con toda la simbología del río alemán por excelencia. Además, Patton ya lo había hecho. A la hora de mearse en algo, el primer ministro inglés no se iba a quedar atrás de un yankee con mala leche y, unos días después, volvió a hacer los honores.

Pero el mayor acto bélico-simbólico-sibilino posiblemente sea otro. Es ir a nadar con un enemigo y mear estando al lado. Claro que es verdad que en la mayor parte de las piscinas públicas la gente se dedica a orinar sin que el de al lado le haya hecho nada. Porque hay algo primordial en el acto de hacerlo en el agua. O probablemente, porque el mundo está lleno de vándalos. Sea como fuere, yo mismo he meado nadando, pero siempre en el mar, apuntando a la corriente y con cuidado de que no hubiera nadie cerca. No como mi hermano, El Ciudadano Soberano. Verlo mecido por las salvajes olas de Tarifa, totalmente quieto y con mirada perdida no es la imagen melancólica de alguien que discurre sobre la naturaleza y la vida. Es una clara señal de apocalipsis y una invitación a batir el récord de los 100 metros a nado más o menos como si vieras una aleta de tiburón. Porque si los peces mean en el agua (y hacen el amor, como decía Marcus Brody), también puede hacerlo El Ciudadano, que es Soberano.

Porque era meado.

Por dios, que fuera meado.


¡UTILIDAD!
Cuando yo era joven, me gustaba mucho hacer botellón. Pero, como defensor del orden cívico, no era de mear en los soportales satánicos de la plaza de Algeciras en la que quedábamos. Así que era más de regar las plantas. De hecho, el orín tiene hidrógeno y otros nutrientes buenos para que las plantas te den las gracias. Lo malo es que, en exceso, también las destruyen: El pis como nutriente y destructor de plantas. El alfa y el omega. Eros y Tánatos. La Super Nintendo y la Philips CD-I.

Pero, en general, el pis, un producto básicamente estéril en ausencia de enfermedades, es una cosa la mar de útil. Con una olor rara, por supuesto. Pero también huele extraña la leche y a mí me sienta peor que un buen vaso de meado. No que yo lo haya probado. Creo. Lo espero.

Porque hay mucha gente que sí que se dedica a beberse su propia orina. En los tiempos esos antes de que existiera la medicina de verdad, el pis se utilizaba para tratar de todo. Que funcionara era ya otro tema. Pero hasta Mahoma vendía un poco de meado de camello como medicina. Y los musulmanes suníes todavía lo creen. Y lo beben. Así como mucho new-ager gilipollas que piensa que porque algo sea antiguo, automáticamente es mejor que cualquier descubrimiento moderno. Si yo aplicara esa lógica a mi día a día, me tomaría esa salsa caducada desde hace años que tengo en la nevera en lugar optar, como todo el mundo, por esperar que algún día desarrolle piernas y salga andando.

Pero no nos desviemos del apasionante tema del meado medicinal. Una práctica verdaderamente antigua. En tiempos de los romanos había un buen puñado de tratados que vendían el pis como la panacea. Estaban acostumbrados a utilizar la orina para todo tipo de remedios médicos, si bien metérsela en la boca era ya ir demasiado lejos. Claro que en un cierto lugar del Imperium había un pueblo de brutakers a los que se la traía floja estos remilgos de la metrópolis. Los celtíberos, esos señores que vivían por toda la península (incluso, en un ataque de falta de decoro, en Algeciras), sí que se enjuagaban los dientes con meados, con los consiguientes problemas en reuniones sociales y posteriores citas del meetic de la época si se invitaban además a cenar morcilla de cebolla con chorizos al ajillo. Los romanos, por su parte, se cachondeaban de los íberos. El muy apreciado en ente bloj (por su capacidad de hablar de caca) Catulo decía de un tal Ignacio, capaz de reírse hasta en un funeral, que:
Si fueses (…)
quienquiera que sea
que se lava los dientes aseadamente,
ni aun así querría yo que tú sonrieras
continuamente en todas partes:
pues no hay cosa más estúpida
que una risa estúpida.
Pero, eres celtíbero:
en tierra celtíbera,
con lo que cada cual meó,
con eso suele frotarse por la mañana
los dientes y las rojas encías,
de modo que,
cuanto más limpios están
esos vuestros dientes,
más cantidad de meado
proclamarán que tú has bebido.

Lo cachondo del tema es que la urea se utiliza hoy en día en los compuestos blanqueadores de dientes. Así que, por mucha olor que emitiera, Ignacio rio el último mientras que Catulo acabaría comiendo sopa y con tres dientes del color de…. Bueno, de una meada matutina.

Aunque lo de echarse pis a la cavidad bucal no es algo que se realizara sólo para escupirlo a continuación. Sí, amigos: se ha bebido mucho. Y no sólo como el equivalente al aceite de ricino que tomaban Zipi y Zape. Sino por gusto. Porque, ¿quién no ha dicho aquello de ‘esta cerveza sabe a meados’? Pues hace unos siglos habría tenido razón.

A partir del siglo XV, las tabernas tenían la preciosa afición de añadir orina a la birra, bien para aumentar su potencia, bien por aburrimiento, sobre todo por joder. Una de las tres. Varias obras del siglo diecisiete nombran las cervezas simples o doblemente meadas. Esas sólo eran para onvres de verdad. Esos que aprecian el queso con moho o los discos de Stormtroopers of Death.

La práctica cayó en desuso a partir del siglo diecinueve, si bien la acusación ha planeado sobre muchas birras a lo largo de los años, a menudo promovida en un intento de acabar con la competencia.

Una relación alcohol-pis que hoy en día es producto de vergüenza a no ser que hablemos de cierto vino de Nueva Zelanda: El sauvignon blanc. Un grupo de esos sub-humanos que se llaman a sí mismos enólogos, pero que yo llamaré cariñosamente capullos diletantes, pasó seis años y gastó 12 millones de dólares tratando de definir el sabor de este vino. En 2009, en lugar de decir ‘sabe a vino blanco’, vieron que mejor se hacían lo de siempre y se inventaban alguna gilipollez. Y emitieron su veredicto: sabía a fruta de la pasión, espárragos y meado de gato. Lo cual lleva a plantearse varias preguntas:
- ¿Cómo sabían a qué cojones sabe el meado de gato? A lo mejor es como el queso o la comida para perros y sabe mejor que huele. ¿Que cómo sé eso de la comida para perros? Eso lo dejo para otro post.
- ¿Es que están gilipollas? Teniendo en cuenta que un enólogo dijo una vez que tomar sauvignon blanc de Nueva Zelanda era como practicar sexo por primera vez, no tengo dudas: El tío nunca había practicado sexo.

Una bodega, sin embargo, se lo tomó tan bien que le puso a su vino ‘Meado de Gato sobre un arbusto de Grosella’. Yo voy a pillar un Don Simón y le voy a poner ‘Cagarro de Bulldog en Callejón de Argüelles junto a Parterre de Margaritas’, lo meteré en una botella bonita con todo en francés y se lo daré a algún imbécil para que descubra una sensación similar a NO practicar sexo en su vida.

Otros imbéciles que no se dedican al vino son los que aplican la religión a todos los aspectos de la vida. Y si hablamos de meado, no podemos dejar de ir a la India. Como bien sabéis, hinduismo+vaca=cerebro hecho caca. Y con la afición hacia ese animal que hay en la religión de la India, era de esperar que también se le tuviera especial cariño a todo lo que sale de ella. Ahí es donde entra en juego la apuesta de la tierra de Chiru para hacer la competencia a la Coca Cola: el Gau jal.

Bebida carbonatada con meado de vaca.

Desarrollada por nacionalistas hindúes como demostración pública de demencia, se trata de un producto que se basa en esa creencia de que el meado es la panacea de la salud que ya he nombrado en el post. Verdaderamente, no he encontrado en internet confirmación de que la bebida pasara de las primeras pruebas a la comercialización. Pero sí descubrí que otro grupo, que lleva tiempo vendiendo meado filtrado embotellado, insiste que sólo su pis es el bueno. Porque no vale cualquier vaca, sino sólo su tipo de pura raza india. ¡La idiotez del espíritu nacionalista no conoce límites!


¡CUR-TURA!
El meado, como elemento esencial de la humanidad, ha estado presente en el arte desde siempre. Ya en los mitos griegos se pueden encontrar casos en los que el pis se convierte en protagonista: Por ejemplo, en la concepción de Orión. Según algunas fuentes, el gigante nació gracias a un chorro de orina divina. Esto que andaban Zeus Poseidón y Hermes, un inglés y uno de lepe de visita a un tal Hirieo de Boeotia. Éste les asó un toro porque, qué cojones, si te vienen unos dioses mejor no darles un bollycao de cena. En agradecimiento, las tres deidades le concedieron su deseo de tener un hijo. El método: meando en el pellejo del toro, y enterrándolo. Diez meses más tarde, voilá, un Orión. Nombre de amarillenta sonoridad que, según Ovidio, le puso su padre con ganas de que en el colegio todos los demás gigantes le mataran a collejas y lluvias doradas. Porque todos sabemos que lo de 'orina' viene del griego ‘ouron’. De ahí también que los griegos se cagaran en los muertos de la Unión Europea cuando decidieron llamar a su moneda, básicamente, MEADO. ¿Será ese el origen de la crisis económica griega que amenaza al euro? ¿O será que cada vez digo más gilipolleces?

De todas maneras, la historia griega del pis que más me ha gustado siempre no es ninguna que se relacione con el meado en ninguna parte excepto en mi perturbado cerebro. Antes de leer el siguiente párrafo, tened en cuenta que la mayor parte de los mitos se originan con una mijilla de realidad. De ahí que el Diluvio Universal probablemente se correspondiera con un temporal del copón o que alguna vez regalaran iphones a quien mandara un mail a todos sus contactos. Aunque esto último lo dudo enormemente.

Como todos sabemos, Zeus estaba caliente. Así que decidió follarse a una tal Dánae, hija del rey de Argos. Y como era un dios y hacía lo que quería, para esto del fornicio se presentaba con más transformaciones que una drag queen en las fiestas de Chueca. Y a Dánae se la tiró transformado en lluvia de oro. O sea, en lluvia dorada.

Dánae, Dánae, que te lo crees todo. Que ese no era Zeus.

Siempre me fascinó, desde que vi el famoso cuadro de Tiziano en el colegio, la certeza de que a alguna mujer le habían hecho algo feo, había soltado (o le habían soltado) un cuento y todo acabó convirtiéndose en leyenda. Y sí: he dicho ‘colegio’. Ya sabía entonces lo que era una lluvia dorada y ni siquiera había internet.

Por supuesto, la presencia del pis en la literatura no se limita a los clásicos griegos. Como yo sé mucho de cine chungo, pero poco de lecturas clásicas, no ahondaré en la gran tradición escatológica de la literatura patria porque, joer: en algún momento tendré que terminar este artículo. Pero sobre todo porque nada puede superar en guarrería a Sancho Panza ‘desaguando por ambos canales’ tras probar el Bálsamo de Fierabrás. La existencia de un momento de vomitar y escagarruciarse al mismo tiempo en el mayor clásico literario de todos los tiempos hace que cualquier comentario sobre el meado, hermano menor al fin y al cabo en temas guarros, sea irrelevante.

Así que me fui a tierras gabachas a por Rabelais, escritor de referencia de este blog. Sabía que iba a ser fácil encontrar alguna referencia clara en ‘Gargantúa y Pantagruel’. Y qué referencia. En el libro, nuestro héroe, Gargantua, con el modo King Kong ‘on’, se sube a Notre Dame y…. “Con una sonrisa, (…) se bajó su magnífica cojonera (juro que estas dos últimas palabras están en el texto y no son una adición de ente bloj) y, sacando su pene, orinó sobre ellos de forma tan fiera que ahogó a ciento sesenta mil cuatrocientas dieciocho personas, sin contar a mujeres y a niños”.

No sé qué es más fascinante de este pasaje: si la hiperbólica y, por lo tanto, casi andaluza naturaleza de la riada (¿pero qué coño había bebido el gigante?), la exactitud de la cuenta o el hecho de que los niños y las mujeres no se consideren personas. Rabelais no sólo no sabía lo que era la corrección política: es que se meaba en ella. No es de extrañar que sea un onvre de referencia mundial al que rendimos pleitesía, aunque sólo sea por su capacidad de haber puesto de acuerdo a la iglesia católica y al propio Calvino a la hora de ser condenado públicamente. ¡Ya me gustaría a mí!

Claro que la religión también tiene su historia orinal. No sólo por la afición de Mahoma antes referida al meado de camello. Sino por el imprescindible papel que durante años ha jugado el meado de los murciélagos en los milagros. Efectivamente: el que las famosas lágrimas en imágenes de un buen número de iglesias a lo largo de los siglos no procedieran de ninguna gotera visible quería decir que había otros causantes animales. Lo cual lleva a preguntarse quién fue el primero en comprobar qué líquido era realmente. Y más importante: cómo. Desde luego, se sabe de un caso en el que el supuesto milagro fue rechazado por un tal reverendo William Buckland. Científico y cura al mismo tiempo (algo que podía existir sin problemas en época Victoriana, no como la dualidad ‘sana vida sexual-persona’), y pionero en el estudio de las heces fosilizadas, tenía la afición de comer absolutamente cualquier animal que existiese. Así que en el caso de cierta iglesia, hizo lo que cualquier persona perturbada haría: acercarse a las gotas, mojarse el dedo, chuparlo y, con la seguridad de un informático que ve un navegador con más de seis barras de búsqueda, declarar: ‘Efectivamente: meado de murciélago’.

Pero no nos apartemos del mundo artít-tico, que es de lo que se trata esta parte del post épico. Cuando alguien piensa en ¡ARTE! y ¡MEADO!, es que probablemente esté viendo ‘El árbol de la vida’ a eso ya del final. Secundariamente, se le viene a la cabeza esto:
El urinario de Duchamp, una imbecilidad artística de la que ya hemos hablado. No porque Duchamp fuera imbécil. Los idiotas fueron los que se lo tomaron en serio. No como un tal Pierre Pinocelli, que en plan performance se lio a martillazos con dos de las ocho copias que hizo Duchamp para expresarse/cachondearse del personal/matar el aburrimiento/sacar más pelas (elija una, varias o todas las opciones).

Claro que hay otras expresiones plásticas del pis que sí contienen un valor estético y no sólo simbólico. Ahí tenemos, por ejemplo, al famoso ‘Piss Christ’ de un tal Andrés Serrano. Una bonica fotografía con el valor añadido de haber conseguido cabrear al personal beato. Lo cual siempre es digno de alabanza.

Aunque, al hablar del uso del meado en las mismas obras plásticas, no hay que dejar de hablar de Andrew Warhol (‘Andy’ para sus amigos e ‘Hijoputa’ para todo aquel que ha tenido que ver su película ‘Empire’). El famoso poster gay del arte pop tuvo una época en la que le dio por hacer una serie llamada ‘pinturas oxidadas’. La gente, que en general se toma todo con bastante más cachondeo, las conoce como ‘Cuadros de pis’. Eran lienzos preparados con pintura con cobre que luego se oxidaban con, por supuesto, orina. ¿Cómo? Pues invitando a la gente a que, en lugar de ir al servicio, que probablemente estuviera hecho un desastre de todas maneras, se mearan en los cuadros que había por el suelo. Uno de los principales colaboradores era todo un ONVRE. Los habituales del blog ya lo habréis adivinado:


Cutrone, según decía Warhol, tenía una orina rica en vitamina B (¿!) que le venía a los cuadros de puta madre, pues pillaban un color verdoso la mar de bonico. Y asqueroso. El propio pintor, que era un moen-no, pero no un cabroncete, decía que le daba mucho reparo cuando las buenas señoras de bien le preguntaban en las exposiciones cómo había hecho los cuadros. No tenía corazón de soltarles la verdad a las pobres mujeres, con las narices a escasos centímetros del lienzo. Yo lo habría hecho, por supuesto. Porque me encanta hablar de guarreridas. Pero todo tiene un límite. Y creo que he alcanzado el mío. Llevo tres horas escribiendo sin parar y necesito usar el baño. Para mear, claro. Que hay que decíroslo todo.

Así que lo dejaré aquí. Se me han quedado en el tintero una buena cantidad de tonterías. Desde la costumbre de guardar pis y uñas en tarrito para protegerse de las brujas (algo que solía hacer David Bowie para defenderse de los ataques mágicos de Jimmy Page; en serio) hasta los comentarios de la madre de Arthur Miller sobre lo generoso del chorro de Marilyn Monroe y terminando por muchas, muchas más referencias a lluvias doradas en la literatura, el cine y la música. Pero eso os lo dejo a vosotros. Panda de depravados. A ver si hablando de escatología esto de los comentarios se anima un poco, que últimamente se hacen más de rogar que una lluvia dorada en una porno americana. No que yo vea ese tipo de pelis. Nooooo.

02 noviembre 2011

La Liga Fantástica F1 2011. Rounds 15,16 y 17. Periplo asiático.

Estoy solo en mi cuarto. Desde la cama, Hugo Silva me dice "Te deseo"… ¿Qué hago?

Evidentemente, no dar abasto y tardar lo que he tardado en hacer un periplo asiático formulaunístico con notorio retraso. Pero es lo que tiene el pluriempleo: ni fines de semana ni gaitas. (Por supuesto, la frase de Hugo Silva se pronunciaba desde la pantalla de mi ordenador: ese masho tiene mejores cosas que hacer con su tiempo que acosarme).

Así que vamos con estas tres carreras. Resuelto el trámite del aburrido título mundial de Vettel, esta traca final de temporada nos ha hecho el regalo con el que muchos soñábamos: Jenson por fin ha establecido el psicodrama en McLaren y, como bello efecto colateral, ha logrado que el Mierda pase a ocupar el lugar que siempre mereció en la F1: el de ser uno de "los payasos de la tele" de la mano de su amiguito Felipe Massa.

A ver, ese puesto es el que Hamilton REALMENTE tuvo desde el principio de su carrera. Las pruebas estaban ahí para quien supiese verlas: ¿De verdad que a nadie le pareció raro que su primer – y posiblemente único – título mundial lo ganase in extremis contra un rival de opereta como Felipe Massa? Todos aquellos a los que nada les olió mal en el mundial 2008 merecen apuntarse al mismo club de aquel desinformado Andrés Pajares que, metiendo mano a un travelo con la excusa de ayudarle a parir, decía "¡Parece que ya sale!".

Es lo que tiene el buscar grandes titulares: "Retirado Schumacher, la nueva era de la F1 es el duelo entre Hamilton y Alonso: los Senna y Prost de estos tiempos". Al final, causan más sonrojo que el que experimentarán, en pocos años, todos aquellos que se la han machacado con dos piedras durante el visionado de esa estupidez capillitas que es 'El árbol de la vida'. Así pues, mientras aún decidimos si los títulos de Vettel se olvidarán más rápido que los de Hill, Villeneuve o Hakkinen, lo que hoy toca es regocijarse en una de las rivalidades más sórdidas y cómico-taurinas que jamás conociere la F1. Cuando las piñas sistemáticas son por un dramático duelo por el 5º-6º puesto, todo sabe mejor.

Es por ello por lo que, de golpe, paso a dar dos stars of the race para dos de los mejores pilotos de este año. La carrera de Corea, en la que no tuvieron la oportunidad de verse las caras, la faré después (en este mismo post, no teman). La peli de ahora es…

'Atracción fatal' (o 'Dos onvres y un destino' o 'Perdona cariño, pero tus neumáticos están en mi cuello' o 'Me voy a hacer un parapente con el himen de tu hermana: próximamente en su videoclub')

Tras cuatro notorias colisiones a lo largo de la temporada, el gran interrogante que planteaba el GP de Suzuka no era saber si Vettel lograría, cinco carreras del final, el puntito que necesitaba para ser campeón. Evidentemente, la intriga de todo el mundo residía en saber si Massa y el Mierda lograrían mantener su bello 'momentum'. Y, de mantenerlo, cuál de los dos lograría ser la "Star of the race". Conforme arrancaba el fin de semana, Felipe hizo todo lo posible por ganarse el galardón. No sólo se explayaba en sus insultos hacia el Mierda (5 puntos, hubo estilazo como se ve en el vídeo) sino que, además, conseguía el más difícil todavía de instar una reunión de los pilotos con Charlie Whiting con la conducción de Hamilton como único punto de la orden del día (5 puntos). Juan Cuesta estaría satisfecho, sin duda.



(Lo más bello es cuando intenta decir que el Mierda no escucha y que tal vez su padre puede imaginarse cómo Massa se siente: "Maybe his father could imagine me". ¡Idioma mundial!)

10 eran, pues los puntos que Felipe le sacaba de ventaja a Lewis, pero era evidente que el resultado final se decidiría en la pista. Y así sucedió: la colisión de ambos pilotos, desde un punto de vista de plasticidad, no tuvo prácticamente nada que puntuar. Sin embargo, esos 5 puntos de estilo por reincidencia precedida de bul-up dramático durante el fin de semana terminaron yendo a parar al marcador del culpable: el Mierda. Su 10x2+5 incluyó, además, un punto extra por la aparición del safety car. Resultado final: 36 a 10 para el Mierda.

Sin duda, Felipe ya sabía que esta liga fantástica, al igual que el mundial oficial, está más que decidida en lo que al título de pilotos respecta. Pero Massa, cual Alonso de la vida, no quería renunciar a ser la star of the race alguna que otra carrera. Por ello, usando el GP de Corea como paréntesis para la reflexió, decidió tomarse la revancha – and how – en la India (no, no esperen que haga la perroflautez trascendental y espiritual de decir "India" a secas sin el "la". Una vez intenté explicarle a mi señor padre la cosmología de este tipo de gente y estuvo a punto de calzarme una hostia. Y con razón).

Durante los compases previos a la carrera, Felipe seguía acumulando puntos: no sólo reincidía en sus insultos a un Hamilton "que no aprende" sino que, además, nos Felipe nos demostró que, aunque pareciese que los recientes resultados de Lewis nos empujaban a la militancia fan, Hamilton seguía siendo…

…un mierda.

Sí, hijos míos, uno siempre está dispuesto a perdonárselo todo y, a la que te descuidas, te preguntas qué está haciendo eso en tu orto (no, Hugo Silva, no va por ti). En vez de dedicarse a insultar a Massa para regocijo de todos, Hamilton decidió declarar que él "intentaba reconciliarse y Felipe no me hace caso". ¿Les suena? (-5 puntos por mierdismo). Aplausos par Felipe, que nos descubrió la exclusiva cuando declaró "Me pone un brazo en la espalda y me dice 'Have a good race'. ¿Pero eso qué es? ¡¿Una disculpa?!". 5 puntazos para un inspirado Massa, que ya tenía el marcador en 5 a -5.

Sin embargo, conforme llegaban los entrenamientos, el Mierda ponía su cerebro en modo neutral y decidía hacer su mejor tiempo mientras unas notorias banderas amarillas ondeaban frente a la grua que recogía a Maldonado. La merecida sanción de tres puestos a Hamilton y a Pérez se lleva 5 puntos. Massa, por su parte, decidía no aflojar y meterse un piña en la Q3 para seguir dejando el marcador en un favorable 7 a 0. ¿Le serviría esa ventaja esta vez?

Mi decisión puede ser discutida – Coulthard opina, por ejemplo, lo contrario – pero creo que la colisión – que TODOS sabíamos que se iba a producir – entre el Mierda y Massa fue culpa del segundo. Y la FIA también opinó lo mismo. Cierto: había curvas menos arriesgadas en las que intentar lanzarse al interior, pero no menos cierto es que Massa abrió la puerta de una forma incomprensible. Una vez Lewis se lanzó al interior estaba claro que tenía que frenar algo antes, pero no tanto como para que Massa pudiese pegar el cerrojazo que pegó la leche (10x2) lleva 8 puntos de estilo no tanto por la plasticidad (alguna hubo) sino por la reincidencia y por la mala leche suicida con la que se produjo. Desde Schumacher en Jerez '97 que no había visto a un piloto con tantas ganas de comerse a otro. En los seis accidentes anteriores que habían tenido estos dos "payasos de la tele" contemporáneos, nunca dudé en echar la culpa al Mierda. En esta ocasión, me pongo del lado de la FIA y doy a Massa 1 punto extra por el drive-thru y otros dos más por cargarse la suspensión. Por supuesto, hay otros 3 de apoteosis estética por la reacción que Felipe causó en Mr. Bean himself.

Al final: 44 a 0 para Massa. Bella revancha. Ojalá el Mierda se la pueda devolver en Abu Dhabi y Massa hacer lo propio en Brasil. ¿Y luego se preguntan que por qué Vettel es el campeón del mundo que menos minutos de retransmisión ha tenido durante las carreras.

Como datos anecdóticos de estas dos carreras estarían puntos para Vettel por empujar a Jenson fuera de pista en la salida (1) y para Jenson no sólo por pedir sanción por radio para el alemán (1) sino por dedicarle un bello y rencoroso "That's how we're racing, then" durante el podium (3). Schumi (1) tiene un contacto con Webber y Glock una salida de pista (1), mientras Kobayashi cala el coche en la salida de su GP (1+1 de estilo). Poca acción, no lo niego, pero el GP de Suzuka me pareció una cumbre del placer friki en el sentido de poder decirle a la gente "no hubo apenas piñas ni adelantamientos, y me pareció una de las mejores carreras en mucho tiempo". Goce estratégico en una carrera que me hizo sentir como los Trekkies ante el resto del mundo.

Respecto a la India, ya hemos comentado los 5 puntos para Pérez en su sanción por las banderas amarillas a la que el mejicano puede sumar un punto más por la forma en la que sacó la mano a un Virgin que no se dejaba doblar, pero la clave para saber quién es el segundo clasificado tras Massa está en el Megacristo ™ de la salida. ¿Quién pone en movimiento el dominó? Tras analizarlo bien, decido que es Barrichello el que endiña por detrás a su compañero de equipo (10 de complemento de estilo) y, en su destrozo, se lleva puesto a Kobayashi. 22 puntazos para un inspirado Rubinho que ya había sido star of the race en esta liga fantástica. That's how it's done! No me quiero olvidar tampoco de un motivado Karthikeyan que, como acto de protesta ante el desastre de relaciones públicas de Lotus (si ya lo hicieron antes… ¿Por qué no dar el volante de Trulli a Chandokán en e GP de la India?) decidió estampar su HRT contra el culo del Lotus. 12 puntos con 5 de estilo racial a los que regalar 1 puntito por su merecido drive-thru. En otras carreras, Narain, hubieses sido la star of the race con eso. La salidita de pista (1) que tuvo Webber al final le impidió poder luchar con más jovialidad por el podium frente a un inspirado Alonso.

En el apartado de los equipos hay menos dudas. En Japón sólo puntuaron Ferrari por el escándalo del "Felipe, destroy him!" de la carrera anterior (5 puntos) pero el team of the race se lo lleva Toro Rosso, por su cochambroso cambio de neumáticos a Buemi (4) que supuso su abandono posterior en carrera (5 puntos para la escudería) así como una multa de la FIA (1).

En la India, sin embargo, hubo más equipos disputándose el galardón: Williams termino llevándose el team of the race merced al abandono de Maldonado (5x2 merced a la consecutividad) que implicaba haber usado todos los motores de la temporada y, consiguientemente, una sanción de 10 puestos para el venezolano en Abu Dhabi (5). Toro Rosso mantenía su buena racha con Buemi al lograr su segundo abandono consecutivo (5). Lotus, por su parte, lograba que los chicos de IT Crowd se sintiesen orgullosos del equipo de Bouiller mercen a la réplica que le dieron a Bruno Senna cuando dijo que el KERS no funcionaba: "Prueba a encenderlo y apagarlo" 3 puntos para esos genios.

Como bonus track, el compás de espera en el Massa-Hamilton show que fue el GP de Corea. También fue parco en 'hescenas de alción' ™. Como momentos destacados tendríamos dos puntos para Maldonado (1 por el Drive Thru y otro de estilo por lo bella que quedaba la explicación en inglés de dicha sanción: "Wrong side of the bollard". Por qué nadie hace una peli con ese título es algo que se me escapa). Los prodigios con la lengua de Shakespeare no se quedaron ahí: Alguersuari, que nos había hecho llorar el día que decidió dejar de decir "qualify" se ha vuelto a animar – merced a un Toro Rosso que comienza a correr de verdad – y ha alabado el "step" dado por el equipo. ¡Te has ganado los 3 puntos, Jaime! Otros puntos fueron para Kobayashi (2 por perder el alerón delantero) y Rosberg (1 por multa de la FIA). Pero no podemos perder de vista a los que protagonizaron la piña de la carrera: Alonso y Petrov.

Fernando, desesperado después de que en Ferrari intentasen hacer terapia psicológica con Massa (eso es, dejarle defender posición y elegir estrategia) se encontró con tráfico al salir de boxes. Con lo que no contaba es con que Petrov le pasase así que, en la siguiente curva, Alonso intentó un adelantamiento absurdo absolutamente pasado de frenada. Petrov, por su parte, debió pensar "Joer, si un pilotazo como Alonso va a esa velocidad, es que se puede entrar asín de rápido en una curva. ¡Yo también, y ceñidito al interior!". El resultado fue ghlorioso: colisión contra Chumáquer (10+7 de estilo) a la que añadir 5 puntos por la sanción en parrilla en la siguiente carrera, por cafre y descerebrao: un total de 32 para Vitaly. Alonso, por su parte, tuvo la suerte de los cipotes al salirse holgadamente de pista y lograr esquivar el impacto del Renault. (1+1).

En los equipos, Williams rompía a Maldonado (5), HRT le jodía la Q1 a Ricciardo y Ferrari diseñaba estrategias de mierda a mayor gloria del consuelo de Massa (5), pero un solo hecho destacó DE VERDAD en el paddock. Y ese fue que, por fin, Force India iba a tener un nuevo dueño como Peich manda:


Si eso no son 20 puntos, que venga Marx y lo vea. Ahora le toca a Sergio Pérez hacer honor a sus raices.

Como bonus track reflexivo a ente post, les dejo con un famoso proverbio de los indios Cree de Norteamérica:

"Dale un Ferrari a Felipe Massa y pilotará un día. Enseña a pilotar un Ferrari a Felipe Massa… ¡por favor!".

Y, una vez más, el Moncho se ve abocado a festejar los triunfos de Vettel. Esta vez, siendo ya por ley, mi cuñado. ¡Qué guapo estaba en la boda de mi hermana! ¡Y ya le gustaría a Vettel marcarse un 'Beth' de Kiss como el que se marcó durante el banquete!


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