26 enero 2012

Mis 14 presentaciones de personajes favoritas de la historia del cine

Pues en esto que andaba yo empezando a escribir un nuevo artículo. Era una lista de cosas que me gustan. Nada especialmente gracioso ni sórdido. Simplemente, uno de esos pocos ejercicios para darte placer que no incluyen necesariamente el chocolate. Ni el chocolate con churros. Ni el chocolate sobre cuerpos desnudos. Básicamente porque esto último puede sonar bien, pero es una guarrería. Y es que a mi no me gusta mezclar dulce con pescado.

El caso es que andaba yo por la segunda entrada de la lista cuando miré los enlaces de la IMDB… y habían publicado exactamente el mismo artículo en Time Out. Y encima lo habían hecho bien, los muy cabrones. Así que tocaba cambiar de tema para que nadie me acusara de plagiador ni de erosionar con mi caudal léxico la blogosfera. Como tampoco tenía tiempo para pensar algo nuevo, tiré de un viejo conocido: el archivo de posts nunca publicados para los tiempos en los que me ofrecieron hacer en el trabajo un blog de cine en plan serio, leído y escribido. Esto es, sin decir las palabras ‘onvre’, ‘caca’ o ‘colonoscopia’.

¿Las introduciré en esta nueva versión? ¡Onvre, claro!

El artículo que recupero va de algo un poco rebuscado, pero que siempre me ha llamado mucho la atención en el cine: las presentaciones de los personajes. La forma en la que se introduce a uno de los principales protagonistas de la película de una manera tan acertada que es como si ya llevaras años con esa persona, hubieras ido varias veces de copas con ella y hubieras practicado sexo no consentido en los servicios de un bar de Chueca. No lo neguéis: TODOS lo habéis pensado alguna vez de alguien que os acaban de presentar. Sobre todo si llevaba traje de cuero y te agarraba la pisha en lugar de la mano.

A ello:

14.- Omar Sharif en ‘Lawrence de Arabia’
Brian de Palma considera ésta la mejor presentación de personaje de la historia del cine. Y en ente bloj no se le lleva la contraria ni a De Palma ni al padre de Vicisitud. Porque son los únicos entes del universo que pueden hacerle sombra a Hans Magnus Enzensberger.
Como no he encontrado la escena en el Youtube, os la cuento: El desierto. Far away in the lontananza, se ve un pequeño borrón. El borrón se convierte en una manchita. Parece que es un espejismo. Pero la mancha se mueve. Es un hombre a caballo. El truco de la escena es saber hasta que punto se podía mantener el plano sin que la gente empezara a comportarse como en la proyección de una peli de Angelopoulos (¡su muerte tuvo más halsión que todas sus películas!) en un polígono de Alcorcón. Y Lean lo sabía. Coño que si lo sabía. De presentar personajes sabía tanto, que volverá a aparecer en esta lista.


13.- Romy Schneider en ‘Inocentes con manos sucias’
Vean esto:

Los señores heterosexuales y las señoras homosexuales gritarán: ¡culo!
Las señoras heterosexuales gritarán: ¡ppputa!
Los señores heterosexuales volverán a gritar: ¡ppputa!
Los depravados como nosotros gritarán: ¡travelling sórdido sobrevolando culo! ¡Para eso se inventó el cine!

En cualquier caso, es una presentación que, además de generar todo tipo de atchonburikes, te dice muy bien lo que vas a ver: a Romy Schneider clamando, cual Leonard Nimoy buscando desencasillarse, un inmenso: ‘¡No soy Sisí! ¡Soy una juarra calientaposhas que va a planear la muerte de su marido impotente!’

Yo, mientras, y si me disculpan, me voy a volar cometas por las urbanizaciones de las afueras de Madriz. A ver qué pasa.


12.- Orson Welles en ‘El tercer hombre’
Toda la puta película hablando de un personaje que no sale. Una técnica utilizada por grandes autores como Graham Greene y por terroristas filosóficos como Ayn Rand. ¿Cómo estar a la altura cuando por fin aparece? Pues contratando a Orson Welles.



11.- Marlon Brando en ‘El padrino’
Se ha escrito de todo sobre esta escena. Que si la imagen de Marlon Brando en las tinieblas en plan Mefistófeles. Que si su iluminación fue un punto de ruptura con el Hollywood clásico. Que si no hay nada como meterse algodones en la boca para hablar raro. Que si hay que respetar a La Familia. Yo sólo puedo añadir: si alguna vez me llevan a una habitación con un tío así, yo le beso la mano, los pies y le pido disculpas por la olor de haberme cagado en los pantalones. En SUS pantalones. Tal es el poder acojonante del Padrino.



10.- Rita Hayworth en, obviamente, ‘Gilda’
Pocas cosas hay nada más odiosas que la palabra ‘glamour’ con la excepción de ‘rollito canalla’. Mi heterosexualidad me impide utilizar el palabro gabacho para describir a una mujer. Yo soy más de ‘está rica’ o, directamente ‘Arfsgrsssff’. Pero no soy tan cerrado de mentes como para no comprender que esa Rita Hayworth en primer plano echándose el pelo hacia atrás es de lo más grande que dio el Hollywood clásico en el terreno del glamour. Junto a Penélope Glamour conduciendo mientras se empolvaba la nariz. Eso son -3 puntos en el carnet, pero +3 de actitud y +4 de alimento erótico para niños de 6 años que sabían que les gustaba las niñas, pero no qué podía hacerse con ellas.


9.- Burt Reynolds en ‘Vuelven los caraduras’
En esta lista, tenía que haber un gran bigotón y, gracias a Vicisitud, descubrí esta maravillosa escena de ‘Smokey and the Bandit 2’, película dirigida por el mismo tío que parió con dolor y sin cesárea esa épica del cine-colonoscopia que era ‘Megaforce’. En este plano, se nos reintroduce al protagonista de la anterior parte de un solo eructo.
Efectivamente: Se ve una montaña de cervezas. Burt, la viva imagen de la degradación, aparece por detrás y coge una. Bebe, y con un poderoso regüeldo que haría que Barney Gumble llorara de emoción, derriba el resto de latas.

Soberbio es una palabra que no puede describir la escena. Básicamente porque ha sido enviada a otra dimensión por el poderoso gas de Burt.


8.- Timothy Dalton en ‘Alta Tensión’
Muchos directores han sabido presentar a personajes en la saga Bond eficazmente. Son bastantes pelis introduciendo nuevas señoras de buen ver y nuevas digievoluciones del agente secreto. Lo de Ursula Andress es mítico. El primer ‘My name’s Bond. James Bond’ es la elección obvia. Lo de George Lazenby diciendo aquello de ‘Esto nunca le pasó al otro tipo’ sería la opción cachonda. Pero yo me decanto por la primera aparición de Timothy Dalton en ‘Alta Tensión’. Y no porque se rodara en Gibraltar.

Bueno sí.

Me encanta cómo van poniendo distintos agentes que se parecen a los viejos Bond y, mientras van siendo eliminados de la práctica en la que participan o directamente tienen el feo detalle de matarlos, se crea una expectativa cojonuda hasta que sale el mejor Bond de la historia. Y no porque su primera película comenzara en Gibraltar.

Bueno, sí.


7.- John Wayne en ‘La diligencia’
Por si no ha quedado claro por ‘El tercer onvre’, me gusta mucho cuando se presenta un personaje con un buen travelling de acercamiento. El caso de ‘La diligencia’ es probablemente uno de los más influyentes de la historia. Con John Wayne viniendo de los güesterns cutres de serie B y llegando para quedarse, winchester en una mano y macarrismo en la otra. Vale que se va de foco, pero eso probablemente se deba a que el ayudante de cámara tropezara con los gigantescos cojones de El Duque.



6.- Christopher Reeve en ‘Superman’
Un poco de trampa. Al joven Clark Kent ya lo hemos visto poniendo cara de bobo durante bastantes escenas. Pero esta película no se llama ‘Clark Kent’. Se titula ‘Zuperman’. Así que el personaje que nos interesa no es el chaval que corre raro y no liga con la maciza pelirroja que habla con él. O sea, todos nosotros. A quien venimos a ver es al tío que vuela con calzoncillos rojos. Algo que yo nunca haría. Básicamente por no saber volar. Y porque no me gustan los slips que no dejan los cojoncillos tolón tolón. Que si no…

Ahora, ese plano fijo, con Reeve con su nuevo traje, despegando y volando hacia la cámara (algo técnicamente jodido en la época) y la mecagoenlahostia música de John Williams, puede parecer normal. Pero en su momento significó un nivel nunca antes alcanzado de épica nerd. Aquella noche, todos los pantalones de los lectores de tebeos de la época ingresaron en el cesto de la ropa sucia bien pegajosos.


5.- Alec Guinness en ‘El puente sobre el río Kwai’
Alec Guinness redefine lo que unos conocen como ‘flema inglesa’ y yo como ‘gargajo británico’. Sucio, pero sintiendo el palo que lleva bien clavado en el culo, entra con todo su ejército de pordioseros silbando la melodía militar más famosa de la historia. Y, en sus oídos, lo escucha todo con su completo acompañamiento orquestal. Entonces sabemos la clase de tipo que es. Uno que va a llevar su sentido del deber a extremos de porno alemán. Y, por supuesto, que nunca habrá nadie más británico en toda la historia del cine.



4.- R. Lee Ermey en ‘La chaqueta metálica’
‘Eres tan feo que podías estar en un museo de arte moderno’
‘La leche de tu padre entró por el culo de tu madre y acabó como una manchita marrón en la cama’
‘¿Cuánto mides, recluta?’ ‘Señor, 1’80, señor’ ‘No sabía que una mierda podía medir tanto’.
‘Admiro tu honradez. Qué coño, te invito a tirarte a mi hermana’.
‘¡Qué coño. Tú chuparías hasta una pelota de golf metida en una manguera!

Ante tanta sabiduría, ¿qué más puedo añadir yo?


3.- Henry Fonda en ‘Hasta que llegó su hora’
Cierto gordo italiano llegó a Hollywood y dijo: quiero que mi malo psicópata sea Henry Fonda. Una petición inusual. Pero Henry Fonda aceptó. Se plantó en el rodaje con lentillas que le oscurecían sus ojos azules. Porque los buenos son rubios de ojos claros y los malos, gente con barba de tres días, morenos y de ojos negros. Una mierda, dijo Sergio Leone. Precisamente son esos ojos azules capaces de cargarse a un niño los que van dejar despatarrados al personal. Y creó una secuencia (luego homenajeada por… a ver todos juntos… Tarantino, claro) a la altura del concepto.

Hijo de puta (que decía Eli Wallach en ‘El bueno, el feo y el malo’). Cuando te pille Charles Bronson te vas a cagar. Una pena que Charles no llevara bigotón en la película. Ni lanzacohetes. Es lo único que separa este flim de la perfección absoluta.


2.- Un dibujito animado en ‘El jorobado de Notre Dame’
Esta es mi secuencia de inicio favorita. De toda la historia. Es tan buena, que iba a estar incluida en mi abortado post de los ’14 mejores momentos musicales’. Por eso me fascina ‘El Jorobado’ de Disney: un flim capaz de tener este comienzo y un número musical de un cura más caliente que la Antorcha Humana en el desierto del Gobi y, al mismo tiempo, unas gárgolas que escupen piedras como una ametralladora. Lo sublime y lo ridículo. La transmutación de un disco de Rick Wakeman en película.

Pocas veces se ha presentado con tanta eficacia a protagonista y antagonista. Por supuesto, utilizando sus buenos coros ¡¡¡¡ÉPICOS!!!!, que ahora están tan de moda por la música de trailers, pero que en el momento en el que vi esto en un cine cerca de la Alameda de Sevilla (la de principios de los 90: misteriosamente, llegué vivo y sin que me ofrecieran productos ilegales ni servicios alegales) eran un recurso que no presenciaba con tanta potencia desde ‘Conan el bárbaro’. Leñe, recuerdo que se me erizaron hasta los pelos del escroto. Para cuando llega el final y se ven las campanas siendo tañidas por el jorobado, casi insemino mis fosas nasales de la erección que tenía:

¿Que realmente el personaje no es luego tan interesante como te lo pinta misteriosamente el juglar en esta introducción? Pos fale. Es mis blog y me lo follo como quiero. Esto es, con él encima. Que yo soy muy vago.


1.- Johnny Depp en Piratas del Caribe
En estas listas quedaría muy bien culminar con un gran clásico. Pero yo no sé qué significa la expresión ‘quedar bien’. Como bien saben todas mis amistades, mi especialidad es decir lo menos apropiado en el momento menos apropiado. Por ejemplo, frases tan bien escogidas como alabar la figura de una mujer y, sin solución de continuidad, tocarle un cachete del trasero, decir ‘aquí está Eurasia’, tocar el otro diciendo ‘aquí América’ y poner el dedo en el cerete gritando ‘¡Y aquí se hundió la Atlántida!’.

True fact. A continuación, NO follé. Obviamente.

Pero esto iba de ‘Piratas del Caribe’. Quizá la mejor película de aventuras de los 2000. O quizá no. Pero nadie puede negar que Jack Sparrow es uno de los grandes personajes del género. Lo dice hasta Michael Bolton y todavía se lo tengo que preguntar a Brian de Palma, Hans Magnus Enzensberger y al padre de Vicisitud. Pero por ahora nos vale con la opinión de Bolotini, que tiene mucho más valor que la mía por el simple hecho de que yo nunca podré llevar esa melena permanentada tan jloriosa que le hizo famoso.

Con esta presentación se consiguió que: a) supiéramos exactamente y en un minuto la personalidad de este señor, b) nos riéramos y c) fuéramos dolorosamente conscientes de que ya no iba a molar imitar a Chiquito. Ahora íbamos a pasar un lustro haciendo de Johnny Depp. El horror.


Estas son las mías, con un poco de colaboración de Vicisitud. Ahora os toca a vosotros. Fuera se quedan otras grandes presentaciones como Darth Vader convirtiéndose en un incono nada más salir a pesar de llevar una escupidera negra en la cabeza, Woody Allen contando chistes a cámara en ‘Annie Hall’, Indiana Jones molando estilo John Wayne o, por supuesto, ese periódico que anuncia a Rufus T. Firefly como nuevo líder de Freedonia.
Cuando seamos presidentes del Estado Espppañol con nuestro Partido del Imperio Freak, queremos que esa sea la foto que lo anuncie en los periódicos. No la nuestra, sino la de Groucho. Infundirá pavor en las masas. Así todos nos reiremos más.

19 enero 2012

Cine Basura T2-E5: Tocado y hundido

A mí me daba reparo. ‘Supernova’ era la última opción que teníamos para Cine Basura en 2011. Pero José Viruete, conocido por ser mucho más aguerrido, salvaje y calvo que yo, me convenció para que nos enfrentáramos a esta excepcional muestra de cine colonoscopia en Enero. Y no es aquella de Walter Hill que remontó Coppola para dejarla peor aun. No. Es ENTA COSA:
¿Inspirada en las sutiles técnicas de venta de Luis Royo y Dinamic? Quizá...

Así que este viernes 20, a eso de las 22:45 H. en www.canalplus.es/Cine-Basura (y a partir de las 23:00 H. en Canal+ Xtra)… ¡Marta Sánchez! Y no sólo eso: por supuesto que sale… Javier Gurruchaga. Pero también lo que todos los pajilleros de cierta edad esperabais: Chus Lampreave.

Y las tetas de Marta Sánchez.
¿Contentos?

La putrícula se inscribe dentro de la corriente de alcantarilla de “cine fantástico a lo Almodóvar” de principios de los 90. Pero que nadie espere ‘La lengua asesina’ (gracias a peich, por otra parte). No. ‘Supernova’ es una inmensa cutrez, de esas que da un tipo de extrema vicisitud a la que sólo pueden aspirar las comedias lamentables.

El invitado será Manu Piñón. Que a lo mejor no tiene la esbelta figura de Macarena Gómez, pero que de cine de todo tipo (¡y de música!) sabe un rato. Porque Manu es uno de los mandamases de la revista Cinemanía. El objetivo: atraer a las publicaciones más populares del panorama editorial a la secta destructiva de la adoración del cine cutre. ¡Hoy, una revista! ¡Mañana: Alcorcón! El mundo no da tiempo, por aquello que se acaba a finales de año. Que si no…

17 enero 2012

Los diez momentos de Fraga que me formaron como persona

Caiga bien, caiga mal, en una cosa coincidimos todos: que los políticos son como los toros o como los pilotos puteros de F1. Los de antes, eran mejores.

Dentro de ese grupo de políticos políticamente incorrectos, cuyos exabruptos producían un atchonburike que degeneraba en admiración – antes de que Aznar recondujese toda esa sensación al asco más absoluto – Don Manuel era, sin duda, y con permiso de Arfonzo, el más jrande de todos.



Criado en un hogar sociatila gallego, Fraga terminaba siendo, gracias a su actitud ‘over the top’ el clásico ‘the one you love to hate’ (Jei, si dices un anglicismo en una frase eres un gilipollas, si dices dos… feck, no encuentro un término, será que Jordi Costa tiene razón cuando dice que, de rozarme con Paco, se me erosiona el caudal léxico). Por ese motivo, con su muerte aún reciente, no me considero ni con ganas ni con capacidad de considerarle un “político de pura raza padre de la constitución” o un “asesino franquista”. Para eso hay otras webs. Hoy sólo quiero reconocerle como algo que, para mí, realmente fue: una parte de la infancia que me formó como persona. Para bien y para mal.

A quién quiero engañar: para mal. Allá va la socorrida fórmula del top ten:


10. Queremos ve-la ría

Vigo es una ciudad meritoria: está en un impresionante emplazamiento natural, con uno de los pedazos de costa más estéticos de España y, además, tiene unas cuestas espectaculares que permitirían ver la ría desde cualquier sitio. El mérito vigues es, dadas estas condiciones, el lograr edificar de tal forma… ¡que no se pueda ver la ría desde ningún sitio! Únicamente en el Paseo de Alfonso XIII se podía lograr tal cosa. Es por ese motivo por el que algún iluminado decidió instalar tremendas vallas publicitarias. La más memorable fue la de las elecciones del 82 de Alianza Popular. Un artit-ta grafitero que dejó toda la obra de Banksy en nada me enseñó el valor de una pintada bien entendida – y no de gilipolleces como pintarrajear “Farlopa”… ¿no podrían gastarse el dinero en farla en vez de en sprays? Todos seríamos más felices – cuando tapó la cara de Fraga con las palabras “Queremos ve-la ría, e non esta cagarría”. La valla no sobrevivió a las elecciones.

9. El baño de Palomares

Un freak show digno de los USA que demostró que sólo el aperturista Don Manuel podía regalarnos espectáculos de moda en el extranjero, aunque fuese con un bañador tan carente de erotismo. La jugada no le salió como esperaba: al final, todo el mundo pensó que la radiación de Palomares le había vuelto inmortal. Décadas después, me hice una foto en bañador en dicha playa. No la cuelgo porque, ante mi triste figura, los merecidos comentarios de “Ya te gustaría tener el sex appeal del Mr. Iribarne” terminarían de hundir mi autoestima.



8. “ Quick or Fast queimada somethin ai don apruf

Uno se pasa un mes en Londres y ni siquiera ahí logra huir de Fraga. En un programa de cocina sale Don Manuel explicando múltiples y variados matices de la gastronomía gallega con un nivelón de inglés que hizo crecer en mi mente el germen del idioma mundial. El jit, sin duda, el “ Quick or Fast queimada somethin ai don apruf ” que, al final… ¡resultó ser mentira! Al parecer – narrado en petit comité por un destacado miembro del PP – las convenciones del Partido Popular siempre incluían una queimada made in feito por Manoliño. Invariablemente, era tan cute, fuerte y poco quemada, que todo Peich tiraba su contenido a las macetas cuando Fraga no miraba.



7. Los tres males de España

Viendo en el telediario la campaña electoral del 82, Fraga me espeta “España tiene tres males: la crisis económica, la pornografía y el marxismo”. Moraleja: si vas a abrir la boca, que sea ÉPICO. Y todo en menos de 140 caracteres: que gran tuitero ha perdido internez.

6. El fraude de la selectividad

Creo que ni sacarme el carnet fue tan tedioso y estresante como los dos días del examen de selectividad. Y eso que una compañera de clase – que, de haber nacido yanqui, hubiese terminado en los vigilantes de la playa – hizo los exámenes con un microtop que mareó a los profesores que nos vigilaban, poco acostumbrados a aquello. El caso es que, una vez terminados los exámenes, relajado como nunca, veo en la televisión que alguien ha denunciado que las preguntas del exámen habían sido filtradas a algunos colegios y había que repetir las pruebas en su integridad. La reacción fue fulgurante: en dos horas mi señor padre nos llevó a mí y unos amigos a que llenásemos la Praza do Obradoiro. Hasta los guardias de tráfico que tenían hijos en COU nos facilitaban el tránsito. Y, al final, la guinda del pastel: Fraga llegó al Pazo de Raxoi y todos pudimos experimentar el placer de abalanzarnos sobre un coche insultando a gusto a un político por vez primera. Personalmente, me inspiré en la mejor pintada de la autopista de Rande: “Fraga pederasta”.

5. “No me mueva la cámara, señorita”

Una de las mayores misiones imposibles que este país ha conocido es el ponerle un asesor de imagen a Fraga: con buen criterio, Don Manuel siempre ha mandado al carallo a esa gente. El día que, grabando un mensaje institucional, a la realizadora le dio por ponerse creativa, Don Manuel le largó un merecido “¡No me mueva la cámara!” que terminó constituyendo mi credo artístico: ten algo que decir que sea importante, y no intentes hacer importante una chorrada sólo por la forma en que la dices. Muchos deberían aplicarse esa frase. Y muchos más deberían ser insultados por Fraga. Manda carallo en la Habana.



4. Karina Falagán y la cafetera marca Cona

Para la mayoría de españoles, poco versados en la realidad gallega – y hacen bien – la foto de un emocionado Fraga abrazando a Fidel Castro es el no va más del atchonburike. No entienden que, pese a ir toooo ciclaooo en el caso de Don Manuel, el carácter gallego es necesariamente esquivo (por supuesto, incluyo a nuestro actual presidente). Por ese motivo, siempre he aplaudido más la amistad de Don Manuel con la responsable de la primera barra americana de España y de que en las procesiones de Cristo de la Victoria de Vigo siempre se cruce delante del paso procesional una señora con exuberantes pamelas: Karina Falagán. La dueña de los locales Lady Hamilton y Jonathan protagonizó momentos como meter una teta en el café del señor que, en la barra del local, estaba al lado de mi padre, diciendo “¿Lo quieres con leche?”. Años después, le dijo a nuestro antiguo colaborador David Panadero cuando iba a los servicios del Jonathan “¿Vas al de hombres o al de mujeres?”.

Con todo ese background, no es de extrañar que acabase siendo la representante en Galicia de las cafeteras inglesas ‘Cona’ (coño en gallego). Lo glorioso, empero, fue verla hacer product placement de la marca en sus encuentros con Fraga. Eso creó en mí un credo estético que creo mantendré hasta la sepultura.

3. La entrevista de Playboy

Ya en los 90, otro de mis héroes de la época – el igualmente over the top Xosé Manuel Beiras, el líder del BNG capaz de hablar más rápido aún que Fraga, convirtiendo así el parlamento gallego en un show no apto para cardiacos – sacó a la luz una entrevista realizada a Don Manuel en el que éste se mostraba bastante partidario del franquismo y en la que no hacía gala de un credo precisamente democrático. Escandalizado, Beiras se dedicó a difundir la entrevista por los escaños del pazo de Raxoi. El matiz era que… la entrevista estaba en un Playboy. El efecto plástico de ver a sus señorías rulando una revista softcore en el parlamento sólo fue superado por el imaginar qué habría dado pie a esa situación: Xosé Manuel feliz, ojeando a la playmate de mayo mientras se acaricia la entrepierna… pasa la página y… ¡Don Manuel! ¿Dejó de tocarse o no? ¿Es Fraga un fetiche sexual inadmisible de la izquierda de la misma forma que Leire Pajín calienta a su pesar a la derecha de la caverna? ¿Fue Fraga mi fetiche sexual? ¿Uso a veces la Frase “imagina que Manuel Fraga te está dando un beso con lengua”? Sí, menos veces que “esa tía tiene más morbo que hacerle un beso negro a Txiki Benegas”.

2. El preservativo es una telaraña para el contagio…

Y, siguiendo con el sexo, en plena explosión del SIDA (aún recuerdo la foto de Rock Hudson en el Diez Minutos) hubo una concienciación sobre el uso del preservativo. Don Manuel, como buen pastor de la ultraderecha que había entrado a regañadientes en el redil, se opuso al uso del condón, pero, again, de forma atchonburikante. Sus palabras fueron “El preservativo es una telaraña para el contagio… y una barrera para el placer”. ¡Fraga revelando su lado humano y salido! Ahí, de pequeño, aprendí que el sexo TENÍA QUE ser sucio.

1. Perder por goleada las elecciones del 82

Ya lo conté en su época, pero me reitero. De pequeño, era el clásico empollón gafotas al que zurrar en el recreo y en el autobús escolar. El mundo que me rodeaba era, además, de chavales que, como yo, se adscribían al partido al que votasen sus padres. Así que vivía rodeado de fans de Don Manuel que veían en mis simpatías por Felipe (greatest ever, by the way) otro motivo extra para currarme. El día de las elecciones, pensé “Y ahora va a arrasar Fraga y menuda me espera en el recreo”. Al despertarme, le dije a mi madre “Ha ganado Fraga… ¿Verdad?” y ella se echó a reir. Y, aquel recreo, viendo lo jodidos que estaban muchos, descubrí no sólo que era un buen español que gozaba más del dolor ajeno que del éxito propio, sino que estuve muy agradecido a Felipe en su arrase y a Fraga en su calamitosa derrota por haber tenido mi primera sensación de “payback time”.

…Y, como cantaba Sammy Hagar, “feels so good”.

Muchas gracias por todo, Don Manuel.

13 enero 2012

Mi nuevo Héroe Del No Follarás En La Vida (tm)

Hasta hace bien poco, mi Héroe del No Follarás en la Vida (tm) era cierto amigo capaz de acercarse a las mujeres vestido de Spock y entrarles sin ningún problema. Claro que hace unos días, otro amigo lector del blog me llamó con una gran noticia: conocía a alguien que trascendía al heroísmo de no follarás en tu vida de una manera especial: él mismo.

El interfecto es un chaval agradable, inteligente, mono y todas esas cosas que se dicen de un povre onvre que lleva un lustro sin conocer carnalmente a mujer alguna. ¿Qué es lo que ha hecho para convertirse en mi ídolo personal del desastre de cara a las mujeres? ¿Por qué es la persona definitiva dentro de mi ya inmenso grupo de amistades que no folgan ni aunque les obliguen a ligarse a una munhé a punta de pistola so pena de préndele fuego a su colección de muñecos de La Guerra de las Galaxias?

Antes de responder, expliquemos algo que ya avancé en el post sobre mis pelis favoritas del año. Hay un juego que se llama Skyrim. Y es lo más grande que ha parido un dragón. De hecho, los programadores son personas que desayunan todos los días cojones de troll cocinados por el propio troll, almuerzan sesos de rinoceronte cazados con sus manos desnudas y, en un alarde de verdadera temeridad, cenan un paquete entero de risketos y consiguen no cagar naranja durante los siguientes días. True fact.

El juego ofrece una gran libertad de acción. Puedes ir a donde quieras y hacer las misiones que te vengan en gana. Te permite fabricar tus propias armaduras o ganar dinero para comprarte lo que quieras. En mi caso, en un ataque de gaycidad extremo, lo que más ilusión me hace es adquirir casas y luego amueblarlas sin tener que ir a Ikea. Es como Los Sims pero sin tener que estar todo el día limpiando, cagando, meando y luchando con la depresión (añadan estómago hinchado y pelis visionado de cine-colonoscopia y es la perfecta descripción de mi triste vida)

Por otra parte, el juego permite casarse. No hay el fornicio compulsivo en plan Tojeiro (naturalmente, yo pagaba por eso) del Fallout o los Grand Theft Auto, pero sí que puedes ligar. El método es muy realista: se consigue dándole a cualquier personaje del juego cierto collar. A partir de ahí se abren varios posibles comentarios:

a) Hacerse el ocurrente machista y decir: “¡Como en la vida real!
b) Hacerse el llorica y decir: “Más o menos lo mismo que necesito yo para ligar: magia potagia”.
c)Hacerse el enrevesado y decir: “Por supuesto. Porque, con la olor de tirarse todo el día en cavernas, matando muertos vivientes y dragones y viajando por tierras nevadas con dos kilos de pieles, a ver qué mujer con pituitaria se acerca a ti. Por no hablar de que estoy seguro de que el grito poderoso ese del Dovahkiin, más que magia, aturde por la evidente falta de Licor del Polo en el juego”.
Ahora bien, y esto es importante, el equipo de programación parece haber tenido como infiltrado a Rouco Varela, porque no puedes divorciarte. Te quedas con la misma persona todo el juego. ¿La ventaja? Pues que si duermes en una cama, tienes +5 de descanso. Si descansas en la de tu casa, tienes +10. Y si lo haces cuando tu mujer ya está metida entre las sábanas, tienes +15. ¡Porque follar es BUENO! Te da puntos extra, porque entiende que después de un buen polvo, todos dormimos mejor. A no ser que haya acontecido sexo anal con hemorroides ni un poco de manteca medieval, lo cual suele llevar a un sueño menos placentero. ¡Que me lo digan a mí!

Bien, pues vamos al meollo. Mi amigo, ya conocido por su poca habilidad con las mujeres, se enteró pronto de cómo ligar en este mundo virtual. Yo, de hecho, todavía no sé dónde está el medallón ese. Pero, eh, un polvo es un polvo aunque sea de mentira, y nuestro héroe quería entrarle a una chica. Y eligió la que le pareció más mona.
Que resultó ser una mujer-lobo.
Que nunca se acuesta, porque se pasa todas las noches por ahí dando vueltas y aullando a las ardillas.

Por lo tanto, nunca puede estar en tu cama cuando vas a descansar.

Por lo tanto, ente onvre NO FOLLA NI EN UN MUNDO VIRTUAL.

Emocionado, me quito el sombrero y me retiro el prepucio ante lo que ha conseguido. Ser un Héroe del No Follarás en la Vida incluso en la ficción. Hay que alcanzar un nirvana especial de jrandeza para conseguir esa proeza.

09 enero 2012

Las mejores pinículas del 2011

¿Que por qué hacemos listas de películas del año y no de libros, juegos, actrices porno o sabores de yogures? Pues porque Vicisitud y yo somos mucho de ver cine. Y de comer yogures. Algo menos de actrices porno. Pero hay varios hecho claros: Ambos trabajamos en el audiovisual. Y nos conocimos en la Escuela de Cine. Y la primera vez que nos tocamos el culo fue en una cola para comprar entradas.

Esto es, que el cine y nosotros vamos juntos como Timmy Turner y dos hados madrinos: Yo me pediría ser Wanda, pero debido a mis cejas creo que me parezco más a Cosmo.

Así que ahí van nuestros flims favoritos del año:


Las de Paco Fox:
Por supuesto, mi película favorita del año ha sido ‘Encontrarás Drago…’

Que nooooo. Que es broooma. Pero sí que es verdad que no ha habido ni una sóla película que me haya encantado. Ni una que me haya hecho pensar: joer, esto estaré viéndolo dentro de 30 años por trigésima vez si antes no ha acabado conmigo mi afición a probar todos los refrescos sórdidos a nivel internacional. Sin embargo, sí he visto muchas que me han parecido buenas. Fuera de la lista se quedan películas muy presentables como ‘Arrietty y el mundo de los diminutos’, ‘X-Men: Primera generación’, 'Bad Teacher', ‘El topo’, ‘Valor de ley’, ‘En un mundo mejor’ o todo el PUTO SKYRIM. Que no es una película pero, joder: es lo más grande del año.

Pero sólo diez obras sin dragones ni gritos que prenden fuego a la gente han llegado a la lista. Estos son los doce. Y digo doce porque hay dos…


Mención especial 1: Furia Ciega 3D
Mientras que todo el frikismo andaba preocupado por el próximo darnái, descargarse películas aburridas cámara en mano noruegas o cualquier cosa coreana, la verdadera joya pasó por delante suya sin que le hicieran prácticamente caso alguno. Cachondeo puro de cine de explotación de verdad, mucho mejor que homenajes curiosos como ‘Hobo with a Shotgun’ o ese aburrimiento de ‘Death Proof’.
Para empezar, toda la película está inspirada en la portada del ‘Bat Out of Hell’ de Meat Loaf y Jim Steinman. Concretamente, una ilustración de Richard Corben. O sea, esto:
En un ataque de sordidez extrema ante el que sólo puedo quitarme la boina y bajarme la cremallera, la canción que cierra la película NO es de Loaf/Steinman, sino la mejor de Desmond Child para el Bat Out of Hell 3. Eso es actitud.

Pero todo esto no sería nada si no fuera porque se trata de uno de los flims más orgásmicos del año. No sólo por el habitual cachondeo de ver qué pelucón saca Nick Cage, sino por lo pasado de vueltas de todas las secuencias y, por supuesto, la segunda mejor interpretación del año a cargo de William Fichtner, encarnando a un malo que no me explico cómo no es ya un icono del cine fantástico. ¡Ah sí! Porque el frikismo está más preocupado de descargarse coñazos de Takeshi Miike en los que no distingues un personaje de otro y te importa un carajo quién vive o muere pero, ¡eh!, que cómo mola el final, que es una película seria y que YO conozco al director y vosotros no.

Mención especial 2: Drive
Una peli más para apreciar que para disfrutar, pero que tiene que estar mencionada por un simple motivo: la vanidad. Me he tirado un año intentado estrenar en España ‘Bronson’, una de las anteriores películas de Nicolas Winfgdsjdfhlsd Rejflsdl. Así más o menos es como decía su imposible nombre a lo largo de todo un año de reuniones. Al final, va en enero en Canal+ Xtra. Respecto a ‘Drive’… pues está rodada con mucha personalidad y al menos tiene trama (por dios, no veáis ‘Valhalla Rising’), si bien tuve que lidiar con la capacidad expresiva de alcachofa del protagonista (rectifico: una alcachofa al menos tiene capas; dejémoslo en una estantería de Ikea), y esa obcecada falta de diálogos, de la cual entiendo su razón de ser y que posiblemente sea de hecho un valor positivo para muchos, pero que me ponía pelín de los nervios (repito: si os pasó lo mismo que a mí, por el Dovahkiin que no veáis ‘Valhalla Rising’)

10.- Cisne negro
Esto es una Natalia Portman que va y hace guarreridas con otra señora. ¿Acaso hay que explicar más? Vale, lo haré:

Todos los años meto una película que realmente no me gustaría ver otra vez, pero de la que admiro sus múltiples virtudes. ‘Cisne négrido’ es la elegida este año. Realización, diseño de sonido, interpretaciones, imaginería… todo es perfecto, si bien me importó un poco un carajo lo que me contaba. Pero es una película sobresaliente.

Además: ¡Portman haciendo cositas! ¡Yupi!


9.- Ex aequo: Inside Job y Margin Call
Me hace gracia cómo muchos conocidos reprueban a los sadomasoquistas y luego se dedican a ver películas que sólo tienen el loable objetivo de subirles la tensión y hacer que les estalle la venilla que sobresale en la sien. Vamos, quedarse así:¡No hay que condenar nada! A veces, gusta ir al cine y ver un documental sobresaliente o una de esas raras películas corales en las que todos los personajes están completamente desarrollados, y salir con un cabreo de un par de pelotas. Algunos dirían que ambas películas son necesarias para levantar conciencias, pero después de ver los resultados de las elecciones autonómicas y municipales, me quedé tan hundido que ver este tipo de filmes lo considero como un acto de auto flagelación. Lo cual hay que hacer de vez en cuando para sentirse vivo.

Así que ya estáis regalándoles a vuestras novias un strap on y a vuestros novios una fusta. Panda de depravados.


8.- Misión: Imposible - Protocolo fantasma
Junto con Drive Angry, la peli de esas que le hacen a la física y a la lógica un FUS RO DAH…*

*NOTA: Concéntrate, Paco. Las referencias al Skyrim se acaban tal que ya. Dedícate a otra cosa. Como hacer referencias escatológicas.

A ver… mmm… peli de esas que le hacen a la física y a la lógica una lavativa para que todos nos quedemos la mar de a gusto. Una juerga de cinta, con un ritmo acojonante y la maravillosa virtud de NO tener subtrama romántica para el prota que nos pare lo que realmente interesa: LA HALSIÓN.

7.- Four Lions
Como todos los años, otra película que vi hace ya milenios que ha tardado idems en estrenarse en salas. Ya casi no me acuerdo de ella, pero, feck: cachondearse de los terroristas suicidas. Eso es algo que tengo que apoyar. Sin reservas.

6.- Hanna
Hace un buen puñado de lustros, Michael Mann se presentó como salvador del cine de acción ofreciendo ‘Heat’, LA película del género que iba a darnos tiros y, atención, artit-teo del bueno. Su receta fue de un tonto que todavía me extraña que la gente siga teniendo a este flim en tan alta estima: hacer escenas de disparos y añadir una hora más de película de gente hablando. No. Así no se hace.

El acercamiento de ‘Hannah’ al concepto de ‘peli de halsión cultureta’ es mucho más interesante, e invito a todo el mundo a que saque sus propias conclusiones. No la hostia, pero al menos más curioso que ‘Corrupción en Miami’, por seguir con un mismo director. Los pejigueras se concentrarán en esa escena de gitaneo por Andalucía para decir que toda la peli es un mojón. Pero ese es el tipo de gente con las que no vale la pena discutir. Lo mejor con ellos es ponerse una armadura de dragón, cargar en cada mano un hechizo de…

Para, Paco, para.

5.- Midnight in Paris
Mientras que el capillitas de Terrence Malick se ha tirado tres horas para contarnos lo mismo que ‘Las Crónicas de Narnia: El príncipe Caspa’ (que la vida es dolor, que hay que sacrificarse y tener fe en dios, que él mola y ya sabe lo que hace), Woody Allen te dice cosas sobre la existencia igual de simples pero mucho más inteligentes. Al igual que ‘Si la cosa funciona’, esto es una fábula de mensaje clarito. En el caso de ‘Medianoche en París’: Disfruta de la vida que te ha tocado. Y lo de disfrutar aquí lo apoyamos sin reservas. Pero si además le echas por encima viaje en el tiempo, entonces mejora (como cualquier obra de ficción, sea peli, libro o ‘Sálvame Deluxe’) un 35%. Si ya hubiera salido Nathan Fillion aportando su 23% de mejora automática, la película habría sido, de partida, un 58% buena.

¡Sé contar!¡Tengo eztudioz!


4.- El hombre de al lado
La película icono de este blog para el año. Pero no la he metido en el top 3. Intentaré explicarme. Y no lo conseguiré.
Primero, el porqué: aquí tenemos un flim hecho por gente que conoce el culturetismo y el mundo hipster y que se mete con sus propios correligionarios. Y, de paso, cachondeándose de…

Sí: Le Corbusier.

Vean ustedes el espectacular tráiler español. Se trata de una sola escena de la película. Pero es el mejor sketch de humor del año. De hecho, me consta que el que esto sea un tráiler es idea de un amigo, de nombre Xavi, que pilló un buen día, cogió el Avid en su casa y se plantó en la oficina de la distribuidora diciendo que tenían que tirar a la papelera el tráiler argentino y poner en salas éste. Más razón que un santo:

Digno de Cultureta Watch. Qué coño: de un blog entero dedicado a poner esta escena en bucle aplicada a cualquier muestra de arte moen-no. Y los valores de la película no acaban allí. El retrato de los dos personajes contrapuestos tiene la misma calidad que el la banda sonora del Skyr

Perdón. Perdón.

Lo que pasa es que no la he puesto en el top 3… porque… bueno: en el fondo, los directores SON hipsters. Y la película está rodada con cierto estilo modernillo que me impidió enamorarme de ella. Pero es culpa mía. Aquí todos tenemos que aplaudir, por fin, que unos gafapastas se metan con sus propios tópicos.


3.- Las Aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio
Ésta es una película que tengo que ver otra vez. Es lo que pasa cuando vas al cine con unas expectativas por las nubes: que todo el primer visionado andas más preocupado en analizar lo que estás viendo por comprobar si cumple con tus exageradas demandas que en disfrutar verdaderamente.

Porque, claro: como algunos recordarán por este post, yo soy muy fan de Tintín. He leído todos los números ochocientas veces y hasta me he soplado un libraco entero sólo centrado en la génesis y desarrollo de ‘Tintín y los pícaros’. Cuando se anunció la película, me releí ‘El secreto del Unicornio’, ‘El cangrejo de las pinzas de oro’ y ‘El tesoro de Rackham el Rojo’ para imaginarme cómo iban a atacar la adaptación. Y vi que era muy, muy difícil. De hecho, pocos tebeos de Tintín son directamente adaptables al cine tal cual. Así que me pasé toda la película viendo cómo todos los cambios realizados eran tremendamente inteligentes. Tan concentrado estaba en ello, que se me olvidó sumergirme en la trama y digerir el twinky que nos habían regalado en la bolsa que daban en el prestreno.

Y que estoy seguro de que sigue en mi organismo. Mutando.

Pero bueno. Sí que me di cuenta de que Spielberg no había estado tan divertido con la cámara desde hace muchos años, de que la escena de persecución por la ciudad mora es de lo mejor visto en el cine de acción y de que nunca más debo comer bollería industrial.

2.- Un dios salvaje
Soy la hostia.Bueno, yo no. Christoph Waltz. Inmenso. Convierte ‘Un dios salvaje’ en una risión tremenda. De hecho, gente con criterio me ha dicho que la obra de teatro original no es tan abiertamente divertida. Pero claro: cuando se tiene a Christoph, todo mejora como con Nathan Fillion. Y con Polanski, claro.

Porque la gente ha subestimado esta película cojonuda por ser cortita y teatral. Lo cual es un error. Precisamente el que una cosita de setenta y pico minutos que, como en el caso de ‘Medianoche en París’, cuenta algo simple pero interesante, sea tan divertida, es porque detrás hay un tipo muy inteligente. Pero como, después de lo de Suiza, mola ser progre y meterse con Polanski, una de las mejores películas del año quedará relegada al olvido a la hora de los premios.


1.- The Artist

Me ha costado tanto decidir un número uno, que al final me he rendido a la admiración conceptual / testicular. Porque hace falta tenerlos bien puestos (esto es, colgando en boxers holgados para que hagan un buen tolón tolón) para realizar una película muda y en blanco y negro y esperar que la gente pague por verla.

El que encima sea la leche ya es casi un valor añadido. Como toda sorpresa candidata al Oscar (esto es, como ‘El discurso del rey’), ahora empieza a estar de moda decir que tampoco es para tanto. Y una mierda. Esta película es un milagro. No debería funcionar. Debería ser un coñazo. Pero resulta que es un epic win.

Como, a propósito, un videojuego: El Skyrim. Lo mejor que ha pasado nunca por una con…

Vale. Sé que estoy un poco pesado. Pues ahora que lo mencionáis, tengo una anécdota relacionada con el juego que haría un buen post


La lista de vicisitud y sordidez

Será la edad, pero cada vez tengo más interiorizada una teoría de Paco llamada “el enchufe”. Dicha teoría dice “Si metes los dedos en el enchufe y te da calambre… ¡Anormal, no vuelvas a meterlos”. El caso es que este año no sólo he visto menos cine, sino que he sabido eludir múltiples y variados pozos de inmundicia fílmica. El resultado es que, si bien mi hígado ha sufrido menos, al final el efecto que me ha producido la cosecha del 2011 es el de una total mediocridad tirando a puta mierda. Con lo que, a veces, pienso que la teoría del enchufe de Paco es una cagada y que tal vez sea mejor verse insultos a la inteligencia que, por lo menos, tienen el mismo efecto que oír a nuestro actual gobierno hablando de economía: del puro cabreo te llenan de energía y te hacen sentirte vivo. No sé, tal vez el 2012 me ponga un chip más suicida. Así que, para ensayarlo, voy a hacer un apartado previo al top 10 llamado…

¿En serio? ¿Estamos gilipollas o qué?

Otra de señor mayor: cuando uno es joven e intenta formar el criterio propio, se pone a devorar cientos de críticas (cosa de la que presumir: en Jordi NUNCA caí, aunque sí en ‘Dirigido por’) y, a la que una obra encumbrada no te gustaba, la frase a pronunciar era un “¿Seré yo maestro?”. Un placer de envejecer – para contrarrestar múltiples achaques – es poder gritar “Pues a lo mejor vas a ser tú… ¡Cretino!”. Este año, varias películas han conseguido un aplauso tan unánime que, del puro subidón homicida que me han provocado, han hecho que comprenda por qué mi cuñado se pone a Fedegggguico en la radio del coche cinco minutos antes de entrar al trabajo.

Por supuesto, la cumbre retrasada del año ha sido ‘The Tree of Life’, la película que ejemplifica que la mayoría de la gente va por la vida en busca de sal de fruta que les permita digerir que son igual de lamentables que la chusma que dicen despreciar. De esta manera, prácticamente todo el mundo es un meapilas porque los lavados de cerebro desde la infancia suelen obrar bien su trabajo, pero les cuesta declararse católicos porque la iglesia de Rouco, Mazinger y demás violadores de niños da excesiva caspa. Para ellos se inventó la New Age que es, en esencia, el cristianismo de toda la vida envuelto en ropajes orientalizantes. ¡Qué gran idea! ¡Puedo proseguir con mi condicionamiento sin sentirme un facha! ‘The Tree of Life’ es la cumbre de la new age cinematográfica encarnada en el “No lo llames Dios, llámalo energía” que hace que aprecie más la honradez épica de ‘Encontrarás dragones’, a la que sólo faltó que Christian Bale encarnase a Escrivá de Balaguer. Todos los darnáis se hubiesen hecho opusinos. ‘The Tree of Life’ se dedica, por su parte, a demostrar la máxima de “Si dices… frases breves… susurradas… es… PROFUNDO. Vino. Vvvvvvvvino”. Y todo para hacer un remake del repelente libro de Job que ni siquiera tiene la gracia histérica de un cortometraje de escuela de cine. No: el presupuesto de Mallick hace que su filme sea un hipetrofiado anuncio de Mapfre e Iberdrola cuya cartela final dice:
A su lado, otros engañabobos se quedan en nada, como ‘Drive’: cómo plagiar el inicio de ‘Driver’ de Walter Hill para, a continuación, contar la historia más pollas, absurda, sin personajes e interés en mucho tiempo ¿De verdad se ha basado en un libro?. O ‘El origen del planeta de los simios’, un coñazo que usa 100 minutos para narrar lo que debería durar 10 en una obra con giros de guión tan cutrones como incomprensibles y con un mensaje que… no sé… debe ser algo profundo para los que analizaban qué era un escaño en ciertas concentraciones. O cuyo compromiso político se acababa con la Ley Sinde. Por no olvidar ‘No habrá paz para los malvados’: lo que lleva Coronado NO es un bigotón que te permita obviar un guión incomoprensible y de absoluto derribo.

Por supuesto, continúa el imparable declive de la comedia romántica. Hace un par de años o así, la sublime ‘Orgullo y prejucio’ nos demostró que la fórmula esencial JAMÁS dejará de funcionar, pero queda confirmado que somos una generación de anormales que ha sustituido el impulso amoroso de toda la vida (incluido el que aquellas muchachas que se ponían voluntarias a Toxeiro) por el “Es que tenemos que definir nuestra relación. Es que no sé si quiero comprometerme. Es que el IOS 5.0 consume excesiva batería y no está Jobs para explicarme que eso es bueno y yo soy un cretino”. ¿El resultado? Películas que jamás irán a ningún sitio como, por ejemplo, ‘No controles’: ¿Por qué fueron novios sus protas? ¿Por qué se separaron? ¿Por qué quieren volver? Nadie lo sabrá. Y lo que es peor: a nadie le importará un carallo. Menos mal que está Juancarlitros para que nos riamos que si no… ¿Otros ejemplos de este tipo de comedia romántica ponzoñosa? Cientos: ‘Con derecho a roce’, ‘Amor y otras drogas’, ‘Primos’… Menos mal que ‘Crazy Stupid Love’ ha salvo la cara al maltratado género.

Con película de ‘Senna’, don’t get me started. Por lo menos, tengo el orgullo de decir que Grand Prix Actual debe haber sido la única revista de automovilismo del mundo que ha destinado una página entera a que un freak hiciese un artículo en la que lo más bello que se decía de esa hagiografía es que era “un insulto a la inteligencia”.

Ya desfogado, y confesando que aún no he visto ‘Four Lions’, ‘Resacón el las Vegas 2’ y ‘Bridesmaids’ (y eso que la dirige Paul Feig, ¡anatema!) paso a dar mi top tep del 2011.



Menciones honorables:
Aparte de la mencionada ‘Crazy Stupid Love’, este año me han parecido pelis muy buenas, pero fuera del top 10, ‘Incendies’ (cómo usar el culebronazo para dar un mensaje de forma eficaz, aunque le sobraban minutos), ‘The Artist’ (entrañable, pero excesivamente simple para sostener todo su metraje: termina cansando), y ‘Hanna’, un bello thriller sobre no saber vivir ni en democracia ni en tablaos flamencos.

Por supuesto, un aplauso MUY especial para ‘Torrente 4: Lethal Crisis’ tanto por dar un excelso papel a Paquirrín como por poner de malo a Francisco. Ello, por no olvidar una reflexión de gran calado moral, dicha entre lágrimas de rabia “¿Pero cómo en este país puede haber alguien que no sepa quién es el Fary?”. Uno no puede evitar sumarse al “Fary, desde que te has muerto, España... se ha dio a la mierda”. Y luego dedicarse a gritar “¡Bruja!” a una señora vestida con Niqab. Porque respetar cualquier cosa es lo que merecidamente ha hundido a la izquierda.

Y ahora sí, el Top 10:


10. Phineas y Ferb: la película
“- ¿Todos los ornitorrincos se llaman Perry?
- En un mundo ideal, sí.”

Ente desparrame sobre dimensiones alternativas – “Esta máquina es el ‘otro-dimensioneitor’, pero como estamos en la otra dimensión debería ser el ‘otro otro-dimensioneitor’ – nos da fe en las nuevas generaciones. Invariablemente, una serie de chavales preferirá esta demencialidad a Bob Esponja, y esa será la gente que hundirá occidente. Pero con toda la gracia. Y no dudo a la hora de proclamar a Perry el Ornitorrinco como lo mejor que le ha pasado al cine de (in)acción desde Angelopoulos.

9. Medianoche en París
Woody Allen rueda la versión light de una obra maestra absoluta – ‘La rosa púrpura del Cairo’ – y le sale… una peli impecable. ¿Cuál es su pecado, no ser TAN buena? Por el amor de Peich, la escena de Adrien Brody concentra más risa que casi todo el cine de este año. ¿Estamos como para despreciar eso?



8. Las aventuras de Tintín: el secreto del Unicornio
Salvo un par de ñoñeces marca Spielberg – el deseo de “redención filial” de Haddock ante sus antepasados y el discurso sobre “el fracaso”, que afean un poco el conjunto – el guión de esta peli es una logradísima mezcla de ‘El secreto del unicornio’ y ‘El cangrejo de las pinzas de oro’ que, por momentos, captura a la perfección todo el sublime espíritu pollas del gran cómic francobelga, aunque un poquito menos que la sublime ‘Adèle Blanc-Sec’ (ya se sabe, los gabachos saben mejor de qué van ellos mismos). Evidentemente, ello convierte a Tintín en un plato de poco agrado para darnáis but… who needs ‘em? ¿La única pega de la peli? Muy simple: parte de la fascinación de Tintín radica en tener una de las mejores iconografías y dibujo de la historia. ¿Logra reproducir ese efecto la película? Not quite. Eso sí, lo perdonaré todo si la próxima entrega de las aventuras es ‘Stock de Coque’ y se areven a rodar, tal cual, la mejor secuencia jamás escrita por Hergé:
Hasta Torrente aplaudiría.


7. L’Ilusioniste
Nunca he ocultado mi admiración por Tati – feck, sólo ‘El Manantial’ logró arrebatarle el primer puesto en el ranking de cine satánico – con lo cual he alucinado con esta adaptación: es como ver a Jacques resucitado. Y un par de momentos destacan como lo más cruel, triste y bello que he visto este año. Los mejores momentos de la amable ‘The Artist’ no pueden ni acercársele. But then, Tati se merienda con patatas a todo el cine mudo, aunque no haya satanes en ‘L’Ilusioniste’. Y aunque "los magos no existan".

6. Cisne negro
No me gustaba la filmografía de Aronofsky y Natalie Portman me parecía una infraactiz hasta… esto. Esta divertidísima crónica de represión sexual es un cruce entre ‘Repulsión’ y ‘Carrie’ que, por momentos, se erige como toda una cumbre del dillingerismo. “Tus deberes para hoy van a ser irte a tu casa, masturbarte y… que te guste”. Eso sería magistral por sí mismo, pero el momento ‘María umpajote’ posterior casi merecería un lugar en ese post que, in the long run, será el más leído de ente vlog.
No me extraña que Aronofsky, después de esto, se ganase el honor de dirigir el videoclip del mejor disco del año. O del milenio. Sí, estoy hablando de ‘Lulu’.
Se le ha metido tan caña al despropósito de dos de mis héroes que la gente se ha olvidado de los grandes valores de este discazo. No sólo el empapelar las calles con la portada más desagradable en años, o crear videos de youtube que demuestran que Lou Reed - ¡que logra el más difícil todavía de hablar fuera de tono! – recita como el abuelo Simpson. O que la versión de 8 bit suena mejor. Lo realmente importante es que, gracias a su fama, han logrado que el mainstream les preste atención, con lo cual una joven chavalería desinformada ha quedado expuesta a esta cosa. Como yo cuando, de pequeño, vi a Laurie Anderson en el programa de José Luis Moreno o un concierto de Yoko Ono en la segunda cadena. ¡Eso es un derecho inalienable al trauma que Lou y Metallica han recuperado después de haberlo dado por perdido forever!

Furthermore, que el disco pueda ser una mierdaza sólo hace que el que sus autores lo defiendan como si fuese el ‘Berlin’ o el ‘Master of Puppets’ sea todavía más bello. Yo ya le he escuchado varias veces y sostengo que arrancar con un “I would cut my tits off/ When I think of Boris Karloff” representa mejor los valores de la sordidez que nada que yo pueda escribir en 20 años.


5. La piel que habito
Si John Waters himself te dice que Almodóvar es el mejor director del mundo, recuerda una cosa: uncle John knows best. ‘La piel que habito’ es una ovra maestra de la enajenación con un Almodóvar entregado al despropósito en cuerpo y alma. Los 20 primeros minutos, con un sórdido vestido de tigre enseñándole el culo a Marisa Paredes para que esta responda un maternal y emocionado “¡Tigrinho!” crean el tono de esta maravillosa película en la que me imagino a John Waters desgañitándose fotograma a fotograma.

Por supuesto, ayuda tener a uno de los mejores actores de la historia en absoluto estado de gracia. Anthnonio logra decir frases que, a cualquier otro puta mierda se le atragantarían con una convicción de gigante. ¿Cómo no llorar con el momento en el que exhibe una colección de dilatadores vaginales de distintos tamaños? ¿Cómo no estremecerse con su primer plano cuando pronuncia la frase definitiva que a cualquiera nos llenaría de horror oír “Te hemos hecho una vaginoplastia”? Claro que se puede hacer como la señora que estaba a mi lado: decir “¡¡¿¿Pero esto qué es??!!” y largarse.

Pero yo la miré fatal.

4. Bad Teacher
Lavar un coche al ritmo de ‘Still of the night’ mientras la cámara hace un plano detalle de la tremenda erección de un niño de ocho años sería motivo suficiente para considerar enta ovra
como la comedia del año, pero los méritos de ‘Bad Teacher’ van más allá: un inspirado Justin Timberlake que nos demuestra la cerdez suprema que es follar sin quitarse la ropa, el ponerle claro a mucho friki que no tiene derecho a soñar con follar hasta, como muy pronto, la universidad y, por encima de todo, la maravillosa evolución de su personaje protagonista. En efecto, Cameron Díaz pasa de ser una guarra irresponsable, corrupta y arribista que quiere ganar dinero para ponerse tetas y pegar el braguetazo de su vida a ser una guarra irresponsable, corrupta y arrbista que quiere pegar el braguetazo de su vida. ¡Pero que ya no tiene la necesidad de ponerse tetas!

3. Un dios salvaje
Gente civilizada se reúne para solventar un problema de agresiones entre sus hijos. Al final, se demuestra que, tras el barniz de civilización, todos somos gentuza que busca la excusa idónea para darse de hostias con el prójimo. La obra de Yasmina Reza no es tan jrande como ‘Arte’, pero suficientemente buena para que nos riamos con mala baba y disfrutemos del trabajo de uno de los más serios aspirantes a “mejor director de la historia del cine” (el título de “mejor director Dillinger” ya lo tiene). Pero, por encima de todo, hay que ver ‘Un dios salvaje’ para decir:

“Paco… ¡Eres la leche!”


2. Inside Job
Creo que ya lo había dicho, pero lo repito: soy licenciado en económicas y con una buena media. Y sólo puedo decir que esta peli es perfecta, didáctica, impecable y que debería estar castigado con la cárcel el no verla. ¿Qué a alguien se le hace árida? Sólo puedo decirle “La peli está MUY bien explicada, pero es que, en la vida, hay que ir un poco más lejos que reproducir banners de PPSOE o #nolesvotes”. Como complemento, ‘Margin Call’ cuenta muy bien lo mismo en formato peli. Y, ya que estamos, ‘La doctrina del shock’ también es recomendable, aunque sólo sea para recordar que el enrabamiento que recibimos va más allá de la ley Sinde. (Cierto: la peli de Winterbottom tiene algunos agujeros en su discurso, pero un amigo me explicó cómo perdonárselos: “Es que, queda chungo decirlo pero… con esas gafitas y las pecas, Naomi Klein me puso todo palote”).


1. El hombre de al lado
LA peli definitiva sobre el mierdismo. Y sobre el culturetismo. Y sobre ser fan de Le Corbusier. Y sobre lo feo que es ser descortés con alguien que tenga bigotón. Si eso no es la definición de la magistralidad que venga Peich y lo vea.

Ya Paco os ha puesto la que es la escena del año. Pero la peli es una detrás de otra. Como esta en la que, después de habernos demostrado que no tenía huevos para levantarle la voz al vecino que estaba construyendo una ventana que sí daba a su casa, sí que, en cambio, como buen mierda, puede sobrarse con sus alumnos:

O sí que puede sobrarse con un pobre señor con bigotón que había en la obra del vecino hasta que…
El final de la peli es LA apoteosis del mierdismo, pero hasta llegar allí se pasa por escenas cumbre de la vicisitud (el prota intentando ligarse a una alumna) o del atchonburike (el padre dándole una charla cuasi lacaniana a su hija de seis años diciéndole “Si el odio que vos sentís por mí es genuino, me parece bien”). O épicas de Le Corbusier. En serio: no se me podía haber diseñado mejor una peli para que me pusiese en pie a aplaudir y para que, hasta el fin de los días, recite sus diálogos como Garci hace lo propio con los de ‘Casablanca’.

Y, con esta peli, el año se ha salvado.

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