30 abril 2012

Guías turísticas para sórdidos satánicos (1): Una escapada romántica por París

¡Nueva sección!

Tenía que ocurrir: de tanto rozarnos con la arquitecturasatánica, hemos terminado adorándola. Las casi mil personas suscritas al grupode Facebook de ‘Satán es mi señor’ hemos empezado a intercambiar fotos de aquellos barrios y edificios que lograban alienarnos, deshumanizarnos, robarnos, violarnos y matarnos y, por encima de todo, hacernos decir…

¿QUIÉN COJONES HA PUESTO UN BUZÓN AHÍ?

Excelsa foto de Supersantiego.
Al final, la fascinación que nos producía ver el reinado de Satán nuestro señor en la tierra hacía que, desoyendo las más elementales normas de supervivencia, todos preguntásemos: “¿Dónde está ese adifisio?”, con la fea y reprobable intención de practicar turismo satánico y, de esa manera, arruinar un poco más nuestras vidas.

Revisando mi disco duro me encuentro cientos de fotos de varias peregrinaciones a esos lugares en los que ciertos arquitectos lograron que nuestra vida fuese un infierno y pienso “Este inmenso patrimonio satánico no puede quedarse en mi ordenador. ¡EsP-P-P-Paña lo necesita!”. Por ese motivo he decidido iniciar esta sección – en la que habrá colaboradores externos, mucho más sabios que yo, con colecciones fotográficas bellísimas – que pretende dar a conocer y ayudar a preservar el patrimonio de la arquitectura satánica de la mejor forma posible: orinando en él, dibujando pentáculos con velas negras en las estritsindeskai, haciendo botellón, grafiteando el hormigón chorrentoso y prestando papel de plata a todos aquellos necesitados de tan preciado bien en tan adecuado entorno.

Esta sección – que tendrá su pestaña específica el día que hagamos del todo la migración al dominio .es – comienza con una de mis joyas de la corona.


La ciudad de la luz (de la luz que dan los incendios en las banlieues, claro)

Para iniciar esta serie no tenía otra opción que elegir la que es, de rue, mi ciudad favorita. Si tuviese tiempo y dinero, no me costaría encontrar la excusa para estar viajando a París todos los días impares. Y, la verdad, unas cuantas excusas sí que he encontrado, pero nunca me atreví a contactos con el satanismo que fuesen más allá del centro Pompidou o una visita a la Défense (sólo para darme cuenta de que las torres Aillaud, que desde allí se veían, era mucho más demenciales: pena que, entonces, no tuviese armado el discurso sobre Satán).

Sin embargo, varios posts de arquitectura después, volví a París para estar unos seis días. Y entonces fue cuando pude decir: “Vale, ya hemos visto todo lo bello, esta mañanita vamos a dedicar un par de horitas a lo chungo”. El resultado, con las adecuadas instrucciones para hacerlo, es lo que les voy a exponer, con varias opciones de ruta para esta escapada romántica a hacer en pareja.


Mapa de la ruta


¡No se asusten! ¡La mitad de la ruta es un trayecto en tranvía! (Nunca esperen de un vago y un maleante como yo que les obligue a épicas caminatas).

Gracias a tener las rutas en este formato de Wikiloc, pueden descargarla  y usarla, a través de Google Maps en su teléfono móvil. Tanto serviría el acceder a la página de la ruta como usar apps específicas para smartphones. Para iPhone, podrían abrirla con la propia aplicación de Wikiloc. En Android aún no hay la aplicación oficial, pero sí varias opciones. Acaban de sacar la aplicación oficial para Android.

Como pueden ver, la ruta plantea varias posibilidades: hacer los tres tramos que se describen a continuación, o sólo el tramo Port d'Ivry a Mairie d'Ivry o, directamente, pasar al destino final (Mairie d'Ivry), que es la guinda del pastel. Personalmente, recomiendo el recorrido íntegro, porque hay que saber esperar los clímax, porque la fiesta nunca para y porque París bien vale un aquelarre.



Tramo 1: Cité Universitaire

Nuestro trayecto podría comentar en la parada de RER Cité Universitaire, pero creemos que, satánicamente hablando, se estaría cometiendo un error: en esa parada se sale a un agradable y frondoso parque, de nula estética yonkarra que termina desembocando en unos solemnes edificios decimonónicos que dan la bienvenida al campus. ¡MAL! Lo inteligente es bajarse en la siguiente parada del RER: Gentilly. ¿Por qué? Porque, de esa manera, habrá pasado al lado “satánicamente correcto” del Boulevard Péripherique (la M-30 gabacha, para entendernos). Allí le recibirán, mientras avanza hacia la carretera de circunvalación, viviendas joviales de este tipo.
Camine paralelo al Boulevard Périphérique en el sentido de las agujas del reloj y podrá darse el gusto de cruzarla por un puente mientras se encamina al primer Satán merecedor de aplauso de nuestro trayecto: la Fondation Avicenne.
Si, desde el puente, le apetece tirarse al Péripherique – no le culpo - tire el dado y pase a la página 63 (o no pase, porque ya sabe el final: aquí conocemos todos las leyes de la física, salvo Steve Jobs, pero ya no está para decirme que gracias a su dietas los coches no le atropellarán) en caso contrario, siga leyendo y disfrutando, más de cerca, de los sutiles matices de enta ovra (en la que, por cierto, lanavajaenelojo residió un verano estudiantil).
Paseando un poco por el campus podemos encontrar edificios de solvente diseño satánico, pero, para qué negarlo, lastrados un poco por la notoria falta de sordidez y originalidad: todas las ciudades universitarias son un excelente parque temático del hormigón en todos los países del mundo.
Maison Heinrich Heine
Casa de Irán
Casa de la India
Sin embargo… ¿Por qué animarnos con la Cité Universitaire Parisina? Muy sencillo, por pura mitomanía satánica. Hablamos, claro está, de… ÉL.
A los pilotis poligoneros aún les queda MUCHO que aprender del maestro.
Eso era el pabellón suizo de Le Corbusier. Cierto: no estamos ante la grandeza mefistofélica de su Unité de Marsella o sus ganas de joder de la Église de Sant Pierre en Firminy. Sin embargo, la siguiente ovra del Corbu de este agradble parque temático, sí que tiene más chiste: la casa de Brasil.
  Que no le digan que el estilo moderno no representaba la idiosincrasia de los lugares: ¡Qué habrá más brasileiro que usar los colores de la bandera carioca pintando cachos de hormigón de verde y amarillo!
¿Inglés. parisino, brasileiro? Non, galego (I wish)
 Otros detalles constructivos, como la “honesta” forma en la que se revela la estructura de la escalera están, tristemente, malgastados en el espacio de un campus: ¡esos recovecos serían ideales para el adecuado uso del papel de plata!
Más chutes, no
La casa de Brasil está cerca de los límites exteriores del campus, y recomiendo salir fuera un momento para poder disfrutar su mejor cara: aquella en la que más se parece a la Unité y en la que las pintadas logran quitarle un poco de pijerío al satanismo universitario.
Lo de enfrente es una iglesia también utilizable como búnker anti-zombis.

Tramo 2: Tramway T3, Porte d’Ivry, Av. Maurice Thorez

Subiendo por esa calle a la que han salido, llegarán al Boulevard Kellerman. Justo enfrente del estadio Charléty podrán – y deberán -  coger el Tramway T3 en la parada Stade Charléty. Montarse en el tranvía es todo un mundo de ventajas: la primera, no pagar (un detalle de etiqueta satánica que nunca queda mal) y, la segunda, disfrutar de este IMPRESIONANTE paisaje conforme nos vamos acercando al final de la línea:
¿Zurullos de coña? No trabajo ese artículo...
Mesdames et monsieurs, lo que contemplan es el proyecto 'Italie 13'. ¿Se acuerdan del Plan Voisin de Le Corbusier, cuyo propósito era destruir el barrio del Marais para hacer un poligonazo? Bien, puede que, allí, no lo consiguiera. Pero, en el 13eme Arrondisment, un fan fatal del Corbu llamado Raymond López convenció a las autoridades pertinentes de la "insalubridad y pésima construcción del barrio". La demolición construcción de estas satánicas torres fueron la mejor forma que Raymond tuvo de vengar a su maestro. Eso sí, no logró toda la destrucción brutalista que se propuso ya que, en 1974, Giscard d'Estaing paralizó el proyecto. Dommage...
 El trayecto hacia Porte D’Ivry era, de todo punto, tan sublime, que dos señoras mejicanas que teníamos sentadas en el asiento de enfrente ¡se santiguaron! mientras decían “Dios mío, qué cosa tan espantosa”.

 Cuando bajé y pude ver adecuadamente el paisaje me convencí de que la Santísima Trinidad tuvo que emplearse bien a fondo para poder hacer frente a esa excelsa ovra de Satán nuestro señor en la tierra. La pregunta entonces, era “Si esto se llama Porte d’Ivry, y está en el lado ‘bueno’ del Péripherique… ¿Dónde carallo pienso meterme en este peregrinaje a la Mairie d’Ivry?”. Y, a pesar de todo, inicié el camino.
Scream for meeeee Paaaaris!!!
Conforme se cruza el puente – esta vez sí, lo hacemos para ir al lado “satánicamente correcto” de París – llaman la atención las creativas y coloristas soluciones para mitigar el ruido de la circunvalación más transitada de Europa.
La caca de colores.
Y, una vez se llega al inicio de la Mairie,  por la Av. Maurice Thorez, nada más girar a la derecha en la Rue Barbés, uno se encuentra con una desquiciante plaza que nos explicará la singularidad de este lugar:
Ir al Moulin de la Galette es taaaaaan mainstream...
En efecto, la Mairie D’Ivry es un distrito con un punto pueblerino, de casitas bajas que oscilan entre cierto encanto gabacho o un cutrerío desaforado. A priori, algo muy poco satánico. Sin embargo, dos adoradores de Satán, Jean Renaudie y Renée Gailhoustet decidieron que iban a renovar la villa de Ivry-sur-Seine según los preceptos del brutalismo. Pero no de cualquier brutalismo, sino de su versión más puesta de ácido.
To ciclaooooooooo...
Ese adifisio era sólo un anticipo de la auténtica cumbre del corazón de Ivry: el centro comercial Jeanne-Hachette. Para llegar hasta allí se puede ir bajando por la Avenue Maurice Thorez mientras se aprecian solventes commie-blocks. Sin embargo, dicha avenida se reserva un coup de théâtre: de repente, despliega encantos de la arquitectura tradicional, propias del centro de la villa, en su burguesa Mairie y en su mona iglesia, bien poco satánicas.
¡Basta de reminiscencias!
Pero todo es para cogerte con la guardia baja, porque, si te giras 180 grados, JUSTO ENFRENTE… ¡Nuestro señor hace acto de presencia!
C'est pas une rêve/This is not a dream

Tramo 3: Mairie d’Ivry

Si disponen de poco tiempo, o son muy impacientes, pueden ahorrarse todo lo anterior y limitarse a tomar la línea 7 del metro hasta la última parada: Mairie d’Ivry. Salir de la boca del metro es lo que se define como “llegar y besar el Satán”.
Sólo Ramón de Pitis podría mejorar más la salida de un metro.
Por supuesto, el hecho de que sea un centro comercial rodeado de viviendas les permitirá – si tienen valor – el aventurarse por escaleras y recovecos que Jean Renaudie diseñó en afilados ángulos agudos: la idea era que, con su creativa planta, los residentes evitarían ser vistos por sus vecinos. Misión cumplida: el problema era todo lo demás.
 Rampas adoquinadas por las que era casi imposible subir sin resbalar, escaleras que eran el resultado de seccionar en 45º grados una escalera “normal”, con lo que había que poner el pie con mucho cuidado para no hostiarse y… como consecuencia del diseño en ángulos agudos, una pura oda al recoveco yonkarra/botellónico bien importante.
Doom modo extra-hard
Pero, claro, con una planta que quedaba tan molona en el plano… ¿Cómo no le iban a dar el premio nacional de arquitectura? ¡Yo lo hubiera hecho!

¡Y sin usar Photoshop!
 Esto es lo que se llama "replantear la kasbah pero con sobredosis de hormigón". Con cuidadas fotos y declaraciones selectas los arquitectos responsables de esta oda a Satán podrían justificar que su ovra era del agrado de la comunidad que en ella residía. Pena que internez, por aquello de dar la palabra a la gente, permitiese que sus residentes dijesen, en una página "Ce que je aime et ce que je ne aime pas de la Mairie d'Ivry". El resultado fue demoledor: la arquitectura tenía la pole position, mientras lo más estimado por sus residentes era… la línea 7 del metro que, sin transbordos, podía dejarles en 10 minutos en pleno centro de París.
 Comprendo que alguno desée huir a ese centro de París ya, pero ya que se han pegado la paliza, no pueden menos que deambular por la zona y, entre los restos del botellón, extasiarse ante la Place Voltaire: la zona de viviendas en la que sus modestos residentes pueden dejar que sus mini huertos miserables se pudran con alegría mientras se encaminan a su lógico destino: ser ceniceros, papeleras, o cagaderos para los gatos que han colonizado este entorno.
No, en las viviendas tampoco he hecho Photoshop.
 Si siguen la ruta y llegan a la Avenue Daniel Casanova, podrán ver una opción de viviendas… ¡con la fachada plana! Es una claudicación imperdonable por parte del arquitecto, y crea un efecto de "Satán travelo" que no nos agrada: ¡satanismo hasta el final!
Jean, eres un cagao.
 Desde la propia avenida pueden, también, contemplar la antigua y decimonónica alcaldía – 'Mairie' – de Ivry Sur Seine. ¡Ha terminado convertida en un "borrón en el paisaje" totalmente fuera de lugar en esta apoteosis del brutalismo puesto de hongos y de commie blocks recios y viriles!
Muy mal.
Dando una vuelta más, terminarán llegando al metro de Mairie d'Ivry, donde termina esta nuestra primera jran aventura satánica juntos.

Pueden subir a esa rue-dans-le-ciel (yo me perdí).
Algún lector, con memoria, me preguntará "¿Y por qué ha dicho usted que esto era una escapada ROMÁNTICA por París?". Por un motivo muy sencillo: sometan a su pareja en esta tortura, métala en el metro y, en menos de diez minutos – es decir, mientras aún dura el shock – salga en Censier Daubenton para encontrarse con el entorno de la Rue Mouffetard. El contraste generará un "¡Que boniiiiiitooooo!" que, posiblemente, sea el momento turístico más romántico, bello y pasteloso de sus vidas.

Esto ha sido el primer capítulo de una saga que, sin duda alguna, cambiará sus vidas para MUCHO peor. Pero… ¿A quién no le apetece un desahogo satánico de vez en cuando? Por hacer un símil musical, lo que a todos nos gustaría oír toda nuestra vida serían cosas como el 'Sentimental Journey' de Ringo Starr, pero… ¿Por qué no disfrutar de chorretones de sangre contra las paredes de Auschwitz de vez en cuando?

Sé que esa última frase ha sonado muy mal, pero no pienso cambiarla. Quien no se haya escuchado trescientas veces el 'Angel of Death' de Slayer ni come virutas ni caga metaaaaaaal.

Ni adora a Satán, claro.

23 abril 2012

Videofobia 7: The Apple (¡ACTUALIZADO!)

Hay gente que considera a 'The Rocky Horror Picture Show' como el musical hortera por antonomasia al que acudir disfrazado y descojonarse con los amigos.

Están totalmente equivocados.

No es que la famosa película del Transexual Transilvano no sea divertida. Pero en ente bloj somos fans de las pelis lamentables que van totalmente en serio. Y el musical que debería de ser el paradigma del visionado común y objeto de culto por toda la humanidad es otro.

Y es de la Cannon. Dirigido por el propio Menahem Golan. ¿Acaso hay dudas? Aquí tenéis, por fin, tras meses de problemas, planos perdidos, escenas vueltas a grabar y cameos absurdos, VIDEOFOBIA 7: THE APPLE. En dos partes de 10 minutos, porque Youtube es así de malvado:

ACTUALIZADO: Ahora, todo en un solo video. El objetivo: PARA QUE LO COMPARTÁIS. Coñe, que nos ha costado muuuuucho trabajo y apenas me encuentro con un puñado de comentarios.



22 abril 2012

¡Sigan el GP de Bahrein en directo!

Once more, vamos al directo y, esta vez, con despliegue.

Ante la más que posible victoria de Frigodedo hemos tomado medidas... ¡Nos hemos traído a The Monch a Madrid para, una vez más, forzarle a que celebre la victoria del Mierdecilla!



Nos vemos en la sección de comentarios de la carrera de Shakir, aunque, como he elaborado lentejas para 10 personas, no puedo prometer estar a full ni libre de gases. Ergo... ¡Es su momento para influir las votaciones! ¡Participen, que les  haremos caso mientras deglutimos los tropezones de chorizo marca Día! (y, quien quiera invitarnos a unas cañas, nunca lo dejaremos de agradecer)

18 abril 2012

Cine Basura, 20 de abril 2012: Supersonic Maaaaaaan

Como siempre, primero las instrucciones:

Gratis por internet. El viernes 20 a las 22:45. Se puede ver aquí (www.canalplus.es/cine-basura) o en Canal+ Xtra. Yo estaré haciendo el ridículo. Lo normal, vamos.

Si bien en nuestro programa intentamos programar películas extrañas que casi nadie ha visto en años, a veces hay que rendir pleitesía a los clásicos del cine-colonoscopia. Así que ya tocaba que asomara su valenciana cabeza el mítico y recientemente fallecido Juan Piquer Simón. Dos veces. La primera será este mes, con su clon de combate de Superman que estafó a jóvenes y deficientes mentales en el 80 apenas dos años después del estreno de la peli de Richard Donner Kebab.

Un ÉPICO mojón que en sus ediciones americanas en DVD se presenta como una parodia. Pero que no lo es.

Oh, no.

Va en serio. Y ya sabéis lo que eso significa: cachondeo. Con una interpretación de Cameron Mitchell merecedora de tres cadenas perpetuas consecutivas con trabajos forzados de hacer ocho tesis sobre el tiempo y el espacio en el cine de Albert Pyun, la película tiene, además, todo lo que se requiere de un clásico del cine cutre:

Esto es: un tío disfrazado de robot de hojalata.

Nada más que por eso, es indispensable no perderse esta edición. Además, tenemos como invitados a Kenny Ruiz, laureado dibujante de tebeos, que es algo que tiene mucho que ver con la peli de este viernes. O esa era la intención de Juan Piquer. Pobriño.

Kenny no sólo es el autor de la serie 'El cazador de rayos', sino que además me he metido en su Facebook y he comprobado que tenemos ¡once! amigos en común, lo cual le convierte automáticamente en buena persona.

Pero hay más: este program tendremos invitado doble. Para enfrentarse al superhéroe con olor a gazpacho y quizá ponerse los calzoncillos sobre los pantalones nos acompañará también Jónatan Sark, del eminente blog de tebeos ADLO. ¿Un autor y un crítico en el mismo sofá con la misma tortilla? Espero algún fatality en directo. Mas que nada para que todos podamos gritar ¡Hijos de puta! ¡Han matado Kenny!

16 abril 2012

Once expresiones francesas que deberíamos decir en español: Post participativo

(Aclaración: Este un artículo libre al 100% de chascarrillos sobre besos con lengua. Incluso de chistes sobre quesos, baguettes y boinas. Intentaremos no caer en facilonas referencias a felaciones. Sin embargo, no prometemos nada. Cuando se refiere a chupar, hay que dejar todas las opciones y orificios abiertas)

Durante el primer año de existencia de ente bloj, Vicisitud publicó uno de mis posts favoritos de toda nuestra historia: El idioma mundial, una revolucionaria teoría que, extrañamente, no se ha impuesto socialmente más de un lustro después. En ella, se reclamaba construir un idioma compuesto sólo por las palabras más graciosas de todo el mundo. Pero se nos escapó una cosa: también hay que adoptar todas las expresiones más absurdas que pueda ofrecer cualquier lengua.

Para esta ocasión hemos elegido el francés. ¿Pour quoi? Pour auto-joderme. Porque esta lengua no tan endiablada como el alemán, pero que obliga al hablar a poner labios de comer pollas…

¿Lo véis? Dije que no prometía nada.

Como decía, esta lengua de morritos es mi tercer gran némesis vital después de la física y cierto reputado crítico de cine español. A menudo, cuando he tenido tiempo libre para reflexionar y se me ha acabado la lectura del retrete, me he preguntado por qué le tengo tanta tirria al idioma de Robespierre y Jean Patrick Narcisso. ¡Si yo me llamo Francisco! ¡El mote de Francisco de Asís (nacido Giovanni) debido a su extrema francofilia! Así que he llegado a la conclusión de que se trata de un trauma infantil. De pequeño, el inglés era la lengua en la que cantaban los Beatles y Boney M y en la que hablaban Luke Skywalker y Sloth queriendo a Gordi. Cierto es que todo lo francés estaba presente en mis dos tebeos favoritos (Astérix y Tintín), pero no fueron una dosis de gabachismo benigno suficiente para aliviar el principal problema: las películas aburridas que me tragaba constantemente en los ciclos de TVE. A pesar de haber visto con cierta alegría alguna cosa de Louis de Funes, lo francés pasaba necesariamente por recordar flims feos de Truffaut en los que señores con patillas salvajes hablaban haciendo gestos extraños con la boca sin que apareciera ni un solo cyborg. Qué hacía yo viendo todo el ciclo de Antoine Duhamel, Tatí, la mierda ultra –moenna de ‘Subway’ o pelis de Chabrol por un tubo en lugar de estar en la calle jugando a la pelota es algo que yo tampoco que explico, pero que con el tiempo ha servido para darme de comer y convertirme en un inútil en deportes.

El caso es que en mi cabeza se creó la equivalencia de francés=coñazo. Gracias a dios, con el tiempo no sólo maduras y te quitas algunos prejuicios infantiles, sino que llega gente como (curiosamente) el mismo Luc Besson y su productora Europacorp para dejar claro que en Francia se hacen pelis güenas güenas de verdad. Y que es un país que puede generar la obra definitiva del Orgullo Ñoño (‘Intocable’) o engendrar a tipos que se llaman Olivier Megaton, predestinado a hacer grandes pelis de acción y, qué coño: a destruir el mundo cuando se convierta en Super Guerrero.

Así que, como terapia de quitarme fobias infantiles, he recopilado frases absurdas que deberían sustituir a sus equivalentes en español. El objetivo: que hablar pase a convertirse en un acto de cachondeo en lugar del más habitual uso como herramienta de división, enfrentamiento e infructuosos intentos de hacerte el interesante al lado de una mujer. Tengan en cuenta que yo no tengo ni puta idea de gabacho. ¡Hasta me suspendieron primero del idioma en septiembre! ¡Estudiando y todo! Bueno, todo lo que yo estudiaba en tiempos de la carrera. Que yo hice Comunicación Audivisual, genuina titulación marca Féber que requería abrir libros lo justito. Así que, ¿de dónde he sacado casi todos los ejemplos? Por supuesto, de un libro infantil: “Ciel, Blake!; Sky Mortimer”, un “From lost to the river” bilingüe para fans de, obviamente, ‘Blake & Mortimer’ y otro tipo de gentes con serios problemas de criterio.

Por lo tanto, cualquier corrección, matización o llamada agresiva de madrugada será bienvenida:


1.- Frase original: Arrête de faire l’andouille.
Traducción real: Deja de hacerte el tonto.
Traducción literal para su uso absurdo: Deja de hacer la salchicha.

Una frase un poco vieja, pero que tenemos el deber de recuperar. Porque dirigirnos a nuestros semejantes y decirles que dejen de hacer el tonto, el pollas o el Ana Botella suele provocar que el interpelado se tome una poción de +20% a la defensa y +80% a no hacer caso a ninguna palabra que le digas a continuación. A no ser que incluya las frases “Eres la hostia, el gilipollas soy yo” o, alternativamente “…Y vamos a practicar sexo salvaje”. Así que, ¿qué mejor hacer el francés y que la conversación se desarrolle así?:

Novio - Yo es que no sé cómo se pone la lavadora
Novia - ¡Deja de hacer la salchicha y pon la lavadora!
Novio - ¡Pardiez! La pondré y luego haré un perrito caliente con tus nalgas.

¡Ropa limpia y sábanas revueltas! Al usar expresiones francesas, todo son ventajas.


2.- Frase original: On a fait chou blanc.
Traducción real: Se me ha quedado la mente en blanco (si bien se utiliza sobre todo como sinónimo de ‘fracasar’).
Traducción literal para su uso absurdo: Hicimos repollo.

La próxima vez que se os quede la mente en blanco (debido a los efectos que el exceso infantil de Panteras Rosas o Triskys ha creado en vuestras conexiones cerebrales) justo en ese momento habitual en el que tenéis que contestar a una pregunta comprometida, utilizad esta expresión. Pongamos un ejemplo:

Policía: Usted conducía por en medio de la carretera mientras sacaba la cabeza por la ventana y cantaba ‘Moskau’ de Dschinghis Khan. Le pondría una multa, pero siento tanta admiración por usted que se libraría si me contesta: ¿POR QUÉ?

Tú: Sin duda, porque hicimos un repollo.

Policía: Es la mejor respuesta que he escuchado desde el ‘Ni quito ni pongo rey, pero ayudo a mi señor’. Además, eso explica el hedor que sale de su coche. Me siento satisfecho y con unas extrañas ganas de bailar una polka. Puede seguir.

Porque está claro: mencionar un repollo en cualquier situación consigue infundir pavor y temor de dios en cualquier oyente. Y, también está claro: sólo van dos entradas de la lista y ya nada tiene sentido alguno.


3.- Frase original: Il est dans les choux.
Traducción real: Está en una mala situación / en un lío.
Traducción literal para su uso absurdo: Está en las coles.

Volvemos a esta curiosa obsesión de los franceses con alimentos flatulentos. Extrañado por tanta expresión con estas guarreridas culinarias, investigué y descubrí a los 2 minutos de estar en google que el origen de la expresión no viene de los productos de la huerta, sino de la palabra ‘échouer’ (fracasar). Claro que su mutación quizá se deba a la alergia estética mundial a las muñecas repollo.

Porque qué feas eran las hijas de puta. Y encima, promocionando los tatuajes en el culo. Un mal modelo de comportamiento para toda una generación.

Y ahora, tendría que poner un ejemplo con comer coles y estar en una mala situación por la olor y las ventosidades. Pero sois lectores de ‘Vicisitud y Sordidez’. You can fill in the blanks.


4.- Frase original: Pédaler dans la choucroute.

Traducción real: No dar pie con bola / perder el hilo.
Traducción literal para uso absurdo: Pedalear en la chucrut.

Pardiez. Tercera flatulencia. Esta expresión parece ser que viene del ciclismo. El motivo exacto se me escapa cual gas tras opíparo almuerzo de fabes con chuchrut, coles salteadas y acompañado de repollo. El caso es que tenía que estar en la lista, porque todos los freaks somos de hacer trilogías. Y porque daría lugar a momentos como:

Paco Fox: ¡Mon dieu! ¡Acabas de poner sobre el audio de Viruete hablando el sonido del apareamiento de dos jabalís en celo!
Señor montador de Videofobia que no ha dormido en toda la noche: Es que estoy pedaleando en la chucrut.
Paco Fox: Si es así, es que eres un genio indescriptible. Tu trabajo es automáticamente un 34% mejor.


5.- Frase original: Nom d’un chien!
Traducción real: ¡Caramba!
Traducción literal para su uso absurdo: ¡Nombre de un perro!

Todos sabemos que pocas cosas mejores se pueden hacer con el idioma español que decir ‘¡Repámpanos!’, ‘¡Recórcholis!’, ‘¡Cáspita!’ o ‘¡Por dios, deja de golpearme el prepucio con una figura de acción de Lobezno!’. Pero quiero que hagamos un hueco a este magggnífico ‘¡Nombre de un perro!’, expresión que se usaba antiguamente para decir ‘En el nombre de Dios’, sólo que sustituyendo al Altísimo por Rin Tin Tin. Lo cual tiene su sordidez y, por qué no decirlo, divertida actitud sacrílega. Además, las posibilidades que abre la expresión en su uso común son maravillosas:

Orador: ¡Se me han olvidados mis donuts, nombre de un perro!
Público 1: ¡Fifí!
Público 2: ¡Luna!
Público 3: ¡Atila!
Público 4: ¡Paco!


6.- Frase original: Tailler une pipe.
Traducción real: Hacer una mamada.
Traducción literal para su uso absurdo: Tallar una pipa.

El cancionero popular español llegó a su cumbre cuando alguien creó la canción ‘Los hermanos Pinzones’. Como soy raro, el momento de la letra que siempre me llamó más la atención fue: “Y se fueron a Calcuta / en busca de una ruta / Y una india muy maja / les hizo una pipa”. Mi cabeza infantil no podía aceptar el pensar en los indios asiáticos haciendo pipas de la paz como los americanos de las películas. Pero lo que más pensaba yo era en el mítico título de porno 'La pipa de Sherlick Holmes', gracias al cual aprendí el extrañísimo uso del término como sinónimo de ‘clítoris’. Así que, para mí, la canción fallaba, porque decía una palabrota justo cuando se supone que no tocaba.

Claro que entonces no sabía que en francés, ‘pipa’ tenía también usos guarros. Ahora bien. Como metáfora, es un tanto salvaje. A ver: los italianos utilizan el mucho más divertido y desde YA parte del Idioma Mundial ‘Fare un pompino’.

Una vez más, Italia WINS.

No sólo suena gracioso, sino que me lleva a pensar en la frase más clásica de la historia del cine, por encima de ‘Que la fuerza te acompañe’ de La guerra de las galaxias, ‘Alégrame el día’ de Impacto súbito o ‘Confía en los hongos’ de Super Mario Bros: El ‘Pero no soples: CHUPA’, dicho por la mítica estanquera de ‘Amarcord’ de Fellini. Todo esto quiere decir que en Italia tienen gracia, pero que sobre artes de absorción de pirulos tropicales no saben nada.

Las francesas (o franceses, que aquí todo el mundo tiene derecho a chupar), en cambio, optan por una opción más agresiva: ni soplar ni absorber. Ellos TALLAN.

Agárrense la entrepierna y dejen calar profundamente la imagen en sus perturbadas mentes.

Así que esta frase puede utilizarse con alegría en cualquier situación:

Buena mujer: Bájese usted los pantalones.
Señor juarro: A ello. Espera que retire el prepucio.
Buena mujer piensa: (¡Maldición! ¡La olor reconcentrada de cuatro horas de baile, tres visitas al baño del pub y un leve toque de requesón! ¡Ostras, Pedrín! ¿Cómo hago para librarme de esta situación?)
Buena mujer, enseñando una caja de dientes que haría que Julia Roberts se muriera de vergüenza: ¡Un rabo! ¡Voy a TALLARTE UNA PIPA!.
Señor juarro: ¿Cómorl?

Con suerte, lo siguiente será subida de pantalones y rápido cierre de cremallera. ¡Las expresiones francesas siempre son la solución.


7.- Frase original: Appuie sur le champignon.
Traducción real: Pisa el acelerador.
Traducción literal para su uso absurdo: Aprieta el champiñón.

En los primeros tiempos de los PC, los traductores de idiomas eran más primitivos que ver a Ana Botella intentando leer a James Joyce. Recuerdo con cariño y cachondeo el día que, estando aburrido junto a uno de mis primos, intenté meter una letra de una canción en inglés. El verso era ‘You’re standing on the throttle’ (algo así como ‘pisando a fondo el acelerador’). Por algún motivo la cosa vino traducida con un jlorioso: “Usted está establecido en el gaznate”, frase que ya es de uso común entre mi primo y yo y que explica por qué la gente nos mira raro cada vez que nos juntamos.

Así que podéis imaginar la alegría que me entró cuando descubrí que una forma de decir justo eso en francés era ‘Aprieta el champiñón’. Un nuevo mundo de chascarrillos inanes se abre ante todos de cara a los largos viajes en coches para ir a visitar pueblos cuyos nombres riman con palabrotas (pronto en este blog). Desde evocar la alegre imagen de aplastar la cabeza del Jake Lloyd de 'La Amenaza Fantasma' hasta la probabilidad de que el conductor te mire, te pregunte extrañado que qué coño dices y en ese momento sufras un choque frontal con un quitamiedos, todo son posibilidades de diversión.


8.- Frase original: Nous sommes comme culs et chemises.
Traducción real: Somos los mejores amigos.
Traducción literal para su uso absurdo: Somos como culos y camisas.

Una expresión del siglo XVII, lo cual explica la obsesión con el ojete.

Dios: pensé que había caído bajo con todo lo de las mamadas, pero creo que esto marca oficialmente el hundimiento definitivo de la calidad de este blog.

A lo que iba: se supone que el origen de la frase está en lo cercano de las camisas con la piel. El por qué no es ‘Camisas y espalda sudada’ o ‘Camisas y pezones enhiestos’ es algo que no puedo entender a no ser que los gabachos del siglo diecisiete se aseguraran de no ir con el pico de la camisa fuera del pantalón mediante el muy autoerótico truco de arremangársela dentro del ojal.

Así que la próxima vez que estéis borrachos y os de un ataque de exaltación de la amistad, nada de ‘Te quiero mucho, de verdad, tío, eresmicolegatío’. Soltad un bonito ‘¡Somos como culos y camisas!’. Así conseguirás pasar de ser un borracho pesado a ser un borracho pesado con claros brotes psicóticos.


9.- Frase original: Avoir la frite.
Traducción real: Estar en forma.
Traducción literal para su uso absurdo: Tener la patata frita.

Por algún motivo que sólo podría comprender El Joker hasta arriba de marihuana, en algún momento de su historia reciente, los franceses comenzaron a asimilar la palabra ‘patata’ a ‘cabeza’, en lugar de la opción de sus superiores italianos haciendo lo propio con cierta parte de la anatomía femenina. Esa que es exclusiva de ellas. El coño, joer, que hay decíroslo todo.

Con todo, esta es una expresión que debe ser adoptada por todos nuestros lectores por un motivo: hace que la vida no tenga sentido. Terrorismo intelectual que se llama:

Paco: En algún momento de la vida, tendría que ir al gimnasio en lugar de leer sobre cine-colonoscopia. Pero estoy muy cansado y no quiero ver pishas en las duchas.
Vicisitud: Es tu deber, para así tener la patata frita.
Paco: La sapiencia de tus palabras me obliga necesariamente a sudar la camiseta, porque siempre quise tener la patata frita.

Por otra parte, según me informa nuestro corresponsal francés Óscar Valero, existe la igualmente absurda expresión ‘avoir la pêche’ (‘tener el melocotón’) con el mismo sentido. De hecho, se dice tanto que sirve para sustituir también el ‘¿qué tal estás?’. Sé que hay algún comentario guarro en alguna parte a raíz de esta expresión, pero la lamentable parrafada de las felaciones me ha dejado más seco que una noche con Gianna Michaels. Y, con esto ya tengo excusa para:
Si es que soy un juarro.


10.- Frase original: On dirait une grosse légume.
Traducción real: Parece un tipo importante.
Traducción literal para su uso absurdo: Parece un gran verdura.

La fascinación de los franceses por los productos de la huerta sigue pareciéndome más insana que leer un Necronomicón por entregas escritas por George RR Martin mientras corre un maratón. Pero aquí tenemos otro ejemplo. Su uso en la vida sórdida es totalmente evidente:

Director general de Prisa Tv: Paco Fox, te presento a este señor con traje de 400 euros.
Paco Fox: ¡Vaya! ¡Parece usted una gran verdura!

¿Qué más se puede decir? Cachondeo, hilaridad y despido procedente para animar tu vida.


11.- Frase original: Je bois du petit lait.
Traducción real: Me encanta lo que escucho.
Traducción literal para su uso absurdo: Bebo lechecita.

Vale: en realidad creo que ‘petit lait’ se puedo traducir como ‘suero de leche’. Pero aquí no estamos para ser correctos. Aquí nos dedicamos a decir guarrerías.

Y no tiene que haber nada más divertido que protagonizar la siguiente conversación:

Paco Fox: ¡Se está bien en este bar de Chueca!
Amigo de Paco Fox: Pues los camareros son muy agradables.
Paco Fox: ¡Bebo lechecita!

Cualquiera puede comprender que la elección de la frase francesa en este caso es sin duda la adecuada. Porque nunca es mal momento para descubrir el placer prostático. También es adecuada para cualquier cita a ciegas:

Buena munhé: Hola, encantada de conocerte
Señor: Vaya, eres más guapa todavía que tu foto de perfil en la que estabas disfrazada de Pikachu.
Buena munhé: ¡Bebo lechecita!

La primera impresión siempre será mejor con esa frase.


Lo dejo en 11 porque iba a escribir 14 pero no tengo hoy la patata frita y, una vez leído en voz alta todo el artículo, no sólo no bebo lechecita, sino que además estoy seguro de que hablar conmigo mismo no es el mejor camino para empezar a dejar de ir al psicólogo. Que sin duda, esto de escribir sobre mi supuestamente odiado idioma es una terapia. Pero vamos: que Vicisitud, persono con el que soy como culo y camisa, es curiosamente anglófobo y ahí está: escribiendo posts sobre streets in the sky y viajando a Londres a hacerse fotos fascinado por su extrema satanidad. Ento no es un blog: es una ayuda. Mental e intestinal.

Así que apretad el champiñón y compartan con nosotros vuestra sapiencia de expresiones como ‘Poner un conejo’ (dejarte plantado), ‘Caerse en las manzanas’ (desmayarse) o ‘Tomar vejigas por linternas’ (válgame peich, las cosas que sueltan los gabachos). Las cuales ayudarán a que la comunicación en español más confusa, pero mucho más divertida. ¡Aporten sus ejemplos!

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