Vicisitud & Sordidez

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Me incomoda cuando tengo que quedar con gente con hijos y resultan ser de esos que me miran mal si empiezo a soltar palabrotas. Me molesta más que un preservativo de esparto. De hecho, prefiero asistir a un concierto íntegro de Pitingo haciendo versiones de Muchachito Bombo Infierno antes que tener que aguantar la mirada reprobatoria de una madre (siempre es la madre) cuando empiezo a ser yo mismo delante de su niño, que probablemente ya sepa el 30% de las salvajadas que suelo soltar y cuando alcance los 12 años será capaz de enseñarme alguna nueva relacionada con cierta práctica sexual aprendida en E-hentai.org.

Y es que los niños empiezan a aprender este tipo de términos con dos años y llegan a dominar esta disciplina dialéctica con los primeros pasos de la tontería… quiero decir, de la adolescencia. Y eso está bien. Las palabrotas son una parte importante del lenguaje. De hecho, son como la pizca de canela en un capuchino. Como el bigote en un actor porno. Como el último toque que te das tú mismo cuando tu pareja te está haciendo una paja. Lo que diferencia lo bueno de lo cojonudo.

En español, la gente con palos metidos firmemente en el orto, suele decir que términos como ‘Coño’ o ‘Mierda’ son ‘Palabras Malsonantes’. Lo cual es una pollada. Dejadme que os diga qué es una palabra malsonante: ‘Gefühl’. Que significa ‘sentimiento’ en alemán y ‘movimiento intestinal’ en el resto del mundo. De hecho, cualquier palabra en ese idioma sería válida. Como decía ese meme de Facebook: “Hay que decir mucho “Te quiero”, porque la vida es hermosa, pero hay que decirlo en alemán para recordar que también es oscura y aterradora”.

Así que el término correcto sería ‘Palabras Cuyo Sentido es Reprobable’.

Y eso sería otra idiotez, claro.

El coño es una parte del cuerpo que a mí personalmente no me ha hecho nada nunca (con la excepción de una candidiasis, pero no le culpo). Y la mierda es algo básico en el proceso ese que todos hacemos de vivir. Y así con todas. Picha, joder, hijoputa, Vahina Giocante… Porque generalmente lo que se consideran ‘Palabras Malsonantes’ son aquellas que tienen connotaciones sexuales. Y el sexo, por mucho que las iglesias lleven siglos intentando decir lo contrario, es algo bueno. Sobre todo para los que pueden practicarlo asiduamente. Cabrones hijos de puta. Cómo os odio.

Porque todo esto de las palabras tabús, por supuesto, tiene orígenes religiosos. De hecho, una de las formas de decir ‘palabrota’ en inglés es ‘profanity’. Del latín ‘Profanus’. Esto es, ‘impío’, ‘no consagrado’ y, más literalmente, ‘de fuera del templo’. Por lo tanto, si decir palabrotas te distingue como alguien ‘de fuera del templo’, cualquier persona de bien debe aspirar a decir todas las salvajadas que le apetezca cada día como orgullo de no tener nada que ver con la religión.

Pero claro: alguna madre puede decir que si el niño dice esas cosas delante de otra gente, quedan como malos padres. Porque, para ellos, un niño palabrotero no tiene disciplina.

Vamos: que todo se resume en el muy cateto e inglés “Qué dirán”.

Por supuesto, eso es una convención absurda con la que hay que romper. ¿Por qué el decir estas palabras es lo peor que puede hacer un niño, mientras que el mismo padre que finge tener un pasmo cuando las escucha deja que el chaval de los cojones se ponga a gritar y dar patadas?  El enano interrumpiendo una conversación o tirándote la comida encima mola, porque, ya sabéis: los niños son así. Pero claro: decir una simple palabra que describe una parte del cuerpo o un acto sexual no es permisible. Aunque sea exactamente igual de propio de los chavales, fruto de su desarrollo lingüístico normal y, esto, a ver… ¡no te está jodiendo con sus gritos tu cena romántica en la mesa de al lado del restaurante!

Y es que hay que decirlo ya: las palabrotas no hacen daño a nadie. Al contrario que los gritos de los niños o un pedo tirado justo a tu vera en el metro, que causan molestia física real, las palabras son sólo palabras. Sentirse ofendido por una serie de sonidos que no atentan a la integridad de tu tímpano es de débiles mentales. No existen datos científicos que demuestren que una palabra por sí misma cause daño de verdad. Un insulto sí que pude degenerar en cinco dientes menos, pero, cuidado: la culpa no fue de la palabra, sino de que el oyente no es lo suficientemente inteligente como para, si te dicen ‘Hijoputa’, hacer lo que haría cualquier persona inteligente. Parar y decir:

- “¿Y qué?”

De todas maneras, los estudios científicos revelan que la mayor parte de los usos de palabras tabú no se realizan con cabreo de por medio, sino que son innocuas o, incluso, positivas.

Positivas porque una buena palabrota metida adecuadamente en un chiste hace que la gente se ría más. Y conseguir que alguien se ría es lo mejor a lo que se puede aspirar en esta vida. Pero lo gracioso es que existe otro caso en el que un buen ‘Mecagontó’ tiene consecuencias positivas en quien lo dice.

Un estudio de 2009 demostró que soltar tacos cuando te das un golpe o estás en una situación de dolor ayuda a aliviar el sufrimiento. En él, varias personas metieron sus manos en agua helada. Los que se cagaron en toda su puta madre aguantaron mucho más que los que no dijeron palabrotas. Pero curiosamente escuché en un podcast de confianza una salvedad que no he podido contrastar, pero que dejo caer porque sirve para llenar un párrafo más: parece ser que la cosa funciona sólo si eres una persona que no dice demasiadas palabrotas. Así que es mejor moderarse y guardar las más sacrílegas para ese momento romántico en el que te estás haciendo una paja y se te rompe el frenillo. Entonces viene la mar de apañado mentar a todo el santoral. Y no te preocupes: esa retahíla de palabras no significará que nuestra civilización esté a punto de irse por un retrete. Para eso ya nos vale la existencia de Gandía Shore. Y ni siquiera: estos programas son sólo el equivalente moderno de los freak show victorianos en los que nos mostraban al hombre elefante para que nos sintiéramos afortunados de NO ser él. Sólo que, en lugar de deformidades físicas, ahora se exhiben las mentales.


Pero no nos desviemos del tema: Los estudios demuestran que nuestra cultura no está empeorando. No somos más palabroteros que hace años. Y si lo fueramos… ¿qué pasa? Nada. Una vez se escucha una palabra, se almacena en la memoria con su significado y connotaciones y en ningún caso quiere decir que implique empezar a leer ‘Crepúsculo’ o que nos volvamos tan gilipollas que todo degenere en el futuro en una idiocracia. Eso es imposible porque, viendo a los miembros de nuestro gobierno (poco dados a las palabrotas en público y probables defensores de una supuesta pulcritud en el lenguaje), estoy seguro de que los tiempos profetizados por ‘Idiocracia’ ya han llegado.


El idioma existe, además de para trolear, para comunicarse. Y las palabras consideradas tabú son más eficaces a la hora de comunicar emociones fuertes de cabreo o frustración. Por lo tanto, no solo es imbécil ocultárselas a los niños para evitar el horror insondable de que acaben hablando como Rod y Tod. Es que además les estamos robando una útil herramienta para que dejen salir sus emociones. Que luego se quedan dentro y todo ello conduce a que se conviertan en resentidos, amargados o, peor todavía, chulos de Intereconomía. Porque las palabrotas promueven la cohesión social al ser utilizadas como humor y, sobre todo, ironía, sarcasmo y, en definitiva, saber descojonarse de uno mismo. Que es la cota de sabiduría mayor que puede alcanzar el ser humano.

Así que, como dijo George Carlin en un vídeo que los imbéciles de Youtube tienen censurado por rendirse ante los mediocres defensores de la moral, lo mejor que puedes hacer en un medio de comunicación es decir las siete palabras mágicas. Yo añadiría un uso más: enseñárselas a vuestros hijos. Mierda, pis, joder, coño, chupapollas, hijoputa y, sobre todo, TETAS.


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Mario Domínguez Soler dijo... 26 mayo, 2013 20:07

Bravo, hostia puta.

Siempre pensé que esos considerados "tabúes" frente a los niños eran una chorrada. A día de hoy dudo que exista un crío que le pregunte a su padre "qué es un hijo puta". XD

Perro Harkonnen dijo... 26 mayo, 2013 20:28

¡Vaya puta mierda de post de relleno, joder!. ¡Hostia! Que parecemos gilipollas leyendo este coñazo que os habeis malparido. ¿Que es domingo? Pues descansa, mecagüendios, pero no toqueis la polla con chuminadas ¡ME CAGO EN LAS TETAS DE LA VIRGEN MARIA PA‘ QUE EL NIÑO DIOS MAME MIERDA! ¡HOSTIAPUTA YA!!!!

Miriam dijo... 26 mayo, 2013 20:43

Totalmente de acuerdo. Si la iglesia considera feas las palabrotas deben ser estupendas. Soy madre y nunca les he prohibido a mis hijos que dijeran palabrotas, más que nada porque yo las digo. Creo que por eso han reaccionado un poco en sentido contrario, a veces incluso me llaman la atención a mí. Eso sí, cuando juegan al Black Ops hay que oírles (intento que no coincida con visita de abuelos)... Espero que cuando sean mayores me agradezcan no haberles transmitido "esa" represión. Les habré transmitido otras, pero nadie es perfecto, hostiaputa.

Miguel-Anxo Varela Diaz dijo... 26 mayo, 2013 21:42

Yo creo que, como todo en la educación, si se prohíbe es peor. Mis hijos de vez en cuando sueltan tacos (hasta la pequeñita) y en general lo hacen jugando, soltando las mayores burradas que pueden cuando se ponen en plan bruto, que para ellos es un juego.
Tampoco les prohibimos gritar ni hacer el idiota, o comer ellos solos, manejar cosas pequeñas, etc... Otra cosa que no comprendo es que muchos padres prohíben también ver series de televisión como "Shin Chan", "Betty Boop" o incluso "Hora de Aventuras". A ellos les gusta, y al igual que con la vida, filtran lo que ven según su percepción de niños. En general son niños bastante educados y tienen fama de tranquilos.

Yo creo que esa doble moral, esa hipocresía de que hay cosas tabú es contraproducente. Por una parte porque los niños se crían sintiéndose culpables a cada momento. Y por otra porque cuando son mayores se creen que decir "caca, culo, pedo, pis" es ser transgresores y así tenemos engendros como el arte conceptual o los grupos pijos de música, que inundan la cultura de gilipollez ñoña. O los fans de Rouco, que de pequeños tampoco soltaban tacos en público, pero que son capaces de hacerse los escandalizados ante una pareja de lesbianas para luego en sus tardes locas participar en un Bukkake selecto sólo para altos cargos cincuentones y de derechas.

toño dijo... 26 mayo, 2013 22:01

No es que se digan más palabrotas ahora. De hecho creo que se dicen menos que hacer un par de décadas, y sobre todo se han perdido la mayoría de las blasfemias. Ahora casi nadie se caga en Dios, ni en la virgen ni en los Santos. Es más, estamos siendo influidos por la pobreza del Inglés, que sólo sabe decir, "fuck", y ahora se ha puesto de moda decir "jodidamente", que nunca fue una expresión española y es mucho menos contundente que "de cojones" http://www.delbarrio.eu/blo/2012/08/no-digais-jodidamente-conyo/

sebelo2 dijo... 26 mayo, 2013 22:15

Solo te diré una cosa Paquito....¡¡¡¡¡OLÉ TUS COJONES!!!!!

José Fernández dijo... 26 mayo, 2013 23:15

Idiocracia, hay que decirlo más.

Por cierto, Perro, la forma correcta es "Mecagón las tetas de la virgen para que el niño Jesús/Dios coma mierda". En una blasfemia tan larga hay que recortar todo lo que se pueda para que cause mayor efecto, mecagondios. Por lo menos eso es lo que me dicen lo usuarios a los que atiendo cuando no me va un filiburcio del ordenador y tengo que volver a empezar. Bueno, quizás no me lo digan, pero seguro que lo piensan los muy gilipollas.

Shirokuri dijo... 26 mayo, 2013 23:46

¡Bravo!

Yo soy un ardiente defensor y habitual usuario de la palabrota. Es más, soy partidario de las ristras de palabrotas. Si una persona se pega con una pata de hierro de una mesa lo normal sería que dijera "joder", "hostia" o "me cagüen...", yo en ese caso digo, por ejemplo, "¡Joder! Me cago en la madre que parió a la puta pata de los cojones de la mesa de mierda y su puta estampa" ¡Es muy relajante!

Además, no se a que viene tanta sobreprotección con los niños si alguien dice alguna palabrota. ¡Si es que los propios niños son los primeros que quieren saberlas! ¿Acaso no es lo primero que busca un niño cuando cae en sus manos un diccionario? Cuando llega a clase un niño nuevo que habla otro idioma, ¿qué es lo primero que le preguntan todos los críos? "¿Cómo se dice mesa en chino?" ¡NO! Le preguntan: "¿Cómo se dice mierda en chino?"

Shirokuri dijo... 27 mayo, 2013 00:06

Para que no se me malinterprete, yo defiendo las palabrotas en su justa medida. No me gusta esa gente que está todo el día soltando tacos como queriendo decir "mira que transgresor soy", los tacos son para las ocasiones que lo requieren. Y tampoco defiendo que se enseñe a los críos a decir tacos non stop, simplemente me parece absurdo que la gente se escandalice por eso. Porque esa misma gente que se escandaliza por una palabrota, luego le pone al crío el Sálvame mientras hace los deberes. Y creo que eso le hace más daño al niño que oír un "joder" de vez en cuando.

Langas dijo... 27 mayo, 2013 01:54

Oiga usted, el monólogo de Carlin sí que está en Youtube y en muchas otras webs de vídeos. En múltiples versiones y sabores. Por ejemplo.

Paco Fox dijo... 27 mayo, 2013 08:56

Shirokuri: Claro. Existe el concepto de "demasiadas palabrotas" del mismo modo que existe el de decir demasiadad muletillas o el de sustituir demasiadas veces un sustantivi por "finstro". Sr trata en todos los casos de un fallo de comunicación. Que es para lo que está el lenguaje. Para eso y para cagarte en to los santos cuando te das con la rodilla en el pico de la mesa

Jes dijo... 27 mayo, 2013 09:46

Hombre, hacer un post así y no incluir el "hijo de puta hay que decirlo más" de la hora chanante...
http://www.youtube.com/watch?v=Ir4TznzOWNU

Anónimo dijo... 27 mayo, 2013 14:22

Ante todo educación, o querrás que cuando estés pagando el menú en tu restaurante preferido el camarero te suelte un "me cago en tus muertos" por no haberle dejado propina.

Dr. Elektro dijo... 27 mayo, 2013 14:47

Una de las veces que mas me he reído con los Simpson últimamente es en un episodio en el que Flanders dice algo así como "Eso es cojonudo" y Todd dice "Papá eso es una palabrota" A lo que su padre responde con cara de hastío "Relájate, Todd"

El japonés :) dijo... 27 mayo, 2013 16:38

Plas, plas, plas. Qué entrada más buena, Joder.
También habría que tocar el tema de las palabras sustitutivas como "recorcholis" "jopetas", etc. Que pueden tener consecuencias para la integridad del menor mucho más graves como el ostracismo por parte de los compañeros, o directamente agresiones físicas como collejas a mano abierta.
Porque si te quieren quitar el bocadillo en el recreo, cómo vas a salir airoso, con un "Jopeee, a la profe que vas", o un "Me cago en tu calavera estate quieto o te muelo a ostias". Be Ramoncín mai frien (acabo de ver ese videofobia. Oro puro). Un abrazo!

Paco Fox dijo... 27 mayo, 2013 17:05

Anónimo: confundes 'palabrota' con 'insulto'. No todos los insultos son palabrotas ni todas las palabrotas son insultos.

Dicho esto, no dejar propina ESTÁ MUY FEO.

David dijo... 27 mayo, 2013 17:16

En el funeral de Graham Chapman, los Monty Python también hablan del tema

Henry Mo dijo... 27 mayo, 2013 18:39

Tu post me parece...

como lo podria calificar?

http://youtu.be/2czihnmATBc

dicho desde el cariño de un hijoputa, porque hijoputa hay que decirlo mas!

ya aparte, me encantan las puntillitas que pones como lo de "son como la pizca de canela en un capuchino. Como el bigote en un actor porno"

Gran post, grande de nuevo, porque grande es mejor

Anónimo dijo... 28 mayo, 2013 16:56

No viene mucho al caso pero bendita sea Miriam giovanelli

Animal dijo... 28 mayo, 2013 19:15

Di que sí, japonés: putas palabras tuneadas de creyentazos. «Mecachis en Ros» es un buen ejemplo, y además «sale» en una canción de Mamá Ladilla...

Marlow dijo... 28 mayo, 2013 20:22

Fucking ace article, Paco.

De acuerdo con Toño sobre la pobreza del inglés en lo que refiere a las palabrotas., con las unicas excpeciones del sargento hartman de "la chaqueta metálica" y Jamie y Malcolm de "The Thick of It".

javistone dijo... 29 mayo, 2013 08:05

Pues a mí no me apetece que mi hija vaya soltando burradas, qué le vamos a hacer.

Poémico dijo... 29 mayo, 2013 17:15

El problema es que los niños no tienen capacidad de abstracción suficiente (ninguna) como para disfrutar de las maravillosas connotaciones que puede tener el uso de estos epítetos. El niño tiene un discurso plano, en algunos casos manipulativos, pero cuando un niño dice un taco no intenta aportar ningún matiz ingenioso al discurso, simplemente imita a sus padres o a quienes les hayo oido decirlo y luego juzga las reacciones que produce, normalmente negativas, por lo que en general si los vuelve a usar es por rebelarse de alguna manera. El taco en un niño es un recurso simple, sin matices, que es mejor evitar porque en su simplicidad reúne muchos matices negativos, y ciertamente es una falta de educación en algunos ambientes y es mucho pedirle a un niño que diferencie un contexto de otro, no lo hacen hasta los diez o doce años. Se debe evitar que un niño desarrolle conductas negativas que no es capaz de abstraer, por eso no deben ver películas de miedo o el telediario de la 1. Ni decir palabrotas.
Otra cosa es que la entrada está genial y me he reido mucho, pero tratemos a los niños como son, niños, sin sordideces.

Cecilia dijo... 31 mayo, 2013 01:22

Tio, es solo usar el sentido común. La infancia es una de las etapas mas vulnerables q tenemos, es nuestra obligación que crezcan sanos mentalmente, q no son espárragos! !... y te recuerdo en que siglo estamos?? Si yo t veo tirar basura al suelo y a 35cm a tu derecha está la papelera, perdona, pero tu tienes un problema, tanto de comunicación social, como personal. Todo tiene su tiempo y su lugar, su momento. No hablo solamente de conciencia social, sea o no sea tu crio o el del vecino. Por si no lo tenéis clarito... si quieren por comodidad . también pueden volver a leer el comentario de Poémico PD...Esto es otra crítica constructiva.

Paco Fox dijo... 31 mayo, 2013 07:50

En desacuerdo: tirar basura ensucia, lo cual conlleva a) posibilidad de enfermedades si no se limpia o b)que otra persona se tenga que molestar en recogerlo, por lo que se demuestra egoísmo y falta de empatía. Decir una palabrota ni conlleva enfermedades ni hace que otro trabaje por culpa de tu comodidad, ergo el ejemplo es inválido y muestra que no se ha entendido el texto. La respuesta de Poémico también demuestra falta de atención a lo escrito: en el post digo que el niño está desarrollando su habilidad con ésta faceta del lenguaje la cual se estabiliza al llegar a la adolescencia. Ergo claro que no lo utilizsn 100% bien. Pero tampoco el resto del lenguaje o muchos otros componentes de aprendizaje social. Luego concluye que tiene "matices negativos" y "está mal visto". Eso es lo que cuestiono. No voy a escribir otra vez el post. Sólo preguntáos: ¿por qué?

Jaime dijo... 31 mayo, 2013 11:25

Por poner una nota de color, un alumno de mi muhén (es profesora de niños muy pequeños, como 2-3 años) empezó a decir en clase:

"Fecking Jeysus!"

Que es como el taco más irlandés que uno se puede imaginar. Feck ya lo conoceis, y "Jeysus" es cómo se dice por aquí "Yisas" cuando se quiere decir un taco y no referirse al hippy ese. Hubo que decírselo a la madre, que abochornada dijo eso tan bonito de "pues no sé de donde habrá salido, en casa no lo decimos. Pero hablaré con mi marido para que lo sepa" X-D En el colegio se da todo en Español y las profesoras son españolas. Bueno, al cabo de unos días dejó de decirlo, con lo gracioso que quedaba...

(Por cierto, tengo la teoría de que en Irlanda es el sitio de habla inglesa en el que decir palabrotas está más extendido / tolerado en general. Pero tampoco sé si hay estudios o algo)

Volviendo al tema, lo curioso del asunto es que es todo la implicación emocional que tenga la palabra. ¿Porqué "copón" es una palabrota que nos choca y no "hipoteca", cuando la segunda es objetivamente mucho más peligrosa en la vida real? Pues porque hemos aprendido que no hay que decir "copón", así que el decirlo es un acto de transgresión. La palabra en sí tiene una connotación emocional.
Es algo que tengo presente, sobre todo, porque viviendo en el extranjero en otro idioma, no tienes esa asociación emocional con los tacos, así que como te distraigas puedes andar diciendo cualquier barbaridad cuando no toca...

Yo creo que las palabrotas hay que saber decirlas (como todo), para que sean algo que añadan fuerza. Si se hace sin mesura, tanto sin saber elegir el nivel adecuado de "malhablalidad" (no es igual de fuerte "me la suda" que "me suda el nabo"), como por exceso y que pierdan ese factor "bomba". Y también hay momentos en los que no es apropiado, como si te para la Guardia Civil, por ejemplo... Todo eso debe ser también parte de la educación, saber variar el tono según la circunstancia... Sin ser puritano con los niños, pero también explicándoles que ahora no toca o que no hay que abusar (sin dramas)
El tema de variar el tono es bastante menos común de lo que debería en España, ya que (atención a la frase) "hemos perdido las formas" (BOM-BOM-BOM) en el sentido de que todo lo que suponga un mínimo atisbo de formalidad nos parece insufriblemente estirado y da grima. Así que semos informales con todo el mundo. Si nos fijamos en cómo se habla en latinoamérica, tienen mucho más la cosa de ser formales cuando toca, llamarse de usted de vez en cuando, etc (vale, en partes de Colombia SIEMPRE se hablan de usted, así sean matrimonio, que resulta gracioso). No digo que sea bueno o malo, pero es lo que tenemos.

Jaime dijo... 31 mayo, 2013 11:27

(Vaya me sa orvidu darle al "seguir comentarios", pendón)

Poémico dijo... 31 mayo, 2013 13:15

La respuesta de Poémico también demuestra falta de atención a lo escrito... en fin, esto me obliga. Claro que presto atención a lo que dices, simplemente te equivocas y yo no quería entrar en mas profundidad en por qué te equivocas:
Por partes.
El niño NO está desarrollando su habilidad con ésta faceta del lenguaje la cual se estabiliza al llegar a la adolescencia, como tu aseguras no se por qué, bueno, si lo se. No tienes hijos y hasta este post te ha importado poco o nada la educación infantil, lo cual es lógico, nada que reprochar. Los niños no tienen un desarrollo lineal como puede parecerte lógico, de hecho ni siquiera usan la lógica de un modo abstracto hasta los 12 años, justamente en la adolescencia. No van desarrollando la lógica poco a poco, los niños se desarrollan por compartimentos y etapas por lo que a ciertas edades hay habilidades que no solo no son capaces de desarrollar, sino que lo saludable es que se mantengan al margen. Y este post es un magnifico ejemplo de cosas que deberíamos dejar a los niños al margen. La riqueza de los insultos solo puede ser apreciada a partir de la pubertad y es entonces donde el niño empieza a estar capacitado para reconocer el contexto, tanto espacial como lingüístico en el que puede ser apropiado utilizar un taco, así como las múltiples aportaciones de todo tipo que este taco aporta el lenguaje. hasta entonces cero patatero. No, el niño con siete años no está desarrollando una habilidad como la del lenguaje abstracto (al que tu te refieres al incluir la multifunción de la palabrota) el niño está desarrollando un lenguaje 100% denotativo, se centra en acumular información sin mayor análisis que su significado primario... mierda es mierda... puta es puta (mujer que se vende por dinero)... joder es joder. Hay que respetar siempre estas etapas y evitar en lo posible exponer a los niños como costumbre a experiencias para las que no está preparado. Precipitar la madurez, incluida la sexual, si puede llegar a se bastante nocivo mentalmente a largo plazo, simplemente porque el niño acabará adaptándose, forzándose a madurar y por tanto saltándose algunas etapas que son muy importantes para su desarrollo y que al final favorecen que el niño llegue con la cabeza bien puesta a las etapas mentalmente más complejas. Esto es mucho más importante que cualquier enfermedad que puedas generar por no tirar la basura en la papelera. Por lo menos yo prefiero ser un poco guarro o incivico y tirar el papel del bocadillo al suelo si a cambio soy capaz de estar lo suficientemente informado para entender la importancia de mantener a mi hijo alejado de contextos poco apropiados para su edad y etapa de desarrollo. Aunque, sinceramente, no se que tiene que ver una cosa con la otra y procuro hacer bien ambas cosas. un saludo.

Paco Fox dijo... 01 junio, 2013 00:40

Por favor, no muestres certeza especulando de donde saco mis datos. Dices que es porque no tengo hijos. Falso. Si los tuviera, además, sería evudencia anecdótica, que no vale para estas cosas. Esa frase está sacada verbatim de un estucio científico sobre las palabrotas. Que hasta para escribir chorradas me informo.

Poemico dijo... 01 junio, 2013 13:29

Poemico dice...
1º mi muestra de certeza no es falsa. Ya que no tienes hijos.
2º La relacion entre opinar como educar a un hijo y no tenerlos (es decir, ponerlo en practica diariamente), no me parece anecdotica.
3º No te niego el estudio, pero el estudio habla del uso de palabrotas entre adultos, no en niños. Un estudio entre el uso de las palabrotas entre cotorras tendría la misma validez. Como intento explicar, segun mi conocimiento muy bien informado, te lo aseguro, y es algo en lo que no te detienes a reflexionar ni un poco, los niños no son pequeños adultos en desarrollo lineal, asi que cuidado con pensar que mientras antes aprendan ciertas cosas mejor porque puede que no esten preparados. hay que respetar las fases de su desarrollo, eso para ellos es salud, eso es todo.
Si te interesa hablar de eso bien, pero tampoco es necesario, pero como vi que tenias abierto los comentarios supuse que no te molestaria que aportara un poco de calma a una idea que puede resultar muy, iba a decir progresista pero parecera despectivo... en fin, una idea que parece ciertamente lógica y natural a primera vista para personas como yo mismo, pero esconde un gran desconocimiento de la psicología infantil. Y no es un desconocimiento pueril, detras de esa ocultación se encuentran las grandes lacras de nuestra educación desde la letra con sangre entra a la LOGSE. Los niños son importantes y es importante dedicarle un poco de tiempo a su educación,
No se si esto tiene cabida en este blog, no era un ataque a tu opinión o desinformación sobre el tema, ya que yo mismo he estado ahí y hace unos años no solo me hubiera reido sino que hubiera pensado que tienes toda la razon, en cuanto tuve un hijo y tome conciencia de su educación me di cuenta en el oscuro pozo en el que estamos metidos con respecto a las necesidades de nuestros hijos. No nos educan para educar, otros prefieren manejar ese baston a su antojo... mira la Ley Wert ahora, por supuesto él es el bastón. un saludo

Paco Fox dijo... 02 junio, 2013 01:16

Una vez más, contestando sin leer. Por última vez:
A) Tu especulación de que saco mis datos de no tener hijos sigue siendo falsa. Es como decir que "es verdad porque tienes pelos en el sobaco". Los tengo, pero no tiene nada que ver con los datos. Los he sacado, como digo, de un estudio.
B) Se ve que no tienes ni idea de lo que es el método científico. La "evidencia anecdótica" es un término que se usa en ciencia para referirse a que la evidencia tomada de la experiencia personal no sirve al no estar sujeta al método científico.
C) Dado que la frase se refiere a niños, el estudio también. Obsérvese que digo "un" estudio, "el" estudio enlazado en el post.

Etc, etc

Poemico dijo... 02 junio, 2013 15:05



¿me estas leyendo tu a mi? solo parece que te interesa discutir un tema irrelevante.

He visto el estudio, no deja de ser un estudio sobre que decir puta cuando te golpeas con un martillo en el dedo rebaja el dolor... ok. ¿y? El estudio no puede ser mas irrelevante en el "tema que propones, te recuero, dejemos que nuestros hijos digan hostia puta".
Pero esta claro que este es tu blog y tu hablas de lo que te da la gana, te he dicho ya mil veces que el asunto de las palabrotas no es tan simple y que tiene sentido que a los niños se le evite el contacto habitual con ciertas actitudes que no pueden comprender como debieran, cosa que tu das por hecho, que si que lo pueden absorver y convertirse en personas mucho más civilizada ("cohesion social" dices tu, sic). si quieres abrir un poquito tu mente y considerarlo bien, si no pues nada, sigue con tu retorica. Aunque insisto, porque parece que con todo lo que te he dicho, argumentando desde ideas que no son mias y tambien, fijate, vistas en bastantes estudios y libros. Te digo, que despues de todo los debates que he intentado abrir, con buena voluntad, te lo aseguro. Lo unico en lo que te has centrado es en rebatir mi especulación...pero lo siento, no es falsa, no se si tendras pelos en los sobacos, pero esta clarisimo que no tienes hijos, me hubieras entendido desde mi primer comentario. Pero no, los hijo nos regalan una sensibilidad extra que no te veo por ningun lado.

etc etc

Anónimo dijo... 10 junio, 2013 16:55

Me ha encantado esta entrada xDD
No sé cómo he llegado hasta aquí, creo que buscando una canción de Mamá Ladilla, pero me he quedado a leerla y cuánta razón tienes, joder. Se lo voy a pasar a un par de personas de esas con palos metidos firmemente por el orto xD

Anónimo dijo... 13 julio, 2013 09:05

COMO DESARROLLAR INTELIGENCIA ESPIRITUAL
EN LA CONDUCCION DIARIA


Cada señalización luminosa es un acto de conciencia.

Ejemplo:

Ceder el paso a un peatón.

Ceder el paso a un vehículo en su incorporación.

Poner un intermitente.


Cada vez que cedes el paso a un peatón

o persona en la conducción estas haciendo un acto de conciencia.


Imagina los que te pierdes en cada trayecto del día.


Trabaja tu inteligencia para desarrollar conciencia.


Atentamente:
Joaquin Gorreta 55 años

Luis Boris dijo... 25 diciembre, 2014 11:31

Echo gravemente en falta CULO en la serie mágica. Lo cierto es que no es una palabrota (lo dicen hasta los médicos en la consulta, a diferencia por ejemplo de polla que designan con otro término), pero PIS tampoco lo es "strictu sensu" y ahí está. Pido que se haga la corrección y se incluya en la serie. Yo, sin CULO, quedo desarmado.

SALUD

 
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