Vicisitud & Sordidez

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TODOS los animales cagan. Sólo Gallardón sería capaz de argumentar lo contrario.


Es en un contexto como éste en el que los seres humanos buscamos la distinción y la superioridad intentando hacer, como cantaba Siniestro Total, "la caca de colores". Y, la verdad, en nuestro empeño hemos logrado cumbres tan encomiables como poder decirle a nuestros compañeros del género animal "jodeos, que yo he logrado hacer popoch en gravedad cero y vosotros no".

Es IMPOSIBLE ser más cool.
Sin embargo, sólo desde la ignorancia se podría afirmar que el ser humano está en lo más alto de la pirámide de la defecación. Lo cierto es que son muchos los animales que han hecho de sus heces un arte TAN sumamente sublime que, por mucho que nos joda como especie, no tenemos más remedio que aceptar nuestra derrota.

Por favor, cojan papel higiénico y prepárense para la lista de los 14 animales que convirtieron sus defecaciones en arte que no dará tregua a sus intestinos. Puede que, desde hoy, los bichos les gusten un poco menos.

Y la caca un poco más.


Accesit a la mejor micción.

Que en ente vlog seamos talibanes de la caca tiene el inconveniente efecto secundario de infravalorar la jrandeza de un orín a tiempo. Ya intentamos arreglarlo en un post pasado sobre los meados. Ahora, hacemos lo mismo con este accésit exaequo a dos especies animales que merecen su admiración a la hora de usar sus vejigas para…

Ya lo saben: para follar.

En primer lugar, tenemos a las jirafas y la 'secuencia Flehmen'. Muchos se quejarán de lo complicado que es saber si una Munhé abordada en un bar está por la labor de bajar al pilón esa noche o no. ¡Resulta tan difícil leer las señales! Pues a todos esos onvres les digo: no os quejéis, porque el macho de la jirafa sí que tiene un procedimiento para saber si la hembra está en celo. Pero os garantizo que preferiréis arriesgaros a terminar con un cubata en la cara antes de practicar vosotros la 'secuencia Flehmen'. 


Porque dicho procedimiento consiste en estimular a la hembra hasta lograr que ésta miccione. Acto seguido, el macho pasa a catar la orina para determinar si está en celo o no para así, proceder al acoso y derribo. Y si alguien, aún con esta explicación, quiere decirme que mejor sabe un meado de jirafa que un garrafón de Dyc en la jeta (o que, por lo menos, vale la pena intentarlo a cambio de un revolcón), debería saber que, después de la cata, viene la lucha con otros machos, que siempre termina implicando luchar ¡copulando hasta el clímax! De hecho, el 94% de las veces que un jirafo copula, es con otro macho. Y uno se pregunta si no sería mejor extinguir la especie a golpe de homosexualidad y, así, ahorrarse la cata de orina. Total, para que te porculicen de todas formas…


La otra micción espectacular se produce en nuestros amigos los puercoespines. En el post sobre las masturbaciones del mundo animal, habíamos contemplado el hecho de que el periodo de celo de las hembras de puercoespín era únicamente de ¡SEIS HORAS AL AÑO! (sólo igualado por la especie humana en algunas zonas de Euskadi). Así, pues, a nadie debe extrañar no sólo que los puercoespines sean unos de los mayores pajeros del reino animal sino que, cuando llegan esas mágicas seis horas anuales, la pérdida de papeles sea cósmica.

To ciclaooooo...
No sólo los erizos macho están dispuestos a matarse entre sí, sino que, además, el cortejo a la hembra supera el disparate de las jirafas. Básicamente, con gran precisión y desde mucha distancia, el puercoespín ¡cubre íntegramente a la hembra con orina! Lo han oído bien: hasta desde tres metros logra el macho empapar completamente a la hembra. Ésta debe decidir, a continuación, si aparta sus espinas para que la monten o si sacudirse la orina y decirle al salido erizo "Espera al año que viene".


14. Koala

De la misma forma que los seres humanos tenemos que esperar hasta la edad adulta para ser capaces de digerir cosas como el Irn-Bru, los Koalas también realizan su particular aprendizaje digestivo.

Y no, no sé qué lleva a un ser humano a lograr digerir ese brebaje escocés que logra fundir todos tus premolares. Pero sí sabemos cómo logran las crías de Koala desarrollar las bacterias de su intestino que les permiten digerir su dieta.

En efecto: comen la caca de sus padres, que sí las tienen.


Eso es amor de madre, y lo demás hostias.



13. Gato

Si no hay foto de bigotón no estás en vicisitud y sordidez. Y si no hay foto de gato, no estás en internet.


En el caso de nuestros bienamados felinos, hay que aplaudir la capacidad de sus heces para expandir la toxoplasmosis. Y que muchas embarazadas sigan haciéndoles monerías a pesar de ello. Feck,  "Tu gato está planeando asesinarte" es un eslogan de Internez que ha hecho que los amemos aún más.

Pero hay un matiz en su caca que los convierte en artit-tas conceptuales que merecen estar en esta lista. El parásito de sus heces, la toxoplasma gondii, infecta a roedores… ¡haciendo que se comporten como descerebrados que pierden el miedo a los gatos! Quienes, lógicamente, terminan jalándoselos y devolviendo el parásito a sus intestinos. Full circle de mierda. Excelsior.

12. Moa 

El animal tocayo del mítico descerebrado liberal – y compañero de instituto de mi señor padre – Pío Moa, merece su lugar en esta lista por su carácter de pionero. En efecto, hablamos de un animal prehistórico, ya extinto, que decidió que "no se caga donde se come". Fue por ello por lo que decidió defecar comunalmente creando las primeras letrinas de lasque se tiene constancia   . Socialización de la buena.


El caso opuesto, evidentemente, sería el de carroñeros como los buitres, que se cagan sus patas bien cagadas para protegérselas de las bacterias y detritus que hay en sus banquetes. Pero es que siempre tiene que haber quien lleve la contraria en todo.

11. Camello (¿O los nazis?) 

En ente vlog ya hemos bautizado a Alemania como "el país de los anormales", así que eso podría explicar por qué los tanques de Rommel, durante la Segunda Guerra Mundial, decidieron que les daría buena suerte pasar por encima de las cagadas de camello.


Sin embargo, en un arranque de ecuanimidad, me inclino a pensar que algo fascinante habría en las cacas de camello. Porque había CONTUMACIA a la hora de pasar sobre ellas. Y es que, cuando los aliados percibieron la superstición nazi, se dedicaron a esconder minas en los mojones de camello (me imagino al artificiero relatando sus heroicidades a su familia por carta, escrita en papel higiénico, por supuesto). Y, cuando lo nazis descubrieron la estratagema aliada, decidieron pisar sólo cagadas que tuviesen huellas de tanques sobre ellas. Y, cuando los aliados descubrieron la estratagema nazi, se dedicaron a esconder minas en mojones de camello que tuviesen un dibujo de huella de tanque  (Y el artificiero se preguntaba por qué su mujer pidió el divorcio cuando le relató esa heroicidad en su siguiente carta).

Puede que, gracias a esa escalada fecal, los nazis perdiesen la guerra.  Bueno, a eso y a que al Führer le gustaba que le cagasen encima.


10. Cachalote pigmeo

¿Qué ocurre cuando tienes la forma y las apetecibles lorzas de una ballena, pero no tienes el tamaño adecuado para defenderte de unos delfines o tiburones con ganas de marcha?

 

Pues que nada mejor hay que lanzar una descomunal bomba de mierda, expandida hábilmente con la cola, que te permita huir de esos depredadores. Y aquí siempre hemos sido de premiar también la total falta de sutileza.


9. Tejón australiano



Los seres humanos tenemos la sana costumbre de deshacernos de nuestras deposiciones a velocidad de vértigo. Pero, seguramente, si tuviésemos la habilidad, como el tejón australiano de ¡cagar CUADRADO! Seguro que cambiaríamos nuestra actitud. Quién sabe, tal vez hasta jugaríamos al Exin Castillos con nuestras caquitas. O, por lo menos, no volveríamos a ver igual las pastillas de caldo Starlux.


Y no digo lo del Exin Castillos gratuitamente, no. La forma cuadrada evita que las heces del tejón rueden, con lo cual pueden ubicarla en distintos lugares, como en lo alto de una roca, para marcar su territorio y crear una elaborada delimitación urbanística . ¿Venimos los gallegos y nuestro "vou mata-la tua nai como me movas as lindes, fillo da ghrandísima puta" de los tejones? Darwin no me llevaría la contraria.

En este vídeo  pueden ver cómo funciona uno de los tractos digestivos más admirables de la naturaleza y, por supuesto… ¡Cómo no se va a cotizar una caca cuadrada a la hora de emplearla para usos tan nobles como hacer papel!


8. Corredor africano de doble banda

Una amiga mía se gana la vida haciendo fotos de recién nacidos en los hospitales. Viendo su trabajo, la conclusión a la que uno llega es que sólo un tremendo subidón de hormonas impide ver que el 98% de los bebés son horrorosos hasta la risión. Pero, feck, para eso está el subidón del momento, para no ver la realidad y sobrevivir como especie.

Sin embargo, NADA podría obviar el hecho de que el corredor africano de doble banda NUNCA le compraría a esta amiga una foto de sus huevos.

Depresión postparto.
Y es que, para evitar que otros depredadores se los merienden, el corredor decidió optar por la sutil técnica del camuflaje. Más en concreto, disfrazar a sus huevos como caca de antílope.  


7.Abejas

Una norma básica de todo insecto social es que la colmena/hormiguero/gulag tiene que estar bien limpio. Ya sea recogiendo toda la porquería para llevarla fuera del nido (como hacen las cucarachas) o lamiendo el suelo (las abejas). Está claro que libros del tipo 'Como tener la casa como un cerdo' nunca triunfarían con estos insectos.


Pero si en algo destacan las abejas es, evidentemente, en su gestión de las defecaciones. Si los bebés humanos cagan alegremente en toda situación hasta que sus padres logran cambiar los pañales y limpiar su orto a más velocidad que los mecánicos de Red Bull realizan un pitstop a Vettel (hacer algo más rápido que un pit a Webber es, sin embargo, muy fácil), en el caso de las abejas no están como para tolerar "las gracias del niño poniendo perdida la colmena". Así pues, las larvas desarrollan un depósito ciego, separado del canal alimentario, donde van acumulando todos los excrementos. Ni que decir tiene, la mayoría de edad no consiste en gilipolleces como la "puesta de largo", bar mitzvah o primera comunión, sino en hacer un primer vuelo… ¡en el que lanzar un TITÁNICO MOJÓN! Imagináos pegar un salto y perder entre 40 y 90 kilos de vuestra masa corporal de un solo zurullo. Acojona y seduce a la par.

Mayoría de edad.

En la edad adulta, las abejas superan esa proeza usando su albedrío: cuando llega el frío, estos bichos no pueden hibernar. Se dedican a agitar sus músculos y pegarse entre sí como pingüinos para darse calor. Evidentemente, defecar is out of the question, por lo que aguantan ¡TODO! el invierno sin jiñar para, cuando llega la primavera, lanzarse a un vuelo en el que aliviarse mientras suena música de Vivaldi y un campesino se pregunta qué carallo es esa lluvia dorada que le está cayendo.


6.Gusano Viceroy 

Para los que, como yo, expresamos nuestra gaycidad siendo fans de las pelis de extreme makeover – 'El amor tiene dos caras' de Barbra será la ovra maestra, pero Sandra Bullock, con 'Miss Agente Especial' y 'Love Potion Number Nine' es la jran musa del género – el gusano Viceroy es un regalo del cielo. Y es que esta bella mariposa…


…tuvo un pasado tan ghlorioso como el camuflarse de depredadores ¡aparentando de forma perfecta ser un excremento de pájaro!

Jennifer Aniston antes de operarse la tocha.

Con una historia así, los debates de mariconas jamás tendrían fin.


5. Civeta de palma asiática 

¡Aplaudan, por favor, a este felino que ha dejado en evidencia la estupidez hipster como ningún bloguero jamás lograría! La civeta es un animal que se alimenta de granos de café que no logra terminar de digerir del todo. Pero ese proceso digestivo logra, según dicen los aprendices de Ferrán Adrià de turno, desbaratar a golpe de enzima cierto amargor del café logrando, como resultado el… ¡poder venderte una taza de ese producto por 30$!

Una explotación laboral de mierda.
Repito: estás pagando 30$ por un café que ha cagado un bicho (usar la palabra "enzima", lo sabemos, obra milagros). Ya saben la máxima del arte moderno: "toda gran obra tiene que ser percibida en un primer momento como fea". Y así nos ha ido.

A Juan Valdés le queda mejor la pose. No sé por qué...
Pero, en fin, una sociedad que vota la reforma laboral de Rajoy bien puede pagar un huevo por beber caca. 



4. Ruiseñor 

Cada cierto tiempo, aparecen estudios que dan veracidad a mitos en los que interesa creer tanto, que muchos están dispuestos a aceptarlos sin cuestionarse su chorrismo. Son estudios del tipo "Ver mujeres desnudas estimula el intelecto", "El chocolate adelgaza", "El egoísmoes una virtud" o "Espanya ens roba". De entre todos ellos, por supuesto, el más extendido ha sido "el semen es bueno para el cutis" (primo hermano de "el semen aporta muchos nutrientes y proteínas al organismo").

I want to believe
Bien, pues una variante de este mito logró triunfar en Japón. Nos referimos, claro está, a las caquitas de una especie de ruiseñor japónica – Cettia diphone – que arrasó como maquillaje para Gheishas. Feck, por mucho que los ingleses tradujesen 'Uguiso no fun'  como un sugerente 'Gheisha facial', en realidad, estaban eludiendo el literal 'heces de ruiseñor', más difícil de comercializar.

Curiosamente, eluden dibujar el ñordín.
Pero, para que no me tachen de machista, deber es consignar que es un señor, más en concreto Tom Cruise, el principal prescriptor de las bondades de untarse caca de pájaro en la cara. Que conste.

3. Abubillas

Ladies and gentlemen, con ustedes un sueño gayer todavía superior al del gusano Viceroy. Vean este ave y díganme… ¿Acaso no es divina de la muerte?

Iba a ser el símbolo nacional de Israel, really...
Bien, pues sepan que es un animal que, cuando se siente en peligro, pone en marcha el meritorio mecanismo de defensa de… ¡lanzar una cagada hasta tres metros de distancia con asombrosa precisión! 


Por si eso no fuese suficiente para disuadir a los depredadores, unas glándulas anales logran recubrirla íntegramente de una mierda peor oliente que la de las propias mofetas. El placer de ver a un ave tan bella haciendo eso es un deleite gayer sin duda alguna superior al de las humillaciones sado de Demi Moore en 'La teniente O'Neill', las fantasías escatológicas de Catherine Deneuve en 'Belle de Jour' o lo que le hace Von Trier a cualquiera de sus actrices.

Por supuesto, de justicia es dar este premio exaequo al escarabajo patatero, que se protege de los ataques rebozándose íntegramente en sus heces tóxicas. Savoir faire…

A buen hambre sí hay pan duro.

2. Perezoso 

Si la civeta logró que su caca fuese codiciada sólo por estupidez humana, el perezoso consiguió el mismo objetivo, sin embargo, de una forma más lógica: convirtiendo sus defecaciones en un bien escaso.

Este animal se beneficia de tener un metabolismo extremadamente lento para no preocuparse de comer en demasía ni de su propia supervivencia. Ello lo logra estando todo el día encaramado a su árbol viendo partidos del Real Madrid – no les cuesta esfuerzo con sus garras: cuando mueren, muchos siguen descomponiéndose con las zarpas firmemente agarradas a la rama - y comiendo unas pocas hojas que le dan una cantidad ridícula de calorías. Lo que ocurre es que, para no consumir esas calorías, lo ideal es NO hacer nada. Y así es como sabiamente procede.


Ese no hacer y no comer casi nada implica, por supuesto, reducir el defecar a la mínima expresión. Los perezosos sólo cagan una vez por semana. Pero, conscientes de la importancia económica de ese bien escaso, no se dedican al gamberrismo – que a todos nos encanta practicar – de arrojar las propias heces a los viandantes desde lo alto de un árbol. En lugar de convertirse en terroristas escatológicos, los perezosos realizan el sublime esfuerzo de BAJAR del árbol para defecar cuidadosa y lentamente en las raíces de éste. De esta forma, abonan su hábitat garantizando su correcto crecimiento. Para celebrar este aprovechamiento tan sublime de sus exiguas y apreciadas heces, una colonia de mariposas se dedica a anidar en todo lo que es su orto.

Y es que el viaje de Ulises fue épico, pero el del perezoso, a su manera, mucho más.


1. Hipopótamo


Llegamos a la medalla de oro con el que, como no podía ser de otra forma, es mi animal favorito. Evidentemente, se trata de una cuestión de tamaño y, en ente su vlog, siempre hemos defendido el hacerlo todo a lo grande.

No, niños, la hierba flotante no es de atrezzo.

En hipopótamo choriza el principio fundamental de la defecación del perezoso – esto es, cagar para favorecer tu propio ecosistema – y lo lleva a dimensiones titánicas. Ya no se trata de que un árbol crezca sano y fuerte, sino de crear un macroecosistema acuático de desaforada diversidad cuyo pilar fundacional sea…

…lo digo aunque ya lo sepan: cagar monumentalmente dentro de la charca. Así se crea una cadena alimentaria como Marx manda.


Además, como bello efecto colateral, muchos peces que aprecian esas tremendas bolas de hierba – que, a buen seguro, no son particularmente dóciles con los esfínteres de los hipopótamos – no dudan en lanzarse a gran velocidad contra el ano de estas bestias. El resultado es que, debido a su aerodinámica forma y apropiada longitud, el hipopótamo agradece esa limpieza íntima sobremanera.

El que lo prueba, repite.
Desde luego, es una relación superior a la de las cebras, que levantan sus colas para que unos pájaros les limpien el orto a picotazo limpio. Mucho mejor la ergonomía de los peces, dónde va a parar…

Pero es un mundo libre y cada cual se corre como le da la gana.
Sólo por esta creación de ecosistema, el hipopótamo merece la medalla de oro. Pero es gracias al bonus track con lo que este animal logra aplastar a la competencia. Nos referimos, claro está, al uso combinado de su orina y excrementos para lograr seducir a las hembras. Yup, you heard me.

En su día, definimos la seductora voz de nuestro idolatrado Sammy Hagar como "oírle cantar es tan sutil como cagar y mear a la vez". Bien, pues el hipopótamo, en vez de expandir unas seductoras plumas como haría un pavo real, se dedica a cautivar defecando y orinando a la vez. La orina se utiliza como una forma de reblandecer las heces que, acto seguido pasan a ser batidas por una musculosa cola movida a toda velocidad que logra… ¡un ÉPICO torbellino de mierda! Vean el vídeo, porque nada mejor hay en todo youtube.


¡Basta de matices, subtexto y sutilezas! De la misma forma que Sammy Hagar decidió, en directo, que decir "Nena, termina lo que empezaste, estoy incompleto" era demasiado críptico, y que mejor era añadir un "¡Mis pelotas están moradas!", el hipopótamo nos demuestra que, contrariamente a lo que decía Mies Van der Rohe, "Más es más" y que lo importante es llamar la atención como sea. Y, feck, a día de hoy, su especie aún no se ha extinguido.


Y ahora, congéneres humanos… ¿De verdad creéis que llega con hacer "la caca de colores" para desbancar a estos catorce artistas del reino animal?

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vltilve dijo... 27 enero, 2014 10:22

Sublime post!
Por supuesto me lo he leído sentado en el vaterclós haciendo popoch como Peich manda.

Anónimo dijo... 27 enero, 2014 11:39

Sólo estamos a finales de enero y creo que ya habéis creado uno de los posts (redoble) ¡¡ÉPICOS!! del año. (Fin de la cita, digo, del redoble).
Ojalá los documentales de La 2 fueran la mitad de amenos, divertidos e informativos que ustedes vosotros.
Abby.

Anónimo dijo... 27 enero, 2014 12:25

Pregunta tonta: ¿por qué la tradición del 14? Intenté descubrirlo por mí mismo hurgando en el archivo del blog, pero dada mi gañanería no dí hecho.

Anónimo dijo... 27 enero, 2014 17:43

Ay que me meo....

MonoFoca dijo... 28 enero, 2014 13:23

Si es que la caca es vida. Y los pedos también.

Hace unos 3.500 millones de años unas cianobacterias llamadas estromatolitos capturaban el dióxido de carbono de la atmósfera y expulsaban oxígeno en forma de pedos.

Eran tan, pero tan pedorras que unos millones de años después lo habían puesto todo perdido de pedos (oxígeno) y a los animales de aquel entonces no les sentó muy bien y se extinguieron en masa.

Chorrocientos millones de años después, mediante procesos evolutivos, los seres vivos se han adaptado a estos pedos y ahora el oxígeno es fundamental en las reacciones metabólicas.

Por tanto, cuando alguien respira profundamente en lo alto de la montaña y disfruta del aire puro oxigenado se está regodeando de los pedos arcaicos.

Y el agradable olor a tierra mojada que se produce después de la lluvia son pedos de una bacteria (Streptomyces coelicolor).

Jorx dijo... 28 enero, 2014 17:30

A mi lo que me gusatría saber es como decidís que de esto hay que hacer un post, el proceso mental necesario es algo que se me escapa!
Ahora, la labor de documentación es tremenda, enhorabuena

Paco Fox dijo... 28 enero, 2014 18:27

Jorx: la respuesta, aquí:http://vicisitudysordidez.blogspot.com.es/2010/03/aprenda-escribir-articulos-como.html?m=0

Anónimo dijo... 29 enero, 2014 11:13

En el texto os referís indistintamente a puercopesín y erizo y no son lo mismo. Los primeros son roedores y los segundos no, para que os hagais una idea de lo lejano de su parentesco genético o evolutivo. En vuestro caso se trata de puerco espines.

Por lo demás gran post sobre las vicisitudes escatológicas del reino animal.

Anónimo dijo... 29 enero, 2014 18:29

Michael Caine contó que mientras rodaba El enjambre comenzó a notar que las abejas que en algunas escenas le tenían que poner por encima le dejaban gotitas de miel en la ropa, y adquirió la costumbre de recogerlas con el dedo y chuparlas. Paró de hacerlo (supongo) cuando alguien le explicó que estaba lamiendo heces de insecto.

Fernando Sancho dijo... 30 enero, 2014 16:32

Pues si lo del café es glorioso, busca como se elabora el aceite de argan.

yubi dijo... 06 febrero, 2014 13:32

Mira que llevo tiempo leyéndoos pero nunca había comentado nada. Y sin embargo no vengo impulsado por la lectura de este artículo como tal sino para daros a conocer otro que he leído en otro blog. Es que ha sido leerlo y automáticamente se me ha venido a la cabeza vicisitud y sordidez:

http://www.xatakaciencia.com/salud/cuantas-clases-de-caca-puede-evacuar-un-ser-humano-la-escala-de-heces-de-bristol

Paco Fox dijo... 06 febrero, 2014 15:47

Yubi: yo, entre el tipo tres y el cuatro, me quedo con el primero. No hay color.

dandi_muniesa dijo... 17 febrero, 2014 08:04

¡Maravilloso!

 
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