Vicisitud & Sordidez

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En ente bloj somos de hablar de HAMOR. Y de arremeter tres veces contra el diccionario en la primera frase de un artículo. Pero no empecemos ya a desviarnos. Ni a hablar de mi mismo en plural mayestático.

Decía que a Vicisitud ni a mí nos gusta hablar de las cosas que nos dan alegría. De lo que amamos. Desde Battiato hasta los chistes de caca. Desde el cine de bárbaros hasta el escepticismo. Sin embargo, varias veces nos salimos de ese camino y le damos a la denuncia. Porque también somos humanos (aunque parezca mentira cuando se nos conoce en vivo y se nos ve restregarnos contra las piernas de la gente cuales conejos en celo). Y todos tenemos un hater dentro. Lo bueno es que nosotros intentamos darle un sentido a lo que denunciamos. Si me da por meterme con el patriotismo, no cejo en mi empeño de justificar de mil maneras mi postura aunque sea recurriendo a chistes de olor. Si me meto con el vvvvino, me río de él aportando datos y, en el fondo, con cierto sentido de hermandad con aquellos a los que sí les gusta y sin ánimo de ofender porque sí.

La paradoja: En contra de los haters

He de reconocer que lo que viene a continuación, sin embargo, es una paradoja. Una denuncia escrita con cierto odio hacia… el odio. Dicho de otra manera, con cierta repulsión hacia actitudes de desprecio gratuito. A mí me cuesta trabajo aborrecer con toda mi alma a todo aquello que tampoco haga daño a nadie. Opiniones, películas o análisis proctológicos son cosas que pueden resultar desagradables, pero a las que aplicarles la palabra ‘odio’ es un poco exagerado. Esa la dejo para el momento en el que veo en el cine tres anuncios seguidos de promoción de la Comunidad de Madrid pagados como propaganda electoral encubierta con nuestros impuestos. O cualquier cosa que diga o haga el Estado Islámico… Y ahora sería muy muy sencillo y tentador poner un chiste en plan ‘O lo que sea que vea cuando pongo Telecinco’. O, como cuando se critica una peli mala, acompañarlo con cualquier salida a algo que está de moda odiar. En plan “Chappie es más mala que comprarle a tu madre un palo de selfie”. Es sencillo y tentador. Coger cualquier cosa que el zeitgeist ha declarado odiable y meterlo al final del chiste. Todos lo hemos hecho. Y es inocente, pero erróneo.

Hoy vengo a denunciar dos cosas: el haterismo porque sí de cosas que no tiene sentido odiar, pero que muchos se suben al carro de insultar para sentirse superiores. Y, por extensión, el tipo de personaje que está proliferando por internet cada vez más. Siempre han estado presentes, pero en los últimos tiempos, gracias a las redes sociales, no puedo parar de encontrármelos:

Los Frikispters.

Los frikispters son, como los hipsters, haters profesionales. El hipsterismo de toda la vida (llamado simplemente 'cultureta' antes de que todos fuéramos tan versados en todo término que se hace internacional y que por lo tanto mola más) genera oposición porque es elitista y condescendiente. Tú eres un mierda porque no te gusta lo mismo que a mi. O, peor todavía, porque no lo conoces. O peor peor todavía, porque lo conoces mucho después que YO. Pero no hay que confundir la actitud con el producto. No hay que denunciar a un gafapasta por lo que le gusta. ¿Que tu amigo de larga barba se corre viendo un coñazo de planos interminables con Viggo Mortensen recorriendo el desierto durante una hora llamado ‘Jauja’? Pues bien. Si es feliz con ello, ole sus cojones. Además, será un coñazo, pero los planos son bonitos. ¿Que escucha Bon Iver? Pues igual te mola a ti también. Dale una oportunidad. Yo no tengo ni puta idea de a lo que suena. Sólo sé que hace poco me compré dos discos de Belle and Sebastian y son la mar de agradables para escuchar una tarde tonta, gilipollas, estúpida y de derechas. Pero claro, ese grupo ya no es cool porque es viejo. Aunque ese es otro tema. Aquí no estamos para echar otra perorata sobre el culturetismo. Hoy nos toca a nuestras propias filas.

Hace años, antes de la existencia de ente bloj, yo ya solía distinguir entre dos tipos de freaks. Sólo que, en un alarde de originalidad comparada a una partida de ‘¡Sí Señor Oscuro!’ con Belén Esteva y Mariló Montero, yo los llamaba ‘Verdaderos Freaks’ y ‘Falsos Freaks’. El verdadero era aquel que quería compartir su frikismo. El que te llevaba a su casa y te daba una bolsa llena de tebeos. “¿Cómo que no conoces ‘Fábulas’? ¡Toma los cinco primeros, que lo vas a flipar!”. “Espera, que te paso en un pincho toda la discografía de Rush. Ya sé que a tí te gusta el pop soviético de los 80. ¡Pero esto es orgásmico!”.

El falso freak (conocido también en aquella época entre mis amigos como “el jordicóstico”) era el que no compartía su amor, sino que te miraba por encima por no saber lo mismo que él. Algo así como “¡Ah! ¿Que no has visto nunca Saturday Night Live? Pues no tienes ni puta idea de comedia, chaval”.

Vamos, que son hipsters de la cultura popular. Algunos pasaron directamente al culturetismo básicamente porque, si te dedicas a escribir, sea en periódicos o internet, aparentar ser cuuuuurto es más provechoso y con mejores perspectivas económicas. Otros, sin embargo, buscaron distintos objetivos. Con la popularidad del frikismo en las redes sociales y todo Marvel asaltando los multicines, hay que distinguirse de la masa que rápidamente puede rastrear ese mismo tebeo que tú no prestabas a nadie o ese VHS que guardas en tu casa, no sea que si lo ve todo el mundo tu pequeña y miserable parcela de importancia en el inframundo nerd se pierda.

Ejemplo inocente

Pongamos algunos ejemplos, volvío a decir Paco creyéndose Julio César:

Empecemos con uno muy tonto. El palo de selfie. Al igual que ya dije en el post de objetos injustamente denostados al referirme a la riñonera, hay en los últimos meses una convención social de que son lo peor que le ha pasado al mundo desde el sistema de ligas de naciones previo a la I Guerra Mundial o el acceso de Melendi a un estudio de grabación…

¿Veis lo fácil que es ser un hater a la hora de hacer un chiste y que ni yo mismo estoy a salvo de ello?

Bueno, sigamos. El palo de selfie. No es algo freak, pero vale de ejemplo de partida.

¿Me puede explicar alguien qué tiene de malo? El aparato surge por una necesidad. Una cosa es confiar a un extraño nuestra cámara cutre de fotos. Sí: jode que la coja y salga corriendo. Pero jode más que se lleve tu puto teléfono con tus contactos y las fotos de tu pene erecto que mandabas a esa chica que conociste en un pub. Luego el palo es práctico. Sobre todo para enanos bracicortos como yo. Vicisitud, con sus metro noventa y brazos capaces de hacerle un fisfucking profundo a un rinoceronte y que le de las gracias y le regale flores, puede hacer autorretratos aceptables. Pero yo no. Tampoco me voy a gastar el dinero en ello, porque no soy muy aficionado a hacer fotos cada vez que estoy con los amigos. Pero, feck, si me lo dan, pues cojonudo. No veo la necesidad de odiarlo.

Y con este ejemplo tan banal, podemos extrapolar a cosas más polémicas y que sí tienen que ver con la cultura popular. Por ejemplo, el odio a los monologuistas.

Los monologuistas no son necesariamente mongologuistas

Creo que todo empezó con el insulto indiscriminado a Eva Hache. Que te puede caer peor o mejor. Me da igual. Mi amigo Dr Elektro decía que se la follaba. A mí me la refonfinfla . Pero poco a poco se extendió a todo lo que salía de El Club de la Comedia. Sí se llama ‘stand up comedian’ y sale en Comedy Central mola todo, pero si es de Algeciras y sale en Paramount Comedy es un plasta. La clave no era la calidad de los monólogos. Como todo, algunos son mejores, otros son peores y la mayoría sólo reflejan a unos tíos cuya única intención es hacer reír. Y yo con eso puedo empatizar MUCHO.

Lo importante, entonces, no era si te reías. Era que había muchos. Y ya sabemos qué opina el hipster de lo popular: que osea osea qué pesados. Esa actitud se filtró al mundo freak con la rapidez de una venérea transportada por Scarlett Johnasson desnuda en una Comic Con. Y sólo veía artículos y estados de facebook insultando el monologuismo. Porque es fácil decir que es en realidad mongolinismo. ¿Qué esconde esa actitud? Pues qué va a ser: envidia. En internet, mucho freak nos consideramos graciosillos. Pero como aprendió Will Smith en el capítulo de ‘El Príncipe de Bel Air’ cuando se metió a hacer stand up, una cosa es hacer reír a los colegas y otra es enfrentarse a un público. Así que hay muchos a los que les fastidia que otros estén con los focos mientras que ellos se contentan con tweets graciosos de vez en cuando. El verdadero freak no tiene esa actitud. El buen nerd vive en su mundo de frikismo rodeado de ganchitos de queso. Está demasiado concentrado en jugar al Diablo 2 como para pensar que quiere ser un famosillo. Y cuando pone la tele, si le hace gracia lo que ve, pues mire usted que bien. Si cree que esas historias de ‘es gracioso porque es verdad’ no le resultan interesantes porque su vida de ermitaño le impide conocer la realidad, pasará a reírse con otros freaks que le cuenten historias sobre sus primeras partidas al Zelda o que se cachondee de cuando intentó ligar con una tía llevándola a ver ‘Corazón Salvaje’.

Cosa que yo he hecho. No follé, claro. Pero ni siquiera un piquito.

¡A por los Youtubers famosos!

Una expresión similar de frustración de la que se tiene con los cómicos es reírse de los Youtubers. Por mi parte, no tengo ni pajolera idea de este mundo. Sólo me llega ODIO hacia ellos. Pero nunca a idiotas como yo que hacen un Videofobia currado durante dos meses y sólo lo ven 2.000 personas. El haterismo va, por supuesto, a los famosos. Que no dudo que algunos sean buenos y otros malos. Se trata, por supuesto de que son POPULARES. Y eso es una ordinariez. Es mucho más guay conocer un Youtuber freak que parece subnormal y hace reseñas de cine fantástico. La clave es que no es necesario odiar a unos para amar a otros. Se puede amar al crítico retarded o al idiota que se graba probando un ambientador de baño y, al mismo tiempo, a uno popular. O, como yo, no ver a ninguno popular que no sea John Green. Porque si no véis la serie de vídeos de John Green sobre historia, es mi deber freak compartirla con vosotros. Compartir el amor. Que de eso se trata:


'Mitoplastismo': ese término elitista

Pero la cumbre del frikipsterismo hater es últimamente un término que he llegado a odiar. El mitoplastismo. Hasta gente que admiro y amigos lo han utilizado. ¡Qué pesados están los fans de Firefly! ¡Qué horror la gente que escribe artículos o hace podcasts sobre Los Goonies!

Yo añadiría, traduciéndolo al culturetismo: “OSEA, es que es taaaan retro hablar de lo retro”

Simplemente, no puedo entenderlo. Dejemos que la gente ejerza su derecho a ser nostálgicos. Algunos lo harán mejor, otros lo harán con menos interés. Pero dar la brasa con lo que nos gustaba de pequeños es esencial en la cultura freak. Es lo que somos. Es en lo que se fundamentaron páginas muy populares en internet al inicio de la revolución nerd. ¿Es que ahora de repente ya sólo vale hablar de películas oscuras de terror de los 80 y no hacer una loa a tu amor por ‘La Princesa Prometida’? Pues mirad: dejadme ver por décima vez la peli de Rob Reiner antes que tragarme otra cosa que estén poniendo por la tele. O ambas. No son incompatibles si tenemos el tiempo suficiente.

Es importante mantener vivos los mitos. Si algunos ya somos muy sabihondos y conocemos al dedillo la trama de ‘La historia interminable’, pues miramos a otro lado y leemos o vemos otra cosa en internet. Que hay donde elegir. Dejemos que gente que no la conozca debido a la edad o a avatares del destino sí disfruten con la exaltación del amor hacia la película que ofrecen algunos.

La clave es no sentirte superior. No odiar porque sí. No ser un snob del frikismo. Ya tenemos suficientes snobs en  la alta cultura y la alta sociedad que te miran por encima del hombro como para envenenar un pozo tan bonito como el del nerdismo. Vivimos una época dorada. Estamos de moda. Disfrutémoslo en lugar de lamentarnos precisamente por ser mainstream.

Juntos de la mano hacia un mundo panfreak interconectados en los que todos expongamos a los cuatro vientos nuestro frikismo y, en mi caso, mi pene cada vez que voy a Tarifa en verano. Pero eso es otro tema que puede que os cuente en otra ocasión en un artículo sin duda plagado de chistes fáciles en los que, sin darme cuenta, me reiré de lo que esté de moda insultar el día que lo escriba. Todo ello, claro está, si este post no genera demasiados haters. Lo cual es más posible que aquella vez que escribí sobre Nolan.

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jfernandezr dijo... 12 marzo, 2015 20:43

A vosotros os querría ver trabajando en una agencia de publicidad...

Iván Masip dijo... 12 marzo, 2015 20:57

Endevé... justo hace unas semanas ejcribí un artículo similar pero a lo cutre en mi bloj.

http://ostrasquefuerte.blogspot.com.es/2015/02/lo-que-hay-que-odiar.html

Elperejil dijo... 12 marzo, 2015 20:59

No conocía los vídeos de historia de John Green... y son buenísimos. Aparte de estar de acuerdo en muchas cosas (no hay cosa que más me aburra que la gente que se define por lo que no le gusta), leer el post habría merecido la pena solo por descubrir a este tipo. ¡Jracias!

Dani Bonzo dijo... 12 marzo, 2015 21:00

Todo bien y sin quitar parte de razón en muchas cosas pero con los Mitoplastas lo siento, pero no. Ahí discrepo con todo lo escrito. Soy usuario de internet desde los tiempos de la tarifa plana de eresMas en su cd promocional (échale años) y desde ese día existe una horda de gente ansiosa por demostrar como su infancia fue única e indiscutible, brillante, maravillosa, la mejor infancia del universo respecto a la de los demás que no es más que puta mierda. Empezaron con los mails en cadena sobre las bondades de jugar con piedras y palos, continuó con esas pelis de MI infancia que son lo mejor que ha existido jamás y no la mierda que ven "los jóvenes" y ahora estamos al nivel de pobres diablos que se pasan el día con el móvil no como yo que me hice una nave espacial con las bolas de papel aluminio que me sobraban del bocata. Es un carquismo infinito, constante, que sigue y sigue y sigue dando por culo incapaz de entender que, no sé, los tiempos cambian, las modas cambian, la gente cambia, y lo que es peor; que podría venir igualmente alguien que te saque 30 años a su inmaculada infancia y decir lo mismito. "JA! Que tú jugabas con piedras y palos? EN MIS TIEMPOS si salías a la calle después de las 7 de la tarde TE FUSILABAN!"

Es un Carca Hater que no para y al que hay que pararle los pies de una vez. Si alguien quiere - por ejemplo - hablar sobre las maravillas de las pelis ochenteras de Indy o Regreso al Futuro respecto a lo que vea ahora un chaval de 2º de la ESO, pues lo PROMOCIONAS, haces como el Freak Verdadero que mencionas en el artículo. No escupes de primeras sobre las nuevas generaciones porque, además de ignorarte como es debido, quedas como un completo gañán del paleolítico.

Mostrad a todos estos chavales qué otras cosas hacíamos a su edad, intentando hacerlo ver también desde su perspectiva, captar su atención lo mejor posible y ENTENDER que, oye, igual le parece una mierda enorme. Lo que no se puede es llegar e imponer ridiculizando las nuevas tendencias. Lo crean o no, un chaval de 10 años está en su pleno derecho al decir que Indiana Jones y la Calavera de Cristal es la mejor peli de Indy que ha visto jamás. Por qué? Porque es la peli de SU infancia. No de la tuya.

Vicisitud y Sordidez dijo... 12 marzo, 2015 21:02

Onvre... Creo que Paco lo explica bien: los que llaman "mitoplastas" muchas veces INFIEREN que los que celebran lo que les gustaba van despreciando todo lo demás. El pecado, una vez más, está en el ojo del que ve.

Anónimo dijo... 12 marzo, 2015 21:04

Gracias por el Crash Course World History, no lo conocía y me ha encantado!
Organizo con unos colegas eventos de música raruna y la sensación es la misma: la mayoría de los que montan saraos de este tipo no soporta que vaya gente que no está en el mundillo. A nosotros nos parece lo más grande del mundo cuando aparece un heavy despistado y sale encantado diciendo cosas como "nunca había oído este tipo de música, ¿cuándo hacéis la siguiente?" o "¿dónde hay mas eventos de este tipo en (mi ciudad)?". Para mí al menos es el mayor orgullo descubrirle algo que me apasiona a alguien que no lo conoce, y la esencia misma del frikismo bien entendido.

Dani Bonzo dijo... 12 marzo, 2015 21:17

Bueno, yo cuando saco el termino de "mitoplastismos" es contra aquel que defiende su infancia como la mejor infancia jamás vivida y desprecian abiertamente las demás. Porque esa gente existe y ahí es cuando sale fuera mi odio ansioso de pisar cabezas.

Paco Fox dijo... 12 marzo, 2015 21:26

Dani, es lo que dice Vicisitud.

Tú hablas de los carcas. Eso siempre lo habrá. "En mis tiempos..." "Con Franco esto..."... pero eso no es lo que yo he observado con los que abusan del término mitoplastas. Se usa para hablar de gente que no para de escribir de cosas como Firefly intentando que más gente lo conozca. Pocas veces lo veo aplicado a gente que dice "La historia interminable es la hostia y lo de ahora una mierda". No. Lo usan sobre todo ciertos voceros de internet para ridiculizar podcasts o blogs muy inocentes a veces, flojos de contenido a menudo, pero bien intencionado.

O para reirse de la típica actualización de Facebook de "Voy a verme Los Goonies y Gremlins: ¡una tarde maravillosa!"

Los que usan a destajo el término 'mitoplasta' están haciéndolo sin tener en cuenta que el otro diga o no si lo de ahora es peor que lo de antes. Lo hacen (y ahí va la clave) PORQUE ESTÁ DE MODA LA NOSTALGIA. Y eso es una ordinariez. Qué pesados con la nostalgia. Osea.

Paco Fox dijo... 12 marzo, 2015 21:33

Iván: totalmente de acuerdo con lo que dices en tu post sobre que el desmedido odio a que haya extraterrestres en Indy 4 y a Jar Jar Binks son más moda que por el hecho en sí. De hecho, lo primero no me parece malo en absoluto. Jar Jar, como dices tú, es más chungo, pero tampoco es para tanto haterismo.

Dr. Elektro dijo... 12 marzo, 2015 21:35

Yo ahora estoy poniéndole a mi sobrina de 16 años los clásicos de mi época (Goonies, Alien, Star Wars) y me explotó la cabeza cuando dijo que le gustaban mas , por orden, Alien: Resurrección, Alien 3, Alien y Aliens, pero espero que recapacite :D Al menos está haciendo el esfuerzo, que el otro día se tragó enterita Tiempos Modernos (Una peli muda????) y el problema es que hoy los chavales lo flipan con algunas mierdas PORQUE NO CONOCEN OTRA COSA bien es cierto que también están mal acostumbrados a no comer fuera de su menú habitual. Total, que si es cierto que la Eva Hache tiene sus momentos. Sobre todo porque me hace reir.

André dijo... 13 marzo, 2015 01:09

Battiato toca en Vigo el 22 de Mayo. Ahí lo dejo. http://www.farodevigo.es/sociedad-cultura/2015/03/06/musico-italiano-franco-battiato-actuara/1196522.html

Un alien dijo... 13 marzo, 2015 10:00

Saludos marcianos!!!(mi primer comentario ever)

Lo primero y antetodo..¡JRACIAS! por vuestro blog, por compartir vuestra cosmovisión y a los comentaristas por elevar el nivel del blog al menos un 56% con la calidad de sus comentarios. Me he leido TODO (menos el de los sondeos pitilínicos HIJOSDEPUTAescalofríosmeestandando) el blog e incluso estoy releyendo entradas, o sea, que si yo ya venía fatal de lo mío...seguimos mejorando lo presente.
Gracias por hacerme reir y por enseñarme cosas, dos pilares básicos de mi vida.
El problema de los haters en mi opinión viene de la cada vez mayor homogeneización de la sociedad. Cada vez estamos más teledirigidos culturalmente, curiosamente siendo este momento de la historia cuando más posibilidades tenemos de acceder a contenidos de todo tipo. La gente (los haters también son gente, mal que nos pese)se esfuerza en diferenciarse como sea del resto tan homogéneo, y algunos eligen el camino del odio en vez de el del amor. Porque se nos enseña mal desde el principio, a competir,a individualizar sin mirar a los lados,(porque individualizar per se no es malo),etc en vez de compartir gustos y aficiones.. Es un problema de educación de base, porque es un problema de esta sociedad que está másqueunpoquito enferma. HUMOR, EDUCACIÓN y EMPATÍA son la clave, vosotros utilizáis las tres.
Después del tubazo-editorial –del ABC que os acabo de meter sin anestesia ni ná,(bueno, un poquito de vaselina al principio si que os he dado) y de forma totalmente gratuita. Me despido.
Fin de comunicado marciano.
Un alien.

Paco Fox dijo... 13 marzo, 2015 10:13

Alien: toda la razón. La gracia es que, al huir de la homogeneización, entran en OTRA homegeneización distinta. Esto es, para intentar rebelarse, se unen a otra corriente de opinión sin ningún tipo de análisis crítico de por qué. Es como las tribus urbanas. Soy rebelde y, por lo tanto, me visto como miles de otras personas en vez de como millones.

Y, con el haterismo es peor, porque no aplicas criterio alguno y, encima, haces el mal.

Nación Alien dijo... 13 marzo, 2015 13:00

Saludos marcianos!!

Tengo que desarrollar una teoría sobre "por qué muchas uniones gregarias humanas acaban desarollando olor (malo), y su tendencia indeseable al mal".
¿Será por la teoría del caos, entropía.. o es que somos básicamente gilipollas?Y esto último, ¿lo somos o nos lo hacen?
En fin, trataremos de seguir riendo.

Alien

Abisinio dijo... 13 marzo, 2015 13:08

Culto es el que crea cultura.

Randy Meeks dijo... 13 marzo, 2015 14:08

Mmmmmh... Razón a ratos, y a ratos no. A mi me han dicho que lo odio todo, que soy un hater, y no es cierto. Me paso los días recomendando series, películas, videojuegos, tebeos y lo que sea, pero claro, la gente siempre se queda más con lo que hacemos sangre (que, al final, para qué vamos a negarlo, es mucho más divertido).

Yo me meto mucho con los Youtubers (joder, si hasta di una charla sobre ellos) pero me encantan los que lo hacen bien: Doug Walker, James Rolfe, Spoony y compañía, auténticos reyes del Internet. Y obviamente no meto en "youtubers" a gente como Venga Monjas o Vincent Finch que hacen cosas que merecen la pena ser vistas.

Mi blog se basaba en reseñar cosas pútridas, mi podcast se basa en sacar la mierda de la humanidad. Eso no es un hater. Es decir "Me gustaría que esto fuera bueno, ¿por qué no es bueno?" y analizarlo. Solo analizando lo malo podemos decir por qué nos gusta lo que es bueno.

En cuanto a la nostalgia, personalmente odio a los de "Los dibujos de antes sí que molaban y los de ahora son una mierda", pero no a los de "Me gusta Oliver y Benji". Los primeros indican cerrazón intelectual hacia series como Hora de Aventuras, Gravity Falls, Phineas y Ferb, etc, etc. Los segundos recuerdan su infancia y no tiene nada de malo.

Por terminar: Si una persona me recomienda Firefly me parece guay. Si una persona me recomienda Firefly durante un mes cada puto día, lo más probable es que le coja odio a Firefly como me pasó con Hot Fuzz, que espero morir sin haber visto. Está bien recomendar cosas, pero no ser PESAOS.

En el fondo creo que estamos de acuerdo, conste.

caterjarl dijo... 13 marzo, 2015 15:30

¡Ah, la normalización!

En gran parte estoy de acuerdo con lo arriba comentado. Si que mola que las cosas que te llevan molando siempre ahora molen a todo el mundo. El problema que tengo, como se dice magistralmente en este post de ADLO:

"tu afición sale a restregarte en la cara que ahora es popular y sale con gente mucho más guay que tú, mientras tú pones buena cara y rezas por no tener que cruzartela también en nochevieja"

http://blog.adlo.es/2014/12/de_como_la_normalizacion_me_robo_la_navidad.html

Paco Fox dijo... 13 marzo, 2015 16:12

Hola, Randy:

Primero, tener en cuenta algo importante: de la misma manera que la línea que separa al culto del cultureta es delgada, también lo es la que separa a algunos freaks de algunos frikpsters. Nadie está libre de pecado.

Ahora, por partes:
Tú mismo das la clave en tu comentario y reafirmas lo que digo. No se trata de no criticar. Obviamente, es sano señalar defectos de obras. Se trata de que el cultureta (y el freak falso) no lo hace, como tú dices, analizando. Lo hace por moda. Por el zeitsgeist. Apuntarse al carro. Lo cool.

Sobre los Youtubers, lo mismo: yo soy fan de todos los que dices. Ya en el post digo que hay buenos y malos. Es la moda del youtuber popular como objeto de sorna. Nunca se trata de los contenidos, sino de subirse al carro del ambiente.

(Dicho esto, joder cómo ha perdido Spoony desde que perdió la cabeza. Walker mantiene la mente en su sitio)

Sobre la nostalgia: si tienes un amigo pesado, es que es un pesado. Una vez más, el uso abusivo del término 'mitoplasta' no tiene que ver con la peli/serie/juego en sí, sino porque MOLA estar POR ENCIMA de los que hablan de cosas tan conocidas. Como comentaba en una respuesta anterior, el de 'lo de antes era mejor' no es a lo que se refieren en redes al hablar de mitoplastas. Esos son viejunos de toda la vida. Mi padre lo dice. Mi abuelo lo decía. Eso es ser carca y ya está.

Respecto a cosas como Firefly, pues lo mismo: si está un mes todo el día dando por culo, pues, joder, cambia de amigo, porque está un poco loco. Esto no es caso de ejemplos específicos, sino de estados de MODA. Y de no ver Firefly por sentirse superior.
Vicisitud se tiró años dando por culo para que viera 'Sin Tetas no hay paraíso'. Pero yo simplemente no le hacía caso. No tenía la necesidad de irme a redes sociales y decir "EH, QUE YO MOLO PORQUE PASO DE QUE ME DIGAN QUE VEA ESA MIERDA TAN POPULAR".
Otro ejemplo: cinco años aguantando a mucha gente con Breaking Bad. Pero no voy a coger y dejar de verla. En ese caso, tiendo a pensar "¿Acaso seré yo?". Al final, al acabar, me he puesto a verla. Y, mira, ni tan buena ni tan mala. Tá bien. La veré entera, a pesar de los altibajos, aunque sólo sea para ver el spin off, que me llama más la atención.

Todo esto lo escribo con una camiseta de Hot Fuzz, que lo sepas. :-)

Resumiendo sobre la nostalgia: a mí lo que me toca el potorro es la gente que dice "Yo no veo La Princesa Prometida porque eso todo el mundo la ha visto ya". Eso es ser un HIPSTER del copón.

Besitos.

Anónimo dijo... 13 marzo, 2015 22:32

Teneis al Hater mas "siempre negativo" del mundo como colaborador - Marlow no hace mas que despreciar a genios de la música y del cine.

JCalas II dijo... 14 marzo, 2015 12:23

"Vivimos una época dorada. Estamos de moda. Disfrutémoslo en lugar de lamentarnos precisamente por ser mainstream."

Esto es de Martin Luther King de lo freak. Henjoravuena.

En manos de cada uno esta hacerse un nido comodo de basura y joyas e ignorar basuras y joyas lejanas a sus gustos. O probarlas, sentir que lo son, y elegantemente tirarlas al jardin del vecino, que es donde deben estar.
Es verdad que cuando se pone uno a buscar cosas que puedan gustarle y hay que separar tantisima paja del grano, pues dan ganas de eso, de irse a hacer una paja y volver mas tarde. Pero la ilusion que hace encontrar algo entre tanto desinteres? Impagable.

Sera que odiar esta de moda, tambien, pero yo soy mas feliz en mi mundito que comparto con quien asi lo quiere y que se enriquece cuando añado algo nuevo. Hay que ser mas egoista en un significado literal de la palabra y pensar solo en lo que a uno hace feliz. Incluyendo aqui que compartir lo que a uno le gusta tambien trae felicidad.


Me perdonen la falta de tildes pero no hay ganas de andar alt+whatever cada vez que toca una.

Mario Domínguez Soler dijo... 14 marzo, 2015 16:52

No puedo estar más de acuerdo, si bien al final internet se basa en saber respetar lo que el resto opine y a seguir las modas que les apetezcan, no deja de ser frustrante advertir una serie de pautas en lo referente al "fenómeno de odiar la peli/serie de turno" sencillamente porque es lo que manda la voz popular. Al final uno se hastía de que cada año haya una nueva cosa a la que tienes que odiar aún si no te importa una mierda, solo por quedar guay. Justin Bieber, Crepúsculo, 50 Sombras de Gray, Michael Bay (a mí no me disgusta Bay, así que imagine cómo es mi día a día XD). Yo soy de la opinión "mierdas, si les gusta, déjales, allá ellos, no te obsesiones, hombre" La vida está llena de cosas cojonudas con las que disfrutar (y muchas de ellas son mierda y sabemos que lo son pero las disfrutamos igualmente) La libertad de expresión es que tú puedas decir que algo te gusta o que no, por supuesto, pero también se basa en dejar cancha a lo que el resto disfrute.

Albertini dijo... 15 marzo, 2015 11:38

Yo tengo amigos de esos que todo lo que les gusta a ellos es la polla, y lo que te gusta a ti es mierda, hasta el punto de que desde hace un tiempo me voy solo al cine, conciertos y tal, toca bastante los cojones poner en el grupo de whastapp quiero ir a X, y que el único que conteste sea para decir que es una mierda.

Los hipsters es harina de otro costal, muchos llevan camisas de leñador y barba porque esta de moda, realmente a muchos no les gusta, pero como esta de moda, pues hala.

Las modas, yo que siempre he llevado relojes casio porque me gustaban. el F91W que era el reloj de los abueletes y los albañiles, y de pronto se pone de moda. O las botas estilo Panama o Timberland, o las parkas tipo militar M-65. De pronto pasas de ir vestido como un nerd a ir a la moda.

Anónimo dijo... 16 marzo, 2015 21:20

Quería comentar que la semana pasada fui a un concierto de Franco Battiato en Barcelona.

He de decir que tiempo atrás yo conocía sólo las típicas, pero a raíz del gran articulo ÉPICO en 3 partes de esta página, empecé a escuchar en serio la discografía de este señor y caí rendido ante una serie de temazos tremendos, un sórdido con talento.

Gracias por descubrirme a este pedazo de artista.

Doctor Ojete dijo... 17 marzo, 2015 17:44

El problema del hater freak es que ahora que hay mayor “visibilidad freak”, el exclusivismo de ser friki ya no lo es tanto. Además de que la duración de la “fase vital friki” se ha alargado y asimilado por parte de la sociedad, pues a mucha gente le hace gracia Big Bang Theory y le gustan los Cazafantasmas y las series ochenteras y lo recuerda con agrado y nostalgia.

Antes el frikismo se pasaba/curaba, como los granos. Solo que en vez de Clearasil, se te iba con un chochete (a restregar por donde quisieras). Quien no tiene amigos que eran auténticos frikis de nivel 12, que en cuanto se echaron novia se volvieron “formales”?

Ahora esta mayor visibilidad freak hace que el volverte “formal” no implique tener que renunciar al universo friki, del todo.
Entonces el true freak, aquel que nunca cambió y que nació nerdaco, creció nerdaco y morirá nerdaco y muy posiblemente virgen, ve que su atalayita se resquebraja. Ya no es tan especial.

Y ahí es cuando se pone a odiar.
Y odiar es fácil.
Odiar es cómodo.
Solamente hay que odiar. Coges lo que sea, y lo odias.

Felicidades nerdaco odiador, ya vuelves a ser especial!!

Lo siento amigos, esta gente solo se cura si una extraña conjunción de astros hace que se fije en el una moza que haga que le empiece a gustar el pop español, le haga ponerse mocasines y le tire a la basura las maquetas de star wars y los mangas de hentai para hacer sitio a las cosas cuquis que venden en Ikea y Zara Home.

Sí amigos, esto es asín.
Deseadle un chochete a vuestro peor enemigo freak. Deseadle el amor para que se sacrifique como Darth Vader. Que se joda.

Anónimo dijo... 29 marzo, 2015 15:11

¿Y los snobs que se ven todas las series extranjeras aunque sean una mierda y desprecian las series españolas solo porque son españolas?

Domingo dijo... 02 junio, 2015 06:30

Tengo que preguntar si estos frikipsters que describes son... los que creo que son (no quiero mencionar a nadie por si acaso), cosa que intuyo por el palo a shierto hombre que arrashtra másh lash eshesh que Shean Connery...

 
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