Vicisitud y sordidez

Nuevas vicisitudes

Un parón tremendo en esto de escribir. No hay otra forma de verlo. Creo que nunca en la historia de Vicisitud y Sordidez he estado tanto tiempo sin escribir. Para mí, redactar artículos es casi una necesidadm fisiológica. Y esto ha sido un estreñimiento de teclas sólo comparable a los cerca de seis días que estuve sin ir al baño tras mi operación de hernia. Seis días que acabaron como el tercer acto de Mandy. No diré más.
Hacedme otro meme con esto, cabrones, y os meto el logo afilado de Celtic Frost por el orto.
Pero he de reconocer que llevo unas semanas algo enfadado con el mundo. Y con ‘unas semanas’ quiero decir ‘cosa de más de un año’. Tengo la firme convicción de que el planeta se está yendo por donde se fue el final de mi estreñimiento antes mencionado. Pero a todos los niveles. No tengo que enumerar ejemplos porque todos os podéis hacer una idea con sólo seguir las noticias.
Esto lo pongo porque, aun Mal menor, es Mal al fin y al cabo. Muy Mal. Nivel perder la fe la humanidad de Mal. Nivel poner Mal en mayúsculas.
Lo de la persecución al humor por parte de conservadores victorianos y supuestos progresistas neovictorianos me llegó hasta mis operadas tripas. Me puso durante una temporada de un humor que hace que un fan de los Haneke parezca groupie de John Waters. Recientemente casi reviento en esta misma página con un post autodestructivo. Sí: de esos que hago más o menos cada dos años con afán de perder lectores. Pero decidí no hacerlo. En primer lugar porque, como ya nadie lee, tampoco queda mucho que perder. En segundo lugar porque hasta yo creo que escribir cuatro páginas sobre lo que me cabrea que todo el mundo en redes vaya a apostillar la excepción para no ofenderse usando como recurso humorístico el plagar el texto de chistes parodia de #notallmen es pasarse un poco de ir a joder. He aquí un ejemplo de uno de los párrafos borrados:

Juzgar a una persona por lo que le guste, en lo que crea o lo que haga en la vida privada me da igual. A no ser que seas cura pederasta. O cura a secas. Hastag preventivo de este párrafo: #notallcuras

¿Veis por donde iba el desastre? Me apena haber abandonado los chistes de #notallgitanos y #notallindependentistas, pero, joder: ya me dan demasiado la tabarra por CuriousCat como para buscar más guerra.

Y es que ya me he cansado de estar siempre alternando cabreo con depresión. Algo que se agrava por mis puñeteros gustos musicales. Los que vean mis vídeos en YouTube (gracias a esos doce valientes) sabrán que no siempre hablo en este blog de la música que escucho más a menudo. Lo mío son canciones tristes. No siempre claro. (#notallsongsIlikearesad). Si bien es verdad que recientemente llegué a la conclusión de que a mí lo que me gusta no es la música deprimente, sino más bien la melancólica, coger un disco de mi colección suele ser una invitación a la NO fiesta. A ver: si me volví loco por ver ‘Mandy’ únicamente porque la peli se abre con un tema cuyo estribillo dice ‘Sin estrellas y de un negro bíblico’

Alegría pal cuerpo

Una de mis canciones favoritas para ponerme cuando llega enero se llama “Canción triste para el Invierno” y una estrofa viene a decir algo así como “Y los cielos están vacíos con estrellas ocultas. Y lo mejor que puedo hacer es abrir la puerta, correr bajo la lluvia y dejar de existir”.

¡Vicisitud y sordidez, tu blog de humor favorito desde 2006!

Pero hoy vengo a defender la necesidad de la existencia de las canciones que te hacen dar saltitos de alegría. Porque a la música le pasa un poco como al cine con este tema. ABBA puede vender mucho, pero los fans de The Smiths SIEMPRE mirarán por encima del hombro a quien flipe con Celine Dion (sí: estoy leyendo ‘Música de Mierda’ y eso da para otro post; no sobre lo que habla el libro, sino por lo fascinante que es el viaje que representa a la mente de un hipster). Los buenos siempre serán Pet Shop Boys y no Erasure. Los Village People están bien para un petardeo, pero lo relevante e importante de verdad son los Sex Pistols.

No, joer. Aunque a mí me gusta escuchar música melancólica y SENTÍA, es importante no subestimar esos discos que te hacen ver el mundo de colores. Pero no de colores en plan ‘filtros morados por todos lados como el director de ‘Mandy’, sino en plan ‘Unicornios sobrevolando el cielo y orinando arcoiris’. Por eso últimamente me he autoimpuesto una tarea: escuchar más a la Electric Light Orchestra.

La Electric Light Orchestra, “ELO” para los amigos y 'Los otros gordos de la música disco aparte de los Bee Gees’ para los que no saben de qué cojones están hablando es EL grupo perfecto para alegrarme el día. Veamos:

- Es progresivo. Al menos de vez en cuando.
- Tiene sección de cuerda. Todo mejora con una sección de cuerda. Estoy convencido que hasta el brécol rehogado mejoraría con una sección de cuerda.
- Es alegre pero con un toque melancólico ahí, escondidito, sin molestar, pero dándote unas palmaditas en el cerebro.
- Jeff Lynne es el mejor compositor de melodías buenas y memorables más allá de Paul McCartney y José Luís Perales de la historia del pop.

Los fans Serios De Verdad Conocedores De La Buena Música (™) nunca han tenido a Jeff Lynne muy en cuenta porque, a pesar de empezar a tener fama en la época del rock progresivo y haber trabajado los más grandes (Harrison, Orbison, McCartney, Regina Spektor, Dylan o, por supuesto, Ringo), nunca ha sido SERIO DE VERDAD. De hecho, para ellos es ‘ese tío que hizo la canción de Xanadu y un disco llamado Discovery (DISCO-Very)’. Por supuesto, ya sabemos que para gente de cierta edad, la cruzada contra la música disco fue más cruenta que la de 1212, aunque no tanto como la Primera (que la batalla de Nicea se las trajo). Por no hablar que al líder nunca se le ven los ojos y eso es SOSPECHOSO.

No, de verdad. Le gustan más las gafas de sol que a un tonto una gorra de cuadros:
Se las dio el Profesor X para evitar deslumbrarnos con su molonidad. Aunque estoy viendo la foto con Ringo y me está dando Stendhal
Pero la realidad es que Lynne es uno de los compositores y productores más jrandes de la historia. John Lennon, que era un diletante de la hostia y que, de haber vivido, estoy convencido que habría acabado haciendo discos experimentales con Morrissey o Lou Reed, dijo, con bastante sorna elitista, que, de haber continuado, los Beatles acabarían habiendo sonado como la ELO (*citation needed). Yo respondo: Pues habría sido cojonudo.

Porque, vamos a ver: pocas cosas mejores hay en la vida que bailar con una chica guapa ‘Mr Blue Sky’. O con un árbol extraterrestre:


De hecho, todo mejora con esta canción. Que, sin embargo, no es mi favorita para los momentos en los que quiero alegrarme el día después de una jornada laboral con mucha presión y la obligatoria paja tonta al volver a casa. Éstas son mis canciones para ELEVAR y DAR VIDILLA. Esas que te pones, no para bailar ni para frungir, sino para sonreír. Que creo que es básicamente lo que más falta en el mundo. Excepto la sonrisa esa de malo de James Bond del que acaba de mandar una carta nigeriana o un aviso falso de spyware. Esa no. A esos que les follen. Ahí van mis 14 inyecciones de serotonina personales, sin orden particular. Porque V&S evoluciona (o, más bien, involuciona), pero hay tradiciones que mantendremos siempre:

Menciónes especiales: 

We are golden, de Mika
Al igual que no hay lista de este blog sin mención especial, tampoco hay alegría sin Mika ni cumpleaños mío sin que suene este tema. Uno de los mejores estribillos de una década un tanto falta de ellos. No como los 2010, que se han convertido en un pozo de cosas pagajosas pero inmundas basadas en que estribillos basados en los mismos cuatro o cinco acordes cantados con guoguó porque pa qué escribir letras. En serio: hoy en día mucha supuesta canción alegre pop se apoya en ganchos guogueados que son tan malos y predecibles que suenan a vídeo de fondo de publicidad de YouTube, la música de ascensor de nuestra era.

Mika fue una alegría sólo comparable a las pechambrera de Katy Perry poniendo palote al personal declarando con alegría que hay que besar a lo que te de la gana en la mítica 'I Kissed a Girl'. Pero el libanés tiene un lugar mayor en mi corazón que la ex-Betty Page wannabe por un motivo: que tiene un dueto con Battiato. Que también suelo ponerme cada vez que quiero ser feliz:


La otra mención especial:
More Than a Feeling, de Boston. Junto con 'Africa' de Toto (mi yo interior de 5 años seguirá riéndose hasta la tumba con el nombre de este grupo), la gran canción de cantar a voz en grito de manera totalmente atroz. Quien no haya estado en casa en calzoncillos desgañitándose con cualquiera de las dos se está perdiendo lo segundo mejor de la vida sólo superado por ver ‘Zardoz’ fumándose un peta.

1.- Xanadu, de Electric Light Orchestra


¿Qué es esto?
¡Claro que empezamos con la ELO! ¡Que son los que inspiraron esta lista personal que a pocos interesará inspirada después de que el seguidor de ente bloj Ernesto Lorini me regalara un CD del grupo de mi wish list de Amazon porque… porque… porque… Joer: porque hay gente que te alegra la existencia! Como Lynne y Olivia Newton John. Cada uno por un motivo distinto. Ya ha quedado claro que pienso que Jeff es incapaz de hacer una canción de relleno (me falta uno de sus discos de los 80, pero ahora mismo estoy escribiendo esto escuchando ‘Daybreaker’ y las ganas que me dan de ir a caballo tirando confeti no son normales, así que me reafirmo).

En lo que se refiere a Olivia, podría asegurar que es mi primera infatuación infantil. Quizá. Porque yo siempre he estado muy salido. Pero esa forma de cantar este tema me taladró la cabeza y el corazón con cinco años y desde entonces no ha habido vuelta atrás. La escucho varias veces al mes. Lo cual explica que sea uno de los temas junto con cualquier cosa de Battiato, Günther y Santiago Rouco sobre el que más veces hemos escrito en Vicisitud y Sordidez. Es que lo tiene todo: Estrella del Hollywood clásico en su ocaso patinando, un artista del aerógrafo, Olivia, Jeff, violines, un título pillado de Coleridge y, por supuesto, NEONES. Es que no mis dedos están temblando de describir tanta belleza.

¿Por qué me alegra la BIDA esta canción?
Porque cuando lo escucho me siento como si fuera Olivia Newton John. Eso es bueno. Y porque pocas cosas me gustan más en la vida que destrozarme la garganta intentando dar las dos notas finales. Sobre todo en la cocina de mi oficina. Donde lo he hecho ya. Dos veces. No entiendo cómo conservo mi empleo.

Recomendación similar:
'Livin’ Thing' de la ELO. Poner tres canciones del mismo compositor en este post habría sido pasarse. Está feo. No hay que orgasmar tanto y debo cont


2.- Rasputin, de Boney M


¿Qué es esto?
Uno de esos grupos que, por mucho que les joda a los puristas, demuestra que la imagen es tan importante como la música. De hecho, creo que el Disco no existiría sin ese concepto. Boney M fue creado en Alemania, el país que, no lo olvidemos, nos dio el Schlager y absolutamente ninguna comedia graciosa. Con la posible excepción de los reportajes que se produjeron cuando se descubrió lo de Milli Vanilli… dúo falso auspiciado por el mismo creador que Boney M, ya que estamos sacando trapos sucios.

¿Por qué me alegra la BIDA esta canción?
Yo no soy de música de baile. Pero sí de bailar cuando una melodía me lo pide. De bailar como un pedazo de homosexual. Por eso no está mal, para variar, hacer el imbécil imitando danzas rusas cuando suena esta canción. La alegría, sin embargo, no proviene sólo de su pegadiza melodía. También hay que tener en cuenta que posee una de las mejores letras jamás perpetradas homenajeando a un personaje histórico. No veáis la felicidad que me procura gritar lo siguiente:

Ra ra Rasputin
Russia's greatest love machine
It was a shame how he carried on

HARTE

Recomendación similar:
Por supuesto, 'Moskau', de Dschinghis Khan. Que viene a ser lo mismo, pero sin el negro bajito haciendo contorsiones.

3.- POP Goes My Heart, de Hugh Grant & Andrew Wyatt

¿Qué es esto?
Hoy en día se lleva hacer bandas sonoras retro. Esperad: borrad esa afirmación. Hoy en día se lleva hacer bandas sonoras que copian a John Carpenter. Pero en esto de la moda ochentera hay una peli que se adelantó y pasticheó de manera magistral el estilo verdaderamente definitorio de la época: la new wave inglesa.

Hay películas que son mediocres pero que tienen un pequeño aspecto espectacular que hace que sean automáticamente reverenciables. ‘Tú la letra y yo la música’, comedia romántica de 2007, tiene dos. El primero es ésta canción. El segundo, el baile de culo de Hugh Grant, un movimiento muy superior a toda la filmografía de Fred Astaire y cualquier espectáculo de Michael Jackson:


¿Por qué me alegra la BIDA esta canción?
Porque me gusta mover el culo como Hugh Grant. Eso es suficiente para ser feliz durante tres minutos antes de sufrir una luxación de cadera.

Recomendación similar:
En esto de los pastiches joviales para cine, el segundo puesto es lógicamente para ‘That Thing You Do’, de The Wonders, una canción sin la cual Kiss FM dejaría de existir.

4.- Chorus, de Erasure


¿Qué es esto?
La canción que abre el mejor disco de Erasure, formación de la que ya hablé en este artículo, hermano espiritual del que estáis leyendo ahora vosotros doce.

¿Por qué me alegra la BIDA esta canción?
Enumeraré uno por uno todos los motivos:

- Porque es muy gay.

Sigamos:

Recomendación similar:
'Always', claro. Aunque mi favorita sea 'Love To Hate You' (el usual homenaje a 'I Will Survive' que han hecho desde Robbie Williams hasta el Dúo Dinámico), sospecho que la primera es la más popular en Esppppaña.

5.- Euphoria, de Loreen


¿Qué es esto?
Que Eurovisión sólo se haya asomado a este blog en un par de ocasiones es una aberración sólo superada por el hecho de que nunca hayamos escrito sobre John Waters y por la imagen mental que os he dejado de mi persona moviendo el culo como Hugh Grant. Una vez pasada la era que denomino como ‘mikelherzogana’, yo también me apunté al ritual mundial de ver este desfile de canciones de baile espantosas y baladas con algún toque tradicional. Además, todos los años ponen resúmenes de ganadores pasados, lo cual permite ver por trigésima vez la actuación de France Gall cantando ‘Poupée de cire’, que viene a ser la encarnación en munhé de mi ideal de belleza ñoña.
Si es que dan ganas de pellizcarle los mofletillos.
Pero hete ahí que hace unos años apareció una especie de Kate Bush racial que soltó la canción que probablemente ha hecho más honor a su título de la historia del certamen con la posible excepción de ‘Hard Rock Halelullah’. Y ganó.

¿Por qué me alegra la BIDA esta canción?
Porque me pone eufórico como una tarde de viernes tras una semana de trabajo tomándome un Irn Bru al lado del mar mientras hablo sobre la Cannon con una pelirroja con pecas que me haga ojitos. Algo que alguna vez pasará. Lo sabréis porque se verá el hongo nuclear de mi explosión de felicidad en toda la península.

Recomendación similar:
Como esta señora me recordó a la Catalina Arbusto, os recomiendo que os pongáis su ‘Babooshka’. No es un tema para ponerse a dar saltos en plan ‘Happy’ de Pharrell Williams (que casi cae en la lista hasta que me di cuenta que, en realidad, lo que me gusta es la versión ‘Tacky’ de Weird Al), pero echadle un vistazo al vídeo. Me lo agradeceréis.

6.- Spice Up Your Life, de Spice Girls


¿Qué es esto?
Pues las Espinchin Guerls, joer. Que no ha habido ni habrá girl band de pop más jrande en la historia.

¿Por qué me alegra la BIDA esta canción?
Aparte de la alegría que me transmite el estribillo, he de reconocer que a menudo me pongo esta canción en mis momentos malos porque me trae buenos recuerdos. Concretamente de ir a ver ‘Spice World: Der Movie’ de empalmada y borracho. Que eso se califique por ‘buen recuerdo’ quiere decir que he cambiado mucho en las últimas décadas.

Recomendación similar:
‘Barbie Girl’ de Aqua. Aunque, reconozcámoslo, solía ver el vídeo sin parar porque ser más mona que Lene Nystrøm era difícil.

7.- Dancing Queen, de ABBA


¿Qué es esto?
Es ABBA. Es el grupo más famoso de todos los tiempos detrás de The Beatles. No sé qué puñetas os voy a decir que no sepáis.

¿Por qué me alegra la BIDA esta canción?
En lugar de explicaros por séptima vez por qué este tema desentierra mi mini yo alegre tras capas de yo depresivo (cosa que también hace con la Reina Isabel de Inglaterra, by the way), os contaré lo que me pasó viendo ‘Mamma Mia 2: Exprimiendo la vaca una década después’ en el cine:

Un tanto asombrado por la acojonante falta de trama y vergüenza así en general de la película, estaba luchando durante el metraje por dejarme llevar por la chorrada o ponerme en modo ‘irónico jajá estoy por encima de esta mierda’. Huelga decir que al final acabé aceptando los grandes valors de la cinta, resumidos en a) que está mucho mejor rodada que la primera parte, b) la desvergüenza del número de ‘Fernando’ y c) El mejor cameo del año protagonizado, SPOILERS (aunque ya hace sus buenos meses desde que se estrenó), por El Hombre Más Interesante del Mundo.

Pero hubo un motivo mucho más importante que esos valors. Delante mía había sentada una niña de unos cuatro o cinco años. Se movía mucho en la silla, pero no daba la tabarra. Pero cada vez se agitaba más. Y cuando empezó a sonar ‘Dancing Queen’, la pobre ya no pudo más. Se levantó del asiento, se fue al pasillos y se puso a bailar.

Es lo que más me ha emocionado en el cine en todo un año, incluyendo pelis de Oscar y la aparición de Thor en la batalla de Wakanda. Era la pura imagen de la alegría. Naturalmente, aplaudimos todos, ocultando el deseo de haber hecho exactamente lo mismo.

Recomendación similar:
‘Take a Chance on Me’, pero en versión de Erasure. Que mi grupo jovial favorito tiene que aparecer varias veces en este post.

8.- The Last Waltz, de Pendragon


¿Qué es esto?
¿Acaso os creíais que iba a dejar fuera de cualquier lista que haga un tema de un grupo progresivo? ¿Acaso no me conocéis? En el caso de que seáis psicópatas que me insultan por redes, me alegro de ello. En caso de que seáis pelirrojas con pecas, también, que me vengo muy abajo cuando me hablan las mujeres y me sale todo mi neverfuckerismo.

Pendragon es un grupo nacido un poco a la sombra de Marillion, con los que comparten esto de tener un nombre derivado de la fantasía heróica y el subgénero neoprog y, ahora que han saltado al siguiente párrafo la mitad de los lectores, os puedo confirmar que lo normal es que sean, bien ñoños y más tendentes a solos al estilo Camel, bien un poco agresivos, sobre todo en sus últimos discos. Pero de vez en cuando se ponen simpaticotes.

¿Por qué me alegra la BIDA esta canción?
Porque, a pesar de ser básicamente un tema nostálgico y, por lo tanto, casar con el 75% de mi discoteca centrada en lo melancólico, lo hacen de manera alegre. Tanto que es de los temas que suelo canturrear cuando estoy contento hasta que alguien me dice en el tren de cercanías “SEÑOR, COMPÓRTESE”.

Recomendación similar:
No Place For the Innocent’, también de Pendragon. La recomiendo como canción para un fornicio rápido y violento en el que al mismo tiempo se quiera ponderar la importancia del escepticismo y los problemas de las paparruchas que se leen por internet. Yo qué sé. Hay gente pa tó.

9.- Two Princes, de Spin Doctors


¿Qué es esto? El rock alternativo americano de los 90 no es que tuviera muchas ganas de ser jovial. Feck: los 90 en Estados Unidos no fueron muy alegres en general. De vez en cuando aceptaban grandes importaciones como Scatman John y jrandísimas importaciones como La Macarena. Pero el rock local estaba concentrado en aterrarnos la infancia haciendo vídeos en los que a la gente se les alargaba las caras.
Me da a mí que cuando a Hollywood le de por ponerse retro 90's, la cosa tirará más bien por 'Salvados por la Campana'
Los propios REM sacaron su canción de estar alegres, pero por lo que he leído, el intenso de Michael Stipe ahora, además de parecer que te va a pedir para Don Simón, reniega de ella. Lo cual es incomprensible: en el vídeo de ‘Shiny Happy People’ aparecía la cantante bajita de los B’52. Eso es algo que alegraría hasta a un fan de Burzum. Sin embargo, de las hordas de grupos ataviados con ropa que parecía hecha para colgar macetas del techo, surgió un one hit wonder que me conquistó. Se llamaban Spin Doctors, habían hecho un disco en el cual una canción iba sobre que Jimmy Olsen se ponía cachondo con Lois Lane y por ello odiaba a Superman y, tras un EP limitado en directo, alcanzaron la fama con ‘Two Princes’. La fama y, como no, el odio eterno de la crítica estadounidense, la cual todavía los considera como una de las peores cosas que salió de los 90. Y estamos hablando de la década de éxito de Harvey Weinstein.

¿Por qué me alegra la BIDA esta canción?
Un poco de nostalgia otra vez. En una época en la que mis salidas nocturnas implicaban necesariamente bailar El último de la fila o Rosarillo, que sonara este tema era una bendición. Una bendición y una invitación para dar botes. Todavía hoy en día, cuando me pongo esta canción, no puedo evitar evadirme del mundo recitando toda la letra de memoria. Eso es bonito. Bonito y preocupante por tener tantas neuronas ocupadas con la habilidad de gritar muy rápido lo de ‘marry him or marry me I’m the one that loves you baby can’t you see I ain't gott no future or family tree’.

Como podéis comprobar, letras de calidad.

Recomendación similar:
'All Star' de SmNONONO. Esa canción está más desgastada que una trama de una comedia romántica alemana de sobremesa. Mejor 'Tubthumping' de Chumbawamba, otro one hit wonder pero mucho más interesante que el de Spin Doctors. No exclusivamente a nivel compositivo, sino por la historia del grupo. Quizá para otro momento...

10.- Il Ballo del Potere, de Franco Battiato


¿Qué es esto?
¡Ajá! Esperabais al Nappiato, pero os he pillado por sorpresa con el tema en cuestión. Sí: aquí podría haber ido desde ‘Yo quiero verte danzar’ hasta ‘Centro de Gravedad Permanente’ pasando por ‘Cuccurucucu Paloma’.

Efectivamente: existe una canción que se titula ‘Cuccurucucu Paloma’ y va de prófugos afganos e indias eróticas. Y lo mejor es que hay OTRA canción con ese imposible título. Que tiene decenas de versiones. El mundo es extraño e hilarante.

¿Por qué me alegra la BIDA esta canción?
'El Baile del Poder’, naturalmente, también es innormal. Va de aborígenes australianos eyaculando en la tierra, el ying y el yang y vaya usted a saber qué más. Pero lo importante es que parte del tema se canta diciendo ‘nainonaino nainonaino’, que es lo más cercano que estaré en mi vida al flamenco chungo. Y eso desemboca siempre en los cumpleaños de Vicisitud y mío en interpretar el tema tocando las palmas para, a continuación, bailarlo como una muñeira.

No sé si se trata de apropiación cultural o subnormalidad patente. La historia será quien nos juzgue. Porque el resto de invitados ya lo han hecho hace tiempo y no entiendo cómo siguen viniendo.

Recomendación similar:
‘I Want To See You As A Dancer’ de Franco Franco Franco Battiato. Se puede bailar y, a la vez, sirve para descojonarte con el desastre lingüístico. No en vano, forma parte del LP ganador de nuestra Lista de Discos con Valores.

11.- Can I Play With Madness, de Iron Maiden


¿Qué es esto?
Ala. Ya os he pillado con el pie torcido otra vez. Porque después de tanta gaycidad en las primeras entradas de la lista, de repente me voy al otro lado del espectro sórdido. Iron Maiden son el mejor grupo de metal por un motivo claro: es el único que realmente me gusta. Eso y que son los autores de las melodías más memorables. Básicamente son los maestros del género y, si no los conoces, escúchate entera ‘The Rime of the Ancient Mariner’ y, cuando salgas de tu estado catatónico, vuelve a escucharla otra vez.

¿Por qué me alegra la BIDA esta canción?
Porque a veces, cuando necesito ser feliz, me gusta ciclarme. Nada cicla mejor que el metal clásico, y, dentro del género, nada me impulsa a hacer más air guitar que este tema, el primero que escuché del grupo y el que se ha quedado grabado en mi corazoncito.

Recomendación similar:
‘Fisnish What You Started’ de Van Halen. Ésta es, de hecho, una de las canciones de cock rock que más feliz hacen a Vicisitud y, por lo tanto, le he dejado a él seleccionar el tema alegre del metal. ¡Cuánto cachondeo y metáforas zafias se perdieron con el éxito de Guns and Roses!

12.- Perfect, de Fairground Attraction


¿Qué es esto?
Unos One Hit Wonders escoceses especializados en pop acústico, estilo que ahora nos asola con sus guoguós sobreproducidos intercambiables (os juro que no distingo una formación de la otra) antes comentados que me hacen perder la fe en la humanidad. Pero éstos eran buenos. Aunque no duraron. Tras el primer LP (el supuesto segundo es una recopilación de caras b y descartes), Eddi Reader continuó con una buena carrera en solitario y el compositor principal con una discreta de esas de culto. O sea, que no lo conoce nadie.

¿Por qué me alegra la BIDA esta canción?
Porque refleja perfectamente mi mayor obsesión: esos días en los que me pongo contento porque por fin llega el otoño, se marcha la calor pringosa y empieza a llover. Supongo que es por haber visto mil veces el vídeo en el que todos cantan felices mientras cae una buena porque ESCOCIA. En mi mente adolescente, nunca he podido disociar el inicio de la temporada de abrigarse de esta canción. Y eso me pone contento porque soy extraño.

Recomendación similar:
‘Real Gone Kid’, de Deacon Blue. Porque también son escoceses e hicieron en esa canción el puto Millenial Whoop un cojón de lustros antes que los demás.

13.- Crecí en los Ochenta, de El Reno Renardo


¿Qué es esto?
Me había prometido no poner canciones de humor en esta lista. De lo que se trata este post es de señalar temas perfectamente comerciales que me alegran, pero no necesariamente provocando la risa intencional. Es evidente que los mejores momentos de gente especializada en el cachondeo como Un Pingüino en mi Ascensor o Jon Lajoie me hacen descojonarme. Es a lo que se dedican y lo hacen bien.

Pero es que ésta me puede.

El Reno Renardo básicamente era un señor que lo petó con la versión viral ‘Camino a Moria’ y luego evolucionó a ser el mejor grupo de música de humor de todos los tiempos por un motivo: que son buenos tanto en sus letras como en sus composiciones y adaptaciones. Quizá su momento cumbre sea todo ‘El Reno Renardo y el Reino de la Cagalera de Bisbal’, y sobre todo este single. Aunque siguen en activo y acaban de sacar disco.

¿Por qué me alegra la BIDA esta canción?
Pues PORQUE SOY VIEJO. Este tema es muy inteligente y es el equivalente composicional a jugar a Hundir la Flota viendo la posición de todos mis barcos. Ataca exactamente a la nostalgia con un acierto sólo reservado a los triples de Navarro.

Acabo de hacer una referencia que los tres veinteañeros leyendo esto no pillan ni de coña. Como toda la letra de la canción. Que me sé de memoria con más exactitud que el vídeo de Tojeiro. AHÍ ES NADA.

Recomendación similar:
‘41 Películas Porno’, de Un pingüino en mi ascensor. Nos pasamos todo el rodaje de CineBasura cantándola. Todo. Pero todo. Creo que hubo miembros del equipo que estuvieron a punto de suicidarse a eso de la tercera semana.

14.- Don’t Stop Me Now, de Queen


¿Qué es esto?
¡Venga, no me jodáis! Es EL GRUPO. Es Queen. Los autores de la mejor canción pop rock de la historia y, con esta canción, de la mejor canción de autoayuda que se folla a toda la bibliografía de Coelho a la hora de dar ganas de vivir. ¡Por el amor de diorl, que es la banda sonora de la vida de Miquel Iceta!

¿Por qué me alegra la BIDA esta canción?
Es tan perfecta que vale para correr una maratón, pasar un momento bajo, hacer una fiesta, acabar un mitin político o apalear a un zombi en un bar.

Recomendación similar:
‘Bad For Good’ de Meat Loaf. La épica jovial de Jim Steinman siempre es recomendable para levantar el ánimo y/o dar banda sonora a la conquista de todo el planeta.


Y ahí van mis catorce. Se queda fuera mucho italodisco (que siempre es un género bueno para la salud), Soul Survivor de CC Catch (que canto mientras bailo la coreografía), María de Blondie (que canto mientras pienso cosas feas con Deborah Harry), Ding Dong Song de Günther (que canto mientras pienso cosas feas con Günther), The Bad Touch de The Bloodhoud Gang (que va fornicio y suena a los Pet Shop Boys un poco), The Neverending Story de Limahl (porque pensar en esos pelos da más felicidad todavía que pensar en Bastian Baltasar Fostiable), Don’t You Want Me de The Human League (porque no puedo ir de karaoke sin gritar el estribillo), I’m Gonna Be 500 Miles (porque quiero hasta que esté en mi nuevo guión) y, por supuesto, Invisible Touch (porque PIL… SIEMPRE PIL).

¿Cuáles son vuestras canciones que os ponéis para ser felices? Dejemos por un día de regodearnos en nuestros estropeados mecanismos emocionales. Olvidémonos de fascistas, de fundamentalistas religiosos, de neoliberales, de trolls o de Telecinco y, por unas horas, compartamos felicidad. Abandonemos la depresión. Hastags preventivos: #notalldeprimidospueden #notalltelecinqueros #notallneoliberales #notallfundamentalistasreligiosos #notallpeoplewholikedmandyhavementalproblems

La necesitamos.
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Creo que este es el título más 'de blog' de la historia de ente bloj. Pero es que ir a contracorriente siempre me ha parecido divertido, y ahora que ya no hay blogs es más divertido usarlos para lo que se crearon.

El caso es que no es la primera vez que os cuento lo que hice en mis vacaciones, pero es algo que ha estado ausente en los últimos años por un motivo claro: he pasado dos años en barbecho por aquello de gastarme un dineral en cierta película y por haber ido antes a sitios nada sórdidos. Como también he hecho este año. Que he ido a una isla de Noruega. Pocas cosas suenan más aburridas que esa, con la posible excepción del término “Maratón de comedias finlandesas”. Pero en todas partes cuecen habas, y varios descubrimientos sórdidos me dejaron más contento que un gitano en una Lan Party.

Tenía que hacerlo. Sabéis que TENÍA que hacerlo.

Porque parte de mi verano ha consistido en acojonarme por cómo se está yendo al carajo el mundo del humor y tal desgana ha desembocado en ganas de dejar de escribir y centrarme en podcasts en los que no tengo que soltar chascarrillos. Otra parte la he dedicado a lo de siempre: no parar de hacer chorradas con poco futuro incluso cuando estoy de supuesto asueto. De eso hablaré más adelante. Y luego las escribiré, sintiéndome raro por haber hablado solo delante del ordenador.

Definitivamente, si la calidad de mis chascarrillos es ÉSTA, mejor me retiro de una puñetera vez.

Pero, antes, os voy a contar que he estado en las Islas Lofoten, Noruega, Círculo Polar, Globo Terráqueo Ahí Donde Hasta Las Focas Usan Estufa. Lo del frío es relevante, porque ya sabéis que no puedo evitar ir por el campo y no quedarme en pelotas hasta estando en esos sitios en los que el sol sólo se pone en verano cosa de tres horas.
¿Véis la caravana del fondo? Salieron huyendo al ver a un loco en pezones allí en medio.
¿Qué es una isla noruega? Sencillo. Un sitio en el que, tras tres días seguidos lloviendo, te es revelada mágicamente la realidad tras la existencia de la novela negra escandinava y el black metal. Es que aquí en los días chungos, o te pones a matar a tus vecinos o a quemar iglesias. Porque ya hemos convenido que ver comedias escandinavas NO es una opción. De hecho, en la tele ven Modern Family y panel shows ingleses subtitulados. Y debates. Muchos debates. Que allí la política les interesa. No olvidemos que lo de vivir forrados gracias a cagar petróleo lo tienen muy presente, y se ve que no quieren que les jodan los políticos. De hecho, se ve que les interesan mucho los temas sociales porque una de las pocas veces que miré twitter, el enlace promocionado era éste:

Que ni idea de lo que va, pero para mí que es el Risitas hablando sobre ecología y política energética. Como se ve, saben que los memes españoles son mejores que los de 'Hitler se entera...' y merecen hasta gastar dinero en twitter. Quizá debido a que la mitad del país pasa el verano en Canarias o Torrevieja, posiblemente huyendo de sus irrefrenables ganas de hacer un Varg Vikernes y/o construirse una cabaña con herramientas de Ikea en mitad del fiordo para no volver a relacionarse con la humanidad.

Y, con esto, ya he nombrado a la famosa tienda y el famoso gilipollas. Ahora sólo me quedan las albóndigas y la ballena.

Las albóndigas: muy ricas. La ballena: sabe a higadillos con regusto a atún. ¡Pues pa’ eso no hagáis crímenes ecológicos, panda de capullos! ¡Que no está tan rica! Una vez superado estos escollos, sigamos con lo importante. Como ésto:

Esto es un escaparate de una tienda de moda en Lofoten. Efectivamente: han descubierto el Yonkarra-chic y lo han mezclado con su gloriosa tradición de patillas setenteras que tanta VEYESA nos dio en las portadas de discos escandinavos de aquellos años. ¿Que no sabéis de qué tipo de cosas hablo? ABBA era la cumbre de la elegancia sueca si nos centramos en:
Suecos. Suenan a Schlager. Mi amigo comprueba silenciosamente el suicidio.

Suecos también. Suenan a rock fucsia.

Noruega. No sé a lo que suena. Mi amigo contempla el vacío del universo. 
Eso sí: el taxi para el aeropuerto iba con Metallica a un volumen moderado y muy adecuado, que para eso están en el norte de Europa. Una utopía de urbanismo y de comprender cuáles son los verdaderos valores. Como comer cortezas de pescado, con todo lo malo de las cortezas y todo lo repugnante del pescado seco. O como tener caramelos de la marca adecuada:
“Te dejarán el pelo blanco. Y caca. También de darán caca.”
Pero claro, yo fui allí a ver paisajes. Y de eso tienen. Sitio para construir, como que no. Porque en esas islas lo que hay es montañas. Muchas montañas. Montañas muy altas. De esas a las que sólo puedes decirles “ A ver, señor accidente geográfico: deje de fardar”.

Algunas son tan grandes que parecían el retrete de Odín. No se me ocurre mejor cumplido.

Así que debería ser un sitio muy turístico, porque a bonito le ganan pocos lugares más en la tierra y, al contrario que muchos otros, no tienes que ir con chaleco antibalas, seguro de viaje por si te raptan o, lo que es mucho peor, un cargamento de fortasec. Sin embargo, tampoco hay mucha gente. Eso no quiere decir que la economía de las islas no estén orientadas a los visitantes, claro. Pero todavía no está masificado por un simple motivo:

Cervezas a 10 euros y copas de vino a 9.

Porque todos sabemos que unas buenas vacaciones para un alto porcentaje de la población incluyen intoxicación etílica. Si unimos este inconveniente con los precios así en general para caprichos como alimentarse de cosas que no hayas encontrado en la basura de un restaurante, el resultado es que los turistas que rondaban la zona, en su mayoría no eran precisamente jóvenes. Ni casi diría que cuarentones. De hecho, diría que la media de edad era indasec.

Sobre todo en los cruceros, como pude comprobar cuando, estando en un barco vestido de teletubbie...
Los primeros y últimos 5 minutos de mi vida con una caña
… paramos un rato a la espera de acoger a gente que venía de un gran crucero que se metió en el fiordo. Las hordas Corega tomaron al asalto el frágil esquife mientras hacían fotos sin parar a las águilas que se paseaban por los acantilados y yo pensaba que para ligar mejor me iba a Alcorcón.

Todo ello mientras empezaba a llover otra vez, claro. Porque si se planean unas vacaciones en las Lofoten, más te vale apuntar tres o cuatro días de más en los que estarás viendo caer el chaparrón. Porque tampoco es que tengan la vida cultural más estimulante del mundo. Eso sí: hay un museo la mar de bonito en el que me encontré esta maravilla que te hace perder la fé en la humanidad:

Sí: son bolas de navidad nazis. Y ésto es un dibujo de Hitler:
En-can-ta-dor
Aunque básicamente era de lo mejor que podía ofrecer el lugar para los momentos de lluvia. Menos mal que en la casa en la que estábamos había una gran selección musical con discos de Iron Maiden y ABBA, que todos sabemos que son dos caras de la misma moneda. Me gustaría elaborar esta afirmación que parece un poco gilipollas:

Lo es.

Pero es que creo que debo ir acortando esta crónica de viajes. En resumen: muy bonito todo, muy caro, muy lluvioso y muy todo el día tomando regaliz salado porque ya hemos quedado que allí arriba les pasa algo en las papilas gustativas. Yo quería usar esta actualización del blog para promocionar otras cosas que he estado haciendo en vacaciones en lugar de descansar, pero la intro se me ha ido de madre.

Por ejemplo, seguir alimentando mi canal de Youtube, ahora con vídeos grabados con un amigo en Algeciras en el que hacemos un Battle Royale de películas, enfrentándolas entre sí hasta que sólo quede una. Ya he subido la de los 80 y en breve llegará la de los 90:



También he iniciado junto a Natalia Van Humbeeck y Norberto Ramos un podcast sobre rock progresivo, porque el mundo necesita más locos evangelizando sobre un género musical que a la mayoría de la población le da grima. Lo hacemos con una mezcla de hablar de cosas más para iniciados con una actitud global didáctica para los no iniciados. Vamos: como echarle fanta a una cruzcampo: una abominación a los ojos de Yavé. Espero que os guste:


A partir de ahora, queda decidir si seguir escribiendo antes de que empiecen a llamarme racista, machista, homófobo, transfobo (ha pasado este verano), facha o perroflauta (ambos este verano, el mismo día) o esperar a que directamente me digan ‘pollavieja’. Porque lo otro no, pero ya tengo una edad y la verdad es la verdad: Si el indasec no es para mí, el simtrón puede hacer acto de presencia en cualquier momento y acabar en un destino peor que Magaluf: en un crucero por los fiordos.

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La ECAM. Un lugar que te forma como persona en el mismo sentido que una academia militar, un viaje en barco sin biodramina (pronto, el relato sobre ese hecho en ente bloj) o nacer en un polígono de Vigo en los 80: no es que te curta. Es que sales de ello renacido como Jean Grey después de una ahogadilla.

Es un pozo de experiencias que, en lo positivo, me ha dado para mucha anécdota en estas páginas y, en lo más positivo, me hizo no querer dedicarme al cine. Porque me gustan las películas, pero no tanto el mundo del cine. Ángel Codón y yo tenemos, de hecho, un proyecto de guión que queremos titular “Cine Español: La Película” con un objetivo claro: que nunca nos llamen para nada relacionado con el audiovisual español.

Pero de lo que quiero hablar (que esto es V&S y, como si de un capítulo de Los Simpsons se tratara, no hay artículo sin una larga introducción que no tiene que ver con el resto del texto) es sobre conversaciones que tuve cuando llegué a ese lugar. Ya podéis imaginar que no casaba exactamente con lo que se estilaba por ahí. Sobre todo en las disciplinas que muchos suelen llamar erróneamente ‘más creativas’ y que yo conozco como ‘más diletantes’. No sólo defendía cierto tipo de cine comercial (lo cual me hermana con los problemas que tuvo un sordidazo como Ronald Emmerich en su escuela de cine), sino que además tenía opiniones no precisamente sancionadas por la intelligentsia cultureta de los 90 (que era como se llamaba entonces a los hipsters, en lugar de lo que pasa hoy, que a los hipsters se les conoce como ‘miralgilipollasese’). No: no era por rebeldía. Era porque yo siempre he sido un fistro incluso antes de que existiera la palabra. No me llaméis ‘outsider’. Llamadme: ‘madera de colleja’.

Aunque siempre he sabido más o menos vivir en democracia, en la época en la que nos conocimos Vicisitud y yo era un poco más bestia y me daba mucho más igual lo que pensara la gente de mí. Así que soltaba boutades que ojalá pudiera decir hoy en día, era en la que tienes que medir cada palabra que dices, escribes o meas en la arena de la playa. Una de mis opiniones que atraía más miradas raras era que no estaba en contra de las pelis dobladas. Eso en una escuela de cine es el equivalente a decir en un bar de modernos que Rosalía te parece un bluf.

Que lo es, pero ese es otro tema.

Recientemente, James Rhodes, uno de mis candidatos favoritos a Persono del Año como creo haber comentado en mi pasado artículo sobre Ringo Starr, comentó en Twat-ter que no entendía muy bien cómo es que se doblaban las pelis y a la gente les gustaba eso. Ello dio paso a un Cuñarnado de discusiones, obviamente. Porque esto es twitter.

En la discusión subsiguiente se posicionaron muy a favor de ‘por favor vivamos en paz’ dos amigos míos traductores y tuitstars, Bóinez y JJ Yborra (persona a la que conozco desde que era casi un bebé y OH MIERDA QUÉ VIEJO SOY). Por supuesto, a ambos se les puede acusar de mirar por su trabajo. Pero estoy de acuerdo con ellos.

A pesar de que yo veo todo en VOS.

Pero entiendo a quien ve doblada una película si no se conoce el idioma original. Se puede perder inmersión. Se puede perder información de imagen. El ritmo puede variar. Personalmente, cuando hay una película en un Idioma del Infierno (™) como el alemán o el holandés (madre mía, qué puto espanto sonoro, que mezcla lo peor del alemán y lo peor del klingon), siempre prefiero verla doblada. O con cine oriental. No voy a pillar los matices de las interpretaciones porque no tengo ni puñetera idea de cuáles son. Un actor japonés puede declamar con la emotividad del imbécil de Ben Stein y yo pensar que es tan expresivo y sutil en la forma de decir sus frases como Meryl Streep. Por no hablar de que los juegos de palabras finlandeses tienen que ser hilarantes. Pero la inmediatez de escuchar uno dicho por el actor adecuado y con el tono adecuado no es la misma que leerlo.

Pero vamos, que yo veo todo en VOS.

Lo repito porque ya no estoy en la ECAM, no tengo 23 años y me da pereza que venga alguien a comentarme sin leer bien el texto todas las virtudes de ver el cine en versión original. Creedme: las he escuchado todas. Y algunas hasta tienen base.

Así que os voy a hacer un breve top de películas que, en mi humilde opinión, mejoran si se ven dobladas.

Sí, cojones: he dicho que mejoran. Mejoran la experiencia para un español medio. No quiere decir que sean así mejores películas. Ésto no se trata tampoco de la típica lista de un clon español de Watch Mojo diciendo qué actores con soberbia voz en castellano suenan ridículos en versión original. No voy a hablar de Bogart ni de Morgan Freeman o Darth Vader. Sólo de comedias, el género cinematográfico, vital y cósmico supremo. Porque, al fin y al cabo, son el tipo de películas que se ve más afectadas por el doblaje y la adaptación. A veces, notas que muchos chistes se pierden en la traducción si sabes el idioma de origen. A veces, los traductores localizan como auténticos maestros. A veces se vuelven completamente locos. Vivan estos último 'a veces'.

5.- El príncipe de Zamunda

… Aunque podría haber sido ‘Esta casa es una ruina’. Porque no veáis la decepción que me llevé al saber que había un doble nuevo en el Blu Ray de este peliculón poco reconocido de los 80 (¿Sabíais que era una especie de remake de una peli de Cary Grant? ¿Recordáis que está producida por Spielberg? Quizá no, porque internet está lleno de gente recién salidas de, sí, escuelas de cine, haciendo Video-Ensayos sobre por qué 'Ciudadano Kane' es en realidad una mierda - pronto en vuestro YouTube cuando se acerque el estreno de 'The Other Side of the Wind').

… Aunque podría haber sido ‘Despedida de soltero’, porque pocas cosas me hacen reír más que la forma que el doblador de Hanks en ésta al decir  ‘La paprika’ o el grito de ‘¡Putillaaaas!’ del amigo mecánico. En general, todo en esta peli es sobresaliente. Una obra maestra de la comedia tan grande que hasta se nombra en esa cosa incomprendida que es ‘CineBasura: La peli’.

… Aunque podría haber sido ‘George de la Jungla’, porque nada supera el impacto del espectacular narrador en español de ese cachondeo siempre infravalorado.

Vamos: que quiero decir que éste es el apartado que podéis rellenar vosotros mismos. Son las películas que visteis con la edad adecuada para enamoraros de las pequeñas inflexiones magistrarles de ciertos doblajes. No se trata de que sean mejores que las originales. Por dios: en 'George de la Jungla' está la voz de John Cleese. Pero hay que dejar testimonio en esta breve lista de un hecho innegable: que hay doblajes a los que le tienes cariño y que, bien por nostalgia, bien por pericia del actor, te hacen más gracia que el original. Nadie dice que sea mejor Juan Fernández que Eddie Murphy. Pero yo me río mucho más con su ‘¡Sí! ¡Sí! ¡Que te jodan a ti también!’ y su ‘¡Chocolate Sexy!’ que cuando la veo en versión original. ¿Es una depravación? Por supuesto. Y las depravaciones alegres e idiosincráticas son algo que siempre hemos defendido en ente bloj.


4.- Top Secret

Cuando salió en DVD esta grandísima magna incomparable mayestática polladejohnhólmica película, la ví, como no podía ser menos, en VOS. Y, de repente, descubrí una película menos graciosa de lo que recordaba. De hecho, investigué y me di cuenta de que se trata de una cinta de éxito principalmente en España: en otros países es algo así como la gran parodia desconocida de los ZAZ.

Casualmente, por la época en la que la volví a ver apareció un gran reportaje al respecto en la revista británica Empire, en la que analizaban el fracaso de la cinta, por qué era tan desconocida en el Reino Unido y, de paso, te enterabas de que ‘Tour Eiffel’ (Déjà Vu en el original porque viva la falta de respeto al texto fuente) era el mismo actor que el mayordomo de ‘Downton Abbey’
Mind blown, sir
Personalmente, achaco la calidad de película referente que se ha ganado en España a que la versión doblada es para ponerle un piso en Torrevieja (Alicante) a traductor y dobladores. Porque nadie puede negar la jrandeza de frases con más sabor a chorizo que a hamburguesa como:

Souvenirs, novedades, artículos de coña.
Lo siento, pero me habéis confundido con otro. Yo soy Julito Iglesias.
La cosa tiene bemoles: Un día más y habría terminado mi túnel
Ni hablar: a toda mi clase nos obligaron a ir al Gran Cañón a estudiar la impotencia senil de los escorpiones
Imagínate que estás saboreando una riquísima paella y de pronto (...) una cucaracha espachurrada en el arroz
¿Y trabajar en domingo? ¡Qué huevones!
Hace un año, yo estaba aprendiendo a tocar la zambomba en el conservatorio superior de música...

Nadie con corazón, dos dedos de frente y secuelas por varios ictus puede negar que ‘tocar la zambomba’ es una expresión inherentemente hilarante si está bien usada. Concretamente, si se usa en cualquier contexto. Sobre todo, velatorios.

Por supuesto que se pierden muchos chistes y juegos de palabras. Es el destino de mucha comedia extranjera. Sin ir más lejos, aquel en el que ‘Déjà Vu’ le dice a Val Kilmer “¿No nos conocemos, monsieur?” Un chascarrillo tan flojo que al traductor hasta se le pasó cambiar. Quizá no sabía francés. Pero la clave es que aquí lo alteraron todo por LA FIESTA. Un pasarse por el ojal el texto original (parezco una rima de José María Cano) sólo comparable a los momentos en los que 'El Príncipe de Bel Air' sacaba a colación a Pitita Ridruejo y el Betis.

¿Queréis ver los chistes originales que no os harán ni la mitad de gracia pero os harán sentiros satisfechos por todas las clases de inglés que recibísteis? Pues adelante. Disfrutad. Sonreíd con las referencias a Mel Torme si eso es lo que os pone mientras pensáis en lo que os vais a descojonar con las referencias a la américa profunda de una peli de los Coen. Vivid felices con esos diálogos: no van a desaparecer. Los tenéis en el segundo canal de audio. Pero sin este doblaje, no existirían momentos cumbres de la historia, no ya de la comedia, no ya del cine, no ya del arte, sino de la historia de la humanidad y todo lo que hemos conseguido como civilización como éste:


3.- Kung Fu Sion

Recientemente estuve hablando con una amiga sobre ‘Cuerpo de Élite’. Ella razonó que la peli no le interesaba porque los chistes regionales son casposos. Tuve que concederle eso, pero según volvía a casa pensé:

No. Los chistes regionales son la polla. ¿Son viejos? Sí. Pero ahora que todo en este mundo gira en torno a odiar al de fuera y tenerle inquina a quien hable de tal o cual manera, creo que es el mejor momento para hacer chistes chorras de este tipo. Porque ayudan a hermanar con una gran verdad:

Que TODOS somos ridículos. Procedamos de donde procedamos. Tengamos el dinero que tengamos. Profesemos o no religiones. Todos hemos tenido ese momento de cagarla debido a nuestra herencia infantil o, mucho peor, a vestirnos con trajes tradicionales en la función de fin de curso del colegio.

Yo me vestí de traje canario. Inventé la apropiación cultural antes de que existiera.

Ahora, que toda muestra identitaria tradicional se ha de tratar con un respeto hasta hace poco sólo dedicado al Arca del Alianza y la Piedra Negra, es bueno recordar que, en el fondo, son todo tópicos que merecen el mismo respeto que un chiste de gangosos. Recordad la Teoría de La Vicisitud Andaluza: Cualquier muestra de orgullo nacional que, trasladado a Andalucía, de mucha risa, es una gilipollez.

Por lo tanto, no pude dejar de aplaudir cuando Columbia España, enfrentados con el marrón de distribuir una película china sin estrellas que continuaba un éxito anterior freak que nunca se había estrenado en España (Shaolin Soccer. que para muchos fue la primera película que vimos descargada alegalmente), decidieron tirar por la calle de enmedio.

Si por ‘la calle de enmedio’ consideramos un camino rural pedragoso lleno de ventas con expositores de CDs amarillentos en que une Almería con Ferrol. Porque su solución para llamar la atención, usando la supuesta coartada de la variedad de dialectos que aparecen en la peli, fue… usar acentos locos españoles. Algunos curiosamente suficientemente logrados, sobre todo el andaluz de dos de los personajes principales. Pero esto no iba de fidelidad como el de Penélope Cross en ‘La niña de tus ojos’ (excelente, hoygan), sino del CACHONDEO. Obviamente, la mayoría de los puristas te dirán que lo que se hizo con esta peli fue una carnicería.

Están equivocados. Lo que se hizo fue un monumento al tipo de desvergüenza que yo aprecio: la que nos hacer descojonarnos. Podría ver la película en VOS. Pero qué queréis que os diga: ¿por qué perderme acentos gallegos en una peli china? ¿Es que no véis que eso es magia y fantasía?

2.- Austin Powers 2: La espía que me achuchó

Perdidos en la nube de sus imitaciones de Chiquito y sus programas posteriores, no nos damos cuenta de la jrandeza de Florentino Fernández. En primer lugar, hay que honrar a este señor por un motivo claro: que sea el Florentino más importante de España y no EL OTRO.

En segundo lugar, porque en un panorama con el enano pelirrojo diabólico poniéndose en ridículo con estrellas americanas y el formato de El Intermedio más quemao que Darkman en Qatar en julio a pleno sol, el recuerdo de ‘El Informal’ es algo que atesorar. Sí: era chorra. Pero es que los tiempos pre-11M, pre twitter y pre turra del egoísmo en todo lo político y social eran mucho más ridículos e inocentes. No todo tenía que ser sarcasmo con mensaje, y un ‘Si la cosa va mal, voy a Sacedón’ o ‘Tras su paso por la Berlinale y su triunfo en la Seminci, El Guerrero Rojo...’ eran maravillas del entretenimiento.

Pero, sobre todo, los doblajes de El Informal forjaron a toda una generación de futuros creadores de memes. Y en eso, Florentino era tan bueno que pudo perfectamente pasar al gremio profesional del tema con total fluidez. Lo mejor es que, de paso, arregló una saga muy popular pero que nunca fue realmente buena.

‘Austin Powers: Misterioso agente internacional’ pasó por España con apenas 68.500 espectadores. En EEUU le fue un poco mejor, aunque no mucho. Sin embargo, se convirtió allí en un fenómeno de videoclub (oportunidad que, a propósito, ya no tienen las películas). En España no. Era una peli no muy conocida cuando llegó la secuela. Que llamó a salas a más de 900.000 espectadores. Ese salto no es normal en una continuación. Lo que había pasado era… Florentino


Pero no sólo el Doctor Maligno quedó en el subconsciente colectivo de las imitaciones para cualquier situación social al mismo nivel que el doblaje de Robert De Niro en ‘Una terapia peligrosa’ cuando quieres hacerte el gracioso imitando a José Mota imitando a De Niro. Gordo Cabrón era básicamente Jesús Gil. A nadie le pareció molestar que un gordo cabrón tuviera la voz de un gordo cabrón.
Joder: si hasta inventó a el Trumpismo

Todo redondeado por pequeños toques de genialidad que solían ser bastante fieles a la película original y sabían separarse cuando era necesario. Posiblemente es el mejor doblaje de comedia de la historia. En una película en la que sale Heather Graham y nombran a Alan Parsons. ¿Cómo no me va a gustar?
¿O es Proyecto Hombres G?

1.- Las aventuras de Ford Fairlane

Meter a famosos a doblar es una costumbre más fea que sacarse mocos en la cena con los padres de tu novia y, aluego, limpiarte en la permanente de su abuela mientras hablas sobre las bondades de la revolución bolchevique. A veces, estos fichajes dan resultados hilarantes, aunque más en el sentido de ‘ay, lo que me río de la vicisitud’ que los que trato en esta lista.

Momentos para el recuerdo del doblaje en Espppaña.

Lo normal, sin embargo, es que más que risa, den cabreo. Sobre todo si no es en una peli de animación, como pasó con la debacle de Dani ‘A mi lado Mario Casas sabe vocalizar’ Martín en el papel de Jack Black en ‘School of Rock’, una cinta que es un 23% mejor porque se nombra el ‘Fragile’ de Yes.

Pero hubo una ocasión en la que meter a un cantante a doblar una película fue una decisión de genios:



Sí: no es voz de doblaje ni de lejos. No va en boca ni por casualidad. Pero es parte de la magia de la versión española de la obra cumbre de Renny Harlin, un finlandés de dos metros que se fue a probar suerte en EEUU y vivía casi de homeless (a pesar de haber rodado ya una peli allí) cuando New Line lo llamó para ‘Pesadilla en Elm Street 4’ y lo volvió a avisar para que se presentara en el rodaje a pesar de que en todas las entrevistas previas llevaba el mismo jersey y daba la OLOR (fact).

Así que Harlin pasó a las ligas mayores gracias al éxito de su ridícula entrega de Freddy y llamó la atención de Joel Silver, el megaproductor de acción de los 80, el cual le contrató para la secuela de ‘La Jungla de Cristal’ (que no está nada mal) y la presentación como estrella de cine del polémico (esto es: chistes machistas y homófobos a tutiplén) cómico Andrew Dice Clay. ¿El resultado en taquilla? Digamos que al año siguiente estaba haciendo un homenaje a ‘Calles de fuego’ en modo serie b dirigido por Albert Pyun. Así fue la hostia. Nivel ‘me han dado un anti oscar’ de odio.

En España se encontraron, una vez más, con una película de producción solvente protagonizada por un tío al que no conocía nadie. Así que se la jugaron y llamaron a Pablo Carbonell para doblarlo porque ¿por qué no? ¿Hubiera valido también Ramoncín? No lo dudemos. Y además ya tenía experiencia amplia como actor en películas que dan mucha risa sin ser comedias. Pero nos quedamos con el gaditano de apellido aceitoso.

Y todos ganamos.

Esta película tiene varios puntos en común con ‘Top Secret’. El primero es que es bastante más de culto en España que en la propia EEUU. El segundo es que, una vez más, se echó mano de la ‘traducción creativa testicular’. Os invito a que veáis la peli en dual y, cada vez que algo os parezca raro, cambiéis al original. Así descubriréis que, como si cobraran por palabra, los responsables (blebleblés) del doblaje se dedicaban a meter frases extra llenas de morcillas cada vez que podían. Las cuales hicieron la película mucho más memorable. Una cinta que todavía ronda el 24 sobre 100 en Metascore. Pero ponedle a mucha gente que la descubrió en la época momentos como éste con Ed O’Neill con bigotón y veréis cómo se les ilumina la cara:

“Menosmola. Booty Time: Tócame las bolas”. ARTE.


Éstas son mis cinco películas. Vosotros tendréis las vuestras. Buscando ideas para este post he encontrado amor por muchos otros doblajes: Vicisitud es fan del de ‘La jungla de cristal’ y, claro, ‘El resplandor’ porque Verónica Forqué la convierte en una gran comedia. Marlow defiende Los Simpsons en español. Mi ayudante de trabajo tiene amol por ‘El baile de los vampiros’. El nombrado JJ Yborra, por lo bien que está hecho el de ‘Guardianes de la galaxia’. Cava Baja se ve ‘El jovencito Frankenstein’ doblada. Y así todos.

Porque está bien defender la VO en general, sobre todo si conoces el idioma o si es italiano (TODO es mejor en italiano, desde las películas a la música pasando por los Salmos Responsoriales y las declaraciones de guerra). Pero también hay que saber disfrutar de un buen doblaje hecho con arte y, sobre todo, dejar de ser diletante con el tema. Porque nunca has convencido a nadie diciéndole ‘cateto’ en twitter.

Bueno: nunca has convencido a nadie en twitter y punto en boca. Calladito. Chitón. Desátame o cierra el pico. Que te caneo, eh. Ju su hai pindo wong (subtítulo: se me calle).
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Aquí Paco Fox: he estado de vacaciones haciendo lo que más me gusta: mear a la interperie y quitarme la camiseta. En este caso, en pleno Círculo Polar Ártico, porque lo de mi temperatura corporal es muy raro, preocupante y, por qué no decirlo, subnormal. Que, ahora que me he enterado que es un vocablo que puede hacer que te suspendan la cuenta de Twitter, la voy a usar mucho más. Mucho más que las diez veces al día habituales, quiero decir.

Pero aquí tenemos a Lady Di, a la que quizá recordéis por su post sobre vicisitudes festivaleras, colaborando con esta crónica de sus aventuras por ese lugar… esa tierra… esa Valencia.

Hola muchachitos, aquí una que acaba de volver de su periplo vacacional por las costas del Levante esppppppañol. Del caloret faller, vamos. Y como estoy depre por volver a la rutina os voy a contar mis vivencias durante estas dos semanas. Así que preparáos un vasito de agua de Valencia y vayamos entrando en situación:


Francisco, Valenciano de pro. Y con PELAZO.

Vale, si nos preguntan por Valencia lo primero que se nos viene a la mente son las paellas, petardos y playas superpobladas (además de las tramas de corrupción, pero esto no suele ser un blog político, aquí se habla más de VALORS). Pero Valencia es mucho más. Y mucho mejor.

¡Cómo no me va a fascinar una Comunidad Autónoma que tiene dos de los sitios más grandes que existen en el mundo!: Benidorm y Marina D'Or, ciudad de vacaciones ¿dígame?.
El mejor nombre de hotel EVER. En Benidorm, of course.

Llevo toda la vida veraneando en Alicante y alrededores, así que el sentimiento de pertenencia que tengo a este sitio es demasiado fuerte. Quiero a la costa levantina como a un hijo deforme: con sus defectos y con sus virtudes. Algunos me llamaréis hortera (que lo soy), pero soy una hortera orgullosa. Aquí he visto este verano todas estas cosas:

Colchonetas gigantes. El año pasado se pusieron de moda las colchonetas de flamencos "gracias" a las influencers de Instagram. Bien, en las playas levantinas el tamaño SÍ importa, y si tienes suerte, puedes encontrarte con ESTO:
Si me dejan subir una nevera con cervezas, me tienen hecha
Como os podréis imaginar, esto no te dejan meterlo en el agua así a lo loco. Esto lo alquilas y hay un señor de bastante buen ver que va arrastrando esta aberración a lo largo de toda la orilla de la playa, donde sólo cubre un par de palmos el agua y donde puede hacer pesca de arrastre de todo lo que pille por medio: niños, matrimonios u otras colchonetas de un tamaño inferior. Ya sabéis, siempre hay un pez más grande. En este caso, un flamenco. La verdad es que viendo la foto otra vez me entra la duda de si es un flamenco o un cisne que se ha quemado, se le han caído todas las plumas y va en carne viva, vamos, como yo si no me pongo FPS 50+.


Mercado negro de Funkos en los paseos marítimos. Sí, los mercadillos tienen que actualizarse si quieren seguir haciendo negocio. Ya no basta con vender pulseritas, anillos o collares con una hoja de marihuana como colgante. Hay que ampliar horizontes empresariales, y el mundo de las figuras de acción es un target que da mucha pasta. Y gracias a esto te encuentras cosas así:
Avengers: Age of CUTRON

Pero ojo, que este pack se vendía a 20€. Y vaya que si se vendió: yo iba a por el Thor moreno que veis, al que bautizamos “gypsy-Thor”, y cuando fui a comprármelo al día siguiente de haber hecho esta foto este pack (porque soy así de triste)  ya no estaba. Había uno mejor: con BATMAN. Ahí, con dos coj… Y si os fijáis en el cartón de la foto, también te puede tocar Superman. El crossover definitivo está aquí.

Señores de Funko si leen esto (que seguro que sí): Necesario que se cree el Cuerpo de Policía de Funkos (TM), just sayin'.


Invasión Fortnite. No sólo se saca negocio con los Funkos invent. Aprovechando la tirada de este MMO en el que he resultado ser algo más que nefasta (el estrés que me produce este juego roza los límites medidos por la medicina), nuestros tenderos de confianza colocan en una posición destacada entre su mercancía todo tipo de merchandising: camisetas, bolsos, gorras, riñoneras (LOVE), toallas... Me da pena que mis souvenirs preferidos con frases como "estuve en Cullera y me acordé de ti" impresas sobre un plato se releguen a un segundo puesto. A lo mejor me estoy haciendo vieja.
Ya sabéis dónde encontrar camisetas de Fortnite
Nombres de chiringuitos que son magia pura. Aquí poco os tengo que decir, una imagen vale más que mil palabras:
Ole, ole y ole
En sitios como este además te pueden pasar varias experiencias religiosas: que pidas un mojito y te traiga una caipirinha, que llegues mientras suena música de los '80 y de repente llegue el "DJ" y comience la sesión de bachata o que veas entre las hamacas apiladas alguna parejita (o trío) jugando al teto. Si no sabéis lo que es el teto, preguntad cuando salgáis por la noche. De nada.

Áreas de descanso donde puedes hacer una operación a corazón abierto. Si eres mínimamente escrupuloso olvídate de hacer pis en las áreas de descanso de la A-3 (carretera de Valencia, carretera del amor):

Himno generacional

Además de la oferta gastronómica que te ofrecen estos oasis de carretera, como son los bocadillos de calamares recién pescados en Albacete, ensaladilla rusa de color verde o carajillos para poder continuar tu camino sintiéndote Ortega Cano, puedes encontrarte unos hongos que te llevarás puestos (¿ves? para que luego digas que no ligas) o paisajes de naturaleza muerta como este:
No pongo foto de la taza del váter porque no soy una desalmada
Espectáculos en los garitos de playa y en el hotel. No por estar el último es menos importante. Tienes que permanecer atento y no dejarte llevar por la emoción de ver actuar a tu grupo/músico favorito en tu lugar de vacaciones. Probablemente se trate de una imitación. Y mala.
Casi cuela. Casi
Además de los espectáculos musicales, la diosa fortuna puede sonreírte un poquito más y regalarte (bueno, regalarte no, tienes que pagar una pasta) la oportunidad de conocer a tus ídolos. Si trabajan en Telecinco, claro. No te van a traer a José Saramago, so zote.
Si esto no es cumplir un sueño, yo ya no sé qué queréis en esta vida
Si lo que quieres es descansar en tus vacaciones, un consejito te doy: no vayas a un hotel. Vete a un apartamento (y líbrate de cocinar). A lo largo de todo el día van a deleitarte con aqua-gym, bingo a la hora de la siesta, discoteca para niños y, lo mejor de todo, el espectáculo nocturno. Cada noche la temática cambia: "La La Land", "Frozen", "Moulin Rouge" o "Fiesta 80's". Si no encuentras el espectáculo que te va como anillo al dedo y gozas como este señor, es que estás muerto por dentro.

Os presento a mi futuro marido

Os dejo, que creo que sigo con el bikini puesto y me lo tengo que quitar.

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