julio 2013

(*Nota: este es el primer post de la historia del blog que he considerado seriamente no publicar. Es como las primeras sesiones de Jethro Tull antes del componer ‘A Passion Play’. Como ‘The Sicilian Defense’ de Alan Parsons Project. Esto no es un artículo normal. Son pedorretas mentales producto de un día muy chungo hace ya un tiempo en el que juro que no había consumido peyote ni Irn Bru)


Mi perturbada mente procesa lo que ve y hace de una forma peculiar: Todo lo vivo de manera narrativa. Por ejemplo, el acto de ir a hacer un pis es una aventura con inicio, nudo y desenlace. Que a veces puede convertirse en material de ente bloj cuando tal desenlace es una meada bifurcada en tu primera cita o ese maravilloso momento en el que te pillas el prepucio con la cremallera justo cuando tienes que entrar a una reunión con el director de la empresa.

Por otra parte, ello explica también que mi género favorito musical sea el rock progresivo, pues tiene estructuras próximas a una narración. Esto es, si una épica de Genesis es como jugar a 'The Last of Us', cualquier canción ganadora del Festival de Eurogaysión sería el equivalente al PacMan. Y, en el caso de los Sex Pistols, al Pong.
Reductio ad Pongdum
Andaba por lo tanto yo reflexionando sobre esta imbecilidad cuando llegué a una conclusión: el follar también ha de tratarse con el rigor de una buena historia. Mi cerebro, en lugar de salir del cráneo y estrangularme, siguió elaborando sobre esta hipótesis y llegó a la conclusión definitiva: los mejores folladores han de ser necesariamente los freaks fans de la literatura fantástica y del rock progresivo que, además, se laven a menudo el prepucio. Esto último es importante porque aquí estamos hablando de una historia ÉPICA con final feliz (pun intented) y no de una película de terror.

Ya puedo escuchar el clamor popular: ¡Eso lo dices porque TÚ eres un fan de la literatura fantástica y del prog! La respuesta está clara: No soy tan lamentable como para venderme en internet alardeando de mi capacidad amatoria. O sí. Porque ya obliteré toda mi dignidad el día que aparecí con el mankini de Borat en directo en Cine Basura.
Héroe del No Follarás en la Vida (tm)
Otros dirán que esto es sólo una especulación absurda que no está basada en ningún riguroso estudio científico. A ellos les contestaré: si conducís tal estudio, por favor hacedlo como un reality show porque sin duda sería el evento del año.

Finalmente, un reducido grupo de indeseables comentarán que definitivamente este blog ha perdido el rumbo y ha saltado el tiburón. A esa panda de envidiosos sólo puedo contestarles:

Sí.

Tenía que llegar.

Pero elaboremos. La premisa es la siguiente:
Un buen polvo es aquel que resulta a) variado, b) razonablemente largo y  c) con una buena progresión dramática. Yo añadiría d) en el que se hacen chistes. Lo cual explica mucho sobre mi lamentable relación con las mujeres. Pero teniendo sólo en cuenta los tres primeros puntos, ¿quiénes están más acostumbrados que nadie a las obras de larga duración y muchos elementos dramáticos distintos? Pues eso. Todo aquel que ha leído ‘Juego de Tronos’ y ‘Las Crónicas de Thomas Covenant’ (pobre desgraciado) sabe que cualquier cosa alargada como la polla de Jeff Stryker es mucho más emocionante. Los fans de las sagas ÉPICAS disfrutamos tomándonos nuestro tiempo para alcanzar el momento en el que por fin los héroes emergen victoriosos. Sabemos que no es llegar y besar el santo, sino que hay que currárselo. Y no sólo eso: damos por supuesto que cada libro tiene que tener su propio clímax.

Ergo se abre, no ya la posibilidad, sino la obligatoriedad de VARIOS CLÍMAX. No conozco a onvre o munhé alguna que se oponga a eso.

Por otra parte está el tema musical. Muchos dicen que la música chill out o el ‘Je t’aime’ son las mejores canciones para follar. Y una mierda. No hay nada mejor que el ‘Close to the Edge’ de Yes. Porque es una canción que esconde, entre los muy poco heterosexuales grititos de Jon Anderson, el secreto de un buen polvo. No se trata sólo de su extrema duración. Porque se podría decir que hay sesiones rave que duran varias horas. ¿Pero quién quiere 90 minutos de follar en la misma posición y con el mismo ritmo frenético? El mayor terror de una mujer es encontrarse con un bakala encima suya empujando durante dos horas sin parar hasta que el interior de la vagina se convierte en un acordeón. Como decía Un Pingüino en mi Ascensor, en la variedad está la diversión. Lo cual se aplicaría también a ese clásico de los tópicos del fornicio que es el ‘Bolero’ de Ravel. Sí: un crescendo es algo que viene bien para un casquete decente. Pero es mucho mejor un polvo con muchos cambios de ritmo y de melodías.

Lo cual nos devuelve ‘Close to the Edge’. La canción empieza con una cacofonía frenética. Esto es, un grito de guerra para ir al ataquerl. Porque la pasión es la pasión y ni conviene ni se debe controlar en sus primeros compases. Pero el buen freak sabe que no puedes andar mucho rato con la historia de la Tierra Media y dando demasiada información en plan acelerado. Hay que sacar la lengua de la tráquea, dejar de morder cuello y plantear una estrategia. Así que la guitarra de Steve Howe se calma y, suenan compases que evocan la gloria bendita:

Obviamente, sexo oral.

Un momento romántico sin igual que supera con creces cualquier otra canción ñoña que os venga a la cabeza. Porque algunos estaréis pensando que siempre será mejor una balada lenta. Pero esas quedan muy bien para los polvos a contraluz de los blandipornis noventeros, que parecen más un ballet que una buena follada. Además, ¿quién en su sano juicio querría prespitar escuchando ‘Bed of Roses’? No sólo es una canción corta y sin mucha variación, sino que además la imagen de tres espinas de rosas clavándose en el prepucio es algo que nadie quiere tener.

Por supuesto, no voy a ir describiendo la adecuación de ‘Close to the Edge’ a un acto sexual compás a compás. Cada uno que le ponga su imaginación según sus depravaciones. Siempre se pueden aprovechar los cambios de ritmo constantes ausentes en otros géneros de música. Eso sí, el momento en el que todo para y Anderson grita lo de ‘I get up, I get doooooown’ refleja claramente la ÉPICA lucha del rabo para volver a por una segunda ronda después de que su Total Mass Retain no pudiera retener más todo lo que es concretamente la eyaculación. Pero, recordemos: ¡Puede haber otro clímax! Después de El Abismo de Helm, todavía nos queda Minas Tirith.

Eso sí: nunca llevéis vuestro frikismo de Tolkien al extremo de colocarte entre las dos tetas y decir algo así como “¡Estamos ante la alianza de Las Dos Torres!", porque entonces toda vuestra habilidad narrativa la tendréis que aplicar al noble arte de hacerse una paja.

Además, y como último detalle, no hay que pasar por alto que en este clásico de Yes se utilizan los crótalos, instrumento con un nombre que se presta a la chanza erótico festiva. Esos dos pequeños platillos nos resultabas mucho más sugerentes cuando los sacaba la fermosa cantante del grupo de versiones de Yes ‘Topographic’ en los conciertos y los frotaba con delicadeza. Un amigo de Vicisitud y mío estuvo a punto de pedirle que, por favor, le acariciara con el pulgar y el dedo medio su escrótalo.

Y sí: ese amigo ¡ERA YO!

Así que ya sabéis: el tamaño importa poco. Pero la capacidad de ver un polvo como una narrativa compleja es esencial. Sois el Dungeon Master de vuestra propia vida sexual.

Pero no tiréis dados a la hora de decidir si lamer o morder un pezón, por el amor de Tracy Hickman.

Se le pueden dar todas las vueltas que se quiera, pero el deporte en general nunca dejará de ser el mayor de los absurdos. Dar vueltas al circuito a 300 km/h es una estupidez te reviente o no el neumático. Sólo el forofismo puede justificar que, además de los pilotos, millones de espectadores nos dediquemos a hacer el tonto semana a semana viendo las carreras. Y, en este sentido, tanto el reventón inicial del mierda como el posterior abandono de Frigodedo justificaron plenamente las horas invertidas en ver un excelente Gran Premio de Inglaterra.



Evidentemente, este espectáculo se lo debe todo a un elemento que la Fórmula uno necesita en la misma medida que el forofismo descerebrado y violento: la buena corrupción que sepa favorecer la acción.
Y es que, si hace ser un corrupto, a día de hoy el mínimo exigible es el impuesto por ese absoluto genio de la comedia que es Bárcenas (sí, soy fan entregado). No se trata de robar: eso lo hacemos todos con insultante facilidad, casi sin proponérnoslo. De lo que se trata es de que tu corrupción suponga una fuente inagotable de un goce estético, desparrame de bilis que llena de energía tu organismo y el de tus semejantes, manifestaciones en las calles con las que poder ligar con simpatizantes que tengan tu mismo nivel de andrógenos o estrógenos disparatados, y un largo etcétera. (Quien no aproveche una manifa para follar se está perdiendo lo mejor de la vida. Avisado queda).
Por ese motivo, no tengo más remedio que proceder a repartir una gran cantidad de puntos negativos entre las escuderías en general mientras, en mi interior, me reconcomo porque Pirelli no exista como un equipo en la liga fantástica. Porque ya la hubiesen ganado matemáticamente.


Y es que los cinco reventones con los que pudimos disfrutar en SilverStone tenían, además de una indudable plasticidad, un furor homicida con el que ni siquiera el Kaiser hubiese soñado en sus mejores gestas guarras: sin encomendarse a Marx ni al diablo, Pirelli decidió cambiar la forma en la que elaboraba los neumáticos, añadiendo el kevlar usado en el 2012. Para terminar de añadir insulto al dolor, pretendió engañar a todos diciéndonos que los neumáticos eran exactamente los mismos que los usados en Canadá. Todo ello a pesar de que las delaminaciones que caracterizaron los principales problemas de estos compuestos en el 2013 pasaron, mágicamente, a convertirse en simpáticos reventones en plena recta.
En este contexto, es en el que Red Bull, por boca de su gurú Adrian Newey, cosecha cinco merecidos puntos negativos por mierdismo. Y es que no hay otra forma de describir las declaraciones de su antierótico genio de la aerodinámica. Decir que “la falta de miras de Ferrari y Lotus es la que  ha creado esta situación de peligrosidad”  (cuando es precisamente Pirelli quien, por ceder a las presiones de Red Bull y Mercedes, los que nos ha regalado esta fiesta) es redefinir más de 40 y seis parámetros del Mierdismo. Está claro que Frigodedo no tiene por qué copiar a Lewis teniendo como tiene en su propio equipo a un maestro de tan compleja disciplina.
Con ello, no quiero quitarle méritos al mierda, antes bien al contrario. Está claro que si, en su día, rebautizamos esa escudería alemana con el nombre de ‘Miercedes’, no lo hicimos de forma gratuita. "Ese" no ha traído a Miercedes tanto sus dotes de pilotaje como su fantástico don de poder quebrar cualquier norma y llevarse tan sólo una reprimenda. En el caso de Miercedes, sin embargo, los cinco puntos negativos por salirse de rositas en la sentencia del juicio sobre sus test ilegales en Montmeló, son mitigados por 3 puntos de originalidad que consiguen el ‘sello de aprobación de Bárcenas’ TM. Y es que no está al alcance de cualquier ser humano el poder declararse culpable y, a la vez, poder proponerle al juez la sentencia más indicada. No lo duden: en el próximo juicio de Bárcenas, Ross Brawn ejercerá como abogado defensor sugiriéndole al juez Ruz la posibilidad de un arresto domiciliario para el ex tesorero del PP. Pero será un arresto domiciliario en EuroVegas, en el que nuestro forajido de pelo silverado favorito podrá activar la economía española dilapidando su fortuna en putas, farlopa, la ruleta, y, por supuesto, esa instalación en la que tendrá lugar una perpetua feria de abril todos los días del año. Así pues, todo se queda en dos puntos negativos para Mercedes.
Por no salirme de la escudería que, actualmente, le disputa el cetro del mierdismo a Red Bull, su piloto estrella (sí, ese que no ha protagonizado aún ninguna de las dos victorias de su escudería este año) demuestra no haber abandonado sus viejos hábitos. Se lleva dos puntos negativos por dos acciones diferentes: por una parte, el abandonar la pinza antivetteliana que estaba practicando con Alonso para descolgarse como un "Vettel un piloto fantástico". Y es que la guerra psicológica muchas veces se da de leches con los impulsos mierdísticos más elementales del ser humano y el individuo. El otro punto se lo lleva por la cansina campaña de querer hacer aparentar que el coche apenas mejoró debido al test ilegal en Montmeló. Claro, de no puntuar teniendo la primera línea de parrilla, pasamos a dos victorias en las tres últimas carreras sin ningún problema acusado de degradación. Y todo esto aderezado por comentarios como el del Mierda el sábado diciendo "El coche es muy poco divertido de pilotar, somos muy inferiores a Red Bull en las tandas largas". Hay cosas que nadie tiene porque soportar, y nosotros menos.


Por supuesto, esos puntos tienen una compensación en carrera. Sé que es muy fácil echar a Pirelli la culpa de todos los reventones en exclusiva, pero ello no puede despistarnos de algo esencial: a no todos los pilotos les ocurrió. Así que me dedicaré a aplicar la frase que siempre pronuncio cuando un piloto sufre un accidente severo o incluso se mata. La frase es, claro está, "algo habrá hecho". Así pues, el mierda se lleva 2 × 2 puntos por el reventón con un complemento de tres por el psicodrama de hacerlo liderando en el Gran Premio de su casa. Los restantes reventones en la carrera se conformarán con dos puntos cada uno, salvo el de Felipe Massa que se lleva tres punto de estilo por contumacia-loop de matrix ya desde entrenamientos. Y otro para Guitérrez por haber forzado la salida de pista - con pérdida de posición - de Maldonado.


Al final, con tan poca cosa como dañar su alerón chocando contra Grosjean - 4 puntillos miserables - complementados con 3 por desastre de relaciones públicas al haber anunciado su retirada de la F1 tarde mal y a rastras (dejando poco tiempo de reacción a Red Bull) Webber lograría haber sido ser la Star of the Race. ¡Pero ese look de Alonso vale 10 puntos y no hay más que hablar!


El team of the race, por otra parte, no ofrece excesiva discusión: pese a los puntos de Mierdismo por parte de Newey... ¡cómo olvidar ese grito seguido de un “¡qué hemorragia de placer!” que pude pronunciar en directo en la Cadena Ser!
Los 5 puntos se multiplican por el 1,2 del factor Mierdecilla para convertirse en 6 que llevan complemento de 3 puntos por psicodrama y de otros 5 por este SUBLIME abucheo desde las gradas de Silverstone. ¡Para que luego digan que los esPPPañoles somos unos calorros futboleros y la afición inglesa el no va más de la erudición!

En descargo de Red Bull, he de decir una cosa: es muy complicado llegar a la cima tras una actitud publicitaria que se ha basado en ser anti establishment. Cuando llevas varios títulos consecutivos, contando además con los favores corruptos de Pirelli y la FIA, es difícil ser visto como algo distinto a los peores aspectos del Antiguo Régimen. La frescura ha desaparecido, pero no terminan de saber gestionarlo, y se empeñan en seguir siendo “la bocanada de aire fresco”. Por ese motivo, sea en el país que sea, los abandonos de Vettel serán algo increíblemente jaleado de aquí al final de su carrera. Son ya demasiados años demostrando que el carisma no es que le eluda, es que ha pedido una orden de alejamiento de Frigodedo. Y eso ya no cambiará.
Lo que sí debería cambiar, desde luego, serían los neumáticos Pirelli para la carrera de este domingo. Pero, después de la acción de Silverstone, no seré yo el que proponga que los sustituyan por los de Canadá. Antes bien, lo ideal sería sacarlos a sorteo. Así, cada coche podría tener tres neumáticos de kevlar y uno de acero ¡pero sin saberlo, para que flipasen con su comportamiento en pista!. Después de todo, si hay que ser corrupto... qué mejor forma de hacerlo que maximizando el cachondeo. ¿O acaso creen que Bárcenas se ha dedicado a tomar café con los presos sólo por confraternizar? En absoluto, él está esperando que todos hagáis el chiste de si el descafeinado lo pidió de sobre.
Y se entristecerá mucho si no lo hacéis. Y yo me entristeceré más sí, en Nurburgring, no abandonan 10 coches por reventones. O 20.

No es habitual que lo que más me inspire de la liga fantástica sea un piloto que NO ha logrado ser Star of the Race, pero este GP de Mónaco merece pasar a la historia de la F1 por la actuación estelar de Sergio Pérez: cuando muchos dicen que el deporte del motor sólo embrutece a las masas, el piloto mejicano nos dio una lección ejemplar de introducción a la Economía. Apriétense los machos – chupito del Lobato Drinking Game – y échenle bemoles – otro chupito – porque estas maravillas no ocurren todos los días.

Sergio, como Adam Smith, y, sobre todo, como Milton Friedman, partía de la teoría de las expectativas racionales del consumidor. Que, aplicado a la F1, supone un comportamiento racional de cada piloto en función de sus expectativas. Y, sobre todo, aplicado al arte del adelantamiento, supone una función de utilidad para cada piloto en la que hay que valorar la limitación presupuestaria (hasta dónde puede llegar un piloto con el coche que tiene) y la relación marginal de sustitución (hasta dónde dejarías de consumir X para consumir Y).


Meana y Pérez: los queremos de gestores públicos ¡¡¡YA!!!

El Checo Pérez supo evaluar muy bien la preferencias marginales de Alonso y Button: en el caso del asturiano, era preferible perder una posición frente a un descerebrado antes que perder muchos puntos en el campeonato. Sobre todo en una carrera en la que el Ferrari no daba más (chupito). Igualmente, en el caso de Button, sabía que podía jugar la carta de equipo para que la preferencia de no dejar en 0 el casillero de McLaren se impusiese a la de perder un puesto.

Así, Pérez pudo permitirse adelantamientos tirándose desde casa de dios. Porque las preferencias racionales de los pilotos le abrirían la puerta (inversamente, estupideces como la de Senna en Suzuka 89, incapaz de evaluar la función de utilidad de Prost, terminaron como terminaron).

En última instancia, la actitud de Pérez terminaría dándonos una F1 maravillosa gracias al liberalismo económico. Porque, gracias a estos adelantamientos liberales, tendríamos un mundial MUY apretado en cuanto llegásemos a la situación de equilibrio: Pérez mantendría posición cuando se encontrase con un piloto que tuviese una función de utilidad similar a la suya. Esto es: todo serían adelantamientos disparatados hasta toparse con un Force India.

De hecho, si seguimos a Adam Smith e hiciésemos que el Estado (la FIA) igualase las condiciones de partida para crear un mercado de competencia perfecta, todo sería LA HOSTIA. Lo primero, habría que establecer las parrillas por sorteo, para que Pérez no tuviese que salir por sistema mucho más atrás que Vettel. Así, habría más posibilidades de que se encontrasen, valorasen sus funciones de utilidad, y se crease equilibrio en el campeonato.

SIN EMBARGO…

Conforme llegábamos al final de la carrera, volvimos a recibir OTRA lección de historia de economía. Ese momento en el que todo el aparato económico liberal – tan bello, tan tendente al equilibrio, tan elegante… - se termina dando un hostión (literal en el caso de la F1) contra la cruda realidad de la economía.

No es una crisis: es una desaceleración económica


Tenemos que rescatar a ese genio que fue John Maynard Keynes para sacarle los colores a la ideología liberal por varios flancos.

Así, el bueno de John se cachondeó de esas funciones de utilidad tan "perfectas" demostrando cosas como, por ejemplo, que la gente puede acumular dinero sin meterlo en un banco o gastárselo (parece una perogrullada, pero a día de hoy, a los que dirigen nuestra política económica NO les ha entrado esto en la cabeza todavía).

Sergio, como un pobre liberal cuyas ilusiones se estrellan contra la teoría económica moderna, NO supo juzgar la función de utilidad de un Kimi que era segundo en el campeonato. El resultado fue… una crisis y un desequilibrio en el mundial (en el que ahora se destaca el mierdecilla de Frigodedo). Y, feck, 12 puntos para el Checo con 10 de estilazo DIDÁCTICO. Sí, he dicho estilazo didáctico: su reacción ante Raicoñen fue digna de un economista de la austeridad cuando no le cuadran las cifras: insultar y llamar "estúpido" a Kimi por no tener una función de utilidad como Friedman manda.
Ni Kimi, con los 10 puntazos por responderle debidamente ("A Sergio Pérez habría que darle una paliza") a los que une 5 por como muestra de SABER ESTAR en su yate: con su grupo favorito, todos en el jacuzzi y en pelotas.



Solo eso puede competir con el botín liberal de Checo. Pero, como bien sabéis, otros pilotos, aunque con menos bagaje intelectual, sí que pudieron. En primer lugar, aplaudo a Massa., el cual logró un meritorio hostión de moviola. El repetir su destrozo en Santa Devota es un 2+8+4 de estilo reincidente. Con 4 puntos por bandera roja en entrenamientos (vale menos que en carrera) y otro punto por provocar la salida del Safety Car. 19 en total para Felipe.

El déjà vu ya no es lo que era



Otro que apostó por "llover sobre mojado" fue Grosjean. Presionado por los excelentes resultados de su compañero, intentó resolver con cipotismo lo que no podía hacer con habilidad al volante. Su enculada a Ricciardo no sólo lleva 2 puntos de la macrosanción de la FIA y otro por el safety car… ¡A los 10 del piñazo suma 5 de apoteosis reincidente – ni a Maldonado le miran con más lupa que a Romain – y 3 de afecto homosexual! 21 puntos… casi como Pérez.




Pero, in the end, el pilotaje intelectual-Friedmaniano de Pérez es derrotado por el capitalismo de ACCIÓN: no aquel que busca derribar regímenes comunistas con la asfixia económica, sino el que apuesta por el golpe de estado militar con represión buena. En la semana en la que falleció Videla – una pena que lo hiciera en la cárcel en vez de probando medicamentos ultraexperimentales que pudieran ¡salvar vidas! – Max Chilton decidió hacer el ataque menos sutil posible a la revolución bolivariana. Y joer que si le salió bien…

Que la machada homicida de Chilton se solventase con un drive through y lo de Grosjean con 10 puestos para Canadá sólo demuestra que Bernie es un facha como Maggie manda. Pastor se pone al lado de ese niñato… ¡y es empotrado en paralelo contra la pared y generando VUELO! Eso es toda una delicatesen bárbara para esta liga que se lleva 10+8 puntos de estilo. ¡Y 8 por provocar bandera roja! Descúbranse ante la Star of the Race y jaléen sus 10 puntos extra.

Combatiendo el comunismo internacional


Dignos de mención son los 12 puntos del destrozo de Van der Glande o el momento cómico taurino de Bottas cuando se deja adelantar por Raicoñen ¡porque creía que le estaba doblando! Las migajas ni las comento (salvo los 3 puntos retranqueiros de un Alonso que ha estado muy inspirando dando cera y puliendo cera).

Tampoco hay mucha historia con las escuderías: 2 puntos para Marussia por lo de la salida de Bianchi y 5 para Caterham por el abandono de Pic que le dan, así, el Team of the Race.

El escándalo Mercedes – probar a escondidas por sus santos cojones – queda aparcado a la espera de ver si hay PUNTAZOS por sanción o -5 por salirse vergonzosamente de rositas.
Pero hoy no quiero pensar en eso, sino en este CARRERÓN que deberá venir como complemento en DVD en todos los manuales de introducción a la Economía.

Sublime Checo.

"Los neumáticos de este año son más resistentes que los del año pasado".
Jaime Alguersuari

Es bello que, de alguna forma, nuestro DJ favorito haya contribuido a animar esta temporada de una forma degradadamente espectacular. Mientras, desde el box de Red Bull, se clama por un endurecimiento de las gomas de Pirelli, algunas voces puede que se animen a decir que, entre los nuevos sacrificios que Angela Merkel exige a los países mediterráneos, esté el que Alonso ceda gentilmente su victoria en Montmeló a Herr Frigodedo. Después de todo, si hacemos caso al señor Mateschitz, parece que las carreras sólo son carreras de verdad cuando Vettel gana a los mandos de un Red Bull, como en el GP de Montmeló del 2011, en el que venció… ¡usando prácticamente la misma estrategia de cuatro paradas que Alonso!

Paul Hembery, de Pirelli, recibe un recado de la Scudería.


Y, créanme, envié un mail a la sede de Red Bull diciéndoles que hay un refrán inglés que dice que la imitación es una forma de elogio. Pero en Red Bull deben ser de los que llaman "asqueroso plagio" al "homenaje", así que… ya saben. No pararán hasta que Pirelli logre "capturar la esencia de la F1", aunque ello consista en un cuarto título marca Hacendado para el mayor coleccionista de mundiales mierder de la historia del automovilismo.

De todas formas, eso es el oscuro futuro, y ahora mismo prefiero disfrutar del pasado inmediato, especialmente cuando ese pasado implica presenciar tantas y tan bellas cosas desde la tribuna del Circuit.


Conforme me acercaba, el día de los entrenamientos, a la tribuna principal, los presagios iban siendo positivos. ¡Por fin! Richard Branson honraba su apuesta y ejercía como la azafata más antierótica de todos los tiempos. Sé que a Marussia ya no le queda nada de su espíritu Bransoniano, pero me apetece satisfacer una deuda pendiente, sobre todo cuando ésta se paga a golpe de depilación mientras te tomas un cubata (las imágenes que vienen a continuación herirán MUCHAS susceptibilidades)

Así pues, 10 puntos para Marussia con 5 de estilo por el saber estar de Richard y su DESLUMBRANTE maquillaje.

Conforme terminó el sábado, todavía molesto por haber presenciado un top 3 en qualify (DJ Squire, nunca te olvidaremos) que englobaba a un mierda, un mierdecilla y a Britney Spears, decidí utilizar mis ya clásicos poderes contra el box de Frigodedo (c'mon, ¿alguien esperaba, en serio, algo de Mercedes?).

De algo sirvieron, pues sólo la desconexión neuronal de Red Bull - que explicaré más adelante - explica que Frigodedo no terminase en el podium. De momento, la carrera sería mañana, aunque la P5 de Alonso no fuese para tirar cohetes.

Al Mierda, por su parte, ya le crujía con 5 puntos negativos por el meapilismo de sus nuevos tatuajes. Si me cago vivo en Senna por su "mi talento viene de Dios" ¡qué no haré con este! Ni con esa mierda de bigotillo rapero logró compensar la sangría de puntos por los tatuajes. Si acaso, bastante suerte tuvo de no ser más acribillado por atentar contra los valores de bigotón.


Llegó el día de la carrera y, después de dar sendos puntos a Gutiérrez y Massa por sus penalizaciones de la FIA, me puse a disfrutar de todos los gozosos saraos que se organizan en la recta principal y que, en la tele, siempre se me habían pasado desapercibidos. Como la habilidad de la gente para, en sólo una décima de segundo, pasar de forma sincronizada del abucheo y "¡Cantamañas!" dedicado a Vettel al más que solemne aplauso a Mark. That's erotism for you. Pero hay más cosas, como disfrutar de un solitario paseo de Bernie en plan "estos son mis poderes", (Por cierto, el otro día conocí a un onvre que había abrazado a Bernie en una fiesta. Después de darle la mano, otro onvre me dijo "ahora, no te la laves, machácatela y, con suerte, lograrás una Tamara Ecclestone o, en el peor de los casos, presumir de que Bernie te ha hecho una de Torrente").

Poder ver a Alonso y Hamilton adoptado los dos al mismo niño, lo cual son 3 puntos para el Mierda pero -3 para Alonso. Así de duras son las reglas.

We are fa-a-a-mi-lyyyyy....

Y, por supuesto, ver la sórdida coreografía de las pit girls, que se dan la vuelta conforme las va rebasando el safety car (en fin, como coreografía, prefería ver cómo la encargada de las modelos, una muchacha jaquetona que lucía piernaca con una nominal minifalda, las iba untando de crema para protegerlas del sol).

Arrancó finalmente el GP y… no hay palabras para expresar lo que son 22 motores absolutamente ciclaos arrancando al unísono. Escupo sobre todo aquel tan débil como para ponerse tapones en los oídos y arruinarse esa experiencia. He de comentar, eso sí, que, como pésimo conductor que soy, casi admiré más el último zurriagazo y frenazo que los pilotos le dan al coche justo antes de colocarlo en su lugar, que el alucinante doble adelantamiento que Alonso hizo en el exterior de la curva 3. ¡Vamos, intento yo dar ese último acelerón antes de aparcar y el dueño de un taller de chapa y pintura iba a ser muy feliz!

Luego llegó la carrera, en la que hubo escasa historia de destrucción en pista. Fiel al guion de Pirelli, los equipos se dedicaron a consagrarse en los boxes. Así, Force India tiene 4 puntos más dos de estilo por un deplorable pit que arruinó la carrera de Sutil, como también los lleva Toro Rosso por el atolondrado cambio de neumáticos a Vergne. En realidad, los dos de estilo no los lleva tanto por tardar como por la perla de Lobato de "A Toro Rosso les ha pillado el toro". Como alguien comentó: "Lobato poeta. Jódete, Machado". Se confirma que se leyó las reglas del Lobato Drinking Game antes del GP, está claro.

4 + 1 por sanción de la FIA llevaría Sauber por el 'unsafe release' de Hulkenberg, pero esa sanción no debe despistarnos de la auténtica GLORIA BENDITA del piloto alemán: una cosa es que te saquen antes de tiempo y otra no saber que un Toro Rosso tiene un box más al fondo que el tuyo. ¿Ha sido Hulk el enésimo confundido por la decoración de los coches y pensaba que eso que tenía delante era Webber acelerando hacia la salida? El caso es que el impacto merece 8 puntos por los daños a su coche con 3 de estilo por desconexión neuronal.

A Marx pongo por testigo que NO jugué al Lobato Drinking Game

El resto de puntos para los equipos serían 5 puntos para Lotus por el abandono de Grosjean, 3 para Mercedes por ese desastre de relaciones públicas que es copar la primera línea para acabar P6 y P12 (en serio: no es tan fácil como parece) y 5 para Red Bull por su dura sesera a la hora de tardar tanto en reconvertir la estrategia de Vettel a cuatro paradas. En esa resistencia en cambiar un guion diseñado para arrollar desde la pole position le regalaron la P3 a Massa. Bien hecho.
Por supuesto, 4+9 de estilo homicida para Caterham por la rueda no apretada a Giedo Van der Glande. Después del incidente, su coche se "movía" mucho…

Something's moving!

Respecto a los pilotos, es de aplaudir la consistencia en los puntos de Maldonado (1 por la sanción de la FIA por exceso de velocidad en el pitlane) y encomiable la labor de Jules Bianchi a la hora de perder su alerón delantero a la primera de cambio (4 puntos). Pero vayamos al piloto que REALMENTE nos interesa a todos en este GP…



Fernando Alonso arrancó MUY fuerte el fin de semana endiñando a un fotógrafo como se merecía, destrozándole la cámara, siendo denunciado ante los mossos de escuadra y llevando unos merecidísimos 10 puntos por el cipotismo. Kimi y Montoya jamás soñaron con endiñar tan bien como lo hizo el Nano. Y que conste: yo estoy a favor de que los papparazzi acosen y también a favor de que se les hinche a hostias. ¡La acción es la acción! Feck, yo he ido en un coche por esos inseguros túneles de Vigo -al lado del puerto, y con un tufo a peixe cuando llueve... - mientras el copiloto gritaba ¡Acelara, Dodi, acelera!



Alonso también se lleva 5 maravillosos puntos por haber sacado los colores a ciertas personalidades del Circuit. Me refiero, por supuesto, a esa "investigación por recibir un objeto de los comisarios, quebrantando así el artículo 43.3 del reglamento". Ese artículo, traducido al cristiano, viene a decir que, ya que los monoplazas tienen que dar un peso mínimo en el parc fermé, es ilegal que un comisario te dé una plancha Magefesa – cualquier otra marca ni se considera – para que la escondas en el habitáculo y, así, poder cumplir con el pesaje (cosa que se logra recogiendo goma y hasta tierra de las escapatorias). ¡Pero investigar un trapo que ondea durante la vuelta de formación y que, luego, se deja depositado sobre un atril enfrente del coche, es algo muy diferente a la soplapollez! Se trata de…



Sí, ya lo saben.

Se trata de MIERDISMO.

Porque es mierdismo, y no otra cosa, el escudarse en la "legalidad de la FIA" para llamar a la bandera española "objeto extraño". O incluir a los no catalanes en el 75% de "visitantes extranjeros del Circuit". ¡Joder, si tanto te ofende ser el GP de EsP-P-Paña, dale ese deshonor a Valencia y apuesta por ser el GP de Europa! ¡Pero no vengas con gilipolleces como lo del artículo 43.3! Sólo en la mente de alguien que justifica como algo "normal" encender los aspersores del Camp Nou cuando Mou eliminó al Barça (y ganarse un merecido choteo por los siglos de los siglos) cabe una posible investigación de lo de Alonso y la bandera.

For the record: yo hubiese investigado a Fernando en Valencia 2012, pero sólo si le hubiesen entregado un objeto con más lógica, sentido e idiosincrasia que un trapajo rojigualdo. Estoy pensando en unos suntuosos maletines o unos no tan humildes sobres. (Aunque me da la sensación de que un maletín no habría quedado abandonado en el cockpit…).

 Pero, para qué engañarnos, no me extraña ese mierdismo en un Circuit cuya principal autoridad es el líder del partido político más vomitivo que la península ibérica jamás conociere. Un partido TAN mierdoso – y eso que compite con la House of Montoro Gallardón et cía – que sólo se puede explicar como la coalición de dos de los mayores mojones que hubiese defecado un frikazo de Vilanova i la Geltrú después de jartarse a pizzas 4 quesos de casa Tarradellas sin descongelar. Me refiero al ultraliberalismo asesino – que ha logrado la sanidad más corrupta, endeudada y ponzoñosa ever – de Convergència Democràtica de Catalunya y el meapilismo feroz y opusino de los capillitas de Unió Democràtica de Catalunya. Un dream-team que logra the worst of both worlds. Por supuesto, con "buenas maneras" – las que no tiene el PP cuando justifica la violación de mujeres – pretende disimular que no son todavía peores. Pero eso no es sino otra manifestación del mierdismo.

O, como diría uno de los mejores escritores del siglo XX (Juan Marsé, que, como muchos de mis referentes culturales más idolatrados, como el Périch, Jan, La Trinca, Eugenio, Vázquez o Jordi Hurtado también es catalán) "Ese sutil refinamiento de preclaros mamarrachos que se ha dado en llamar seny".

¡Wau! (tomen un chupito los que tengan el Lobato Drinking Game) Eso es escribir y lo demás manchar páginas.


Por ese motivo, aparte de los 5 puntos, le doy otros 10 a Alonso por haberme regalado un maravilloso momento en el pódium. No tanto la cara de circunstancia de Artur Mas con el comentario de Lobato de "menudo papelón el de Mas oyendo el himno, ahora que suena el italiano se le ve más relajado" (para que nuestro calvo se permita mear TAN claramente fuera de tiesto estaba claro que había que ser un mierda para NO hablar del elefante en la habitación) como por poder permitirme cantar tro-lo-ló durante el himno.

¿Quieren medir la estupidez humana? Lean a los que criticaron a Lobato por decir lo obvio. That simple. Artur – o, como diría Lobato, "Arthur" - pese a parecerse horrores a American Dad, no llega a tener ese carisma de la creación de Seth Macfarlane que le llevaría a tener unos calzoncillos con la senyera. No. Su mierdismo lo deja en Moisés payés. La cansinez soberanista de Mas – igual de inaguantable que lo que vomitan La Razón, El Mundo, ABC o La Gaceta – NO es compatible con que algún progre desinformado hable de la "buena educación y normalidad de Mas ante el himno, lo cual muestra su talante dialogador". Probablemente sea la misma gente que quiere creer que dos horas a la semana de castellano sirven para tener el mismo dominio de la norma culta del idioma que pueda tener un chaval de Burgos (y hablamos de la ESO, que implica un dominio nulo de prácticamente todo). NO, señores, el famoso "sistema inmersivo" solo sirve para que se note, desde pequeño, que el castellano es una "lengua extranjera". Y cumple su propósito perfectamente. ¡Y aplaudo a los que son honrados como para defender el rollo inmersivo con ese argumento! Sobre todo si son de un partido con una herencia bigotonil tan maravillosa como ERC. Feck, durante un tiempo me plantee plastificar esta foto para tenerla en mi cartera:

Para mí, LA definición del saber estar. En serio.

Pero, en fin, la bienpensancia siempre querrá vivir en un mundo de colores en el que un gen especial hace que los niños catalanes aprendan la normativa académica del castellano bien por ósmosis, bien viendo Sálvame Deluxe. O en un mundo en el que Artur Mas es un paladín del diálogo y del estado del bienestar y en el que habría que echar a Lobato de Antena 3 para que el Drinking Game fuese un mal sueño que nunca existió.

A todos esos sólo puedo decirles…

¡Fernando Alonso es la Star of the Race  con -3+5+10 y otros 10 puntos!

Hala, a chuparla.

No, no la chupen aún. Antes viene un bonus track que me ha enviado un onvre, director del programa Vuelta Rápida GT, que se describe a sí mismo como "un señor que ve los partidos del Real Madrid poseído por el espíritu de Encarna Sánchez, Franco y el Fary": ¿Qué es lo que está consultando Mark Webber en el "Fachamóvil" este señor? Ahí queda el enigma de este Jlorioso GP de EsP-P-Paña.




Y ahora sí. A chuparla.


Todos podemos cagarla alguna vez. Lawrence Kasdan dirigió ‘El cazador de sueños’. William Friedkin, ‘La Tutora’. Ian Anderson hizo el ‘Under Wraps’. Rod Stewart, ‘Camouflage’. Yo he escrito el post ‘Los buenos freaks son los mejores amantes del mundo’ (un horror que publicaré la semana que viene aprovechando que está todo el mundo de vacaciones). Pero eso no es fascinante. Son pequeños pedos momentáneos, como algunas de las películas más flojas de Spielberg o la secuela de ‘La liga de los hombres extraordinarios’ de Alan Moore. Lo bonito es la gente que padece el equivalente creativo al colon irritable: capaz de alternar cagadas catúlicas de no tener que limpiarse con ÉPICAS diarreas. Aquellos genios que han tenido carreras que han alternado lo sublime con lo siniestro y con lo gilipollas. Repasemos los cinco directores más inconsistentes de la historia de Hollywood:


Mención Especial 1: John Landis
Porque esto no sería una lista de Vicisitud y Sordidez sin varias menciones especiales. Al principio, iba a nombrar a Ridley Scott. Pero lo suyo con ‘G.I. Jane’ fue un bache de ‘peli mediocre de alguien que fue grande’ y su trabajo de realización en ‘Prometheus’ es, aunque me pese reconocerlo tras aguantar ese terrible guion, decente. John Landis, por sus partes, pasó de hacer inmensas comedias a fracaso tras fracaso. Pero, si miramos bien su filmografía, no son grandísimos desastres (ni siquiera ‘La Familia Stupid’, finstro que defendemos en ente bloj), sino pelis simplemente decepcionantes. ‘Oscar’, ‘Superdetective en Hollywood III’, ‘Burke y Hare’… no es cine digno de un buen episodio de Cine Basura, sino películas que es mejor olvidar. Así que vamos a otro:


Mención Especial 2: Barry Levinson
Ahora, un director con Oscar. Algunos dirán que inmerecido. Algunos no tendrán ni puta idea. Porque al pobre señor se le ha tachado de ‘artesano’ sólo porque sus películas no son un coñazo. Pues no. Levinson tiene sus constantes en su obra como cualquier otro realizador (para el que le interese, se trata de una visión nostálgica pero realista de la juventud) y, aparte de ganar un Oscar por ‘Rain Man’, un pedazo de crowd-pleaser (lo cual quiere decir que automáticamente es buena película y que la mayor parte del mundo dirá que ‘No es para tanto’ simplemente para hacerse el interesante), fue el director de ‘El secreto de la pirámide’, que es una de las mejores películas sobre Sherlock Holmes ever y probablemente lo mejor en steampunk que se ha visto en las salas de cine.

No es que Levinson haya tenido grandísimas cagadas. Al fin y al cabo, esto es sólo una mención especial. Pero sí que es alguien del que no sabes qué puñetas esperar. Lo mismo te contrata a Mark Knopfler para componer la banda sonora de una buena sátira política (‘La cortina de humo’) que llama a Thomas Dolby para hacer la canción de uno de los fiascos más llamativos de los primeros 90 (‘Toys’). Y cuando fracasos que no he visto como ‘Envidia’ (ni un duro en taquilla) o ‘El hombre del año’ (directa a DVD en España) nos hacían pensar que estaba para el arrastre, se marca ‘The Bay’, un terror cámara en mano que ha conseguido el aplauso unánime del frikismo, si bien, por los problemas de la situación del cine en nuestro país gracias a ese imbécil con nombre de rebutreo que tenemos como Ministro de Cultura, ha acabado también directo a DVD.

Pero ahora pasamos a gente que tiene truños de los gordos. Desastres importantes mezclados con películas reverenciadas. Empezamos por:


5.- John Boorman
Balance: 2 megatruños vs 6 peliculones y muchas pelis interesantes.

Boorman es un loco sórdido. Eso ya lo dejó claro Marlow en su épico artículo sobre ‘El Señor de los Anillos’ cuando explicó la fumada que tenía en mente el director londinense para escupir sobre la tumba de Tolkien, desenterrar el cadáver, robarle la ropa y fumar su pipa con el culo en medio de la universidad de Oxford. Pero por lo que realmente pasará a la historia ente onvre es por el equivalente fotográfico a un chiste que nunca se desgasta:

Entre su consagración con ‘Deliverance’ (película que me aburrió, pero que aprecio porque originó toda una retahíla de clones de combate) y su éxito con ‘Excalibur’, el reputado director de ‘Esperanza y Gloria’ y ‘A quemarropa’ no es que se sacara de todo lo que es la zona reproductiva un par de fracasos: es que fueron sendos truños históricos que habrían acabado con la carrera de cualquiera.

‘Zardoz’ es esa película cuyo póster nos molaba muchísimo cuando éramos niños, pero que cuando la alquilamos sólo podíamos pensar en una cosa: “¿Estará todavía disponible ‘Ator El Poderoso’ si voy ahora a devolver esta mierda?”

¡Postapocalípsis! ¡Pistolas! ¡Una cabeza molona volante! Claro que, nada más empezar la película, ya nos la daba en la frente diciéndonos que lo que hacía esa máscara chula del cartel era vomitar rifles y gritar “¡El pene es malvado!”. Menos mal que luego nos enseñaban que esa frase era un subterfugio para engañar a la humanidad. Porque el mensaje de este extremo coñazo de película era positivo. Creo. No sé. Me dormí. Eso sí: lo que nunca llegué a entender era el porqué de la existencia de esta foto:
Connery con vestido de novia: Your argument is invalid
Pero ‘Zardoz’, al fin y al cabo, sólo era una película de ciencia ficción pretenciosa, algo que era más habitual de lo lógico en la época. Si le daban millones para hacerse una pajilla, pues se la hacía. ¿Acaso podría hacer algo mejor con más restricciones creativas y siendo sólo un director artesano de encargo?

Pues lo que hizo fue ‘El Exorcista 2: El Hereje’. Los que hayáis visto la película sabéis la respuesta: que la mierda que fumaba Boorman a finales de los 70 era mandanga de la mala. Esta debacle hizo historia al entrar en el libro ‘Golden Turkey Awards’ (texto fundacional del culto al cine-colonoscopia) como la segunda peor película hasta la fecha, sólo superada por ‘Plan 9 From Outer Space’. Sí: las rabietas fanboys en plan WORST MOVIE EVER ante blockbusters truños ya existían desde la creación del propio concepto. Pero es que la hostilidad fue tal que en muchos cines, los acomodadores se negaban a llevar su uniforme para que la gente no les reconociera y no les pegaran (true story). Evidentemente, no es tan mala como para esa posición histórica, pero está claro que los editores del libro, bien a sabiendas, bien por intuición, repartieron medalla de plata y medalla de oro entre dos de las tres vertientes del cine chungo: la mierda ignota (por aquel entonces nadie sabía quién era Ed Wood) y el castigo a la producción solvente lamentable. (Sigo esperando el momento en el que se le reconozca su lugar en este tipo de libros a la mierda pretenciosa)

Hay una fuerte posibilidad de que ‘El Exorcista 2’ sea la película importante más estúpida jamás hecha”, comentó cierto crítico. Y seguía: “Qué motivo más allá de la pura codicia ha podido llevar a un director como John Boorman, quien en algunos de sus anteriores películas mostraba una cierta inteligencia así como habilidad, a fraguar este apestoso potaje de bruja de turbulencia sin sentido

‘Nuff said.


4.- Bob Clark
Balance: 2 megatruños, 2 truñazos vs 3 mini clásicos y alguna peli de culto

¿Quién? Los más curtidos en el cine ochentero reconocerán el nombre de Bob Clark por haber sido el director de ‘Porky’s’. Los fans del fantástico, por ‘Black Christmas’. Y yo, que soy raro, por un drama telefilmesco llamado ‘Turk 182: el rebelde’. Pero los verdaderamente avezados habrán pensando automáticamente en ‘Unos peques geniales’, justo antes de irse a una esquina a replantearse qué están haciendo con su vida.

Yo a esta película le tengo cariño. No por ella en sí, válgame peich: sólo conseguí ver 20 minutos hasta que apagué la tele para irme al balcón a gritar como alguien que ha visto los abismos insondables de Ry’leh. Lo que pasa es que marcó el momento en el que decidí que en este blog sólo escribiría en tono de cachondeo en uno de mis artículos favoritos de nuestra primera época:

¿Acaso no sería maravilloso crear batallones de críticos suicidas que entraran en la cafetería de la filmoteca gritando proclamas a favor de ‘Unos peques geniales’? Sí, pero sólo si se hace desde el profundo convencimiento de que se trata de una gran película. En cuyo caso, probablemente se haga también desde una institución psiquiátrica.

‘Unos peques geniales’ y su segunda parte suelen estar siempre entre los primeros puestos del Bottom 100 de la IMDB. Y eso porque casi nadie ha visto las otras tres secuelas perpetradas tras la muerte del realizador que causan tal pérdida de neuronas a quien las ve que sospecho que están producidas con dinero Saudí con la intención de acabar con la civilización occidental.

Pero las dos películas de niños hablando no son las únicas aberraciones de Clark. ‘Karate Dog’ merecería un Videofobia, como su propio nombre indica. También fue el responsable de poner a cantar a Stallone con Dolly Parton en la hoy olvidada ‘Rhinestone’.  Y me da igual lo que digan los aficionados al cine de terror más oscuro: ‘Children Shouldn’t Play With Dead Things’, su cuarta película, es muy mala. Mucha hablar, poco humor y nada de terror.

¿Entonces, con tanto desastre, por qué es un director extremo? ¿No será que el pobre hombre era simplemente malo? Pues no: ‘Porky’s’ engendró todo un subgénero de clones de combate, lo cual ya es para darle una medalla. ‘Asesinato por decreto’ es una da las películas más interesantes sobre Sherlock Holmes (que aparece por segunda vez en este artículo… ¿Casualidad? No hay duda: por supuesto que sí). ‘Deathdream’ es de lo más original que se ha hecho con zombis. ‘A Christmas Story’ es una cinta desconocida en España, pero que alcanza el nivel de institución a la altura de ‘Qué bello es vivir’ en Estados Unidos. Finalmente, ‘Black Christmas’ es, según muchos, el primer slasher de la historia y la principal fuente de inspiración para ‘La Noche de Halloween’ (Y que nadie diga que hay que meter a Carpenter en esta lista por ‘Fantasmas de Marte’ o ‘Pro-Life’, porque me presento en su casa con una recortada y le digo amablemente que se vaya a tomar por culo).


3.- Joel Schumacher
Balance: 1 megatruño, varios truños menores vs un buen puñado de películas. Y Michael Douglas cabreado en ‘Un día de Furia’, que es un género en sí mismo.

¿Una sola bazofia de las gordas y está en tercera posición? Sí, pero… ¡qué truño, señores! Pocos desastres son tan míticos en nuestros días como el que perpetró Schumacher con ‘Batman y Robin’, película que destruyó la franquicia y en la que el director dio rienda suelta a una exacerbada gaycidad que ya había puesto en marcha en ‘Batman Forever (Alone)’.

Porque si escuchas hablar a Schumino, te das cuenta de que su amaneramiento sería digno de tener una carroza del desfile del Orgullo para él solo. Por lo tanto, sus pezones en los pechos de Batman y Robin y la frase mítica de ‘Ya no me lo monto contigo’ no son meros pedos mentales, sino sinceras muestras de autor.

Claro que ésta no es su única peli lamentable. El buen hombre lleva una racha de mediocridad tremenda: ‘La Masacre de Town Creek’, con Michael Fassbender haciendo de zombi nazi, fue directa a video y ‘Bajo Amenaza’ fue directa al estómago de todo el que pagó para verla. Pero Joel es capaz de mucho bueno. Suya es ‘Jóvenes Ocultos’, película que demuestra que se puede hacer una peli de vampiros emo sin que sea un coñazo ni trate sobre la pederastia. Porque de eso va ‘Crepúsculo’: de un tío de ciento y pico de años que se quiere calzar a una niña de instituto.

‘Flatliners’ daba yuyu, ‘Veronica Guerin’ fue una sorpresa,‘Un día de furia’ una película para la eternidad y la subida del candelabro en ‘El fantasma de la ópera’ hace que se me ericen los pelos de debajo del pene cada vez que la veo. Así que, ¿quién sabe qué Schuchumaquer saldrá en la próxima peli? ¿Michael  o Ralph? (Uy, perdón: que me he ido a otra disciplina)


2.- J. Lee Thompson
Balance: Un final de carrera de traca vs dos clásicos de cine y un montón de pelis del montón.

Ha asignado los dos primeros puestos de la lista a sendos directores que, al contrario que Schumacher, no es que alternaran desastres con clásicos: lo suyo fue una caída espectacular en los abismos del cine-colonoscopia después de haber sido los reyes de Hollywood. No estoy hablando de alguien como Tobe Hooper, que acertó a la primera y luego no tuvo nada realmente relevante hasta que Spielberg le dirigió medio ‘Postresgays’. Me refiero a nombres que hacen que Martin Scorsese moje sus calzoncillos con tirantes cada vez que da una entrevista para un documental.

Y es que J. Lee Thompson fue el director del original ‘Cape Fear’ (‘El cabo del terror’ en Espppppaña) y ‘Los cañones de Navarone’, la película favorita de tu abuelo o ese tío tuyo marinero que solo alquilaba cine de la II Guerra Mundial del videoclub (incluso nazi-sexploitation). Es comprensible que cualquier aficionado al cine le diera un ictus cerebral al leer que el director de ‘El Templo de Oro’ de Chuck Norris era el mismo tío que había hecho uno de los puntales del cine bélico.

Porque en los 80 Thompson tenía que comer, y los únicos que creyeron en él fueron Menahem Golan y Yoram Globus. Es como ser un guionista de tebeos retirado y que te digan que el único que te da una oportunidad es Rob Liefeld. Así que ya sabéis lo que tocó: media programación de Paramount Channel. Desde la vergonzosa ‘Las Minas del Rey Salomón’ hasta una de las últimas producciones Cannon, ‘Kinjite’, sobre el siempre edificante tema de la pederastia y con la que se despidió del cine y de su orgullo profesional.


1.- Richard Fleischer
Balance: Dos buenos truños (y, dependiendo de la nostalgia, añadan ‘Conan el Destructor’) vs cuatro clásicos del cine de entretenimiento, un clásico de la ciencia ficción seria, un clásico innovador en la narrativa cinematográfica… ¿hace falta seguir?

Siempre es más morboso ver cómo directores de grandes hitos del cine clásico hacen el ridículo. Las películas de antes de los 70 tienen esa pátina de gloria, de intocables y de incontestables que hacen que parezcan mejores de lo que realmente son. Caso práctico: la antes mencionada ‘Los cañones de Navarone’. Una muy buena película. Pero a la altura de cualquier otra buena cinta actual y quizá algo envejecida. Claro, que como es antigua, es automáticamente mejor. O, por poner otro ejemplo, mucha cosa que hizo John Huston. Pero ese genio alcohólico se merece un artículo aparte que llevo dos años postergando porque no tengo ganas de ver ‘Phobia’…

Está claro que Fleischer pertenece a otra liga que todos los mencionados anteriormente. ‘Soylent Green’, ‘Los Vikingos’, ‘Tora Tora Tora’ (en los tiempos en los que era fan de Tori Welles, siempre quise que se hiciera un remake porno titulado ‘Tori Tori Tori’), ‘El estrangulador de Boston’… Fleischer comenzó como artesano de la RKO y tuvo su primera película realmente relevante con ‘Testigo Accidental’, que es de esas que todo fan del cine negro tiene que ver. O sea: yo no. Yo soy más de monstruitos y de ’20.000 leguas de viaje submarino’. Lo cual hace más difícil digerir que ese mismo director fuera el que puso en imágenes la lucha de Chaurchenaguer y Brigitte Nielsen contra un dragón acuático de metal (sí: de metal) en ‘El guerrero rojo’ (que era ‘La guerrera roja’, pero los distribuidores españoles estaban demasiado desesperados por hacernos ver que la prota NO era una tía pelirroja. Que es justo lo que a mí me llevaría al cine ahora… los tiempos cambian)

Casi peor era ‘El pozo del infierno’. Que el director de ‘Viaje alucinante’ aceptara hacer la segunda secuela de una serie tan floja de por sí como ‘La maldición de Amitiville’ da pena. Ya había tenido sus traspiés hoy olvidados y que no serían suficientes para que entrara en esta lista como ‘Che’ (¡Con Jack Palance como Fidel Castro! ¡JACK PALANCE!) Pero se ve que quería levantar su carrera después…

¡JACK PALANCE COMO FIDEL CASTRO!

Perdón.

Sigamos:

Se ve que quería levantar su carrera después de desastres como ‘El cantor de Jazz’. Porque, si ya era tonto hacer un remake de una película mala cuyo único valor era haber sido la primera con diálogos sonoros, meterse a realizarla con alguien tan soso como Neil Diamond merece collejas hasta en el escroto. Así que aceptó una secuela en el 3D de moda en el momento y con bichos de goma. No lo dudéis si no la habéis visto: ‘Amitiville 3D: El pozo del infierno’ es tan tonta como dice su fama.

Ni ‘El cantor de Jazz’, ‘El pozo del infierno’, ‘El guerrero rojo’ o ‘Conan el Destructor’ (que funcionaba como peli para niños) son tan míticamente desastrosas como ‘Batman y Robin’, ‘Unos peques geniales’ o ‘El exorcista 2’. Pero es que ninguno de los directores de éstas había revolucionado la forma de narrar películas con algo tan soberbio como ‘El estrangulador de Boston’.

Así que Coppola: ten cuidadito con tus desastres experimentales. Otra peli como ‘Twixt’, que parece dirigida por Albert Pyun, y me obligas a reescribir este artículo para darte la primera posición.

Podrán quitarnos la libertad, pero NO nuestros satanazos.
Toda persona que haya cometido el gigantesco error de pagar más de veinte libras para ver un cochambroso castillo escocés (pudiendo verlos mucho mejores, más grandes y totalmente gratis en Soria) es una persona para que que ya NO cuela el engaño que perpetraron 'Los inmortales', 'Braveheart', 'Un tipo genial' y películas semejantes.

Cartel indicando un
barrio pijo de Dundee.
Gracias a Peter Jackson, Hollywood descubrió que si uno quiere paisajes de belleza arrebatadora, Nueva Zelanda derrotaba apocalípticamente a las Highlands. No sólo Hollywood, sino también los propios escoceses se dieron cuenta, cambiando su modelo de negocio y ofreciendo a los USA inmejorables localizaciones para prisiones de hormigón churrentoso, o calles modélicas para ambientar un apocalipsis zombie (no particularmente distinto, reconozcámoslo, del día a día cotidiano del Reino Unido).


Iglesia de nuestro señor Belcebú de WTF.
Tanto Paco como un servidor de ustedes viajamos en su día a las tierras caledonias en pos de la belleza de sus paisajes, pueblos idílicos y, por supuesto, la destilería de whisky Loch Lomond (es lo que tiene ser fans del capitán Haddock). Pero, en el proceso, es imposible no darse cuenta de lo mismo que los señores que hacen negocio con Hollywood: que en Escocia, como en cualquier país (o, sin ir más lejos, en La Rioja), hay cosas MUY chungas.

Jracias a los posts que nuestro colaborador Marlow - un escocés de pura cepa cuya familia ya tenía una tradición ancestral de inflarse a hostias con la de Sean Connery - ha escrito para ente vlog, hemos podido descubrir dla ÉPICA y original fealdad escocesa: tanto la física, que convierte en actores o actrices a los dos o tres escoceses que no son un espanto, como la moral, que produce las letras más innombrales deAC/DC (los hermanos Young nacieron en Glasgow y Bon Scott en Kirremuir). Hoy , en una nueva guía de turismo satánico, toca celebrar la fealdad de sus ciudades y su urbanismo.


El clima cálido, soleado y seco escocés es ideal para  el estilo arquitectónico
'complejo vacacional chungo importado desde Lanzarote'.

Y es que, históricamente, Escocia ya había sido señalada por el dedo de Satán nuestro Señor. Cuando los primeros grandes urbanistas de la historia, el Imperio Romano, deciden no solo no conquistar Escocia sino montar un tremendo muro de Adriano para que NADA pueda salir de ahí y aventurarse en la civilización, eso es un síntoma inequívoco de que no puede existir la salvación para ti.

Otra muestra de la sabiduría del Imperio.
De hecho, hasta el propio gordaco de George R. Martin nos lo recuerda con la gran muralla de 'Juego de tronos': los Stark podrán ser todos una puta mierda maloliente merecedora de ser arrasada por los Lannister, que son los que de verdad molan (sí, yo soy de los de "Cromwell arrasó Escocia… ¡pues algo habrían hecho!"), PERO… más allá del muro hay unos entes que contener sacrificando todas las vidas que haga falta. Hay que hacer lo que sea, pero los caminantes blancos NO deben traspasar la muralla. Los caminantes blancos representan, evidentemente, al escocés medio que, recién levantado, decide que la ducha mejor se la dará mañana.

Is... there... anybody... out there?

Pero hoy toca ser valiente y atravesar esa muralla. Ladies and Gentlemen, aunque crean que eso de ir a las Highlands está demasiado de moda, no se engañen: son ustedes unos valientes si han decidido invertir su verano en visitar Escocia. Por ello, no solo se merecen nuestro aplauso, sino que, colectivamente, los tres les redactemos enta guía turística para que se solacen con lo que REALMENTE representa la Jrandeza de esas tierras que los Romanos y Cromwell tan bien entendieron. Por supuesto, en forma de top, claro.

'Time crapsule', más bien.

10. Dundee

"En el resto del mundo, los Testigos de Jehovah llaman a las puertas para enseñar a la gente la palabra de Dios, pero en Dundee llaman a las puertas para enseñar a la gente cómo sumar y restar". Jerry Sadowtiz.

Lo que, desde un punto de vista satánico y urbanístico, caracteriza a Escocia es el más absoluto de los cutreríos. Si bien en Inglaterra tenían arquitectos cool que podían batallar para que el gobierno declarase "patrimonio artístico" sus atrocidades, en Escocia desparramaban el hormigón con una honradez falta de pretensiones, de criterio y de grandes nombres que les pusiesen en las enciclopedias IMPORTANTES de harkiteztura.


Casa de Uncle Ernie ('Tommy')
Los escoceses usan sus balcones para colgar los pitbulls por la boca y, así, fortalecer sus mandíbulas (FACT)
Este no es un turismo de buscar grandes hitos como Park Hill (fíjense: Sheffield hasta en el norte de Inglaterra hay megajits, pero es cruzar el muro de Adriano…) sino que el objetivo es deprimirse ante la acumulación de tanta y tanta mierda producida con insultante facilidad.


A eso lo llamo "don".

...y a esto 'skyline'.
Visto el panorama, las ciudades de cierto tamaño como Dundee nos pueden ofertar el turismo satánico al que estamos más acostumbrados. Y, según sus dirigentes, no hay que temer en exceso por la propia integridad a pesar de que el centro de la ciudad esté poblado casi exclusivamente por alcohólicos y drogainómanos. Son famosas las palabras de un concejal: "Dundee es muy seguro: nuestros muchos sin techo y mendigos están demasiado borrachos o drogados como para poder dar palizas a los turistas".

Feck, si es que Dundee tiene incluso algunos adifisios que hasta podría aplaudir algún arquitecto despistado, como los siguientes:

Tay Media House: allí arriba está el brote verde de Rajoy
Medical Institute: mejor no te pongas enfermo.
Art College: terminarán de enseñarte a despreciar la belleza.

Pero no se acostumbren a estas excepciones, aquí hemos venido a por la mierdaca que convierte nuestras vidas en un infierno con rutinaria desgana. Sin exhibiciones pero con eficacia.

Sugerimos alquilar un apartamento para sus vacaciones aquí.

9. Aberdeen

Para que terminen de aclimatarse al estilo escocés, proponemos otra ciudad de gran tamaño que ve la apuesta de Dundee y la sube. Con brutalismo sereno:

Auchinleck
Balmoral Court: Casi tan repugnante como Balmoral castle de la reina Isabel
Upper Denburn
Gallowgate: Literalmente significa "Puerta de la Horca" 
Skene
Pero ya me están pitando los oídos de tanto escuchar sus quejas: es verdad, para cosas como esta no sé para qué carallo me he cruzado el muro de Adriano, máxime cuando los vuelos a Londres son tan baratos. De acuerdo, vamos a por something completely different.

Y más deprimente.


8. New Cumnock 

La identidad entre Escocia y Galicia va más allá de la lluvia, el alcoholismo, las gaitas o la tacañería que les hermana con Ourense. En efecto, el rasgo que más tenemos en común es el no tener un puto duro.   En serio, mientras viajaba por las Higlands pensaba "el paisaje es casi clavado al de Galicia, mejorado con lagos y montes más espectaculares, pero las casas de campo… ¡Por el amor de Peich! ¡Si es que la clásica casa prototípica del feísmo gallego, con sus azulejos del váter por el exterior supera a la más sofisticada mansión de campo escocesa!". La miseria es lo que tiene.


En el caso de New Cumnock, lo que podría ser una agradable aldea se ha convertido en un apoteósico declive, que incluyó no solo vender el ayuntamiento sino también la iglesia justo en su centenario. Que la calle principal tenga esta marcha es una consecuencia lógica. No dejen de pasar por ahí.

Da miedo pensar en Old Cumnock. ¿Y que quiere decir "Cumnock"?
Suena a perversion sexual escocesa, muy, pero muy, depravada.



7. Glenrothes

Otra maravilla que nos guarda Escocia son las 'New Towns'. Como su propio nombre indica, son ensayos utópicos sobre lo que debería haber sido la nueva ciudad de posguerra. Como pueden imaginarse, ahí tenemos todas las infaustas teorías de Le Corbusier y el movimiento moderno puestos en práctica con el cutrongo hormigón escocés. 




El resultado sólo puede ser deslumbrante. Glenrothes, la segunda de las "nuevas ciudades" es un excelente ejemplo, desde luego con más garra que Livingston, de la que esperábamos un poco más. Disfruten de este slideshow, cuyas transiciones están a la altura estética de los adifisios que retratan:


Otra ventaja de estas "nuevas ciudades" es que casi todas venían con un film propagandístico debajo del brazo: ver el optimismo de entonces nos hará disfrutarlas satánicamente más hoy. Gocen:


Ni que decir tiene, los habitantes de tan bello sitio hallaron una forma sencilla de sobrellevarlo:

Haddock se hubiese pasado a esto, en lugar del Loch Lomond.


6. East Kilbride

De entre las ciudades del mañana, ésta fue la más grande. Lo primero, tómense su tiempo con el video utópico e ilusionante de rigor:


Su diseño urbano catastrófico, pleno de rotondas, pasos subterráneos en los que pasaba lo que pasaba y nuestro ya familiar hormigón desganado caledonio llegaron a su cénit con su progresivo desempleo galopante y las consiguientes fábricas vacías que terminaban de animar el paisaje.

Por lo menos, no es tartan.
¡Festa!
La piscina más cool de Escocia.
Pero, realmente, la joya de la corona satánica la aporta que no sólo se vaciaron las fábricas y los bolsillos de sus habitantes. ¡También la iglesia cayó en total desuso y abandono! Hasta el punto que no había dinero para reparar su campanile, que ya amenazaba ruina.


Durante los ochenta se apostó por reconvertirla a… ¡Sí, lo han adivinado, centro de rehabilitación para drogainómanos! Finalmente, se derribó el campanile y hoy la deben tener como escultura esperando a ser reconvertida en rotonda.



5. Irvine

Seguimos el tour de las nuevas ciudades con Irvine. En este caso, había mayor ambición estética al ser la única ubicada cerca de la costa y disponer de un casco antiguo comme il faut. Por ese motivo, su vídeo propagandístico tiene ¡erotismo minifaldero con hormigón! ¡Y desfile gaitero con tower blocks como telón de fondo! Nunca la tradición y la modernidad consiguieron escenificar mejor una buena reyerta poligonera.


Lo que realmente hace que nos desollemos las manos aplaudiendo – aparte de sus clásicos valores escoceses que, a estas alturas del post, ya habrán aprendido a amar – es un pabellón con puente incorporé que se diseñó para celebrar el milenario de la ciudad:

Aquopolis Now
El puente era tan absurdamente bajo que tenía que poder abrirse para que hasta las embarcanciones de recreo más chorras pudiesen pasar. Pero eso no fue un problema: pronto se dejó de usar porque nadie estaba interesado en ir a ese cutrerío de pabellón ni para meterse un pico.

¿Lo realmente JRANDE del asunto? El nombre del pabellón era 'The Big Idea'.

En serio.



4. Glasgow

Por muy gourmet que uno quiera ponerse, no hay forma de negar que 'Smoke on the Water', 'Satisfaction', 'Stairway to Heaven' u 'Olvídame y pega la vuelta' son canciones que se encuentran en el top 3 de sus respectivos grupos. Por ese motivo, uno tiene que descubrirse ante Glasgow: si Aberdeen molaba, era obvio que la ciudad más grande de Escocia iba a triunfar por una mera cuestión de fuerza bruta. 






Sin galardones arquitectónicos, pero con muy mala hostia, lograron edificar los tower blocks más desproporcionados, inhumanos y alienantes de todo el Reino Unido. Los Red Road Flats ya son leyenda, y su demolición uno de los días más negros para los que adoramos a Satán.


Las buenas noticias son que todavía quedan muuuchos. Y da igual que los sigan derribando:


Porque lo que ponen en su lugar sigue siendo una PUTA MIERDA.


(Nota: vivo convencido de que fueron políticos de Glasgow los que convencieron a los pijos de Edinburgo para que Enric Miralles les diseñase el Parlamento escocés. La mala leche puede y debe ser algo maravilloso)

Quien ríe el último...

3. Denny

Durante una emisión de la BBC, un comentarista dijo "Denny se parece a Beirut en los días malos". Dado el revuelo que se organizó, el comentarista tuvo que matizar sus palabras: "Pido perdón, porque el montaje sacó mis palabras de contexto. Lo que yo realmente dije es que, en sus días buenos, Denny se parece a Beirit en los días malos".



Por ese motivo, cuando llegó el turno de entregar los infames premios 'Plook on a Plinth' a las ciudades más deprimentes de Escocia, los habitantes de Denny montaron en cólora por haber quedado en segundo lugar.


Con airadas palabras, lograron su propósito, que no era otro que quedar LOS PRIMEROS. Con orgullo, lucieron el premio que sirvió para que los políticos de turno, abrumados por la vergüenza de haber salido en la BBC a raíz de tal galardón, se pusiesen manos a la obra intentando mejorar la indigencia de pueblo que tenían en sus manos.

Luciendo deshonrosamente el "trofeo"
Pero es una labor titánica: ¡aún tienen tiempo para ver Denny antes de que lo aliñen!

Satán llora.
Nuestro colaborador Marlow tiene un entrañable recuerdo de Denny, al cual describe como "Uno de los sitios con menos encanto del mundo entero. En mi primer instituto, los de Denny formaron el grupo más numeroso y odiado por los demás. Su acento de Glasgow y la fealdad de su pueblo dieron a los de Stirling casus belli para empezar reyertas masivas en los patios".

'Nuff said.


2. Linwood

El entorno minero y de empresas químicas de Linwood dota de una atmósfera especial a un pueblo con numerosas tiendas cerradas y con un centro comercial desierto - en el que ambientar partidas de Warhammer 40K - que ocupa todo el centro urbano.


"Don't Look Now" al estilo escocés (es decir, sin Venecia y sexo con Julie Christie)


Descartado por Gaspar Noe como posible escenario de la escena horrenda de
violación en "Irreversible" por ser un lugar "demasiado deprimente".

Hartos del progresivo abandono al que era sometido el pueblo, los vecinos se organizaron para lanzar una campaña con el inspirador nombre de…


En efecto: "Linwood sucks". A través de las redes sociales no escatimaron esfuerzos para regalarnos postales turísticas que deberíamos corresponder por una peregrinación turística al pueblo buscando una tienda local en la que comprar Irn Bru a granel y, por supuesto, sumándose a los manifestantes.



Les dejo con unas cuantas imágenes de nuestra medalla de plata para que se toquen un poco y para darle un poco de suspense a la aparición del ganador.



Descartada por James Cameron como posible localizacion de la escena cuando
niños felices en un parquecito son vaporizados  por una bomba nuclear
por "demasiado apocaliptico...y nadie se creería que ningún niño jugaría aquí".

The next Graeme Souness?

1. Cumbernauld

¡No jugamos a la sorpresa! La 'nueva ciudad' escocesa que tuvo un apartado específico en el post primigenio de 'Satán es mi señor' se lleva con autoridad la medalla de oro. Como es de rigor, inviertan su tiempo en el vídeo utópico-propagandístico.


En el post de Satán dedicamos un buen tiempo a su joya de la corona: el onimoso y desértico centro comercial en altura que domina el centro de la ciudad:

Porque los pueblos del interior también merecen la estética portuaria.
¡Y por dentro es aún mejor!

¡Pero lo alucinante es que, desde los tower blocks a las pequeñas viviendas individuales NADA en Escocia supera a Cumbernauld en cutrerío, inanición mental, asco y depresión! Dense un paseo por el Street View de Google Maps porque es un no parar:


Still, me gustaría despedirme con este vídeo de Craig Ferguson que relata su infancia en Cumbernauld. De la misma forma que fizo un servidor de usarcedes con el poco objetivo vídeo sobre mi polígono, Ferguson obvia el espanto que le rodea para narrar su experiencia vital asumiendo que cada uno juega con las cartas que le dan. Y si hay que contar que tu primera paja fue en ese contexto, pues se cuenta, onvre ya:



Ahí queda eso. Ahora, como me entere que alguno de ustedes, amados lectores, ha viajado a Escocia y ha invertido el 100% de su tiempo en mediocridades como Edimburgo, Skye, Loch Ness y demás chorradas, que sepa que le esperaré bajo unos soportales de hormigón para amenazarles con una jeriguilla usada por cualquier prota de Trainspotting.

O, mejor aún, les llevaré de la mano a la mejor atracción turística de entre jran, maravilloso y feo país:



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