noviembre 2016

Llevo 25 años trabajando en televisión y ya he vivido cuatro Edades de Oro de las Series”, me decía hace unos meses el ahora ex-director de contenidos de Movistar+. Llevaba yo un tiempo algo gruñón con todo el fenómeno fanboy de las series que se ha expandido el último lustro como hongos vaginales en un retrete del Viña Rock. Esa opinión de la que probablemente sea la persona que más sabe de televisión y series en España fue como Red Bull para mi haterismo.

Al principio, había pensado en usar este artículo para relativizar la importancia de las series y glosar sus numerosos defectos. Pero, al final, como pasa con los darnáis, los seguidores de Trump o los reguetoneros, lo peor no son el objeto en sí, sino sus fanboys. Hay series buenas y flojas. Pero desde hace un tiempo he presenciado por redes y en la poltrona privilegiada de Canal+ (RIP) cómo salían hasta de la portañuela de los calzoncillos chavales de entre veinte y treinta años (y algún maduro despistado) que se llamaban "EXPERTOS seriéfilos" y exhibían muchas trazas más bien heredadas de la peor culturetez cinéfila: superioridad, absoluta falta de conocimientos de lo que hablan y ganas de llamar la atención para poder follar y acabar con su vacío existencial. En otra época te sentías alguien si tocabas los huevos como presidente de aquella tu comunidad de vecinos. O puteando a quien tuvieras debajo en el trabajo. Hoy en día se trata de ser el primus inter pares dentro de los grupos sociales más absurdos. Seré un simple fan de las series, pero soy el más conocido de mis amigos de Twat-ter. Seré un simple fan del rock aternativo, pero me reconocen en las presentaciones de discos de Malasaña a las que van hasta 40 personas. Seré un simple fan de los furries, pero soy el más importante haciendo memes sobre Winnie The Pooh follando con el Osito Paddington mientras el de Tous intenta hacerse una paja pero no le llegan las manos.

Naturalmente, alguien podría buscar ser un experto en cine, ciencia o literatura como objetivo vital diferenciador. Pero, y ahí está la clave, para eso se requieren años de investigación y una verdadera sapiencia. Para autodenominarse ‘seriéfilo’ sólo es necesario tragarse los 20-30 pilotos importantes (anglosajones, por supuesto) de cada año y haberse visto ‘The Wire’ y ‘Los Sopranos’. Puedes seguir algunas series (esencial: al menos UNA escandinava). Las suficientes para concursar en ‘El Rey de las Series’ y ser llamado para escribir en algún blog, sepas o no lo más mínimo de narración audiovisual más allá de que los diálogos de Aaron Sorkin suenan bien y tal porque son SERIOS.
Y, si además llevas barba de talibán, podrás ligar en Malasaña. ¡Cuidado! No saques en la conversación 'Juego de Tronos', que eso es mainstream y peligrosamente entretenido.

Para ser experto en cine hace falta… bueno: saber de cine. Aunque tampoco es necesario: como me enseñaron varios profesores de la ECAM y las tertulias de Garci, hay muchos que de lo que saben es de HISTORIA del cine. No de audiovisual. Pero incluso para eso hay más de 100 años tanto de cine como de series. Amén que no vale con saberse lo que sacan las majors de Hollywood. Hay que ver más. Muuucho más. Cine independiente. Cine europeo. Incluso existe, aunque los seriéfilos se sorprendan, productos audiovisuales de otros países. Atención: anteriores a ‘Los Soprano’. Sí: puede parecer contranatura, pero hay un audiovisual que se producía antes de los 2000. Claro que es muy jodido pedirle a alguien que se va a sentar a ver ‘Twin Peaks’ por primera vez por aquello de poder opinar con la secuela de 2017 que, encima, se vea y analice la influencia de ‘Lou Grant’ en Sorkin, la revolución de las siete temporadas de ‘Canción Triste de Hill Street’ en cuanto a complejidad de tramas y la verdad absoluta de que la mejor serie de comedia de la historia sea ‘Father Ted’.
Aunque el debate está abierto, puesto que eso sería un asunto ecuménico.
Esto es, que mientras que a un experto en literatura se le exige saber lo que es, qué sé yo, ‘Gargantúa y Pantagruel’ (necesario para la formación de cualquier persona de bien por narrar el mayor pedo de la historia con tropezones) y a uno en cine al menos conocer de pasada qué coño pasaba en el cine japonés en los años 50, un seriéfilo sólo tiene que gritar ‘¡¡¡THE WIRE!!!’ en plena Puerta del Sol a la espera de ganar un puesto en el futuro ministerio de cultura de Podemos.

Porque ya que ando buscándome enemigos y generando posibles comentarios de amigos ofendidos por este post, meto un poco de política para redondear la performance.
Su próximo libro: 'Lecciones filosóficas de Los Serrano'
Resumiendo: que un puñado de personas ha creado una especialidad fácilmente manejable en la que poder llamar la atención. Porque, ¿acaso tiene sentido analizar las series como algo separado del cine?, se preguntaba Paco mientras recordaba sus primeros pasos en esto del audiovisual y luego se avergonzaba por hacerse preguntas mentales de las que conoce la respuesta. Claro que no. Sólo hay que tener un poco de perspectiva para saber que ambos campos están comunicados. Los seriales empezaron con el cine y luego pasaron a la televisión simplemente porque los hábitos de consumo evolucionaron así. Por cuestiones presupuestarias, creadores de televisión y cine han ido yendo de uno a otro según su status o la realidad audiovisual del momento. Recordemos que los 60 en Hollywood estuvieron marcados por una generación de cineastas como John Frankenheimer o Sidney Lumet que se curtieron trabajando en la tele. Las estrellas de series saltaban al cine. Las estrellas en decadencia pasaban a la televisión. Horatio hacía películas con Nicolas Cage y 'Ley y Orden' iba probando y cargándose actores prometedores para que en el futuro los de Watch Mojo tuvieran contenidos de ‘Mira qué joven estaban’. Esas cosas.

Algunos diréis que hoy en día es LA EDAD DE ORO y que eso ya no es así. Primero: que tal afirmación confirma la no diferencia entre ambos campos (por aquel ranciofact de “Se hace mejor cine ahora en televisión”). Segundo, que es mentira hasta cierto punto. Tercero, que no voy a analizar ahora la realidad del medio presupuesto en la actualidad porque en parte ya lo hice en el artículo sobre Uwe Boll. Cuarto, porque aquí estamos escribiendo de los fanboys de las series. Y quinto porque quiero ver el último capítulo de 'Los Medici' y se me va a alargar la escritura de este artículo.
Tú mata, conspira, folla, invierte, pero por tus muertos no celebres una boda, que esas cosas acaban fatal.
Así que tenemos el joven o treinteañero freak. Quiere ser algo, pero los blogs están muertos, nadie puede a superar a Norcoreano en twitter y no da para Youtuber porque no está en la edad, no es un maestro insultando o se le dan fatal los gameplays. Las series, esas herederas de los folletines, están diseñadas para enganchar. Él se engancha. Un profesor de facultad le dijo que era ‘La edad de oro de las series’, justo antes de ponerle las cuatro horas de ‘La puerta del cielo’ y estar a punto de hacerle desear estar en otro lugar o, preferiblemente, tragarse una sobredosis de chiles quetzalzaltenangos y hacer el mannequin challenge de forma permanente . Así que encuentra su camino: ¡Será un influencer seriéfilo! ¡Con suerte lo invitarán a 'Spoiler Hotel'!

Una vez el fan ha escogido “Series” como “Tema de identidad personal” en su “Saber y Ganar” vital, hay que dar el siguiente paso: definir por contraposición. El cine es lo de menos y ahora lo que molan son las series. Menos cuando éstas se parecen mucho al cine. Esto es: que si ve un plano largo en ‘True Detective’ (serie base a la que se le pueden aplicar todos los ranciofacts seriéfilos), es una maravilla. Alguien le recuerda que eso existe desde que el cine se rodaba con manivela y que Orson Nosequé lo hizo una vez mientras se rascaba los cojones con una pata de cordero. ¡Pero ‘True Detective’ es buena porque lo lleva por fin a la televisión! Es la máxima de la serie schrodinger: al mismo tiempo diferente e igual que el cine. No, joer: si antes no se hacían este tipo de cosas era por motivos presupuestarios. Las series se rodaban más rápido y no había un estructura de pay-tv poderosa que apoyara este tipo de complejidades.

Lo siguiente NO es crear un corpus intelectual que reafirme tus gustos frente a lo popular. Por supuesto que no. Es cambiar tu estado de twitter. Que todo el mundo sepa que eres fan de las series. Lo ideal es poner “Estado civil: en una relación con la HBO”, esperando encontrar alma gemela que te permita serle infiel a la HBO con Showtime mientras, por puto aburrimiento, te masajea los genitales a eso de la mitad del tercer capítulo seguido de ‘Boardwalk Empire’ en el que la trama sigue sin avanzar.
Yo veía True Blood por los artículos
Ahora sí: elegir un panteón. Es fácil: lo que todos tus amigos digan que mola y alguna excentricidad. Es esencial aprenderse los nombres de los showrunners, pero eso no supone un problema: con diez tienes suficiente para lanzarte a las redes. Algo que aplaudo, joder. Como finstro más fan de productores o de los Stephen J. Cannel, Stephen Bochco u otras personas menos importantes porque no se llaman ‘Stephen’, me agrada que se reconozca a los promotores de una peli o serie, a menudo olvidados en favor de los realizadores por culpa de los pesados de Cahiers Du Cinema.

Por supuesto, hay que crear niveles dentro de las series. El GRAN ARTE ha de ser serial. Nunca episódico. Eso es para medianías sólo entretenidas como ‘Star Trek’, 'Castle' y ‘Se ha escrito un crimen’. Existe unas importantes excepciones: por ejemplo, cualquier serie para niños que parezca escrita por un tipo que ha mezclado peligrosamente champiñones sospechosos que le dieron en el after con peta zetas.
Porque DROJAS
Si acaso, y por cierta nostalgia de la infancia, ‘Friends’. Pero con un ligero tono condescendiente y de 'placer culpable'. Y, por supuesto, ‘Seinfeld’. Aunque, y esto es muy importante, nunca le haya hecho la más mínima gracia.

Lo serial ha pasado de ser la marca de las telenovelas a ser el marchamo de calidad. Pero como el Seal of Quality de Nintendo, no significa absolutamente nada. Lo episódico se practicaba más antes porque gran parte del consumo y amortización de las series venían, en EEUU, de la venta a sindicación, que requería autoconclusividad. Ahora, con el consumo del tirón (esencial: usar palabros como ‘Binge’ o ‘BoxSet’ para MOLAR MÁS) en VOD o piratón, se pueden continuar historias sin mucho dolor de bolsillo.

Pero, repito, aquí no estoy para narrar la historia de la televisión. De eso se encargan seriéfilos que se han graduado ya de proto-blog en El País desde el que se mostraban orgullosos de poner enlaces a webs de descargas a dar alguna conferencia y escribir algún libro. No hace falta que los leáis: pilláos ‘Everything bad is good for you’ de Steven Berlin Johnson que además habla de reality tv y videojuegos.  En él se explica muy acertadamente cómo M.A.S.H, por ejemplo (¿Ha dicho ‘Smash’?, dirá el seriéfilo), era tremendamente simple a pesar de su éxito masivo y cómo en las pasadas tres décadas la complejidad de tramas se ha acentuado porque las largas narrativas así lo permiten y el espectador está más resabido que un bloguero bajito y canoso que escribe en el salón de su casa porque nadie le ha llamado esta tarde para tomar un té. ‘Breaking Bad’ es más compleja que la primera serie que realmente introdujo las tramas numerosas, ‘Canción triste de Hill Street’. Huelga decir, y más viniendo de un fan del rock progresivo, que complejidad no significa necesariamente una mejora. Que se lo digan a un talibán de ‘In the Court of the Crimson King’ que se compró el ‘Thrakattak’. Evidentemente, ‘El señor de los anillos’ plantea también más tramas y personajes simplemente por tener más tiempo para desarrollarlos.

Serial o episódico son formas de narrar. ‘Fahrenheit 451’ no es mejor o peor que ‘Crónicas Marcianas’ por el hecho de que uno sea una novela y el otro un conjunto de relatos. Claro que ninguno supera a ‘Libro de Buen Amor’, porque en este último hay chistes de follar y violaciones de señoras unicejas, algo que alegra cualquier narración.

Pero, ya que estamos con lo de serial, permitidme que hable del tiempo como cuando te encuentras con el consejero delegado de tu empresa en un ascensor y se te escapara un cuesco. La longitud. Las ocho o diez horas de contenido. Ahí está el mayor aliado y el peor enemigo. Aliado del seriéfilo porque podrá pontificar sobre lo desarrollados que están los personajes que, de todas maneras, llega un punto en el que se han convertido en tan extremos que deseas con todo tu corazón que venga Negan y les dé un besito con su Lucille. Pero también el mayor enemigo. Porque las series son una inversión. A veces la cadena no tiene dinero para financiar tanto capítulo (como pasó con la segunda temporada de Walking Dead) A menudo, la historia no da para más y hay que alargar para llegar a una temporada. En el peor de los casos, hay que tirar dos temporadas más porque tres como que saben a poco. La mejor opción es poner en la trama un personaje (normalmente femenino) que joda y obstaculice la evolución del protagonista. Y, finalmente, está la opción apocalíptica: lo que sea que hicieran los que planificaran ‘Perdidos’.

El seriéfilo, en un nuevo arranque de ranciofact, te dirá muy convencido la frase definitiva de nuestro tiempo. Eso sí, tras mirarte con desaprobación por decir que te quedaste dormido durante todo el segundo y tercer capítulo de ‘True Detective’ tras las tetas de Alexandra Daddario.
Y, así como quien no quiere la cosa, van dos posts con fotos de esta niña.

Ese momento temido es el que todos hemos vivido. La frase mortal es: “Tú aguanta cuatro capítulos, que luego mejora”.

Máxima más o menos al nivel de decir “Yo soy liberal en lo económico y de izquierdas en lo social” o “Ni machismo ni feminismo: igualdad”.

¿Cuatro capítulos? ¿Casi cuatro horas de narración? ¡En ese tiempo los hobbits están ya a medio camino de Mordor y Gandalf ya ha resucitado! ¡Katniss está ya en la resistencia! ¡Y ‘LAWRENCE DE ARABIA’ YA SE HA ACABADO! Luego esa misma gente nunca ha visto ‘Érase una vez en América’ por larga y tal.
No sería buena serie porque hay más de dos personas hablando a la vez.
Qué idiota estoy. El seriéfilo pro no tiene por qué saber quiénes son David Lean o Sergio Leone. Oye, que quizá sí. Pero no se le requiere. Lo cual es un error: todo son historias y sería bueno conocer a los que las han contado bien y no porque tenían un guión de cuatro horas y Netflix les dijera que, para eso, hacían ocho horas y metían una gorda con gafas que desaparecía en la zona oscura y no tenía ninguna relevancia para la trama y a Minona Ryder histérica durante unas cinco escenas repetitivas.
No os confundáis: no va a tener segunda temporada: va a tener una secuela
Que, mejor aclararlo, forman parte de una de las series que más me han gustado en los últimos años y la única vez que he visto más de dos capítulos seguidos de una. Lo digo porque luego pasa como con el artículo de los darnáis e, igual que la gente sigue creyendo que odio a Nolan y ‘El Caballero Oscuro’ (no), tras esta cosa polemista todo dios va a pensar que casi le prendo fuego a la tele tras el cuarto capítulo de ‘Mr Robot’ (bueno, eso sí).

Lo de ‘Tú aguanta, que luego mejora’, aparte de falsa promesa antes de una eyaculación precoz, me hace pensar que la relación del seriéfilo con su objeto de deseo es un poco de Síndrome de Estocolmo. Pero bueno: si te haces adicto con el tiempo, tampoco haces daño a nadie. Me alegro que la gente sea feliz con su frikismo. Por supuesto, eso se aplica al espectador medio y la mayor parte de los que hayan llegado hasta aquí y no se hayan sentido ofendidos. El SERIÉFILO que busca su lugar en internet es más bien una especie de preso. Ese que lanza otro tipo de ranciofacts como "Me voy a casa porque todavía me quedan tres series que ver". Y luego nos quejamos de los deberes escolares. ¿Qué pretende conseguir con eso? ¿Hacer ver que es más fanático que nadie? ¿El más pro? No hay excusa para esta frase a no ser que lo digas cuando una morena de ojos claros te pida sexo violento. Entonces te convertirías en todo un Héroe del No Follarás en la Vida y tendrías todo mi respeto.

Pero voy a ir concluyendo. Que empecé con este post impulsado por cierto haterismo y las votaciones de gente en twitter que querían leerme polemizar en lugar de loando a Hedy Lamarr (no desesperen los tres que saben de quién hablo: llegará en el próximo artículo) y he terminado pensando en hacer moraleja de buen rollo como en la última escena de ‘Cine Basura: La peli’ (ejem... 25 de enero, preestreno en el Palacio de la Prensa... reserven las entradasejeeeem):

No hay que ser ‘experto seriéfilo’. Hay que hablar de lo que te gusta y no correr a intentar ser líder de una manada que ni siquiera tiene sentido de existir. Da igual cómo se presente la narrativa audiovisual. El caso es disfrutarla porque te gusta, y no para ganarse un rinconcito en internet como pseudo crítico y conseguir el aplauso de la tribu. No valen la pena envidias, troleos o pelearse con quién del grupillo de gente que escribe sobre el tema han puesto a votar sobre series en qué medio online. Estudiad, reflexionad y, si no os da la gana de hacer nada de eso, al menos no seáis pesados y miréis por encima del hombro a los tarados que dicen que ‘Un Paso Adelante’ mola más que ‘The Wire’.

Básicamente porque es verdad.
Siga al autor de ESTO en Twitter:

Es una pena tener que meterse en Instagram para poder compartir con la humanidad todo tipo de fotos y luego llenarlas de etiquetas para que la red social en cuestión cumpla su objetivo principal: que gente te busque por hastags y que tus posibilidades de ligar aumenten si no quieres que tus amigos sepan que te has instalado Tinder. Esa loable empresa y artículos como éste justifican no sólo tener cámaras cada vez mejores en los móviles, sino también su prohibición total y absoluta.

Si en el primer atchonburike escrito en ente blog echamos mano de lo primero que se guardase en nuestras discos duros, hoy vamos a intentar centrar un poco el tema en un intento - vano - de tener algo de criterio.

Y el criterio de este primer post se llama…

Vilanova de Cerveira.

Sí, ya dijimos de que lo de intentar tener criterio era un empeño vano.

Bueno, pues Vilanova de Cerveira es un bello pueblo portugués que, por su situación geográfica bien al norte no puede evitar contaminarse del total, absoluto y sórdido absurdismo gallego. Sí, sus esencias son portuguesas, PERO… hay algo que no termina de encajar. O que encaja a la perfección en las esencias de la sordidez.

Lo primero que debemos destacar es el poderío de su imaginería religiosa. Si bien por las calles tiene expuestos estos ejemplos de despropósito anatómico que harían gritar al propio Rob Liefeld…



…Es en el interior de la iglesia en donde nos encontraremos con un hit del “no sé si hacer procesiones o gigantes y cabezudos”…



…seguido por el que, posiblemente, sea el Cristo más yonkarra de todo Portugal.



Paseando por las hermosas calles de Vilanova de Cerveira, uno se plantea quién fue el intelectual que decidió que, a la hora de numerar portales, había que numerar TODOS los huecos a la calle. Fuesen puertas o ventanas. ¿El resultado? Que cualquier cerveirense puede fardar de magápolis diciendo que vive en el 224 de una callejuela de dentro de la muralla. Pero o senhor carteiro seguirá cagándose en los muertos del que tuvo la feliz idea.



Este despiporre ha llevado a que muchos jóvenes artistas portugueses elijan a Vilanova de Cerveira como un lugar propicio para sus exposiciones. Ya que cualquier cosa que hagan no sólo tendrá sentido en dicho entorno sino que, además, JAMÁS podrán superar al Cristo yonki. Aunque esta última instalaçao merece aplauso:







Still, todos estos aprendices de artit-ta JAMÁS podrán competir contra la verdadera jrandeza inintencionada. Me refiero a la tienda de fotografía que ofrece a sus clientes lo que, sin duda alguna, son las oVras maestras absolutas del retoque con Photoshop:

Ningún pie de foto puede llegar a esta altura


Pare cerrar, un lugar SAGRADO de peregrinación: el antiguo parque de bombeiros reconvertido a sala de cine:



Como satanazo no es gran cosa, pero desde pequeño mi padre, en su proceso de formación de mi memoria cinéfila, me comentaba cómo después de la revoluçao dos cravos, los bombeiros de Vilanova aprovechaban para poner películas erótico-festivas que les permitían financiarse gracias a todo el área metropolitana vighesa (véase qué eufemismo tan escocido para no decir “la provincia de Pontevedra"). De entre ellas, siempre recordaré el momento: “Coño, Lorenzo, ¿no te vienes a ver ‘El Éxtasis Sexual de Macumba’ en Cerveira? ¡Sale un negro con un rabazo…!”.

Y así se creo un mito cinéfilo que el propio Paco terminó programando a altas horas de la madrugada.

(*Nota importante de Paco Fox: durante los años que el padre de Vicisitud me contó esta heróica anécdota / fazaña, siempre he pensado que el buen onvre confundía el título con 'Macumba Sexual' de Jesús Franco... ¡Pero NO! A pesar de los intentos de la IMDB para que no aparezcan resultados porno en sus búsquedas, existe una 'El Éxtasis Sexual de Macumba' protagonizada por la muy fermosa Marilyn Chambers y la pionera Linda Lovelace. Desconozco, sin embargo, en nombre del negro, lo cual era lo que TODOS querías saber)

Y por eso NADA que me encuentre en Sunset Boulevard - salvo, tal vez, pelos del bigotón de Burt Reynolds conservados en ámbar - podrá igualar fetichísticamente este humilde paro jean satán.

Parte 2. Pinchad aquí para la primera parte.


Mi odio por varios de los personajes y actores que vamos a tratar aquí es tal que no pude afrontar solo el reto de escribir sobre ellos, y he tenido que recurrir a un colaborador, Mark Novoa. Os dejo con él y, de vez en cuando, me meteré en su texto para dar mi imprescindible y trolera opinión:


Escribir con Marlow sobre catorce villanos con los que todo el mundo se hace pajas a dos manos la puta hostia en verso ¿eh?, es algo a lo que no podía negarme. Pero también es una oportunidad de oro para hablar de un tema que nos preocupa a todos y que aquí nadie dice ni mu. No me refiero al nuevo gobierno rancio y apolillado del PP. Ni siquiera a que un cretino cualquiera pueda gobernar los USA como si fuese un mono subnormal borracho.

Make America Grape Again! El bicho más feo y estúpido de los primates ....y un mono narigudo
No, me refiero a un tema que nos afecta a todos: El Tali-Fanboyismo.

"Anda, vamos a vernos la última de Mongolan, chicos."
"Onvre, a mi me parece un pretencioso hijo de la gran chingada."
¡¡¡¡¡Blasfemo!!!!
("Hoygan: ¿Nuestro compañero del medio no es Timothy Dalton, el 007 olvidado e infravalorado de "Alta Tensión"?)



El Tali-Fanboyismo es un tema que empieza a tocar el escroto a la gente de bien, a dos tiempos y con poca gracia, y lo estamos sufriendo continuamente. Son esos amantes del audiovisual que, mientras se sientan legitimados por elesedeticas campañas de marketing con picihicolorines, las plumas más eruditas y dicharacheras de la blogosfera les den la razón o que sus producciones pornograficas ganen cantidades de abyecto dinero mal ganado, invertido y usado, seguirán diciendo que todo está “chachi que te cagas” y que de su radicalismo no lo sacan ni Rutger Hauer con escopeta.

Por mi parte, soy un ser humano que cuando me ofrecen pruebas fehacientes de algo, puedo cambiar de opinión. Pero esta gente directamente quiere hacerte la Fanboyihad en cuanto disientes, a menudo sin aportar ideas propias y usando argumentos de autoridad: que tal ha ganado un Oscar, que la taquilla no miente, que no se quien un tazo en una bolsa de Cheetos...

Así que si sois los clásicos fans acostumbrados al cretinismo, directamente sería más recomendable que os ahorráseis el resto de la lista y os fuerais abajo a los comentarios a practicarme una guerra santa, o tirarme un molotov al kiriki, que ya os conozco.

Los que se queden para practicar el sano deporte de enfadarse y sentir superioridad intelectual frente a lo escrito, preparaos para una limpieza de recto a fondo.

7. ¿Villano MUY Sobrevalorado? Anthony Hopkins en "el Silencio de los Borregos" (alias "Me convertí en actor porque no era bueno en nada más") 

No es necesario que lo jure, pero por lo menos confiesa que es un inútil en muchas cosas. Como actor por lo visto también.

"No hace falta que te limpies la boca de red wings. Miras a cámara, ve de profundo y no parezcas un Hannibal lerder."
"¡¡¡Así no!!! Da igual, ya hemos comprado varios Oscar. Y las demas pelis este año son aún peores."

¡Cómo os gusta llenaros la boca diciendo que es la polla en vinagre este abuelete, y que penica que da! En "El Silencio de los Corderos" creía que hacía de tronco inerte y muerto al que le tiran sangre falsa para ver si queda como un psicopata caníbal, pero no. Parece ser que es un hombre. Un hombre que parece estar continuamente susurrando a los caballos y que, desde luego, no impresiona. Epic Fail.

Y, ya que estoy poniendo el ventilador en marcha, dejadme declarar que Jodie Foster también es un ful de Estambul.

Como detalle, en la serie esta de Mongolanworld hace de yayo chocho que se da paseos para ver como van las obras en su parque.  En un momento de absoluta vergüenza ajena, se atreve a medirse con Ed Harris y no queda nada bien parado. Y, seamos francos: tampoco el algo sobrevalorado Ed Harris es gran cosa.

Solo un pijo y bobo Gales serìa capaz de hacerlo tan mal.

"No te preocupes, Tony - sigo buscando tu calidad interpretativa. Y tu integridad artística de paso. "
¿Alternativa MUY superior de Mark?

Por supuesto tiene sustituto, y uno que le supera ampliamente: Madds Mikkelsen en la serie "Hannibal." Aquí se muestran sus comienzos como Psiquiatra, sibarita obsesivo, y manteniendo una fachada con el mundo real que ignora su macabra afición de matar y cocinar personas de una manera tan pedante como el cocinero José Andrés. Mads Mikkelsen luce como nadie las corbatas horteras a lo Carrascal que lleva (Que junto a su careto danés imperturbable aun parecen más sórdidas) que caracterizan al Lecter de toda la vida, acompañado de vez en cuando de un impermeable traje transparente que utiliza para los trabajos más sucios y con el que no necesita perder estilo mientras asesina, corta o hace lo que le toque en ese momento. Todo magistralmente interpretado por el actor danés Madds Mikkelsen, tan dispuesto a torturar las pelotas de Daniel Craig en "Cansino Royale" y tan dispuesto a tocarmos las pelotas en "Valhalla Rising.". 

"Nada, Madds, que te toca comerte otra mierda pedante hecha por José Andrés. "
"¡¡¡¡¡Me cago en...!!!!"
("Hoygan: ¿el de la derecha no es Steve Howe, el guitarrista de Yes?")



Incluso Brian Cox en "Manhunter" del 86 lo hace mucho mejor. Y además esta película comparte BSO con un clásico de serie Z canadiense de Jesse Ventura llamado "Abraxas, guardián del Universo."







¿Alternativa MUY superior de Marlow?

Ken Stott como Ian Garret en "The Missing"

El ser más abominable, pero a la vez creíble, que he visto nunca en la pantalla, interpretado por mi paisano feúcho, Ken Stott en la miniserie cautivadora y deprimente de la BBC.

Siento decepcionaros, chicas, pero Ken está casado

6. "Villano MUY Sobrevalorado? Ese tal Sauron del "Señor de las Ladillas".

¿Que te la pone dura como un mastíl un tipejo con Armadura superchunga que mete casi todo su poder mágico en una bagatela que puedes perder mientras te limpias el culo?

Tienes la identidad sexual confusa.

El Señor Sauron, saliendo de un Sex Shop con un dildo mega destroyer Ass deluxe de diez marchas, y la película “La alumna complaciente le sopla la flauta al profesor Vicente”.
¿Que encima te maravilla cuando es un ojete random de CGI que no hace más que fosilizarse en el sofá de su cenagal mientras el resto van por toda la Tierra Media como gallinas sin cabeza, por encima de la actuación de Christopher Lee?

Eres un frenopático.

(Imagen del"Señor de los Anos" cedida por el proctologo de Paco Fox después de una cena de su paciente con Haggis e Irn-Bru.)
Sin carisma y sin básicamente ninguno de los otros cinco atributos de "Dungeons and Dragons."

Tan penoso que echo de menos a Jeremías Hierros en la penosa adaptación de "Dungeons and Dragons." 

Tan prescindible como el villano random de la segunda parte de "Dungeons and Dragons."

Tan creíble como aquel Enano de metro ochenta que se daba paseillos entre escenarios localizados cerca de un croma en "Dungeons and Dragons."

¿Alternativa MUY superior de Mark?

Por mi parte me quedaría con la infravaloradisima versión de "Padre de Familia." En Diez segundos es más convincente que el de la película de Peter Jackson.


¿Alternativa MUY superior de Marlow?

El jran David Warner como el Genio Malvado en "Los Heroes del Tiempo"

Peli infantil de Terry Gilliam

5. ¿Villano MUY Sobrevalorado? Lord Thanos de Titan interpretado por un Goonie.

¿Os acordáis de Thanos? Ya sabéis, ese tío malote de aspecto de uva pasa que esta estreñido en una esquina intentando soltar su moncayito mientras el resto hablan y tal en una escena de "Guardianes de la Galaxia". 

Pues en la mitología cósmica de la Marvel es PUTO AMO. 

"VA A SALIR, ¡¡¡JOOOODER!!!"
Probablemente uno de mis supervillanos favoritos. Amante literal de la muerte, Amienemigo de Adam Warlock (Claro, que saldrá y todo por la Marvel, claaaaaro) que es gravemente mutilado en los cinco minutos en los que hace acto de presencia.

El Jesucristo Ario de la Marvel.

Olvidaos totalmente de su PUTOAMISMO. Aquí no hay de eso. Y ni siquiera glamour mientras está soltando el Michael Jordan.

Solo lo suficiente como para cobrar un cheque de varios ceros a la izquierda. 

Pero claro estaba interpretado por el Goonie Josh Brolin (el hijo del malote inutíl que se casó con Barbara Streisand), que encima ya reventó a "Jonah Hex" en una película que realmente es mejor olvidar. Encima envolverle de CGI para no siquiera reconocerle, pasa a la categoría de vagancia, cutrerío y dejadez tan típica de cuando sale alguien dos minutos en pantalla.

Pero nada, los nostálgicos de la Amblin ya estaban en posición fetal en una esquina de su casa esperando que fuese, no se a reventar una galaxia, pero no, hay que verle excretando, porque a mi no me vais a joder, pero ese es el trono del WC cósmico de turno. 

Sin embargo recomiendo a mis lectores que se vean "Guardianes de la Galaxia". En términos generales es la mejor película de la Marvel hasta la fecha. Total: este tipejo sale unos momentos y el verdadero villano es un zurullo con patas y martillo gigante interpretado por mi adorado Lee Pace de "Pushing Daisies," y odiado por salir en "el Hobbit" haciendo de noseque elfo rey random de turno. 

¿Alternativa MUY superior de Mark?

Por mi parte viendo tanto CGI encima, directamente hubiese puesto a James Earl Jones, que como villano lo peta. Y no me refiero a Darth Vader (que solo es la voz), si no a Thulsa Doom en "Conan el Bárbaro." 

Otra película que por supuesto os recomiendo. 

Masterpiece.  

Si piso la Marvel, se va a cagar la perra con mi interpretación.
(Firmado: El puto amo del Harlem, quien donó su flequillo a Betty Page.)
¿Alternativa MUY superior de Marlow?

Tilda Swinton como Gabriel en "Constantine". Mi paisana pelirroja extrañamente bella hace otra actuación memorable.


4. ¿Villano MUY Sobrevalorado? Dennis Hopper en "WankerWorld"

La carrera de Dennis Hopper es tan extraña que da para estudio y misa negra posterior. Tras meterse más drojas que las que hay en los containers del Puerto de Algeciras durante el rodaje de The Last Movie, pasó el resto de su vida arreglando su salud, saliendo en películas solventes y de prestigio y, en una palabra, sobreviviendo. El problema es que decidió intentar sobrevivir en una película post apocalíptica de supervivencia, junto al mercenario superviviente de Kevin Costner, la persona que se hundió más que cualquiera tras este cagarro; tanto que acabó siendo llamado por Shitsnyder para su película del hombre mamporrero, y tras su lamentable papel ahora hay que pedirle a Cousteau Jr el batiscafo para ir a buscarlo a la profundidad en la que vive. 

Dennis Hopper impresionado por las críticas negativas.

Pero volvamos a Hopper: por desgracia no fue el único papel lamentable que tuvo que aceptar. En su afán por pagarse sus vicios y financiar películas en las que aparece Jennifer Connelly en tetas (algo que siempre le agradeceremos), aceptó salir en la primera película basada en un videojuego:

Pues si, como carne tres veces por semana. Y me mantengo al día con mis impuestos.
¿Alternativa MUY superior de Mark?

Como sustituto tenemos a un actor tan capaz como Michael Ironside en "Turbo Kid". Aquí hace de villano de opereta en un mundo post apocaliptico ochentero ausente de agua.

Cojo otro Waterworld, y lo quemo en la hoguera y ya son 8410 Waterworld los que la hoguera ha quemaaaaado.
Notas pedantes de Marlow:

1. Michael Ironside es un idolo mio desde hace casi 40 años, a pesar de ser un calco vivo de uno mis malignos cuñados escoceses. Además de ser magnifico interprete de villanos, es una persona extraordinaria de buen gusto: el unico entrevistado de la ultima pagina de la revista "Sci-Fi World" que ha contestado de forma correcta su pregunta mensual: 
¿"Star Wars" o "Star Trek"? 
'Ninguna de las dos - son una mierda.'

2. Discrepo con mi amigo Mark - Hopper es un bluff que jamas ha salido en una peli buena, Solo bodrios como "Aquapolis Now".

¿Alternativa MUY superior de Marlow?

TinaTurner como Aunty Entity en "Mad Marlow más allá de la cúpula del truño"

3. Mi unico primo amable fue su guardaespladas durante años y dice que es la mejor persona que ha conocido en su vida. Y una munhé que ha sobrevivido a Mark Knobfur de Dire Straits y Bryan Adams tiene fuerza suficiente para dominar el mundo de Mel Gibson.



3. ¿Villano MUY sobrevalorado? Lord Vomitor en Harry Potter.

Si lo que te apetece es ver como un tío feo sin carisma se va paseando de un lado a otro intentando secuestrar a un crio, para quien sabe el que, esta saga es para ti. 

¡Ah! ¿que no tengo ni que leerme el guión? El dinero más fácil que he ganado desde mi última estafa piramidal.
("Hoygan, con esa cara, ¿Lord Voldemoco no será hincha de Glasgow Rangers?")
Ralph Fiennes deja de lado sus escrúpulos interpretativos para enfundarse un traje sacado de un refugio de homeless e interpretar al que probablemente sea el villano más ridículo y estereotipado posible. Un señor con una malsana obsesión con los niños, que divide su alma en no se cuantos cachos para fallar una y otra y otra vez. 

Un aquelarre encadenado de fracasos, al nivel de los villanos se Scooby Doo. 

Y no es que me disguste el mundo mágico de Harry Potter, que me encanta, pero entre el protagonista y este cualquiera, tenemos un precioso par de cernícalos que se van moviendo por el film en piloto automático como un yonki buscando las barranquillas con un nokia de 1996.

¿Alternativa MUY superior de Mark?

Como sustituto pondría al liche más conocido de la historia Universal: Skeletor. Y más precisamente la versión Frank Langella del film de Cannon Films. 

"Bien, somos de la Cannon y acabamos de cascarnos by the face un Star Wars del todo a cien."
"¿Dices que esta película no arruinara mi carrera aunque llevo la cara de Steve Howe, guitarrista de Yes?"
Pelos como escarpias.

Nota pedante de Marlow:

Frank Langella es un actor fascinante - con su estatura, voz profunda y talento es un especie de Christopher Lee norteamericano. Sin embargo, una extraña maldicion significa que esta condenado eternamente a ofrecer actuaciones buenismas en superproducciones malismas que caen en el olvido absoluto incluso antes de sus estrenos. Vease "La Caja," "Superman Returns," "La Isla de las Cabezas Cortadas," o "1492: la Conquista del Paraiso". Es tan gafe, incluso, que ha sufrido cosas aun más humillantes, como salir en un bodrio basado en un libro de Pérez-Reverte - "La Novena Puerta" - o morir por follar a Mad Donna en "El Cuerpo del Delito". Y en un delirio que parece un augurio del futuro de Paco Fox, hasta ha tenido un robot cutre cuidando de su culo:


¿Alternativa MUY superior de Marlow?

Lee Marvin como Tim Strawn en "La Ingenua Explosiva"

Como Voldemoco, su personaje no tiene nariz, pero como que si tiene bigotón, y está interpretado por uno de los mejores de Hollywood, y no un pijo inglés, gana por goleada.


2. ¿Villano MUY Sobrevalorado? Loki de "Thor "y "Thor - el Truño Oscuro."

Villano muy valorado. Pero demasiado. Una especie de bufón locuelo que siempre esta estafando a la peña de Asgard como un vulgar trilero. O todo el mundo es tontolaba por allí, o no me creo al personaje. 

"Te quiero, penoso bigotudo."
"Yo también, patético villano."

Tom Hiddleston le pone el careto al personaje, pero la credibilidad brilla continuamente por su ausencia.

Como curiosidad el yayo Hopkins ¿interpreta? A Odin, en el típico papel que no tiene ni que moverse del asiento. 

Reivindico un reboot de "Mar Adentro" con Hopkins de Ramón Sampedro. (Peor no puede salir que el engendro de Amenabar.)

¿Alternativas MUY superiores de Mark?

Por suerte en Vicisitud y Sordidez nos gusta reivindicar lo infravalorado que vale la pena, así que simplemente os dejo directamente esta promo que se explica por si misma y que deja la interpretación de ese Loki locuelo y cualquier Vengador por la altura de la diarrea de Godzilla.


¿Alternativa MUY superior de Marlow?

Brian Cox como Jeff Stryker en "X-Men 2".

Mi paisano feúcho, cuyo apellido suena igual que "Pollas," hace del único malo impresionante de una peli de Marvel... ¡y ni le hacen falta superpoderes!

Me enfado.

1. ¿El Villano Más Sobrevalorado de la Historia del Cine? Heath Ledger como el Joker en "El Caballero Mierdero"

No se ni por dónde empezar. 

No, en serio, no lo se. 

En el 2008 llega "The Dark Shite" a los cines, y toda la people está llorando la muerte de Heath Ledger que lo acaba elevando a la categoría de leyenda de la actuación definitiva, precedido de multitud de manos peludas y cegueras temporales. A partir de aquí todo empieza a irse por el retrete de Thanos. Mongolan (un pirado pretencioso ebrio de poder) empieza a olvidarse de QUE ESTO ES UNA PELÍCULA DE BATMAN y se preocupa más en retratar la doble moral de los personajes, el politiqueo baratucho que se montan y cosas así, que en hacer la aventura de un Justiciero apestosamente rico y Randiano y decide nuevamente mostrarnos otra OPA hostil contra las Empresas Wayne y esta vez sin ni siquiera con Rutger Hauer. 

El Joker de Tim Burton o los cómics es un psicópata y un asesino de masas que no necesita justificación porque es un cabrón y punto, y que gracias al puto Ledger se ve reducido a un mero lunático con verborrea diarreica, al que vemos ejecutar sumariamente a más delincuentes que a personas inocentes. Tooooodo el puto rato el tío tiene que retratarse para reforzar que está loco y te llegues a creer que interpreta a alguien. 

¿Que puta estafa querían vendernos? 

¡Estafa como puedas!
¿Alternativas MUY superiores de Mark?

Como sustituto podéis elegir a un jrandioso Jack Nicholson o incluso Cesar Romero, me da igual, pero ni de coña a Jared Leto.

Celebrando el haber encontrado a Jack Nicholson en un guateque a las 22:00.

Por supuesto me espero que los Tali-Fanboys de turno entren a decirme que no se que y no se cuantos, porque Moooooongolaaaan aaaarhgh... bueno, no. Porque ya toda esa mierda se la comió Paco Fox cuando escribió sobre los darnáis, acabando con tales problemas mentales que no sólo me ha dejado escribir en el blog, sino que encima ha rodado una película en la que se supone que tiene una novia guapa de 25 años. O sea, que ya tiene más fantasía que todo 'Origen'.

Eh, pero dejad de afilar las espadas y las horcas, y de encender antorchas, que podéis usarlas para cosas que valen la pena quejarse:

COFCOFCUATROAÑOSDEPPMÁSCOFCOF.


¿Alternativa MUY superior de Marlow?

Richard Skidmark como Tommy Udo en "El Beso de Muerte". A lo mejor no la habéis visto porque estábais correctamente obnubilados por el remake de Nicolas Cage. Pero Widmark es un ser tan sobrenatural que hace mejor de tarado hijoputa que Cage. Esta probablemente sea la frase más increíble jamás escrita en ente bloj.
¡Patata!

Este blog básicamente empezó con el Dr. Boll. En serio: protagonizó el primer artículo largo que no trataba de explicar el nombre de la web. Nombre que le resultó al pobre Uwe casi imposible de pronunciar cuando estuve en su casa un par de años después. Y que sigue siendo una tortura para mí. Que todavía sigo siendo andaluz a pesar de que me vayan a declarar persona non grata en mi pueblo por este artículo y eso de la combinación de s y c me plantea el mismo nivel de dificultad que un babality de Mortal Kombat.

Mortal Kombat. Videojuegos. Un solo párrafo y ya hemos llegado al punto espinoso.

Pero un poco de historia antes. Porque no olvidemos que el punto álgido de la fama de Boll fue hace ya unos nueve años. Recientemente estuve tomando café con una chica bastante guapa de veinteitantos que trabaja en esto de la distribución de cine y ni sabía quién era Boll ni, sorprendentemente, salió corriendo ante mi obscena exhibición de frikismo neverfucker al contarle que producía una cosa llamada ‘CutreCon’. El estigma Boll está ya casi olvidado por parte de nuevas generaciones y realmente nunca entró a formar parte del léxico de viejas generaciones. Pero, entre algunos tarados, ciertos cronistas cinematográficos y miembros de la industria (en una conjunción de factores que debería estar prohibida por la OMS, yo soy LAS TRES cosas), todavía es un anatema.

Uwe Boll era un director alemán que quería asaltar Hollywood. No a la manera de Roland Emmerich, echando mano de patriotismo yanki de colegio creacionista de Tejas, sino con mucha más mala leche y onvría. Como aficionado al boxeo, él iba a hacer su cine a hostias. Y así, a porrazos, parece que dirigió sus primeras películas en inglés que conformaron su segunda etapa como realizador: mediocres directos a vídeo sin mucha relevancia. Entre ellas, un olvidado drama sobre asesinatos masivos en colegios que marcaba la tónica de lo que sería su cuarta y angustiosa etapa a nivel temático.

Perdido en busca de proyectos de más envergadura, un aciago día alguien le recomendó que comprara los derechos de un videojuego. Pilló a buen precio ‘House of the Dead’. Con esa IP pudo financiar en preventas una película de presupuesto solvente. El caso es que le salió un festival de hilaridad. Una de esas de querer molar ante todo, pero acabar haciendo el ridículo. Todo construido sobre un guión con algunas de las frases más memorables del cine-colonoscopia. Pero la clave es que la película le dio más beneficios que ninguna otra que hubiera producido. Así que empezó a comprar más licencias de videojuegos. Para cuando llegó la segunda, ‘Alone in the Dark’, que en España debutó con una solvente taquilla distribuida por los mismos que van a llevar a salas ‘CineBasura: La Peli’ (lo considero una señal de orgullo), internet ya estaba cagándose en sus muelas.
Ésta dolió
No es que no se lo mereciera. Pero ya sabéis cómo puede ser internet. Es como Carmen de Mairena con una polla en la mano: cuando agarra algo que le gusta, no lo deja marchar hasta haberlo exprimido entero.

Boll siguió haciendo sus películas de videojuegos, si bien la cumbre fue la cuarta, un clon de combate de ‘El Señor de los Anillos’ en el que, y esto se suele olvidar, estuvo involucrado el propio creador del juego (hablo de ‘Dungeon Siege’, que acabó titulándose ‘In the Name of the King’ en un arranque de empezar a odiar las IPs de videojuegos y preferir el camino más prestigioso del plagio). La risa del asunto, que traté en la entrevista que le hice en su casa, es que en su locura, Boll planeó dos partes. Luego lo dejó en una peli y el resultado no tenía sentido. En su momento me pregunté cómo demonios, con su mala fama, había financiado esa superproducción independiente. Pero está claro: Jason Statham, tanto entonces como todavía hoy en día, es de los pocos actores que aseguran unas saludables y masivas pre compras internacionales. Añadamos cierto riesgo de inversión propia y una ley favorable de incentivos al cine en Alemania y ahí está la respuesta.
Esta foto lleva 8 años presidiendo el sitio donde escribo los artículos. ME INSPIRA.
El resultado, que tengo en DVD firmado por su director y que, en nuevas muestras de orgullo freak absurdo, suelo exhibir ante las visitas, tiene su gracia para mí. Sobre todo porque cada vez que la ponen en la tele, mi madre me llama habiendo olvidado que la ha visto con anterioridad. “Paco: están echando una peli con el calvo y es de esas de El Señor de los Anillos, pero no sé por qué es malísima… no lo entiendo” “Mamá”- contesto yo, divertido- “Eso es ‘En el Nombre del Rey’, la terrible esa del tío que fui a ver a Alemania”.
La Foxmadre con su bestia negra
Durante esos años, Vicisitud, La Navaja en el Ojo, Snowymary y yo solíamos quedar a ver cada nueva ovra de Boll (sólo Snowymary entendía sus extrañas tramas ante el asombro del resto, lo cual demuestra que tiene poderes parasubnormales). Cuando se inició Cine Basura en C+ Xtra, la primera película fue la mejor de Boll de esa etapa, ‘Postal’. Una comedia que volvió a recibir hostias porque tenía el valor de intentar hacer reír, y eso sí que no. Pero su primera escena es un clásico del humor irreverente, así como su glorioso chiste sobre antisemitismo y el cameo del propio Boll diciéndole claramente a internet que se arrepentía de perpetrar películas de videojuegos. Porque eso lo hacía el Doctor para financiar sus películas con IP baratas. A él se la sudan los juegos. Lo cual es obvio viendo el resultado, claro. Pero lo importante es que pronto dejó hastiado ese mundo e intentó seguir con películas directas al mercado de DVD y VOD. Un mercado que poco a poco se iba a la mierda.

Porque Boll, y ahora es cuando se os va a caer el refajo y se os van a meter los calzones en el ojal, es... un autor. Un tío con una visión. Una visión oscura e incluso nihilista de la vida. Eso se ha ido notando a la hora de ver su cuarta etapa, la de volver a ser un director de directos a vídeo.

Boll empezó a hacer cine político de halsión. Tras su peli antibélica ‘Tunnel Rats’, realizó su proyecto favorito: ‘Darfur’. Un largo sobre periodistas presenciando matanzas en Sudán que Ron Howard, atención, aclamó cuando la vio. No sé qué demonios hacía el pelirrojo mutante viendo un directo a DVD del director más odiado en el mundo, pero eso no es lo importante. Lo relevante es que fue un hecho que Uwe publicitó por todo internet y en el propio cartel de la cinta. Pero era demasiado tarde. Aunque lo hubiera dicho Martin Scorsese en su etapa sin cocaína: Boll estaba desfenestrado. En parte porque Boll nunca será un genio. Simplemente es un señor sincero con más rabia interior que una votante de Bernie Sanders  negra, lesbiana, judía y científica bebiendo diez Monsters tras la elección de Trump. Su técnica cinematográfica es como si un tipo con dedos como morcillas de Burgos intentara tocar a Joaquín Rodrigo al ukelele. Sobre todo con su exceso de uso de la shaky cam años después de que la moda pasara. Gracias a dios. Pero el caso es que la industria y el público cinéfilo ya le había cosido la letra escarlata. Era un apestado. La gente y los mercados juzgaron películas como ‘Darfur’ o ‘Rampage’ antes de verlas.

Lo cual es una pena, puesto que ésta última es su mejor cinta. Una película cínica, violenta y sombría que adelantó muchos años antes el tipo de extrema derecha desafectada que se considera antisistema que ha aupado a Trump.

Es una pena que a nadie le importaran las películas que he hecho los últimos años, como ‘Rampage 1, 2 y 3’, ‘Darfur’, ‘Asalto a Wall Street’ o ‘Auswitz’, especialmente ahora que ‘Rampage: President Down’ ha clavado la situación con Trump”, me comentaba el otro día el propio Boll cuando le pregunté por su decisión. Muy escueto en sus respuestas, sonaba como un hombre derrotado. Más o menos como la mayor parte de los progresistas a nivel mundial tras este terrorífico 2016, un año que será la respuesta a todas las preguntas de trivial dentro de unos lustros.

Ojalá que una de ellas sea ‘En qué año Uwe Boll se dio por vencido’. Pero no lo creo. Casi todo el mundo se ha olvidado de él excepto algún periodista puntual y compradores de cine. “Los canales de Tv no quieren una serie de Uwe Boll”, me respondía en tercera persona, cual Julio César de los tebeos de Asterix, cuando le pregunté si había contemplado pasarse a la televisión como están haciendo otros productores de cine de medio presupuesto. Un tipo de películas que está desapareciendo: “Puedes escoger cómo vas a perder tu dinero: Jugando al póker o haciendo una película. Es lo mismo. Si ruedas una peli ahora, en el 99% de los casos vas a perder el 70% de tu dinero… el mercado de DVD está muerto y ha sido reemplazado por streaming (*Nota de Paco: que genera ingresos muy menores) o por piratería (...) (Contratar) actores más importantes tampoco funciona: le das a Nic Cage dos millones para una película y te gastas cinco en rodarla para, al final, recuperar sólo dos millones en total”.
Pero no me neguéis que un encuentro Boll-Cage no habría sido ¡¡¡¡ÉPICO!!!!
Todo ello a mi amigo UBE le jode, porque él es de pagar a sus colaboradores. No es de levantar producciones, dejar deudas y declarar bancarrotas para pasar a montar otra compañía (algo que está pasando entre varias productoras americanas e incluso algún distribuidor español fallecido recientemente). Él ha sido siempre fiel a su equipo y no le gusta dejar a la gente con el culo al aire. Puede que sea un tipo brusco en sus emails y extraño en el trato. Pero cumple. Cuando le pedí que me hiciera un vídeo para promocionar el crowdfunding de 'Cine Basura: La peli', respondió en 24 horas. Es una persona compleja que ha aguantado mucha mierda estoicismo y dándole leches en el ring a nuestro Carlos Palencia hasta que no ha aguantado más.

Y perdonad que la cantidad de chascarrillos se haya agotado a medida que ha ido avanzando este texto, pero es 2016. La retirada de Boll me da un poco de pena e incluso de culpa. Porque yo también me he pasado de listo y he rechazado películas de Boll sin verlas. Eso sí: compré en su momento ‘Asalto a Wall Street’ y tengo en emisión en M+ Acción ‘Rampage’. Si alguien doblara las otras dos partes, lo mismo montaba la trilogía en SVOD. A pesar de que la tercera sea básicamente unas escenas de procedimental mezcladas con un videoblog, no muy distinto a los alocados vídeos de una hora que el propio Boll empezó a subir a Facebook hace un tiempo cagándose en todo. Bien aprovechado, habría sido un invitado brutal estilo Pumares para alegrar las ya repetitivas tertulias de La Sexta. Lo veo: Boll defendiendo la izquierda es interrumpido por Marhuender y, a eso de la segunda gilipollez victimista del enano gafotas contrahecho, lo revienta de una hostia de boxeo mientras devora media cabeza de Inda mientras le mete una GoPro por el culo a Iñáki López. Eso sí haría que quedarse en casa un sábado valiera la pena.

Pero en Alemania (o Canadá, donde reside ahora regentando un restaurante salchichero, codillero y, lo que es un atentado al buen gusto y a cualquier colon, chucrutero) no tienen la gracia de aprovechar un tipo tan expansivo como Boll. Lo veo como Rocky, rajando en su establecimiento mientras la gente devora bratwurtzs: “Ahora hay todavía películas de tamaño medio pagadas por exenciones fiscales en Europa y por billonarios que quieren entrar en la industria… y todas pierden dinero”.

Tiene razón. Es algo que he visto en el último lustro: ya casi sólo hay bajo y altísimo presupuesto. La risa intermedia, que tanto amor nos dio en los 80, está muriendo o mutando en series de televisión de tramas alargadísimas. Uwe Boll es la primera gran víctima que de la que he hablado en el blog, pero pensadlo bien y veréis que mucho realizador se ha tenido que reconvertir en visitante de festivales y figura de culto. Mirad el caso que se le hizo a la última película de Joe Dante, 'Enterrando a la Ex', a pesar de tener ESTO:
Lo de esta mujer es INNORMAL
A Boll ni siquiera le queda un seguimiento de culto. Sí: hay perturbados como Carlos Palencia o yo mismo a los que nos encantaría invitarlo a la CutreCon. Pero, curiosamente, el propio Uwe me comentaba que no era consciente de tener un culto, renegando como muchos otros del dedicado a su etapa de cine espantoso. Lo cual, joder, es comprensible.

¿Podremos ver en un futuro una reivindicación de Boll por parte de productores que puedan resucitarlo estilo ciertos artesanos italianos de los 80? Ojalá. Mientras tanto, guardaré mi camiseta con la que fui a entrevistarlo...

… a la espera de lo que pueda pasar. Boll popularizó este slogan cuando empezaron a mearle las críticas. Resistió. Pero, al final, no pudo quedarse. Se ha marchado cagándose en todo y los sórdidos estamos un poco más huérfanos. No es tan grave como todo lo que ha pasado en el peor año de las últimas décadas. No ha muerto nadie. No está amenazada la tierra. No se ha plantado la semilla para violar analmente con dildo de pinchos a todos los derechos de las minorías. Pero, joder: esto es V&S. En nuestro pequeño mundo de alegría y admiración hacia los underdogs que hacen lo que les sale concretamente de su bratwurtz o su strudel, también queremos decir: que te jodan, 2016.
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