octubre 2017

Aquí Paco Fox: En ente bloj no olvidamos nuestra propia cosmología colonoscópica. Por lo tanto, hay series que pueden haber empezado hace más de un lustro y obtener una secuela ahora. Como Tron Legazpi, vamos. Por lo tanto, tras las aventuras del Mono Paco, volvemos con animales peculiares. Guille Stardust of presenta a... ¡El caracol Jeremy!

Esto es un caracol de izquierdas y de derechas.
Hace tan solo unos días murió Jeremy, el caracol levógiro más famoso del mundo entero. Quizá vosotros, desde vuestras torres de marfil no hayáis hecho caso a algo tan mundano como un caracol que tiene la concha al revés, pero yo sí y vengo a iluminaros.

Todos sabemos que los caracoles son hermafroditas, es decir, que tienen potorro y cimbel (fun fact: a las figuras con forma de pato que se usan como reclamo para cazar se les llama cimbeles). Es decir, son un poco como ese amigo salido que cuando le preguntas si prefiere hombres o mujeres te contesta destapando un vial de burundanga “¡Sí! ¡Sí!”. Pero al igual que tu amigo el salido, no pueden autofornicarse, por la endogamia y esas cosas que hacen que te salgan los hijos borbones.
No todas las fotos van a ser chistes.

Además, los caracoles, al igual que los votantes de UPyD, son de izquierdas y de derechas. Esto es, que la espiral de su concha puede formarse hacia la derecha o hacia la izquierda, aunque solo uno entre un millón lo hace hacia la izquierda, como los votantes de UPyD. El problema viene cuando los genitales dependen de hacia dónde cargue el cargue el caracol, esto es, si la puntita está del lado derecho o del izquierdo. En los toreros es igual de fácil de ver.

Y aquí es donde llega este culebrón gasterópodo. Jeremy era uno de estos raros especímenes de caracol levógiro, y el animal guía de los lectores de este blog como podréis comprobar. Debido a estas rarezas, el investigador/madame de Jeremy, hace unos meses hizo un llamamiento al mundo: necesitaba una pareja levógira para Jeremy ya que los genitales de los dextrógiros no se podían alinear con los suyos y, por ende, no podían copular. Las razones de este investigador, al que llamaremos Angus Davidson (no por hacer un chiste sino porque es su nombre real), pueden ser dos; por motivos científicos, al ser un gen recesivo, las probabilidades de que se expresen son mayores si se le empareja con otro recesivo (amén de la ya señalada alineación genital), y por motivos fetichistas, que digo yo, que a alguien le pondrá ver a dos caracoles enrollándose.
Regla 34. No exceptions.
Pues el bueno de Angus, logró que otros dos caracoles levógiros llegaran desde los rincones más recónditos del mundo, Ipswich y Mallorca. Angus, que lo que tiene de buena persona lo tiene de sátiro no se conformaba con ver el típico aburrido sex show de una pareja de caracoles levógiros y apostó por el trío. El resultado, como en la mayoría de tríos son dos que se lo pasan de puta madre y uno que se queda mirando, y efectivamente, nuestro neverfucker es el gran Jeremy. Sabiendo que uno de los caracoles venía de Mallorca no podemos descartar que fuese oriundo de Magaluf y por eso fuese un poco guarrille y pasase de Jeremy para montárselo con su amige (el neutro en ‘e’ no es un rollo feminista, es por pura neutralidad con el hermafroditismo y defender el neutro ‘almeriense’).

Jeremy y Tomeu: A New Hope
Pero no todo iban a ser lágrimas, si hay algo que caracterice al Dr. Angus es ser un pervertido y la testarudez. Pero sobre todo el ser un pervertido. Así que, tras una búsqueda incesante, cual madame de un burdel victoriano, logró encontrar a Tomeu y lo que pasó a continuación solo se pude describir como un frenético maratón de sexo a una velocidad de infarto de 0’047km por hora y con más baba que Rajoy diciendo ‘sexo susurrado’. Finalmente Jeremy, a diferencia que vosotros, oh queridos lectores, copuló y fue padre. Por desgracia para la ciencia y el fetichista de Angus, los caracoles salieron todos dextrógiros, o sea, de derechas, como los votantes de Ciudadanos.

Jeremy murió el 23 de octubre pero nos deja una valiosa lección sobre el fornicio:
Vendo tazas y camisetas
Por su historia de superación le quiero nominar como ‘Ente hanimá’ al premio de Persono del Año. Porque todos somos Jeremy, bueno… sois, que yo tengo una vida sexual plena. Es más, le propongo como la mascota del blog, porque al final, da igual que seas de izquierdas o de derechas, siembre habrá un señor inglés que está dispuesto a pagar para verte follar.
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Lo mejor de trabajar con alguien como Ángel Codón en esto de hacer podcasts es que, cuando encontramos un momento libre, podemos rápidamente soltar cualquier tema que se nos venga a la cabeza, quedar al día siguiente y no tener que preparar nada. Esta vez, además, como se trataba de un mano a mano sin más invitados y nos ha podido la tentación de apostar sobre seguro, hemos recurrido a la pura nostalgia.

En este TdC hemos hablado tres horitas sobre la Amblin. La productora de Steven Spielberg que se marcó más o menos una década de blockbusters de calidad sólo comparables (y, en ciertos aspectos, superada, aunque no en todos) por Pixar y Marvel. Y casi sin disgresiones. Casi. Porque todo el que haya escuchado este podcast en el que colaboro a veces sabe que irse por la tangente es algo no sólo habitual, sino también esperado, justo y necesario, nuestro deber y salvación. Tanto había que tratar que hemos dejado lo de desbarrar sobre todo para los últimos veinte minutos en los que, obviamente, me estaba meando. Mi tope para estos programas está en tres horas. Es lo que tienen las vegigas pequeñas.

Aquí os dejo esta larga rajada de dos frikazos. Espero que podáis llegar al final:


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El mundo está lleno de buenas ideas que nacen con la promesa de cambiar la sociedad y se estrellan con la realidad cuando todavía no les has cambiado los pañales más de una vez. La fusión nuclear. Los Simpsons. La riñonera. UPyD. Cosas que se crearon con buenas intenciones y no tardaron mucho en ser abusadas como un efebo en una cárcel tailandesa o una Constitución en un parlamento fascista.

La primera vez que me explicó mi amiga Rocío lo que era “mansplaining” se encendieron a mi alrededor todo tipo de sirenas de alarma, una banda militar tocando retirada y una bomba atómica que da origen a entes que acaban poseyendo a Laura Palmer. Entendí muy muy rápido que describía una realidad existente y denunciable. Pero también tardé aproximadamente el tiempo de dos sorbos de té matcha con leche de soja (SIENTO TANTO SER COMO SOY) para concluir que, como había nacido, iba a ser usado como una especie de ley de Godwin para zanjar cualquier debate. Como las palabras ‘facha’ cuando intentas hablar con tu amigo independentista, ‘fe’ cuando conversas de religión o ‘Jar Jar’ cuando intentas debatir los méritos de las precuelas de Star Wars.

Pero esto no va del mansplaining. Los temas de feminismo son algo que no pienso tocar en este blog por mucho que me lo pidan mis amigas. Porque ya llevo con alegría que me llamen facha y rojo (a veces el mismo día) en internet por ser antinacionalista y de izquierdas (o sea: la única opción lógica posible). No me hace falta que me empiecen a decir ‘¡machista!’ o ‘¡aliado!’ si toco según qué conceptos.

No. Esto va de una simple anécdota. Tres párrafos de introducción para volver a hablar de algo que me ha pasado relacionado, como no, con ‘CineBasura: La peli’. Sí: sé que puedo resultar pesado con el temita, pero ha sido un proyecto al que Miguel Ángel y yo le hemos dedicado tres años de nuestra vida… para 90 minutillos de nada. Hacer cine es duro, desagradecido y ni siquiera te escupe en el ojal antes de penetrarte violentamente ni te llama al día siguiente para ver qué tal te va.

Resulta que con las críticas en foros a la peli he descubierto el concepto del frikixplaining a nivel dios. Yo ya era consciente de que los frikis somos muy dados a tomar la palabra y disertarles condescendientemente a pobres desgraciados sobre lo poco que saben de Dario Argento, la Edad de Oro del software español o los tipos de prácticas sexuales favoritas de los clientes de Pornohub, incluyendo la relevancia en la distribución y producción de porno de la escena de Pickle Rick de la parodia porno de Rick y Morty (sí: el pepinillo va donde piensas que va a ir)
Los mejores 25 minutos del audiovisual de 2017. Hasta el porno lo sabe.

Los frikis podemos ser muy pesados. Somos el equivalente en cultura popular a toda la discografía de Billy Joel: condescendientes. Y como ya he dicho alguna vez aquí, me enorgullezco de tener un discurso sobre lo chuleta de las letras de Billy Joel, lo cual explica por qué moriré sin volver a follar.

Pero el otro día me encontré con el maestro. No sólo por marcarse un frikixplaining de lujo. No sólo porque me lo hizo a mí. Es porque me hizo plantearme cuestiones de profundo calado filosófico.

Pasemos a los pantallazos. Porque no hay enlace: el señor borró la respuesta que me hizo. Pero fui rápido con el Imp Pant (¿Impertérrita Pantoja?) y por eso puedo hacer este post. El caso es que andaba yo metiéndome por todas las webs de pirateo. No por denunciarlas, válgame dios. Ya sé que es inútil. Excepto en el caso de Youtube. Eso lo denuncio TODO y amenazo con mandar cabezas de caballo a las casas de los que suban la peli. Bueno, quizá caballos no, que me saldría caro. Dejémoslo en cabezas de conejo. No que me da penica. ¿Cabezas de hormigas? ¿Un brócoli cortado? Bueno, vale: un zurullo en un tupperware. Si me subís la peli a YouTube os espera un ñordo de día de Taco Bell. Avisados quedáis.

Pues me metía por esas páginas poniendo la máxima puntuación a la peli. Hasta que llegué a una que estaba bastante mejor organizada. Yo hace tiempo que no pirateo excepto películas viejas y cutres en la mula, y casi siempre de Yulifero. Luego me han comentado que la web en cuestión es bastante popular. Lo bueno es que tenía foro de comentarios muy sencillo de acceso. Sin registro ni nada. Había algún comentario laudatorio y alguno de gente despistada diciendo que esto era peor que una de Julián Lara. Lo esperable. Incluso éste que me fascinó:

Pero no pensaba responder a ninguno. Estaba en modo lurker. Hasta que vi esto:

Me gusta que diga la palabra “excremento”, aunque yo sea más de “cagarro”. Pero, como parecía estar un poco informado y en el fondo no me puedo aguantar los impulsos de corregir a la gente, decidí aclararle las cosas. Por supuesto, escondido bajo seudónimo homenaje a Forges:

Una respuesta normalita. No está basado en un videoblog y sospechaba que confundía a Aijón con Miguel Ángel Viruete (cosa que está pasando mucho). No esperaba respuesta. Pero ahí llegó… ¡EL FRIKIXPLAINING NIVEL USTED NO SABE CON QUIÉN ESTÁ HABLANDO!


¡Cristo cósmico! ¡No me conozco a mí mismo! Se abre todo un mundo de posibilidades filosóficas como las que se le plantearon a Van Morrison cuando un amigo mío le dijo “Yo sé más de ti que tú mismo” (true story). Lo mejor de todo es que, con mi comentario sabihondo también un tanto frikixplainer, quedaba claro que yo era… un frikihatermolón. A ver: friki, sí. Hater, no. Molón, menos todavía.

Entré en estado de introspección máxima y me pregunté sobre mi conocimiento de mi propia obra tras más de once años haciendo chorradas en internet. Cierto es que me contesté con un detalle importante: yo mismo nunca me acuerdo de cosas que he escrito. Feck: repasando una vez el blog di con un artículo viejo que no recordaba si era mío o de Vicisitud. Éste último no ha parado en todos estos años de soltarme frases que me hacen gracia. Cuando le digo “eso parece que lo haya escrito yo”, no es inusual que me responda: “¡Porque lo escribiste tú!”. En mi pasado viaje a Sitges, Carlos Palencia me dijo:

- Eso es la máxima de “El frikismo será lo que acabe con el frikismo”
- Qué razón tienes, Oso
- ¡Pero si eso lo dijiste tú!
- ¿En serio?

Soy una de esas personas pesadas que usan la muletilla “A ver…”. De hecho, en la misma película aparecía tantas veces que Vicisitud cortó varias en la edición. Tras cualquier “A ver…” siempre viene un discurso que ríete tú de Fidel Castro. En mi curro mis ayudantes lo llaman “Ya está éste haciendo Pacoxplaining” (ese es el respeto a su superior jerárquico, que no mental). Pues bien: me ganaron en el frikixplaining. Esta respuesta me dejó tan descojonado que fui incapaz de responder.

De todas maneras, el comentarista borró ese mensaje un día después. ¿Se enteraría de la verdad cuando le comenté la anécdota a amigos? No lo sé. Sólo tengo clara una cosa: su respuesta podía estar equivocada, pero la seguridad y virulencia con la que la expuso lo convirtió en el rey definitivo del frikixplaining. Y por eso, y porque usó un sinónimo de caca para hablar de la peli (y ya sabéis que eso siempre me ha hecho gracia), tiene todo mi respeto.

By the way: si queréis, compartid esta escena de la peli que hemos sacado de promoción por aquello de tener un chiste sobre Cataluña:


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Ser nostálgico es una actividad que, para muchos, puede resultar dañina. Algunos son nostálgicos del Spectrum y eso no es del todo bueno para la salud. Otros lo son de antiguos regímenes dictatoriales, con el terrible perjuicio para todos: por supuesto, el que se pasen todo el día aireando el sobaco brazo en alto y, eso, con el cambio climático y el calor que hace en Madrid, es un atentado para la convivencia.

También hay personas que sienten morriña por su lugar de nacimiento (obviamente porque no son de Algeciras) y otras de cosas muy feas, oscuras y reprobables como los episodios machistas de “Mazinger Z” o, válgame dios, “Los Fruitis”.

Bueno, no. Eso no existe. Nadie recuerda con cariño eso. Pero pilláis por dónde voy.

Se trata de que el recuerdo nubla la mente, la razón y hasta la neurona que hace que puedas andar y controlar esfínteres al mismo tiempo. Yo, por ejemplo, siento nostalgia por cuando podías actualizar un blog con un post de un par de párrafos (como aquel mítico ‘Implantes mamarios acróbatas’) antes de la llegada de las redes sociales. Claro que eso es algo que pronto pasará y será sustituido por el recuerdo de los viejos tiempos en los que se actualizaban los blogs. Punto.

Así que voy a hacer eso: un micro post. Que ya dura cuatro párrafos porque fuck logic this is Vicisitud y Sordidez, bitches. Os voy a hablar de una persona con la nostalgia más rara de que he encontrado.

Recientemente, le pedí a cierta munhé su correo. No para harveyweinstearla ni hacerle un Dalas. Más bien es que era coproductora de CineBasura y hay que mandarle el guión firmado y la peli. Según estábamos Miguel Ángel Viruete y yo dándole al manubrio (porque las cosas se firman con la mano, que no sé en qué pensáis), le dije:

- “Mira el correo de ésta”

- “CRISTO CÓSMICO”

El correo era seco y desolado, con vastos desiertos de ex-usuarios. Escondidos entre los bits de esos desiertos están la gente conocida como finstrosnumantinos, que durante muño tiempo han tenido la profecía de que un persona llegaría, un mesías. El correo era…

ARRAKIS
También conocido como ¿¡EN SERIO!?

Ahora viene lo mejor. Esta usuaria todavía paga su cuota anual de alrededor de 10 dólares a BT, que ahora posee el dominio Arrakis. Que ella paga. Por un correo. En 2017.


Arrakis fue la primera gran compañía proveedora de internet que recuerdo. El primero de mis amigos que se puso un módem, tenía una cuenta Arrakis. Recuerdo los grandes carteles publicitarios en Sevilla. Eran tiempos en los que las empresas relacionadas con internet estaban gobernadas con gente tan tarada como para ser llamarlas como planetas de libros de ciencia ficción (por si vuestro nerdismo anda mal, es el lugar en el que se desarrolla parte de 'Dune' de Frank Herbert, una cosa muy divertida sobre hacer la yihad en el futuro or something like that). Ya en el 99, la mítica compañía sevillana que tenía un 15% del tráfico español, del cual un 76% estaba dedicado a bajar fotos de Traci Lords antes de que se eliminaran de la wild wild net, fue adquirida por los ingleses. Hoy en día, es un recuerdo.

Menos para La Munhé de Arrakis (tm). Ella sigue fiel a sus taradeces. Esto es, su correo de siempre, sus libros de la saga Dune (obviamente) y esto de hablar asturiano aunque haya gente sin escrúpulos ni corazón se cachondee de ella por hacerlo. Esto es, yo, que soy un cabroncete. Pero yo admiro su valor. Admiro que hable esa cosa que acaba mucho en “u” y admiro que sea consciente de que alguien en la administración y servicios de BT se descojone todos los años de ella cuando mire las facturas. Porque es un persono que vive feliz en su propia idiosincrasia absurda que le lleva a gastar mucho dinero en CineBasura y tener una cuenta de pago de una proveedora del pasado. Y, sobre todo, no tener nostalgia de los Fruitis.

Que les follen a los Fruitis, su relación pederasta con la niña esa en cuya fuente podría aterrizar un boeing 747 y su piña aleatoriamente sevillana.

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¿Acaso os creíais que con el estreno de la película y su edición en DVD iba a dejar de hacer los Cine Basura En Vivo? Pues casi que sí. Mi idea era dejarlo este enero. Pero claro, soy fácil de convencer de todo, a no ser que sea John Hamm ofreciéndome descubrir el placer anal. Entonces sería MUY fácil de convencer.

Así que, coincidiendo más o menos con la salida al mercado doméstico de ‘CineBasura: La peli’, vuelvo a Sitges un año después de su primer pase con público para hacer el espectáculo que llevo ya siete añazos realizando. Vale: desde hace un puñado, sólo dos ediciones cada temporada. ¿Me gustaría que volviera a ser mensual? La respuesta está clara: si me pagaran por ello, no. Si me pagaran por ello y miles de fans locas quisieran que les firmara un cachete, sí.

Aquí van los datos:

Película: Noche en el tren del terror.

Una maravilla de la poca vergüenza. Un productor pilló tres cintas casposas (una de ellas sin terminar), las recortó (lo cual no dudo que las mejoró sensiblemente), añadió algunos efectos y unas escenas de nexos de unión y a sacar perras. Especialmente recordada por su maravilloso número musical. El ochenterismo del güeno no eran niños en bicicleta luchando contra monstruos. Era ESTO:


Invitada: Abi Power

Porque hace tiempo que Carlos Palencia y yo decidimos que invitaríamos sólo a gente que nos cae bien. Abi es una Youtuber de fama brutal, pero nosotros la conocemos porque se ha pasado por la CutreCon y, por lo tanto, es persona de bien. Me gustaría saber qué pensarán sus jóvenes fans de esto de ver cine chungo…

By the way, que la chica ha hecho vídeos de caca. Eso me toca el corazoncito.

Dónde se verá:

Hace ya un año que nos movimos de la sala Tramuntana a la carpa de Movistar porque, cuyons: es un programa de Movistar + y allí es donde se hacen las proyecciones de la plataforma. Además, está en la playa y así los que se aburran pueden salir y hacer algo más práctico y divertido: untarse en mantequilla y huevo y rebozarse en arena como una croqueta.

El pase es el sábado 7 a las 20:30 horas, pero podéis estar antes para darle besitos a Carlos “Oso” Palencia, que él se deja. Por supuesto, también se podrá ver en Movistar Xtra y en la web http://www.movistarplus.es/cinebasura


¿Y qué pasa con la película, hijueputa, que este lanzamiento está más retrasado que un Borbón?

Pues ‘CineBasura: La peli’ sale a la venta y a VOD el miércoles 11. Ya sabéis lo que eso significa: que la alta nota actual de Filmaffinity caerá más rápido que el parque de votantes de UPD. Yo ya tengo mi corazón más blindado ante el rechazo que si me dieran entradas para un speed date sólo de pelirrojas. Estoy acostumbrado al escarnio público desde que empecé a escuchar rock progresivo y a ser bajito. Las nuevas críticas no harán mella en mí. Yo hice la película para que los freaks se rieran y para que mi mamá se sintiera orgullosa de haberme pagado los estudios de cine. ¡50% de los objetivos conseguidos!

Sin embargo, presentaré el DVD y el BR (porque hemos hecho BR para terror de coleccionistas de MUBIS que se rasgan las vestiduras porque una peli con ese título esté en el formato de HD) el mismo sábado 7 a las 16:00 h en la carpa de la Fnac frente al Auditori del Meliá. Estaremos Oso y yo firmando ejemplares por si alguien tiene tanto tiempo libre como para pasarse.

¿Por qué no estás actualizando más el blog?

Sencillo: porque la falta de feedback me está haciendo mella. Y porque viajo. Hace un par de findes estuve en Tenerife. Alterné con Fabio Frizzi, estuve rodando un plano de una peli chunga de Vasni Ramos, paseé con una ex-concursante de Saber y Ganar que va a hacer una Bernarda Alba gayer musical con alguna canción de Mecano y, atención, con la hija de Lucio Fulci.

Menuda finstra.

Tres horas en un bar hablando de David Lynch, política italiana y de las virtudes de la marihuana. Es tan paradigma de SEÑORA MAYOR QUE MOLA MÁS QUE NADIE y que lleva un tatuaje de David Bowie. E iba con una camiseta de Polyester de John Waters. Y que no tiene problema en reconocer que las pelis de su padre de mediados de los 80 en adelante son unos truños.

Todo esto lo cuento, aunque parezca que no viene a cuento, porque el activismo freak da la oportunidad de conocer a gente menos famosa, pero más interesante que el fandom de celebridades. Así que ya lo sabéis: venid a Sitges y conoced a una estrella freak que merece vuestro amol y os aportará conocimientos y sabiduría vital: CARLOS PALENCIA.

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