febrero 2018

Me llego a mi escritorio en medio de la soledad de una oscura y tormentosa noche. Mis manos temblorosas sujetan la frágil pluma que -¡Ay de mí!- debe escribir estas líneas bañadas por la melancolía de las lágrimas. Mis ojos acuosos descienden hasta el pergamino y se clavan en él como puñales de incertidumbre. Finalmente, un suspiro recorre mi columna vertebral para escapar de mis labios hacia la tormenta, y lanzo la -¡Oh, Señor!- ominosa pregunta, cegada por el relámpago de la tempestad que se desata en mi interior.

¿Alguna vez os han regalado un libro de mierda? 

No en plan, “Uf, este mismo, que no tengo ganas de pensar”; o “Así me quito el muerto de encima y se lo endilgo a esta, que seguro que se lo lee”. Me refiero a que alguien, con toda su buena intención, queriendo buscar una obra que os llegue al alma y os haga pasar un buen rato, haya metido la pata y os haya regalado un truño soberano digno de acabar en una entrada de este blog.

Si la respuesta es sí, podéis avanzar un par de párrafos para comenzar la aventura. Si la respuesta es no, leed esos párrafos para ir ambientando vuestro personaje. ¡Y no olvideis pasar por el armero, que el Alfanje de Cornwall está muy cotizao!

Hace ya unos cuantos años, un ser de los abismos decidió que sería buena idea regalarme un libro por San Valentín. Yo, que además no suelo celebrar dicha festividad, me sentí halagada. Hasta que abrí el paquete. 


 hamijos, el refrán dice que quien bien te quiere, te hará llorar. Pero ese mismo refrán no especifica si de risa o de pena. En este caso, yo no podía parar de descojonarme, así que pensé que la experiencia de leer el petardo que vamos a comentar hoy sería ya para partirse la caja a dos aguas y escupir flemas de la risión. Y lo fue, aunque llegar a ese estado costó lo suyo. ¡Vamos allá!

La castaña obra que presentamos esta vez está escrita por Michel Benoît, un autor, como poco, peculiar. Resulta que el buen señor es doctor en teología, especialista en orígenes del cristianismo y ex benedictino. En un momento dado, cansado de diversas corruptelas y otras cosas que –por lo que sea- no le debieron gustar cuando vivió en el Vaticano, decidió colgar los hábitos para hacer algo más provechoso con su vida.

Ente onvre
 Primero, expuso sus ideas teológicas en un ensayo llamado “Dios a pesar de Sí mismo”, y como debe ser que -por lo que sea AGAIN- la obra no fue muy leída, decidió que lo mejor que podía hacer era convertir ese tostónverbenereo en un best-seller miérder donde relata verdades súper novedosas basadas en la HISTORIA con mayúsculas, porque él es un onvre leído y curto y se ha enterado de toda la historia del cristianismo de una forma que ni Antonio Piñeiro en sus mejores años de Cuarto Milenio.

La novela comienza con un ser humano que viaja hasta los Abruzos para ver a un tal Nil, quien vive como un ermitaño en medio de la naturaleza comiendo pizzas de Casa Tarradellas en un horno de piedra, y que, no sabemos para qué ni (sobre todo) por qué, se dispone a contar su historia al desconocido.

¿Y cuál es la historia? Un lío bastante grande que vamos a tratar de desentrañar, porque vaya tela.
En primer lugar, es necesario aclarar que la novela, que ya hemos dicho que es original y novedosa, sigue la original y novedosa estructura de que cada capítulo oscila entre el presente y el pasado. De esta original y novedosa manera, la acción se distribuye en lo que Benoît debe calificar de “estructura cinematográfica”, los demás llamamos “otra vez la misma mierda con la que no me entero de nada”, y los más listos denominan “cierro el libro y me voy a dormir al coche con un trapito en el tubo de escape”.

A pesar de que el prólogo nos indique que es el padre Nil quien va a contar su historia, esta comienza con un pasaje protagonizado por otro personaje: el padre Andrei, un monje bibliotecario de una abadía francesa y estudioso de los Evangelios, que se encuentra en un tren viajando hacia Roma. En su vagón sólo tiene la compañía de un hombre rubio con una cicatriz que, de forma original y sorprendente, es un asesino que mata al padre Andrei cubriéndole el cuerpo con una chaqueta y tirándolo por la ventanilla del vagón. El dinero que le dieron para armas acabó gastado en carajillos y caramelos de Vampiro.

Aquí se introduce la idea original y sorprendente de que el padre Andrei era el mejor amigo del padre Nil, de ahí la conexión. Y, cómo no, de forma original y, más que nada, sorprendente, en difunto Andrei le ha dejado una serie de pistas al joven monje para que continúe con sus arriesgadas investigaciones. 

Lo que pasa es que Andrei debía de ser un cachondo, porque las pistas que le deja a Nil (que tampoco es que tenga muchas luces, ya os lo adelanto) son una foto sacada en plena noche con una cámara cutronga de esas desechables que te las revelan en menos de veinticuatro horas y unos papeles con signos e iniciales. Así que, como en la foto no se ve un carajo, a Nil le toca volver al lugar donde fue tomada y hacer otra, para enterarse aunque sea un poco de qué va todo esto. 

La foto en cuestión es de una tumba ubicada en una especie de iglesia o abadía en ruinas. En ella, aparece una inscripción con un acróstico digno del más complejo ejercicio de las Vacaciones Santillana, que Nil tarda lo suyo en resolver. Para no liarnos, el caso es que al parecer existió un apóstol de más, el número trece, que, por algún motivo, no debe ser conocido, y cuya existencia e historia revela una versión diferente de los Evangelios tal y como se conocen. Por otro lado, los papeles con signos son signaturas de la biblioteca de la abadía, que llevan a nuestro protagonista a otras signaturas y documentos que, en esencia, hablan de lo mismo.

Como Nil aún no ha descubierto ni la mitad de la tostada que se está liando, a sus espaldas y sin que él se entere (lo que tampoco es muy difícil) el abad le está espiando y alerta a las altas esferas  vaticanas sobre que el joven monje está siguiendo los pasos de Andrei. Sorprendentemente, a Nil le llega una carta invitándole a ir al Vaticano ¡Qué casualidad, como al padre Andrei! ¡Y qué bien, en tren, como él! Por lo que vemos, los malos de esta historia también son muy originales. Por supuesto, como ya hemos aclarado que a Nil a ratos le faltan un par de patatas p’al kilo, acepta y se monta en el tren camino de Roma. Total,  ¿qué puede pasar?

En un sorprendente y original giro de los acontecimientos, el vagón de tren de Nil está vacío. ¿Vacío? ¡No! Un par de asientos más allá del suyo, un hombre rubio con una extraña cicatriz se sienta, mirándole fijamente. En un momento dado en que Nil se queda traspuesto con el chaca-chá del tren, el hombre se levanta con la original excusa de ir a buscar algo en el portamaletas. Agarra la chaqueta y… entran unas monjitas que tenían reserva por conveniencia narrativa y Nil se queda un poco sorprendido, pero como es de la escuela de Jon Nieve, no se termina de enterar de nada y se queda frito. ¡Qué peculiar es la gente en los trenes, hoygan!

Mientras tanto, en el Vaticano, se está fraguando un plan tramado por dos malvados personajes que deben detener al padre Nil cueste lo que cueste.

El primero en discordia es monseñor Calfo, un sacerdote rechoncho, con bigotillo (signo inequívoco de maldad), que dirige una sociedad secreta que tiene que proteger un súper secreto que no sabemos cuál es; pero que, de nuevo, puede destruir los cimientos de la Iglesia y de todo lo bueno y bello que existe en el mundo (o sea, LAS CROQUETAS). Además, como buen sacerdote malvado marca ACME, Calfo es  amante de los lujos, la buena comida y bebida y, por supuesto, las munheres. Lo que pasa es que el monseñor este tiene una teoría según la cual el sexo es la mejor manera de llegar al éxtasis espiritual por medio de la carne, y le gusta contratar a prostitutas y vestirlas de monjas, vírgenes y cosas así, mientras se las folla colgadas en curces o arrodilladas en reclinatorios delante de iconos gigantes. O sea, que es un sacerdote malvado, pero con parafernalia 50 sombras de cristianismo para hacerlo más original y… sorprendente.

El segundo sacerdote tiene un poder ilimitado dentro de la Iglesia. ¿El Papa? No. En esta novela el Papa es un señor polaco que está muy enfermito y no se entera de nada. 

"¡Ah, vaya! Qué original y sorprendente. Pues no me suena de nada. ¿No será el prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, remarcando de forma muy original que antes era la Inquisición?"

Pozí.

"¿Y no será alemán?"

Sipi.

"¿Quizás se dice en algún momento de la novela que tiene un pasado relacionado con el nazismo?"

Sep.

"¡Oh mai gach! Pues ahora sí que no caigo en quién puede ser. Tal vez el nombre me ayude un poco…"

¡Claro que sí, wapi! Nuestro siniestro personaje es… 

EL CARDENAL CATZINGER 

Cualquier parecido con la realidad es pura ficción
 Después de esta clase magistral de sutileza, vemos que el siniestro cardenal utiliza a Rembert Leeland, un viejo amigo de Nil experto en música sacra, para sacarle toda la información que pueda. Obviamente, el pérfido cardenal tiene documentos que pueden presionar a este pobre sacerdote de la manera más cruel imaginable, porque…

¡El sacerdote es gaylor!

Bien, puede que tantas sorpresas originales y novedosas os estén confundiendo. Repasemos lo que tenemos hasta ahora:

1. El Vaticano tiene líderes corruptos en las altas esferas, y algunos sacerdotes son puteros u homosexuales reprimidos, y otros son radicales inmisercordes que ven la Iglesia como una gran empresa que debe perdurar para dar beneficios.
2. Hay obispos que lideran sociedades secretas dentro del propio Vaticano y, salvo ellos y sus cuatro compinches, nadie se cosca de que esas sociedades existen.
3. El Papa no se entera de nada de lo que pasa y los cardenales y obispos hacen y deshacen a su antojo trapicheando con secretos históricos que NADIE ha descubierto jamás a partir de 1900 más o menos.

¿Veis como la novela es original y sorprendente? Repasad la cantidad de obras en las que hayáis visto un alarde de originalidad tan enorme como este.

A mí en este ratito ya me han salido veinticinco.

Bueno, pues agarrarse los machos, que nos vamos de paseo. Resulta que Calfo y...
 
Catzinger
...trabajan juntos pero son rivales. Calfo desea los conocimientos de Nil para utilizarlos en su sociedad secreta (La Sociedad San pío V), y...
 
Catzinger
...piensa que lo más importante es acabar con el joven monje y enterrar todo vestigio de sus descubrimientos para siempre. De ahí las distintas formas de trabajar. 
Catzinger
 más directo y ladino, tiene chantajeado al amigo de Nil; pero Calfo, más práctico y gradilocuente, no se lo piensa dos veces y, como en esta novela había pocas instituciones sórdidas mezcladas, decide llamar a un agente de Hamas. 

Sí, hamijos, como cualquier danbrawnista de pro sabe, todos los servicios secretos se ayudan entre sí para sus cositas secretas, así que, ¿por qué no colaborar, aunque uno sea católico y el otro musulmán? ¡Dicho y hecho! Muktar, el agente de Hamas, se lía a poner micrófonos en el piso de Rembert Leeland como pa’ una boda. Nil y Leeland, como son unos aguilillas, deciden que el mejor lugar para contarse sus descubrimientos y coincidencias es… ¡Claro que sí! ¡El piso! ¡Cómo me gustan a mí los personajes inteligentes, leche!

Rembert y Nil tienen que ir todos los días a las bibliotecas vaticanas para, supuestamente, traducir unos textos musicales, pero no. Recordemos que son muy listos, por lo que esa excusa tan buena encubre que, en realidad, ambos están buscando pistas sobre el misterioso apóstol número trece. Allí conocen a un viejo bibliotecario polaco que tenía órdenes del cardenal...
 
Catzinger

...para ocultar toda la información que pudiera al bueno de Nil. 

¡Otro escollo! ¡Otro obstáculo! ¡Otra nueva dificultad! ¿Cómo podrán sortearlo esta vez nuestros intrépidos amigos, siendo tantos los peligros que les acechan? Muy fácil, el genio de la conveniencia narrativa hace que el bibliotecario sea polaco y que odie al cardenal por unos asuntillos relacionados con cierto pasado que, por lo que fuera, tiene que ver con el nazismo. Así que ya está. De pronto, Nil no solo descubre el secreto que fue a buscar, sino que, sin haber hecho absolutamente NADA ni haber pasado por la mitad de los peligros que cualquier protagonista random de cualquier novelucha conspiranoica de los últimos veinte años, se encuentra con una buhardilla abandonada donde se guardan TODOS los archivos clasificados del Vaticano desde los tiempos de Mari Castaña. ¡Que al menos Robert Lagdon corría de museo en iglesia, hombre ya!

¿Nunca habéis oído eso de “tienes más suerte que los tontos”? ¿A que ahora sí que os habéis sorprendido? Pues así me quedé yo, con cara de padre Nil para una semana.

Llegados a este punto, lo más normal es pensar que debería haber algo de tensión. No puede ser todo tan fácil. Bueno, no, lo más normal sería coger el libro y arrojarlo al río con un ladrillo para que haga peso; pero hay que terminar. 

La tensión del relato aumenta cuando Leeland recibe una invitación de su amigo Lev, un músico realmente talentoso que va a dar un concierto en Roma. Y como lo mejor en mitad de un fascinante descubrimiento que puede acabar con una sociedad llena de gatos y perros cohabitando es tomarse un respiro en un lugar público donde cualquier espía o asesino puede verte, pues se van. 

Al acabar el concierto, Nil descubre con sorpresa que el músico Lev es…

EL ASESINO DEL TREN

Bueno, para Nil Nieve es “El hombre del tren”, porque estamos a poco de acabar la novela y recordemos que NO SE HA ENTERADO de que casi lo matan allí. ¡Madre mía, qué tensión! ¡Y es amigo de su amigo! ¡Y se van los tres a cenar juntos! ¡Y Lev se pone a tirarle pullas estilo Gila sobre “alguien esconde un secretito”, “que yo sé que alguien sabe algo muy importante”! ¡Cómo acabará semejante cúmulo de tensiones!

No hace falta que vayais al fisio a que os quite la tensión del metacarpo, ya os lo cuento yo. 

No pasa nada. 

Nada.

NADA.

Rellenar páginas porque sí. El truco de todo buen escritor.

Resulta que Lev era en realidad un agente secreto de Mossad (Hay que meter muchas páginas y muchos servicios secretos, es lo que hay) que, además, es amigo de Muktar, el de Hamas. El caso es que ni a los judíos ni a los islámicos les beneficia el conocimiento del secreto que Nil ha descubierto. Lo que pasa es que Muktar debe acatar la orden de asesinar al monje, y Lev está un poquillo confuso. ¿Por qué? Bien, ha llegado la hora de conocer el secreto más secretísimo del cristianismo. Por favor, sentaos donde podáis, agarraos los pelos de las orejas y que San Dunguero os de valor. Aquí llega el SECRETASO.

A lo largo de toda la novela, como ya dijimos, los capítulos de las aburridas andanzas de Nil y sus amigos se han ido intercalando con otros que nos van revelando todo el secreto que los pardillos personajes descubren porque sí. Estos hechos son la VERDAD que, por supuesto, es ORIGINAL y NOVEDOSA, nunca tocada en ninguna otra novela de este tipo. Nada que hayais visto o leído en cualquier parte os habrá preparado para toda la trama histórica de este novelón.

Lo primero que nos llama la atención es que estos capítulos están introducidos por un título, que indica que son textos sacados de los Evangelios de Mateo y Juan, a veces incluso un mismo capítulo es de ambos Evangelios a la vez. ¡Por Peich! ¡Pero si el de Juan no era de los Sinópticos! No importa,  porque lo mejor que nos decubre Michel Benoît es que un texto del siglo I puede estar escrito en el mismo estilo y con la misma estructra y vocabulario que cualquier texto de la actualidad. Incluso, de pronto nos aparece un narrador omnisciente que introduce pensamientos de los personajes en estilo directo. 
¡Es un milagro literario!
 "Vale, pero antes de arrancarte las gafas, ¿nos dices el secreto, cohoneh?" Voy.

Los apóstoles eran todos una panda de gañanes que no sabían ni leer ni escribir, que contaban con los dedos y además estaban convencidos de que debían formar una religión para acabar con los romanos. Esta idea no era compartida por el decimotercer discípulo, llamado el Bienamado, que era el único que sabía leer, escribir e incluso contar mentalmente. Por ese motivo, este misterioso discípulo comprende a Jesús y los demás no. ¿Qué comprende? Básicamente, que Jesús predica un modo de vida, no una religión, y que lo que quiere es ser un buen judío y poco más. Los demás Apóstoles, iletrados, burdos, estúpidos, etc. utilizan la figura de Jesús para sus propios planes y odian al discípulo Bienhamado.

Total, que si tomamos en consideración esta teoría, tenemos a un Jesús que tuvo un plan bastante cutre para evangelizar a la gente: elige a trece discípulos, de los cuales solo le entiende uno; y los otros, no solo es que no le entiendan, sino que quieren utilizarlo, tapar su mensaje y vender su muerte y resurrección para montarse un chiringo de tres pares de narices. No es por nada, pero como idea a largo plazo de unos dos mil años, más o menos, me parece un pelín flojo para haber sido pensado por el Hijo de Dios. ¡Ah, claro, que según Benoît, Jesús no es Hijo de Dios! Pues ya está. Todo cuadra.

 Por eso tiene todo el sentido que Pedro asesine a Judas porque sí; que, una vez muerto Jesús, los Apóstoles se dividan en facciones y se destruyan sin ningún tapujo mientras los judíos los persiguen; y que el supuesto Bienhamado les encargue a los esenios que entierren el cuerpo de Jesús en un lugar secreto en mitad del desierto. De esta forma, se crean dos iglesias: la del judeo Bienhamado, llamada el grupo de los nazareos; y la de Pedro, que sería la Iglesia Católica que conocemos hoy en día.

¿Qué pasa? ¿No sabeis que la coherencia interna es para débiles?

Pues no acaba ahí la cosa. Siglos después, unos caballeros templarios que andaban de puente de la Constitución por Jerusalén se encuentran unas vasijas un poco pochas en Qumrán. Como lo de la arqueología no se estilaba mucho en aquella época, se ponen a hurgar con las manos sucias de matar sarracenos y encuentran un papelito. Ese papelito es la última voluntad del judeo Bienhamado, que cuenta LA VERDAD e indica el lugar exacto donde fue enterrado el cuerpo de Jesús.

Cuando volvieron del puente, que les salió más largo de lo normal entre pedir moscosos y días de asuntos propios junto con una baja por dolor en el mejillón del pulgar del pie derecho, presentaron el texto a sus superiores, que a partir de aquel momento se convirtieron en una sociedad súper secreta llamada LOS CABALLEROS TEMPLARIOS. Que ya se llamaba así de antes, pero deberíais haberlo dicho con voz de JL de Mundo Desconocido para notar la diferencia.

Así que todo el mundo pensaba que los templarios ocultaban el Grial. ¡Qué ingenuos! Ya hemos dicho que esta novela era original y sorprendente, por favor. Lo que guardaban era un tubo de oro donde se encontraba el manuscrito, aparte de hacerse una copia por si la original se perdía o destruía. Pero claro, ese gran tesoro debe ser protegido, guardado, custodiado en algún lugar donde nadie pueda encontrarlo. ¿Qué hacer? ¿Volver al desierto? ¿Esconderlo en alguna cámara subterránea? ¿Meterlo en el fondo del cajón del escritorio con una llave guardada en una cajita, como el diario secreto de la Jessy? No, hamijos. La solución del Gran Maestre de la Orden del Temple fue mucho mejor.

Hizo lo que todos querríamos que Benoît hiciera con su novela: metérsela por el culo.

El supositorio sagrado. Mejor que la santa granada de Antioquía
 Sí, hijos, sí. El Gran Maestre tenía el gran honor de practicar el secretismo religioso con su ano. Y semejante guarrerida debía ser expulsada del culete de uno cuando moría y se le ponía al siguiente como un supositorio. Por eso los templarios (OJO, dato histórico real ofrecido por Benoît) juraban lealtad al Maestre besándole en el ojete. Y solo por haber creado esta solución para un hecho histórico irrelevante, Michel Benoît se merece todo mi respeto.

Chiste real de la novela: "¡Oh, Templar queers!"
 En 1314, los Templarios fueron sentenciados a morir en la hoguera. ¿Qué fue, entonces, del documento de judeo Bienhamado? ¡Que se quemó, obviamente! De aquel sagrado supositorio solo quedó una lagrimita brillante entre las brasas. Los templarios y el secreto de Jesús habían desaparecido para siempre.

¿Para siempre? ¡Norl! El párroco de Notre Dâme recogió la lagrimita y se la llevó a Roma, donde se fundó una nueva sociedad secreta que velara por que el secreto siguiera siéndolo y lo conocieran cuatro gatos o algo así. Y esa sociedad secreta es…

LA SOCIEDAD SAN PÍO V

Monseñor Calfo es el que tiene la lagrimita guardada, y todos sus compinches se reúnen de cuando en cuando para dos cosas: tramar y besar la reliquia anal. 

¿Y el documento? Solo queda una copia, y está en la buhardilla donde lo encontró el padre Nil. O sea, que dos servicios secretos y tres religiones buscan un legajo que estaba tirado guarramente en una buhardilla abandonada, cuando alguien podía haber subido y mirado un poquito por los alrededores. Pero claro, empezarían con lo de siempre: “No me lo toques, que lo tengo desordenado pero sé dónde está todo”, y claro, luego buscas en la carpeta “Documentos que pueden cambiar el destino de la Humanidad” y resulta que ahí no estaba. Te toca montar una conspiración asesinando y espiando gente para que te encuentren las cosas por no poner un poquito más de cuidado. ¡Con los temas del Nuevo Orden Mundial no se juega, hombre!

Pues ese era el secreto secretísimo. ¿Y por qué preocupa tanto al los judíos y a los musulmanes? Muy fácil. El judeo y sus pocos seguidores conocieron a Mahoma y a este le encantó su religión. Lo que pasa es que luego huyó a Medina, una cosa llevó a la otra, y decidió montar un culto distinto, pero no importa. El secreto del judeo haría que los cristianos y los musulmanes se dieran cuenta de que ambas religiones niegan la divinidad de Jesús, y la Yihad contra Occidente terminaría porque las dos facciones olvidarían todas las guerras, petróleo, atentados y cabezas nucleares que han tenido durante siglos y vivirían en el país de los unicornios tomando el té con el dragón rosa bajo el arcoíris.

¿Y los judíos? Pues resulta que el secreto no les viene bien porque si se niega la divinidad de Jesucristo, eso querría decir que era judío, y ya no habría diferencia entre judíos y cristianos. Por lo tanto, el judaísmo sería una especie de rama del cristianismo y perdería su independencia, y los judíos no tienen ganas de que exista una Biblia Católica Naranja, que luego las Bene Gesserit empezarían a concertar matrimonios y sería un rollo.

Y recordad que esto era la base de un ensayo teórico. Atención a las sabias palabra del padre Nil a Rembert, que todo investigador de la VERDAD debería aplicar a su vida:

“- […] ¡Lo mezclas todo!
- No. Solo relaciono elementos dispares”.

La coherencia interna no para débiles. Es para gentuza. 

Lo que pasa es que Lev, por arte del hada mágica de  la conveniencia narrativa, es apartado de su misión y ya no tiene que matar a Nil ni nada. ¡Uf, qué alivio! ¡A ver si para lo poco que nos quedaba de novela iba a pasar algo interesante y se jodía el ambiente!

Lamento deciros que sí que se jode, sí. ¡Y menos mal! ¿Recordáis que a Calfo le gustaba practicar el acto de la prespitación mística? Pues se da el caso de que la señorita prespituta con la que hace sus cositas del diodeno sexuarrrrllll es una muchacha rumana que no soporta semejante trato hacia su persona ni hacia Dios. Por este motivo, acosada por la culpa, entra en una iglesia a confesarse una mañana. Y como las casualidades son maravillosas cuando las provoca el autor de la novela, el sacerdote que confiesa a la bella y atribulada joven es…

¡CATZINGER!
Por fin, el prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe tiene lo que necesitaba. Le dice a la chiquilla que no se preocupe, que no vaya a más citas con Calfo, que no le va a pasar nada. Acto seguido, le pide a un tal Antonio, sacerdote del Opus Dei (tardaba ya en salir, un poquito en el último minuto, pero bueno) que vaya al apartamento donde Calfo realiza sus interpretaciones libres de la poesía de Santa Teresa de Jesús y se lo cargue tranquilamente. El joven Antonio así lo hace, y al día siguiente los medios de comunicación dicen que ha sido un paro cardiaco, y Catzinger se erige como nuevo líder de la Sociedad San Pío V. 

¡Y AHORA TIENE TODO EL PODER!
 Por su parte, Lev decide algo productivo y avisa a Nil y Rembert de que el agente de Hamas quiere matarlos. Leeland no se lo piensa dos veces y, acosado por sus traumas personales, se deja asesinar por el secuaz de Calfo. Este último solo tiene una misión más que cumplir: acabar de una vez por todas con el padre Nil.

A todo esto, ¿dónde narices ha terminado Nil? Pues donde empezó toda la historia. Resulta que el buen hombre ha huido a una ermita de los Abruzos a vivir con un vejete muy majo que comparte sus conocimientos. ¡Estructura circular! ¡Qué original! ¡Qué sorprendente! ¡Que se acabe ya este coñazo, por favor!

Bueno, se supone que Nil se queda a vivir con el viejecillo y se convierte en un ermitaño él también, hasta que un día llega un onvre que se conoce que ha descubierto el asunto del judeo Bienhamado y Nil le cuenta todo lo que sabe para que el legado del apóstol número trece siga vivo por algún lado. Lo que no termino de entender es cómo, siendo un personaje que no se enteraba de una castaña, tuvo tiempo de saber todo lo que había pasado e incluso aspectos de la historia que no le afectaban en absoluto. Creo que es el poder de las pizzas de Casa Tarradellas, pero tampoco me hagáis mucho caso.

No olvidéis ser originales, novedosos y sorprendentes.

O no.


Taluegorrrrrrrrr

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Meterse en berenjenales. Ese impulso irrefrenable que surge de creerte un Bengador Gusticiero cualquiera y que te impulsa a polemizar porque piensas que el mundo necesita tu luz de guía para no estamparse contra las rocas de la mediocridad. En realidad, eres más bien un señor con un mechero en medio de un huracán gritando "Pues se ha puesto mala noche, ¿no?". Llamar la atención sobre temas en los que crees que la gente está equivocada en internet es igual de fútil que intentar meterle un tubo por el orto a un borg.

¿Quiere decir esto que la gente está equivocada al pensar que 'La Amenaza Fantasma' es mala? Amos, no.

Joer, no.

La peli no está bien. Pero de eso NO van estos vídeos de 'Defendiendo lo ¿indefendible?'. Se trata de reflexionar sobre lo que es la base de mi actitud constante de 'mechero en la tormenta': que, generalmente, las cosas son un poco más complicadas de lo que se puede expresar en un tuit. Generalmente. Porque que los nazis son malos y que Alexandra Daddario está sideral no son afirmaciones que tengan mucho espacio para el debate.
Jonathan Porcino, el Alexandra Daddario de los hombres
Así que estos vídeos tienen un poco de ejercicio sofista que me encanta, pero mucho más de llamar la atención sobre el hecho de que las obras de arte (o, al menos, las que no se expongan en ARCO) suelen tener tanta complejidad que no se deben desestimar de un plumazo de 280 caracteres. Que hay que ejercitar la mirada crítica, sobre todo con las más vilipendiadas. Así que, allá vamos:


Antes de que preguntéis: No, no me acuerdo de por qué acaba abruptamente. Será porque se nos jodió la tarjeta de memoria de la cámara máster...

Antes de que preguntéis: No, no llevo barba porque esto se grabó antes de navidad.

Y ya.

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Durante un ingreso hospitalario - Don’t ask - me entretuve con analizar la lista de las pelis que más dinero han perdido en la historia del cine (con pérdidas de más de 60 millones de dólares después de hacer el ajuste por la inflación).

Es un interés poco saludable que tengo desde que leí un libro muy recomendable sobre los grandes fracasos de Hollywood hace unos años.


Sin embargo, noté que ni Parish ni nadie más había buscado tendencias ocultas para explicar tales fracasos, por lo cual un servidor decidió identificar los directores, actores, guionistas, compositores y temas que aparecen más de una vez en la lista para perfilar un Equipo de Pesadilla capaz de hacer un filme que perdería 1000 millones de dólares.

Mis conclusiones son francamente sorprendentes.

Antes de revelaros la alineación definitiva hay que repasar las ridículas normas que me he auto impuesto. (El zorro pequeño y listo Paco Fox me convenció hace años que SIEMPRE hay que respetar las normas absurdas.)

1) Nada de muertos y 2) nada de has-beens

Los componentes del Nightmare Team tienen que ofrecer la posibilidad genuina de que sí se pueden juntar de verdad en un macroproyecto abyecto Hollywoodense.

Los directores más despilfarradores

Cuatro años después de verle perder 62 millones con la superproducción marítima “Battleship”, unos productores confiaron el rodaje de otra superproducción marítima “Deepwater Horizon” al inútil director/actor Peter Berg, el cual esta vez perdió 120 millones.


El medio de dinero malgastado por Berg en cada fracaso - 91 millones de dólares -  es casi igualado por el muy sobrevalorado Michael Mann en sus dos box-office bombs: “Ali” y “Blackhat: Amenaza en la Red” - con su promedio de 90 millones tirados a la basura por peli.

Las Wachowski con “El Destino de Júpiter” y “Speed Racer” me impresionaron con pérdidas medias de 108 millones por flim, aunque están muy lejos del plusmarquista histórico, John McTiernan, capaz de quemar 131.5 millones por peli con “El Guerrero Numero 13” y su remake de “Rollerball”. Pero como McTiernan es un has-been, no cotiza como fichaje para dirigir nuestra peli.

Si: se puede juzgar este libro por su portada

Mejor dicho: "Del autor de 'Esfera' y del director de 'Rollerball' (la versión de mierda)"

Guy Ritchie, con “Rey Arturo: la Leyenda de Excalibur” y “Operación U.N.C.L.E.” hizo dos fracasos consecutivos valorados en 116.5 millones esfumadas por cada uno. Sin embargo, creo que Ritchie necesita un mentor, un gurú (¿un guyrú?) mucho más prestigioso para guiarle como co-director no acreditado para supervisar su trabajo y darle un poco de caché cultureta. ¿Existe tal figura y con experiencia en el mundo de los mega fiascos? Step forward Francis Ford Coppola, auteur de los desastres financieros “Corazonada” (AKA “Coñazonada” - en inglés: "One from the Fart") y “Cotton Club” y 'salvador' no acreditado de “Supernova: el fin del Universo” - el único director con tres pelis en la lista (-86 millones como media).

Guionistas gafes

El secreto de un guión que garantice el fracaso es muy fácil: juntar un enorme equipo de escritores malditos variopintos para engendrar algo confuso y aburrido. Las hermanas Wachowski son las únicas personas que han escrito tres pelis de la lista de bombas (fétidas) de taquilla - además de las dos antes mencionadas que dirigieron, suyo es el libreto de “Invasión” (-84), enésimo y peor remake de “La Invasión de los Ladrones de Cuerpos”.

Para reforzarlos, llamamos a: Damon Lindelof, scriptwriter de “Tomorrowland: El Mundo del Mañana” y “Cowboys & Aliens", con 118.5 millones perdidos por bodrio; Simon Kinberg, de “4 Fantasticos” (la de 2015, la MUY, MUY mala) y “xXx2: Estado de Emergencia” (100 millones perdidos cada una). Kinberg hasta ha escrito estupideces para nuestro director, Guy Ritchie.

Los campeones de los guiones malditos también se unirán a la fiesta - el tandem Ted Elliott y Terry Rossio, artífices de “El Llanero Solitario” y “El Planeta de Tesoro” (158 millones destrozadas cada peli).
El Pajillero Solitario y su Tonto.

Y, por supuesto, como Guy Ritchie y Coppola siempre meten mano en los guiones de sus filmes, tenemos aún más dedos desastrosos a los teclados.

Compositores de descomposiciones

En un principio, pensaba que un pijo inglés con apellido compuesto sería nuestro maestro, porque los hermanos Rupert (“El Llanero Solitario”) y Harry Gregson-Williams (“Cowboys & Aliens” + “Blackhat”), y Nick Glennie-Smith (“El Sonido del Truño”) compusieron las bandas sonoras de varias de las all-time money losers.

Hasta me di cuenta que el tal Glennie-Smith había sido un colaborador de un jrande de la música prog - Rogelio Inodoros - y hasta tuvo la oportunidad de ser teclista de Yes - el grupo más jrande del prog - en el 74.

Vi la tendencia dominante en la lista de pelis que más dinero pierdan - un compositor que ha sido colaborador de jrandes del prog, como Michael Kamen, antaño factotum de Pink Floyd y compositor de “Las Aventuras del Barón Munchausen” de Terry Gilliam (-80) y del vanity project de Bruce Willis, “El Gran Halcón” (-86).

El Gran Hartón de Bruce Willies

O Hans Zimmer, tercer miembro de los Buggles con Trevor Horn y Geoff Downes que serían y son componentes de Yes, y compositor de “Blade Runner 2049” (-90), “Chill Factor” (AKA “Obra Maestra"), un bodrio de Cuba Gooding Jr de que jamás había oído ni leído nada en mi vida (-94), y “¿Como sabes si…?” un bodrio de James L Brooks del que jamás había oído ni leído nada en mi vida (-118).

Y hasta algunos de los compositores han sido ellos mismos los jrandes del prog, como Brian Eno en Roxy Music, y responsable de la música de “The Lovely Bones” (-66); Vangelis en Aphrodite’s Child, en solitario, en un duo con Jon Anderson de Yes (y hasta tuvo la oportunidad de ser teclista de Yes antes de Nick Glennie-Smith en el 1974) y quien compuso la banda sonora de “Alejandro Magno” de Oliver Stone (-92).

Pero como talibán de Yes a mi no me basta con compositores que han estado al lado de la jrandeza, hace falta alguien que ha sido componente fundamental de la banda. Y únicamente existe un solo hombre que ha sido compositor de superfracasos de Hollywood - “El Gran Rescate” con 92 millones de déficit, y “Jack Frost” con 102 -  y compositor de superexitos de Yes: “Owner of a Lonely Heart” y...y...y…”Owner of a Lonely Fart”) además de guitarrista, cantante y hasta teclista del grupo: Mister Trevor Rabin.

Rabin es un caso curioso: ídolo de las niñas en Sudáfrica con su música pop ñoña en los 70, activista anti-apartheid en paralelo; pero el señor que fusionó el prog asexuaudo con el rock putero en Yes en los 80. Sin embargo, sus logros más loables son: A) haber sido el único tío buenorro de entre los miles de miembros de Yes en los siglos desde la fundación de la banda y B) haber sido un pionero: el primer músico prog no solo en llevar spandex, pero, también, en lucir su pecho depilado.

No soy Steve Howe


Estrellas Estrelladas

En términos puramente aritméticos, solo cuatro actores han salido cuatro veces cada uno en nuestra lista de cataclismos en taquilla: Harrison Ford, Morgan Freeman, Willem Dafoe y Natassia Kinski.

El caso de Kinski es un misterio: Ford y Freeman son figuras que han tenido megaexitos, y Dafoe es un actor secundario con menos culpa, pero ¿porque siguen confiando papeles protagonistas - década tras década - a una persona como Natassia que jamás ha sido box-office gold, no es especialmente guapa, y es una actriz limitada?

Los hermanos Quaid suman cuatro, también: “El Alamo” de Dennis, y de su hermano mayor, Randy: “Hard Rain” (-90), “Las Aventuras de Rocky y Bullwinkle (-90) y “Las Aventuras de Puto Nash” (-131).

El caso de Randy Quaid es un misterio: su hermano es un buenorro - cansino, eso sí - pero Randy es horrendamente feo, un lunático en la vida real, un actor desastroso, tiene un nombre estupido, y siempre ha sido box-office poison.


ZP calvo.

Pero nuestra búsqueda de box-office poison es más penetrante, y podemos identificar unas tendencias de casting que dan aún más garantías del fracaso económico de una peli.

1) Incluir a un español más guapo que el resto del reparto


Penelope Cruz (“Nine” -65, y “Sahara” -125), Jordi Molla (“El Alamo” -122), Ana de la Armas (“Blade Runner:2049” -80), y Antonio Banderas (“Ballistic: Ecks vs Sever” -95, y “El Guerrero Numero 13” -190).

200 millones esfumados únicamente en gomina y laca.

2) Contar como prota con un inutil guaperas norteamericano cuyo nombre parece su apellido.

Channing Tatum (“El Destino de Jupiter”); Armie Hammer (“Man from U.N.C.O.O.L.” y “El Plumero Solitario”); Ryan Reynolds (“Linterna Mierda” -98, y “R.I.P.D.” -122); Taylor Kitsch (“John Wanker de Marte” -213, y "Battleship”).

Fans de Taylor, Ryan, Armie y Channing: presencian la mesa redonda con sus ídolos

3) Meter a un humorista británico en un papel supuestamente dramático

Eric Idle de la tropa de Monty Python en “Las Aventuras del Barón Münchausen” (-80); Sacha Baron-Cohen (“Alicia a través del espejo” de Timo Burton -71; “Hugo” - AKA “Huge-ego” de Martin Scorsese, -100); Paul Kaye en “Pan:Viaje a Nunca Jamás” -150; Bernard Bresslaw, Robbie Coltrane y Richard O’Brien en “Krull” -82.


3) Protagonista femenina con el pelo corto

Las audiencias son muy cretinas y conservadoras y jamás aceptan a pelis con las munheres rapadas:


Ghost in the Shell - triste

Esfera - preocupante

Supernova - a punto de explotar

One from the Heart - para quejarse al director

La Munhé del Astronauta: ¿Cariño, que te han hecho?"

Battleship: "A lo mejor, con los cascos y mi gorro del bajista de Led Zeppelin no se nota tanto."


5) Ceder a las presiones para conceder un papel "serio" a una estrella de la música popular

El aval más fiable de que tu superproducción será una sub-par-producción. Da igual el genero: pop, rock, punk, rap, country & western, los músicos vanidosos siempre van a empeorar tu engendro.

Vamos por partes: el primer grupo va de rockstars penosas interpretando personajes nada convincentes y muy cansinos de epocas preteritas:

Kris Kristofferson en "La Puerta del Cielo" (-120); Annie Lennox en "Revolución" (-63), y Sting en "Barón Munchausen".

El segundo grupo es más llamativo, porque va de rock y rapstars en peliculas de ciencia ficción que sí convencen: como inútiles que llevan gafas de sol:

LL UnCool J en "Rollerball" AKA, "Rolloball"

Las Alucinantes Aventuras de Ted y Ralph

Rihanna en "Battleship"

Good Girl Gone Bad Actress

Ice Cube en "xXx: Estado de la Unión" (-98)

dGt: Estado de las carreteras

Tom Petty en "Mensajero del futuro" (-107)

"Future's so shite I gotta wear shades"

Y Huey Lewis en "Esfera" (AKA,"Esmegma")

"Dustin, en serio ¿quieres dejar de tocar el joystick?"

Temática sintomática (de vergüenza ajena)

A) Secuelas o Spin-offs de “Blade Runner”

Ahí tenemos la muy reciente “Blade Runner 2049” o la ya olvidada “Soldado” (-90) del mejor, y más sexy, director que llamado ‘Paul Anderson'.

B) El Planeta Sonrojante

Casi mejor cambiar su apodo porque nuestro vecino cósmico más cercano siempre augura malas pelis: “Planeta Rojo” (-90) “Las Aventuras de Pluto Nash,” “Marte Necesita Madres” (-157), y “Juan Cartero de Marte”.

C) El Viejo Oeste

Bien sabido que desde hace 50 años el Oeste Salvaje (“Fart West” en inglés) solo interesa a onvres de cierta edad que ven 13TV, entonces ¿porque Hollywood sigue convencido que es buen escenario para blockbusters modernos?

“Cowboys & Aliens,” “Dioses y Generales” (-63), “La Puerta del Cielo,” “R.I.P.D.” “El Alamo,” “Sahara,” “El Llanero Solitario,” “Mensajero del Futuro,” y, de forma inevitable, “John Carter” - una peli que jamás pierde una oportunidad para perder una oportunidad.


D) Nipón

Otro cambio de apodo necesario, porque la tierra del Sol Nauseante sufre mucho a manos de cineastas norteamericanos que no han perdonado ni “Pearl Harbor” ni las trampas de los jugadores japoneses en la “Rollerball” original.

“Final Fantasy: la fuerza interior” (-130), “El Gran Rescate” (-94. A mi tampoco me suena, pero salen Benjamin Bratt y Joseph Fiennes, dos “actores” habituales en la lista de grandes fracasos); “Windtalkers” (-110), “Ghost in the Shell: el alma de la máquina” (-60), “Speed Racer” y “47 Ronin”.

E) Deportes Ficticios Ridiculos

Como demostró Onvre Vicisitud en un post mítico (y cada vez que escribe sobre Formula 1), todos los deportes son vergonzosos, especialmente los de coches de carreras. Los productores de Hollywood añade un nivel más abismal al mundo deportivo con inventar variaciones futuristas/fantásticas de actividades ya por si deplorables:

En Hollywood, esta escena es solo cuestión de tiempo


“El Juego de Ender” (-72), “Pixels (-77), “Speed Racer,” “El Sonido del Trueno” y “Rollerbollocks” van de tales pasatiempos aberrantes, pero otras pelis de la lista las incluyen como “worldbuilding” - vease “John Carter,” o “El Destino de Jupiter”.

F) Piratas

Si no sale Johnny Depp, tu peli de bucaneros va directamente al Cajón de Davy Jones: “La Isla de las Cabezas Cortadas” (-143), “Krull,” “Peter Pan: la gran aventura” (-93), “Simbad: la leyenda de los siete mares” (-166), “Pan: Viaje a Nunca Jamás Volveraś a Trabajar en el mundo del cine” (155), “Las Aventuras de Pluto Nash” y “El Planeta del Tesoro”.

Títulos Pre-Póstumos

No fue fácil descubrir un sistema infalible para titular una peli que fallara, pero creo que por fin lo tengo:

¡Cantidad de personas militares!

“Soldier,” “The Lone Ranger,” “The 13th Warrior,” “47 Ronin,” y “Gods and Generals”



Por: Charlie Marlow, que no tiene Twitter donde seguirle porque en Escocia twitter se llama 'Vocear Borracho en la Calle después de Cerrar el Pub'.

Como suelo decirle a mis amigos, mis muros de redes sociales son los pozos a los que va a parar todos los ríos de mierda humana de la red.

Caca. Ya empezamos.

Gracias a tener facebook y twat-ter plagados de gente que mi madre denomina ‘tarados’, pero a los que yo llamo con más cariño ‘tarados con los que me gusta arrejuntarme’, toda inmundicia que de risa que empieza a hacerse popular va a parar a los timelines de la gente de mi entorno de frikismo. Eso es como el yogulado: es bueno porque da risa, pero también es malo porque pocas veces pueden sorprenderme con cosas nuevas, pero es bueno porque no tardo nada en saber que Flos Mariae han sacado un nuevo vídeo, pero es malo porque veo dicho vídeo y pierdo las ganas de vivir y considero brevemente el genocidio como una opción política digna de ser ponderada.
Referencia 1 de 2 a Los Simpsons en este artículo.
Como si no tuviera suficiente sordidez en mi vida, hace un tiempo me abrí un Curiouscat, que es como el Ask, pero más despoblado que las calles de un pueblo de Soria en día de misa. Con todo, hay un grupo de aguerridos fistros generalmente anónimos que me preguntan cosas con una asiduidad sorprendente. En esto que llegó un guerrero de la mugre humana que, con la excusa de saber mi opinión sobre Filmaffinity, me dio a conocer a un espíritu libre, distinto, absurdos y, por qué no decirlo ya, detestable. Pero empecemos por la web en sí. Esa que algunos en mi profesión usan en serio para informarse sobre las películas.

Algunos en mi profesión que son, obviamente…


No soy yo de insultar mucho en ente bloj. Pero años de usar las redes para informarme de la opinión general sobre cine me ha llevado a dos conclusiones: que las críticas francesas son detestables y que filmaffinity es una sima de innormalidad. De ahí que próceres del audiovisual y del prog (no relation… ¿o sí?... obviamente, NO) como Norberto Ramos lo conocen cariñosamente como ‘Cuñaoaffinity’.

Sí: sé que el término ‘Cuñao’ se ha pervertido más que el de ‘mansplaining’ o ‘A Michael Bay Film’, pero, joder: sigue siendo divertido usarlo.

Cuñaoaffinity es, en su mayor parte, el patio de recreo en el que juegan aficionados al cine con ínfulas de crítico o, en el peor de los casos, de ser Jordi Costa. Esos dan para otro artículo distinto. Porque me interesan mucho más los que están ahí para echar su reseña breve. Sobre todo si son amigos y ponen a CineBasura: La Peli en donde se merece: en el retrete. Pero siendo conscientes de que, como nos enseñó Frank Miller, “un váter siempre es divertido”. Aquí tenemos un ejemplo de cómo hacer bien un texto de esta web:

No solo es cutre, sino que, además, es ideológica. Concretamente, muy roja. Los chistecitos fáciles de siempre contra el centro derecha y los católicos y sin ninguna gracia. No merece la pena ni piratearla.” (Diego)

La crítica, cortita para no hacernos perder el tiempo, deja claro de lo que va esta web: de ir a hablar de las obsesiones de cada uno. Lo cual, en el caso de nuestra peli, ha sido maravilloso, porque si tu taradez es el cine mierder, las críticas resultantes (y han sido bastantes) tienden a ser positivas.

Sobre vomitar sus propias obsesiones en esta comunidad van las aventuras literarias de nuestro onvre: Diego Quintero. Un venezolano cuya edad se me escapa, pero que el señor de Curiouscat me aseguraba que pasaba la treintena.

Lo interesante de bucear en sus más de mil quinientas críticas es que la mayoría están escritas ajustándose a la media de calidad de los textos de la web: esto es, repeticiones constantes, puntuación de mierda y abuso de las palabras claves habituales como “bodrio”, “pésima” o, entrando en el terreno de mamá-yo-quiero-ser-crítico, “deliciosa”. Daniel es, además, un onvre sincero: lo normal es que empiece con un ‘Me gustó’ o ‘Pues no me gustó’, lo cual lo pone por encima del otro tipo de usuario habitual de Cuñaoaffinity: el que se está entrenando para intentar colaborar en Fotogrumos con artículos infra remunerados.

Daniel se unió a Fistroaffinity en mayo de 2013 con un sueño: compartir su opinión sobre cine y televisión con todo internet. Y se presentó con la mirada inocente de un niño. En su primera reseña nos quería convencer de que, viendo un documental sobre el Circo del Sol, se había despertado al infante que lleva dentro.
Daniel se presenta al mundo
Pero la máscara se cayó más rápido que un bigote falso de Caramelos Paco. Tres críticas más tarde ya comentaba en esa oda a la subnormalidad humana que es ‘Prometheus’ lo que realmente le interesaba tanto como el cine:

Por cierto, a los tíos cachondos, busquen un vídeo de la Noomi Rapece (sic) donde sale haciendo una escena lesbica (sic), le queda bien, da mucho morbo, vaya zorr@ (sic) lesbica (sic) resulto (sic) se las doctora Shaw”.

Dos días más tarde, totalmente desatado, ya estaba cagándose en todo lo cagable porque en ‘El lado bueno de las cosas cosas' se dijera que un personaje es una lesbiana.

Cagándose. Algo muy importante en esta historia.

Pero no adelantemos acontecimientos. ¿Cómo continuó la trayectoria de Daniel Quintero?

Pues el señor puede cascarse cuatro o cinco reseñas al día. A menudo organizándose sus miniciclos. En gustos no suele adentrarse demasiado en cine clásico o cultureta, aunque sí curiosamente en cortos (algo, como veremos, muy importante para este artículo). En sus textos, como ya hemos visto en ese extracto anterior, exhibe el mismo desprecio por la ortografía que yo por un homeópata. Pero no es algo que me importe demasiado. Aunque no puedo dejar de señalar la fascinación que me produce su creencia firme repetida en varios textos de que la conjunción “e” se escribe con h. Creo que es la primera vez que veo semejante absurdez y, en otra persona, me causaría ternura. En otra persona. Porque Daniel es un homófobo hijo de puta, como veremos.

Estas tangentes no están tan presentes como podría pensarse en alguien con ese nivel de obsesión. Repito que la gracia de la OVRA de ente onvre está en que hay que bucear para encontrar las joyas. Eso sí: está muy necesitado de sexo. Porque sí que es más habitual su afición al Carlos Aguilarismo. Como ya expliqué cuando alabé ese gran libro de humor que es la mítica Guía del Video Cine, Aguilar tenía la simpática afición de despachar una peli en dos frases para acabar a menudo reseñando lo riquiña que estaba tal o cual actriz. Daniel es así, pero en modo berserker:

El final es un espanto pero de lo mal (sic) que es y en fin, una película mala sin nada bueno que decir salvo la protagonista que esta (sic) muy cogible”.

Y que bella es la Dakota, yo siendo Banderas dejo a la viejuja (sic… Y YA NO PONGO MÁS SICs, LEÑE) de la Griffith y me caso con la hija”.

Este tipo de optimismo reseñador lo pone en juego hasta en películas tan edificantes como ‘Nekromantik 2’. Sí: se le “ensució el alma y la mente”. Pero seamos positivos: al menos la protagonista le “pareció linda”. Supongo que cuando decapitaba a un tío al final. Todo amor y dulzura.

A menudo, películas con señoras que le erotizan elevan su puntuación. Un buen día puso 'Ben Hur' a caer de un burro, pero justo en la siguiente cantó las virtudes de 'Acoso': “(...) es una gran película, lo único que me hubiese gustado es que hubiesen mostrado un poco más de carne de la Moore, le hubiesen mostrado las nalgas y una toma bien porno, pero bueno, igual estuvo buena”.

Pero aquí no estáis para conocer a un simple salidorro que escribe regulero y se cree más inteligente de lo normal (excepto en lo que se refiere a mí, claro). Aquí estáis para algo realmente abisal. A ello:

Mirad este extracto de su anormalmente larga reseña de ‘The Fast and the Furious’, en la que se pilla el Buen Libro y se sube al púlpito con la cremallera desabrochada:

“(...) ahora en casi todas las películas y especialmente, las que van dirigidas a públicos adolescentes o adultos jóvenes, eso de poner lesbianas por todas partes o hacer referencias al lesbianismo ya cansa y a las mujeres debería indignarles.
En esta saga las lesbianas y las tomas subliminales sobre el lesbianismo, no creo que ayude en nada ni a la película ni a nadie, lo único que consiguen es denigrar la ya de por si manchadisima imagen de las mujeres modernas, siempre o casi siempre las muestran como objetos sexuales y decorativas que ciertamente, me dan asco, a mí las mujeres me gustan listas he inteligentes y bien heterosexuales, no mariconas haciendo mariconadas. Y una última cosa, en la película algunos personajes tratan de ofender o denigrar a otros llamándolos “maricon” o “putita” ¿Y se codean con lesbianas? ¿Es que eso tiene sentido? ¿Será que debo incivilizarme para poder entender todo eso? Y después vemos a las lesbianas feministas pegando el grito en el cielo cuando no se le complacen sus sucios caprichos de adoptar niños o peor aún, engendrarlos en laboratorios como ratas”.
A ver si tienes gónadas de decirle eso a la cara a  Michelle...
Su obsesión con el lesbianismo se mezcla con el racismo en una crítica sobre la ignota película ‘Fatal Frame’ (si es que este artículo se escribe solo usando el corta-pega…):

¿No y que los asiáticos no tienen alma? ¿Y de verdad existen escuelas católicas en Japón? En fin, me gustó esta película (...) Lo que no me gustó fue todo el lesbianismo que destila la película, se nota que tuvieron que hacerla con puras chicas porque no me imagino a un grupo de varones andar tan maricones como esas adolescentes pedorras, aunque eso es la moda actual, ser adolescente y ser lesbiana, bisexual o en su defecto, hetero curiosa o hetero flexible.” Eso sí, al final expresa su deseo de que “ojalá sean heterosexuales las japonesitas”. Para hacerles cosas. ¿Qué cosas? Vamos a ello...

Ya podemos imaginar que Daniel es muy pajillero. Lo cual no es malo. Amijos: desconfiad de la gente que dice no hacerse pajas. Estrangular a la serpiente o hacer de DJ con el taco son cosas bonitas y deseables para mantener el bienestar físico y emocional. Otra cuestión es el cacao que tiene este señor con el tema lésbico, como demuestra en su sabia apreciación de la rara película de Tinto Brass ‘Trasgredire’:

Perdí la cuenta las veces que ponía esta película solo para masturbarme durante las escenas lesbicas entre la Carla y la Moira, menuda novia se gastaba el veneciano ese, algo que le tengo pánico es conseguirme una novia lesbiana, bisexual o hetero curiosa o flexible, que espanto. Y bueno esta cosa tiene algunas escenas cómicas, todo con tinte erótico,”.


Esa relación odio-paja que tiene este imbécil con el lesbianismo no indica nada bueno. Algo va mal en su cabeza. Algo que le impulsa a contarle al mundo en Filmaffinity sus fobias y filias masturbatorio-sociales. Pero este exhibicionismo puede empeorar. Oh sí. Mucho. Pero mucho…

22 de febrero de 2015.

Un día esencial para entender internet tal y como lo conocemos.

Daniel comenzó el día con una reseña en la que mostraba su conformidad con una miniserie de Leticia Dolera y, siguiendo la Máxima Aguilar (™), con la propia Dolera en sí. Luego, un maratón de cortometrajes: uno con Alexandra Jiménez (“preciosa”), otro con Manuela Vellés (“preciosidad”) y, como antesala de su Magnum Opus Literario, dos infantiles de Pixar, el segundo de los cuales era, por supuesto, “delicioso”. Pero no tanto como otras cosas que son más ricas y que le dan la SABOR A LA BIDA. Reproduzco verbátim:

Por ser como eres, de Álvaro Fernández Armero
No entendí nada.
4 puntos.
No entendí absolutamente nada, lo único que me gustó de este cortometraje es a Alexandra Jiménez que es una preciosidad y me la imagino haciéndose caca encima y me muero de morbo, me encanta esa mujer. Y que buena actuación de ella, aunque no entendí un carajo. Y yo con ella le aguantaría todas sus rabietas y hasta le limpiaría ese culito bello que tiene.

Bravo. Qué se le pasó por la cabeza a Daniel para que, tras dejarnos claro que odia a las lesbianas, que se pajea mucho y que los orientales no tienen alma, soltar esta maravilla del asco puro es algo que debería estudiarse en todas las facultades de psicología. Y de medicina. Y de arte. Joer, hasta de arquitectura. Debería ser asignatura obligatoria para que toda persona que quiera aportar su grano de arena a la sociedad recapacite sobre qué significa vivir en sociedad y democracia.

A continuación, nuestro onvre siguió a lo suyo. Con sus lesbianas, sus pelis que le gustan y que no, su odio a Chávez (aprovechó la reseña de la peli japonesa ‘Parásito’ para concluir con un firme “Hugo Chavez = Parásito.”) y su amor hacia Chespirito y el Chapulín. De hecho, él mismo nos dice que “(...) Para terminar, cuando tenga mis hijos que espero Dios me permita tenerlos, pienso ver todos y cada uno de los capítulos del Chapulín colorado con ellos, crecí viendo a estos personajes y quiero que mis hijos crezcan viéndolos igual que yo”.

Quiero estar en su cita en la que pida matrimonio a su futura mujer. Si es que lo veo:
“Cariño, vamos a ver una película”
“¿Cuál?¿Fast and Furious 9?”
“No, amor: tengo en mente una con una chica muy linda he inteligente dirigida por un gran realizador español. El que hizo ‘Los amantes del Círculo Polar’
“¡Oh! ¡Será romántica!”
“Oh, sí. Muy romántica. Te va a encantar el final…”
Para ti será una metáfora contra el heteropatriarcado. Para Daniel ya tal...

(Anexo: antes de que lo preguntéis: He comprobado que Daniel NO ha reseñado ‘Caótica Ana’. Voy a seguirle en Cuñaoaffinity porque ese día puede ser JLORIOSO)
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